familia monoparental y adopción

Nostalgia

Hace 3 años, en tal día como hoy, A. y yo estábamos en Marruecos, después de varias semanas de burocracia interminable, esperando el último trámite: el visado de mi hijo.

También estábamos en puertas de semana santa y yo estaba desesperada por marcharme de allí, tan agotada, tan desbordada, tan asustada… que pensé que nunca jamás volvería.

Y fíjate, ¡¡lo que daría ahora por volver!!

Anuncios

Comentarios en: "Nostalgia" (8)

  1. Te entiendo perfectamente…

  2. Hace tres años, tal día como hoy, yo entraba en el hospi diciendo…¡qué estoy de parto!…y a mediodía tenía pegadito a mi pecho, a la teta y a a mí, a mi hijo pequeño….(fué un parto bonito y cortito).
    Casualidades…en el mismo día de 2009 esperábamos ansiosas e impacientes encontrarnos con nuestro hijo pequeño…era sábado y víspera de Semana Santa.

  3. Los viajes adoptivos son agotadores practica y emocionalmente hablando. Que intensa es esa necesidad de volver a casa y que susto te entra cuando te das cuenta de que esa casa ya no será la de antes porque alguien ha llegado a transformarla y hacerla propia…

    • Pues sí…

      De todas formas, yo viví mis dos viajes de forma muy distinta. El primero, gestionado por una ecai, era como un viaje organizado, con un guía que te decía qué pasos seguir, te llevaba a los sitios, hasta a las tiendas… Con fecha cerrada de regreso y pocos sobresaltos más allá del inmenso sobresalto del descubrimiento de la maternidad. No recuerdo muchas cosas del viaje, o mejor dicho, las tengo como en stand by: me recuerdo, me imagino, en una pequeña burbuja donde estábamos encerrados sólo mi hijo B. y yo.

      El segundo fue muy distinto, muy cargado de incertidumbres, dónde cada paso tenías que hacerlo por tu cuenta y sin saber qué supondría (de tiempo, de gestiones, de viajes). A diferencia del primer viaje, que hice en grupo y acompañada por mi padre, en el segundo estuve sola. Y tuve que afrontar no sólo las novedades inherentes a mi segundo hijo sino la transformación del primero al contacto con el segundo, que tampoco fue fácil. Fue un viaje tan, tan duro, que recuerdo haber pensado que si fuera mi primer hijo, se quedaría en hijo único.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: