familia monoparental y adopción

En los comentarios de una entrada anterior, como suele pasar, la conversación fue derivando a temas de lo más diveresos… y Luz hizo una explicación sobre lo que es importante saber que me pareció muy interesante. Esas cosas que aprendimos después… y que nos habría venido bien saber antes.

Aunque quizás, antes, no habríamos querido escucharlas.

Posteriormente, con la colaboración de lectores / escritores de este blog, hemos añadido unos cuantos elementos a la lista. Así que la vuelvo a publicar, ampliada.

Un hijo adoptado es un completo misterio… por eso es importantísimo conocer cuantos más datos de su vida mejor… y así y todo, el misterio y el desconocimiento por nuestra parte sobre su vida seguirá existiendo.

Los técnicos de la administración conocen el proceso, la burocracia, pero, si no han sido padres adoptivos… desconocen la esencia de lo que es una adopción.

El próximo mes se cumplen 5 años de la llegada de nuestra hija mayor y creo que he aprendido algo (todos los días aprendemos de nuestros hijos, ¿verdad?).

Importante saber lo siguiente:

– Nuestros hijos no nacen en el aeropuerto.

– Para nosotros, nuestros hijos son “hijos muy deseados”, pero probablemente nosotros no seamos “padres muy deseados”.

– En ocasiones tus propios hijos te parecerán unos completos desconocidos…..y es que en realidad lo son.

– Muchas veces tus hijos se sentirán mal, tristes, y no sabrán explicar por qué se sienten así.

– Te preguntarán miles de veces “¿Esta es mi casa para siempre? ¿Tú eres mi madre para siempre?”.

– Se acordarán y echarán de menos a sus cuidadoras y amigos de la casa-cuna.

– Tendrán un importante retraso madurativo, de crecimiento, de talla, de peso….

– Tendrán miedos, inseguridades y angustias que para tí son inexplicables… resultado de su vida “antes de tí”.

– En ocasiones te retarán, echarán contigo un pulso…. para saber que realmente, siempre vas a estar ahí, a su lado…….

– Han sufrido un abandono, al menos, y quizás malos tratos físicos, psicólogicos, hambre, abusos sexuales…..

– El amor no lo cura todo. Es imprescindible, pero no suficiente.

– Nunca, aunque lo intentemos, conseguiremos ponernos en su pellejo (y aún así, no podemos renunciar a intentarlo).

– Si están con nosotros es porque su otra madre no está con ellos por el motivo que fuera… somos y seremos su segunda madre, y a esa otra madre hay que darle un espacio en nuestra vida.

– Cuando adoptas un niño, adoptas también su pasado. Las familias biológicas están ahí y, sobre todo si tu hijo les recuerda, van a convertirse parte de tu familia.

– El abandono por parte de su familia biológica será una carga dolorosa para nuestros hijos siempre, y en las diversas etapas de crecimiento necesitaran a veces mucha energía para ir sobrellevándola, energía que restarán a sus actividades escolares o a sus relaciones sociales, que por otra parte también quedarán marcadas por el miedo al rechazo.

– Hay que tener en cuenta el vinculo y las muchas posibilidades que tiene el niño que no haber establecido un apego seguro, lo que puede suponer un trastorno de apego.

– La herida del abandono, el dolor de la pérdida y las dudas sobre nuestro amor para siempre existen aunque hayamos adoptado a nuestros hijos de muy, muy pequeños.

– La palabra abandono tiene que formar parte del vocabulario familiar.

– Las conversaciones incómodas sobre sus orígenes, su familia biológica… surgirán en el momento más inesperado (y a menudo inoportuno).

– Es importante dejar claro, cuando se habla de las razones de su abandono, que aunque se diesen las mismas circunstancias, no serían abandonados otra vez.

– La deprivación deja huellas muy profundas, incluso fisiológicas, que tardan mucho en sellar, si es que lo hacen, causando inmadurez y comportamientos que, socialmente, pueden calificarse como anormales y enfermizos, y clínicamente, como patológicos, que incluso se diagnostican y se medican.

– Hay que aprender a detener los impulsos globalizadores de tratar los comportamientos de nuestros hijos con las técnicas generalistas, aplicables a niños que tienen comportamientos parecidos, pero debidos a causas distintas.

– Es muy posible que hagan falta recursos económicos con los que igual no habíamos contado: logopedas, psicólogos, optometristas, endocrinos, neurólogos… Eso supone tiempo, energía y dinero.

– Los niños no se adaptan rápidamente.

– Puedes tener que aprender a gestionar que tu hijo sienta a veces rabia, a veces el amor más absoluto.

– La incondicionalidad es fundamental.

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Comentarios en: "Cosas que es importante saber (sobre un hijo adoptado)" (90)

  1. Madre mía…qué buenísimas consideración para vivir junto a ellas…Nadie nos las dijo nunca…o si alguien nos las comentó, yo no las supe escuchar, a pesar de que conocía casos difíciles…Y hay más que podríamos ir completando entre todas las madres adoptadas que nos pasamos por tu espacio…Sería interesante todas las aportaciones…verdad? Las puedo publicar en mi blog??? Gracias

    http://hongmihijo.blogspot.com.es/

    • Por supuesto, podríamos añadir cosas que se nos ocurran entre todos los que leemos / participamos aquí… y por supuesto puedes publicarlo en tu blog, al menos por mi parte (habria que preguntarle a Luz también).

  2. Aporto una que me dice mi hija siempre ” Tú tienes morro, tú nunca tuviste que cambiar de madre, de amigos, de hermanos, de comida”.

    Nunca, aunque lo intentemos, conseguiremos ponernos en su pellejo.

    Me encantó este post, yo tampoco sé si nadie me dijo todo esto o si yo no quise escuchar.

  3. Algo de lo que no era consciente y que mi hija me ha hecho ver es que si está conmigo es porque su otra madre no está con ella por el motivo que fuera… que soy y seré su segunda madre y que a esa otra madre hay que darle un espacio en nuestra vida.

  4. El primitivo abandono por parte de su familia biológica, madre y también padre(no lo olvidemos), será una carga dolorosa para nuestros hijos siempre, y en las diversas etapas de crecimiento necesitaran a veces mucha energía para ir sobrellevándola, energía que restarán a sus actividades escolares o a sus relaciones sociales, que por otra parte también quedarán marcadas por el miedo al rechazo, tanto el dolor del abandono como el miedo al rechazo por parte de los demás es algo que tenemos ayudarles a soportar e intentar superar, a veces bien poco podemos hacer activamente, lo más importante será estar ahí siempre.

  5. futura madre dijo:

    Me gustaría añadir que nuestros hijos e hijas para llegar a nosotros han tenido que sufrir muchas pérdidas antes tal y como decía cuadernoderetazos

  6. En aquest format el veig perfecte, però si vaig a la teva web per llegir tots els comentaris de una i no anar un per un es on hem surt lo dels fons barrejat amb les lletres. Anire llegint-ho per aci, cap problema. Roser

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  7. El vinculo y las muchas posibilidades que tiene el niño que no haber establecido un apego seguro, lo que puede suponer un trastorno de apego.

  8. Gracias por el post… De todas las frases, me quedo con una “el amor no es suficiente…”. Cuando fuimos a recoger a nuestra hija, la trabajadora social del Hospital donde nació se refirió a la madre de nuestra hija y nos dijo literalmente “la quería, pero era consciente que el amor no es suficiente..” Esa frase me marcó… me hizo pensar, porque yo llegaba a la adopción llena de amor y pensaba que eso era suficiente… Oir esa frase me llevó a plantearme muchas cosas sobre mi maternidad…

    A parte de esa frase a mi me gustaría añadir una cosa dirigida especialmente a los padres adoptivos de niños muy pequeños o a aquellos que buscan adoptar bebés… la herida del abandono, el dolor de la pérdida y las dudas sobre nuestro amor para siempre existen aunque hayamos adoptado a nuestros hijos de muy, muy pequeños…

    Nosotros adoptamos a nuestra hija con 12 días y mucha mucha gente (entre ellos bastantes padres adoptivos… ) nos hizo el comentario de que suerte, es exactamente como si la hubierais “parido” y no, no es lo mismo… Para ella, y para nosotros no es lo mismo… A mi hija le duele ser “diferente” de sus hermanos, a mi hija le duele no haber estado en mi barriga, a mi hija le duele que su mamá de antes, como ella la llama, renunciara a ella…

    Maria

    • Estoy totalmente de acuerdo….aunque la adoptes en el minuto 1 de su vida….llega a tí tras haber sufrido una pérdida importantísima, casi vital…la pérdida de su familia.
      Si bien es cierto que el haber llegado a vosotros tan pequeñita os permite vivir con ella y conocer muchos datos de su vida que si la adopción se produce cuando el crío es mayor no conoces.
      Tu has vivido con ella casi todo. …y al ser adoptada tan pequeña ella no ha vivido situaciones que otros críos adoptados mayores han podido llegar a vivir (además de la pérdida de su familia): malos tratos, hambre, violencia psicógica, abusos sexuales, frío….
      Respecto a la frase “la quería…pero sabía que el amor no es suficiente”….es una frase muy dura y creo que muy difícil de llegar a entender, no tanto para nosotros, los padres adoptivos, como para los hijos abandonados.
      ¿Qué será más duro como hijo, que te digan “tus padres no te querían y te dejaron en un centro” o “tu madre te quería mucho pero sabía que el amor no es suficiente”?….
      No sé, pero a veces esa frase me suena un poco a justificación(no digo que sea el caso de tu hija)…se me hace tan difícil de entender….

      • “¿Qué será más duro como hijo, que te digan “tus padres no te querían y te dejaron en un centro” o “tu madre te quería mucho pero sabía que el amor no es suficiente”?….”

        No tengo ni idea, pero yo intento no hacer entra el amor en esta ecuación. Yo no les digo a mis hijos que sus madres les querían o no (puedo decirles lo que sé, en un caso, o lo que imagino, en el otro), cuando hablamos de abandono: les digo que no les pudieron cuidar. Lo cuál es sin duda cierto, sean cuáles sean las razones que les impidieran cuidarles…

      • Coincido con madre, yo también le digo a mi hija que su madre no la pudo cuidar. Una vez me preguntó si su mamá de la panza, como ella le dice, la quería, le respondí que esa respuesta no la sabía.

        Hace poco preguntó cuánto tiempo había estado con su mamá de la panza, cuando le respondí que 5 días, con un tono de mucho asombro dijo. sólo 5 días??? por qué?? Entonces mi respuesta fue que no la podía cuidar y buscó un lugar donde le encontraran unos papás que la quisieran muchísimo y que sí la pudieran cuidar. Reflexionó un rato y entonces dijo, o sea, me abandonó, y ahí dio por finalizada la conversación. Nunca habíamos usado la palabra abandono, ella sola llegó a esa conclusión, Sentí el dolor en su voz, íbamos en el auto, ella sentada detrás mío, y no ha vuelto a hablar del tema.

        Mi hija sólo habla del tema en el auto, cuando no nos vemos frente a frente, si alguna vez inicio una conversación de manera que nos podamos ver, ella inmediatamente me saca la vuelta. Así que el auto es el sitio de nuestras conversaciones,

      • Muchas familias cuentan que estas conversaciones salen siempre en el coche… es curioso,… pero hasta ahora, nadie me había explicado que es porque es el lugar dónde no están frente a frente…

      • Llego un poco tarde a este debate y aprendo mucho sobre vuestras reflexiones. Pero la verdad es que me sorprende que mucha coincidáis en que no podéis decirle a vuestros hijos que sus madres biológicas los querían. Como por norma general sabemos tan poco de las circustancias que llevaron a la adopción de nuestros hijos (sobre todo si es AI) creo que es terreno abonado a la imaginación. Yo imagino que los padres biológicos de mi hija la dieron en adopción porque no la podían cuidar, de la misma manera que imagino que la querían con locura y que fue una decisión muy difícil. Todavía no he hablado de todo esto con mi hija, por lo menos no del amor, pero si me pregunta que si la querían, estoy bastante segura de que le contestaré que sí, que mucho. ¿Pensais que es un error?

        He pensado mucho en la madre biológica de mi hija y, por extraño que parezca, la quiero y me siento muy unida a ella. Siento que las dos formamos un equipo, que ella me ha pasado el testigo a mi y ahora sigo corriendo yo.

        No sé si todo esto es una cursilada, un delirio mio, o qué, lo cierto es que lo siento profundamente. De la misma manera que creo que ella quiso mucho a su/mi hija.

      • Yo en el caso de mi hijo mayor sé que le quería y le quiere, porque me lo ha dicho ella; no tengo por qué ponerlo en duda, y por tanto, puedo decírselo; en el caso de mi hijo pequeño, no lo sé, pero puedo imaginar que le quería, por una serie de cosas que pasaron. Y le puedo decir, y le digo, que imagino que le quería (pero no lo sé, porque no tengo acceso a la fuente).

        Lo que procuro es no ligar nunca el amor (ni su presencia ni su ausencia) al abandono. Le abandonaron porque no podían cuidarle, el amor no entra en la ecuación. “Te querían tanto que te abandonaron (para darte una vida mejor)”, puede dar pie a pensar que los que quieren abandonan… “No te querían y te abandonaron”, a hacerse una idea negativa… aparte de que hay madres que NO quieren a sus hijos y a pesar de esto no les abandonan…

      • Yo creo que es un error decirles algo que no sabemos a ciencia cierta. Y hablando de la frase “te abandonaron porque no PODÍAN cuidarte”, también tiene matices. Nuestro mayor, cuando tenía unos 7 años le dijo a mi madre “¿Tú sabes que soy adoptado?”. Mi madre le respondió que sí, porque seguro que su mamá no PODÍA o no sabía cuidarle. Y él contestó. “O no quería, abuela, o no QUERÍA…”. Y es cierto, hay madres que podrían haber cuidado de sus hijos pero no quisieron.

      • Bueno, yo intento que poder englobe el saber… y el querer…

      • Fue la conclusión a la que llegué cuando me di cuenta que todas las conversaciones sobre su madre biológica eran en el coche, y que además no habla tan fácil del tema cuando estamos en otro sitio.

    • Una de las niñas más dañadas que conozco es una niña que fue adoptada con 6 días. Sus padres le preguntaron hace poco a su terapeuta cómo podía ser, si había estado con ellos casi desde el nacimiento, si no le había faltado ni comida ni afecto ni estimulación, ni límites… y les dijeron que se empieza a saber que lo que ha vivido la criatura (y su madre biológica) durante el embarazo es muy importante también: si ha sentido rechazo, por ejemplo, esto puede quedarle grabado en el cerebro…

      Por su parte, Nancy Verrier sostiene que los niños que han sido separados de su madre biológica sólo nacer a veces tienen una herida primaria mayor que los niños que han podido estar algún tiempo con ella, aunque sólo sean unas horas…

      • Yo tampoco les puedo decir a mis hijos “y tu mamá te quería mucho, pero como no podía cuidarte…”
        Lo de “te quería mucho” no puedo decírselo, porque no lo sé….Les digo: “como no podía/no sabía cuidarte”….
        No sabía que la herida era mayor si la separación de la madre era tras el parto que si el niño compartía un tiempo con su madre (aunque sean horas)….interesante.

      • Bueno, lo dice Nancy Verrier, no sé hasta qué punto es cierto. Su argumento es que durante los primeros meses de vida, el niño y la madre forman un todo, y que la ruptura con la madre es como una amputación, y que es peor si no puede tener ningún contacto con ella.

      • Yo a mi hija le he explicado que su madre no podía cuidarla y por eso la dejó, no le he dicho que la quería a pesar de todo (porque creo que esa información debo trabajarla yo, entenderla y explicársela cuando ella tenga más capacidad de comprender, si es que es posible). Le he intentado explicar también algunas razones por las cuales no podía cuidarla… porqué esas explicaciones nos han permitido evitar determinados miedos… de ella y de sus hermanos … A los pocos días de llegar mi hija, mi hijo mayor, no adoptado, me preguntó si los adoptaría otra familia si nosotros nos quedáramos en paro o si alguno de los dos muriera… Fue ese comentario que me llevó a pensar en la importancia de explicar (en el nivel en que puedan entenderlo en cada momento) algunas de las razones que supongo (no las sé del cierto todas, sé algunas…) que llevaron a la madre de mi hija a renunciar a ella… La explicación de esas razones me permite ahora que mis hijos ya son más mayores, (10 años el mayor) reflexionar también sobre elementos como la injustica, las desigualdades y la exclusión social (también en su nivel…)

        Gracias a todas por los comentarios de este post… que riqueza…

        maria

      • Yo también tuve, en un momento dado, que ampliar la información… aclarar que si a mi me pasaba algo, lo que fuera (incluso si moría), ellos no se verían separados de su familia, su vida, sus amigos, su entorno… que se harían cargo de ellos familiares cercanos (mi hermana y mi cuñado), que seguirían en el mismo barrio, con la misma vida…

        En el caso de mi hijo mayor, sí conocemos algunas de las razones de su abandono (las que su madre biológica aduce), pero a pesar de ello, no son fáciles de explicar ni de entender y es fundamental evitar que las extrapolen a nuestra vida actual…

    • Totalmente de acuerdo con María. Hay una falta absoluta de respeto a los bebés como personitas que han vivido una vida previa a nosotros, intra y extrauterina. Se minusvalora su sufrimiento y su pérdida porque “como los hemos adoptado de muy pequeños se adaptan a todo, los moldeamos a nuestro antojo, son lienzos en blanco, no tienen recuerdos”, etc. Es una idea muy asentada no solo entre gente ajena al círculo de la adopción, sino también entre muchos padres adoptivos. Pero esos bebés crecen y se enfrentan también a la búsqueda de identidad, a la necesidad de conocer sus orígenes biológicos, a la herida por el abandono. Y otros muchos sufren traumas físicos y psíquicos desde el mismo momento del abandono; se puede ver en orfanatos en bebés muy pequeños que no son estimulados o cogidos en brazos lo suficiente por sus cuidadoras (bien por falta de medios o por dejadez),bebés que se autoacunan compulsivamente, que se autolesionan con saña, que se arrancan el pelo a mechones, que se provocan el vómito e incluso que se dejan morir de anorexia por falta de afecto y atención…Bebés que tardan en vincularse emocionalmente a sus padres adoptivos porque no tuvieron una figura fija y estable de apego en sus primeros días o meses.
      Este tema bebés adoptados merece una entrada…

  9. A mí, mis hijos me han enseñado mucho, pero más mi hijo por su discapacidad auditiva y sobre todo, si hablamos de adopción, orfanatos y trato sentimentarl…por el estado en el que llegó con falta y carencia estimulativa de casi todo…La llamada DEPRIVACIÓN.
    Con él he comprendido que esa deprivación deja huellas y muy profundas, incluso fisiológicas, que tardan mucho en sellar, si es que lo hacen, porque tb sé ahora que muchas veces las lagunas cerebrales se perpetúan en el tiempo y no se llenan nunca, causando inmadurez y comportamientos que, socialmente, pueden calificarse como anormales y enfermizos, y clínicamente, como patológicos, incluso se diagnostican y se medican…y no es así…Son los efectos destructivos y terribles de la ausencia y falta de cuidados sentimentales, emocionales, y sensiorales en los bebés…
    Eso me ha enseñado mi hijo, a tratar sus inmadureces como estadíos solucionables, con trabajo y estrategias…He tenido que aprender mucho, y sobre todo, a detener esos impulsos globalizadores de tratar reacciones con las técnicas generalistas…No, he tenido que aprender a usar otras técnicas de control que desconocía y que he tenido que leer y aplicar…
    Ese es otro aprendizaje más complejo que muchos niños adoptados nos obligan aprender, por el bien de ellos, de nosotras como madres y de toda la convivencia familiar…
    Es la aportación que se ocurre, bote pronto!!!
    Mei

    • Yo siento impotencia ante las emociones de mi hija cuando piensa en su familia biológica, es un dolor que no puedo mitigar, por mucho que sienta mi amor, que sienta cuánto la quiero, no puedo quitarle ese dolor por el abandono, por sentirse diferente, por no haber nacido de mí.
      Mi hija también tiene una discapacidad auditiva. Ahora adolescente se siente más diferente a los demás.

  10. Tambien sería bueno saber que es muy posible que hagan falta recursos económicos con los que igual no habíamos contado, vease logopedas, psicólogos, optometristas, etc., etc., etc., si ya se que esto puede pasar con cualquier hijo, pero en el caso de los adoptivos casi hay que dar por hecho que habrá secuelas tanto a nivel cognitivo como emocional, y que muy posiblemente este será tambien un capitulo a manejar.

    • Sí, esto también… aunque por suerte, tenemos (aún) un sistema de sanidad público que cubre estas cosas (aunque no siempre das con el profesional adecuado). Mi hijo mayor ha necesitado logopedas durante mucho tiempo y los hemos encontrado excelentes…

    • Sí. Esto también es superimportante y muy a tener en cuenta.
      Logopedas, endocrinos, neurólogos…..
      Cuando conocí a mi hijo (que llevaba 2 años y medio institucionalizado), tardé 20 segundos en darme cuenta de que tenía estrabismo. ..Se lo comenté a la educadora que nos acompañó en la entrega y en los primeros días y su respuesta fue …”Ah, si? No nos habíamso dado cuenta….”
      Quiero decir que desde lo más elemental (llevarlo al oculista, al dentista) hasta lo que no te puedes ni imaginar…es aconsejable ir imaginándoselo.
      Eso supone tiempo, energía y dinero.

  11. Con respecto a lo que dice maría…es otra coas que aprendí…Yo creía que el amor sanaría todos sus males, me equivoqué…Y pensaba que los niños se adaptaban pronto, me equivoqué…Estaba convencida de que a edades tempranas el sufrimiento sería menor, y los recuerdos nulos…en esto, tb, me equivoqué…
    Erraba en tantas cosas!!! que sólo la experiencia con mis niños me ha hecho aprender…y lo que me queda…claro!! que no acabamos nada más que comenzar el camino…

  12. Yo, una de las cosas que he aprendido es que la familia biológica estará siempre presente, siempre, y que mi hijo la recordará o se referirá a ella de distintas maneras: a veces con profunda tristeza, a veces con rabia, a veces de forma relajada y positiva… Eso nos ha hecho estar siempre alerta y aprender a convivir con esas personas que “no están” pero que forman parte esencial de nuestra familia.
    De la misma manera estamos aprendiendo a gestionar que mi hijo sienta hacia nosotros igualmente a veces rabia a veces el amor más absoluto…
    Y sobretodo me gustaría resaltar una de las cosas que he aprendido y que ha escrito B. un poco más arriba: “Nunca, aunque lo intentemos, conseguiremos ponernos en su pellejo.”

  13. Y otra cosa que yo he aprendido de mis 2 hijos es que son unos luchadores.
    Que la vida les ha dado mil palos siendo tan pequeñitos, se levantan y siguen adelante con una sonrisa, luchando por ser felices.

  14. Me parece muy interesante el post pero la foto no hace justicia a la realidad actual, los niños no pasan hambre en las casas cuna, ni el mío estaba así ni los de tantas otras familias que he conocido en este camino, y me parece que precisamente los que estamos dentro de este mundo y lo conocemos tan bien, deberíamos evitar caer en ese tipo de tópicos que tanto perjudican a nuestros hijos cuando personas que no tienen la información que nosotros tenemos los interpretan, por ejemplo, el sentir pena de ellos que no les ayuda en absoluto.

    • ¿Qué ves en la foto ?
      Yo veo un niño, probablemente en una casa cuna de Rusia, sentado en su cama, con cara de aburrimiento, esperando algo….
      No creo que haya nada en la foto que lleve a pensar que el niño pasa hambre….
      Veo a un niño cuidado, en una habitación arreglada, limpia….
      Fijaos en el suelo de la habitación, en las camitas (me encantan, por cierto)….
      Y por cierto…¿cúal es la realidad actual?
      La realidad cambia de una casa-cuna a otra, de una ciudad a otra y no digamos ya de un país a otro…¿Seguro que los niños no pasan hambre en las casascuna?
      Ojalá.

      • Efectivamente, no puse esta foto con intención de mostrar a un niño hambriento, ni hay nada en ella que me haga pensar en eso. ¿Por qué a tí sí?

        Lo de que los niños no pasan hambre en las casas cuna… bueno, en la de mi hijo se comía (poco y mal) una vez al día (y a media tarde, les daban café, a veces con pan)… en esa misma casa cuna, poco antes de que yo adoptara a mi hijo, unos amigos recogieron a su hija al borde de la inanición… la niña había entrado en buenas condiciones en la casa cuna (dicho por el médico, por los informes iniciales, por la familia bio a la que se localizó más tarde) y casi la dejaron morir, literalmente, de hambre… años más tarde, otra amiga adoptó con esa misma ecai, en el mismo sitio, y me contó que había dos niñas, de la misma edad y peso, una muy negra y de origen musulmán, la otra de piel clara, y de origen cristiano… y que las cantidades de leche en los biberones de las dos niñas no tenían nada que ver (a favor de la blanca / cristiana…)

        En fin…

    • Pero…¿qué es lo que ves en esta foto que te hace pensar que puede inducir a sentir pena?
      ¿Que el niño es delgadito?
      De verdad que, por más que miro la foto….no veo nada que busque “morbo” o hacer sentir pena…
      Las camas, las colchas, el papel de la pared….me parece hasta alegre y bonito.

      • A mí tampoco me lo parece, y desde luego no lo puse con esta intención… si os miráis las fotos del blog, en general, veréis que todas están escogidas huyendo del morbo y del melodrama…

    • Hay niños que no solo pasan hambre en las casas cuna y orfanatos, sino que incluso mueren de inanición en estas instituciones. Y niños asignados a ecais que son alimentados de forma mucho más abundante que los que asignan a protocolo público, por ejemplo, porque algunas ecais piden eso y se encargan de la manutención de sus propios asignados en el orfanato, y no se preocupan de cómo se alimentan el resto, cosa que me parece aberrante.

  15. – Cuando adoptas un niño, adoptas también su pasado.
    Las familias biológicas están ahi y, sobre todo si tu hijo les recuerda, van a convertirse parte de tu familia.

  16. Me contó mi hija, que el otro día en clase de Educación para la cuidadanía, hablaron los niños de su clase que no han nacido en España, cada uno contó lo que quiso y los demás les preguntaban. Dice, que ella contó que tenía otra madre en Etiopía, que la conocía porque teníamos fotos y videos y todos los detalles que yo le he contado y pensaba que no le gustaba que los demás supiesen.
    Me lo dijo con una tranquilidad absoluta sin darle mucha importancia y yo me quedé pensativa, no sé si eso es positivo ó no, pero, de verdad que me sorprendió mucho.

    • A mí me sorprendió también que mi hijo mayor hablara con la mayor naturalidad de su madre biológica (llegando a dibujarla cuando dibuja la familia), de su familia etíope, de sus pérdidas… el pequeño, quizás por lo que ha mamado en casa, también habla mucho de todo esto, aunque en su caso hay mucho de fantasía.

  17. Hay mucha verdad en esa lista, solo difiero con una:

    La parte en donde dice ” El abandono por parte de su familia biológica será una carga dolorosa para nuestros hijos SIEMPRE”.

    Yo estoy convencida de que no necesariamente sera una carga dolorosa TODA la vida, si se trabaja con terapia enfocada en adopción sobre todo en la niñez el dolor es algo que puede pasar, que puede quedar atrás, más aun si los padres también se preparan y conocen de las circunstancias especiales de su hijo/a y lo ayudan a superar en el día a día, al cabo de un tiempo la mayoría de los niños/as adoptados pueden quedar libres de sentimientos y emociones negativas por su origen y/o experiencias tempranas difíciles en la vida.

    Desde México saludos Madre de Marte, muy buena entrada : )

    http://www.proadopcionmx.blogpot.mx

    • Gracias por la puntualización!!, tan esperanzadora, por otra parte…

      • Es la primera vez que alguien me dice que el dolor de mi hija no va a ser para toda la vida. Muchas gracias Monicacu por alegrarme el día!!!
        Hace unos días que me he propuesto ser positiva, plenamente positiva (qué fácil, no?) y esto me ha ayudado mucho.

        Madredemarte, qué buena lista ha quedado! Me la voy a imprimir ya mismo para siempre tenerla presente.

  18. Yo, de momento, en mis hijos, no veo que sientan dolor….
    Su abandono será siempre para ellos una carga, algo que formará parte de su vida siempre, pero espero que no “siempre” les cause dolor, espero que sepan convertir ese dolor, cuando aparezca, en emociones positivas..

    • Mil gracias también… quizás porque también creo que si hay un rayo de esperanza. En casa las preguntas llegaron muy temprano, quizás demasiado y antes de lo que pensábamos. Y con ellas, el sufrimiento. Empezar a encararse con la propia historia, cuando tienes 7-8 años no es fácil. Y como padre, es difícil ver a tu hijo sufrir y no saber qué decirle, ni cómo hacerlo. Pero uno aprende a no rendirse. Buscamos asesoramiento, para él y para nosotros, pautas, aprendimos a poner nombre e identificar sentimientos, trabajamos todo cuantos nos venía a la mente… y algo que nos cambió completamente los esquemas: nos pusimos en contacto con una asociación e adultos adoptados, hablamos con ellos, de sus miedos, de su dolor, de su recorrido. Y hablamos con sus madres: mujeres que ya habían hecho ese mismo recorrido que ahora nosotros empezábamos. Fue lo mejor que pudimos hacer.

      No fue fácil, para nada.…. Pero salimos adelante. Sí señor: con dos pares, con perdón. Trabajando día a día: él, el primero. Hasta que empezaron a llegar los cambios.

      Siguen habiendo cosas a trabajar; lo vivido antes de la adopción, deja huella, a un nivel imperceptible, pero que está ahí. Pero cuando ahora vemos a nuestro hijo hablar de su adopción, de su llegada a casa; cuando pone nombre a sus sentimientos; cuando pregunta o el modo cómo lo hace, con una increíble e ingenua entereza, tan sorprendente para su edad, no podemos estar más orgullosos del camino recorrido juntos, ni más esperanzados en cuanto a que llegue un momento en que pueda mirar atrás sin dolor, habiendo aprendido a incorporar su historia a su vida. Y sé que puede conseguirlo. Aunque a nosotros nos lleve una vida entera ayudarle.

      • Yo estoy convencida de que no es malo que las preguntas lleguen pronto: lo peligroso es que lleguen tarde (o no lleguen).

        A mí pocas cosas me han ayudado más que conocer, escuchar, leer… adoptados adultos, tanto los que están en asociaciones (y tienen quizás una línea de discurso similar) como los que no.

        Me alegro de que hayáis notado cambios, y sean para bien. ¿Qué edad tiene vuestro hijo?

      • No puedo estar más de acuerdo contigo. En nuestro caso, no solo fueron los mismos adultos quienes nos dieron otro ángulo de visión de una misma historia, si no sus madres, que estaban con ellos ese día… Personas que adoptaron en una época muy diferente a la nuestra, en una sociedad muy distinta, con otras ideas acerca de la adopción. Que se atrevieron con la adopción internacional e incluso transracial; que ya habían pasado por lo que estábamos pasando nosotros; por las mismas preguntas; por el mismo dolor; se habían enfrentado a la adolescencia y sus dudas; habían crecido con sus hijos, y los habían animado a buscar sus orígenes. Y Habían estado ahí, a su lado, durante su búsqueda. Algunas incluso no hablaron que habían conocido a las madres biológicas de sus hijos…. Pero sobretodo vi a esas hijas mirar con infinito amor a sus madres mientras ellas nos lo contaban. Y eso se me quedó grabado.

        Sobretodo porqué todo ello se dio en un una sociedad y un momento muy diferente al nuestro, seguramente sin tanta información, sin tantas opciones de ayuda… Y se dio gracias a esas madres y padres, que siguieron su instinto sin más, anteponiendo sus hijos por delante de todo, con una generosidad infinita.

        Solo sé que en ese momento deseé que algún día nuestro hijo nos mirara así….

      • Yo me encuentro que a menudo, las respuestas de los padres adoptivos (los de hace 30 años o los de ahora) no me sirven: a menudo, lo único que tenemos en común es la adopción, pero no nos parecemos ni en la manera de entender las cosas ni de enfocarlas…

      • Por cierto, nuestro hijo tiene 9 años, y contando que empezó con las “preguntas” sobre los 7, creo que llevamos un buen recorrido.

        Una última cosa que os recomendaría de todo corazón, aunque os pueda parecer una locura: viajar al país de origen de vuestros hijos. Creo que como muchos, siempre supimos que volveríamos algún día, y siempre pensamos que sería en la adolescencia, a los 15, 16 años….Pues bien, viajamos este verano y fue lo mejor que hubiéramos podio hacer por nuestro hijo. Lejos de viajar buscando respuestas o buscando a alguien o algo, hacerlo a esta edad te da la opción de viajar y ver las cosas “a través de la mirada de tu hijo”, y todo es mucha más simple de lo que nos pensamos. Se trata de ver aquello que ha visto en fotos, de ver que existe, que hay una ciudad en la que él nació. Se reírse juntos al no entender nada de lo que dicen y aprender algunas palabras juntos; de comer cosas raras; de hacer cosas nuevas juntos. Y no solo de enseñarle todo aquello relacionado con cuando era pequeño, su ciudad, donde había nacido o su casa-cuna, sino también de reconstruir nuestros primeros pasos como familia.

        Y es algo completamente indescriptible.

      • No sé por qué, pensé que era mayor. El mío mayor tiene 8, y empezó a preguntar a los 3… así que tenemos el tema más que trabajado (pero lo que queda todavía, ¡aún!, parece inagotable; y quizás lo es).

        Respecto a viajar al país de origen, a mí no me parece ninguna locura. Si buceas en el blog, leerás de varios testimonios que han viajado al país de origen de sus hijos, incluso se han encontrado con las familias biológicas…

        Nosotros de momento viajamos un año atrás a Marruecos (puedes leerlo aquí: https://madredemarte.wordpress.com/?s=Cr%C3%B3nicas+desde+Marruecos), y a mí me gustaría aprovechar que es un país tan cercano a todos los niveles (vuelos low cost incluídos), para hacerlo de forma más o menos regular; y tenemos previsto hacerlo dentro de un par de años a Etiopía (espero poder compartir aquí la experiencia, cuando llegue).

  19. Acabo de leer este post, y simplemente me quito el sombrero por haber sabida plasmar tan bien todo lo que vivimos muchos de nosotros cada día. Ahora mismo van y vienen mil cosas a mi cabeza después de leeros.
    Me gustaría compartir con vosotras una reflexión que aprendí en una charla con adoptados ya adultos. La adopción en un triángulo: en una punta están los hijos, en otra los padres adoptivos y en la tercera, los padres biológicos. Y es así de simple, aunque haya quien le cueste aceptarlo. Nosotros podemos hablar o no de su madre biológica, podemos hacerlo bien o mal: podemos aceptarla o no; hacer cómo que no existe; nos puede gustar o no oír preguntas acerca a de ella. Pero a la larga, nos guste o no, la relación que tengan nuestros hijos con ellas (tanto emocional como física, si se diera el caso) dependerá única y exclusivamente de nuestros hijos, de cómo ellos la hayan incorporados a sus vidas, de cómo ellos hayan sabido hacer frente a su abandono, de cómo le hayamos podido o no ayudar a incorporar todo eso en sus vidas.
    Creo que una vez aceptado eso, cuando a nivel emocional dejamos que la madre biológica “forme parte de nuestra vida”, las cosas fluyen de una manera mucho más relajada.
    Aunque haya quien no lo comparta.

  20. Ojalá puedan librarse algún día de eso. Mi hijo a día de hoy siente un dolor y sobre todo una rabia inmensa, tiene 8 años y lleva 4 en psicoterapia.

  21. Yo he aprendido que toca lidiar con distintos profesionales, profes, orientadores escolares, pediatras, e incluso algún psicólogo que no tiene ni idea de lo que le estoy hablando, es más que cuando me escuchan hablar de vinculo, apego, adopción, negligencia emocional, estrategias de supervivencia, creen que me chuto algo a juzgar por la cara que ponen.

    • Di que sí! La psicologa del cole de mi hijo dice que yo achaco todos sus problemas al hecho de ser adoptado.
      Si no fuera por mí que conseguí que le vieran especialistas en adopciones ya estaría medicado de un tdah que no tiene.
      Mi hijo lo que tiene es un trastorno del apego que le estan tratando y ha mejorado muchiiiisimo y este trastorno se confunde mucho con el tdah porque les genera un estres que tienen conductas parecidas. Que no os engañen

  22. Todos los comentarios son muy enriquecedores. Estoy de acuerdo en que sentirse abandonado ó rechazado por la madre biológica tiene una carga emocional traumática, Realmente es una perdida dramática,sobretodo en el orden de la sociedad en la que vivimos, una sociedad acomodada en la que no hay que luchar para sobrevivir . Pero nuestros hijos vienen de lugares en los que supervivencia ,no deja hueco a valores y principios. Quizás, les dolería menos saber que hubo unas mujeres que se quedaron embarazadas, sin quererlo, sin desearlo y sin estar preparadas para ser MADRES. Hay que agradecerlas que llevaron el embarazo hasta el final,! por eso estan ellos aquí. Pero de MADRES, nada, MADRE no hay más que una, La que protege, cuidada, enseña y sobretodo AMA a su hijo y nunca nunca nunca, pase lo que pase le abandonará. Creo que hay que desdramatizar. Y si quereis aplicar otra teoria cada vez más en auge. El DESTINO quiso que nosotras fueramos sus MADRES.

    • Yo no estoy de acuerdo con esto que dices.

      No comparto lo de que “hubo unas mujeres que se quedaron embarazadas, sin quererlo, sin desearlo y sin estar preparadas para ser MADRES”: creo que hay tantas historias de adopción como niños adoptados… y creo que algunas de las madres de nuestros hijos, se pudieron quedar embarazadas queriendo, deseándolo y estando preparadas para ello… y que luego, quizás las circunstancias cambiaron. Algunas pudieron fallecer, otras enfermar, a otras, no lo olvidemos, les han convencido de entregar a sus hijos, o incluso se los han quitado…

      Y tampoco comparto lo de que “MADRE no hay más que una, La que protege, cuidada, enseña y sobretodo AMA a su hijo y nunca nunca nunca, pase lo que pase le abandonará”. A mí me “vendieron”, cuando hice el CI, esto de que “la madre eres tú, la otra es la progenitora”, pero, ¿qué pasó? que sólo conocer a mi primer hijo, la realidad me dio un bofetón en plena cara. Su otra madre (porque era y ES su MADRE) no sólo lo había concebido, gestado y parido, sino que le había cuidado, alimentado, vestido, llevado en brazos, estimulado, limpiado, protegido, enseñado etc etc etc… durante 21 meses, mucho más tiempo del que yo había estado con él (con el tiempo descubriría que no sólo le había querido este tiempo, sino que sigue queriéndolo, a pesar de no verle, aunque hayan pasado 6 años). ¿Con qué legitimidad le niego el “título de madre” a una mujer que ha hecho todo esto, cuando acabo de coger en brazos a un desconocido, a un extraño, con el que apenas he pasado unas horas y a quien realmente todavía ni siquiera sé querer? Mi hijo, mis hijos tuvieron y TIENEN dos madres: la primera, la de barriga, que les dio la vida, les cuidó el tiempo que pudo y que en un caso sé y en otro imagino que siguen pensando en ellos, y queriéndolos en la distancia, y que sigue siendo su MADRE PARA SIEMPRE, y otra, la madre de crianza, la madre adoptiva, yo, que soy su madre no porque les proteja, les cuide o les críe… sino porque les he adoptado, y esto, este trámite administrativo es lo que me coloca en los derechos y los deberes de una madre (sería su madre aunque no les protegiera o cuidara como es debido), y que también soy su MADRE PARA SIEMPRE. No soy menos madre que ellas,… pero tampoco más.

      Por último, tampoco comparto la idea del destino: yo creo que es la casualidad lo que me llevó a mis hijos, y que si no hubieran sido ellos, habrían sido otros… y el lazo sería igual de fuerte, tanto, que tendría la tentación de llamarle destino.

      • En cuanto he leído a Esperanza se me han revuelto las tripas y he sentido algo parecido a lo que sentí al leer el artículo que refieres hoy, el de la madre adoptiva que busca a la biológica. No voy a contestar a Esperanza porque tú ya lo has hecho muy bien…a ver qué madre adoptiva tiene los ovarios de decirle a una madre que ha cuidado de su hijo 5 años, por poner un ejemplo, que ella no es madre. En fin…

    • Mi visión de la situación es muy distinta a la tuya. La madre de mi hija merece todo mi respeto y no solamente (que también) porqué la trajo al mundo y porqué la cuidó mientras pudo. Por lo que quiero a mi hija, sé que cualquier cosa que sea realmente importante para ella se convertirá en relevante (y a veces mucho más que eso) para mi. Su otra madre es y representa mucho, con lo cual tiene muchos números para que mi hija se fije en ella. Y yo creo que dramatizo pocas (no sé como lo verán otras personas); desde mi punto de vista, en la historia de mi hija hay lo que hay y eso no lo voy a cambiar. Otra cosa es como vivamos el presente en determinados momentos. Yo por el momento estoy intentando dejarle todas las puertas abiertas para que se sienta autorizada a entrar dónde sea si así lo desea. Y por lo que leo otras madres siguen caminos más o menos similares a los míos, con distintas opciones claro.

  23. Yo añadiría algo que sí me dijeron (y muy claro), pero que al principio no apliqué del todo pq en mi entorno tengo padres con experiencia y creía que esa les valía. Nio quiero decir, con mi aportación que no debamos escuchar a nadie; sólo que debemos confiar en nuestras propias intuiciones (aunque está claro que estas no serán siempre completamente acertadas):

    Nadie conoce tan bien a nuestros hijos como nosotros para saber lo que les pasa y lo que necesitan; incluso en la etapa de adaptación tenemos más información, y a veces intuición, que personas experimentadas con hijos ya mayores.

    • Discrepo en lo de “nadie conoce tan bien a nuestros hijos como nosotros”….es más, creo que “en ocasiones tus hijos te parecerán unos completos desconocidos y es que en realidad lo son”…
      Cuando mis hijos llegaron, no conocía sus gustos, sus costumbres, sus miedos, sus manías, sus hábitos….Sus cuidadoras, sus educadoras, las personas que estuvieron con ellos en la casa cuna sí los conocen, pero en ese momento, nosotros, sus padres, somos unos desconocidos, igual que los son ellos para nosotros..

      • Estoy completamente de acuerdo contigo. Lo que quería decir es que en el nuevo entorno somos los que los conocemos mejor, y que aunque seamos padres noveles convivimos con ellos las 24 horas del día y esta convivencia nos da unas pistas que otras personas del nuevo entorno, por muy experimentadoa que sean, no tienen.

      • Yo creo que pasamos del a) al b)… son perfectos desconocidos cuando llegan (y tenemos que ser conscientes de que siempre habrá zonas desconocidas para nosotros, más de lo que sucede con los hijos biológicos), pero también acabamos siendo, de los que les rodean, quiénes mejor les conocemos, con diferencia. Tenemos que aplicar nuestro propio criterio para resolver las situaciones, porque el de los maestros, psicólogos, médicos…. por buenos que sean, no es necesariamente mejor que el nuestro.

  24. Otra cosa que APRENDEMOS, bueno…que tenemos que ir aprendiendo es a “SER MIRADOS sin lograr que nos intimiden”…en “salir a la calle y que nuestros hijos nos noten el orgullo de ser sus padres, a pesar de los “individuos” que se empeñan en todo lo contrario”…a “saber salir al quite, con inteligencia y elegancia, de tripundios expresados delante de nuestros pequeños y sin pudores”…
    Debemos de aprender a ser muy, muy empáticos…con nuestros hijos e hijas…Y curativos para calmar sus miedos y sus traumas…y sus indignaciones…

    • Efectivamente. Creo que este aprendizaje es uno de los más complejos. Y lo de “con inteligencia y elegancia” impagable. Yo estoy aprendiendo a utilizar el “¿por qué lo preguntas?” para empezar conscientemente con este aprendizaje. Se admiten consejos…

      • Claro…se nos había olvidado y es superimportante…
        Nuestros hijos tienen que sentir y saber que siempre, siempre, en cualquier situación estamos orgullosos de ellos….Teenbmos que enseñarles a caminar con la cabeza mujy alta y a estar orgullosos de ser quienes son y como son.
        Y nosotros tenemos que aprender a estar siempre orgullosos de ellos…pese a las miradas raras e indiscretas de la gente.
        Yo a mis hijos cuando me cuentan “es que me dicen que soy muy pequeña”…o cualquier comentario tonto les canto: “a quien le improta lo que yo haga, a quein le importa lo que yo diga, YO SOY ASÍ Y ASÍ SEGUIRÉ……”
        Importantísimo, que sepan que estamos SUPERORGULLOSOS DE ELLOS.
        Buffff….cuántas cosas, verdad?

    • ¡La incorporo también!

  25. Excelente información

  26. Perdona, pero creo que te discutiría alguno de los puntos

  27. No estaba segura en escribir, porque se puede leer que todas ustedes han tenido experiencias muy positivas en las diferentes etapas de la adopcion… yo estoy desconcertada, porque a unos meses de haber llegado mi hijo a mi vida, siento que no logro vincularme con el… estoy aterrada por ello, porque puedo ver que ese vinculo es vital para todo lo que vendra en adelante..

    • Es normal que la vinculación tarde en llegar… nos venden que es un “enamoramiento instantáneo” y en muchos casos no es así. Si con el tiempo no llega, hay que trabajarlo con la ayuda de profesionales…

  28. no me atrevo a hablar con mi madre adoptiva sobre mi madre biológica

  29. Para mi ha sido una experiencia de amor y de amor lo digo, pero el amor es inalcansable a definirlo, más el amor también es sufrido, es esperanzador, es aceptación que mi hijo de finitivamente trae una historia, me identifico con la lectura, cuando dices no son adquiridos en el aereopuerto, viene con su madre biológica en su corazón primitivo, viene con un cordón umbilical, que aparentemente está cortado pero, cuando se enteró de la verdad
    me dí cuenta que la madre biológica existe. Yo la bendigo porque le respetó la vida y me dió la oportunidad de sentir el amor por un hijo sin esperar recompensa, hemos dado por amor nuestra juventus, nuestra fuerza fisica, emocional, económica. YO CREO QUE EL AMOR DE NOSOTRAS MADRES ADOPTIVAS SE PARECE AL AMOR DE DIOS , GRANDE, DESINTERESADO Y LLENO DE ESPERANZA. NO PODEMOS SUBSANAR EL DOLOR DE NUESTROS HIJOS ADOPTIVOS PERO ESTUVIMOS EN SUS VIDAS CUANDO NOS NECESITABAN.

  30. ana karelys dijo:

    Interesante sus comentarios, soy madre adoptivas de dos varones tenian 9 y 10 años, tengo un hijo biológico de 12 años, siempre estaba solo, y siempre quería hermanos para compartir, si yo decidía tener otro hijo, la diferencia de edad seria tanto, que no iba a compartir con su hermano cosas de su edad.
    por lo tanto mi esposo fue el de la idea y decidimos adoptar, no ha sido facil, todos hemos tenido asistencia psicología, y terapia familia, que son de mucha mucha ayuda.
    Los niños están claros muy claros de su pasado, es súper doloroso, llevan su lucha interior de sus sentimientos, y en algunas ocasiones caemos en la lastima y logramos complacerlo en algunas cosas.
    He cometido errores como madre adoptiva, muchos! Como presentarme ante sus amiguitos como madre biológica, y los amigos comentan? No se parece a ti? Ella es tu mama?
    Hasta que la psicólogo que me dijo: debes ver este proceso como algo natural, puede decir que es tu hijo adoptivo, puedes presentarlo así, ellos lo asimilan y tu también.
    Cada cierto tiempo realizamos campamento en la habitación de ellos “significa todos dormimos en la misma habitación con todos los colchones en el piso” y comenzamos a felicitar a hijo por hijo de algo que hayan realizado y luego comenzamos a relatar cuentos, cuentos de nuestra rutina! A ellos les fascina. Y cada quien manifiesta lo que no le gusta del otro.
    En algunas ocasiones converso con ellos, y le dijo que si tienen una madre y un padre biológico que sus razones tuvieron para no encargarse de ellos, pero gracias a dios le dieron el derecho a la vida, los respeto y le doy gracias a dios, para sus padres valientes! No puedo hablar mal de ellos, por más daño que le hallan echo, porque los llena de odio y no es lo que quiero. Siento que en algún momento de la vida tendrán la oportunidad de conversar con ellos y podrán aclarar todas sus interrogantes, a partir de este momento estarán en paz con ellos mismos.

  31. Jhonattan dijo:

    Unos amigos tienen una hija adoptada, ya tiene más de 18 años y es violenta y ni estudia ni trabaja.
    Alguien les asesoró y les dice que si le echan de casa le tendrán que pagar un piso y darle dinero,esto es así? O hay excepciones?

    • Un hijo adoptado es un hijo a todos los niveles. Tienen los mismos deberes y derechos que los hijos biológicos (e igualmente los tienen sus padres adoptivos)

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