familia monoparental y adopción

Padres biológicos

Descubro, a través de R., este collage. Son fotos de padres y madres biológicos (naturales, de nacimiento…) de niños y niñas adoptados transnacionalmente. 

Son:
 
Loyda Rodriguez (Guatemala); Fatima ySali (India); Tafiau y Faanunu Tafiau (Samoa);
Olga Lopez (Guatemala): Padam Bahadur Shahi (Nepal); Gustavo Amilcar Tobar Fajardo (Guatemala); John Varkpola (Liberia); Iva Fuino (Samoa); Kisabai Lokhande (India); Sivagama and Nageshwar Rao (India); Cao Thi Thu (Vietnam); Elizabeth Rioba (Kenya); Sunita Bhattarai (Nepal)

La persona que hizo el montaje, Kim Gohyang, explica que decidió hacerlo porque ha visto collages de fotos de adoptados, pero nunca de sus padres/hermanos/familias naturales.

Añade estas notas:
 
1) El término “padre de nacimiento” fue acuñado por trabajadores sociales y padres adoptivos y se considera positivo, mientras que el término “padres de verdad” se considera negativo en su terminología.
 
2) En la lista de pros relativas a la adopción internacional (encontradas en muchos foros y webs de adopción): “No tienes que preocuparte por si la madre de nacimiento cambia de idea respecto a intentar criar a su hijo”.
 
Aunque yo creo que los padres adoptivos somos tan “de verdad” como los padres biológicos, me parece importante dar espacio a los rostros, los nombres, las historias de los padres biológicos. Ellos son, sin duda, el eslabón débil en la tríada de la adopción. La parte olvidada.
 
Darles voz, ponerles rostro y nombre, conocer sus historias… implica humanizarlos. Reconocerles emociones… y derechos. Y estos derechos chocan con los nuestros.
Quizás es por esto que muchos adoptantes tienen miedo  a visibilizarlos. Porque visibilizarlos les obliga a enfrentar temas que no han resuelto. Sacan a la luz miedos e inseguridades… Nos obliga a plantearnos nuestra legitimidad como padres de nuestros hijos. Si les otorgamos a ellos el título de padres, ¿dónde quedamos nosotros? ¿qué papel nos reservamos?
 
Algunos lo hemos resuelto hablando de doble parentalidad: ellos no son menos padres y madres que nosotros… pero nosotros tampoco lo somos menos que ellos. Porque lo que te convierte en madre es tanto parir como adoptar.
 
De lo que no hay duda es de que somos nosotros, los adoptantes, los que tenemos la sartén por el mango: marcamos los tempos, decidimos la forma de responder a las preguntas de nuestros hijos, el acceso a la información, el acceso a la familia biológica cuando este es posible… hasta el nombre que les damos.
 
Lo que no podemos decidir son las percepciones y sentimientos que nuestros hijos tengan al respecto.
 
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Comentarios en: "Padres biológicos" (31)

  1. lailaleb dijo:

    Soy adoptada y tengo un hijo adoptivo, y yo siempre he tenido claro que la única madre que tiene mi hijo soy yo, aunque respeto sus orígenes y no juzgo las circunstancias en las que mi hijo fue abandonado. Respetando las opinones que hay al respecto, para mi parir no te hace madre, madre es la persona que te cría, la que se desvive por ti día a día, el amor incondicional con el que siempre puedes contar. Si ahora se apareciera una mujer en mi vida diciendo que es mi madre, entendería o no sus circunstancias, la vería como alguien mas en mi vida, pero mi madre, es la persona que día tras dia ha estado en mi vida.

    • Es una forma de verlo, aunque yo no la comparto. Aunque al final, lo que importará es lo que piensen al respecto nuestros hijos…

    • Aquí escribí mi evolución respecto a este asunto… lo que me hizo cambiar de punto de vista: https://madredemarte.wordpress.com/2011/04/08/de-madres-biologicas/

    • Yo tampoco creo que haya dos madres en el mismo tiempo. Bajo mi punto de vista, en un momento dado de tu vida solo hay una madre: la que actúa como tal. Durante 9 meses tuvimos una que nos parió pero decidió, por los motivos que sea, no ejercer su maternidad. A partir de ese momento dejo de ser madre. Parir te hace madre en el momento que pares pero no es un “título” de por vida. Para ser madre hay que serlo día a día, minuto a minuto…….. Yo no puedo sentirlo de otra manera.

      Entiendo tus esfuerzos, madredemarte, para validar la existencia de los progenitores, padres biológicos o padres naturales, como quieras llamarlos. Pero creo que hemos de ser realistas. La parte más frágil de la ecuación SOMOS LOS HIJOS. El resto sois 4 adultos que tomáis vuestras decisiones cuando queréis/podéis. Los únicos que no hemos podido decidir nada somos nosotros. Los padres biológicos son también adultos responsables, lo que no quita que en muchas ocasiones, no todas, se encuentren en circunstancias difíciles o injustas que escapen a sus control, pero tampoco creo que sea bueno caer en paternalismos: ellos son tan adultos como vosotros y tomaron su decisión de acuerdo con sus circunstancias.

      • Sí, tienes razón, no son la parte frágil (sin duda son, sois, los niños); son la parte olvidada. Me refería a que son la parte frágil del discurso de la adopción. Gracias por la corrección.

        Yo creo que algunos padres biológicos son adultos que toman decisiones… pero ni todos son adultos (hay niños adoptados cuyas madres biológicas tienen hasta la friolera de ¡¡11!! años al parir), ni todos toman sus decisiones libremente: algunos se ven muy presionados a dar a sus hijos en adopción, y hay un porcentaje de casos (espero que poco significativos, aunque no por ello menos dolorosos), en los que directamente se los han robado.

        También creo que hay una diferencia significativa entre las personas adoptadas que han sido dadas en adopción al nacer (caso al que tú te refieres) y las personas adoptadas que, además de los 9 meses de gestación han pasado con sus familias biológicas 2, 3, 5, 7 años… que han sido cuidados y queridos y que han tenido que separarse de sus primeros padres por las razones que sean.

        Yo sé que si me separara de mis hijos (algo inimaginable por otra parte), me seguiría sientiendo su madre aunque no volviera a verlos ni saber de ellos jamás… por esto me es difícil imaginar que sus otras madres no lo sientan así. Lo importante, sin embargo, es cómo lo sientan nuestros hijos…

  2. Pues yo estoy totalmente de acuerdo con madredemarte, sobretodo en la última aclaración que ha hecho. Sin duda, pensar en qué ocurriría con nuestros sentimientos maternales hacia nuestros hijos si ahora mismo, por las circunstancias que fuera, tuviesen que ser hijos de otra mujer, ayuda a ponerse en la piel de esas madres biológicas. Además es cierto que el hecho de que sean más madres, menos madres, madres para siempre o madres limitadas en el tiempo, también depende de cómo lo sienta el propio hijo, no? Quizás ellos las sienten madres eternamente… quizás no. Eso es lo que les hace realmente madres, el sentimiento de sus propios hijos y a mi no me da miedo que eso ocurra si eso no le genera un dolor “extra”.
    También es cierto que el tema de la edad a la que fueron adoptados juega un papel importante, porque si un niño o niña es adoptado con 6 años, por ejemplo, probablemente haya sido querido y cuidado durante ese tiempo. Eso ha generado una cantidad de recuerdos y sentimientos que tendrán cierto peso en la vida de esa persona adoptada… Y de ahí que pueda sentir que tiene otra madre u otro padre, porque éstos dejaron una huella en ellos difícil de borrar.
    Mi hijo habla de su “otra madre” y su “otro padre” y no voy a ser yo quien vaya a pensar o decir que no lo son. Si él los siente sus padres y a nosotros también he de respetarlo. De que forma si no iba él a respetar y entender que yo también lo soy?

  3. cormelana dijo:

    Dos puntualizaciones: una,q ue cuando se pone como un pro que no tengas “”`problemas””” con los padres biológicos no tiene por que referirse al pánico a que aparezca la madre biológica: se refiere que en España no existe la adopción plena y,, como en mi caso, eres madre con la posibilidad de que hasta dentro de dos años puedas dejar de serlo. ¿Sabéis loqneu supone estar hasta dos años sin saber si esa personita es DEFINITIVAMENTE hijo/a tuyo/a? A mí me parece una tortura. Yo no la vivií porque en aquel entonces ni siquiera conocías bien la ley y no te informaban de nada (y no había internet…).
    Yo defiendo la opción de la adopción abierta para las personas que quieran aaceptarla. Y a día de hoy sería mi opción sobre todo para algunos casos, porque hay muchas historias trágicas detrás de esas madres biolñogicas que muchas veces han perdido contra su voluntad a sus hijos/as.
    Claro que a sido una evolución mental, y en el medio me hice también acogedora.
    Gracias, María del R´ñio, por las ventanas que abriste en mi mente. Y gracias, madredemarte, por hacer surgir el debate y la reflexión.

    • Sí, sin duda este es uno de los factores que hacen que mucha gente tenga desconfianza a la adopción nacional. Sin embargo, el texto está escrito por un adoptado extranjero, creo que norteamericano. No sé si allí rigen leyes parecidas a las nuestras.

  4. Yo como hija adoptiva estoy de acuerdo en que los padres biológicos son la parte más olvidada de la triada en la adopción, y es muy importante tenerlos presentes en la comunicación con los niños a lo largo de la vida, la parte mas frágil, la más desprotegida es el niño o niña que es dado en adopción; En realidad ponerse a pensar en los motivos que un padre y una madre pudieron tener para abandonar a un hijo seria una tarea difícil, pues en mi opinión existen muchas (muchisimas) posibilidades, por ejemplo: No tener dinero, presión de la familia/sociedad, etc. Los expertos en el tema lo dicen, y yo estoy muy de acuerdo con ellos, lo importante es saber que los padres en el momento de tomar la decisión no tenían los recursos emocionales, psicológicos y/o económicos para ser padres!! Por otra parte es muy diferente si se es adoptado al nacer o ya “mayor” pues entonces el niño/a estuvo con su familia biológica y “aprendió” de ellos, en la mayoría de los casos son niños separados de sus familias por descuido extremo, maltrato, abuso etc. y sera una historia que el niño/a tendrá que superar para lograr tener un concepto positivo y emocionalmente sano de si mismo. Los padres adoptivos pueden darle a su hijo/a muy buena ayuda en esa tarea de acomodar las piezas disponibles de su historia : )

    Desde México Saludos!

    Mónica C. U

  5. Pienso que lo que es vital para nuestros hijos somos nosotras, sus madres, su familia adoptiva. Y marcamos el ritmo, los tiempo porque es nuestra responsabilidad. Se hace lo mejor que se puede, a veces bien y otras fatal. Creo que lo más importante es darles anclaje, que hagan pie en ellos mismos para que puedan hacer su duelo, su recorrido emocional, su proceso… Además debemos tratar de contrarestar el daño causado por el abandono en sí mismo, por los años de maltrato en una institución. Y creamos un espacio respetuoso para la madre biológica. Creo que nuestros hijos necesitan saber la verdad. Las verdades a medias, los silencios y engaños solo intoxican y solo generan sufrimiento.
    A partir de aquí no puedo aceptar generalizaciones. Cada historia es personal. En mi caso la madre verdadera de mi hija no tiene rostro, ni historia. En otros hay que defenderlos de esa madre que los descuida y maltrata. En otros fue la miseria material o espiritual… algunos fueron robados… cada historia es personal. Mi hija añora a su madre y por empatía hacia mi hija lo vivo con ella. Y la ayudaré en lo que necesita. Pero yo soy su madre y su madre bilógica me inspira respeto. Nada más.

    • ¡Por supuesto que es nuestra responsabilidad!, pero que esto no nos impida ver el desequilibrio que hay entre los papeles que jugamos todos ahí.

      Me pareció interesante esta reflexión de Beatriz San Román: http://blog.postadopcion.org/2012/04/21/triada/

      Y por supuesto, estoy de acuerdo que las generalizaciones no valen. Cuando leo sobre adopciones siempre veo que se dan por hechas muchas cosas (que el niño fue adoptado al nacer, o que fue maltratado si fue adoptado de mayor), que no siempre coinciden con las realidades que conozco; seguramente, cuando yo escribo también bebo en la historia de mis hijos y no tengo en cuenta otras posibilidades.

  6. Hola me a gustado mucho tu comentario, me gustaría que pudieras serrano mi seguidora, un beso.

  7. Parece que todo gira alrededor de la palabra “madre”, cuando lo cierto es que es lo mismo llamarla madre que progenitora, madre de nacimiento, biológica o cómo queramos. Pero es la palabra la que nos cuesta utilizar. Nadie va a negar que somos sus madres, que nos sentimos como tal; que no hace falta parir a un hijo para quererlo cómo tal. Que nuestros hijos son nuestra vida. Pero eso no cambiará que ellas les dieron algo que nosotros no podremos darles nunca (en un sentido biológico, simple y llánamente): les dieron la vida. Y eso no cambiará les llamemos como les llamemos.

    Pensé durante mucho tiempo en cómo llamarla cuando llegara el momento, en cómo referirme a ella; me parecía que utilizar la palabra “madre” le confundiría y por otro lado el poner adjetivo biológica”, equivalia a ponerme el de “adoptiva” a mi. Cuándo yo soy su madre…. era un pez que se mordía la cola.

    Y cuando llegó el momento, para nuestro hijo fue todo mucho más simple : es su madre biológica, porqué lo llevo en su barriga y eso es lo que hacen las madres. Yo soy su madre y ella, su madre biológica. No hay más. El no vio ningún problema ni lo tuvo a la hora de ponernos cada una en nuestro sitio.

    • Y qué tal algo más sencillo como “la madre que te parió”?
      Lo de “madre biológica” nunca lo he usado….creo que mis hijos, por su edad, no entienden la palabra “biológica”…y además ni yo misma la entiendo…..¿Yo no soy biológica?
      Lo de “madre verdadera”…..tampoco me sirve, porque….si las madres que los paren son las “madres verdaderas”..¿las que adoptamos somos de mentira o falsas o irreales?
      Para mí, y así lo hablamos en casa, ellas son las madres que los parieron…y yo soy su madre.
      Pero también creo que en el momento en que tiene lugar la adopción, las madres que los parieon pierden su título y me lo ceden a mí.
      No se puede tener 2 madres (así lo veo yo)…durante un tiempo fueron ellas y ahora soy yo.
      Ellas existen, por supuesto, y están presentes en las vidas de mis hijos, hablamos de ellas y sin ellas mis hijos no estarían aquí, pero ahora la madre soy yo.
      No me puedo imaginar que dentro de 10, 15 años….aparecieran de nuevo en sus vidas diciendo “Hola…soy tu madre verdadera”….
      ¿Perdón?
      Por otro lado, estoy de acuerdo con la matización de que la parte débil e indefensa de la adopción son los niños, ni las madres que paren ni las madres que adoptamos.
      Sólo los niños.
      Madre de Marte…quizás por que vives la historia de tus hijos a veces me da la sensación de que idealizas un poco (o mucho) a las mujeres cuyos hijos adoptamos..
      Las plasmas como la parte débil, la parte sufridora, de quien nadie se acuerda….
      Yo no lo veo así.
      Hablas de reconocerles derechos…por supuesto que los tienen, pero también obligaciones
      Además…¿derecho a qué?
      ¿A qué pensemos en ellas?
      ¿A qué les contemos a nuestros hijos que eran muy buenas y que los quisieron mucho?
      Estoy hablando de adopciones…no de casos de niños robados ni quitados a sus madres mediante engaños….eso para mi no son adopciones..

      • Derecho a tener un lugar en la vida de sus / nuestros hijos. Derecho a ser nombradas. A ser respetadas. A que les demos el beneficio de la duda. A ser comprendidas.

        ¿Tú no crees que son la parte menos escuchada, menos reconocida, de la tríada de la adopción? Yo he oído incluso compararlas con “incubadoras”… ¿No te parece esto una falta de respeto?

        No creo que yo las idealice. Creo que, igual que sucede con las madres adoptivas, las hay de muchos tipos, en muchas circunstancias, y con motivaciones muy distintas. Ni todas son buenas y quisieron mucho a sus hijos, ni todas son unas frescas que se alegraron de librarse de ellos. Y desde luego, ni todas son adultas, ni todas tomaron sus propias decisiones. Incluso en los casos de adopciones perfectamente legales.

      • Lo de “la madre que te parió” aunque sea estrictamente cierto a mí me parece una expresión coloquial que se usa de forma despectiva. Normalmente va seguido del ” me cago en…”.
        Creo que usarla para nombrar a la madre, madre de origen, primera madre o como se quiera cierra puertas de diálogo o sitúa este en un callejón en el que ya sabe el niño que no puede defenderla/ nombrarla.
        Además, la madre que te parió, necesariamente te engendró (con el padre que te engendró), te gestó (quizá junto a un padre también), te parió, te comenzó a cuidar o no…vamos que parir no es algo que salga de la nada, tiene un antes y un después y un sola o acompañada y muchas circunstancias…

      • Interesante reflexión. Quizás reducirla a “la madre que te parió” no es muy diferente de hablar de “la mujer que te llevó en la barriga” (o directamente: “la otra barriga”).

      • Estoy de acuerdo con Nuria. Yo he oído la expresión una sola vez en relación a una madre biológica (o como se la quiera calificar). Me faltó todo lo que comenta Nuria y además me sonó fatal; para mi implicaba una total falta de respeto no sólo por esa persona que según mi interlocutora se limitó a parir al que es hijo de una conocida y allí te las compongas, sinó por su hijo que como comenta Nuria tiene la puerta hacia esa persona que lo engendró…. totalmente cerrada. Sólo espero que la madre adoptiva del niño en cuestión tenga otra sensibilidad (básicamente por su hijo).

    • Yo creo que el problema de fondo es que sí hay quien niega que seamos sus madres… cuando se habla de “madres de verdad” refiriéndose a las biológicas… cuando se nos pregunta si se les quiere igual (o se pone en duda que se les pueda querer igual)… Y creo que, en algunos casos, debido a esta idea que flota en el aire, algunos padres adoptivos sienten que les falta legitimidad y necesitan reafirmarse sacando el título de “madre” (o padre) a la otra.

      No sé si habéis leído “la hija de la amante”, de A. M. Homes… Es la historia (real, y literariamente muy bien escrita) de una adoptada adulta a la que su madre biológica localiza. Hay una escena en la que habla de sus madres, las dos, usando siempre la palabra madre, sin adjetivos… y no te confundes en ningún momento. Me gustó mucho.

  8. Hola a todos. Mi caso es bastante diferente. La madre de mis hijos los amaba y los cuidaba. Dejo de hacerlo porque primero una enfermedad y luego la muerte se lo impidió. El resultado es el mismo, los niños se crían con otra madre. Pero la cosa cambia. A nivel social a ella nadie le niega su maternidad, y yo menos que nadie, incluso es mucho mejor aceptado por la gente el concepto de las dos madres.
    A nivel practico genera otro tipo de cuestiones que gestionar. Esta siempre presente en nuestras vidas con fotos incluso la fecha de su cumpleaños y a nadie le extraña. Y por supuesto es idealizada, es la madre que nunca riñe ni pone normas. Y los niños le hablan por las noches cuando se van a dormir. Y si en el pasado han tenido conflicto de lealtades sobre si era o no licito querernos a las dos, con apoyo, paciencia y respeto de mi parte y de los que los rodean, han ido superandolo y encajando cada cosa en su sitio.
    Os cuento esto como ejemplo los casos en los que la primera madre queda libre de toda culpa. Y como reflexión acerca de si es o no esta “culpabilización sobre el abandono” lo que genera las cuestiones sobre si es madre o no. No lo se, ya os digo que en mi caso no hay ninguna duda sobre ello.
    Un saludo y feliz año a todos.

    • Gracias por compartirlo. Sin duda esta “idealización” también hay que encontrar la manera de gestionarla… y parece que lo habéis hecho. Feliz año!!

  9. Pero…hay muchas que no se merecen el beneficio de la duda…porque no hay dudas y que no pueden exigir un derecho a ser comprendidas…porque su actuación no puede ser comprendida…….

    • Bueno, sí, hay algunas. No sé cuántas. Yo hablo de TODAS las demás. Que intuyo que son mayoría. Y creo que a menudo se las juzga duramente, a veces sin siquiera conocer sus circunstancias reales… Yo conozco bastantes historias de adopción internacional y lo cierto es que, cuando tienes los detalles, las madres desalmadas, incluso las indiferentes, son muy, muy pocas.

    • Menudo temita para empezar el año madre de Marte… ala! a pensar!
      Yo creo que TODAS las madres biologicas, incluso ésas a las que te refieres mereen el beneficio de la duda y merecen ser respetadas por nosotras, como madres adoptivas. No tenemos derecho a no respetarlas pues, aunque creamos lo contrario, sería como no respetar a nuestros hijos. El derecho a repudiar sus orígenes pertenece única y exclusivamente a nuestros hijos.

      • Puedo estar de acuerdo… aunque me resulta difícil encontrar argumentos para criticar a alguien que no respete a la madre de un niño que por ejemplo, lo maltrató, o permitió que se abusara de él. Por eso ahí no entro. Yo me refiero a TODAS las otras madres (mi intuición, insisto, me dice que no son minoría) que hicieron lo mejor que pudieron. Incluso aunque sólo fuera poner a salvo a sus hijos.

      • Discrepo.
        No todas se merecen el beneficio de la duda. Hay madres que han hecho mucho daño a los hijos que nosotras adoptamos y que los han hecho sufrir mientras vivieron con ellas..
        A eso me refiero con que no debemos idealizarlas.
        Por supuesto, no todas, pero lo que está claro es que la realidad supera la ficción y que tampoco debemos darles el papel de víctimas, porque en muchos caso no lo son, sino que las víctimas son los niños.
        Ya se que no se puede generalizar, pero ni en un sentido ni en otro….
        Ni todas maltrataron, humillaron, abandonaron a su hijos , ni todas fueron engañadas para dar a sus hijos en adopción, ni todas los cuidaron durante el tiempo que vivieron con ellas, ni todas eran madres adolescentes que no podían ocuparse de sus niños……
        No se trata de no respetarlas, se trata de no idealizarlas y de tener claro que las cosas fueron como fueron.
        Lo contario sería faltar a la verdad y sí creo que sería una falta de respeto a nuestros hijos.
        Así “Sí, la madre que te parió te descuidó, no se ocupó de tí, te abandonó, te maltrato física y mentalmente, te prostituyó……pero yo la respecto mucho”.
        No.

      • Efectivamente, no se puede generalizar: hay que conocer las historias una por una, y en detalle y primera persona para poder juzgar. Precisamente de esto va esta entrada.

        Insisto: en detalle y en primera persona. Yo conozco una niña adoptada que antes de llegar al orfanato fue envenenada con un producto químico. Si sus padres (adoptivos) se hubieran quedado con esto, habrían llegado a la conclusión de que sus padres (biológicos) eran unos monstruos. Tuvieron el arrojo, y la suerte, de localizar a la familia biológica… y descubrieron que la abuela paterna había intentado matar a la niña dándole insecticida (era la segunda hija en un país donde las niñas no son bien consideradas); como no lo consiguió, la “robó” y sin permiso de los padres la entregó en un orfanato; los padres se volvieron locos buscándola; cuando descubrieron lo que había pasado, el padre no pudo soportar lo que había hecho su madre y se suicidó. ¿Verdad que de la primera historia a la segunda hay un mundo? Coloca a los padres de origen en una posición diametralmente opuesta. Pues esta es la historia de una niña que ahora vive en España y a la que conozco.

  10. En nuestro caso, mi hija llama a su madre biológica, la mare d’abans… (la madre de antes)… y a mi mare…. Creo que a ella le sirve para entender que tenemos roles distintos en su vida… Yo siempre le aclaro que seré su madre para siempre.. y ella siempre me dice que seré su madre(aunque me muera…. ). Creo que ahí estriba la diferencia con su madre biológica… Ella puede sentirse su madre (cosa que pienso que seguramente debe ser así…) pero para mi hija… su madre para siempre soy yo… (no sé si me explico…..) La madre biológica tuvo su lugar, y de hecho aún lo tiene… pero es distinto al que ocupo yo en la vida de mi hija, y al que ocuparía aún si ahora muriera… Es como si su papel de “mare” lo hubiera perdido al renunciar a cuidar a su hija… Y eso no quita que que piense por la información que tengo que seguramente renunciar a su hija fue una de las decisiones más duras y dolorosas que ha tomado en su vida… y que debe pensar en ella todos los días y la quiere en la distancia…. Por eso me encantaría que mi hija pudiera conocer a su “mare d’abans” pero no creo que ella pudiera considerarla su madre…Es difícil de poner en palabras

    Gracias a todas por las reflexiones…

    Maria

    • Mis hijos la llaman “la madre de Etiopía”, “la madre de Marruecos”… yo soy su madre, sin adjetivos. Creo que lo que tú explicas es el sentir general de la mayoría de los niños adoptados. Excepto, quizás, los que han perdido a la familia biológica después de años de cariño y buen trato, que los hay.

  11. Qué entrada más generosa.

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