familia monoparental y adopción

No me gustan los chinos (2)

Después de que mi hijo pequeño me contara que no le gustan los chinos, sino los catalanes, fui a hablar con su maestra, para ver si era algo que tenían que tratar en clase.

La respuesta me dejó casi más helada que el comentario de A.

Primero me dice:

– Me extraña mucho esto que me has contado, porque A ESTA EDAD NO SON CONSCIENTES DE ESTAS COSAS. Esta es la respuesta estándar en el colegio de mis hijos cuando se trata el tema del las diferencias raciales… se ve que el día que lo explicaron en la escuela de maestros, no faltó ninguno… y que ninguno se ha molestado en contrastarlo con la realidad.

La realidad es que tanto mis hijos como los otros niños de 4 años que conozco son conscientes de las diferencias raciales e idiomáticas; otra cosa es que hasta que sean mayores no entiendan qué significan – o que hay quien discrimina a partir de estas diferencias.

Segundo:

– Esto lo debe decir por algo que ha oído en casa.

Rotundamente, no.

– Ya imagino que no votáis a Plataforma por Catalunya, pero todos hacemos comentarios como “mira, cierran otra tienda y abren unos chinos”…

Pues NO SEÑORA, yo no hago este tipo de comentarios ni los hace nadie en mi casa (ni en mi entorno que yo haya oído). Soy sumamente cuidadosa con esto. Con no generalizar. Con no despreciar a nadie por su origen ni color. De hecho, ni siquiera suelo llamarle “chinos” a las tiendas de chinos (lo cuál no sé si es un error cuando el resto del mundo lo hace… No, no es un error. Mucha gente llama “maricones” a los gays y yo pienso seguir sin hacerlo).

Sigue:

– Bueno, pero tiene un hermano mayor… a esta edad, en 1º-2º sí empiezan a ser conscientes de las diferencias…

Pues no, su hermano mayor TAMPOCO hace este tipo de comentarios (ni yo los dejaría pasar sin decir nada). De hecho, el comentario de A.  le llamó la atención por políticamente incorrecto a B., que corrigió a su hermano explicándole que él tiene amigos de todos los colores (también chinos).

Finalmente, me dice que lo del catalán ella sí lo dice mucho, que recuerda que hablan en catalán, porque “como pronto nos obligarán a todos a hablar en castellano” ¿¿¿¿?????

O sea que, como dice V.,  ya sabemos de dónde ha salido el tema: la maestra hace tanto hincapié en que hablen catalán “porque pronto nos obligarán a hablar en castellano” que a A. no le gustan los que no lo hablan…

Está claro que yo sí envié a mi barco a luchar contra los elementos.

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Comentarios en: "No me gustan los chinos (2)" (67)

  1. Me quedo de piedra con los comentarios de esa profesora… sin palabras. Yo en eso tengo muchísima suerte. Las profesoras de mi hijo entendieron perfectamente el problema y nos dijeron que no nos preocuparamos que lo hablarían en clase con todos, que disimuladamente sacarían el tema… y entendieron a la primera (y sin apuntarles yo nada) que no era cosa de su casa sino de otros niños… estaba claro.
    Cuando te encuentras con respuestas así desde el mismo colegio ¿qué debemos pensar? ¿qué debemos hacer? Yo sentiría una inmensa impotencia. No entiendo ni el “cosa de niños” ni el “no tiene tanta importancia”, ni el “seguro que tú también haces comentarios racistas”. Pues no, como tu bien dices, no todos los hacemos e intentamos tener el máximo cuidado de que nuestros hijos no los aprendan, pero claro, no todo está en nuestra mano, aprenden, o mejor dicho imitan, tantas cosas cuando están fuera de nuestro radio de actuación…

    • Supongo que lo único que podemos hacer es utilizarlo para explicarles a nuestros hijos todas esas formas de racismo de baja intensidad, a menudo disfrazadas de otras cosas, incluso de todo lo contrario (desde el principio he tenido la impresión de que la manera que tiene mi colegio de afrontar los asuntos raciales es… Hacer ver que no existen. Por cierto, para afrontarlo creamos en el cole, en el ampa, una comisión de Diversidad… Si alguien conoce algún texto que explique que los niños de 3 y 4 años SÍ ven el color… Se lo haremos llegar.

  2. Manda carallo (así, en gallego)…

  3. ¡Qué tristeza e impotencia estas situaciones! Y más pensar que es como darse contra un muro… ¡Cuánto nos queda por aprender!

  4. ayyyy… como NO echo de menos esa Barcelona!!!!!

    En realidad yo he sido negra-china durante muchos años en Barcelona porque me negaba yo (sin que nadie me obligase :)) a hablar/aprender catalán. He tenido muchos problemas y siempre me hizo mucha gracia los que me decían “hasta los inmigrantes lo hablan ?por qué no tú que eres catalana?”.

    La psicóloga del CI nos dijo “es verdad que a las niñas chinas les cuesta mucho aprender español. Hasta los africanos lo aprenden antes”.

    Y por cierto, eso de que no son conscientes… Pero qué maestros tenemos? cómo puede ser que un maestro no sea consciente de que los niños son conscientes desde muy pequeños DE TODO?

    Pues sí, manda carallo!
    Eva

    • La diferencia es que en tu caso era una decisión (en la que no entro), pero cuando se meten con algo que eres, es mucho más frustante. No lo veo muy comparable, la verdad.

  5. Por lo que veo no son los únicos incompetentes la maestra y el director del cole de mi hija, parece ser que es una “nueva corriente pedagógica” (va de coña claro!!).Lo que está claro es que hay que protestar y no se debe permitir esta falta de respeto hacia nuestros hijos. A que si les enseñamos a sacar a pasear la mano cuando les digan algo nos llamarían la atención.¿¿ Y porque no hacen lo mismo cuando pasa la otra situación??

  6. Que no se enteran de las diferencias raciales con 4 años??? De donde salió esa maestra?? Mi hijo y sus amiguitos blancos y negros, con dos años y medio decian É. es negro, A. es blanco, el primo B. es blanco, G.es negra. Por supuesto que se dan cuenta. Mi hijo llegó del cole el otro día diciendo que era feo porque era negro, y tenía claro que esa conclusión no era suya (incluso ganó una bici en un concurso de belleza infantil y está muy ufano con el tema) y evidentemente, un día que lo recogí yo pues me enseñó a la niña mayor (dos años más que el como mucho) que le decía que era feo porque era negro. Las diferencias raciales las ven, pero feo o guapo según los cánones de belleza que tenemos, eso si que no lo captan tan pequeños,así que fijo que la niña repite algo que ha oido donde sea. Tristísimo. Yo sigo los consejos de Alberto Rodriguez de Arguinzari, ensayar con mi hijo frases para contestar a los niños cuando dicen algo racista o discriminatorio que le suba la autoestima. Para este caso, hemos ensayado, ¿Tu que sabes de guapo o feo?, yo al menos tengo una bici por ser guapo.
    Ante los que le llaman negrito cuando saben perfectamente su nombre, la contestación tipo es: blanquito, tengo nombre. La mayoría no se lo vuelven a llamar, se quedan de piedra.

    • Muy bueno el recurso. En mi casa las contestaciones tipo las uso yo, aún no había pensado en que mi hijo también podía utilizarlas… ¿quién es ese señor que lo aconseja? He buscado su nombre en Google pero no me sale nada :-/

    • Tengo que decir que el copyright de “Blanquito, tengo nombre” es de una niña de china de 8 años que se lo espetó a dos niñas que se le acercaron diciendo.

      -Hola,chinita
      -hola blanquitas, tengo nombre.
      -Ah!!! yo me llamo A. y esta B.
      -Pues mi nombre es X.
      -Genial, pues vamos a jugar entonces X.

      Y allá se fueron las tres tan contentas.

    • A mi hija, el recurso le sirve, pero a mi hijo no. Para usarlo hace falta bastante auoestima, y estos comentarios van directamente a socavarla…
      Mi hijo ha llegado a tener problemas, porque la rabia le hace contestar con más insultos. Hay que ser bastante maduro para responder de forma respetuosa pero contundente, en lugar de un “blanco asqueroso” que no ayuda nada.
      Lo del nombre está muy bien, me la apunto!

      • está en su derecho a tener rabia, si ya nos cuesta a los mayores no responder con un “que te jodan”, imagina a los niños. Por eso decía Alberto de practicar contestaciones con ellos, con juegos de intercambiar roles,para que les salgan sin pensar y con los nervios o la rabia contesten lo que no quieren.

  7. Dios bendito!!!!!!! que profesionales tan ….. tan…..incompetentes?? adormecidos??.. La viñeta de Mafalda le va que ni al pelo!!!!

    Me da miedo esta situación… no hay peor peligro que negar la existencia de problemas. Le negamos a nuestros hijos hasta el derecho a sentirse mal ante los comentarios de los demás. Si negamos el ataque les negamos también el derecho a defenderse…

  8. A mi me parece que con mi hija/racismo me está pasando lo que les pasa a muchos adoptados con sus familias biológicas. Que no las nombran porque saben que a sus padres adoptivos no se sienten cómodos.
    Mi hija habla de su familia bio tanto como le da la imaginación. Pero ahora me doy cuenta de que como ve que me molesta (nunca me he enfadado mucho, pero le he dicho que no tiene que consentirlo) los comentarios que le hacen, ha decidido no contármelo.

    Ella le quita importancia (porque al día siguiente juega con las idiotas que le han dicho que es su esclava) y no viene ni va triste, pero se preguntas un poco ves que no le apetece contártelo.

    Siempre le digo que es muy guapa, para mi más guapa. Que es muy lista, que sabe muchas cosas, que ya quisiera yo tener sus ojos etc
    Yo creo que frente a ese “orgullo casero” se siente sola. Algo así como…seré muy guapa o tendré los ojos muy bonitos…pero lo que no quiero es ser la única con estos ojos.
    Y entonces no me sirve el orgullo etc

    Obviamente no quiere estar orgullosa, quiere no ser diferente. Es imposible.

    Por ahora no he visto que a ella le esté causando demasiados problemas, pero sí es evidente que a otros no les dicen nada. No sé qué hacer ni cómo tomármelo.
    No sé si esperar.

    Sé que hablar con maestra/padres no servirá. Lo sé. Sé que no voy a cambiar la sociedad. Quisiera darle recursos a ella. Le he explicado que son unos “incultos” (en versión infantil) pero es que a ella le importa un bledo. Quiere pasárselo bien y obviar comentarios estúpidos.

    ?qué hago?
    Eva

    • Yo al mio para que vea que hay muchos como él y bien famosos le enseño jugadores de baloncesto, actores guapísimos, raperos, etc… en esos ámbitos los mas famosos son negros y en el fondo le gusta ver que la gente admira a gente negra como el (y eso que es pequeño, pero se da cuenta de que son los mejores),o le mando al cole el libro de Wangari Mathai, que fue premio nobel. Si tuviese una hija de china le enseñaría a las actrices de Zhang Yimou, Gong Li y Zhang Ziyi son unas de las mujeres mas guapas del mundo y seguro que encuentra algun parecido con ellas. Si tuviese una hija india le enseñaría a otra de las mujeres mas guapas Aishwarya Rai y lo cotizada que está en Holywood. No se, armas con las que enfrentarse, cuando sea adolescente y alguien le diga que feos son los negros, pues que le suelte, “pues bien que babeas con Jessee Williams” o algo así ;-). Tengo que decir que antes de tener un hijo negro conocía el nombre de Sidney Poitier y poco más y ahora ya se quien es Jay Z o Kobe Bryant.

      • Yo entiendo que lo tener referentes raciales está bien. Pero creo que el orden deber ser aprender primero lo general para ir luego a lo particular.
        Quiero decir, que con mis hijos emplearé más esfuerzos en enseñarles aquellos valores que defendemos y creemos fundamentales para ser hombre y mujer de provecho y de bien, y luego buscaremos los referentes; y si los hay negros, pues mejor que mejor.
        Mis hijos viven en una sociedad de blancos, en un pueblo pequeño de personas blancas (con apenas gente de otras razas). Así que el objetivo primero va a ser toneladas de autoestima, asertividad y tolerancia para consigo y para con los demás. Diferentes van a ser siempre, pero no solo por ser negros.
        Quizás me lío un poco; la cuestión es que como los referentes son tan en abstracto, vamos a intentar “construirlos” a ellos en sí mismos y luego en relación a lo que los rodea….¿me se entiende?.

  9. Con la iglesia hemos topado! Sidney Poitier!! jaja yo creo que fue mi único amor platónico de preadolescente!!! jajaja Después de postadolescente Denzel Washington …….

    Sí, sí, ella ya me ve ver pelis de esas mujeres chinas. Y desde luego, lo de MULAN es el no va más!!! Que quiere tener el pelo como Mulan… así de largo…. etc (aunque es bastante de jugar con niños y odiar el rosa y el ballet, pero ultimamente está cambiando 😦 )

    Y el otro día me ganó a las cartas y me soltó “te gano siempre porque soy china y soy más lista”. Bueno, le aclaré que no flipase tanto, que más lista que yo seguro, pero no más que cualquier no chino. Pero lo lleva bien por ahora.

    Lo que no sabe cómo llevar son las gilipolleces porque además se las dicen niñas con las que después juega y son amigas. Que los niños son así, te dicen que eres su esclava y después te regalan un dibujo que han hecho para ti el fin de semana…. yo misma comprendo que no sepa cómo tomarse las cosas!!

    Gracias Bone

    Eva

  10. Pues yo si digo ” la tienda del chino” me resulta muy dificil aprenderme los nombres chinos, incluso voy de cañas a un bar que es de un gallego y lo llamamos “el bar del gallego” y os puedo asegurar que no se siente ofendido.
    Jamas se me ocurriria referirme con desprecio a los propietarios de esos negocios por su raza u origen.Y mi hijo tiene amigos negros y chinos, por supuestisimo les llama por sus nombres, y les respeta, y mas de una vez se ha enfadado cuando a alguno de sus amigos les dicen chocolate negro, como el dice ” Yo soy chocolate blanco”. y que pasa?

    • Sí, no digo que tenga nada de malo… A mí no me sale decirlo, digo “bazar”, tienda de todo a un euro, o la tienda de al lado de casa… Igual que a lo que en Barcelona se llama “paquis” (supers pequeños que tienen de todo y están casi permanente abiertos) tampoco les llamo paquis, les llamo súper, o superet… Por cierto, en los tres casos que he preguntado… No eran decPakistán, eran de Bangla Desh… Serán los “chinos” coreanos o vietnamitas?

  11. Se te entiende Lucía, los valores que mencionas si que nos tienen a nosotros de referencia, o tienen que tenernos, porque para enseñarles los valores fundamentales para ser hombres y mujeres de provecho, o los ven reflejados en sus padres o es francamente dificil. El tema es como darles toneladas de autoestima, a mi es lo que me resulta mas dificil de concretar,y de seguir los pasos para conseguirlo, porque con decirle que yo creo que es el mejor, el más guapo y el más listo no me llega. En cuanto a los referentes abstractos, los niños están llenos de referentes,al igual que nosotros, desde Messi/Ronaldo, los Gormitis o los chic@s de High School Musical, igual que para nosotros pueden ser Jobs o Gandhi, por poner un ejemplo. Y ahí es donde creo que nosotros mismos tenemos que abrir el abanico, porque si no a nosotros nos saldrán la mayoría de referentes blancos logicamente y probablemente poco el Jesse Jackson o Mandela. Por supuesto, esta es mi opinión y como yo intento infundar esa autoestima.

    • Estoy de acuerdo con Bone… Creo que los valores son universales, no tienen color ni sexo, pero si no hay a su alcance modelos positivos de su color y su sexo, no podrían pensar que ellos no van a poder? Hay muchos deportistas negros conocidos, y B. los recuerda con orgullo… Pero mi nómina de científicos o intelectuales negros es escasa… Y me preocupa que esos referentes no estén ahí…

  12. Yo estoy con Lucia, educar en valores y en el respeto a lo distinto y favorecer que tengan una buena autoestima, claro eso será labor de toda una vida. Lo de que tengan frases tipo de respuesta, no sé cuanto tiempo puede durar, en la medida que crecen lo que oirán puede ser mucho más fuerte y si vamos por ahí, lo siguiente será sugerir que devuelvan el insulto.

    • Sugerir que devuelvan el insulto no,por supuesto, es ponerse al mismo nivel, a medida que se van haciendo mayores sus respuestas serán mas adultas, o eso espero. De hecho los padres adoptivos también tenemos nuestras “respuestas tipo” cada vez que alguien nos hace un comentario fuera de lugar con respecto a nuestros hijos, yo al menos no insulto cada vez que me preguntan algo sobre el, pero si que digo educadamente, a usted que le importa… ¿como puede preguntarme si mi hijo es mi hijo,por supuesto, le pregunto yo eso del suyo? etc…, yo la verdad es que no me callo,y no por el que me pregunta, sino por mi hijo que escucha la contestación. ¿Que les sugerimos entonces hacer a nuestros hijos cuando los insulten y ofendan?¿dar media vuelta y largarse?, me parece que eso no aumenta la autoestima,¿contestar algo?¿lo qué?
      Bueno, hoy estoy preguntona y contestona, es que el tema me preocupa mucho, sobre todo que hacer a nivel práctico para favorecer la tan importante autoestima.

      • Lo de las frases tipo a mí me parece bien. Básicamente porque en la única conferencia que escuché a Alberto Rodríguez y la comida posterior que pude compartir con él, me ganó por completo. De lo mejor que he escuchado. Y de lo más aprovechable para lo que viene por delante.
        Nosotros también tendremos que empezar…pero jugamos con ventaja. T. es muy auto-resolutivo, muy hábil socialmente y se va sacando muy bien las castañas del fuego… de momento.

      • Ostras Bone, es que el tema es complicado, y entiendo perfectamente lo que dices, entre niños más o menos pequeños o entre adultos la cosa se puede ir manejando, lo que me preocupa es que a medida que se hagan mayores se de la respuesta violenta, que a determinadas edades tendría toda la lógica. Enseñarles a que se pongan a la altura del otro no sé si es bueno, hay gente que cuando hace sangre no suelta la pieza, la ignorancia y el desprecio igual son tambien armas poderosas.

      • Yo creo que hay que enseñar/ tener respuestas distintas para situaciones distintas… No se me ocurriría decirle que se enfrente a una pandilla de skin heads… Ahí huir no me parece cobardía, me parece inteligencia. Igualmente, su respuesta ante un policía que le pide los papeles probablemente tendrá que ser distinta a la nuestra…

        Yo no soy partidaria del insulto, pero reconozco que una vez ante un “qué asco! Cuántos negros!” (mi hijo tenía 3 años) respondí con un “qué asco! Cuánto gilipollas”…

        No sé, posiblemente el tema que más me preocupa a lo largo de los años es cómo darles/ cómo pueden encontrar herramientas no ya para luchar contra el racismo sino para sobrevivir a él.

  13. A FLIPAR!

    He llegado a casa, he sacado el tema. He visto una vez más que no sabe por dónde van los tiros. Le digo:

    – “si te molesta que te llamen chinita buena, le dices que tienes un nombre” .También le puedes decir “blanquita buena”

    -“?blanquita? si no es blanquita!”

    – yaaaaa, pero los negros son marrones y les llamamos negros o africanos, como les llamas tú aunque algunas veces no sean africanos tampoco. Y a mi que no soy blanca me llaman blanca, y a vosotros, chinos.

    -Pues en mi cole hay una ninya casi casi negra, pero marrón.

    -Vale, y yo que no soy blanca, me llaman blanca. Y la companera que te llama chinita buena, es blanca como yo. Nadie la llama blanquita porque tiene un nombre. Tú también lo tienes.

    Me mira extranyada y me dice: “pero es que a mi me parece bien que me llame chinita buena bu e na.”

    – “pues el día que te moleste le dices que te llame por tu nombre”.

    Ahí estamos.

    Por cierto, en Alemania no hay chinos/bazares. Pero cuando voy a Espana me gusta mucho cuando escucho a mi familia decir “he ido al chino” “eso lo compré en el chino” porque lo dicen como yo digo “negro”. Es imposible percibir algo malo en cómo lo dicen, mi hija lo dice también “mamá, vamos al chino y me compras pistolas de agua” !pues vamos! (pero luego se muere de vergüenza porque los chinos la miran como si fuese un alien, pero le hace gracia)

    Y también le digo que lo mejor del mundo es ayudar, que nunca será tan feliz como cuando ayude a un amigo, que no se puede reir de nadie etc. Que si alguien lo pasa mal, tiene que estar a su lado etc… y lo hace y lo mejor es que eso sí lo entiende. La verdad es que no le he hablado ni la mitad del racismo porque creo que la mitad del camino está hecho cuando le digo que las personas que se meten con alguien por ser diferente, no son buenas o están equivocadas y hay que tener cuidado. La verdad es que es muy pequenya e inocente.

    Eva

    • A mí no me gusta llamar “chinos” a las tiendas… primero, porque chinos son las personas que los regentan, no los comercios; segundo porque me molesta uniformizar. Si a los comercios “catalanes” de mi calle los llamamos “el videoclub de N.”, “la óptica de J”. o “la tienda de V.”, ¿por qué no podemos ser más específicos con las tiendas regentadas por chinos? En 50 metros a la redonda de mi casa tenemos 4. ¿A cuál me refiero?

      • Al chino de la esquina! 🙂

        Bueno, es que tú eres mucho más correcta y cuidadosa con las palabras. Pero los que somos más brutitos, pues hablamos peor, pero nada más… creo…

        Eva

      • Ninguno está en una esquina… son “la tienda de debajo de casa”, “la frutería de L. (una niña de la clase de B.)”, “la tienda de al lado de la frutería de L.” y “la tienda de al lado de la casa de C. (otra niña de la clase de B.)”….

      • jajaja

        va a ser verdad eso que dicen
        !!nos invaden!!

        Bueno, lo digo en broma, pero lo de tu barrio me encanta…qué no decir del alumnado del colegio de tus hijos !

        Eva

  14. A mí también me preocupa que mi hija negra apenas tenga más referentes negros que los que venden copias ilegales de CD o que piden en la calle. O que si voy a una librería a pedir cuentos con niños negros, me saquen siempre algo de un niño en la selva con taparrabos. Y tampoco me basta con que los únicos referentes sean deportistas, como si por ser negra sólo pudiera aspirar a ser buena en deporte o en música, y no en investigación o en cajera de banco. Los prejuicios, incluso los “buenos”, no dejan de ser una forma de encasillar, y, por tanto, de limitar.

  15. Ya. Es que los dueños de los bazares son chinos. Pero los niños adoptados de origen chino no son chinos, porque ser chino es una nacionalidad. En tal caso serán asiáticos, que es lo que corresponde a su fenotipo-. Así que llamarlos chinos supone no reconocerlos como españoles.

    Madre de Marte, sigo tus post desde la distancia
    Un abrazo

    • ¿Seguro que los dueños de los bazares son chinos? ¿No serán algunos de otros lugares, como son los dueños de los tres “pakis” de mi barrio de Bangla Desh?

      Y sí, tienes razón… pero es mucho más complejo, ¿Verdad? Por desgracia. Porque no vemos a la gente según su nacionalidad, ni siquiera según el lugar donde nació (los chinos de la clase de A. son nacidos en Barcelona)… sino según su aspecto o según su origen familiar…

      Me acuerdo mucho de ti!!

  16. Muy fuerte lo de la maestra. ¡Cuánta pasividad!
    En mi colegio el profesor de música nos solía decir en el salón de actos que en las obras de teatro sólo se aplaudía, no se silvaba porque “eso era rebajarnos al nivel de los sudamericanos”.
    Tampoco había inmigrantes y mucho menos niños gitanos, pero claro, ellos no eran racistas.

  17. Creo que las respuestas de los maestros pasan por no querer encarar el tema, por no entrar en “arenas movedizas”, entonces es mejor optar por hacer la vista gorda. Yo no creo que no sepan que los niños pequeños notan las diferencias de color de piel, sino que prefieren ignorar y repetir el mantra “los niños no ven la raza, los niños no ven la raza” y no complicarse la vida.
    Buscar referentes de la misma raza del niño es imprescindible, modelos en los que se sientan reflejados. Aqui quizas es mas facil porque la comunidad afroamericana es grande, pero tambien es cierto que esta plagada de malos ejemplos producto de años de esclavitud, exclusion y miseria. Pero tambien hay medicos, maestros, cientificos, artistas negros, quizas mas que en España. Mucha gente opta por mudarse de barrio para rodearse de un clima mas multiracial y multicultural. Nosotros vivimos en una zona de clase media/ media-alta que es muy “blanca”. Por ejemplo en la escuela primaria de mi hijo hay muy pocos niños afros y solo una maestra negra. En esta zona predominan los asiaticos, los hindues (que van desde los blancos hasta los mas oscuros que mi hijo) y algunos latinos, pero por ejemplo mi hijo tiene una maestra hawaiana de raza aborigen y que incluso les ha enseñado algo del lenguage nativo.
    Una de las cosas que yo hago es llevar a mi hijo etiope a cortarse el pelo a una barberia del barrio afroamericano, pero igual eso solo no es suficiente.

    • Una de las maestras de mi hijo mayor me explicaba una vez que no entendía por qué esta obsesión de B. de pintar las personas de color marrón… que era “sucio”. Le dije que quizás no se había fijado, pero que él era marrón… que me parecía sano que pintara a algunas de las personas de su color en vez de pintarlas todas de eso que ellos llaman “color carne”… Me preocuparía lo contrario, que sucede en algunos colegios (una familiar mía uqe trabajó en una escuela con mucha inmigración me contó que a los 3/4/5 años, las niñas negras pintaban negras las princesas… a los 7/8/9, las pintaban blancas… para no ver el color, tiene tela la cosa…)

      Pues la maestra me dijo “aquí somos personas, el color no tiene importancia”. Estoy de acuerdo con la primera parte de la frase, pero la segunda… No tiene importancia si somos blancos. Si somos negros, sí la tiene.

