familia monoparental y adopción

De perros

Hace algún tiempo, escribí una entrada sobre el uso de la palabra “adopción” para referirnos a acoger perros. Hoy me gustaría reflexionar sobre qué pasa en una casa con hijos adoptados (o biológicos) cuando los perros salen de ella.

No me refiero a animaladas (¿debería decir “humanadas”?) como dejar a los perros tirados en una carretera, o peor aún, colgados de un árbol, o medio muertos… me refiero a situaciones a las que han tenido que llegar familias que conozco de buscar otra casa para sus animales porque les parecía que no podían cuidarles suficientemente bien.

No entro a juzgar esta decisión. No tengo perros, y no soy capaz de valorar lo que supone, lo que necesitan, las dificultades con las que cada familia puede encontrarse…

…sin embargo, cuando unos amigos me dijeron que habían decidido buscarle otra casa a sus perros porque no podían atenderles como se merecían, no pude evitar preguntarme cómo se lo tomarían mis hijos si en nuestra casa sucediera algo así.

 Y estoy convencida de que no serían capaces de entenderlo, por muy buenos argumentos que usara, por mucho que yo estuviera convencida de que los animales estarían mejor; a pesar de que yo les dijera que iban a tener una vida mejor, ellos lo vivirían como un abandono… e indefectiblemente, les haría cuestionarse muchas cosas de su propia presencia en casa. ¿Cómo creerían en mi propio compromiso con ellos si me libro de un animal porque me resulta incómodo? ¿Cómo les puedo pedir que aprendan a renunciar a algunas comodidades si yo misma no soy capaz de hacerlo por un ser vivo, con sentimientos, que he decidido libremente traer a mi casa?

 Por supuesto, un perro no es un hijo, un animal no es una persona, y el compromiso que uno tiene con sus mascotas no se puede comparar al que tiene con sus hijos… lo entiendo; pero creo que mis hijos no lo entenderían.

 Mis hijos son unos grandes amantes de los animales. A las 7 de la tarde nos resulta difícil avanzar por la calle, porque se paran a saludar, tocar, besar… a cada perro que nos encontramos. Están locos por tener un animal en casa, a poder ser un perro, y si no un gato…

 …pero yo, que no soy muy animalera, no estoy convencida. Porque creo que cuando uno decide poner un animal en su vida, esta decisión tiene que ser, salvo casos de fuerza mayor, permanente.

 De momento, la suerte es que tienen un perro y dos gatas en casa del abuelo… y son “su” perro, y “sus” gatas, aunque no les vean muy a menudo.

 Hace algún tiempo, B. (muy obsesionado por la muerte, como ya he contado) me preguntó qué pasaría con “su” perro si el abuelo moría. Y sólo se tranquilizó cuando le aseguré que, aunque yo no quisiera tener perro, no le dejaríamos en la calle de ninguna de las maneras.

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Comentarios en: "De perros" (37)

  1. Yo tampoco voy a entrar a juzgar porque el tema daría para mucho. Tenemos una perra “adoptada”. Jamás daría a mi perra a otra persona excepto que tuviera una enfermedad terminal y fuera a morirme. Creo que queda claro con esto que mi perra es de la familia. Tampoco sabría cómo explicar a mi hija que mi perra, con una historia de abandono paralela a la suya (salvando las distancias,) se va de casa “porque ya no podemos cuidarla en condiciones”. Vamos, como la historia de abandono de nuestros hijos, a los que sus madres biológicas tampoco “podían cuidar y les buscaron una nueva familia”…a eso le llamamos abandono ¿y buscar una nueva familia a un perro no es un abandono? Las repercusiones están claras, y la asociación de ideas que podría hacer un niño, cuanto más adoptado, también es obvia.

  2. Nosotros tenemos una perra…y para mis hijos (para los 2) forma parte de la familia.
    Cuando en el cole tienen que hacer algún dibujo o redacción sobre “la familia”, “mi familia”….o similar, ahí está la perra.
    Es decir, que en casa somos 5.
    Para ellos es superimportante….aunque tenemos claro clarísimo que es un animal…vamos que no duerme con ellos, ni come en la cocina con nosotros, ni le ponemos abrigo, ni se tumba en el sofá…..pero la queremos muchíiiisimo…
    Sus maestros enseguida se aprenden el nombre de la perra, porque hablan de ella, cuentan lo que hace, si obedece, si está en celo…..
    No me puedo ni imaginar abandonarla ( buscarle otra casa) ….no me puedo ni inamaginar el dolor que mis hijos sentirían…sería mayor el dolor de saber que la abandonamos al dolor que sentirían si la perra se muere, eso seguro.

    Por cierto, ayer fue su cumpleaños (de la perra)

    • Cuando mis hijos repasan a la familia extensa, el perro está siempre (a pesar de no vivir con nosotros), y las gatas casi siempre también. De hecho, el perro está antes que algunos humanos…

      En mi entorno también todo el mundo conoce el nombre de nuestro perro, porque es un nombre muy peculiar.

      Felicidades!!, a la perra, digo…

  3. Yo tengo perro pese a no ser nada “perrera”. No me gustan los perros así, en general, pero quiero a mi perro y me responsabilizo de él. Ahora, embarazada de 27 semanas, es una pregunta súper frecuente eso de “¿y qué vas a hacer con el perro?”, a lo que suelo responder que el perro sigue en casa, y entonces me dicen “¡pero es mucho trabajo un bebé y un perro!”. No quiero ni pensar lo que aguantan las mamás de dos niños, “¿Qué vas a hacer con el mayor? Es mucho trabajo un niño y un bebé en casa!!”, jejeje!!!

    Esto sólo lo explica la poca responsabilidad social que tenemos.

    • Bueno, algunas madres de hijos adoptivos, cuando esperan a uno biológico, han oído esta pregunta… yo tengo más de una amiga a la que se lo han dicho. Así que cuánto más con el perro…

      • Pero….¿Qué les preguntan?
        ¿Qué que van a hacer con el niño mayor?…..

        Buffff.
        Paren el mundo que yo me bajo!

      • Exactamente. ¿Y ahora qué harás con el niño? Como si ahora que ya tienes un hijo de verdad, de primera calidad, tuvieras que desprenderte del otro…

  4. creo que es un poco exagerado decir que un perro es “de la familia”, los de mi familia comen y duermen conmigo, un perro es un animal, increíble pero animal, y creo que decir que alguien que deja a su perro AL CUIDADO de otras personas por x circunstáncias lo ha abandonado y lo compara con el abandono de un hijo es vamos de locos.
    Por esa regla, no cambiéis de casa, ni de ropa, ni de novio, ni de ideas….un perro es un amigo, y a veces, por miles de circunstáncias, no se puede estar con él, y no se abandona a su suerte, eso sería un delito y un crimen.

    • Mi perra “forma parte de la familia”.
      Por supuesto que no es una persona….Es eso, ni más ni menos, una perra que forma parte de nuestra familia y es nuestra responsabilidad.
      Por otro lado, la perra nunca ocupará el lugar de una persona, por supuesto. Duerme fuera de casa, come su pienso,…
      En ningún momento (ni loca lo haría) comparé abandonar un perro con abandonar un niño……pero nunca nunca nunca abandonaría a mi perra.
      ¿Quien deja a su perro al cuidado de otras personas lo está abandonando?
      ¿Qué tiene que ver lo de cambiarse de ropa, de casa, de novio….?
      No entiendo.
      Aunque sí es cierto que lloré más cuando se murió la primera perra que tuvimos que cuando se murió algún familiar.

      • Compartiendo tu idea de que abandonar a un hijo y abandonar a un animal no son situaciones comparables, yo tampoco entiendo la relación entre dejar de hacerse cargo de tu animal (una responsabilidad que has escogido) y separarte de tu pareja (que es un adulto que sin duda toma decisiones que forman parte de la decisión de separarte) o cambiar de casa o de ropa (que en principio son cosas que no dañan a nadie…)

      • Aquí estáis hablando sobre el hipotético caso, estáis imaginando, no lo habéis hecho nunca, por lo tanto no podéis poneros en la piel del que si lo ha hecho.
        Decís que no juzgáis, pero lo hacéis.
        Me dan miedo los NUNCA, NUNCA… Porque a veces la vida te gira del revés y tienes que cambiarlos por TAL VEZ…

      • Totalmente de acuerdo: yo no me he encontrado en la tesitura, así que no lo puedo imaginar. Sí puedo imaginar cómo se sentirían mis hijos (pero lo cierto es que no deja de ser un futurible: quizás tampoco sería así). Igual que creo que llevarían (aún) peor que otros niños una separación en la familia. Hablo de mis hijos estrictamente, niños muy sensibles a las separaciones y las pérdidas, pero no tiene que ser así en todos los casos…

        El único caso cercano que tuve en mi entorno lo cierto es que lo comprendí. No voy a dar los detalles, pero entendí que esa persona no pudiera seguir ocupándose de un animal al que quería mucho… quizás en otros casos lo comprendería peor.

      • Yo tambien.

      • cuando hablo de ropa, casa o pareja, me refiero a que muchas veces la vida es así, llena de paisajes diferentes, y el lugar en el que pensabas vivir toda tu vida no es aquel, si no a lo mejor el siguiente, y la persona con la que compartes tu cama se va o te vas tú, y la vida es eso…, por eso si tienes perro o gato o lo que sea, puedes pensar que será hasta que la muerte os separe, pero a veces no puede ser, e intentas que sea, ya que eres tú la racional, en el mejor sitio y de la mejor manera, lo otro es inhumano y delito…era una comparativa de la fragilidad de la palabra “siempre”.

  5. Creo que depende de lo amantes que sean de los animales. Nosotros tenemos gata y perra cogidas de la calle (las aportaba mi marido vivian con él) a mi no me gustan los animales (los cuido lo que corresponde, pero cómo tu dices no soy animalera) mis hijos tampoco son enamorados de los animales, ni de los suyos ni de otros que surjan en nuestra vida. Yo no lo veo con la misma intensidad que tú porque pienso que depende tanto de cada situación personal…. Si alguien sabe que donde (por circunstancias ahora tenga que vivir) no sea sitio para una mascota, por su trabajo sepa que no la va a poder sacar a pasear cómo ese animal necesita, no va a poder hacer frente a unos gastos de veterinario y otros motivos. Yo no encuentro mal que busque otro sitio donde pueda estar mejor cuidado. Con que te diga que a la hora de elegir vivienda nos mediatizaba mucho el tener animales. Considerabamos imprescindible tener una gran terraza por si algún día no podiamos sacar a pasear a la perra que tuviera un sitio exterior. Con ella nos hemos gastado mucho dinero, ha tenido varios tumores, un perro de presa casi la mata y necesito una operación de mucha envergadura, operación de ligamento y algunas cosas más que ahora no recuerdo. Actualmente tiene un cáncer que por el sitio donde se encuentra no se le puede hacer biopsia y en cuanto empiece a estar mal no tendremos más remedio que pincharla para que no sufra. Las vacunas, tratamientos antiparasitarios, medicamento para la artrosis. Son tantos temas que sabiendo que puedes solucionar su salud cómo vas a no hacerlo? Y si ahora una familia no tiene suficiente para pagar la luz cómo va a pensar en todo este tipo de gastos? Mis hijos pienso que no lo llevaran mal que se mueran ni que los diesemos. Así que más que biológicos o adoptados pienso que es si son muy amantes de los animales. Lo importante es que vean que cuando estos han vivido con nosotros hemos hecho lo imposible para que estuvieran bien. Yo no lo compararía a no poder cuidar un hijo y abandonarlo. No tiene nada que ver.
    Roser

    • Puede ser que tenga que ver más con su relación con los animales que con su historia personal… quizás sí. En el caso de mis hijos, comparten ambas características: su amor por los animales (a veces incluso por encima de las personas) y su relación difícil con las pérdidas…

    • De acuerdo contigo, Roser.

  6. María de Bahía dijo:

    Muchos adoptados no estamos de acuerdo con equiparar la decisión de dar en adopción con “abandonar”. Sería la misma diferencia entre dejar a un animal al costado de una carretera y encontrarle otra familia que lo cuide. En general, la sociedad juzga muy furamente a quien da en adopción, sin ver que hay muchas maneras de llevar a cabo esa decisión, y que no todas esas maneras son equiparables. Nuestras sociedades son, en su mayoría, simplistas y maniqueístas, y la adopción no escapa a ese análisis. Como resultado, no salimos de los estereotipos: Madre mala que abandona, madre buena que adopta y pobre niño abandonado, que nunca parece crecer en el imaginario social. Tratemos de ir un poco más allá. Una vez rescaté a un gatito de una vecina que no podía cuidarlo pero al tiempo me vi obligada a buscarle otra familia a mi gato, fue mi turno de ser la mala de la película y fue durísimo para mí, primero por tener que desprenderme de él y después por esa reacción tan “self righteous” que la sociedad reserva para quienes están en ese trance.

    • Interesante punto de vista, el de quién se ha visto a los dos lados de la cadena.

      En serio, no pretendía juzgar a las familias que se encuentran en el trance, imagino que para muchas de ellas muy difícil, de desprenderse de un animal de compañía; intentaba imaginar cómo una decisión de este tipo podría afectar a mis hijos.

      • Puede ser que tengais razón y que quizá algún día me sea imposible cuidar a mi perra…pero ahora mismo no me imagino qué tendría que pasar para que le tuviera que buscar otra familia…y por supuesto que el dolor y el mal trago para mis hijos sería enorme….al menos ahora que son pequeños.
        Por supuesto que no se puede decir “de este agua no beberé”…..lo que quería expresar es que para mis hijos la perra “forma parte de la familia” y por eso, deshacernos de ella sé que sería algo muy duro…
        Y también que hay gente que cuando decide tener un perro (u otra mascota) no se plantea que es un compromiso que va a durar, con suerte, muchos años, y que conlleva unas obligaciones…y por eso, a las primeras vacaciones ….se deshacen del perro…sin ningún remordimianto ni ninguna pena (bueno…las perreras están llenas, no?)

    • Me gusta tu enfoque Maria de BAhia y para mí tiene mucha validez porque en ocasiones nos atrevemos a juzgar muy a la ligera las dos situaciones que comentas. Cada caso tiene sus matices.

    • Totalmente de acuerdo María de Bahía. No es lo mismo dar en adopción que abandonar. Y yo también me he encontrado en los dos casos, he recogido de la calle y de la perrera a dos perras y he tenido que buscar una familia para una de ellas. Es una decisión difícil que NUNCA pensé que iba a tomar, porque repercute a toda mi familia, claro está. Dudo que personas “amb dos dits de front” (con dos dedos de frente) puedan hacer algo así a la ligera.

      • Es cierto, no es lo mismo dar en adopción que abandonar. Ni cuando hablamos de perros, ni cuando hablamos de niños… pero esto no quita que los niños (y los perros) puedan sentirse abandonados en ambos casos.

        Los casos que conozco de cerca (uno en realidad) fueron muy duros para la persona que tuvo que tomar esta decisión, desde luego no lo hizo a la ligera. Pero por desgracia, creo que mucha gente sí lo hace a la ligera, o esto se deduce de las cifras de abandono de animales (y de los lugares / modos donde muchos de ellos son abandonados).

    • totalmente de acuerdo contigo mariadebahía, además de que me encanta tu nombre.

  7. No es igual dar en adopcion que abandonar, pero en ambos hay una decision de no seguir adelante con un compromiso, de no luchar, en ambos hay un desprendimiento, una ruptura de una relacion hombre- animal, un lazo de confianza que se rompe, una indefensión del mas débil, no se como explicarlo, ….yo soy la cuarta familia de mi perro, y las familias anteriores no fueron todas malas ( menos la primera que presuntamente lo abandono) simplemente fueron personas que creyeron o que les hicieron creer que no eran lo suficientemente buenos, que habría otra familia mejor….ahora que voy a ser madre MUCHA gente buena que me rodea me dice que no voy a poder con todo, que el perro estaría mejor asi o asa. Se que las voy a pasar canutas con el carrito, el perro, el bebe….pero vamos todos en un pack. Sabeis el tiempo que tardo mi perro en confiar en mi? Lo que me costo transmitirle que yo era su familia definitiva? Como me recibe cada dia, como me alegra, como se tumba a mi lado en el sofá? Yo no podría traicionar eso…y si no tengo para pienso, le dare pan duro, y si no puedo pasearle 2 horas al día,, pues le paseare solo 1….y si no soy la mejor dueña de perro, al menos seré SU dueña.

    Os animo a entrar a http://www.nuevavida- adopciones.org y ver la carita de todos los perros abandonados o dejados en centros veterinarios o perreras porque sus dueños pensaron que otra familia les cuidaría mejor.hay cientos!

    …perdón por el fervor, pero este tema me duele tanto…
    Madre de Marte, tambien existe la opción de ser casa de acogida temporal durante 15 dias sobre todo en invierno para salvar a los cachorros de las perreras ….yo te animaría 😉

  8. Carol, si quieres a tu perro puedes. Cuando mi hija llegó tenía 6 meses, me las tuve que apañar para aprender a pasear con una sillita y una perra bien grande, con clima lluvioso y viviendo en un piso, lo que implica salir con la perra al menos 4 veces al día y su paseo largo diario. Mucha gente me decía qué íbamos a hacer con la perra cuando llegara la niña. Mi respuesta siempre fue: “agarrar el carrito con las manos y cruzarme la correa de la perra al pecho”. Y te aseguro que con voluntad se puede. Tengo amigos en la misma situación y es cuestión de organizarse. Claro, hay que sacrificar más tiempo, hacer turnos, y quizá mucha gente no puede o no está dispuesta a hacer ese esfuerzo extra.
    Yo no juzgo, sólo digo que nunca, excepto por causa de enfermedad, dejaría a mi perra con otras personas, porque es mi responsabilidad y para nosotros un miembro de la familia. Tengo la suerte de que tanto padres como hermana se harían cargo de ella sin dudarlo si a nosotros nos sucediera algo.
    También estoy segura de que un perro preferiría quedarse con su dueño aún a costa de pasear un poco menos o rebajar un poco la calidad de su comida, que pasar a otras manos. Mi hija es muy pequeña pero adora a los animales y lo primero que hace al entrar por la puerta es abrazar a la perra y yo (ojo: yo, personalmente y en mi situación) no podría ni sabría cómo explicarle que hemos dado a la perra a otra familia que va a cuidarla mejor, porque eso precisamente es lo que hicieron con mi hija: cederla a otra familia para que la cuidara mejor. Para mí los paralelismos están claros, y esto sin tratar de comparar a un animal con un niño, a dónde vamos a parar…creo que el post no va de eso, sino de medir las repercusiones que tendría para un niño que su familia abandonara a su perro. Porque, en qué quedamos ¿si a un niño le buscan una nueva familia es un abandono y si a un perro se le busca nueva casa no es un abandono? No creeis que el niño (me refiero a un niño adoptado) puede pensar que si sus padres dejan al perro con otra familia también podrían dejarle a él? Qué razonamiento se les da para explicar la diferencia? Que “sólo” es un perro y él un niño y a los perros se les puede buscar otra familia pero a él nunca le dejaremos? Falso…sus padres biológicos ya le dejaron y le buscaron una nueva familia, la nuestra….Yo, la verdad, no veo mucha diferencia.

  9. Pues supongo que mucho dependerá de lo que signifiquen esos animales para sus dueños. Yo una cosa tengo clara, no tendría animales si no me gustasen A MI.
    Porque el que acaba sufriendo es el animal, y es muy triste que a las personas que conviven con ellos no les importe si este se va o no.

    No es obligatorio tener animales en casa. Y es un compromiso de por vida porque son seres vivos que sufren.

    Dejo aquí algo sobre el abandono de animales, porque si; buscar una buena familia parece la mejor opción ante una renuncia ¿pero cuantos animales consiguen eso?
    Me da que poquísimos de todos los que se abandonan.

    Mejor no tenerlos porque nadie esta obligado a ello. Es un poco como la tan manida frase de “a mi no me gustan los animales pero nunca les haría daño” ¿Y porque hay que matizar eso? ¿Es un merito el no hacerles daño?

    Toda mi familia es muy amante de los animales, y la verdad es que me resultaría raro tener hijos que no lo fuesen ( marido ya lo doy por supuesto) , quizás porque a mi me gustan tanto y disfruto tanto de la convivencia con ellos…también me resultaría muy rara mi casa sin animales.

    Si vamos a los porcentajes veremos que por camadas indeseadas y falta de interés por el animal se suma un gran porcentaje, lo que indica simplemente irresponsabilidad ( por llamarlo de una manera fina). Y muchos cambios de domicilio podrían incluir al perro o gato si de verdad lo quisiesen y lo considerasen parte de la familia.

    Y el que abandone a un animal, por favor que no tenga nunca mas. Como digo, no es obligatorio.

    Abandono de animales en España

    Abandono de animales en España. Cada día los ayuntamientos y las protectoras de animales en España recogen cerca de 400 perros y gatos abandonados, los que equivale a decir que cada tres minutos un animal de compañía es abandonado.

    Sin embargo, el informe de seguimiento de la Fundación Affinity correspondiente al año 2010, señala que ha habido un aumento en el número se adopciones.

    Los datos fueron recogidos gracias a encuestas realizadas a protectoras y ayuntamientos de más de 10.000 habitantes, en ellos se señala que durante el año 2010 se recogieron alrededor de 109.000perrosy casi 36.000 gatos.

    Entre las causas de abandono, el informe señala que la más frecuente es por camadas indeseadas (14%), cambio de domicilio (13,7%), problemas económicos (13,2%) y la pérdida de interés por elanimal(11,2%).

    Fundación Affinity, señala que la crisis afecta también a las protectoras, ya que han constatado que un 25% de sus socios dejaron de participar sólo durante el año pasado, lo que deja entrever una importante merma en los recuerdos para las entidades, y esto, por supuesto afecta negativamente a los todos estos animales abandonados.

    Desde Affinity, también instan a las autoridades a endurecer la legislación y las sanciones, aumentar la esterilización de este tipo de animales, realizar más campañas contra el abandono, además de la creación de una acreditación para la tenencia de animales y la identificación obligatoria de las mascotas, entre otras medidas.

  10. Bueno… pues aquí una con hijos, perra y reorganización familiar.
    Puedo asegurar que las circunstancias, a veces, nos llevan a tomar decisiones que no habríamos tomado de otra manera.
    Tenemos una perra a la que queremos y cuidamos; con la llegada de nuestra segunda hija, junto con los cambios laborales y la movilidad que implicaban, tuvimos que optar por re-ubicarla en casa de mis padres.
    No era viable que se quedase en casa; por mucha organización que tuviésemos. Dos niños pequeños, dos trabajos con movilidad diaria (mi marido pasa semanas fuera de casa -por cierto, trabajando en el campo como zoólogo-), un piso pequeño… la vida da para lo que da; y no podíamos garantizar la calidad que F. (la perra) merece; así que se la dimos en casa de los abuelos, una casa en el campo; visitas semanales, paseos…
    Y sí, yo creo que el mayor lo ha entendido; quizás los que peor lo llevamos somos los mayores. Esta decisión, la de tener que tejer redes que nos ayuden a gestionar día a día el tiempo y las rutinas de nuestros hijos, etc.
    Nunca digas nunca jamás.

  11. Sin querer sonar descortés, me ha chirriado muchos los comentarios derivados del post porque se ha mezclado literalmente adoptar un hijo con coger un animal (entiendo que de la perrera o de la calle) No me refiero a reflexionar sobre cómo afecta a un hijo adoptado sufrir una pérdida (de un animal, de un padre, de una casa incluso por mudanza etc…) esa reflexión es oportuna. Lo que no me ha parecido lógico es incluso difundir links sobre perros abandonados que buscan ¿adopción? como no me parece coherente que entre familias adoptivas se llame así al acto de coger un perro en una perrera (en vez de en la tienda porque son dos opciones, y otra más que es que te lo regalen).
    También me choca que llaméis familia de un perro a sus propietarios. Una familia puede ser propietaria por igual de una mascota, eso es así, pero buscarle familia a un perro es tergiversar la adopción que busca familias para niños que la han perdido. A los perros se les busca dueños no padres. Por otro lado, sorprende cómo el tema ha ido derivando en proyectar en los animales sentimientos del ser humano aludiendo al sentimiento de abandono que siente un perro al igual que un niño. Una locura en mi opinión. El perro actúa por instinto, no razona, el perro aprende en base a la repetición, adquiere hábitos. El sentimiento de abandono es propio de la persona (al menos en lo relativo al niño adoptado). Nada que ver con la forma en que pueda somatizar un animal sus malas experiencias pasadas. Me atrevería a decir, que la comparación en este caso, resulta hasta odiosa.
    Me choca que en un blog donde se profundiza tanto en temas adoptivos, donde se discurre sobre racismo etc… y hay reflexiones muchas veces acertadas sobre tantos temas interesantes, no haya alguien que aquí no lance algo de “claridad” y “sentido común”. Puedo entenderlo de personas sin sensibilidad/ formación en adopción, pero de familias adoptivas me choca muchísimo.
    En otra entrada algunos publicaron la definición en la RAE sobre adoptar y buscaron una concordancia para utilizarla para referirse al acto de adquirir LIBRE DE PAGO a un animal aludiendo a las variantes aprobadas por la RAE, y curiosamente para mí, nadie señaló la primera definición sino que igual que adoptas un acuerdo, adoptas a un perro abandonado en la perrera. En mi opinión y ya lo comenté antes, si analizamos el sentido que se le da a este tema de conversación, veremos que se liga inconscientemente buscar una familia para alguien (hijo) o algo (animal) que no la tiene. ¿Diríamos si recogemos una silla de la calle que la hemos adoptado? Entonces
    ¿Cómo vamos a justificar el uso de esta palabra sin aludir a la primera definición propuesta por la RAE como ha ocurrido antes en el blog? Se habla de seres vivos, sí, una planta también es un ser vivo ¿adoptamos plantas? ¿le buscamos familias a las plantas?
    Por favor, un poco de reflexión más en profundidad sobre este tema. Mal está que se aplique por gente desconocedora en la materia pero por gente con formación y parte implicada, me choca muchísimo….
    Antes de acabar y para no ser tachada de persona insensible con los animales, deciros que no sólo soy adoptada sino que tengo animales, todos recogidos de la calle y que por supuesto, son muy respetados y queridos. Nunca compraría un animal porque considero que hay suficientes mascotas abandonadas y esa forma de actuar sería irresponsable. Que he tenido que buscar dueño a otros que he criado pero por espacio y falta de medios, no pude conservar y sí, ha sido doloroso hacerlo pero estas experiencias me han enseñado a reflexionar y observar la situación con perspectiva puesto que he vivido todas las caras que aquí parecen que se tratan. Y no. Ni busqué familia para los que di, les busqué dueño, ni adopté a los que tengo.

    • No sé si suenas descortés, pero sí algo condescendiente, ¿no?,

      Quizás pecamos de falta de “claridad” y “sentido común”, como tú dices, pero el objetivo del blog es reflexionar juntos y esto difícilmente puede hacerse si no escuchamos e intentamos entender opiniones distintas a las nuestras, incluso aunque no nos hagan cambiar nuestro punto de vista.

      Por cierto, tus reflexiones me parecen muy interesantes: efectivamente, no adoptamos una silla o una planta… un perro, un animal, definitivamente no es un hijo, pero tampoco es un objeto… y quizás de esta posición a medio camino surge esta ambigüedad a la hora de utilizar el lenguaje.

    • Bueno,a mí lo que me parece increíble es que se pueda comparar tener un perro u otra mascota con recoger un objeto o una “silla” de la calle.Supongo que por ahí empieza el poco o nulo respeto que se tiene a los animales en este país.

  12. O de la proyección de sentiemientos que uno tiene en un ser vivo (perro o gato normalmente) que interpretas que se “parece” más a ti 😉 también puede ser….

    Si ofende mi anterior mensaje pido disculpas, lo hice antes de escribir de hecho, porque sabía que podría sonar inapropiado ya que estaba alucinando, con el camino que tomó la conversación hasta llegar a poner un link sobre perros abandonados. Me gustaría explicaros que tras leer esto, se me quedó la misma cara que si a vosotros alguien os debate que él ha parido a su perro y esto es posible. Me suena igual de ……… (como queráis calificarlo) 🙂

    • En esto de la proyección de sentimientos, ¡¡cuánto daño ha hecho Disney!!, sin embargo, creo que ahí estamos también a medio camino: un perro no tiene emociones humanas, pero tampoco es un ser sin emociones como una silla (no me atrevería a opinar de una planta… 😉 ).

      Supongo que a ti lo del perro adoptado te suena igual de raro que a mí cuando mi vecina (que no tiene hijos), les dice a mis hijos que es “la mamá” de su perrita… y yo luego cuando cerramos la puerta les aclaro que no es la madre, claro, que es la dueña, aunque quiera a su perra mucho…

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