familia monoparental y adopción

¿Es la adopción?

Una de las principales preocupaciones de los padres de niños adoptados es saber si cada uno de sus comportamientos, normales o anormales, se debe a la adopción o a cualquier otra cosa. ¿La edad? ¿El temperamento del niño? ¿La manera en la que le educamos / tratamos los padres adoptivos?

A mí me molestan ambos extremos: los que sostienen “esto lo hacen todos los niños”, sin tener en cuenta que comportamientos idénticos pueden tener causas muy distintas, y los que lo achacan todo a la adopción (y lo disculpan en su nombre).

Pero lo cierto es que, con uno de mis hijos, casi siempre he acertado cuando he buscado el nudo a deshacer en la adopción. O mejor dicho, en lo que hubo antes de su adopción: su primera historia, la forma en la que fue cuidado, el abandono, el tiempo que pasó en una institución.

(Con mi otro hijo, en cambio, he descubierto que muchos de sus comportamientos son “comportamientos evolutivos normales”… vividos a destiempo. Pero esto merece otra entrada).

 

Cuando los niños han sido adoptados muy pequeños, es fácil pensar que la culpa de su comportamiento es de los padres adoptivos, que algo estamos haciendo mal. Y seguro que muchas cosas las hacemos mal, pero creo que a menudo, la clave de lo que hacen no tienen mucho que ver con nosotros.

No hay que subestimar el tiempo que pasaron en centros de menores, los cuidados que (no) recibieron, la falta de estímulos. Ni siquiera el embarazo, ni el parto, ni el modo en el que fueron abandonados.

Aunque hayan pasado poco tiempo institucionalizados, esta fue una etapa crucial, en la que su supervivencia dependía de lo que hicieran… así que lo que aprendieron en este tiempo, incluso si es brevísimo, se les ha quedado grabado a fuego.

Y si no, fijaros: familias muy distintas, madres muy distintas, con modelos de crianza muy distintos… Pero algunos de nuestros hijos hacen exactamente lo mismo. Y en otros casos, hijos criados por los mismos padres se comportan de una forma muy distinta que sus hermanos.

Siendo mis hijos muy distintos, yo veo en ellos “estrategias de supervivencia”, comportamientos que fueron cruciales para sobrevivir en la primera etapa de su vida, pero que ahora no sólo son innecesarias sino molestas, y hasta contraproducentes… Pero están grabadas a cuchillo. Y una de mis grandes dudas es cómo hacerles entender que ya no las necesitan para sobrevivir.

Cuando nuestros hijos tienen comportamientos disruptivos (rabietas, agresividad, etc), creo que es importante que les digamos que nos parece mal su actitud, su comportamiento… no su persona. No ellos como personas. Son niños muy frágiles, con una imagen muy mala de si mismos, y creo que es importante que les transmitamos que el error no son ellos sino lo que hacen. Y que lo que hacen tiene una explicación, una razón de ser… Yo hablo bastante de estos con mis hijos (bastante cuando es necesario, claro, no todos los días ni todas las semanas), les explico, con palabras para niños, aquello que decía Nancy Verrier de que “no tienen comportamientos anormales: tienen reacciones normales a vivencias anormales”. Hablamos de cómo su historia, su pasado, sus pérdidas, su institucionalización, ha condicionado su manera de comportarse y ver las cosas.

Cuando un niño tiene estos comportamientos (y en cierta manera, “no pueden evitarlos”, aunque a veces nos parezca que sí), le viene bien entender por qué le pasa, por qué no es capaz de funcionar como otros niños. A menudo nos resulta muy difícil conectar nuestras reacciones con las cosas que las causan… que alguien nos lo cuente, lo ponga en palabras, ayuda

A veces, los comportamientos de los niños adoptados más difíciles, los niños “luchadores”, son muy difíciles de cambiar. Nada de lo que dicen los manuales parece funcionar: ni la disciplina, ni el diálogo, ni la cantidad de horas que pasamos con ellos, ni las negociaciones…

Acabo de leerme un libro que explica por qué y da soluciones para ello: es “El niño adoptado. Cómo integrarle en la familia”, de Karen Purvis. 

 

Uno de los pocos manuales que he leído que da claves para actuar cuando te encuentras con un hijo que lleva una programación distinta.

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Comentarios en: "¿Es la adopción?" (41)

  1. Pues mil gracias por la recomendación, Madre.
    Yo también opino que la historia previa de nuestros hijos condiciona muchísimo su forma de ser, sus comportamientos y reacciones, por breve que haya sido.

    Y eso no quiere decir que podamos justificarlo todo, sino explicarlo. Que sabiendo de dónde viene nos resultará más fácil ponerle remedio.

    Mi hijo tiene algunas reacciones que yo considero que provienen de ahí, y me está costando bastante ayudarlo.

    Espero encontrar alguna pequeña ayuda en ese libro.

    • Exacto: no justificar, ni disculpar, sino explicar. Y sobretodo, explicarLES. Porque ellos también necesitan entenderlo.
      A mí este libro me ha ayudado mucho a enfrentar muchas cosas que creía enquistadas. No tiene recetas mágicas, por supuesto, pero es una ayuda.

  2. Es la pregunta que me hago yo un montón de veces con las actitudes de mi hijo, me ayuda mucho hablar con mis amigas con hijos biológicos de la misma edad, porque tengo miedo de achacar a la adopción fases que todos los niños pasan. En una charla que organizamos una psicóloga nos dijo lo mismo que tu comentas, que enfatizasemos que no nos gusta ese comportamiento pero siempre rematando con que te quiero muchisimo aunque te portes mal o que si teníamos que castigar que no fuese a su persona (a la silla de pensar o cualquier otro “castigo” que nos separase físicamente), sino que castigasemos privandole de un juguete o algo que quiere. Yo veo en mi hijo que cada vez que le riño por algo, después me pide siempre un abrazo, como para comprobar que sigo ahí, que lo quiero.

  3. Lo dificil es saber que se debe a su personalidad, que a su adopción y que a nuetros “fallos” como padres.
    Mi hija es miedosa e insegura, cualquiera lo achaquaría a su adopción, pero yo no. Yo fui igual que ella de echo lo sigo siendo, trabajaré con ella esos puntos”débiles” de su carácter como hicieron conmigo mis padres.
    Pero también achaco a su adopción el que sea lista como un conejo, trabajadora, ordenada y metódica. O es heredado o es enseñado por mi.
    yo creo que es el conjunto de circunstancias anteriores a la adopción, la forma de ser y educación recibida todo eso convierta a nuestros hijos en únicos y por eso no me gusta leerme libros donde dan pautas generales. He preferido cuando tengo un problema consultarlo con la psicóloga que me conoce a mi y a mi hija.
    Unbeso
    María

    • Es estupendo si has encontrado una profesional en la que confiar… a mí me ha sucedido lo contrario, los psicólogos siempre me han dado pautas generales que no me han servido para mi hijo. Lo que vale para otros niños, no vale para él… este libro que me acabo de leer es de los primeros que realmente me dicen cosas que puedo aplicar… y que parece qeu sirven (bueno, este y el de “La herida primaria”, pero este es mucho más práctico, menos abstracto).

    • Todo, absolutamente todo, hace que nuestros hijos sean como son. Son el resultado de la combinación de toda su historia, de su genética, del entorno… Si cambiásemos una cualquiera de las circunstancias ya no serían iguales.

      En realidad, el objetivo es el mismo, solo hay que ser conscientes de que hay varios caminos, unos más apropiados que otros, en función del niño.

      Yo soy muy tímida, mi hijo también. Pero mi timidez se debe a mis circunstancias y la de él a las suyas y yo considero que no se pueden tratar del mismo modo. Lo que a mí puede empujarme a mi hijo puede llegar a paralizarlo. Se trata de tener en cuenta todo a la hora de elegir, no?

  4. ES la segunda vez que “oigo” hablar de este libro en cuestión de muy pocos días… y la verdad es que ni me suena. Tengo que incorporarlo a mi biblioteca ya!!! Muchas gracias por la recomendación me vendrá genial Madre!!…
    Si es que, cómo no vamos a confundir comportamientos y evolución normal de un niño, si no hay dos iguales ;))))

    • A mí me lo recomendó una amiga, madre adoptiva y trabajadora social, con la que coincido mucho… quizás para otras personas no sea tan “acertado”. Pero a mí me ha parecido muy interesante.

  5. Ufff, qué tema más difícil y, como bien dices, uno de los que más nos preocupan. He pensado muchas veces en ello, pienso muy muy a menudo. ¿Y cuando el niño no da muestras claras de comportamientos derivados de su experiencia previa? Yo no consigo distinguirlos y me preocupa muchísimo que yo no los sepa ver o que sea él que no los expresa… o simplemente no tiene secuelas excesivamente marcadas (cosa que me extraña bastante).
    Es un tema realmente complicado también en la “ausencia” de síntomas…

    • Bueno, yo creo que hay niños que tienen una buena resiliencia. O que, quizás por ser adoptados de mayores, han podido hacer bien los duelos por sus pérdidas… conozco niños adoptados que “parecen” muy sanos, a todos los niveles… no sé, creo que no hay que preocuparse en estos casos, es decir, ocuparse antes de que suceda… Esto sí, es importante dejar abierta la puerta a hablar de todo tipo de temas, a dejarles expresarse… que no estén guardándose algo para no hacernos daño…

  6. Hay una cosa que me ha llamado la atención desde siempre. Conozco a varios niños adoptados de diferentes orígenes que se mueven igual que mi hija… no sabría explicarlo…pero se mueven igual, se chocan con lo mismo, dan traspies en los mismos puntos, son rápidos e imprevisibles en sus movimientos, ágiles y torpes al mismo tiempo, no temen caerse, ni hacerse daño… ¿Casualidad? Lo dudo. Apunto el libro, hace mucho que no leo un libro sobre adopción.

    • Estás hablando de mi hijo B.? Es así exactamente como se mueve.

      • hola itsaso
        en el caso de mi hijo,este tipo de movimientos se debía a una disfunción en la integración sensorial. Aunque es una disfunción que no afecta exclusivamente a niños adoptados, parece que su incidencia es más alta entre este grupo, ya que es consecuencia de la desatención y falta de estímulos en los primeros meses de vida. Va ligado también a dificultades en la concentración, por eso muchos niños son etiquetados con TDAH. A mi hijo, la terapia de integración sensorial le està ayudando mucho. Siento no poder explicarlo con palabras más técnicas, pero la esencia es esta

      • Sí, yo pensé lo mismo al leerlo… hay una serie de estímulos fundamentales, básicos, que los niños que son criados en familia reciben “de oficio” (cogerles en brazos, mecerles, gatear…, hablarles), que muchos niños en adopción no reciben.
        Conozco muchas familias muy contentas con las terapias de integración sensorial. En el caso de mi hijo, sin embargo, no pareció servir de mucho.

  7. No conocía el libro, pero mañana mismo trataré de comprarlo.
    Qué interesante lo que comentas, respecto a que nuestros hijos necesitan saber que muchos de sus comportamientos escapan a su control, que muchas veces quieren, pero no pueden, y que a veces exigimos respuestas que no saben dar. Yo sé que a mi hijo esto le causa sufrimiento, que se da cuenta de que muchas veces no es capaz de tener control sobre sí mismo, y que los demas si que pueden. Y yo meto muchas veces la pata, a pesar de que la teoría la tengo clarita, yo tambien tiro de estrategias aprendidas y que ahora no me sirven, cometo muchas veces los mismos errores que el niño. Trato de hacer valer todo lo que educando a sus hermanos bio funcionaba, a pesar de saber que el inicio de las vidas de uno y otros no ha tenido nada que ver.

    Lo que me pasa es que tengo un miedo terrible, miedo a no ser capaz de ayudarle a ser un resiliente, miedo a que haga o le hagan daño, miedo a que sus experiencias tempranas tengan tanto peso que no pueda integrarlas, miedo a no estar a la altura, un miedo que te c…

    • Yo creo que es precisamente este miedo lo que te permitirá buscar recursos para ayudar a tu hijo.
      No te conozco, y puedo equivocarme, pero desde que te leo creo que eres una madre 10!!

  8. Qué difícil.
    A mí, que trato de dejar de ser un mero espectador externo, me resulta también muy complicado. E incluso cuando te “crees” la explicación psicológica cuesta recordártela, no dudar y no reaccionar como harías con los demás niños, no adoptados.
    Si este libro ayuda, bienvenido sea.

    Gracias.

    • Uno de los grandes problemas que tenemos las familias adoptivas es que a nuestro entorno le pasa precisamente esto que dices. Se agradece el esfuerzo (cuando lo hay).

  9. Conocía el libro pero…aún no lo he leído…pero me leí otro…”amor maternal”…de Sue Gerhardt…Ahí encontraréis muchas de las claves que desconocemos sobre el impacto de los sufrimientos de nuestros hijos en su cerebro…si, si…en el mismísimo cerebro…La deprivación de tantas cosas deja huella, una huella díficil de borrar, aunque no imposible…
    Según sea la profundidad y diámetro de esa cicatriz, sus efectos serán mayores o menores en nuestros hijos…y si fuera enorme la herida…sus efectos pueden llegar a ser irredimibles…devastadores…en esas personitas…que nadie sabe en miedo, soledad, abatimiento, abandono y rabia que han podido sentir…
    Yo tengo en casa los dos extremos…la que vino espléndida…querida, cuidada, motivada, atendida…Y el que vino solo, deprivado, aislado, casi autista…
    Me compraré ese libro pronto…el del Sue…me ha dejado un tanto noqueada…no sabía yo nada de nada de lo que leí y hay partes que si las trasladas a tu hijo y su vida en casa…ufff!! te pueden dejar paralizada…luego te recuperas y..actúas…con más seguridad de lo que pueda haber y por qué…
    Un abrazo…mamá de marte…no tardes en escribir una entrada de “vivir a destiempo”…hay madera ahí!!!

  10. Lyd…si eso ocurre…tal y como me explicó hace dos días el psicólogo de postadopción…hay que acudir a alguien experto que te dé pistas…hay que leer muchísimo y…estar superalerta…El me dijo que en mi hijo eran evidentes esos signos por todo lo que acarreaba y por lo mal que venía…pero en otros casos esas cositas se detectan un poco tarde, en la adolescencia y…entonces..hay más trabajo y es más complicado…
    Yo creo que si estás bien metido en temas de adopción, te has informado, has leído y compartido, como hacemos en nuestros blog…es dificil que no detectes…tú tranquila…seguro que tú te darías cuenta…

    http://hongmihijo.blogspot.com/

  11. Filla…mira este blog…si acaso no lo conoces ya…

    http://www.buenostratos.com/

    • Es un blog fantástico, donde, a diferencia de lo que suele pasar, no sólo explican el POR QUÉ de determinados comportamientos, sino que además dan estrategias para avanzar…

  12. Gracias, Mei.
    No lo conocía.
    Lo consultaré.

  13. Otro libro al que hay que seguir la pista, es el que se publica a primeros de noviembre y del que es co-autor José Luis Gonzalo (www.buenos tratos) junto con un colega, el titulo es sugerente “¿Todo niño viene con un pan bajo el brazo?”

    Gracias Madre, me conformaría con ser lo suficientemente buena, juro que lo intento, pero tengo que seros sincera, y el problema es que este hijo mio pone de manifiesto mis propias carencias, mis defectos de caracter, y en ocasiones, en lugar de regular yo sus emociones, desregula el las mias. Desde luego tengo que agradecerle, que me fuerza a realizar un viaje interior como nunca antes me hizo falta, a ser mejor o al menos a intentarlo con muchas ganas.

  14. Hola, es realmente difícil el saber que se debe a su paso o condición de adoptados, y que no, mi tercera hija tenia un carácter muy complejo por no decir difícil, pero este año cambio de colegio y es una niña completamente diferente, no te imaginas lo felices que estamos, hasta ella comenta su cambio…

  15. pasado quería decir, no paso

  16. Ay Concha…cuánta razón tienes…tengo que respirar muy muy hondo para no reaccionar como no quiero…muchas veces he pensado que mi hijo sacaba de mi lo peor pero también lo mejor…Ahora lo que tengo que lograr es que salga más los mejor que lo peor…Me pone en unas tesituras que nunca imaginé y que nunca viví ni experimenté…me pone a prueba sin él saberlo ni quererlo…¡¡solo tiene 3 años!!…qué sabe él lo que provoca en su madre…Incita a que me analice y haga muchos propósitos para superarme y ser mejor madre y persona…
    Cuando estoy al borde…muy al borde…me paro, cierro los ojos y pienso: “enumera todo lo bueno que tu hijo te ha aportado, te ha descubierto”…entonces me voy relajando y…me convenzo de que tenía que llegar él para que yo mirara la vida con otros ojos…para que yo me transformara en otra persona…
    Aunque…tengo que admitirlo…hay días que es muy difícil no perder los papeles…

    • El otro día, una amiga me decía: lo bueno es que nos convierten en mejores personas. Lo malo, es que mientras aprendemos, lo pagan ellos. Sin duda. Supongo que pasa con todos los hijos, pero algunos de ellos (yo veo mucha diferencia entre mis dos cachorros), nos ponen especialmente al límite. Son capaces de sacar lo mejor de nosotros, pero también lo peor…

  17. Os parece como a mí ¿que la forma en que nosotros mismos fuimos criados, condiciona tremendamente, queramos o no?, ¿os reconoceis a veces en vuestra propia madre, a pesar de haberos jurado que nunca, nunca, jamás?

  18. mal de mucho, consuelo de tontos… pero me consuela saber que no soy la única!!! me ha gustado lo del viaje interior para crecer. Me apunto la metáfora!

  19. Pues llámame tonta, Noe, que llevo una época en la que lo único que necesitaba es leer comentarios como estos y no sentirme tan “madre defectuosa en solitario”…
    Gracias chicas, un beso mamá de Marte, vuelvo a estar por aquí después de unos días fuera de la blogsfera. Es genial “volver a casa”… Feliz cumpleaños bloguero atrasado (con octava, como los santos), es genial que tengas este espacio.
    ¿De veras que yo escribí lo de la mochila? No lo recuerdo… Pero sí suscribo 🙂
    Un beso.

  20. Pues…a mí determinados aspectos del caracter de mi madre…me agobiaban de pequeña…ahora los comprendo e intuyo el por qué…Aunque no quiero repetirlos en mis hijos…a veces me sale ese ralamazo dominante…pero…enseguida lo descarto y vuelvo a reiniciar y me doy otra oportunidad y a ellos también…Creo que…salí más a mi padre…aunque los dos son unas grandes y fantásticas personas…él siempre fue más permisivo, dulce y juguetón…quizás porque…¿el peso de la casa y de nosotros correspondía a ella?…también la economía familiar en tiempos que fueron difíciles? Quizás…eso marcó el caracter de mi madre…y por supuesto…la salud de mi hermano…muy débil durante muchos años…que hizo fuerte y dura a su madre, la mía…
    No, yo no creo que repita muchos comportamientos de mi madre…pero sí de mi padre…

    • Yo he oído a mucha gente decir que cuando ha tenido hijos, ha comprendido a su madre. A mí me pasa lo contrario: cuánto más conozco y más me apego a mis hijos, más incomprensibles me resultan muchos de los comportamientos de la mía.
      Es un buen punto de vista que también nos parecemos a nuestro padre… Sí, yo también tengo muchas cosas de él.

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