familia monoparental y adopción

Minusvalías

Le oí contar una vez a Albert Espinosa (el guionista de “Planta 4ª”, el autor del best-seller de este St. Jordi), que quedarse sin pierna, y haber sufrido un cáncer, es lo más importante, lo más determinante, que le ha pasado en la vida, pero que paradójicamente, que la mayoría de la gente actúa como si no lo viera…por ejemplo, va al gimnasio, se quita la pierna mecánica, y la gente le mira como si fuera transparente…

Esta explicación me hizo cambiar mucho mi percepción de las minusvalías y las personas que lsa sufren. Yo también soy de las personas que hacen ver que no existen, no porque me asusten o me descoloquen, sino por “no molestar”.

Igual que a unos amigos que perdieron su hija hace algunos años, la gente no les hablaba de ello “para que no pensaran en ello”… ¡¡como si pudieran pensar en otra cosa!! O a otra amiga, madre de un niño con una discapacidad psíquica, que un día me agradeció que le preguntara por el diagnóstico, porque “cuando se lo cuento a la gente, cambian de tema inmediatamente”.

Mis hijos comentan muchas veces las características “diferenciales” de las personas que nos cruzamos, y en vez de pedirles que se callen o cambiar de tema, suelo explicarles lo que me preguntan y, si puedo, implicar a los protagonistas. Así, un día un ciego le explió cómo se manejaba su bastón, que hacía lo que no pueden hacer sus ojos; y en otra ocasión, un señor le dejó tocar todos los botones de su silla de ruedas.

Me he dado cuenta de que si les contesto con naturalidad – en voz alta, generalmente, estas personas que sufren minusvalías reaccionan muy bien.

Quizás porque están acostumbrados a silencios y cuchicheos.

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Comentarios en: "Minusvalías" (4)

  1. yo de momento no he tenido ocasión de hablarle a mi hijo sobre las minusvalías delante de algun afectado, sólo en un caso él me iba señalando una señora que iba con un parche en el ojo… yo, como tu, le expliqué en voz alta que la señora posiblemente se habia hecho daño y el médico le habia puesto el parche… la señora, se giró a nosotros y le explicó a mi hijo que le habian operado, etc…

    recuerdo una vez, yo tendria unos 9 años y mi hermana 5… fuimos a un supermercado y encontramos a una señora enana (no conozco el nombre de esta enfermedad), mi hermana se puso a su lado y con la mano hizo el gesto ese de saber cuál de los dos es más alto… mi madre se quiso fundir, cogió a mi hermana y se largó… yo pasé vergüenza , me ha quedado muy grabada esa imágen y siempre he pensado que en ese caso mi madre debía habernos explciado lo que era el enanismo, aunque la mujer nos escuchara…

  2. Pus no lo había pensado nunca… gracias por hacerme reflexionar 🙂

  3. Me encanta el mensaje aqui sobre las diferencias.
    Brenda
    http://www.adopcionpordentro.blogspot.com

  4. Seguro. Totalmente de acuerdo.

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