familia monoparental y adopción

Peso al nacer

I. es madre de un niño nacido en Rusia. Una anécdota vivida en la consulta del médico le ha permitido dar con la que es, para mí, una de las mejores definiciones de “madre adoptiva”.

 Ayer fui al médico con mi hijo, 12 años, adoptado a los 5 en Rusia. La consulta era por su falta de apetito y su delgadez y la segunda pregunta que me hizo la pediatra fue “¿Cuánto pesó al nacer?”.

Yo no lo sabía. La médica tenía tablas y sumó: niño rubio con ojos azules, de nombre eslavo y madre que no sabe cuánto pesó al nacer. Y su siguiente pregunta fue.: “¿A qué edad llegó aquí? ¿De Rusia, verdad?”

Entonces se me ocurrió que quizás esta podría ser una definición de madre adoptiva: madre que no sabe cuánto pesó su hijo al nacer, a no ser que lo haya memorizado a partir del informe médico. Todas las madres biológicas recuerdan el peso de sus hijos recién nacidos. Seguramente la madre biológica de mi hijo también.

Y eso me hizo pensar que no podemos olvidar que entramos en la vida de nuestros hijos en un momento determinado, que no estuvimos siempre allí. Que el día del parto había allí otra persona que recuerda el sonido del llanto de nuestro hijo en aquel momento, que es capaz de evocar su olor y que sabe cuánto pesó. Y que esto también cuenta.

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Comentarios en: "Peso al nacer" (17)

  1. Sí, bueno, es una definición ocurrente fruto de la experiencia de que no estamos a su lado desde el primer momento. Pero como esa podría haber decenas de definiciones de madre adoptiva: madre que no sabe cuánto midió su hijo, o cuánto midió su pie, o cuánto duró el parto, o cómo fue su primer llanto… A mi, como madre adoptiva de hijo “mayor” se me ocurren otras tantas definiciones como : madre que no sabe cuándo su hijo dio los primeros pasos, o cuándo dijo su primera palabra y cuál fue esa primera palabra o cuándo le salió el primer diente…
    Esta reflexión lleva a otra y es a ser conscientes, en el sentido más amplio de la palabra, de que no estuvimos allí desde el primer momento, de que hubo un tiempo en el que no formábamos parte de su vida, un tiempo que jamás podremos recuperar… ni nosotras ni ellos. Podemos imaginar, podemos intuir y podemos aprender a vivir con ello o, mejor dicho, sin ello, pero esas preguntas quedarán ahí, seguramente sin ser respondidas jamás y sabiendo que esa incertidumbre posiblemente será mucho más difícil de llevar para nuestros hijos que para nosotras mismas…

    • Bueno, en esta definición, para mí, el “peso al nacer”, simboliza todo lo que desconocemos de nuestros hijos, que es mucho, y a medida que les vas conociendo y queriendo, cada vez te parece más…

      Y sí, sin duda para quién será difícil será para ellos. Con mucha diferencia. Aunque quizás que nosotros seamos conscientes de ello les ayuda un poco.

      • Al hilo de lo que comentáis, hace poco, hablando con mi hijo, me dijo que “no se acordaba del día en que había nacido”. Yo le dije que eso era normal, que nadie se acordaba del día en que uno nace, y que yo misma, tampoco me acordaba. Su respuesta fue: “pero tú, tienes a tu madre para explicártelo”.

        Y lo dijo sin ningún tipo de acritud o ni de resentimiento, sino constatando el hecho…. Sin más….

  2. Ya….a mí me da tristeza no saber.
    Sabemos que nuestra hija fue prematura, porque nos lo dijeron en la casa-cuna, pero …no sabemos cómo de prematura.
    Y me encantaría saberlo.
    Por eso, todos los datos reales que conozco de ella….los guardo en mi memoria como un gran tesoro.
    A partir de su fecha de nacimiento se que nació un miércoles y busqué en internet “noticias” de ese día…para saber qué pasaba en el mundo en el momento en que ella nacía.

  3. Yo soy la excepción a esa definición de madre adoptiva. El día que nació yo estaba ahí, sé cuanto pesó, escuche su primer llanto, curiosamente fuí la primera en cogerle en brazos, acompañé a su madre biológica en el parto porque así me lo pidió, consideré un privilegio que me eligiese para compartir un momento tan especial, y sin embargo siento lo mismo que vosotras, y es algo que me acompaña y me tortura, el no saber.

    Yo estaba ahí y sin embargo no se nada, pase los nueve meses de embarazo emocionalmene cercana a una mujer que no daba signos de que nada anormal estuviese pasando, es más parecia feliz. ¿Que era lo que realmente estaba sintiendo ella? ¿cómo le afectó eso a el? todo son preguntas. Y despues, ¿como era su relación? ¿cual es la razón de su rechazo mutuo?, ¿como puede ella vivir sin el?, ¿como ha hecho para poder continuar con su vida?, ¿como puede sentirse un niño abandonado estando con su madre biológica?

    Es horrible, no se nada y lo peor es que yo estaba ahi.

    ¿Os imaginais la adopción a la inversa? que por sorpresa un niño te llame mamá y te corra un escalofrio al aclararle que tu no lo eres, y que mucho tiempo despues te llamen para proponerte la adopción de ese niño, y que no sepas si llorar o reir.

    • En realidad, si lo piensas bien, vuestra adopción es cómo se supone que debería ser una adopción: un niño que necesita una familia y que puede quedarse con alguien que le conoce y le quiere. Sus pérdidas son enormes… pero al menos mantiene un mínimo lazo.

      Nosotros podemos, tenemos que imaginar, los motivos de sus madres biológicas, sus historias, sus carencias… vosotros las conocéis… En tu caso, no es no saber… es no entender. ¿Qué es más difícil? No lo sé.

  4. No estoy de acuerdo en absoluto con esa definición. Creo que el término madre se define por lo que se es, no por lo que no se es o no se conoce. Es difícil asumir que no hemos estado con nuestros hijos desde el principio de su vida, pero más difícil será para ellos enfrentarse a y convivir con la pérdida de su madre biológica y con todos esos datos que no tenemos. Pienso que cualquier padre/madre adoptiva tiene derecho a pasar el duelo por las etapas no vividas con su hijo, por los momentos no compartidos, pero me niego a que la definición de madre adoptiva sea alguien que no conoce el peso al nacer, o que no ha vivido los primeros pasos o palabras de su hijo. A mí me gusta pensar que madre adoptiva es quien prohija al hijo biológico de otra persona y lo hace suyo con todas las consecuencias y en ese proceso de “prohijamiento” acaba siendo simplemente madre, sin adjetivos.

    • Emma, creo que todas y todos definimos el término “madre adoptiva” de esa manera que tu explicas, por eso yo he dicho que me parece una manera ocurrente de definirlo y que por esa regla de tres podría definirse de decenas de maneras más. No creo que haya que tomarse la explicación de esa madre al pie de la letra, ya sabemos que ser MADRE es otra cosa sin embargo, curiosamente, esa doctora detectó en seguida que ella era madre adoptiva cuando no supo responderle cuánto había pesado su hijo al nacer.
      En resumen, es un hecho que hay cientos de cosas que no sabemos ni sabremos de nuestros hijos (salvo excepciones) pero ciertamente, aunque esa “definición” sea muy ocurrente y curiosa y aunque a otras personas les de información sobre el tipo de familia que somos, ser madre es otra cosa, sin duda, y creo que eso cualquier madre lo sabe…

  5. No lo habia pensado antes; es cierto no tengo ni idea del peso ni hora de nacimiento de mis hijas; esta escrito, lo he leido más de una vez, pero no lo he memorizafo nunca. De mi hijo lo recuerdo perfectamente.

  6. A mi el no saber me lleva (a parte de la tristeza por lo que representa para mi hija) a celebrar muchos de sus logros o de las primeras cosas que hizo hace conmigo. Por ejemplo, lo que se esforzó para aprender mi lengua, y lo rápido que lo hizo.

    A nivel de anécdota, recuerdo la sorpresa de un grupo de niños y de su profesora/monitora de dibujo cuando celebré, como si de un Picasso se tratara, una composición de colores que hizo en una cartulina (de hecho para mi esa composición es un tesoro que tengo muy bien guardado). Mi hija nunca había cogido un pincel y el primer día de una actividad extraescolar hicieron una acuarela. Por lo que me dijeron (y por lo que sé de ella), mi hija se lo pasó en grande mezclando colores mientras los otros niños y la monitora se medio horrorizaban de ver lo que hacía; es decir, no comprendían que no siguiera ninguno de sus esquemas relacionados con pintar una acuarela. Cuando me vió, la monitora me quiso “tranquilizar”, y por supuesto alavar lo que había hecho mi hija, explicándome el gusto que había demostrado mi hija por la composición de colores (creo que la monitora tenía razón; mi hija tiene mucho gusto con los colores). Yo, para regozijo de mi hija, celebré la obra de arte, y ante su cara de sorpresa le comenté a la monitora que era la primera vez que mi hija cogía un pincel. Creo que la monitora todavía está boquiabierta. Por supuesto me dejó llevarme la composición a casa (quería guardarlas todas para hacer una exposició a final de curso…)

    Para mi esas celebraciones forman parte de lo que significa ser madre (adoptiva o no). Está claro que a las adoptivas se nos identifica más como tales por no saber el peso de cuando nacieron que por saber que es la primera vez que han hecho algo. Y es que me canso de oir eso de lo común que es lo que hace mi hija; con todo, es mi hija y lo celebro. Como decía una persona muy querida: parece que descubro el mundo con ella. ……… Y sé que hay cosas muy importantes de ella que nunca sabré. Lo que me sorprende es que otras personas no lo sepan o no le den importancia.

  7. Pues yo creo que en muchas ocasiones compartimos con la madre biológica el no saber cuánto pesan sus hijos al nacer… Estoy segura de que muchas de esas madres cuyos hijos fueron dados en adopción son totalmente desconocedoras de cuánto pesaron. Eso sí, seguro que no han olvidado cómo fue ese parto.

    • Pues igual… a mí me han contado de más de una madre que no recuerda ni siquiera la fecha de nacimiento… algo también difícil de digerir para nuestros (sus) hijos…

      • la madre biológica de mi hijo no sabe la fecha de nacimiento(ni el año). Por datos que nos dio podemos calcularlo aproximadamente y saber que es algo mayor de la edad oficial…
        Sus hermanos saben sus edades aproximadas pero tampoco el día que nacieron…no es que la madre no lo recuerde , es que no lo sabe!
        Para entender esto hay que entender la realidad en la que viven y a mi, la verdad, es que no se me ha hecho difícil entenderlo….
        Sé por ejemplo que lo amamantó hasta los dos años, que empezó a caminar sobre esa edad….y más cosas que también son muy importantes.
        Yo ya le he empezado a hablarle de que siempre celebraremos su cumpleaños en la fecha que le pusieron pero que probablemente nació otro día, que no lo sabemos….ya veremos si lo va entendiendo pero seguro que le cuesta más que a nosotros.

      • Para mí sería algo difícil de digerir, la verdad…

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