familia monoparental y adopción

Hijos del pecado

Leo en una revista una intervención del experto en reproducción asistida, Santiago Dexeus. 
El doctor se remonta a su primera experiencia, recién salido de la facultad, en una clínica en la que había un pabellón de parturientas solteras, que describe como “frío, maloliente, donde eran tratadas como pecadoras” y otro para casadas, “que estaba muy bien para entonces”.

Hablamos de algunas décadas atrás: ser madre soltera era lo peor, una vergüenza, un estigma que llevaba toda la familia, y especialmente el único que no había tomado ninguna decisión: el hijo.

Yo recuerdo esa época.

La época en la que mis abuelas llamaban “fulana” a la segunda mujer de un señor, incluso si este se había divorciado y vuelto a casar (con ella). De hecho, durante años, pensé que “fulana” era el nombre normativo para describir a la esposa de un señor que se había casado por segunda vez tras divorciarse.

La época en la que la madre de una amiga mía fue obligada por su hermana a salir a la calle a lucir su embarazo (que le avergonzaba, con más de 40 años), porque “si no te ven embarazada van a decir el resto de tu vida que es hija de tu hija monja”, una chica de 20 años que se había marchado de casa para ingresar en un convento.

O sea: la época en la que algunos hijos de madre soltera se criaban como si fueran hijos de sus abuelos y hermanos de su madre.

La época en la que los padres de otra amiga la llamaron “puta” y le negaron la entrada en su casa después de tener un hijo con su novio, sin casarse con él.

La época en la que mujeres solteras juraban que la única manera en la que habían podido quedarse embarazadas era a partir de algún espermatozoide retozante que debía circular por la piscina municipal.

Yo tuve suerte: la primera vez que mi madre me habló de una madre soltera, vecina de nuestra finca, lo hizo con admiracion y respeto.

Pero era otra época, y a la maternidad en solitario solían ir implícitos conceptos como vergüenza, secreto, silencio, repudio.

Y pecado.

Hemos cambiado mucho en pocos años. Sin duda estamos en el mejor lugar y la mejor época para ser monoparental.

¿Qué habría hecho alguien como yo hace unas décadas para convertirse en madre?

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Comentarios en: "Hijos del pecado" (11)

  1. Noèlia dijo:

    creo que, sencillamente, te habrías quedado con las ganas… Yo también lo pienso a menudo. Y pienso en la paradoja que, seguramente soy madre, porque hay otra mujer que no pudo ser madre soltera… Y eso duele

  2. En Marruecos, las mujeres solteras que ya piensan que no se casarán (35-40 años), hacen lo mismo que tu, o sea, adoptan. Es la única forma aceptable de ser madre soltera. Supongo que aquí sería igual hace unos años.
    Si eres hombre si que te quedas con las ganas. Pues si hay una cosa peor vista que una madre soltera es un padre soltero. Yo conozco uno, y de lejos.

    • Yo no creo que fuera fácil adoptar siendo soltera en la España nacional-católica… si ya era difícil para las parejas…

      Una de mis amigas marroquíes, 28 años, “solterona” (según su criterio), aunque tenía esperanzas de encontrar marido, pensaba que en realidad ya no se llegaría a casar… le gustaban mucho los niños, mucho, y un día que me acompañó a la crèche, se enamoró de un enano que, curiosamente, se parecía bastante a ella. Le sugerí que podía adoptarlo… y me dijo que no, que no podía. Que nadie en su entorno creería que era adoptado, que todo el mundo pensaría que lo había parido en secreto y que hacía ver que era adoptado para disimular… Me dio mucha pena.

      Yo conozco algunos padres solteros… pienso que lo peor es que sobre ellos cae una doble sospecha: ¿será homosexual? (¿y qué, si lo fuera?) y ¿será pederasta? (por esta razón, casi siempre a los padres solteros se les asignan niños, varones. Sin pensar que podría ser pederasta, y homosexual). ¿Por qué se ve como algo natural que a las mujeres nos gusten los niños y en cambio se buscan motivos ocultos cuando son los hombres los que desean ser padres (fuera de la pareja)?

  3. Lo alucinante es que si nos remontamos algunas décadas más atrás, por lo menos aquí, en Galicia, ser madre soltera era bastante habitual.

    No era lo deseable pero tampoco estaba tan mal visto.

    Mi abuela materna, de hecho, solía contar que a punto de casarse (embarazada de unos cuantos meses) tuvo una discusión con mi abuelo y pensó en dejarlo.

    Cuando le preguntábamos cómo iba a hacer eso si estaba embarazada siempre decía que eso no le importaba, que había muchas como ella y que se llegaba y se sobraba para mantener a su hijo sola.

    La primera vez que me lo contó yo era todavía una niña y me impactó muchísimo tener una abuela tan moderna. Pero realmente en los años siguientes la sociedad sufrió una involución escandalosa.

    • Bueno, creo que esto que dices, sucede en muchos lugares de África, también en América Latina, ¿no?, sobretodo en zonas rurales. Coexiste una visión negativa de la maternidad en solitario con una asunción de que es “la realidad”… Leí un magnífico articulo de Elvira Lindo hace algún tiempo (que no consigo encontrar) que hablaba de esto precisamente y decía que “en la mayor parte del mundo, los hijos que se crían sólo con su madre, o con la abuela, o la familia extensa, ganan por goleada”, algo así.

      Supongo que lo que lo hace más difícil y más estigmatizante es el peso de la religión, sea el catolicismo de la etapa franquista o el Islam en Marruecos, por ejemplo…

      También leía hace unos días una entrevista con una mujer afgana que decía que ahora se intenta borrar el peso, la presencia y la influencia que han tenido las mujeres tradicionalmente en Afganistán… me recuerda a esto que intentan hacernos creer algunos de que “las mujeres se han incorporado al mundo laboral en las últimas décadas”…

  4. Galicia is different!, mi madre con 74 años ahora, fue madre soltera, cuando se quedó embarazada tuvo primero a mi hermano y después decidió casarse con el padre de la criatura, y cuando fueron a la iglesia, les acompañaba otra pareja en la misma situación. Recuerdo a mi madre cuando eramos niñas diciendonos que “si teníamos algún problema”, que se lo dijesemos a ella, que primero es mejor tener el hijo y después pensar en casarse o no, que con las hormonas alteradas no se piensa con claridad, que siempre se iba a poder criar al hijo, maloserá!!
    Hace 18 años, una prima soltera decidió tener un hijo, de hecho avisó a todos antes de quedarse embarazada, de que quería tener un hijo sin padre y que pondría los medios para ello. Un año después( y no 9 meses) tuvo a su hijo. Fue la primera madre soltera por elección que conocía, y eso si que ya era mas raro y su caso muy comentado. Ahí sigue, encantada con su hijo de 18 años.

    • ¿Y a qué creéis que se debe este hecho diferencial gallego? Es interesante, ¿no?

      • Sociedad rural que tiene que currar y dedicarse menos al postureo de la ciudad, supongo. Los ricos si que se comian el tarro en enviar a sus hijas a internados y casarlas bien casadas, pero los pobres, como no tenían ese abanico de posibilidades, supongo que aceptaban la realidad tal y como les venía.

      • ¿Pero esta sociedad rural no ha existido también en otros sitios de España? Quizás no en Cataluña, que en cierta manera ha sido siempre más “urbana” (incluso en el campo), pero ¿en Andalucía, en Extremadura, en Castilla?

      • Yo hice un trabajo de sociología sobre el tema a principios de la carrera en Coruña, “Relaciones amorosas en Galicia en la pre y post guerra civil”, y, tonta de mí, me sorprendieron muchísimo los hijos de mujeres de más de cincuenta años que aparecían en los registros… Luego, haciendo entrevistas en centros de mayores, me dí cuenta de que esos registros eran falsos, las abuelas solían registrar a los nietos.
        Y este tipo de maternidad se heredaba. Es decir, que entrevisté a muchas mujeres mayores que habían sido madres solteras y a su vez eran hijas y nietas de otras madres solteras… No había tanto problema, como dice A Filla. ¿Quizá se pueda achacar a la emigración endémica, que en algunos lugares provocaba falta de hombres y un matriarcado fáctico? Como decía Castelao: “En Galiza non se pide nada. Emígrase.”.
        En realidad yo creo que es algo anterior y más trascendente que eso, aunque entonces no profundicé en las causas… Las cosas “son” así, como tantas otras cosas que hacen a Galicia different . 😉

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