familia monoparental y adopción

Mujer que lee

¿Qué palabras escogería si tuviera que definirme?

Mujer, sin duda. Esta sería la primera. Periodista. Madre, posiblemente. Blanca, aunque esta palabra no habría estado en mi lista antes de tener un hijo negro.

Lectora.

Soy una mujer que lee.

Leer es algo que me define. No me imagino sin leer.

Claro, leo menos que antes… Antes De Los Niños, podía leer 5 o 6 libros en una semana. Había fines de semana que no me levantaba del sofá. Que me tenía que obligar a levantarme del sofá, a pisar la calle… Ahora, mis horas de lectura han quedado circunscritas a las noches y las siestas (del fin de semana), aunque poco a poco voy arañando ratos en los que los niños juegan entre ellos, o ven alguna película…

Pero no me imagino sin leer. Incansablemente. Vorazmente. Con pasión. Con hambre. Con ansia.

Sólo ha habido un periodo de mi vida, dos semanas, en las que no fui capaz de leer: los días que pasé en Addis Abeba, conociendo a mi hijo mayor y acoplándome a él.

Me llevé libros, claro. Empecé a leer un libro, incluso. Una novela muy interesante, escrita por un indio que había crecido en Kenia y que se vio obligado a exiliarse cuando este país consiguió la independencia, y que rememoraba con nostalgia sus vivencias en ese país desde el Canadá que le acogió.

“El mundo incierto de Vikram Lall”.

Pero no pude pasar de las primeras páginas. Mi hijo, el cuidado de mi hijo, la presencia de mi hijo, me absorbió de tal manera que me dejó sin horas, sin energías. Sin ganas.

De los primeros días junto a B. recuerdo el agotamiento, la imposibilidad de sentarme, la imposibilidad de soltarlo, llevarlo pegado a mi como una lapa. Lo que tardaba en dormirse, a mi lado, y lo rápido que me dormía yo.

Cuando llegamos a España, no fue más fácil: cuando caía por la noche, yo caía rendida también; y no había manera de que hiciera la siesta: sólo se dormía en su carrito, en movimiento.

Así que metí el libro en la bolsa del carrito y cuando se dormía, me paraba donde estuviera y me sentaba en un banco de la calle, en un bar, donde fuera, y leía. Y leía.

Y leía.

Como si fuera a terminarse el mundo.

Nunca más ha habido en mi vida la cantidad de horas que pude dedicarle a la lectura antes de conocer a B., pero he encontrado huecos y manera de leer, y he renunciado a muchas cosas para poder hacerlo. Cosas superfluas, sin duda… al menos comparadas con la lectura.

Ya conté que tener hijos africanos me hizo revisar y completar mi biblioteca.

Los libros de autores africanos y árabes y sobre África y sobre los países árabes han ido aumentando, aunque el volumen de lo que he leído no deja de ser testimonial. Pero no quiero terminar esta entrada sin citar un libro que me encantó (aunque tiene un final un poco pasteloso que desmerece el resto del libro), cuyo autor también es un hombre de origen indio afincado en África, y que tiene como escenario Etiopía: “Hijos del ancho mundo”.

Como dijo Arturo Pérez Reverte cuando le preguntaron qué es para él la literatura:

Un consuelo. Hay gente que toma aspirinas, yo tomo literatura.

Yo también.

En vaso grande.

Anuncios

Comentarios en: "Mujer que lee" (9)

  1. Adquirir el hábito de la lectura es construirse un refugio contra casi todas las miserias de la vida
    Somerset Maugham.

    O sea, lo de las aspirinas, más o menos.

    • C’est vrai.

      A ver si consigo que lo entiendan mis chicos. O mejor dicho, si consiguen entenderlo ellos… como rezaba el cartel de una librería que me gusta mucho, en la calle Verdi de Barcelona, “Sólo hay que leer si da mucho gusto”.

  2. Pones en palabras también mi vida, a pesar de que le dedico cada vez mas tiempo a los blogs, no puedo parar de leer, cuando mi hijo era bebé tenía muy poco tiempo, casi a salto de mata,pero aún así no puedo parar, pero ahora que juega y se entretiene solo tengo mas tiempo y se lo quito a otras actividades. También desde que tengo a mi hijo, he abierto más el abanico de lecturas dando paso a autores africanos, he leído el libro de Verghese y es una novela que me ha gustado. Otro que me gustó mucho es Atletas de las Tierras altas, de Nacho Docavo y por supuesto descubrí a Kapucinski y a Malouf y el último que he leido, en gallego, ” O Xiro Postal” de Ousmane Sembene, no lo he encontrado en google en español. Y lo que veo es que aunque mi hijo no sepa aún leer, se va a la cama con un libro, se sienta a mi lado con los suyos de mirar y pintar y espero que con el ejemplo el llegue también a ser un LECTOR, descubriendo mundos, ideas y personas sin salir de casa.

    • Tomo nota de las recomendaciones, aunque en gallego no creo que me atreva… Podrías hacer un listado como el de cuentos multiculturales para niños!! Si lo haces, yo prometo añadir aportaciones.

      A veces, mi hijo mayor me dice que se aburre. Yo siempre le digo: Cuando seas mayor y leas, no te aburrirás nunca.

      A mis hijos, de momento, les gusta más que les cuente yo los cuentos que leerlos ellos (bueno, el pequeño aún no sabe). No sé si les gustará leer o no… pero espero que encuentren algo que les apasione y les llene tanto como a mí leer.

  3. A mi tambien me gusta mucho leer, y como a todas, al principio cuando vino mi hija leía poquito pero ahora ya voy recuperando mi tiempo para dedicarle a la lectura, sobre todo cuando me acuesto prontito y cojo un libro…¡ que gusto!!
    A mi hija le va gustando, pero como la costumbre era leer un libro al ir a la cama, pues a ella le gusta leer cuando se acuesta, o en el baño; ahora está con los comics de la WINX o las WICHT, que no las distingo, espero que con el tiempo ese hábito se extienda a otros momentos del día.
    Me gustó el de Javier Reverte “Los caminos perdidos de Africa”, aunque lo leí hace ya unos años y no me acuerdo apenas, tambien en su día me engancharon Amin Malouf Y Naguib Mahfud.
    Voy a tomar nota del de Hijos del ancho mundo, que tiene buiena pinta.

  4. Leer, viajar, pasar tiempo con la familia, comer bien, dormir a gusto… Las mejores cosas de la vida. Que sigas disfrutando de tus libros. Tambien es muy buen ejemplo para los hijos. Creo que mis hijas leen casi mas que yo…

  5. ¡me encantó hijos del ancho mundo!
    voy a buscar el mundo incierto…. me has picado… yo también soy un alectora ávida 🙂

  6. “Soy una persona anticuada que cree que leer libros es el pasatiempo más hermoso que la humanidad ha creado. El homo ludens baila, canta, realiza gestos significativos, adopta posturas, se acicala, organiza fiestas y celebra refinadas ceremonias. Para nada desprecio la importancia de estas diversiones: sin ellas, la vida humana pasaría sumida en una monotonía inimaginable y, probablemente, la dis …persón. Sin embargo, son actividades en grupo sobre las que se eleva un mayor o menor tufillo de instrucción colectiva. El homo ludens con un Libro es libre. Al menos, tan libre como él mismo sea capaz de serlo. Él fija las reglas del juego, subordinado únicamente a su propia curiosidad”.

    WISLAWA SZYMBORSKA

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: