familia monoparental y adopción

Apellidos

Antiguamente, a las madres solas les hacían poner un nombre de padre ficticio en la partida de nacimiento. El argumento era que servía para evitar la discriminación de los hijos (bastardos). Supongo que el hecho de que hoy nos dé risa indica lo mucho que ha cambiado el concepto de madre soltera en la sociedad en la que vivimos. Igualmente, durante mucho tiempo ha sido habitual (y la posibilidad existe todavía, y muchas madres solas la escogen) de ponerle a la criatura los apellidos de la madre en orden inverso, para que al coincidir el segundo apellido del niño con el primero de la madre, no sea evidente que no hay padre en la familia.

No muy lejos de aquí, otras mujeres viven con vergüenza y exclusión el hecho de convertirse en madres solteras. Es lo que narra este reportaje sobre la monoparentalidad en Marruecos. Se calcula que el 11% de los nacimientos en Marruecos se producen fuera del matrimonio: unos 100, de los que una cuarta parte terminan en abandono.  

Allí se considera un avance que puedan inscribir a sus hijos con un apellido ficticio que oculte su condición de bastardos, en vez de la X a la que estaban obligadas antes. Algo no tan distinto al cambio de orden de los apellidos tan habitual hace algunas décadas en España.

Cada vez estoy más convencida que la diferencia que separa España y Marruecos se mide más en años que en kilómetros.

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Comentarios en: "Apellidos" (30)

  1. Yo pude observar esa diferencia en el tiempo en una ocasión que pude visitar Marruecos. Me sentía como transportada a mi niñez.

    A mi me sorprendió que personas muy allegadas me preguntasen porqué no había cambiado el orden de mis apellidos en la la partida de nacimiento mi hija. Les conté que me había plateado cambiarlo por mi madre (me hacía ilusión que mi hija tuviese como primer apellido el de mi madre), pero que el nombre de mi hija sonaba mejor junto a mi primer apellido. Entonces los sorprendidos fueron ellos. Y yo aprendí lo que cuentas en tu post.

    • A mí me sucedió lo mismo. Lo conté aquí: https://madredemarte.wordpress.com/2011/07/13/diacronias/

      Respecto a los apellidos, a mí nadie me lo ha preguntado… quizás porque me ven como el tipo de persona que habría querido ponerle el primer apellido a los hijos aunque los tuviera en pareja… Una de las cosas que más me sorprendieron cuando se cambió la ley es que hasta ese momento no se pudiera escoger poner primero el apellido de la madre. Había dado por hecho que no podía ser de otra manera!!, la otra cosa que me sorprendió, y mucho, fueron las reacciones de mucha gente frente al cambio. Y la tercera, las reticencias de muchos amigos, hombres que creen en la igualdad entre sexos, que participan en las labores domésticas y la crianza al 50%, que están encantados de que sus mujeres cobren más que ellos (y trabajen más que ellos)… a que su apellido quedará en segundo lugar.

  2. Yo me apellido FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ, así que nada me serviría lo del cambio…., una de las cosas que le gusta a mi hija es la apellidarse igual que yo.
    Al principio me daba mucho la turra porque quería un padre, pero ahora no quiere ni oir hablar del tema, y a veces que en broma le digo que me voy a echar un novio, ni pizca de gracia que le hace.

    • Realmente, en tu caso no se notaría.

      A mis hijos también les gusta mucho llamarse igual que yo, con los dos apellidos… y que mi hermana. No acaban de aceptar que el abuelo, los tíos abuelos, los primos… no compartan el segundo apellido… y han decidido que el perro sí los lleva.

      Mi hijo mayor tuvo una etapa bastante larga de reclamar un padre, pero parece que se le ha pasado. Ahora lo que sí busca es un novio para mí… pero no parece que lo quiera como padre.

  3. Lo que fue un avance, en 2003 o 2004, fue que la madre soltera no fuera a la cárcel si la denunciaban. Tres meses, eran. Lo normal era no inscribir al niño en el registro, con lo que tenía problemas si quería ir a la escuela, por ejemplo. Solo el padre podía inscribir al niño, o hacer un chanchullo con el funcionario.
    Así estaba el tema hace nada!
    Y por otra parte, el número de abandonos es enorme, no creo que lleguen todos a los orfanatos. Hay muchos casos en los que se deja el niño al cuidado de algun conocido del pueblo. Como aquí antes, vaya.

  4. Lo de el orden de los apellidos…..
    Mi marido,antes de casarnos, se cambió el orden de los suyos, porque es más bonito el segundo, porque al ser más inusual lo conocían por el segundo y no por el primero, por mil motivos….yo añadriría que como homenaje a su madre, que parió 6 hijos…..
    Mi suegro tiene pues 6 hijos varones, El único que se cambió el orden del apellidos es mi marido….y de esos 6 hijos tiene ahora 8 nietos….pero ahora las nueras deciden que sus hijos lleven su apellido como primero….así que, ningún nieto lleva como primer apellido el apellido de su abuelo pateno….y la verdad es que…no lo lleva nada bien….
    Por otro lado….mis niños también llaman a la perrita por su nombre y le añaden los dos apellidos….como si fuera una hermana más…me hace gracia.

  5. Yo voy a aprovechar esta conversación para hacer una pregunta, ya que veo que estáis bastante informadas del tema de los apellidos ¿Es posible cambiar el orden de apellidos para el segundo hijo? Es decir, poner primero el de la madre en el segundo hijo, cuando en el primero fue al revés.
    Es algo que me ronda la cabeza…

    • No, la elección que se hace para el primero determina los apellidos de los que vengan después. Se lo podrán cambiar ellos cuando sean mayores de edad, pero tú ya no puedes invertir el orden.

  6. Eso.
    Los hermanos, mientras sean menores de edad, se tienen que apellidar igual, con los apellidos en el mismo orden.
    Luego, al cumplir los 18, el que quiera puede invertir el orden de los apellidos.
    Es un trámite muy sencillo.

  7. Este comentario no “procede” aquí pero estos días estoy preocupada y no sé muy bien cómo afrontar este tema, y cómo sé que vosotros tenéis fotos de la familia de tu hijo mayor, pues se me ha ocurrido contar lo que nos pasa aquí, buscando apoyos e historias comunes.

    Hemos localizado a la familia de mi hija en Etiopía. Ella tiene seis años y lleva con nosotros un año y medio y por supuesto se acuerda perfectamente de su madre y sus hermanos y los echa mucho de menos.

    Después de mucho pensarlo decidimos enseñarle a ella las fotos y explicarle cómo los habíamos encontrado. Ha resultado muy bien, ella está mucho más tranquila (incluso me recordó un poco a una historia que contaste un día, vió las fotos, se emocionó, se relajó y a los cinco minutos siguió viendo la tele).

    Lo que sucede es que ahora me las ha pedido y quiere llevarlas a su cole. Y yo tengo miles de miedos, quizás absurdos en mi mente. La historia de mi hija, su familia no es ningún secreto ni ninguna vergüenza pero me da miedo que la reacción de algunas personas y niños al ver las fotos puedan hacerle daño. No sé si todo su entorno está preparado para entender que mi hija tiene dos madres, dos familias y que la familia que por desgracia ha dejado atrás es sumamente humilde. Estoy hecha un lío y no sé qué hacer.

    • Habrá personas con una experiencia más relevante que quizás podrán hablar con más conocimiento de causa. Yo creo que una de nuestras muchas funciones es enseñar a nuestros hijos lo que es la intimidad. De la misma manera que no vamos desnudos por la calle, no es necesario desnudar nuestra historia ante el mundo. Y está claro que ni nuestro cuerpo ni nuestra historia son “malos”. Tanto el uno como la otra merecen nuestro cuidado y el respeto de los que nos rodean. Nuestra labor es proporcionárselo y cultivarlo. Es decir, yo colgaría las fotos en la habitación de mi hija, pero no dejaría que las llevase por doquier; eso sí, le contaría el motivo de manera fácil y sin tapujos.

    • Yo en el debate entre proteger la intimidad y tratar estos asuntos con normalidad, siempre he tirado hacia la segunda opción. Yo sí la dejaría que las llevara al colegio. No veo nada de malo en ello: es su familia y quiere compartirla con sus compañeros.

      ¿Pueden hacerle daño? Por supuesto. Pero los que quieran hacerle daño, se lo harán con fotos o sin ellas. No creo que tratar con naturalidad esta información le haga más difícil responder a las agresiones, sino al contrario.

      • Yo estoy de acuerdo con madredemarte, cuanto mas natural sea para ella mejor, de todos modos, no se que tipo de fotos tienes, pero a lo mejor podías sugerirle que en vez de llevarlas tal cual las tienes, que es mejor que se queden en casa para no perderlas, que las vas a poner en un marco, lo que se te ocurra,… le puedes hacer una composición para que la lleve con ella, y yo le haría por ejemplo una composición escaneando las fotos y un recorte con sus caras y el nombre debajo o algo así, no da información sobre la pobreza o no de su familia para que los niños tampoco le pregunten en exceso, y a la vez tener una foto que enseñar cuando ella quiera y a quien quiera.

      • Me parece una buena idea. Hay que escoger las fotos, igual que no les dejaríamos llevar fotos nuestras desnudos, por ejemplo, aunque en casa las tengamos…

        Me ha gustado mucho la definición de Lola sobre la defensa de la intimidad. La diferencia es que yo no creo que la familia biológica hay que “guardarla” más de lo que hacemos con la familia adoptiva. Igual que no tendría ningún problema en dejarles llevar fotos de sus abuelos de aquí, tampoco los tendría con su familia de allá. Ya sé que las reacciones, las respuestas, serían distintas… pero es que su historia, sus vivencias, también lo son.

        Lo cual no quiere decir que no respete, e incluso entienda, la otra opción. Creo que en la gestión de la familia bio no hay recetas que valgan, cada familia tiene que encontrar su camino.

      • La verdad es que yo no me lo había planteado desde tu punto de vista. A mi me ha gustado lo de la naturalidad. Y me parece muy razonable que cada familia encontre su camino; yo añadiría que la reflexión nos ayuda a fundamentarlo.

      • Muchas gracias, me habéis ayudado mucho. Cuando leí la opinión de Lola me encantó, es algo así como lo que yo pienso, pero por otra parte me pasa que me parece que no soy yo quién de encuadrar su familia y sus orígenes en el ámbito de su intimidad. No me explico nada bien porque estoy hecha un lío.

        Creo que tratar el tema con naturalidad nos ayudará y nos dará armas a todos, eso sí lo tengo claro. Pero las fotos que tenemos son de las que dan muuuuuucha información. La ropa, el aspecto físico, el contexto… No hay absolutamente nada de malo en ellas pero sí dan muchos más datos que las fotos de su familia que cualquier otro niño puede llevar a clase. Mi hija es muy extrovertida y muy abierta, y yo pienso que eso ha sido uno de sus principales recursos a la hora de la adaptación, y no me gustaría que cambiase.

        Me encanta la idea de Bone, voy a hacer un mural con nuestra familia de Etiopía y voy a dejar que ella sea la que decida, y una vez más voy a confiar en la sabiduría de mi hija, que es infinitamente superior a la mía.

        Desde que he descubierto este blog (mi blog de cabecera) no veáis cómo me siento de acompañada. Gracias a todos.

      • Yo también pienso que son decisiones que tienen que tomar ellos. Que son ellos quienes tienen que decidir qué cuentan y a quién, incluso a riesgo de equivocarse. Otra cosa es explicarles que se puede encontrar con personas que no la entiendan, igual que les explicamos que hay personas que no entienden que haya familias distintas a las tradicionales…

  8. aliciagrinberg dijo:

    En Etiopia la tradicion es que al recien nacido se le ponga el primer nombre del padre como apellido. Si el padre se llama A.B., el hijo se llamara F.A., el nieto D.F. y asi sigue la cosa. Me acabo de enterar en mi ultima visita a Etiopia, que en el caso de las madres solteras, al niño/a se le coloca como apellido el primer nombre del abuelo paterno, supongo que asi se mantiene la conexion familiar y se evita el estigma social.

    • aliciagrinberg dijo:

      perdon, quize decir, abuelo MATERNO…

    • Sí, efectivamente… a mi me lo contó en una charla previa a la adopción un antropólogo etíope que vive en Barcelona. Yo creo que tiene más que ver con el papel que tiene la mujer en la sociedad etíope… la filiación se transmite sólo por vía masculina.

  9. Sobre el tema de los apellidos, hace 23 años en Sevilla (hace dos décadas solo, no nos llevemos a error) a mi madre (soltera y muy joven) le formaron un pollo en el registro civil cuando no quiso alterar el orden de sus apellidos para legármelos. Cuando volvió llorando a casa, sin haberme inscrito, fue mi abuela (una mujer de mucho carácter) la que se hizo cargo de la situación y consiguió que el funcionario de turno accediera a ponerme los apellidos en el mismo orden que los tenía mi madre, primero el de mi abuelo y después el suyo. Tuvo que escuchar, eso sí, apocalípticas profecías sobre mi triste futuro como hija de madre soltera.
    Menos suerte tuvo a la hora de rellenar los datos e intentar no consignar el nombre de mi padre (un señor que desapareció siete meses antes de que yo naciera), le exigieron que pusiera un nombre de pila y la amenazaron con poner ‘anónimo’ o algo semejante, lo que luego aparecería en mi DNI (no sé como de legal es eso). Finalmente mi madre le dijo que pusiera Alejandro… Que no es ni mucho menos el nombre de mi padre, sino el nombre que me habría puesto de ser yo niño.
    Tengo curiosidad por saber que pasa en esas situaciones ahora, ¿se permite dejar la casilla del otro progenitor en blanco?
    La verdad es que siempre nos ha parecido simpático que, gracias a nuestra corta diferencia de edad y a lo mucho que nos parecemos físicamente nos tomen como hermanas.

    • Hace algunos años (no muchos: creo que fue cuando yo estaba en trámites para mi primera adopción), se cambió la ley para que dejara de ser obligatorio consignar un nombre falso de padre en la partida de nacimiento de los hijos de madres solteras. Yo tengo amigas que adoptaron poco antes que yo y que han tenido que cambiarlo después. Ahora, efectivamente, se deja en blanco la casilla, sin más.

      Parece alucinante que las cosas hayan cambiado tan poco en sólo 2 décadas: no hablamos del franquismo, ¡¡hablamos de los años 90!!, gracias por ayudarnos a darnos cuenta de ello, a veces no apreciamos lo mucho que hemos sido capaces de evolucionar en tan pocos años.

      Está claro que mucho se lo debemos a mujeres valientes como tu madre y tu abuela. Agradéceselo de mi parte!!

      • ¡Lo he hecho siempre! Siempre les he agradecido que no me contaran ninguna mentira cuando todo las animaba a ello. Más a mi abuela que a mi madre, que por educación y contexto lo tuvo un poco más fácil. Pero mi abuela fue educada en una familia conservadora, de pueblo, de la Andalucía más profunda (misa y mantilla, recato y aparentar) y, sin embargo, cuando me vio por primera vez decidió que daba igual lo que le hubieran inculcado desde pequeña, no había nada malo en mí, yo era una bendición, y así me lo trasmitió siempre.
        Jamás mentí porque jamás me mintieron, ni en mis apellidos, ni en la inexistencia de padre, nunca me dejaron decir a otros que mi padre estaba de viaje o trabajando (increíble, pero había madres que obligaban a decir eso a los niños en el colegio, y lo sé con certeza porque tengo una amiga de mi misma edad, en la misma situación, a la que su madre se lo decía: que dijera a la gente que su padre vivía en Madrid por trabajo y que ella iba a verlo a veces. ¡Y estamos hablando de finales de los noventa!)
        Se lo agradezco, en fin, infinito, porque me dieron una identidad real, sin mentiras y sin fisuras. Te leo y me gusta muchísimo que tú trasmitas eso a tus hijos: la verdad, siempre. Aunque sea dura, o diferente, o tarden años en comprenderla por completo. De otro modo lo único que se consigue es trasmitirles inseguridad, la idea de que hay algo malo en ellos, algo que hay que ocultar.
        Me alegro de que la ley haya cambiado para hacerlo todo más fácil, más natural, y creo que preguntaré si es posible el cambio en mi caso. Es una tontería, pero preferiría que todos mis documentos legales reflejaran mi realidad.

      • En lo que cuentas de decir que el padre está de viaje, veo paralelismos con lo que algunas familias adoptivas recomiendan a sus hijos cuando les preguntan por la adopción… Yo personalmente, creo que en ambos casos es un error, y que aunque es cierto que las familias que somos distintas a veces podemos recibir ataques por ello, yo creo que esconder nuestra realidad no nos convierte en más fuertes, sino en más frágiles.

        Creo recordar que hay monoparentales con niños aún pequeños que han conseguido quitar ese nombre ficticio de la partida de nacimiento; sería absurdo que como hija de madre sola no pudieras hacerlo (pero las leyes, ya se sabe…). Ya nos contarás qué te dicen.

  10. Uff, cuántos recuerdos se me han despertado en un momento. Soy hija de madre soltera, en mi partida de nacimiento hay un nombre de ‘padre’ falso y llevo los apellidos de mi madre invertidos. De pequeña no entendía el porqué, si soy sincera ahora que tengo casi 40 sigo sin entenderlo. Mi madre se inventó una y mil historias al respecto, nunca me dijo la verdad a pesar de que yo siempre lo supe. Menos mal que todo cambia en la vida (todo menos mi madre que sigue negando la evidencia)

    • Gracias por compartir esas emociones.
      Tengo un par de amigas que son hijas de padre desconocido, en uno de los casos los datos son ya inencontrables (la madre murió, jamás habló de él con nadie), en el otro hay alguna foto, algún apellido, alguna historia familiar, la madre sigue ahí pero nunca jamás ha querido hablar de ello… Tiene que ser una realidad dífícil de gestionar, para mis amigas lo es: no saber qué pasó, por qué se fue, a quién se parecen…

      • Lo peor de todo para mí, fue (y sigue siendo) el no entender. Y como no entendía ‘adopté’ como mías varias de las mentiras de mi madre y las convertí en mi historia. Hasta ahora que he aceptado de verdad la realidad, ahora precisamente que estoy en camino de, espero, poder adoptar a mi hijo. No me ha quedado otra. A los niños hay que protegerlos pero nunca contarles mentiras sobre su ‘historia’, es su vida y forma parte de ellos, de nosotros. He tenido la suerte de conocer a mi padre y con el tiempo sacar mis propias conclusiones, pero no ha sido fácil…

      • Tiene que haber sido un camino difícil, pero los caminos más difíciles son también los más enriquecedores. Y tus vivencias te servirán para ponerte en el lugar de tu hijo, para empatizar con él… Es lo único que podemos hacer con la experiencia, girarla a nuestro favor.

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