familia monoparental y adopción

Me hace notar Leticia, lectora de este blog, que a menudo hablamos de la madre biológica… pero que casi nunca hablamos sobre los padres (varones), biológicos.

Entiendo que haya muchos casos en los que la pobreza es la que empuja a dar en adopción un hijo y eso puede verse acrecentado por el hecho de que la madre sea soltera y no cuente con el apoyo del padre y por ello haya muchos casos en los que no hay un padre biológico. También me cuesta creer que esa visión del hombre sin sentimientos que se quiere hacer ver en muchas películas, que no le importa ni su mujer ni sus hijos ni sienten vínculo hacia ellos sea mayoritaria.

¿No hay padres biológicos, que bien sea junto a la madre del niño o solos por circunstancias, se vean obligados con todo el dolor de su corazón a dar en adopción a ese niño? ¿Que sientan a su hijo biológico parte de ellos aunque lo hayan entregado pequeño sin tiempo para haberse vinculado tanto como la madre en el embarazo? ¿No querrían esos padres saber de sus hijos igual que las madres biológicas?

Yo también le he dado algunas veces vueltas a ese tema. ¿Por qué no hablamos (casi) de los padres biológicos? Creo que hay dos claves para entender esto:

La primera es que, cuando no hay información, o cuando la información es escasa, la única certeza que tenemos es que la madre estuvo ahí. No sabemos si el padre participó en el embarazo, si llegó siquiera a enterarse de que iba a tener un hijo, si tuvo algún papel en la decisión de dar a la criatura en adopción. Pero no tenemos ninguna duda de que la madre sí pasó por todas esas fases.

La segunda es que vivimos en una sociedad que considera el papel de la madre mucho más fundamental para la crianza de los hijos que el del padre. Aunque obviamente nuestra sociedad bebe en esa cultura judeocristiana donde el padre es el cabeza de familia, encontramos muchos ejemplos de que el papel de éste en la crianza (que no el papel social) se considera a menudo irrelevante: cuando se cuestiona el derecho de una ministra a renunciar a su baja maternal (pero nunca se hace lo equivalente con un ministro); cuando se cuestiona el derecho de una mujer mayor a tener hijos (pero no el de un hombre de la misma o mayor edad, como fue el caso del padre de Julio Iglesias); o cuando se atribuye la culpa de todos los males que aquejan a nuestra infancia a la ausencia de las madres de sus primeros años (al hecho de que “hayan dejado de trabajar”, vaya).

Dice la teoría que los niños preguntan primero por la madre biológica, y sólo mucho más tarde se preocupan por el padre. Así fue en el caso de mi hijo mayor, pero, ¿hasta qué punto esta jerarquía está condicionada por cómo nosotros les hablamos de su familia de origen? Hace ahora ya bastante tiempo, ya habíamos hablado muchas veces de su primera madre, B. me preguntó “por qué somos cómo somos”. Le di una explicación sobre genética adaptada a su edad, en la que le conté que nos parecemos a los “padres que nos hicieron”, y ahí surgió por primera vez el progenitor. “¡Anda!”, me dijo muy contento, “¡Así que SÍ tengo padre!”. Desde este día, su padre etíope (y el de Marruecos de A.) están tan presentes en nuestra casa como lo están las madres.

O más… porque madre ya tienen una a mano, y lo de tener padre como el resto de niños, les hace mucha ilusión.

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Comentarios en: "¿Por qué no hablamos de los padres biológicos?" (44)

  1. Por desgracia el papel de los padres en la sociedad solo parece haber cambiado de puertas para dentro, mientras la mentalidad colectiva sigue anclada en el pasado. Solo así se explica que en España a día de hoy, un hombre que puede haber criado a sus hijos con la misma dedicación que una madre, con la misma empatía y el mismo nivel de implicación, se pueda ver de la noche a la mañana (por un divorcio), viendo a sus hijos 36 o 48 horas cada dos semanas. Si fueran las madres las obligadas por ley y tendencia judicial a separarse de sus hijos diríamos que están infringiéndose sus derechos humanos y pondríamos el grito en el cielo. De los hombres nadie habla.
    Creo que la misma reivindicación que las mujeres tuvimos que hacer durante años para salir de casa, es la que los hombres deben iniciar para entrar en ella (a escala social, me refiero), y no me parece nada justo.

    • Tienes razón. Hace 30 años era a la inversa: si una pareja se separaba y el padre quería quedarse con la custodia de los hijos, la mujer podía quedarse sin ver a sus hijos aunque los hubiera criado y el padre ni los hubiera visto en los años que llevaban de matrimonio… Ahora nos llevaríamos las manos a la cabeza, pero aceptamos como “normal” la prioridad de las madres en las separaciones, incluso cuando la custodia previa a la separación ha sido compartida.

      Otro ejemplo clarísimo.

  2. En America Latina (bueno, exactamente Centroamerica), al menos lo que yo conozco porque estuve viviendo en varios paises unos doce meses, en principio solo se puede hablar de la madre. La desestructuración familiar existente es muy grande y es habitual que la madre tenga hijos de 3 o 4 padres diferentes y que los padres no aparezca nunca o casi nunca… En África me imagino que es diferente, que el concepto tribu o comunidad es muy importante pero no me atrevo a hablar de ese caso porque no lo conozco.
    Y sobre las separaciones creo que teneis toda la razón del mundo. Cada vez escuchamos más casos de padres que se quedan sin poder ver a sus hijos en caso de divorcio. Yo tengo un caso muy, muy cercano. En esa pareja los papeles tradicionales estaban invertidos y ella aportaba la mayor parte del dinero a la familia y él cuidaba casi todo el tiempo a los niños. Cuando empezaron el divorcio ella impidió durante 2 meses que él viera a los niños. Aunque la sentencia al menos les dio la custodia compartida pero él se quedó sin casa, sin coche… y con un sueldo tres veces menor que el de ella… Estoy segura que si hubiera sido una mujer la que estuviera en el caso de mi amigo, el juez le habría concedido, al menos, una pensión compensatoria… La igualdad hay que buscarla en todos los aspectos y no sólo en algunos…
    Gracias, Madre de Marte, nuevamente por tus reflexiones…

    • Yo no conozco bien África, pero creo que en muchos países es habitual y “normal” la existencia de madres solteras, que no conviven con el o los padres de las criaturas, lo que no quita que estas sufran un gran estigma.

      En el país de mi hijo pequeño, las madres solteras son muy estigmatizadas a todos los niveles, por el gran peso de la religión, y tienen una consideración similar a la que tenían las madres solteras de la España católica de hace 40 años o más.

  3. Totalmente de acuerdo en todo. De todos modos, hoy en día el papel de la madre sigue siendo muy importante al menos en nuestro país en cuanto a separaciones se refiere. Las custodias compartidas, por ejemplo, no se dan en un 90% de los casos si la madre no está de acuerdo. He asistido a juicios en los que a la entrada, la fiscal (probablemente separada) se dirige al padre para decirle: “que quede claro que aquí no damos custodias compartidas”.

    Creo que el padre sigue teniendo un papel secundario. En caso de desacuerdo, el padre sigue teniendo que marcharse de casa, pasar pensiones alimenticias y compensatorias y enfrentarse a una ex que hace todo lo posible para que el padre sea el malo de la película.

    En estos casos siempre me pregunto lo mismo: ¿se valora realmente “el interés superior del menor”?

    • Cuando me separé, una abogada a la que consulté, no estaba de acuerdo en que yo tuviera la custodia compartida con mi mujer. Decía que los hombres “siempre nos desentendemos de los niños”, que había visto muchos casos.
      “Si te la da… pues bueno”, me dijo. No la contraté, claro, pero me estremeció pensar en los hombres cuya ex-mujer contrate la sujeta es cuestión.

      • Me parece tremendo. Y esto “tu” abogada, no la de tu mujer… Yo siempre digo que si ha habido custodia compartida antes, lo lógico es que siga habiéndola después.

    • Si, “mi” abogada!!
      Al final, usamos la misma abogada los dos. Si te casas conjuntamente, por que no puedes divorciarte igual? Todo fue bien, pero para sorpresa de la mayoría de gente. Y eso es lo que me sorprende a mi, que a la gente le extrañe que simplemente se acabe la relación, sin guerra ni nada.

      • Sí, la gente se sorprende… les parece una visión “romántica”. Yo conozco bastantes casos de parejas que han terminado muy civilizadamente. Claro que la procesión va por dentro, si te separas es que hay diferencias, sufrimiento… pero conozco a muchas parejas que han sido capaces de poner por delante el bienestar de sus hijos a sus propios rencores. Es una pena que sea visto como una excepción. Y te felicito por ser parte de una de esas parejas.

  4. A mi me interesa el tema para buscar mi manera para abordarlo. Mi hija tiene muy asumido que ella tiene una madre que hace las veces de madre y de padre; también que tiene una madre biológica. Pero está rodeada de niñ@s con madre y padre y ya ha preguntado por su padre biológico. Yo le dije que su madre biológica, como yo, hacía las veces de padre y de madre. Pero claro esta explicación no funcionará siempre. Una opción es adaptar el tema de la explicación genética.

    De acuerdo con lo que exponéis sobre los derechos de los padres (varones) en nuestro país. No conozco apenas casos de separaciones de primera mano. Pero sí uno en el que el padre ha tenido que reivindicarse, y continúa, como padre por activa…. iba a añadir por pasiva, pero su reivindicación ha sido de todo menos pasiva. No creo que sea justo. Tampoco lo es para los hijos.

    • A mí esta frase de ser “padre y madre” no me acaba de convencer… Comparto las razones de Lady Cobijo en esta entrada: http://ladycobijo.blogspot.com.es/2012/04/donantes-de-esperma-y-algo-mas.html,

      “Por si no se lee bien: Ricky Martin: “Yo soy papá y mamá. A mis hijos les contaré la verdad”. Vamos a ver, Ricky, tú puedes hacer y decirle a tus peques lo que quieras pero para empezar… No eres papá y mamá porque tu familia no es una familia nuclear clásica y no sé porque te empeñas en querer meter tu tipo de familia en ese modelo. Un modelo que está bien pero no es ni mejor ni peor que el tuyo… aunque por tus declaraciones parece que sí te lo parece… Tu eres el papá y punto”.

      • Como hija de madre soltera, no puedo más que darte la razón. Mi madre también lo decía y a mí llegó un momento que me molestaba. Ella es mi madre y la adoro a morir, pero nunca jamás fue mi padre. Cuando ella decía eso yo sentía que si expresaba mi necesidad de un padre, ella sentiría que había fallado…

      • Gracias por esta nueva perspectiva. Es imposible saber que puede danzar por la cabezita de nuestros hijos.

  5. Si, bien, no me lo había plateado así. De todas maneras yo no soy padre y madre; yo soy su madre. Y le digo que hago las veces de madre y de padre porqué es lo que hay: yo soy su referente principal. Me gustó lo que leí por algún foro e intento dejarle muy claro que no tiene padre porqué yo no tengo pareja. También le digo, con el consentimiento de los susodichos, que si quiere llamar papá a alguién puede escoger uno de mis hermanos (por el momento no lo ha hecho). Pero en casa somos ella, la hija, y yo, la madre que hace las veces de madre y de padre si se trata de comparar nuestra familia con “una familia muclear clásica.” Supongo que a partir de ahora voy a pensar mas en el tema, pero por el momento me sirve mi planteamiento. Y parece que a mi hija también, que es lo más importante.

    • esto debía ser una respuesta a la de madredemarte en el hilo anterior

    • No te lo tomes como un ataque, por favor… justamente lo leí ayer y cuando te he leído a ti, me ha venido a la cabeza. Yo creo que la división de papeles padre/madre nos remite a pensar en hace algunas décadas, cuando las madres cuidaban y los padres sostenían económicamente (o así era en el imaginario colectivo, que a la hora de la verdad, muchas madres trabajaban fuera de casa también)… hoy en día, muchas madres, aunque vivan en pareja, hacen los dos papeles también, y cada día más, los padres están asumiendo la parte del cuidado, y creo que esto es bueno para todos.

      Yo también les decía que no tienen padre porque yo no tengo pareja… hasta que descubrieron sus padres en Etiopía y Marruecos y no aceptan ya más la respuesta: ¡¡Claro que tenemos padre!!

      • No me lo he tomado como un ataque. Más bien como una perspectiva que no había cotemplado. Quizás por eso he explicado todo mi planteamiento. Y, sin intención de justificarme, decir que soy muy cuidadosa en no decir que soy la madre y el padre. Y claro que tienen padre!!! El tema, para mi, está en cómo hablar de ese padre del que no sé nada.

      • Yo tampoco sé mucho del padre de mis hijos; del mayor, el nombre y algunos datos, del pequeño nada… pero esto no les arredra para hablar ellos, tienen conversaciones tan surrealistas como por ejemplo comparar cuál de los dos padres es más rápido o más fuerte… Yo vivo fascinada con ellos.

      • Lola, espero que no te tomes como un ataque lo dicho en mi blog… leyendolo aqui parece algo brusca mi manera de expresarme. Si lo lees lo que expreso es de una manera jocosa como si estuviera hablando con Ricky (Martin) algo que, como es obvio, no hago muy a menudo… aunque en el fondo sí considero que si decimos que somos padre y madre les estamos diciendo a nuestros hijos que hay un elemento de referencia y comparación que es al que deberíamos parecernos. Y ese modelo está ahí, es el más habitual hasta ahora pero también hay otros. Y, por supuesto, si a tí y, sobre todo, a tu hija os sirve el anterior pues sin problemas… pero si creo que debemos tener especial cuidado con lo que decimos a nuestros hijos porque a través del lenguaje dejamos entrever algunas partes de nuestro subconsciente que ellos pueden mal interpretar (como que nuestro modelo familiar es de segunda o algo así).
        En fin, soy novatilla en esto de los blogs y he de decir que una de las cosas que más me preocupan es que como no sabemos el tono del otro al escribir a veces alguien puede sentirse herido por algún comentario… sirva esto como explicación

      • La culpa es mía, que soy la que he puesto “en común” los dos extremos…

      • Tranquila. La verdad es que he ido al enlace directamente y he visto el contexto. Si voy leyendo y participando es precisamente para intentar ver los temas desde perspectivas diferentes (y si de paso mis aportaciones sirven para fomentar el diálogo o para… mejor). Yo soy novatilla en esto de ser mamá.

      • Es curioso, esta mañana pensaba que en esta entrada, en vez de hablar de padres biológicos (o no sólo), estamos hablando de custodias compartidas… igual que en la anterior, la cosa ha derivado hacia el Homeschooling… es curioso los derroteros que toman nuestras “conversaciones”. Interesante.

      • Creo que se han cruzado las respuestas… solamente una cosilla más… Lola, yo estoy opinando desde “fuera”, es decir, que no soy madre, por lo tanto, puede que me equivoque, puede que lo diga de manera “más alegre” porque no estoy en la situación concreta, etc. Lo digo porque has dicho que eres novatilla… y yo es que todavia no me he estrenado! (cruzaré los dedos para que sea prontito). Gracias estoy aprendiendo mucho….

  6. Para rematar el tema que se comentaba más arriba sobre el papel (casi siempre cruel) del hombre en el divorcio, dejar constancia de un caso muy cercano, paradigmatico de otros muchos. Un hombre con una niña de dos años a la que había criado él (dado que se quedó en paro cuando la niña tenía cinco meses). Un día se enteró de que su esposa lo estaba engañando con otro hombre, y pidió el divorcio.
    Por el bien de la niña decidieron firmar un convenio de mutuo acuerdo asesorados por una abogada que, supuestamente, debía mirar el beneficio de todos en la ecuación.
    Ese hombre se quedó sin su hija, (a la que la tiene 36 horas cada dos semanas… Una niña de dos años que, desde seis meses después, llama papá al hombre que vive con la madre, el antiguo amante, y que no es él) sin la casa que había pagado, sin coche, con doscientos euros menos todos los meses en concepto de manuntención (de un sueldo de 850 euros). Con la vida rota y sin posibilidad, casi ninguna, de volver a empezar. Porque, ¿qué haces con 650 euros al mes, actualmente, sin coche y sin piso? ¿Eres padre de una criatura a la que NO educas, cuyo día a día no ves? No tiene ni voz ni voto en cosas que, cualquier padre, debería decidir: no tuvo elección de colegio, no pudo dar su opinión, están educando a su hija en la religión católica cuando no es lo que él desearía… Un enorme etcétera.
    Por último, una reflexión. Esa situación no es una excepción, esa situación es LA NORMA. Algo va mal, muy mal, cuando estas cosas pasan constantemente y mucha gente simplemente no lo sabe, no lo ve o no quiere hacerlo.

    • O ya les parecen bien…
      Tremendo el caso que cuentas.
      Yo conozco uno similar, en el que además, había negligencia y maltrato por parte de la madre que se quedó con la custodia. Afortunadamente, los trabajadores sociales fueron capaces de verlo y revirtieron la custodia.

      • Al final parece que hay más de uno y de dos casos… en el que yo he contado no he querido contar detalles pero ella humillaba al marido de palabra y delante de gente, se liaba cada dos por tres con alguien… y ella con la hija era de esas madres que se les llena la boca hablando de su maternidad pero después no le hacia mucho caso… los servicios sociales también están detrás de este caso pero no creo que vayan a hacer mucho… pero lo más destacable es que nos demos cuenta que los casos son cada vez más, que los hombres se quieren implicar en la paternidad pero a veces no se les quiere dejar, incluso a veces desde perspectivas que se dicen “feministas”…

  7. Cómo me ha gustado tu explicación: ‘Las madres sabemos que están ahí’… Yo he tenido que oír en mi vida muchas veces de boca de mi madre: ‘yo soy tu padre y tu madre’ y yo pensaba: ‘eso no es cierto, tú eres mi madre y ya es bastante.’. Es más quería conocer a mi padre aunque no me sirviese para nada. Lo mismo sucedía cuando me decía que ella era mi amiga, yo decía:’no eres mi amiga, eres mi madre y ya es bastante’. Y con el tiempo no he hecho más que reafirmarme en esto. Una madre es eso y ya es mucho, desde luego cada familia tiene sus particularidades y las madres lo mismo…

    • Totalmente de acuerdo. Creo que también lo decía Emilio Calatayud (o algún otro que trabaja en el tema): en la familia, alguien tiene que asumir el papel de adulto.

  8. Como dice el juez Emilio Calatayud: “si nos convertimos en amigos de nuestros hijos, los estamos dejando huérfanos”…
    Pues eso: somos sus padres (padre o madre), con mejor o peor relación, con más o menos confianza….
    Los amigos son otros..

  9. hoy anónom@ dijo:

    Soy lectora asidua del blog y comento de vez en cuando.Hoy por respeto a la historia de mi hij@,prefiero hacerlo de forma anónima,y espero que lo entendais y que a nadie le siente mal.El tema del padre me preocupa mucho.¿Cómo hablarle de un padre que hizo daño a su madre?¿Cómo ir dando detalles de esa persona sin dañarle? Por supuesto que lo vamos a hacer,es su historia y tiene derecho a conocerla,pero ¿Cuándo y cómo?.
    ¿Cómo contarle por ejemplo que no es 100% etíope? De momento no lo sabe,no queremos que lo cuente por ahí sin llegar a saber todavia lo que ello significa.No queremos que exponga a terceros una parte de su historia que sin duda le va a dañar.
    Pero tampoco queremos engañarle,y pronto llegarán las preguntas.
    Reconozco que le hemos hablado mucho de la madre,le hemos enseñado su foto y se reconoce en su cara.Se parecen muchisimo.Pero del padre,a día de hoy nada.Hace poco intenté darle agún dato pero me díjo que no era posible,y cambió de tema.
    Va a ser complicado abordar el tema.Por eso os lo cuento aquí y desde el anonimato.
    Estaré alerta a cualquier comentario al respecto.Y os doy las gracias,a Madre de Marte por publicar el mensaje ,espero que lo haga,ya que ella por mi email si sabrá quien soy y darnos esta oportunidad de tratar temas tan interesantes,y al resto de lectores por respetar mi decisión de no dar mi nombre a conocer.
    Puede que alguién más sepa quién soy,pero confio en que me guardarán el secreto,¿Verdad?

    • Puedes escribir con el pseudónimo que quieras, y más si se refiere a temas tan delicados que afectan a la intimidad de un menor.

      La verdad es que no tengo respuestas claras para tus dudas. Tengo claro, como tú, que es su historia y tiene derecho a conocerla, pero, ¿cómo, cuándo contárselo? ¿cómo protegerla?

      Si te sirve de pista, a mí la psicóloga que me dio los CIs (con la que no estoy de acuerdo en algunas cosas pero me parece muy sensata en otras), me dijo que las cosas importantes hay que contarlas antes o después de la adolescencia, nunca durante. También me dijo que la información más negativa (aunque no la hay en nuestro caso, al menos desde mi punto de vista) convenía posponerla, que no era engañarles sino protegerles… que hay que esperar a que tengan cierta madurez. Por último, me dijo que había familias que necesitaban y requerían ayuda y apoyo de psicólogos para dar determinadas informaciones. Que los que tienen que darla son siempre los padres, pero que un profesional puede ayudarte a concretar el cómo y el cuándo. No sé si en vuestro caso podría ser de ayuda.

      • hoy anónim@ dijo:

        Gracias por tus palabras.Todavia es pronto,pero no descarto pedir consejo a algún profesional cuando se acerque el momento.Y gracias también por el blog,en este momento me ha servido para desahogarme un poco.

      • Gracias a ti por la confianza, seguro que lo resolveréis todo lo bien que se pueden resolver estas cosas. Y como decimos en otros lugares del blog, a veces lo único que podemos hacer es estar ahí… Y esto seguro que lo haréis.

  10. Curiosamente cuando mi hija I llegó de Etiopía y empezó a hablar y a querer saber de su familia biológica, del que más hablaba era del padre, de las cosas que le compraba, de los juegos, de su bicicleta…. de hecho es con el padre con quien está enfadada por haberla abandonado, recientemente me ha dicho que había perdonado a su madre pero a su padre no…
    A veces pensamos en las mujeres que los llevaron en el vientre, pero los padres biológicos también añoran y quieren saber de sus hijos, también los han querido y cuidado, sobre todo los niños/as que han tenido ambos progenitores a su lado.

    • Muy interesante, Reyes… efectivamente, es un punto de vista que no solemos tener en cuenta.

      Me parece curioso que hables de lo que le compraba, la bicicleta… damos siempre por hecho que la principal razón por la que se da a los niños en adopción es la pobreza… no parece ser el caso de tu hija, no?

      • Al final el transfondo si fue ese, perdida de trabajo….. enfermedad…. pobreza y un buscador de la ecai que sabía donde ir….estoy segura de que si no se lo hubieran sugerido a ellos jamas se les hubiera ocurrido la idea de la adopción. Estaban en una situación muy dificil, de hecho mi hija llego con una desnutrición severa, pero si hubieran tenido otras vias, no hubieran optado por esta.
        Mantenemos el contacto y se que, al menos, si que les explicaron bien en que consistia la adopcion (de hecho para ellos la gran sorpresa fue tener noticias nuestras).

      • Es la misma historia que se repite en tantos niños, ¿verdad? Tendremos que ver, en el futuro, cómo lo gestionamos todos, los de aquí, y los de allí…

  11. Como ya me imaginaba cuando te sugeri el tema, ha sido muy interesante leer tu opinion y saber como habeis tratado este tema en tu familia. Me ha encantado leer la entrada sobre este tema y los comentarios al respecto.

    Yo tampoco entiendo los padres que impiden al otro progenitor ver a sus hijos cuando hay una separacion ni la prioridad absoluta de las madres en temas de custodia. Si no se concede la compartida, muy positiva en mi opinion, se deberia analizar minuciosamente a los dos padres, su horario laboral, pasado en el cuidado del niño…para asignar la custodia al mejor y no segun su sexo. Y al que no obtuviera la custodia un regimen de visitas muuy amplio salvo causas de fuerza mayor.

    Yo como hija de padres separados que tuvieron una separacion dura y que no se han dirigido la palabra mas que por sus abogados, les agradezco lo unico que ambos hicieron bien en la separacion. Puesto que tenia 11 años cuando se separaron decidieron que viviria con mi madre para no hacerme elegir, pero me dieron libertad absoluta para estar en cada momento con quien yo decidiera y si queria, irme a vivir con mi padre. Ni uno ni otro pusieron nunca problemas, yo me repartia las vacaciones, la navidad, me iba con mi padre todos los fines de semana que queria, muchas tardes en diario…Aunque ellos no se soportaran me permitieron a mi tener el derecho de disfrutar de ambos.

    • Pues tienes mucha suerte. Yo también soy hija de padres separados que no se hablaron nunca más, y hasta lo de la custodia lo hicieron todo lo mal que pudieron. Por suerte, ya teníamos cierta edad y pronto pudimos organizarnos solas…

      Gracias por darnos el pie, ya ves que el tema está dando de sí.

  12. Como madre soltera y adoptiva, veo que, por ahora, con una hija a punto de cumplir seis años, a ella le duele más la falta de padre que la diferencia de color. En su momento, le dije que, si quería, podía escoger de padre a quien quisiera, y hace menos de un año se lo pidió a su tío, mi cuñado. Y está feliz con su “papi”, realmente está muy contenta de no ser distinta a los demás y tener a su “papi” (curiosamente, es el término que ha elegido). Hace poco, le decía, muy seria y circunspecta a mi hermana, “tía, pero ya sabes que P. es mi papi, pero que mi mamá es “mamá”, ¿verdad?, que tú eres mi tía…?”. A ella le ha venido muy bien, y encima, mi cuñado, que es un hombre más bien seco, ¡está que se derrite, es un placer verle!

    • Que bueno… y que buena la precisión para tu hermana.

      Nosotros no hemos “oficializado” una figura paterna, pero ambos tienen adultos hombres de referencia. Claramente, para mi hijo mayor es el abuelo, y para el pequeño, su tío. Y además, hay 3 o 4 hombres en nuestro entorno (el vecino de arriba, un par de amigos míos) que también juegan un papel importante en este sentido.

  13. Al hilo de este tema, cada día me reafirmo en mi sensación de que que la verdadera liberación femenina no estará sólo cuando las mujeres puedan ser mineras o sacerdotes, sino cuando ellos puedan ser profesores de guardería, enfermeros, esteticistas o amos de casa en igualdad de condiciones.

    • Bien visto. Hemos ocupado nosotras el espacio “público”, pero ellos no han ocupado (y a menudo tampoco se lo permitimos), el “privado”.

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