familia monoparental y adopción

La otra madre

Encontré en el blog de Iskender la referencia sobre “La otra madre“, una novela que habla de adopción transracial y de la lucha de dos familias por un niño.

 

“La otra madre” es la historia de una adopción ilegal. Una adopción directa, donde la madre biológica (negra, sola, drogadicta) vende el niño a la madre adoptiva (blanca, yuppie, adinerada, casada). Sin intermediarios, y por tanto, sin coartadas morales. ¿Es más corrupto quien compra o quien vende? Podríamos alegar que la madre biológica está en inferioridad de condiciones (y lo está), pero también que la madre adoptiva está convencida de estar rescatando a ese niño con síndrome de abstinencia al que ha conocido cuando hacía de voluntaria en un hospital público.

Cuando sucede la acción de la novela, han pasado dos años y medio. La madre biológica está “limpia”, sana y sobria, ha dejado las drogas, tiene trabajo, y emprende acciones legales para recuperar a su hijo.

¿Qué es mejor para este niño?

¿Es mejor volver con su madre biológica o quedarse con la familia que le ha adoptado? ¿Puede la madre biológica, una mujer que vive en el umbral de la pobreza, analfabeta, proporcionarle las mismas oportunidades que la culta y desahogada familia adoptiva? Por otra parte, ¿no debería un niño negro crecer en una familia del mismo color, que sea capaz de enfrentarse a los problemas raciales y racistas con los que se va a encontrar?

Personalmente pienso que la pobreza no debería ser un factor a tomar en cuenta para decidir quién se ocupa de la crianza de un niño: no creo que las ventajas materiales sean más importantes que las afectivas, y estoy convencida de que familias muy humildes tienen habilidades de crianza tan grandes como familias con más recursos socio-culturales. Y sí, pienso que un niño negro se criará con algunas ventajas en una familia que no sólo entienda sino que también sufra el racismo que él va a sufrir.

Y sí, pienso que hay que hacer lo posible para que los niños se queden en la familia biológica si estos son capaces – y tienen el deseo – de criarlos.

Pero, ¿hay que separar a un niño de su familia adoptiva cuando esta es lo único que ha conocido? ¿No es esto más traumático para la criatura que quedarse donde está? ¿Se podría hablar en este caso de “herida primaria”?

¿No se podrían arbitrar posturas intermedias: custodia compartida, derecho a visitas, para que no perdiera el vínculo con ninguna de las dos partes?

Esta historia de ficción me ha hecho pensar en una historia real que me hizo llegar V.

Es la historia de cómo la obsesión por el color le estropeó la vida a una niña.

Sucedió en Gran Bretaña.

Dawn, una niña hija (biológica) de una mujer blanca y un hombre negro, vivió durante 7 años en una familia de acogida que la crió como una más de sus hijos. Pero pasado este tiempo, los servicios sociales decidieron que no podían adoptarla. ¿Por qué? Porque no compartían color. Apartaron a Dawn de su familia, la tuvieron 6 meses en un centro de menores y después la dieron en adopción a una familia negra. Curiosamente (quizás también debido a la edad) nunca se sintió distinta a su primera familia… y sí se sintió una extraña, racialmente hablando, en la segunda, donde la hermana le hacía notar que su piel era más clara, y su pelo no era “afro puro”.

¿No es un despropósito separar a una criatura de una familia que la quiere, que la considera parte de ellos, donde es feliz? ¿No es un despropósito considerar que una familia blanca es menos apropiada que una familia negra para criar a una niña que es 50% de cada color?

¿De verdad se piensa siempre en el bien superior del menor?

 

Anuncios

Comentarios en: "La otra madre" (16)

  1. Ayer mismo le venía dando vueltas a esto. Como sabes estamos adoptando en Inglaterra y como aquí ni soy blanca ni soy negra (hablan de origen étnico, pero no creo que lo entiendan), pues hemos decidido adoptar a un niño/a de alguna otra minoría étnica. Así nadie está en mayoría ni en minoría (además hay otros motivos para hacerlo como la poca salida de los niños procedentes de minorías y sus terribles consecuencias). Además si un niño es mulato (como el caso de Dawn) se considera que es negro y se ignora su descendencia británica. Vamos, que lo llaman ahora “minoría” pero lo podrían llamar “impuro”. Personalmente me parece insultante como poco. Así que no, no creo que se busque el bien del niño, se busca seguir órdenes gubernamentales obsoletas e inmorales. Una vez te dan la ideonidad (ojo, que es diferente para adopciones transraciales), entonces para hacer los matchings miran que si la niña es activa, o es cariñosa, si le gustan las barbies, si son muy de estar fuera o de jugar dentro tranquilitos… Pero el color, por algún motivo, es más importante para ellos que las características específicas del chaval. Que no se me malinterprete, si un niño puede ir a una buena familia con su mismo fondo étnico-cultural/racial, perfecto. Pero no es así, como tampoco es posible encontrar matchings “perfectos” y mientras los nanos van creciendo en casas acogida, aprendiendo que nadie les quiere porque son negros… Por cierto, aún cuando a uno no le dan la idoneidad para adoptar, se la pueden dar para adoptar de otro país… o sea, que no eres lo suficientemente bueno para un niño británico, pero sí para uno chino o etíope. mira… voy a parar que me pongo mala.

    • Que interesante!!, conocer la realidad de la adopción en otros países. Y que tremendo lo de que la adopción interétnica vaya por otra vía… Es curioso que mientras en España, en algunas comunidades, se considera motivo de denegación del CI rechazar determinados grupos raciales, en GB lo miren con lupa…

      Yo creo que la coincidencia racial es un elemento a tener en cuenta a la hora de hacer el “match” entre los niños y sus familias, un elemento más, no el único; y que esto en cualquier caso no debería tener como consecuencia que los niños de cuya raza no hay padres suficientes crecieran en centros (mientras que hay familias que pueden estar esperando un hijo sin que les importe el color).

    • En relación a los distintos varemos que comentas… Por lo que se dice en Cataluña también son más estrictos (o duros o, quizás la mejor palabra es, rebuscados) con la adopción nacional. Se dice que, a no ser que pertenezcas al grupo tipo que a priori valoran más como familia adoptante, es más simple conseguir un CI para adopción internacional que para adopción nacional. (He utilizado la palabra “simple” con plena conciencia de que no es la adecuada; me refiero a que si no se pertenece al “grupo tipo” y se ha solicitado CI para adopción nacional los técnicos que hacen las valoraciones pueden empezar a buscar tres pies al gato…)

      • La verdad es que lo desconozco, más allá de lo que me pueden haber contado. Tanteé nacional para mi segunda adopción, pero antes de ir a la primera reunión ya me dijeron que por ser monoparental, no me asignarían nunca, así que no seguí.

        Sin embargo, sí me contó una buena amiga (monoparental, CI para nacional… no sé si la asignarán nunca) es que cuando “perfilaron” las etnias, la psicóloga que le hacía el CI le fue preguntando si aceptaba cada una de las etnias, una por una, ella iba diciendo a todo que sí, y cuando llegaron a “magrebí”, la psicóloga le dijo: “¿Estás segura?, mira que de mayores son muy feos”…

  2. Candela dijo:

    Los niños son siempre las víctimas. No puede haber leyes ‘ generalistas’ para menores, siempre he pensado en leyes flexibles para cada caso. ¿ Un niño negro es más feliz con una familia adoptiva negra? No lo sé. Depende del caso, depende de la familia y sobre todo depende del niño.

  3. Hay una película basada en el libro de Seth Margolis, “Losing Isaiah”, no la he visto aún, el lunes fue la entrada del blog Películas y adopción.

    Acá en México el elemento sería si los adoptantes aceptan niños con rasgos indígenas, o niños mayores (más de 3 años los consideran mayores) o grupos de hermanos. En cultura de adopción estamos en pañales, hay que cambiar el concepto de buscar a un niño de acuerdo a las necesidades o gustos de los padres, por el concepto de buscar unos padres que sean adecuados para un niño. Participo en muchas actividades relacionadas con el tema, tanto con padres que ya adoptaron como con futuros adoptantes, y veo que el tema de los rasgos y de la edad es de suma importancia en muchos casos.

  4. Yo he visto la peli basada en el libro y me ha gustado mucho, no voy a descubrir el final pero impacta.

  5. Como dice Candela, pienso que depende de cada niño. Ya se sabe que las normas son generalistas… que la ética no siempre se ajusta a la norma, ni la norma a la ética… no se es complejo. No puedo olvidar a un niño que trabajaba en una cantera desde los tres años… tenía nueve como mi hija y estaba enfermo (seguro que ya habrá muerto) , malvivía en una familia embrutecida por la pobreza… en aquella cantera llena de niños, pocos… quizás ninguno tenía salida… tenían padres y madres y hermanos y todo tipo de familia… si pudiera sacaría a todos los niños de allí y los daría en adopción tanto con el permiso como sin el permiso de los padres ¿esto sería un robo?… sí o no… no se. Solo puedo recordar la mirada ya muerta de aquel niño… contra la pobreza no puedo hacer nada… pero salvar a uno de aquellos niños que tenían la piel, el pelo teñido del gris de las canteras… aunque fura de forma ilegal ¿lo haría si puediera?…

    • Pues yo creo que ante una situación así, lo que me pediría el cuerpo es gastar una pequeña parte de lo que cuesta la adopción para ayudar a que este niño y esta familia siguieran juntos y en condiciones que no fueran infrahumanas.

  6. La realidad supera la ficción. Por eso al leerte, madre de Marte, no sé tú, pero yo no he podido evitar acordarme, irremediablemente, de V. En su caso, una niña, también de años y medio, pero para quien los Servicios Sociales pusieron el final de la historia directamente del lado de la madre biológica, esta vez sin que hubiera habido un cambio en la situación de ella, como sí pasa en el libro que mencionas, sino tan sólo, por el hecho de serlo. Y haciendo caso del tan denostado interés superior del menor, la recogieron en una furgoneta de cristales tintados dos desconocidos y la separaron para siempre de su familia, sin importarle a nadie que le destrocen la vida tan brutalmente a una niña. Este sí que es un argumento de película, pero de película de terror. Es increible lo que el ser humano es capaz de hacer por hacer el bien…
    HCI

  7. Esto se escribió en 2007. La vida sigue igual y diego tiene trece años.

    http://www.nosesimeexplico.com/foro/showthread.php/9492-El-caso-del-ni%C3%B1o-de-El-Royo

    Juanjo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: