familia monoparental y adopción

Sor María

Decía Luis Sepúlveda, el escritor chileno, que aunque nunca llegaran a juzgarlo, cada día que Pinochet pasaba detenido en Londres, pendiente de la extradición, era una pequeña victoria para los ciudadanos que, como él, habían sido encarcelados y torturados durante la dictadura chilena.

Esta es una modalidad de justicia que ya no van a ver los cientos de familias que esperaba que algún día se juzgara a Sor María, la única encausada, hasta ahora, por el asunto de los niños robados en maternidades españolas durante los años 70 y 80.

Niños robados a madres (y en ocasiones, padres) demasiado jóvenes, demasiado solteras, demasiado humildes, demasiado desamparadas. Porque alguien pensó que estarían mejor con matrimonios cristianos de clase media; porque alguien decidió jugar a ser Dios. Pero sobretodo, porque la venta de estos niños fue un suculento negocio que enriqueció a muchas personas.

Ayer supimos había muerto. Ha muerto sin romper su silencio, dejando a cientos de adoptados adultos sin posibilidad de conocer su historia, su origen, su familia biológica, si fueron robados, y a quién. Cientos de madres y padres  seguirán sin saber qué pasó con esos niños que les dijeron que habían muerto al nacer, seguirán preguntándose de quién era el cuerpo que les enseñaron, visitando tumbas vacías.

Ha muerto sin ser juzgada y sin ser castigada: impune.

Una de las preguntas que más veces oí ayer fue: ¿Pero seguro que se ha muerto? ¿No habrán fingido su muerte para ahorrarle el juicio, para que  no se vaya de la lengua? ¿No estará en algún convento pasando sus últimos días lejos del mundanal ruído?

Imaginar vacía esta tumba que ayer vimos en las noticias en televisión, desde luego, no tiene nada de justicia poética; pero sí algo de poesía. Macabra, por supuesto.

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Comentarios en: "Sor María" (15)

  1. carmenchi dijo:

    Es una terrible injusticia, se me hiela la sangre si me pongo en la piel de esas personas que esperaban tanto el juicio y su declaración/aclaración. Ayer al ver las noticias mi corazón lloraba un poco también con esas madres y esos posibles hijos. ¿Habrá alguna posibilidad de que encausen a otras personas que estuvieron implicadas? No creo en que la vida sea justa, la verdad (eso es de películas); sólo creo en que la justicia la propiciamos (o alejamos) los propios humanos.

    • Pues espero que sí. Como decían ayer algunos demandantes, es imposible que ella sola organizara el robo y la compra-venta de tantos niños, sin concurso de nadie más…

  2. Como mínimo el dr. Varela, que sigue ejerciendo… Pero sinceramente temo que también morirá de viejo en su cama sin haber declarado.

    Y es que la justicia es poco poética y muy ciega, y poquitas veces se asoma a la realidad cuando hablamos de tráfico de menores. Las sociedad no mira, los implicados que saben no miran (léase padres adoptivos, burocracia y entorno de madres naturales), y solo a veces las víctimas denuncian al llegar a la edad adulta como en este caso… Para nada, si acaso, como dices que decía Luis Sepúlveda, para sentirse menos solos, para mantener la esperanza, para sentir que aún hay posibilidad de ganar la partida en una vida en las que desde el principio otros marcaron sus cartas.

    Lo jodido, para mí, es saber que el mundo está lleno de Drs. Varela y Sors Maria y padres adoptivos que siguen siendo cómplices del delito porque deciden mirar hacia otro lado. Y la impresión, casi certeza, de que mañana, por mucho que otros levanten sus voces, el paisaje será el mismo…

    • Sí, esto es lo peor. Que siga pasando. Que sigamos siendo, de alguna manera, cómplices de ello. Y que sigamos mirando hacia otro lado…

    • Lo jodido para mí también es saber que muchos hemos tenido figuras como las de Sor María pululando en nuestra adopción, y que ahora no sabemos muy bien qué hacer y cómo dar esta información a nuestros hijos.

      Lo jodido es también saber que las Sor María de hoy en día se disfrazan de Ecais y de asistentes sociales del país de origen.

      Lo más jodido es saber que los niños seguirán siendo objeto de tráfico y que yo me siento incapaz de hacer otra cosa que asumirlo y explicárselo a quien más quiero como buenamente pueda.

      • También.

        Y que los han intentado denunciar, se han encontrado con una pared.

        Pero más jodido es aún que otros muchos no quieran denunciar, no quieran siquiera ver…

  3. Jo…ayer sentí una tristeza, pena y rabia enormes cuando oí la notica de la muetre de esta “señora”….
    Mi marido dice que igual los de su propia congregación la mataron, le dieron una pastilina por la noche y listo…así se evitan el jucio y demás…..
    La cuestión es que al morirse ella, los padres, madres y niños con los que esta señora jugó se quedan sin respuesta….¿o no?
    Como decís,….todo esto no lo montó ella sola….seguro que había médicos, curas, otras monjas, enfermeras….incluso los propios padres “adoptantes” (lo pongo enttre comillas pues para mí eso no fueron adopciones)…..que deben hablar.
    Respecto a la justicia….¿qué es eso?????
    Qué rabia!!!!!!

    • La versión de tu marido no la había oído aún… a saber la de leyendas urbanas que se generarán a partir de ahora… lo que está claro es que tenía 88 años, y un día u otro tenía que morirse…

      No sé si se sabrán cosas que no se saben, supongo que sí; que otra gente puede hablar, que se puede llegar a resultados a partir del ADN… pero aún así, seguro que se lleva muchos secretos a la tumba.

      • Pues sí…qué asco de mujer!
        Lo de mi marido es de película, pero ya veis que, a la vista está: la realidad supera la ficción así que….
        Donde dice “pastilina” obviamente quiero decir “pastillina”: pastilla pequeña.

        Fuera bromas, es un horror lo que esta mujer hizo y como tal, para mí, no tiene perdón.

      • Acababa de leerlo… es evidente que la muerte, real o figurada, natural o inducida… ha sido muy conveniente para muchos. Y un golpe para estos 3.000 niños robados que se quedarán con muchas menos posibilidades de saber su historia…

  4. Ahora que vuelvo a mirar la foto que acompaña a tu post: ¿pero por qué diablos sonríe de esa manera la otra monja que la acompañaba el día que fue a declarar? Uff, uff, que me sube el anticlericalismo en la sangre!

  5. Si…creo que a todas nos había llamado la atención la “cara de idiota” de la monja acompañante…..
    Lo dicho: !qué asco!

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