familia monoparental y adopción

Bomboncitos

Hay una costumbre de los padres adoptantes en países africanos que jamás he sido capaz de comprender: la de llamar a sus hijos “Bomboncitos”. O “Conguitos”. O “Chocolatitos”. O “Negritos”…

Supongo que el objetivo de usar estos epítetos es acostumbrarlos a su propio color. Normalizarlo. Pero, ¿realmente lo normaliza? ¿Esta necesidad de hacer foco en una de las características de nuestros hijos, no indica que en realidad no la vemos como algo normal?

“La gente va a llamarle negro, así que me adelanto para que no le suene mal”, es un argumento que usan algunos de los padres. Entonces, ¿si tenemos un hijo con orejas de soplillo, le llamamos “mi dumbito”? ¿Si tiene los dientes largos, “mi bugs-bunnyto”?

En realidad, creo que muchas veces, tras el uso de estos eufemismos para referirse a los niños hay todo lo contrario de lo que se pretende: mucho miedo al color, al color negro, a tener hijos que dejarán de ser bomboncitos y se convertirán en negros a los que les pedirán los papeles en la calle. Tanto miedo que tenemos que maquillar la palabra – y usar un diminutivo que la haga digerible.

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Comentarios en: "Bomboncitos" (39)

  1. ¿Esta necesidad de hacer foco en una de las características de nuestros hijos, no indica que en realidad no la vemos como algo normal?

    – No se hace eso también con los niños rubios, por ejemplo? En mi casa era habitual llamarle “rubiales” a mi hermano pequeño. O “pecosas” a mi hermana y a mí.

    Yo nunca uso ese tipo de apelativos (bomboncito, chocolatito, etc…) Me parecen ridículos. Pero alguna vez sí que le he llamado “morenazo”, o “rizos” a mi hijo.

    Mi sobrina (también etíope) a mi hijo le llama “ricitos de oro”. Ese sí que tiene guasa…

  2. No, claro, porque ser de color blanco tampoco es como para hacer la ola :-)))
    Pero, si te fijas, ese tipo de apelativos (mi bombón, mi chocolate, mi moreno) también se usa entre los padres negros y mulatos. Es habitual en latinoamérica, por ejemplo.

    Yo tenía una compañera peruana que llamaba así a sus sobrinos.

    • Es curioso, porque efectivamente es habitual en América Latina… Incluso entre blancos, pero mucho menos usual en África (hasta donde yo conozco). Sin embargo, me vale para “negro”, incluso “negrito”… Pero: bomboncito, chocolatito?? Se puede ser más rematadamente cursi?

  3. Aysssssssssssssssss

  4. Mi hermana (adoptada) es muy blanca de piel, del este de Europa y su nombre, para más inri, es Blanca. Sí que le llamamos por apelativos cariñosos que hacen referencia a su color de piel blanco (el cual también es motivo de burla entre algunos de sus iguales). Le llamamos “la rubia” ó cuando toma el sol bromeamos en que va a tener que cambiarse el nombre, por ejemplo. También conozco el caso de una familia con un hijo nicaragüense con rasgos asiáticos al cual llamaban “el chino” cariñosamente.

    No creo que sea algo único de las familias con hijos negros ni me parece algo negativo. Pienso que en cada caso deben revisarse los por qués y hacer una introspección del por qué, aunque posiblemente haya razón en tus palabras.

    Un saludo.

  5. Yo casi todos los diminutivos que uso son familiares; es decir, que me nos los decía mi madre a nosotros, una retahíla de varias decenas de cursiladas absolutamente pegajosas que pueden enlazarse hasta el infinito, comenzando con “tesoro”, pasando por “rey moro” y acabando con “pedacito de toffe”). Obviamente sólo son para utilizarse en la intimidad; aunque soy proclive a dejarme llevar y alguna vez me he pasado en público frente desconocidos… el pudor llega junto a la vergüenza cuando te das cuenta de que la gente está ahogándose de intentar contener la risa :-).

    Para llamarlos y referirme a ellos, puedo utilizar tanto sus nombres propios como alternativas coloquiales tanto españolas como mexicanas: chaval/a, escuincle/a, pedorro/a, chaparrito/a…

    Cuando jugamos a insultarnos utilizamos epítetos sonoros, tipo “¡Autodidacta!”, “¡Bibliófilo!”, “¡Ornitorrinco!”, “¡Caganidos!”… y si nos ponemos agresivos (justo antes de la carcajada) nos gritamos el mayor de los desprecios: yo les llamo a ellos “¡Mexicanos!” y ellos me llaman a mí “¡Gallega!”.

    Lo de “sudacas de mierda” lo dejo únicamente como ofensa absoluta cuando los superiores conocimientos de su padre me dejan en flagrante ridículo, muchas veces apoyado por la señora ecuatoriana que nos ayuda en la casa… son esos momentos en los que los dos se burlan de mí al unísono (ampliando a los españoles o europeos en general) porque me niego a comer los huevos que tienen pasada la fecha de caducidad impresa en la cáscara o porque intento hacer una piñata de papel de periódico utilizando cola blanca en vez de engrudo (o peor, cuando una vez asumido que el engrudo es mejor opción me empeño en hacer la masa homogénea utilizando la batidora… y la dejo secar sobre las aspas :-/). En fin, normalmente lo de “sudacas de mierda” va enlazado a “claro, como os creeis una raza superior…”, con un aire ofendidísimo que a mis hijos les resulta de lo más hilarante.

    Es decir, que nosotros lo del color no lo subrayamos mucho, pero la parte xenófoba sí, y sólo en un contexto grotesco que subraya lo tonto del asunto. La verdad no lo hacemos con ninguna intención pedagógica, es algo más tirando a dadá y salió así solito desde el principio.

    Me da a mí que en parejas mixtas es más sencillo lo de normalizar las diferencias y reírse de los prejuicios poniendo en su lugar el vocabulario discriminatorio.

  6. Lo siento, pero no estoy para nada de acuerdo con tus palabras. Es un tema del que podría hablarse mucho pero no soy una gran escritora y explicarlo aquí me sería muy difícil.
    Yo no llamo a mi hijo muchas de esas cosas que has escrito pero sí le he dicho muchas veces que es de chocolate y que me lo voy a comer (él me dice que yo soy de queso y que le encanta el queso… ¿es eso un eufemismo para decirme que soy blanca?).

    Cuando dices:

    ¿realmente lo normaliza? ¿Esta necesidad de hacer foco en una de las características de nuestros hijos, no indica que en realidad no la vemos como algo normal?

    Esa “necesidad” en destacar esa característica no indica que lo veamos como algo normal ni no normal, simplemente diferente, que lo es… y no pasa nada. Es una manera de destacarlo como algo positivo, por lo que sentirse orgulloso (pues yo me siento orgullosa de él, y también de su color). Porque otras personas le harán sentir que ser negro es algo “Malo” o por lo que discriminarle. Pero nosotros tenemos la obligación de hacerles sentirse orgullosos de su color, de que entiendan que ser negro es algo de lo que se pueden sentir orgullosos y que integren esa diferencia. Y para un niño pequeño esa puede ser una manera (cada uno o una tiene sus recursos, no todos tenemos los mismos), porque una gran disertación sobre la discriminación, el racismo y la diferencia no creo que sirviera de mucho, para un/a niño/o pequeño/a, quiero decir. Cada edad nos permitirá utilizar unos recursos diferentes.

    Vuelvo a repetir que yo no soy extremadamente empalagosa con ese tipo de adjetivos pero los entiendo y no creo que sean una manera de esconder miedo a nada.

  7. En mi pais nativo, Argentina, es muy comun llamarse unos a otros negro/a, aunque el color de tu piel sea blanco y es mas que nada un apodo cariñoso, como tambien se usan gordo/a o flaco/a sin referirse a las caracteristicas fisicas. Tambien algunas palabras que son insultos se usan como palabras de afecto, como boludo, forro, loco, etc. Yo me he desacostumbrado tanto que la ultima vez que fui de visita regrese horrorizada, para mi gusto se les ha ido un poco la mano…
    Supongo que lo de los apodos tiene que ver con la cultura y el contexto donde se dicen. En el entorno familiar o de amigos no estan mal vistos y todo el mundo los usa.
    En Argentina tambien se usa negro, cabeza (derivado de cabecita negra),etc como insultos potentes.
    En mi caso, en familia usamos apodos como negro, negrito, tesoro, etc pero fuera de casa no se me ocurriria usarlos para nada porque pueden ser mal interpretados. Bombon o chocolate jamas los hemos usado, creo que porque suenan bastante cursi a mis oidos…
    No veo mal los apodos porque mis hijos saben el contexto con que se utilizan y ademas la palabra va acompañada de gestos de cariño. El color de la piel es parte de la discusion diaria familiar y no un taboo.
    Como persona de color blanco sin embargo, no se me ocurriria aqui en EEUU llamar black, n…r, negro, colored a un Afroamericano, porque no me corresponde y es considerado un insulto, pero entre familias afro o mixtas es comun. Incluso del mismo modo en que en Argentina se usa un insulto como apodo cariñoso, los afroamericanos entre si tambien lo hacen, por ejemplo con la palabra ni..r.
    Llamar a alguien “negro” con cariño no considero que sea un intento de normalizar, sino usar una caracteristica fisica como apodo cariñoso.
    BTW, en Argentina me llamaban gorda, negra, petisa, flaca, boluda, y tantas cosas mas que ya me olvide y que ahora cuando voy de visita me suenan un poco raras…

    • Yo creo que hay epítetos que no suenan igual si los pronuncia alguien que es lo que describe el epíteto que si no… por ejemplo, mis amigos gays se llaman “maricón” los unos a los otros, pero se cabrean si otros usan esa palabra, especialmente si lo hacen con intención despectiva. Si yo tengo confianza con ellos, puedo usar la palabra “maricón”, pero no se me ocurriría usarla con un grupo de gays a los que acabo de conocer, por ejemplo (y que no me conocen, y no saben con qué intención lo uso). Creo que algo parecido se puede aplicar, aquí en España, con la palabra “negro”… En otros países es de uso común, aquí creo que hay que ser cuidadoso con el contexto.

  8. Yo también creo que es una manera de celebrar la diferencia de manera positiva. Y, además, creo que vale la pena hacerlo aunque nos parezca cursi. Mi teoría (jeje… no me hagáis demostrarla) es que vivimos en un país dónde criticar lo negativo se considera bueno y celebrar lo que nos gusta se considera cursi (en este contexto; en otros sería hacer la pelota, o adular, o….). Tenemos que empezar a romper nuestros propios esquemas.
    Yo he oído llamar capullito a un bebé – – que como metáfora está bien (yo incluso diría que es bonita), pero me sonó…….

    • “Capullito de alhelí” es uno de los piropos que se enlistan en mi casa (suele ir seguido de “trocito de cielo” y puede ser posterior a “gordito lindo”)…
      ¡A mí a cursi no me gana nadie pa’ estas cosas! 😉

      • Yo reconozco que soy sobria en mis expresiones… Me quedo con ninet (muñequito), precioso, cariño, bonito, príncipe… alguna vez se me cuela algún “rey moro”, pero ni siquiera es muy habitual…

    • Aclaro que no me refería a los epítetos “Intra-familiares” (ahí cada cual es todo lo cursi que quiere o se atreve), sino a esta gente que en foros o blogs hablan de sus hijos como sus “chocolatitos”, sus “bomboncitos”… Reconozco que me puede.

      Lo que queda claro, creo, es que la humanidad se divide en dos grupos: los que no podemos con estas expresiones y los que no entienden por qué no podemos soportarlas… y no es fácil explicarlo, seguramente porque hay mucho de “piel” en ello (nunca mejor dicho).

  9. Cuando mi hija vino de Etiopía tenía tres años y era un mes de noviembre, le chocaba enormemente que aquí todos éramos “faragis”, y claro cuando llegó Reyes me dijo que ella se pedía ser blanca como yo. Si me pongo en su lugar, creo que me pasaría lo mismo, yo querría ser una niña negra si con 3 años me llevan a vivir a Africa y todos a mi alrededor son negros.
    Ahora está contenta con su color, y ya no lo cambiaría por el mío, pero para llegar a ese punto ha tenido que pasar tiempo y aunque ahora ya no uso lo de bombón y eso, al principio si me hizo falta, he de confesar que sí lo hice en ocasiones; pero ahora ya como muchas de vosotras decís suelo utilizar adjetivos y nombres de los que mi madre utilizaba con nosotros:: princesa, tesoro, cariño, rosa de té…, por cierto igual de cursis o más ¿a que sí?

  10. Pues yo lo veo como una forma cariñosa de llamar a tus hijos.
    No le doy más importancia, ni lo veo cursi, lo veo como una expresión de cariño que sale de los padres al ver a sus hijos.
    mi hija mayor es muy rubia, muy blanca y con las cejas tan rubísimas que ni s ele ven….
    De verdad que cuando era pequeñita parecía….UN POLLITO….
    Y de cariño, pues así le empezamos a decir: 2dame un besín, piollito….
    Y ya está…..
    Por supuesto que no es un pollo, pero….es de cariño y nada más…..Igual que puede ser “muñequito” o “príncipe”……
    Del mismo modo que a un bebé gordinflón lo llamamos “bolita”….es cariñoso, nada más.
    De verdad que no creo que llamar “bombón” a tu hijo sea miedo a su color….además, “bombón” es un piropo, no?
    mi hija es rubísima y aparte de “pollito” también es un “bombonín”, “bolita”, “cuqina”…..
    Y ahora su hermano pequeño pasó de llamarla “pollito” a “polluelo”……
    A mí, personalmente me encanta lo de “bomboncito”,……
    Será que soy muy cursi…..

  11. Yo tengo una amiga que a su hija etíope en el cole le decían “XXXina chocolatina”, y a la niña no le gustaba nada de nada. Yo estoy de acuerdo con madre de marte, no estamos hablando de la intimidad familiar (que yo ahí digo cursiladas que no pienso escribir en un foro), sino, en foros, blogs, facebooks y supongo que entonces en el día a día del vocabulario, porque si todos los días escribes en un blog mi bomboncito, dudo que cuando hables con tus amigos te refieras de otra manera al hijo que se espera o que ya está. A mi el que me puede es conguito, es como llamarle a tu hijo “muerto de hambre”, con la barriguita hinchada.
    Todo esto dicho desde el respeto, cada uno habla como quiere, por supuesto.
    Yo estoy leyendo un libro del rapero Chojín, del que ya hablamos y justo habla de eso, llámame negro, no negrito, ni de color…soy negro. Muchas veces hablamos de la famosa autoestima que todos queremos en nuestros hijos y veo que a este hombre le sobra autoestima, educación y cultura. También me llamó la atención, que hablaba de los origenes de la palabra “mulato” y no sabía que su origen esta en los hijos mestizos de negros y blancos comparados como las mulas (mestizo de burro y caballo) y que tampoco le gustaba demasiado, que las palabras son importantes y yo estoy de acuerdo.
    No me veo llamando a un hijo biológico “milkibar”, menudo choteo que le podría caer en el cole.

    • A mí mulato tampoco me gusta… me fijé al poco de llegar B. aquí que una mujer negra a la que conocí en el parque (francesa, de París), llamaba a su hijo “métis”, mestizo… y desde entonces siempre he utilizado esta palabra.

  12. ¿Y por qué “príncipe” o “muñequito” sí y “bomboncito” no?
    Por supuesto que son piropos y muestras de cariño, que se dicen en casa o en la intimidad….
    Aunque mientras el crío es pequeñín, ¿no es de lo más normal ir al parque y decirle “bomboncito, ven, cariño, súbete al columpio”…?
    No sé, para mí es normal…..
    ¿Y por qué diferencias entre las muestras de cariño a un hijo adoptado y a un hijo “biológico”?
    Pues probablemente a un hijo “biológico” no lo llames “milkybar”, pero lo llamaras “rubiales” o “ricitos” o “bombón”….o como te salga, no?
    Yo creo que la diferencia está en los padres….los hay más “melosos” y “cursis” que otros, pero no creo que dependa de si pariste a tu hijo o lo adoptaste…….

    • Como dije en una respuesta anterior, no me refería a los “epítetos intra-familiares”… sino a los que se usan públicamente: en blogs, en foros, en facebook. Esa gente (la hay) que jamás se refiere a su hijo como “mi hijo” o “Fulanito”, sino que siempre habla de “mi bomboncito de chocolate”… “mi chocolatito”… “Mi conguito”… Si conociera a gente que hiciera lo mismo con sus “rubitos” o sus “blanquitos”, me pondría los pelos de punta igual… pero es que no conozco a nadie…

      • Tienes razón, aun no he visto en ningún blog de gente que va a adoptar en Rusia por ejemplo, en busca de mis rubitos, o de mis ricitos de oro, o de mis blanquitos o de mis matrioskitos…por decir algo. La diferencia está ahí, en lo público y privado, en mi casa me llamaban de pequeña “coelliño” conejito en gallego porque me mordió uno cuando tenía 3 años,pero a mi madre ni se le ocurria llegar al parque y llamarme así o charlar con sus amigas llamandome por ese nombre. Imaginaros el choteo que me iba a caer de mis amiguitos….. Los blogs y el face ahora hacen esa función, si nosotros nos referimos a nuestros hijos como bomboncitos en publico después tampoco nos puede mosquear (y os digo yo que aun niño de 5 años le mosquea y mucho) que cuando se dirijan a él en el cole le digan “oye tu, el negrito”, ” yo me pido al colacao en mi equipo” ¿Con que cara le digo yo a los niños, ¡perdona, pero mi bomboncito tiene nombre, se llama E.! ? Y que conste que yo aquí si que he cambiado radicalmente de opinión, en el pasado si que no le daba importancia y hasta yo pude llamarle bomboncito a mi hijo alguna vez, pero por no haber pensado seriamente en la importancia de las palabras, que la tiene y mucha.

  13. Sinceramente creo que para integrar la diferencia, nosotros los padres somos los que tenemos que normalizar la palabra negro y usarla para referirnos a nuestros hijos. Cuando alguien me dice que mi hijo es de color o le llama morenito, le digo, no, perdona, mi hijo es negro. Alguno de mis compañeros me decía, es que a mi no me sale llamarle negro a alguien que es negro. Tabues. Si estoy hablando con alguien por ejemplo las cremas para la piel o el pelo, pues comento que tengo un hijo negro y que su piel le va mejor el aceite o lo que sea. No se si me explico, creo que eso le ayuda a nuestros hijos a crecer en autoestima y apreciar la diferencia.

    • Muy relacionado con este tema, por cierto, no tiene que “integrarse” porque español y su madre extremeña de pura cepa.

    • Muy bueno. Este hombre es un filón!!

      • a este paso voy a dejar el rock y el pop 😉 tiene otro tema, ponte en mi piel, que es alucinante, esta vez sobre la inmigración, con unas bases y unas voces femeninas preciosas.

  14. Pues sí…pero es que yo tampoco entiendo que alguien cuelgue fotos de sus hijos menores en su blog….eso me parece muuuucho más grave que lo de “bomboncito”….eso a mí sí que me pone los pelos de punta.
    Y que además de las fotos nos digan donde viven, que su hijo se hizo pis en la cama y que el sábado tiene el cumple de su amiga “tal” y lo celebran en tal sitio (con nombres y apellidos , direcciones, fotos……)
    Pero ese es otro tema….. el de hacer pública tu vida en internet.

  15. Yo estoy con madre de marte,y que conste que no me parece mal que alguien al hablar de sus hijos diga en un momento dado,mi bombón o mi conguito o cosas por el estilo,pero hacerlo muy amenudo me resulta ridículo.Una cosa es en la intimidad y otra en la calle y a todas las horas,de los blogs ya ni hablo…
    Cuando son bebés,logicamente no se enteran,pero no creo que les haga mucha gracia que les llamen así cuando ya son un poquito más mayores.
    Mi hijo en casa me deja que le dé mil y un besos,que lo achuche como a un bebé y que le diga todo tipo de cursiladas,pero en la calle prefiere darselas de mayor,que no le acompañe hasta la entrada del cole y que no le achuche demasiado.
    Yo prefiero enseñarle a que diga con mucho orgullo que es negro,y que no crezca creyendose un bomboncito,un niño de chocolate o un conguito.
    No sé,me pasa como con la típica frase de hijos nacidos del corazón,mi hijo no nació del corazón,yo podía sentirlo ahí,pero no nació de un corazón,no más que el resto de hijos,y no doy por hecho que a los hijos adoptivos se les quiera más que a los que no lo son,ni que él naciera para mí ni cosas por el estilo.
    Mi hijo no es ni más ni menos por su color,ni por el hecho de ser adoptado.Es mi hijo,le quiero con locura y doy por hecho que es lo mismo que les pasa a la mayoria de las madres,hayan llegado sus hijos por una u otra vía.
    Y a mí también me revienta eso del morenito,negrito o mulatito.Es negro y punto,no hay nada malo en ello y no necesita de diminutivos para que suene mejor.

    • Esta es otra frase que me repatea: la de hijos del corazón. Al final, hijos del corazón serían todos, o casi, al menos todos los hijos biológicos deseados, que son la mayoría… Y sobretodo me molesta cuando se usa para desviar la atención de un hecho incontestable: que nacieron de la tripa de otra mujer.

      • Tiene sus riesgos decirle eso a los niños pequeños, el hijo de una amiga con 3 añitos decía que el nació del corazón, no de una barriga como todo el mundo, su madre le explicaba que era un decir, pero aún así el niño r que r. No se lo volvió a decir más, cuando son pequeños se toman las cosas literalmente, la cigueña vuela…

      • Yo conozco un caso parecido. Una niña que preguntaba a menudo a su madre si nació de su tripa, y esta le insistía en que no, que había nacido de su corazón… sin darse cuenta de que la respuesta que quería la niña era otra…

  16. De acuerdo totalmente. lo de hijos del corazón me parece una chorrada.
    Cuando mi hija me pregunta si nació de mi barriga, lógicamente la respuesta no puede ser “no hija, naciste de mi corazón….”
    Lo que busca, como bien decías, es otra respuesta.

  17. Totalmente de acuerdo en esta última discusión, la de los “hijos del corazón”. Entiendo que es una manera de transmitir que es hijo porque del corazón de su madre nació ese deseo de hacerlo su hijo pero es cierto que los niños también necesitan que se les expliquen las cosas tal y como son y no se enmascaren en metáforas que a veces ellos no pueden comprender.
    En cuanto a las aclaraciones que has hecho con respecto a lo de los diminutivos que se utilizan para evitar decir “mi hijo”, me han ayudado a comprender lo que querías decir. Una cosa es lo que cada uno o una llamamos a nuestros hijos o seres queridos en la intimidad (bien entendido todo vale) y otra evitar decir palabras por algún motivo oculto o difícil de entender.

  18. Argh!! Hijos del corazon es una frase que no soporto y que no entiendo porque esta tan difundida entre los padres adoptivos…
    Que hay de malo en decirle a tu hijo adoptivo que crecio y nacio del vientre de otra mujer?
    Cuando mis hijos me preguntan si estuvieron en mi barriga, les digo que no, que nacieron del vientre de su mama en Etiopia y hasta ahora no se han traumado para nada, todo lo contrario, preguntan por Etiopia. Es mas, a veces a la noche los he oido hablar (y fantasear) entre ellos en la habitacion sobre su pais, sus madres y me parece lo mas sano y no que crezcan con esa estupidez del “corazon” en la cabeza.

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