      En España es difícil por ahora encontrar referentes negros… aunque ya se ven muchos médicos, por ejemplo, originarios de otros países (donde llevo a mis hijos de urgencias, los pediatras son, mitad y mitad, de Oriente Próximo y de América Latina). A menudo tomo nota de las recomendaciones de tu blog con la idea de ir pidiendo los libros y películas en Amazon…

  18. Me resulta chocante y curioso, pues en el cole de mis hijas, esto no sucede, parten de premisas educativas, a nivel colegio en general que concretan en cada aula, como que todo es “normal”, y con normal se refieren a que hay diferentes tipos de familias, por tanto no se celebra el día del padre, ni la madre…sino el de la familia.
    Todos los niños son excepcionales, y cuando este año llegó un niño de china,(padres chinos), todos quieren jugar y hablar con él, así él aprende español y los demás chino. Todos quieren ir a República Dominicana porque una niña dominicana pasó allí sus vacaciones y conoció a su familia, y todos quieren conocerla…educan en valores, y me gusta, me gusta mucho el cole de mis hijas.
    En casa le educamos-preparamos para el “ni caso”, y cuando digo ni caso es sin discriminación, si te llaman tonta, ni caso, si te dan un empujón, ni caso, si te quitan la bici, ni caso, porque es bien sabido, que cuando el motivo de enfado u ofensa es ignorado por el ofendido…el ofensor pierde interés, y eso no quiere decir que en casa no se hable de los problemas de convivencia en el parque, en la calle, en el cole…simplemente es un arma para ellos, y a según que edades, en este caso 3-4 años, no se queden de piedra, pensando si han contestado bien, mal, o no han sabido contestar.
    Por otro lado, y no se ha hecho referencia a ello en los comentarios, lamentablemente, creo que comunidades como cataluña (y otras, aunque hago referencia a esta pues es la que viene al caso), tienen un doble handicap, el de la discriminación por raza y/o clasismo, depende de los casos, y el de personas como esta profesora con el tema catalán, si son o no catalanes, si hablan o no catalán…son referentes educativos para nuestros hijos, que a mí no me gustaría que mis hijas tuvieran.
    Como me dijo el año pasado la profe de mi hija: “nuestra obligación es educar de manera aséptica, si algún profesor tiene prejuicios, su obligación es dejarlos en la puerta de cole, porque en este centro, todas las familias son las mejores familias”

    • ¡Que envidia de cole!

    • En el cole de mis hijos, la teoría es la misma… es un colegio con un porcentaje no menor de inmigrantes, y en principio, se supone que es una escuela acogedora e integradora. Y probablemente lo es… hasta que tus hijos son los negros (y eres torracojones como yo).

      Tampoco se celebran el día del padre ni de la madre, pero, como en casi todos lados, las “representaciones” gráficas de la familia (en libros, carteles…) son familias de padre y madre (blancos) e hijo/s (blanco/s)…

      Y desde luego, aunque seguro que si les preguntas a las maestras están convencidas de que no son racistas, los prejuicios (como nos debe suceder a todos) los llevan puestos. Celebro que en tu escuela hayan conseguido que no sea así…

      Yo, por mi manera de ser, no soy partidaria del “ni caso”. Me rebelan las injusticias y no sé callarme. Y sin duda, mis hijos se miran en mi espejo…

      • en nuestro caso, doy fe de que no sólo es teoría, sino práctica aplicada. Una de mis hijas no es caucásica, y no ha habido ni usa sola muestra de racismo, pero ni hacia ella ni hacia otros niños, y en su clase hay una dominicana, un chino, un africano y un gitano.
        Respecto a la familia, hoy, sin ir más lejos, he recogido a mi hija mayor que estaba en casa de una abuela, y me ha contado la abuela, entre risas, asombro y perplejidad, que ayer les había contado que no tienen que casarse siempre un papá y una mamá para ser una familia, que podían ser 2 mamás, o incluso ser una familia sin padre ni madre. No sólo se le está educando así en casa, sino en todos los ámbitos, y el cole, nos guste o no, es un referente para ellos.

      • Pues me da mucha envidia. En el nuestro, y no sólo en este tema, la teoría y la práctica no siempre se corresponden… tiene muchas cosas buenas, el colegio, pero ahí yo creo que no afinan.

        Me consuelo pensando que es un buen ejercicio para ir aprendiendo a enfrentarnos al mundo real… Que por desgracia, se parece más a nuestro cole que al vuestro.

      • ¿Existen este tipo de colegios en España? Desde luego en el de mi hija nadie parece ser racista pero la práctica es que los comentarios existen. Ellos (los “profesionales” del cole) lo que hacen es girar la cara y aquí no pasa nada, son solo niños y es un juego. Pero como alguien ya ha dicho, no pasa nada mientras eres blanco, si eres negro y te toca a ti desde luego que no te da igual. Yo debo ser también un poco tocapelotas pero tengo claro que no voy a tolerar esos comentarios. Mañana tengo cita de nuevo con el director y le diré por enésima vez que ya está bien de comentarios fuera de lugar.

      • MJ, ¡¡suerte!! A ver si responden como corresponde…

  19. Hay que ir a Cuba, donde los negros son medicos, maestros, ingenieros…y como no, grandes artistas como Ruben Gonzalez, maestro pianista que a sus 80 años y aquejado de artritis tocaba así, !a ver quien lo supera!


  20. Ahí sale Yotuel enseñando los solares de La Habana al follonero.

  21. A mí Yotuel me puede enseñar lo que quiera… Ahora tengo que recuperarme de que Serge Ibaka se vuelve a Estados Unidos, pero siempre me quedaran los vídeos del cacho peassso trozo de chulazo de Yotuel!!!! ¡Gracias por alegrarnos el ojillo!

  22. Esto lo he encontrado en el blog Adoptando (un blog muy interesante con mucha información sobre adopción… ¿alguien sabe de quién es?):
    http://adoptando.blogspot.com/2011/03/pensamientos-de-una-nina-adoptada-ii.html#comment-form

    ¿Soy blanca? ¿No lo soy? Yo me siento blanca, pero los demás no me tratan como si lo fuera. Estoy totalmente integrada en una cultura de blancos, pero tengo que demostrar constantemente por qué y cómo puedo vivir en esta cultura cuando es obvio que no es a ella a la que realmente pertenezco. Y cuando salgo del entorno familiar y de mi comunidad (los que me conocen desde siempre), este entorno dónde he logrado negociar con los demás un grado suficiente de entendimiento sobre mi estatus blanco honorífico, BANG!!!, cuando salgo de este entorno y voy a la universidad o a mi trabajo o a cualquier sitio del mundo real, vuelvo a encontrarme en la posición de no saber quién soy o qué soy realmente. Y vuelta a empezar. ¿Soy blanca? porque yo todavía me siento blanca, como siempre desde que tengo uso de razón, pero maldita sea, esa NO es la reacción que percibo en la gente que me rodea. ¿Qué ocurre entonces? ¿Me ven como si yo fuera una mujer asiática/china más? ¿Y por qué me siento tan incómoda cuando estoy rodeada de gente que se parece a mí, que es de mi raza? Todo esto es muy raro. ¿A dónde pertenezco realmente? Yo me identifico como blanca, pero soy percibida y tratada por los demás como asiática y no tengo ni idea de cómo superar los obstáculos que los demás me ponen simplemente por parecer asiática, por tener esta apariencia. Yo soy adoptada, pertenezco a una familia blanca. Ni sé ni me han enseñado a sentirme de otra forma. Estoy confusa. Ya no sé ni quién soy.

    Creo que la frase clave es “no me han enseñado a sentirme de otra forma”… En eso estamos.

    También es muy interesante esta otra entrada:

    http://adoptando.blogspot.com/2011/03/cuestiones-sobre-las-que-reflexionar.html

    • No lo conocía, gracias por la referencia… me está gustando mucho 🙂

    • Yo no lo conzco, esta tarde lo miro porque parece muy interesante.

      El profesor de chino de mi hija es chino. Un día (algunos días me pide que me quede un rato en clase porque se le sube a la chepa) le decía “escribes muy bien en chino, mejor que los niños chinos”… y yo “perdona ?mejor que qué chinos? mi hija es china”. Y él se reía.

      Para los chinos no es china. Para mi sí, para mi es las dos cosas china y española y hasta un poco alemana.

      Sinceramente creo que nadie puede “enseñarte a sentirte”…y creo que si lo hacen, hacen mal. Creo que eres tú la que “decides” a partir de tu experiencia. Cuando uno es un niño no sabe quién es, en el sentido más íntimo.

      A mi me cuesta mucho decirle a mi hija que es china sin decirle que también es española y que será lo que quiera ser y siempre será bueno.

      Desde mi vida llena de cambios he comprobado que “se hace camino al andar”. Yo no soy catalana para un catalán, no soy gallega para un gallego, ni leonesa para un leonés. En el único sitio que me he sentido “bien” es de Madrid, precisamente porque sentía que cabíamos todos (cosa que no he sentido en ningún otro sitio) pero no me siento de Madrid.

      Me han dicho de todo (más malo que bueno) siendo niña en el colegio por venir de otro sitio. Me he sentido un bicho raro más de la mitad de mi vida. Me he sentido muy sola durante la adolescencia. El camino se hace. Al final en realidad lo que haces es quitarle importancia al quién soy exactamente, borras los límites geográficos y percibes casi sin querer que los límites son otros. Supongo que con el color de piel, la forma de los ojos etc también acaba pasando a un segundo plano. Lo importante es algo que se refleja en los ojos de ambos cuando ves que el de al lado te entiende aún si hablar el mismo idioma, ser del mismo pueblo o tener el mismo color de piel.

      Por eso creo que no debemos intentar que nuestros hijos se sientan más chinos que negros o blancos que catalanes. Creo que lo que hay que hacer es ir de la mano por libros, cuentos, películas, paisajes, personas, países, costumbres, concersaciones y que aunque lo tengan más complicado, van a resolverlo. Estoy segura. Y sea lo que sea que resuelvan, estará bien, seguro. Si se resuelven chinos-mao, como si se resuelven europeos (ja ja), como si se resuelven un remix… encontrarán su lugar y a su gente
      !incluso por internet! Y eso es lo importante, ser una china no/sí china en la Muralla, pero sentirse bien. Y estoy tan segura de que llega, como de que no es fácil el camino.

      Eva

      • Lo de “enseñarte a sentirte”, no lo digo yo… lo dice la chica blanca por dentro – china por fuera que escribió el texto original. Y yo creo que sí puede enseñarse: con el ejemplo, siendo chino… Lo que enseñan a sus hijos chinos / negros los padres chinos / negros no se lo podemos enseñar nosotros, blancos, a nuestros hijos de otros colores.

        Yo jamás les he dicho a mis hijos de dónde son. No les he dicho jamás que son etíopes, marroquíes, catalanes o españoles. Les digo que nacieron en Etiopía / Marruecos, y que viven en Barcelona… ellos tendrán que decidir dónde y cómo colocan cada cosa.

        Y sí, creo que encontrarán su lugar en el mundo. Un lugar distinto, quizás pequeño, formado por gente que se les parece (por dentro) y con los que se sientan en casa… como hemos hecho nosotros. Y en el camino, sufrirán, claro que sí. Y crecerán como sólo se crece cuando las cosas no son fáciles. Cuando tienes esa suerte.

      • Ya sé que no lo dices tú. Lo sé.

        Y sé que se puede enseñar, pero no se “debe querer” enseñar, creo yo.
        Los padres podemos ser muy chinos, blancos o sensibles…y nuestros hijos, biológicos o adoptados ser muy diferentes y todo está bien.

        Creo que no me he explicado. Pero yo creo que lo que se debe querer enseñar es a mirar.
        Y debemos querer darles mucho que mirar, leer, conocer,visitar, pensar,ver, reir etc

        Y tampoco creo que se pueda pretender “ser” siendo un niño. Comprendo que todos los niños quieran saber quienes son, pero en realidad “no son” porque han de vivir mucho más para ser. Sé que sería más fácil sabiendo quiénes somos (o vamos a ser) desde el principio, pero sería tan aburrido que sería insoportable.

        Quizás a mi sí me enseñaron a ser mujer, blanca, trabajadora etc pero no lo hicieron a propósito. Del mismo modo, yo no quiero conscientemente enseñar a mi hija a ser lo que ni es, ni sé cómo es, ni me importa demasiado porque no va a serlo nunca. No será china, ni será blanca, ni española, ni alemana… yo misma no sé que es ser española ni china.

        En fin, que comprendo que es un entuerto a resolver mientras crecemos…pero lo importante es como lo de la resiliencia: no estar sólo y tener a alguien que confíe en tí. Como poco, ese sitio ya lo tienes, y es mucho más de lo que tienen muchos!

        Eva

      • Efectivamente, te (y me) enseñaron a ser mujer, blanca, trabajadora… sin darse cuenta.

        A tí no te hace falta saber qué es ser española… como los hombres no suele reflexionar sobre qué es ser hombre (y las mujeres sí sobre qué es ser mujer), ni los heterosexuales sobre qué es ser heterosexual (y los homosexuales sí). Sólo te tienes que “pensar” desde la minoría. Desde la inferioridad. Desde lo que no está representado. Desde lo que es invisible.

        Lo que me preocupa es que nuestros hijos, cuando salgan de nuestra esfera protectora, no estará preparados para hacer frente a lo que significa ser negro/china. Leí un estudio en el que explicaban que los adoptados transraciales americanos, por ejemplo, se sentaban al lado de gente blanca en el autobús… pero no entendían que los blancos escogieran no sentarse a su lado… Lidiar con esto sin haberlo mamado en la infancia no tiene que ser fácil.

        Efectivamente, como el ejemplo no se lo podemos dar, habrá que darles otras herramientas: lecturas, películas, viajes, amigos de otros colores (el suyo y otros). Y probablemente les sucederá como a Barack Obama, que sus amigos negros en la Universidad le decían “Nosotros no tenemos que leer libros para aprender a ser negros”.

        ¿Es mejor o peor? No lo sé. Sí sé que será más difícil. Claro, igual lidiar con esas dificultades acaban convirtiéndoles en líderes carísmáticos / presidente de Gobierno (bueno, eso mejor no)… Yo tengo la esperanza de que lo que ganen en el camino sea mucho más de lo que pierdan. Pero esto no quita que me duela, por adelantado, el dolor que va a suponerles. Supongo que esto es ser madre…

  23. Suena muy bien lo que dices, Eva.

  24. Nunca entendí nacionalismos ni patriotismos, ni mejores ni más delgados o altos.

    SI “El sitio de mi recreo” me gusta, es porque me recuerda eso precisamente: basta una persona con la que te entiendas y en la que confías y que confíe en tí, para no necesitar una patria ni un rebaño, incluso cuando la vida no es fácil. Eso no lo entendemos de niños, pero cuando lo sentimos por primera vez, nos quitamos mucho lastre de encima y la vida es mucho más reconfortante… sobre todo cuando comprobamos que no hay una sola persona así, hay más.

    Y además, siempre nos quedará la música y París!

    Eva

  25. ¿Habeis leido el libro de Obama, Los sueños de mi padre? A mi me gustó bastante, sobre todo sus reflexiones de negro viviendo en un mundo de blancos y como se ha buscado a si mismo, analizado su “negritud” en algún momento de su vida. Recomendable.

    • Sí, a mí también me gustó (y me impresionó) mucho. De ahí precisamente saqué esta anécdota de “tú necesitas libros para aprender a ser negro”… Pensaba que le había dedicado una entrada en el blog, pero acabo de ver que no.

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