familia monoparental y adopción

Criando tigres

Primer día de clase.

Me paro en la esquina a hablar con A., madre de un niño del colegio de mis hijos, adoptado en nacional a los pocos meses de nacer.

Hablamos de cómo nos ha ido el verano, de cómo nos ha ido con nuestros hijos.

Al despedirme le comento que algunas cosas que pasan en casa, sólo puedo hablarlas con personas como ella: que tienen en su casa situaciones parejas.

Me resulta muy difícil comunicarme con el resto del mundo, porque, incluso aunque sean sensibles, les falta el contexto.

Es como si ellos criaran vacas, y yo, nosotras, tigres.

Por esto, los consejos bienintencionados que te da la familia, las otras madres, los vecinos, incluso a veces los desconocidos… no funcionan: estamos criando una bestia distinta.

No en todos los casos: leí en una ocasión, en uno de los mejores libros sobre adopción que he leído, “Consejos de Supervivencia para padres adoptivos”, algo así como “si su hijo no necesita que le trate distinto a cualquier otro niño, no lo haga”. Pero añadía que, en algunos casos, para algunos niños adoptados, lo que funciona en el resto del mundo, lo que aprendimos en nuestras casas, lo que nos sale por intuición… no funciona. Y hay que buscar otras estrategias.

Por ejemplo: muchos niños adoptados, cuando se portan mal, parecen estar buscando el castigo, el grito, la bronca, el bofetón; que los padres perdamos el control. Sólo esto, el devolver violencia a su violencia, es coherente con el modelo de relación que tienen grabado en el cerebro. Y si caes, si les pegas un grito, o un bofetón, se tranquilizan de golpe… al menos hasta la siguiente vez. Pero la única forma de salir del bucle es hacer justo lo contrario: devolver amor, afecto, confianza, permanencia, incondicionalidad… esto que tan bien explica en esta entrevista Montserrat Juvanteny, creadora de varios centros de acogida.

Para que los tigres dejen de morder.

Anuncios

Comentarios en: "Criando tigres" (24)

  1. Esta semana tuve una discusión fuerte con mi madre… el problema, a grosso modo, es que cree que lo estoy haciendo mal… simplemente por qué no sigo sus teorías (las que se supone que hay que seguir) … y si intento explicarle las diferencias entre los dos tipos de crianza, o no me sé explicar o simplemente no le da la gana de entenderme…. buscaré este libro y leeré esta entrevista a ver si me dan luz… lo fuerte es que no necesito luz para criar a mi hijo, ya que creo que lo estoy haciendo bien sino que necesito luz para hacerselo ver a mi madre.

    • Ya es mucho que no necesites luz… a ver si tu madre consigo verlo de otro modo.

      Uno de mis momentos más gratificantes como madre fue cuando, bastante tiempo después de que llegara mi primer hijo a casa, mi padre me dijo que había entendido mis opciones de crianza, y que creía que había acertado: “He visto que lo tuyo es una estrategia a largo plazo”…

      A ver si tu madre te dice esto algún día.

  2. Me ha encantado la entrevísta, cuánta razón!! Gracias

    • A mí también… ¡¡me entraron unas ganas de ponerme a acoger niños!!

      • A mi también y no es algo que descarte en un futuro, aunque tampoco es algo que me plantee por ahora…
        Lo que me sorprende, es el concepto diferente que tenía yo y que no sé cuál es el correcto, ya que según una conocida que trabaja en un centro de menores, la mayoria de acogimientos fracasan ¿? (no sé qué hay de cierto)

      • Yo conozco algunas familias acogedoras, y en su caso, los acogimientos han sido un éxito. En algunos casos, los niños han vuelto a la familia biológica, en otros, han pasado a una familia adoptiva, pero en todos los casos, el niño estuvo cuidado, protegido y querido mientras duró el acogimiento…

        No sé qué entenderán por fracaso…

      • Sin saber nada de acogimientos, yo creo que debería haber sinceridad, formación y consciencia por ambos lados (administración y acogedores). Hablo por un caso que medio conozco y que fracasó. La administración no debía saber cómo evolucionaría el tema familia biológica (como saberlo!!) y la familia acogedora estaba convencida que se trataba de un acogimiento temporal por encarcelamiento del progenitor. Por lo que sé el acogimiento evolucionó hacia largo (quizás indefinido) y las normativa legal limitaba seriamente la libertad de acción de la familia acogedora que siempre había expuesto claramente su voluntad de acogimiento temporal. Fue un proceso durísimo para la familia (entre otras cosas vieron como la administración se llevaba de la noche a la mañana a la niña sin ninguna opción para hacer una adaptación a la nueva situación para la niña) y qué decir para la niña!!! Sé que la familia con el tiempo consiguió restablecer el contacto con la niña; también que son plenamente conscientes del daño quizás irreparable que sufrió. Desde que me enteré un poquitín del caso maldigo los anuncios esos de un/a niño/a te necesita mientras su familia biológica soluciona sus problemas. También cuando oigo algún comentario de una familia que accede al acogimiento temporal para intentar conseguir uno indefinido o una adopción. Soy plenamente consciente que nada es blanco o negro, pero el hecho de que alguna familia se platee el cogimiento temporal para intentar conseguir uno indefinido o una adopción da a entender que es un procedimiento aceptable para la administración. Y, claro, si se encuentran con una familia que tiene muy claro que ese no es su objetivo….. Lo peor es que los más perjudicados siempre son los menores. De ahi mi petición de sinceridad, formación y consciencia por parte de la administración y de las familias acogedoras. Difícil, pero los menores en desamparo lo necesitan.

      • Yo tampoco sé mucho de acogimientos, al menos personalmente (conozco bien a gente que acoge niños y me hago una idea por persona interpuesta), pero creo que el mayor problema del acogimiento es que hay una contradicción: tienes que querer, tratar a ese niño, como a un hijo, de forma incondicional, sin reservas… pero a la vez, es difícil evitar blindarte para no sufrir el dolor de cada separación. ¿Cómo se gestiona esta contradicción? ¿Queriendo sin reservas y desgarrándote cuando se van? ¿O limitando el afecto pero procurando que no se note?

        En Catalunya, y creo que también en otras partes de España, el acogimiento y la adopción son incompatibles. Es decir, tú no puedes acoger si estás, paralelamente, en proceso de adopción. Precisamente para evitar esas tentaciones, la de intentar convertir un proceso temporal en uno definitivo… otra cosa es que pueda haber casos en los que sea conveniente para el niño permanecer en la misma familia si este acogimiento puede hacerse indefinido.

        Y sí, al final siempre pierden los niños.

  3. Me encantó la entrevista; voy a mirar de conseguir el libro que comentas y sigo este y otros blogs que me aportan mucho. Con todo, yo aprendo mucho de madres/padres que lo son por la vía biológica. Tengo que reconocer que a veces me da la impresión que minimizan el hecho adoptivo tanto que lo olvidan. Pero en general hablar con otros padres me ayuda; más sus reflexiones que sus consejos.. (también es cierto que me dan pocos consejos).

    • Claro, yo también aprendo mucho de padres y madres biológicos, de las maestras,… pero reconozco que hay un punto en el que no conectamos. No es tanto que a mí no me aproveche lo suyo, que lo hace, como que me resulta difícil compartir algunas cosas porque tengo la sensación, cuando lo hago, de que les falta el contexto – y me da mucha pereza empezar a explicarme, esto también…

      • Sí, es cierto. Hay un punto en que la comunicación se pierde. Yo también tengo esa sensación.

      • Soy mamá biológica y mamá adoptiva, es cierto que hay grandes diferencias, pero también muchas similitudes. Mi hijo mayor fue hijo único 14 años hasta que llegó mi gorda, me temo que fui bastante estricta con él, y ahora hay veces que dice “no crees que mi hermana está creciendo sin límites??” Y no es que no tenga límites, sino que no pueden ser los mismos que él tuvo. Como le digo, no es lo mismo escribir en un cuaderno en blanco que en uno que viene ya todo rayoneado, con borrones y tachones, e incluso algunas hojas rotas. Pero tomando lo que madredemarte dice, no tengo la sensación de estar criando dos “bestias” distintas, yo los siento iguales, sólo que mi bestia pequeña viene herida y hay que tener cuidados especiales.

        Yo me voy basando en mi intuición, en cómo voy viendo a mi hija, y en lo mucho que leo respecto al tema. Es cierto que la genta opina sin saber y hay muchos comentarios tipo “pero a su edad ya no debería hacer esto o debería hacer esto”. A lo mejor soy medio loca, pero todavía me tomo el trabajo de explicar, a los cercanos por supuesto, lo que implica un abandono, una historia difícil y una adopción. Ayer sin ir más lejos, estuvimos con el otorrino para verificar como está su audición antes de empezar la estimulación que Beatriz del blog Educar a los hijos nos recomendó después de la valoración que le hizo este verano que anduvimos por Madrid. Le llevé el reporte de Beatriz y estaba asombrado, me comentó que no había imaginado lo que implicaba el abandono y la falta de estimulación en los niños. Y eso que es médico!!

        A quien se deja les recomiendo y les doy lecturas sobre adopción, a las terapeutas de mi hija en primer lugar, que aunque no son especialistas tienen muy buena disposición para aprender y leen todo lo que les doy. Y a mi familia y familia política, no todos, pero muchos han leído la información que les he recomendado. El resto del mundo, pues si se acerca y pregunta, con gusto converso con ellos. Y olvidaba el colegio, hasta ellos han leído lo que les he recomendado e incluso me han pedido que si puedo dar una plática sobre adopción.

        Es un colegio Montessori en el que hay niños “regulares” y niños con capacidades diferentes. Con mucha frecuencia hay pláticas sobre temas que nos puedan interesar a los padres y en alguna ocasión hemos tenido pláticas con los padres niños con capacidades diferentes que nos han explicado lo que significa vivir con un hijo autista o un hijo con síndrome de Down, y así todos aprendemos de todos. Recuerdo el día que la madre de un niño con arperger en su plática nos comentó que daría lo que fuera porque alguien invitara a su hijo a su casa, que posiblemente no sería fácil, pero que significaría mucho para ellos. Y es cierto, muchos de nosotros ante lo desconocido, preferimos no actuar o actuamos de manera incorrecta. Ni falta decir que a partir de ese día ese nene recibió varias invitaciones.

        Saludos desde México,
        Alejandra

      • ¿Cómo puede ser que alguien que por su trabajo conoce lo importante de los cuidados prenatales y postnatales no se haya planteado lo que implica el abandono y la institucionalización de un niño? Me dejas muy sorprendida.

      • Que suerte que tu familia quisiera leer Alejandra…. yo le propuse leer algo de adopción a mi madre (antes de tener al niño) y su respuesta fué “quién adopta eres tu, no yo!” toma ya!! …. .así que los cursos preadoptivos que nos dió la ecai para nosotros, los modifiqué hablando de familia extensa y se los dí a leer a toda la familia (padres, suegros y tíos) diciéndolos que nos “obligaba” la ecai… fué la unica manera de que leyeran algo… pero claro, no es suficiente, eso era muy básico.

  4. Gracias por el link, me he devorado la entrevista! No podría esta más de acuerdo contigo: No es lo mismo. No es peor, no es mejor, pero no es lo mismo…

  5. No es lo mismo…ni parecido.
    No lo entienden, no sé el qué, pero….al no vivirlo, no lo entienden.
    Probablemente yo, si no lo viviera no lo entendería, es más, ni me lo plantearía.

    Ejemplo: a mi hija, de 8 años, la cojo en cuello como si fuera un bebé y le hago mimos y carantoñas como si fuera un bebé. La niña encantada y yo también…
    Mi madre que nos ve: “¡Pero bueno, si ya tiene 8 años!”.
    Me da igual la edad que tenga.
    No puedo llegar a explicarle porque lo hacemos, porque no sé explicarlo.

    Mi hija es muy pequeñita, mide y pesa muy poco. y la gente parece estar superpreocupada porque no crece o crece poco y sus compañeros le sacan más de 10 centímetros. y me consulan, sin que yo pida consuelo “A lo mejor luego, pega el estirón y es la más alta”. “Fulanito era mujy bajito y ya ves ahora, mide 1,90….”…Pero es que me da igual. No me preocupa…y no lo entienden.

    Yo también lo siento, aunque los otros padres sean muy sensibles, muy comprensivos….el no vivirlo no les permite estar dentro de la historia.

    • cada familia es un mundo y tampoco ,quizás, podamos entender a los hijos bios de otros porque tampoco estamos dentro de ese mundo y de esa historia…
      Tengo dos bios y uno adoptado y lo que funciona con uno ,no sirve con otro…
      Lo que a mi sí me parece es que yo tengo menos “pudor” a hablar de temas mas “sensibles” sobre la adopción con otras familias-amigas también adoptantes que con las que no lo son.

      sensibles de la adopción con familias as

      • Yo tengo dos hijos adoptados y también son totalmente distintos. Si tuviera un tercero, seguro que no se parecería a ninguno de los otros dos. Este es el “encanto” de la maternidad, ¿no?

  6. Como siempre, interesantísima tu entrada. La palabra clave me parece “incondicionalidad”. Ese es un concepto tan difícil de internalizar para nosotros (los adoptados). Al cabo de 20 años de psicoterapia, todavía me sorprendo esperando siempre una respuesta negativa o el corte definitivo de una relación cuando tengo que plantear un conflicto, es decir que todavía me sigue pareciendo que la respuesta esperable, la más “natural” es que el otro me abandone y, cuando en cambio me encuentro con que me escuchan y hasta me dan la razón y hasta sale el vínculo fortalecido, me sorprendo. Gratamente, pero me sigo sorprendiendo. Espero no desalentarte con mi comentario, sino simplemente decirte que es tan importante que te plantees todo eso, y a la vez que sepas que si los tigres siguen mordiendo, no es por algo que hayas hecho o dejado de hacer. Los tigres mordemos por instinto, pero podemos aprender… 🙂

  7. Yo tuve y tengo a toda mi familia de mi parte…piensan como yo y yo como ellos…los niños en mi familia son sagrados…patrimonio de la humanidad de los garcías y ayllones…
    Siempre me dijeron, sugri y mater, que si con nosotros habían acomodado todas las normas a nuestra particularidades personales infantiles…y más con mis hijos…y más con mi hijo…si no quiere bibi, no pasa nada…probamos una papilla…si no llora lo cogemos y lo arrullamos…si no quiere dormir solito, lo llevamos junto a nosotros calentito y protegido…en fin…He tenido muuuucha suerte con mis abuelas…como las llamo…y mis abuelos, sobre todo, mi padre…que va má allá que ellas…un padrazo para nosotros y un abuelazo para sus nietos…
    Y es cierto…las normas están para saltárselas cuando no es conveniente aplicarlas literalmente…y es que todos somos distintos y algunos son excepcionales…como nuestros niños y niñas…GRAN ENTRADA LA TUYA…LA HE COLGADO EN MI BLOG…

    http://hongmihijo.blogspot.com.es/

  8. Por cierto…me he comprado el libro al que te has referido…en Amazón…voy a ver qué nos dice…Gracias por el consejo…

  9. Reblogueó esto en Diseñando pasados Recordando futurosy comentado:
    No suelo rebloguear (no por nada… sino por ir acelerado, por no saber exactamente cómo…) pero al leer este post no he podido dejarlo pasar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: