familia monoparental y adopción

Cartas de Etiopía

Esta semana han llegado nuevas fotos de la madre biológica de B., junto con la respuesta a algunas preguntas que hace tiempo nos hacíamos.

Es curioso, porque aunque este intercambio hace tiempo que dura, cada vez me impresiona. Los datos que vamos consiguiendo de poquito a poco, y esas fotos que no puedo dejar de mirar intentando rastrear parecidos y emociones.

Unos días atrás discutimos con algunos integrantes de La Voz de los Adoptados sobre el derecho que tenemos los padres a emprender esta búsqueda. Algunos de ellos consideraban que es un proceso que tienen que emprender los adoptados, cuando sean adultos, en sus tiempos y a su ritmo.

La historia de nuestra búsqueda es muy larga de contar aquí (de hecho, no fue exactamente búsqueda, sino encuentro), pero no creo haber faltado al respeto a mi hijo en ningún momento por darle la posibilidad de tener información, fotos, cartas, acceso… a su familia biológica. Obviamente, llegará un momento en el que él será adulto y tomará sus propias decisiones, pero ahora es pequeño y por razones obvias, las tomo yo. Y enfrentada a la posibilidad de que en el futuro me diga: ¿por qué buscaste sin preguntarme? o que me diga: ¿por qué si tuviste la posibilidad de tener toda esta información no lo hiciste y ahora ya no existe la posibilidad?, preferí encontrarme con la primera de estas preguntas y no con la segunda. Y como es lógico, asumo las consecuencias de mi decisión.

Creo que sólo cuando se vean los resultados a largo plaza de las búsquedas que hemos decidido emprender algunos padres de niños pequeños (por las razones que sea) se podrá juzgar. Y serán nuestros hijos quienes tendrán que juzgarnos. Quizás algunos adoptados adultos, si hubieran vivido estas búsquedas como lo hacen nuestros hijos, no les verían nada negativo.

Anoche le leí a B. la carta de su madre, le mostré las fotos. Se puso contento, aunque no entusiasmado. Sonrió, paladeó la información… y volvió a mirar Bob Esponja.

 

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Comentarios en: "Cartas de Etiopía" (16)

  1. espero que sean buenas notícias!

  2. Como me gustaría a mi buscar a la madre de mi hija y tener noticias de ella…. Pero en su caso, ella dijo explícitamente que no quería tener ninguna noticia sobre el paradero de su hija, y no dejó tampoco ninguna nota para ella lo que hace suponer que no desea o al menos en ese momento no deseaba esa comunicación. En nuestro caso (adopción nacional) hubiera sido fácil conseguir mucha información. Por “descuido” de la administración teníamos datos (n.seguridad social, dirección…) sobre la madre de mi hija que dados a cualquier investigador privado me hubieran llevado a ella con suma probabilidad. Pero optamos por no hacerlo por respeto a su decisión. A veces me pregunto si hicimos bien hecho… pero mi concepción del respeto al otro en este caso no me permitía andar por ese camino… ¿me recriminará mi hija no haberlo hecho? Sé que cuando sea mayor buscar y encontrar será mucho más difícil…Tengo dudas. Pero por otra parte, también pienso que aunque a mi me encantaría ahora saber de su madre, poder tener un contacto con ella, no sé si eso sería bueno para mi hija ahora…. no sé si ella podría entender la situación… Por lo que veo en tu caso, madre de marte, tu hijo parece llevarlo bien…. asumiendo la comunicación con su madre como parte de la normalidad… qué suerte…

    Maria

    • Yo creo que si ella dijo explícitamente que no quería noticias, tenéis que respetar este deseo. Yo sólo lo rompería en caso de necesidad extrema (algún tema relacionado con la salud, por ejemplo). Otra cosa será el día que lo desee vuestra hija, en este momento (para mí) su necesidad y derecho a saber pasa por encima de los deseos de la madre (lo cual no quiere decir que no haya que hacerlo con tacto).

      EN nuestro caso, yo no percibo que haya nada de malo en esta relación (distante en el tiempo y el espacio). Al contrario, creo que nos ha servido para deshacer muchos nudos.

  3. Hola Madre de Marte,

    Estoy totalmente de acuerdo contigo. Y dudo que nuestros hijos se van a enfadar porque hemos buscado info y datos.

    Por otro lado, creo que hay padres y madres que se pasan haciendo busquedas que pueden tener consecuencias negativas en alguos contextos culturales.

    Hay que acturar con mucha sensatez.

    Brenda

  4. Yo también mantengo el contacto con la familia biológica de mi hija en Etiopía. Mi caso el algo difernte mi hja llego mayor y demandaba saber de su familia a su manera, asi que yo decicí por ella y comencé a buscar a los pocos meses de llegar ella . No me arrepentiré nunca de haberlo hecho, los rastros, los datos, se pierden con el tiempo, sobre todo en un país como Etiopía. A ella le gusta ver las fotos, las cartas… le encanta saber que “ayudamos” a su hermano biológico en lo que podemos, para que asista a la escuela, pero de momento no quiere ni or hablar de volver a Etiopía, cuando quiera ir, que querrá, alli estará su madre para acompañarla si quieres. En mi caso concreto ayudó muchisimo a la adptación de mi hija el hecho de que pudiera hablar libremente del tema y de que apoyara su deseo de buscar, le prometí que lo íbamos a intentar y lo conseguimos.
    Ella, en un futuro, podrá saber y preguntar ella misma si quiera, el puente está abierto.
    Por cierto, ¡me encanta como escribes!
    Saludos

    • A mí me sorprende que padres con niños llegados de mayores, que piden insistentemente (y a veces angustiadamente) saber de sus familias, no hagan el esfuerzo de conseguir esta información – o piensen que es mejor no dársela si la tienen. Creo que hay que sentirse muy inseguro para pensar que el vínculo con tu hijo peligra por compartir información de su familia biológica… y además, la experiencia de los que lo habéis hecho es la contraria: los vínculos se refuerzan, los niños se sienten comprendidos, apoyados, y legitimados para querer a sus dos familias. Tiene que ser una situación muy difícil de lidiar para ellos, y en nuestra mano está ponérselo más o menos fácil.

      No sé si es vuestro caso, pero yo empecé a hacerlo pensando en mi hijo (en poder darle a él el máximo de información), pero el proceso me ha llevado a valorar también el hecho de poder darle información a ella, a su madre, que ella pueda saber cómo va creciendo en la distancia.

      • Yo no empece el proceso de búsqueda pensando en la familia bio, sino en mi hija y en mi (quizas egoistamente) en mi para quedarme más tranquila porque, por desgracia, hay mucha falsedad y yo tenía miedo….de tantisimas cosas que habia oido y vivido con otras familias… Ahora lo veo de otra manera, el mejor regalo que he recibido en mi vida ha venido de la madre biológica de mi hija cuando en una conversación telefónica (con traductor) le dije nuestra hija…. y ella me corrigió y dijo es tu hija ahora, soy feliz de que seas su madre. Ahora tu y yo somos hermanas. (todavía me emociono).
        La cara de tristeza que tenía esa mujer cuando la encontraron (yo no use un buscador, sino que fue un muy buen amigo mio etíope el que fue personalmente a buscarles), y el cambio que ha dado, ahora sonrie, parece que se ha quitado 20 años de encima en las fotos, ahora hacen planes de futuro… ahora está muy tranquila porque sabe que sus dos hijos están bien y que a ninguno le va a faltar de nada (para eso está su tia de España).
        Y esa satisfacción no me la quita nadie.Soy feliz de haberles encontrados, de mantener la relación y de poder ayudarles dentro de mis posibilidades (que son escasas). Y el ver a mi hija crecer tranquila y feliz, pudiendo hablar, conocer y asumir su pasado me hace más feliz aun 🙂

      • A mí me pasó lo mismo con las fotos: las primeras la mostraban, no desaliñada pero sí descuidada, con una camiseta y una coleta… ahora se arregla para las fotos, se nota que se viste especialmente, a veces con vestidos preciosos y turbantes a juegos, otras más sencilla, pero con un peinado bonito… Y la cara: esta sonrisa que se ha ido ensanchando a medida que pasan los años.
        Esto no tiene precio.

  5. A mí me parece que debe de ser durísimo, hacer eso.
    Un beso.

  6. Desde mi experiencia, a mi me parece sano, pero cada caso puede ser distinto.
    A mi hija (y a mi tambien), nos ha ayudado mucho el ponerle cara a su madre de allí, le gusta encontrarse parecido a alguien, por lo demás no es un tema que tratemos de continuo. A veces, y según la etapa que estemos pasando hablamos más ó menos de ello.
    Todos los niños tienen que pasar el duelo de la separación, y mi hija lo hizo bastante tiempo despues de estar aquí, cuando yo ya ni lo esperaba, y en ese momento , fue cuando me ayudó mucho , el poder contarle alguna cosa de su familia.
    Lo importante, para mi, es tratar el tema con normalidad e integrarlo en el día a día.
    Pienso, a menudo, lo que pasaría por mi cabeza si me dijesen que mis padres me adoptaron de pequeña, claro que querría saber de mis otros padres y de los motivos que les habían llevado a hacerlo; pienso tambien en su madre de allá y creo que le tiene que gustar que de vez en cuando le lleguen noticias de su niña, alguna foto, ver como crece, saber donde está, quien la cuida.
    En fin, para nosotras una experiencia realmente `positiva.

  7. Nosotros hemos decidido optar por la búsqueda cuando ellos digan. Con lo que haya entonces. Asumiendo esa pregunta que decías… ¿por qué no buscásteis vosotros antes?.
    Pero las dudas, siempre, están ahí.

    • Me parece perfectamente respetable. Creo que cada familia tiene que encontrar su camino, y sus tiempos. Y como tu dices, asumir las consecuencias de estas decisiones.
      Sólo el tiempo nos dirá si hicimos bien… (o no).

  8. Yo en este tema no lo tengo claro, ya lo comentaba en otro post, sobre todo después de leer a Samuelsson, que buscó cuando el lo necesitó en Etiopía y encontró. Creo que no hay un mejor o peor, en este tema creo que hay muchos factores, si adoptase a un niño mayor que me hablase de su familia, sin duda lo haría, si me encuentro como comenta madre de marte, pues también, sin embargo contratar a un detective o a alguien del país para que me haga la búsqueda, pues eso no, eso lo hará mi hijo cuando el lo desée y por supuesto con mi colaboración. Otra cosa es que por supuesto hablamos de su madre etíope(no conocemos las circunstancias así que ante el si vive o no , pues no lo sé), no buscar no implica negar su existencia.

    • Yo tampoco creo que haya mejor o peor. Creo que todas las opciones son respetables, y que en todo caso son decisión nuestra. A veces hay gente que dice: “La decisión la tiene que tomar mi hijo”… yo en esto no estoy de acuerdo: la decisión es nuestra, incluso si es la de no buscar si el hijo no pide. Y tenemos que asumir las consecuencias, que no sabemos cuáles serán en ninguno de los casos.

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