familia monoparental y adopción

La distancia

Quizás porque hay una parte de mí que tiene tendencia a huir, las últimas veces que me he enamorado lo he hecho de alguien que vivía lejos. Que era difícil. De alguien ante quien no sintiera la necesidad de poner barreras.

La última vez que me enamoré (antes de), mi amor estaba a 623 kilómetros de mi casa y yo paseaba por mi ciudad imaginando estos mismos recorridos con su mano en la mía.

Giré una esquina, en el Barrio Gótico, y en un enorme macetero había dos chicas sentadas: una de ellas tocaba la guitarra y cantaba esta canción a su compañera, perdida cada una en los ojos de la otra.

Pocas veces he visto una imagen tan bonita. Habría querido guardar una foto, o mejor aún, un vídeo, pero creo que ninguna de las dos cosas les habría hecho justicia.

 Aquella imagen nunca se ha borrado de mi cerebro.

 No sé tocar la guitarra, ni me veo cantando en una calle del Barrio Gótico, pero esta imagen del enamoramiento y esta canción vuelven estos días, en los que mi nuevo amor también vive a 623 kilómetros.

 Y me digo que es una suerte haber nacido en la era del Whatsapp, y las tarifas planas, y el AVE…

 Y me repito que para los niños que (todavía) no compartimos, la distancia marca un ritmo más aceptable, en la que su vida no cambia de golpe y cada encuentro es una aventura en vez de una amenaza.

 Y estoy convencida de que encontraremos el modo de estar más cerca, más tiempo.

 Pero esto no quita estos lunes por la mañana desolados cuando te has ido… ni ezte agujedito que ziento dentro mío cuando no eztáz.

P.D. Alguien me dijo, mucho antes de esa escena, de todo… que en esa canción “dance me” tenía que traducirse como “hazme el amor”.

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Comentarios en: "La distancia" (49)

  1. Hola, precioso y sentido post, como siempre. Cuando sepas cómo gestionar lo del “agujerito”, nos lo cuentas, ¿vale? De todos modos, tenemos que dar gracias por sentirlo, por la vidilla que nos da.

    ¡Feliz día!

  2. Uff! Estás hasta las tranquillas, eh? Sólo te conozco por lo que escribes, pero pienso que tu amor es muy afortunad@.

  3. No sé como poner con letras lo que me provoca: un gran suspiro!!!

  4. Esa distancia obligada es un seguro si el amor es de verdad.
    Yo, a veces (como hoy) la echo de menos.

    • Yo siempre había pensado que la distancia era algo que te permitía preservar tu vida, no perderte en la relación… pero nunca había imaginado que pudiera pesar tanto.

      Si no es indiscreción… ¿por qué, en qué, la echas de menos?

      • Creo que Carol lo ha explicado muy bien.
        Es eso lo que echo de menos.

      • Puede ser. ¿Y puede ser que esas ventajas las veamos sólo después, cuando las perdemos?

      • Tengo 23 años de casada, por cuestiones de trabajo mi marido ha pasado gran parte de este tiempo fuera de casa, algunas veces dentro del país, muchas otras en proyectos de larga duración en el extranjero. Una vez incluso estuvo en un proyecto en Argentina por casi dos años, nosotros vivimos en México.

        Esta distancia nos ha dañado y no. Nos dañó en tiempos en los que el matrimonio a pesar de aparentemente llevarlo bien no estaba bien cimentado, incluso llegamos a una separación de tres años. Daña a mis hijos porque papá no está para ser parte de su día a dìa, y tampoco está en muchos acontecimientos importantes para ellos (eventos en el colegio, eventos deportivos, etc). Daña porque por más que quiera transmitirle vía skype, teléfono, etc, es muy dificil resumir lo que pasa en nuestra vida en una conversación. Me daña cuando vivo en un estado de soltería estando casada, cuando debo ir sola a todos lados. Me daña y me estresa porque debo hacerme cargo de absolutamente todo lo relacionado con la casa y mis hijos viviendo una ciudad que ya de por si es para volver loco a cualquiera, y teniendo que cumplir además con mi trabajo, cuando si mi hija enferma sí o sí debo ser yo la que falte a la oficina. Daña porque te acostumbras a vivir sola, a hacer las cosas a tu manera, a tomar todas las decisiones. Daña cuando como sólo ve a los hijos muy poco tiempo les mima en exceso y les pasa absolutamente todo y luego eres tú la que se tiene que hacer cargo de los enfados, de los “mi papá si me hubiera dejado hacer esto, mi papá sí que sabe mimar, etc”

        No daña cuando llega el momento en que él llega y todo es fiesta, cuando los tres días que nos vemos se convierten en instantes preciosos que hay que disfrutar y estirar al máximo. No daña cuando chateamos y podemos comunicarnos mucho más que estando juntos y envueltos en la rutina del día a día, comunicarnos mucho más para bien y para mal, hemos descubierto que muchas cosas de las cosas que a veces dices en un momento de gran enojo, si las ves escritas tienes tiempo de reflexionarlas, reconsiderarlas y borrarlas o enviarlas estando plenamente consciente que es lo que quieres decir. No daña cuando hemos inventado nuevas formas de compartir como pareja y como familia, cuando en el día del padre estando él al otro lado del océano compartimos una comida/cena vía skype, viéndonos a través de la cámara, con platillos especialmente preparados de ambos lados y todos guapos y arreglados porque estábamos de celebración o cuando hemos compartido una cena romántica a miles de kilómetros de distancia. No daña cuando sabes que tu relación y tu familia son lo más importante que existe y te las ingenias para que la distancia nunca se convierta en un abismo.

      • Gracias por esta valoración.

        En mi caso, la maternidad ya era en solitario a priori, y además, es una opción escogida, por tanto seguramente lo vivo de una manera muy distinta a si me hubiera visto obligada a convertir en solitario un proyecto común.

        En mi caso, es todo demasiado reciente para hacer balance, me resulta más fácil ver las carencias que las ganancias, pero por otra parte, estoy segura de que con el tiempo, añoraré(mos) este tiempo en el que la distancia obliga a aguzar el ingenio comunicativo y hace cada momento compartido más intenso.

      • ¡Vaya eso mismo mismísimo, que dices hablandode adopción lo vivimos nosotras con mi pareja siempre lejos¡

      • Qué duro, aunque uno termine por habituarse!

    • Ufff, disculpa el rollazo que he soltado, creo que nunca había puesto en palabras lo que siento respecto a mi relación y la distancia. Un abrazo enorme, felicidades por ese hermoso amor que estás viviendo.

  5. AY! El amor!

  6. Pero que bonita tambien la distancia, porque nos retiene la impaciencia, nos obliga a ir lento ( como dice la canción de Julieta Venegas) que es el verdadero ritmo del amor, nos mantiene ilusionadas de lunes a viernes y nos hace valorar aun mas cada pequeño encuentro.

  7. Estoy recordando el estribillo de Kiko Veneno “echo de menos” : “lo mismo te echo de menos que antes te echaba de más”. Es que somos así …
    La distancia mantiene la ilusión y esta, hace que nada suponga un esfuerzo. Cuando no hay distancia, hay un periodo de gloria, pero después llega la rutina y comienzan los esfuerzos… y diez anyos después, una mataría por volver a la distancia!

  8. Disfruta madedemarte!! El leerte emociona !!
    Y aunque la distancia es jodida de llevar los momentos que se comparten son taaaannnn intensoso que compensa. Que el amor fluya y seguro que encontráis el camino de llevarlo de la mejor manera.

  9. Celebro tu enamoramiento, como celebro que vuelvas a estar enamorada, como celebro que exista el amor, como celebro que existan cosas que se parecen al amor. Celebro sentir y me emociona la gente que siente. Si además puedes escribirlo y hacernos sentir también contigo….tu amor tiene mucha suerte contigo 😉 y nosotras también!

  10. ¡La madre de Dios!

  11. Qué envidia…pero de la sana eh! Por que sé de lo que hablas y lo hecho muchísimo de menos…

  12. carmenchi dijo:

    Bueno, y ahora al turrón. Entiendo muy bien lo que dices, lo entiendo y me emociono.

    Me he enamorado una sola vez en mi vida. Empezó con unos correos electrónicos y terminó en pasión (para que digan que Internet no enamora). Estaba a 400 kms. de mí. Y esa distancia, más la imposibilidad de vernos más de una vez al mes, fue lo que marcó la candencia de ese amor. Los fines de semana que venía a verme eran tan completos, tan llenos de vida, de amor, que cuando se iba y amanecía el lunes todo parecía hueco. El hueco. Fue duro pero fue muy hermoso.

    La distancia ayuda a recrearte en el amor que sientes, en la “belleza” de la otra persona que sólo ves tú, y a mantener la pasión fresca como el primer día.

    Esa es mi experiencia. El final no lo cuento, que aquí no cabe hablar de final cuando todo es comienzo, descubrimiento, encuentro…

    Mil besos. ¡Cuántas cosas que has recordado!

    • Bueno, hay gente a quien no le pasa nunca. Haberlo vivido, aunque sea para haberlo perdido, es una de las cosas que hacen que la vida merezca la pena.

      Y te aseguro que no estamos “circunscritos” a un solo amor en la vida… como les decía a Raquel y a Eva DE… lo mejor está por llegar.

  13. Me estáis poniendo enferma de ENVIDIA !
    (es broma, envidia no tengo, pero nostalgiaaaaaa)

    Enhorabuena a las enamoradas!!!

  14. Pero que requetibien que os expresáis todas…me llegan vuestras palabras, emociones. Me estoy haciendo mayor (por la cuarentena) y, cada vez, amo mejor.

    Me ha encantado el comment de mi querida Carol porque yo soy algo ansiosa y necesito aprender a “retener esa impaciencia” y también me quedo con la mención de Eva a Kiko Veneno y su “echo de menos”. Gracias a todas!

  15. Uys, qué de cosas aprendo aquí!!! la distancia, la distancia…dicen que es el olvido, pero… no es al revés, a veces? no ponemos distancia porque queremos olvidar??
    Yo creo que no he tenido ningun gran amor a distancia, aunque diré que a veces vivir en una gran ciudad, trabajar con horarios amplios, estudiar incluso y demás quehaceres diarios, hacen que muchas veces esa relación también sea sólo de finde, que también tiene sus ventajas.
    Recuerdo al gran amor de mi vida,que lo viví así… los viernes eran una auténtica fiesta y derroche de todo, y los lunes.., bueno, los domingos por la tarde ya eran un poco chof. Me ha gustado mucho la frase que dices de que no estamos circunscritos a un solo amor en la vida. Fíjate, me ha hecho darle vueltas estos dias, yo tenía clarísimo que sí, y que por supuesto había pasado ya y que por supuesto ya hasta había dejado de echarlo de menos, y que por supuesto… y empiezo a pensar que quizá tengo muchas cosas dadas “por supuesto”.

    • Bueno… ojalá fuera todos los fines de semana. En familias de 3 con suelos cortos y niños abundantes no es fácil moverse tan a menudo… y esto lo hace más duro. Pero hermoso igualmente.

      Yo también pensaba que había pasado ya, y ya ves.

  16. Disfrutalo. Yo si he estado enamorada asi, dos veces. Tambien me volvi atea de esa religion, pero recuerdo que era bonito.

  17. Que lo disfrutes mucho y por mucho tiempo!!

  18. Bueno, pues yo tambien pensaba que esa etapa había pasado y me habia desapuntado, como dicen los niños…., pero visto lo visto, habrá que esperar a ver si la luz me tira del caballo. Ojalá, que es bonito sentirlo y vivirlo. A disfrutar madedemarte! Si viviera mas cerca ya me ofrecía algun finde de canguro…

    • No te preocupes… podemos con los niños y más. Y sí, ojalá llegue. Yo también me había desapuntado, y me sorprendió volver a caer ahí, a estas alturas…

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