familia monoparental y adopción

Elogio de la escuela

Mucho he escrito de la escuela en este blog. Y la mayoría de los textos, me doy cuenta, son críticos.

Leyendo lo que escriben otras madres y padres sobre la escuela de sus hijos, me he dado cuenta de que la de los míos se merece un elogio… que nunca me he parado a hacer.

Yo tenía muy claro el modelo de escuela que quería para mis hijos: una escuela pública y del barrio, sí, pero además, que se pareciera a la que fui yo, un colegio donde no había ninguna prisa en introducir los contenidos nuevos, donde se primaba comprender que memorizar, donde nos enseñaban a esquematizar, a distinguir lo principal de lo accesorio,  a entender lo que leíamos y lo que se nos preguntaba; sin libros, sin deberes, sin exámenes; donde se celebraban asambleas todas las semanas para debatir los temas de interés de la clase, donde las decisiones se tomaban de forma razonablemente democrática, donde se cuidaba la co-educación (en los 7o!!), el respeto a la diversidad (en los 70!!) y la necesidad de cuidar nuestro entorno (en los 70!!).

Y sí, la encontré. Encontré dos: públicas, y en mi barrio…

…y no entramos en ninguna de las dos.

Porque este modelo de escuela es la que más prestigio tiene, y las que solicitan todas las familias, incluso algunas que después se quejan de que sus hijos no usan libros y que les ponen deberes en casa para suplir los que el colegio no manda.

Así que entramos en un colegio… público, del barrio, pero convencional. Un colegio del montón. Con una alta ratio de inmigrantes. Con una alta ratio de temporalidad. Con una composición transversal a todos los niveles: económico, social, profesional… Donde todos los años sobran plazas.

…un colegio que de entrada, me pareció demasiado grande. Y donde los niños cargan libros en sus carteras, y tienen deberes por las tardes.

Ha pasado el tiempo… y me doy cuenta de la suerte que hemos tenido.

Mi hijo mayor es un  niño con necesidades especiales, a muchos niveles. Como tantos niños adoptados… o sea, sin diagnóstico. Pero en su colegio sí­ han entendido la diferencia. Tiene una adaptación curricular, se le permite avanzar a su ritmo, se le motiva (la maestra ha conseguido la implicación de todos los compañeros del aula), y lo más importante: se entiende que llega hasta donde llega y que no se puede pedir más.

Recibe ayuda de maestros, monitores, compañeros… cuando hay algún problema de comportamiento (los ha habido, y graves), me llaman y me preguntan:¿Qué podemos hacer para ayudarle? Y buscamos estrategias en común, el cole y la familia (o sea, yo).

Hablo con madres y padres que llevan los niños a estos colegios tan bien considerados a los que yo habría querido apuntar a mis hijos… y tengo la sensación de que en ninguno tienen la flexibilidad y el “aguante” de mi escuela, donde nunca, jamás, dan a un niño por perdido, donde no tiran la toalla por nadie.

Claro que sigue teniendo cosas que no me gustan: el colegio perfecto no existe… pero cada día tengo más claro que este cole en el que entramos de rebote, es el mejor que podríamos haber encontrado.

Anuncios

Comentarios en: "Elogio de la escuela" (11)

  1. Te iba a defender lo público, pero veo que las dos primeras opciones también lo eran.
    Así que te voy a defender lo “normal” (y de paso me lo recuerdo a mí): creo que es imprescindible no perder el contacto con lo normal, que incluye bueno y malo, rico y pobre, avanzado y rezagado, etc.
    Si tuviese dinero, a lo mejor hablaba de otra forma, y mandaba a mis hijos a súper-colegios (pero súper de verdad, del tipo que dices tú), pero desde luego hoy por hoy tengo muy claro que una de las mayores ventajas de que vayan a uno público es que se llevan una visión bastante fiel de la sociedad en la que viven.

    Pero bueno, además en tu caso ha resultado ser un gran equipo de profesionales. Quizá ayudados por la falta de presión en los resultados.

    Un beso.

    • Esto es algo de lo que yo no era consciente cuando empecé a buscar cole para B.: las ventajas de lo normal. No sólo por la “transversalidad” del universo en el que vive, que también; no sólo porque esto le da la normalidad de no ser en su colegio (ni de lejos) el único niño negro, adoptado, o hijo de madre monoparental (o muchas de las otras variables que queramos manejar); no sólo por la cantidad de mundos distintos que conoce sin salir del aula, del patio del colegio; sino también porque esta normalidad le ayuda a no creerse mejor que nadie, como sucede, a veces, con los niños de los colegios que tienen un plus. Un plus en lo académico, pero también en social…

      Y sí, todas mis opciones pasaban por lo público, no sólo por convicción, ni porque piense realmente que tienen más recursos, personal más preparado,… sino también porque, en nuestro caso, todas las opciones concertadas pasaban por colegio religioso.

      Y esto, por encima de mi cadáver…

  2. ¿Qué podemos hacer para ayudarle? Me parece una pregunta ESPECTACULAR.

    • ¿Verdad? Esto me dije yo.

      Y se lo dije. En otro colegio le habrían expulsado. También se lo dije…

      Soy una madre muy torracojones la mayor parte del tiempo. Creo que es importante que el reconocimiento también lo verbalice.

