familia monoparental y adopción

Notas

Estos días, se anda felicitando a los niños (y a sus padres, por absurdo que parezca) por las notas.

Esto siempre me recuerda algo que me dijo O., que estudió de mayor para convertirse en lo que siempre había querido ser, bibliotecario, después de muchos años dando tumbos sin saber qué hacer con su vida, y dedicándose a trabajos tan dispares (y tan poco considerados) como repartir propaganda o elaborar pizzas:

– Desde que tengo una carrera universitaria, la gente me trata distinto que antes, pero no lo entiendo, porque yo sigo siendo el mismo.

Me niego a valorar más a mis hijos por sacar buenas notas (o simplemente por aprobar), a convertir sus “éxitos académicos” en un baremo para medir su éxito en la vida, igual que no me parecería un fracaso que tuvieran que repetir curso.

Lo que me hace feliz es ver a mis hijos hacerse mayores y ser responsables, cariñosos, solidarios, preocupados por las injusticias, trabajadores, curiosos, críticos… cosas en las que nadie les pone notas.

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Comentarios en: "Notas" (18)

  1. Hola, Madre.
    Discrepo ligeramente.

    El hecho de que haya más cosas importantes, desde luego, y de que muchas sean mucho más importantes que sacar buenas notas, no quiere decir que no haya que valorarlo, creo yo.
    Sacar buenas notas, queramos o no, va a ser importante para ellos durante mucho tiempo en su vida. Aunque desde luego no garantice nada. Tu amigo O. no es otra persona, pero si no hubiese estudiado y tenido éxito en esos estudios, no habría podido ser bibliotecario; que a lo mejor no era imprescindible para su felicidad pero era algo que él quería.

    Pero sobre todo es un síntoma; y no solo de cosas positivas (cierto desarrollo intelectual, cierta capacidad de trabajo, etc.), sino de que otras negativas no están, o si están afectan poco (mal ambiente familiar, poco apoyo, inestabilidad emocional, falta de confianza, algún problema afectivo, etc.).

    No hay que exagerar, ni juzgar qué es un niño por sus notas, evidentemente.

    Mis hijos me hacen feliz por infinidad de cosas, claro. Pero sus notas me alegran, también. Aunque no les están calificando como personas, ni mucho menos.

    Besos.

    • Pero, ¿qué valoran las notas? ¿La inteligencia natural, el esfuerzo, la capacidad de estudio, o la capacidad de adaptarse a un sistema que no siempre nos hace más listos – ni más libres? ¿Es justo que un niño que dibuja bien o es ágil saque un sobresaliente en plástica o deporte aunque no pegue golpe y que otro que se deja la piel pero es menos ducho suspenda? ¿Se premia la creatividad, o el no salirse de los esquemas marcados?

      Quizás porque yo fui a una escuela donde no había notas (ni deberes, ni exámenes, ni libros de texto…), nunca he acabado de entender qué miden; ni si me gusta lo que miden.

      Mi amigo O. fue un fracaso escolar toda su vida. Repitió varios cursos, y no terminó el instituto. Estudió para ser bibliotecario después de hacer las pruebas de acceso para mayores de 25 años. Y entonces dejaron de considerarle un fracasado… aunque quizás sin sus fracasos no habría llegado hasta allí.

  2. O habría llegado mucho antes.

    Las notas no solo no son una valoración de la persona en su integridad (quién puede sostener algo así), sino que tampoco son una valoración perfecta de los resultados obtenidos dentro de un sistema que, a su vez, es imperfecto. De acuerdo.

    Pero que no lo sean no significa que no valgan nada. Hay niños que consiguen buenos resultados académicos a base de esfuerzo, otros con mucha más facilidad, etc.; y no es fácil ordenar esos méritos. Es decir, que si hablamos de justicia hay muchas pegas que ponerles.
    Pero es que la vida no es justa. Y no es un “pues se siente”, sino un recordatorio: de adultos, unos lograrán lo que se propongan a base de esfuerzo; y otros, por su capacidad intelctual (en el sentido convencional). Hay quien valora más una cosa, y quien valora más la otra. Y yo creo que las notas son útiles como indicativo; útiles, no exactas.

    En lo que seguro que estamos todavía muy atrasados es en valorar aspectos como la creatividad o el pensamiento original; es cierto. Pero lo estamos a todos los niveles, no solo en el terreno escolar.

    Otra cuestión es qué entiende cada uno por fracasado. Hay casos de supuestos éxitos que no los querría ni loco; y teóricos fracasados encantados con su suerte. Yo, como dije, valoro las notas y me alegro de que mis hijos (bueno, por ahora solo la niña) las tengan buenas; pero eso no debe sacarse de madre, ni entenderse como lo que no es.

    Beso.

    • “…sino que tampoco” está mal, claro. Debería decir “… y tampoco son una valoración…”.

    • “En lo que seguro que estamos todavía muy atrasados es en valorar aspectos como la creatividad o el pensamiento original; es cierto. Pero lo estamos a todos los niveles, no solo en el terreno escolar.”

      Con esto pretendía decir que tampoco el mercado laboral se lo va a valorar demasiado, mientras no cambien las cosas.
      Uno de mis mejores amigos trabaja en Dinamarca en un puesto de enorme responsabilidad, y con gran éxito; y en España jamás habría sido contratado para él, pues le habrían pedido un título que no tiene. A eso me refiero: que nosotros aún estamos ahí.

      ¿Que habría que cambiar todo? Sí. Pero TODO : )

    • Quizás lo importante es que al final, O. llegó a hacer lo que quería. Más allá de su rendimiento escolar.

      Quizás es más fácil valorar lo que implican las notas cuando, como en el caso de tu hija, son buenas. Entonces, valorarlas, incluso premiarlas, posiblemente no perjudica a nadie, o perjudica poco (imagino que algunas personas que sacan buenas notas pueden sentirse presionadas para mantenerlas; mi padre, que fue siempre “el primero de la clase” en todo lo que hizo me confesó una vez que la presión emocional de mantener este puesto fue muy dura para él). Pero, ¿qué pasa si tienes un hijo que no las saca tan buenas? ¿No puede matar la sobre-valoración de sus notas su curiosidad por aprender, su autoestima, su pensamiento creativo?

      Y en algo coincido contigo. Hay que cambiarlo todo… Y también, creo yo, la sacralización de las notas escolares.

      • Es que la sacralización depende en buena parte de cada uno, de la familia, no solo del sistema escolar.

        Es importante valorarlas, creo yo (en muchos casos, niños de buenas notas se sienten poco recompensados, cuando se dan por sentadas y solo se comentan los fallos), pero no sobrevalorarlas.

        A ver: si mi hija sacase malas notas trataría de hacerle ver más allá de ellas, trataría de que valorase otras cualidades suyas, intentaría que no se desanimase, etc. Pero ojo, también miraría por qué no son buenas, y si hay algún problema detrás.
        Las notas son un indicativo importante, creo yo, Madre. No lo son todo, no abarcan todo y pueden estar equivocadas, pero son un indicativo de cómo se desenvuelve un niño ante ciertas exigencias. Y yo conozco más casos de coincidencia entre esas notas y los resultados posteriores (no en la vida, ojo, en ningún caso me refiero a eso, que no es medible ni juzgable tan sencillamente, sino en la vida académica superior y en el trabajo) que de contraste. Ya está, es solo eso.

  3. Yo también creo que hay que alegrarse por las notas, que no quiere decir que solo hay que alegrarse por los aprobados o sobresalientes. Mi hermano tiene dos hijos, el mayor saca muy buenas notas con apenas esfuerzo, y estuvo castigado 1 mes por sacar un suficiente (básicamente no se la rascó) sin embargo la peque, que tiene problemas de pronunciación y es muy tímida, la familia le hizo una fiesta a sus notas, suspendió lengua española, pero sacó notable en inglés y en conocimiento del medio, Creo que la valoración de las notas se hace en casa, y las alegrías y “penas” hay que valorarlas en función del niño y en los estímulos que le ayuden a crecer y a madurar en la vida.

  4. Pues yo las notas a mis hijos no se las digo…. Solo comento por encima tenemos que leer un poco mas, muy bien en esto y en aquello…. Quiero transmitirles que para mi no son muy importantes que lo importante es que yo veo si se esfuerzan o no y que valoro que tengan una buena relación con sus compañeros y un buen comportamiento….El mayor (casi 9) insiste un pelin mas y a veces me pregunta ¿Pero cuantos notables? y yo mes saco alguno de la manga je,je… (no es que le engañe sino que le digo que para nosotros es notable porque sabemos cuanto se ha esforzado, etc) A mi las notas no me gustan y el sistema francamente me esta decepcionando… En nuestra escuela solo se valora las “instrumentales” es decir, las mates y la lectura y si tu niño dibuja bien o corre mas que ninguno pues no se valora. Por cierto madre de Marte, ¿en que colegio estudiaste?

    • Estudié en un colegio del CEPEPC que estaba en el barrio de Sants, en Barcelona. ¿Nos conocemos de esto? Porque estoy segura de que nos conocemos, ya te lo dije…

  5. (¿Sabes, Madre, que tenemos una conocida común? Su nombre empieza por B., el de su hijo (etíope) por E., y vive en Vigo.)

  6. Ah, ok. No estaba seguro de sí sabías de quién te hablaba.
    Pues sí. Este domingo estuvimos con ella, precisamente.
    Besos.

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