  3. Qué estupendo tema en el que me siento muy cómoda…por lo bien que lo hacen en la escuela de mi hijo…pero…ahora no tengo tiempo de escribir…sólo darte las gracias por sacarlo, madremarte…Luego saco un hueco y…os cuento…

  4. En muchas cosas me gusta el colegio de mi hija, en otras me gusta menos, pero lo que tenía claro desde el principio, es que tenía que ser público.
    Me he encontrado en que, además es un colegio donde hay muchos niños inmigrantes, blancos, negros, chinos, mulatos, adoptados, de acogida,biológicos ( eso todos, ja,ja), y azules no, porque los pitufos están en otro planeta.
    Y eso me gusta, porque entiendo que en el colegio los niños aprenden a convivir y se preparan para caminar ellos solitos por el mundo, por la sociedad en que vivimos, y ahí estamos todos, toditos, todos.
    Una amiga y compañera de adopción, envió a su hija, cuando cumplió tres años a un colegio, de esos estupendísimos de la muerte y la niña lo pasó fatal, porque era la única niña “distinta” del colegio, era negra y allí no habían visto tal cosa en su vida, se negaba a ir porque le llamaban fea a todas horas los compañeros de clase, ¿los niños de tres años ven el color? Los del cole de la mía desde luego, no.
    Ha tenido algun que otro problemilla por el tema del color de la piel, pero casi más ahora que tiene 9 años, que cuando era pequeñina, ahora que ya me encargo yo de darle armas para que luche contra tanta ignorancia…

    • Tremendo, esto que cuentas.

      A mí me dijo la madre de una niña negra (adoptada) que sí entró en uno de los coles que yo barajaba para B.: qué pena que no haya entrado, mi hija no sería la única negra del colegio… Me pareció tremendo.

      Los niños de 3 años sí ven el color… otra cosa es que no sepan darle significado hasta más tarde…

  5. Yo cometi el ERROR de llevar a mi hijo a uno de eso colegios “estupendos” y la experincia fue nefasta.Mi hijo era, y es muy movido.Con tres años no le permitian levantarse ni una sola vez de la silla, la mesa de “pensar” paso a llamarse la mesa de A, ( para los niños de su aula) cuando se despertaba por las mañanas su primera frase era “mami me he portado bien esta noche”.Yo no entendia que estaba pasando….ni que decir , pusimos los pies en polvorosa….y mi hijo florecio, y de que manera, segun la profe de su primer cole, al niño le ocurria algo…se salia al colorear de los margenes de los dibujos!!! que curioso, 5 meses mas tarde en un colegio publico, participa en un concurso de dibujos a nivel provincial y entre casi 8.000 niños gana un premio de pintura, junto con otros 11 niños .
    Continua siendo muy movido y da problemas en el cole, pero la unica frase que escucho en este colegio publico y de barrio es ¿ Como le ayudamos?

  6. Pues yo creo que buenos y malos los hay privados, concertados y públicos.
    Los colegios privados no son solo colegios “estupendos”, algunos de ellos están especializados en trastornos de aprendizaje y hacen adaptaciones a todo tipo de niños, este el niño/a por encima o por debajo del nivel. Mi peque con anteriores trastornos del aprendizaje ha hecho un cambio tremendo en este curso gracias al privado y no ha sido a cambio de machacarle sino de entenderla y mejorar su aprendizaje a base de mejorar su comprensión y no de modo mecánico, sino de manera mucho mas lúdica e imaginativa que un colegio convencional, con mucho curro. Y tampoco se conformaron con aceptarla como era , y eso es lo que ha hecho posible su gran progreso.
    Una niña que no entendía absolutamente nada el año pasado en el otro cole ( concertado laico) y se sentía como una alien y que este año ha pasado a “devorar” libros por ej y ha sentir que ella puede con todo . De hecho es tan feliz en el cole que hoy ha tenido que ir al ortodoncista al mediodía y ha pedido volver al cole después. Y es negra. Y adoptada.
    En otro cole le hubiesen hecho repetir curso y en este le han ido combinando asignaturas del año pasado y de este , con el objetivo de que se sintiese segura en lo que sabia y fuese avanzando hasta ponerse al nivel.
    Me di cuenta que no es que ella no pudiese, sino es que en su anterior cole no sabían enseñar de manera que no fuese la rutinaria, la que cuesta menos esfuerzo para los maestros, la que deja fuera muchos niños.
    Yo lo que no quiero son colegios rutinarios que apliquen la ley del mínimo esfuerzo con los alumnos, sean privados, concertados o públicos.

    • Para mí la distinción no es entre público o privado, ni siquiera entre un buen o un mal colegio; para mí, la distinción está en la sensibilidad de las personas que integran el equipo. Y aunque a priori estaba convencida de que los “colegios estupendos” tendrían más dosis de esta sensibilidad, mi experiencia personal con un colegio “del montón” ha sido muy gratificante. Pero con esto no quiero minimizar o desvalorizar los otros. Nada más lejos de mi intención… simplemente, expresaba mi sorpresa (y gratitud) por haberme encontrado algo que no esperaba.

      Me alegro de que hayas encontrado un colegio que entienda a tu hija, que sepa sacar lo mejor de ella, y sobretodo, donde se sienta feliz. Es algo menos fácil de encontrar de lo que parece… así que disfrutadlo!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: