familia monoparental y adopción

Hace algún tiempo hablé del reportaje Adoptionenspriis, que entonces encontré sólo en versión original en danés.

E. y R. me la han hecho llegar subtitulada en inglés. Entenderla la hace aún más sobrecogedora.

No acabo de entender los motivos por los que sus padres adoptivos consideran que no pueden hacerse cargo de ella. No entiendo la estrategia que les propone el psicólogo. Me deja espeluznada la frialdad que se desprende en muchos de los fragmentos por parte de los padres… pero lo que me ha llegado al alma es cuando la niña, al final, dice que no quiere más “nuevas madres”. ¿Cuántas madres nuevas puede tener una criatura, que se la van pasando de mano en mano como si fuera un par de zapatos?

En estos días, M. me ha hecho llegar una entrevista con Lemn Sissay, adoptado interracial de origen etíope en Gran Bretaña. Hoy es adulto, y tiene una opinión muy negativa de la adopción interracial, que sin duda bebe en su propia historia, que es durísima. La cuenta en este vídeo (con subtítulos en español), estremecedor. Si la despedida de Masho de sus padres (adoptivos) es difícil de digerir, oírla narrada con la distancia de ser adulto, la hace peor todavía:

www.ted.com/talks/lang/es/lemn_sissay_a_child_of_the_state.html

Me parece muy interesante lo que dice en el artículo “Adopción o abducción”, que pretendía responder a la pregunta ¿Debe permitirse a los no africanos adoptar niños africanos?

A los no africanos se les debería permitir adoptar – pero se les debería supervisar. Conozco buena gente que fueron adoptados por no africanos. Pero también conozco gente que se suicidó. ¿Cuántas de estas adopciones compensan un suicidio? ¿Donde están las estadísticas de este comercio público y privado?

Muchos padres adoptantes no africanos explicarán lo difícil que es adoptar a un niño en su país natal. La razón por la que es difícil es que los servicios sociales protegen de forma vigorosa la infancia y a menudo desestiman a los adultos interesados que no son satisfactorios. Por esto muchos padres adoptantes se embarcan en una especie de turismo adoptivo. Por lógica, estos turistas adoptivos, como grupo, tendrán un porcentaje importante de padres considerados inadecuados por el sistema británico.

Los no africanos que quieren adoptar niños de África deberían tener un conocimiento claro de la Historia. Una historia donde se acepta llevarse niños a miles de kilómetros, cambiar sus nombres o que no conozcan el idioma de su tierra. ¿Les recuerda a algo? La fascinación no-africana por la propiedad del niño africano evidente en la época del Imperio.

(…)

¿Por qué creen que los no africanos quieren adoptar niños africanos?

Tener un niño africano es a menudo una señal de las credenciales filantrópicas, políticas, familiares o religiosas de los adoptantes. El niño africano es una medalla que demuestra su compromiso con la filantropía, la política o la religión. Sienten que sacando un niño de Africa y mostrarle la luz pone de manifiesto lo justos que son.

Sacar a un niño de otra cultura es un acto de agresión. ¿Por qué nadie ha mirado en la historia de la adopción transracial hecha por europeos? ¿De dónde viene? Los británicos han estado llevándose niños africanos por muchos años por muchas razones espúreas. El sistema de creencias de los padres en ciernes (su religión) y su economía son citados a menudo como las razones para sacar a un niño de su tierra. Muchos de estos niños son literalmente robados y blanqueados en el sistema.

¿A quién beneficia la adopción internacional – al niño o a los padres?

En muchas adopciones, el niño está salvando a los padres porque son ellos quien necesitan desesperadamente un niño y no sólo debido a la infertilidad. Ellos tienen que cumplir con lo que son – como lo hacen la mayoría de los padres que conciben de forma natural. Si no pueden colonizar un país, entonces, colonizan una persona. Un niño que ha sido arrancado de su país, en el futuro preguntará ¿Por qué estoy aquí?, o vivirá con miedo a hacer esta pregunta. La respuesta: “Te salvamos del malvado continente negro y de su gente malvada, negra, necesitada y pobre y de sus gobiernos tiránicos” no servirá.

Los no africanos se toman mucho trabajo para sacar al niño africano de su continente. Estos adultos son víctimas de su propia narrativa. Los europeos se han beneficiado de su Imperio perdido más en el presente que en el pasado. Estos padres adoptantes deben re-educarse. Y sí lo hacen, quizás descubrirán que llevarse a un bebé de su tierra es una declaración de intenciones que dice más de sus necesidades que de las del niño.

(…)

A los 17 años salí del sistema de protección de menores y recibí mi certificado de nacimiento. Había un nombre extraño en él: Lemn Sissay. Enfadado con lo que me había sucedido, la nueva trabajadora social me dio también cartas de mi madre de 1968. Rogaba que me devolvieran a ella. Decía: ¿Cómo puedo recuperar a Lemn? Quiero que esté con su gente, en su país. No quiero que se enfrente a la discriminación. Su letra iba dirigida a un trabajador social llamado Norman. Me había bautizado con su propio nombre.

Pasé la mayor parte de mi vida adulta buscándola a ella y a mi familia y a los 33 lo conseguí. Mi madre se había casado con un ministro del Gobierno del Emperador Haile Selassie y mi padre era un piloto de Ethiopian Airlines que murió en un accidente de avión a principios de los 70. Cuando la gente me pregunta de dónde soy digo Inglaterra, Etiopía, Eritrea y el mundo.

(…)

Que los no africanos se lleven niños africanos de su país de origen no es una solución simple a un problema simple. A la práctica, es una conclusión lamentablemente inadecuada a un problema complejo. A menudo se dice que el amor lo cura todo. Pero el amor sin la comprensión es algo peligroso. Hitler amaba Alemania. El amor no es suficiente.

Ponte en los zapatos del otro. ¿Como se sentirían los europeos si los africanos empezaran a hacer turismo adoptivo en Inglaterra? No lo llamarían adopción. Lo llamarían abducción.

El texto de Lemn Sissay tiene muchos puntos discutibles. Pero tiene elementos que permiten reflexionar sobre otras muchas adopciones, sobre las prácticas comunmente admitidas en adopción, sobre el papel de los servicios sociales, sobre el trato a la familia biológica, sobre el respeto a la criatura, sobre la capacidad de las familias para afrontar retos – y para aceptar la indisolubilidad de los lazos paterno-filiales en el caso de la adopción, sobre el neo-colonialismo que implica la AI…

Anuncios

Comentarios en: "El precio de la adopción (2)" (89)

  1. La postura de Sissay, como bien dices, tiene muchos puntos discutibles, pero también muchos aspectos a tener en cuenta. Personalmente, por encima de los aspectos éticos y cotidianos de la adopción transrracial cada día veo más clara la necesidad de reflexionar, debatir, enfrentarme a nuevas ideas, opiniones y búsqueda de recursos. A veces es cansado y descorazonador, pero personas como Lemn Sissay me dan esperanza. A pesar de una experiencia adoptiva nefasta y una infancia y adolescencia difícil ha conseguido llegar a ser lo que querían ser, un poeta. Y me gusta como escribe.

    • Por supuesto, me parece interesantísimo, y me parece que hay muchas verdades en lo que dice, muchas cosas a tener en cuenta, a reflexionar, incluso si es para acabar llegando a la conclusión de que no tiene razón. Creo que hay que escuchar todas las voces críticas, todos los argumentos… para llegar a nuestras propias conclusiones.

      Y sí, cuando lo vi pensé que era un ejemplo de resiliencia: un chico estupendo que ha conseguido convertir el dolor en poesía… y en sentido del humor. Y en capacidad para ayudar a los demás. Que son, al final, las cosas que nos salvan.

  2. “…el gobierno, el granjero; los padres adoptivos, el consumidor; la madre, la tierra; y el niño adoptado la cosecha.”
    Nunca había escuchado una descripción tan precisa sobre la adopción en los años 60, pero me resulta tan cercana que me dan escalofríos… no puedo evitar sentirme consumidor. Triste.

    • Uff, Antón…a mí también me pasa. Tengo la sensación de haberme involucrado en algo que desconocía y que no me gusta nada. Triste, sí

    • Pues sí. Consumidores, y parte del mercado, incluso cuando hagamos “comercio ético”. Nuestra demanda genera su oferta… sin duda.

      No ha cambiado mucho desde los 60… sólo hemos externalizado el mercado.

    • Totalmente de acuerdo Antón

  3. cormelana dijo:

    No acabo de entender el vídeo, soy “de las de francés”, peor si siento el dolor de esa niña en mi propia piel.Las reflexiones de este hombre son interesantes pero creo que también son fruto de la búsqueda a una respuesta al dolor propio. Es cierto que hay un componente cultural y racial, no sólo en la adopción: tengo una sobrina gallega, nacida en Vigo pero mulata, y tiene que aprender a vivir con los prejuicios de algunos.
    En el caso de España, las autopridades son igual de rigurosas en la adopción nacional que en la internacional, así que la idea primera de la que surgen las otras (o con las que la relaciona) sería falsa aquí.
    Otra cuestión es el concepto adopción cuando hay familia biológica o cuando hay engaño (no necesariamente las dos cosas)
    Leo esto y me acuerdo del desastre que supone, a mi juiciio, el acogimiento internacional temporal… que ñuego se vuelve definitivo… sin apenas control ni idoneidad…

    • Sí, desde luego, la padre de que son los “padres de segunda”, desechados para la Adopción Nacional, los que llegan a Internacional, no vale para la realidad española. Otra cosa es si hay muchos padres que realmente llegan (llegamos) a la adopción con una idea muy naïve del asunto.

    • Se me acaba de borrar un post pero lo intento de nuevo.
      Por un lado quería comentar que discrepo un poco en eso de que nuestras autoridades son igual de rigurosas de cara a la adopción internacional y a la nacional.
      Tengo dos hijos adoptados, el primero en Etiopía y la segunda en Nacional, y por experiencia propia considero que los organismos en materia de adopción no han sido igual de rigurosos en ambos casos. Por supuesto que en lo que se refiere a la obtención del Certificado de Idoneidad no he apreciado diferencias, pero si en el resto del proceso. Pienso que en cierto modo y por decirlo de alguno manera, en el caso de las adopciones internacionales, las autoridades se ” lavan las manos” un poco. Es decir, contratan a empresas privadas ( hablo por mi experiencia, ya que adopté por Ecai ) y dejan la tramitación al completo en sus manos, liberándose de toda responsabilidad, ya que ésta pasa a ser de la Ecai y los padres adoptivos en todo momento. Aceptan la asignación y se acaba su hacer.
      En el caso de la nacional, antes de declarar a un niño adoptable, se aseguran de agotar todas la posibilidades para que ese niño no salga de su entorno biológico, se hace un seguimiento exhaustivo antes, durante e incluso después de la adopción. En el caso de mi hija, se que desde el primer día ha estado protegida, se hizo todo lo posible para mantenerla con su familia, y sólo cuando se confirmó que no era viable, empezaron a pensar en la adopción. Hecho esto, y elegida la que consideraron mejor familia para ella , ( no por riguroso orden de solicitud ) empezó un periodo supervisado de acople, seguido de un preadoptivo con visitas mensuales a domicilio, y después de aprobada la plena, el seguimiento sigue durante dos años más.
      Me hago carga de que no pueden controlar igual cada adopción internacional, pero pienso que si podían dedicar más medios a ello, y de que podían tomar más cartas en el asunto sobretodo cuando llueven las denuncias sobre irregularidades en algunos países.

      Pasando al documental de Masho, me surgen algunas dudas. ¿Quién graba cada paso de esta adopción? Entiendo que es un documental, pero no acabo de entender que los padres adoptivos permitan que se graben según que cosas, sabiendo que van a ser criticados.. Es un seguimiento que dura 4-5 años, durante todo este tiempo se ve claramente que los padres están fallando y nadie toma cartas en el asunto. Desde el primer día en esa habitación del Hotel Ghion, se puede adivinar que la cosa no va a ir bien, y no se hace nada, se percibe la frialdad de esa madre adoptiva y su falta sensibilidad, y yo me pregunto ¿Quién leches está grabando?, desde ese día hasta el día en que la dejan en el centro. ¿Por qué nadie actúa? Esta claro que esos padres necesitan orientación, un educador o yo que sé qué, y sin embargo se les permite experimentar y dañar a esa pobre criatura de esa manera. ¿Es la misma persona que graba la que viaja de vez en cuando a Etiopía?, ¿Cómo es posible qué si se está realizando un documental nadie informe sobre sus hijos a los padres biológicos?, ¿Cómo es que nadie protege la intimidad de esos niños y se permite que sean expuestos de esa manera?.
      No entiendo muchas cosas, es como si desde el principio se supiese todo. Lo vi primero sin los subtitulos y me quedé con ganas de saber que decían en más de una ocasión, por ejemplo el día que mandan levantarse de la mesa a al niña, realmente, es que no entiendo que tiene de anormal el comportamiento de esa niña. No entiendo porque se empeñan en tener una casa de catálogo en la que no le permiten tocar las cosas, ni como la madre tiene la poca vergüenza de dejarse grabar protestando de la niña tumbada toda tranquilota en su cama, como su cara no cambia de expresión ni como justifican su reabandono, y eso por no hablar del supuesto psicólogo que habla con ellos. Hasta las pocas veces que se le ve abrazando a la niña me parecen más teatro que realidad. Me gustaría saber 100% si todo esto es real.

      • Respecto a lo primero, de acuerdo; yo creo que nos referíamos estrictamente al tema del CI cuando decíamos que son igual de exigentes (y por tanto, a diferencia de lo que dice Lemn Sissay, los padres adoptantes en el extranjero no son padres “de segunda” que toman esta vía porque la más estricta de nacional les está vedada).

        Respecto a lo segundo, yo creo que el documental se empieza a grabar con una intención y termina siendo algo muy distinto; aunque a mí personalmente me cuesta entender que la familia adoptiva permite que se graben según qué momentos, y menos todavía, que se emitan. Pero deduzco que ellos creen que han actuado bien, que lo han “intentado todo”, que son víctimas… Igualmente, entiendo que es posible que la gente de su entorno, los que graban el documental, los servicios sociales… piensen igualmente que son unos pobres padres que han hecho todo lo que han podido para integrar a su hija pero que esta “estaba demasiado dañada para vincularse”. Idea que no comparto (por si no queda claro), creo que los problemas de vinculación están en el lado de los padres, quizás también en el de la hija, porque, ¿cómo va a vincularse con una nueva familia una niña a quien no se le permite hacer el duelo por la pérdida de la anterior?

        La escena de la comida a mí me dejó igual. ¿Qué hace que sea tan insoportable? ¿No es el umbral de la tolerancia de esta familia bajísimo?

  4. Acabo de escuchar la historia de Lemn y…..me quedo sin palabras.
    Qué tristeza.
    ¿Qué sentiría su primera familia de acogida (su familia) cuando tras 11 años llamaron al trabajador social para decirle que fuera a buscarlo?
    No me entra en la cabeza.
    Qué triste!

    • Pues no lo sé. Sinceramente, me resulta muy difícil empatizar con su familia adoptiva / acogedora, igual que con la familia adoptiva de Masho…

  5. Primera parte del vídeo: para mí no se trata de una adopción= darle una familia a un niño que no la tiene: Se ve claramente que Masho es querida, muy querida por sus padres, hermanos y otras personas que lloran por la separación. Los padres están preocupados por el futuro de sus hijos y quieren mantener el contacto. Y llegan los adoptivos como “los salvadores del primer mundo” para darles una educación y oportunidades como ser “médicos y volver para ayudar a su gente”. Me parece repugnante.
    Si un niño tiene una familia(sea padre y madre o monoparental o una abuela )que le quiere y le cuida el que no disponga de las mismas cosas materiales, opciones de estudio etc… no es motivo para promover una adopción.

    • Tienes razón. Sin embargo, la adopción en Etiopía es así muy a menudo. Lo es en los dos casos de los que hablamos aquí (aunque la de Lemn Sisay es una adopción nacional) y lo es en muchísimos otros casos de niños que han llegado a nuestras familias. No son niños robados (salvo excepciones), pero sí son niños que seguirían en sus primeras familias si no hubiera aparecido un señor siniestro ofreciendo promesas de un futuro mejor – y a veces algo de dinero – a cambio de esos niños tan codiciados.

      No perdamos de vista, además, que con el dinero que nos gastamos en adoptar a un niño, él y toda su familia podrían vivir dignamente hasta llegar a adultos.

  6. En el caso de Lemn aunque él diga que no, hay que situar los hechos en el momento histórico en que sucedieron; años 60, madre soltera, etíope (imagino que estudiante en Inglaterra) y negra, que da a luz en casa para madres solteras con monjas por medio (más Sor Marías?). Sus padres adoptivos no lo querían, eso está claro y entre ellos el vínculo no llegó a consolidarse. Creo que se trata de un caso con todos los ingredientes para que saliera mal y que tuvo muy mala suerte. No tiene nada que ver la adopción interracial en 2013 con la de 1960.

    • No… de hecho, ni siquiera tiene que ver exactamente con la adopción interracial, como me hace notar M. A un niño blanco, podría haberle pasado exactamente lo mismo…

      Creo que el nudo del problema no está en la diferencia racial, sino en la incapacidad de los padres adoptivos / acogedores para vincularse, para considerarlo hijo. Quizás tras esta incapacidad hay también algo de racismo, no lo sé… a mí leerlo, oír el vídeo, me hizo pensar mucho en lo que contaba Jeannette Winterson en “¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal?”. En este caso no es una adopción interracial, pero la madre es igualmente un monstruo, la única diferencia es que nunca deja de considerarla su hija, por muy imperfecta, pecadora y lesbiana que sea… ella misma dice “es un monstruo, pero es mi monstruo”.

      Sin embargo, sí creo que para un niño que crece sin referentes, sin familia, sin lazos… y como él mismo dice, se pasa “la mitad de su vida adulta buscando a su familia biológica”, el no conocer su cultura, su idioma, su país de origen… le puede hacer sentir mucho más desarraigado de lo que se sentiría si no hubiera una diferencia racial / geográfica.

  7. Brutal la escena de la comida en la que envían a Masho a su habitación sin comer. Aún sigo sin entender qué “trouble” estaba haciendo la niña. En cuanto a las quejas de la danesa “movimientos repetitivos con la boca, rascarse la pintura de uñas con ojos de loca”. Mi impresión final es que es ella la que debería recibir tratamiento.
    P.S. sigo sin creer al 100% que este reportaje sea real.

    • Yo pensé lo mismo. Una niña que está sentada, come en silencio, cuando le dicen que se vaya, se levanta sin chistar y se va a la habitación… ¡¡¡¡me gustaría que la danesa esta comiera un par de días con mis hijos!!!!

  8. Sin palabras… Dolorosísimo el video. Pero ¿De verdad no se puede hacer nada para ayudar a Masho a volver con sus padres a Etiopía? ¿Nada se puede hacer para evitar que haya otras Masho? No sé que me resulta más repugnante, si la actitud de los padres adoptivos o la del psicólogo. No llego a entrnder cuál es el problema de conducta tan terrible. ¿Le faltarán partes al video? Porque de lo que yo vi, la más enferma de todos es la madre adoptiva. Masho tiene la actitud que cualquier persona sana tendría en sus circunstancias. Esto es sencillamente indignante. Tampoco es para ahora demonizar a las adopciones imternacionales. Conozco casos en lis que todo anda bien, pero basta que haya un solo caso como éste para cuestionar todo el sistema.

    • Totalmente de acuerdo. Yo también volví a ver el vídeo buscando si en la versión “incomprensible” en danés había algo que se me había escapado… Que falta de empatía, que falta de sensibilidad, la de estos padres… y el psicólogo… sin palabras.

      Muchas adopciones internacionales salen bien, a veces de forma fluida, a veces con mucho esfuerzo por todas las partes. Pero el caso de Masho no es un caso único, y me pregunto, como Lemn Sisay, ¿cuántas adopciones “buenas” compensan una mala?

      No tengo ni idea de si se puede hacer algo para que vuelva a Etiopía. En el caso que conozco (en España) tampoco se hizo nada a pesar de que había una familia en Etiopía… supongo que consideramos que es mejor que crezca como español (o danesa) en un centro de menores que que tenga una familia en un país como Etiopía… tremendo.

  9. Sin palabras…

  10. Para mi, quizás el origen de los problemas de Masho, es que nadie le explicó nada, de golpe sus padres la sacan de su casa y la llevan a un orfanato, y sus padres desaparecen de golpe, le dicen que van a comprar al mercado y se van. Quien no se sentiria descolocado ante una situación así. Es normal que la niña no entendiera nada y quizás unido a unos padres que no supieron explicarle las cosas, propició que no se creara el vinculo necesario entre ellos. El niño era muy pequeño y igual por eso fué más fácil, pero una niña de 3 años ya es consciente de las cosas y probablemente no entendiera nada.
    No creo que podamos juzgar a los padres adoptivos cuando van a buscar a los niños, para mi llegan, igual que llegan la mayoria de padres que llevan mucho tiempo esperando tener unos hijos por la via adoptiva. Con ilusión, ganas y satisfacción de ver su sueño realizado. Otra cosa es como gestionaran después la relación con los niños.
    El video me pareció tremendo y te deja el cuerpo con una sensación de tristeza…

    • Juzgar no me gusta, está claro. Pero lo cierto es que no puedo entender bajo ningún punto de vista a estas dos familias. Ya no se trata de adopción transracial, simplemente de adopción y de sensibilidad. Qué no sabían dónde se metían? Muy pocos lo sabíamos. No veo casos tan graves como para interrumpir la adopción, ni veo que hayan agotado todos los recursos. Y el papel de la agencia danesa Dan Adopt y de su representante etíope es nefasto. Y sigue abierta…

      • Pues yo creo que desde el momento en el que deciden grabar y emitir una vivencia tan dura y tan íntima como esta, se exponen a ser juzgados. Entiendo que ellos han dado permiso para emitir este documental… y yo me confieso incapaz de ver en los comportamientos que muestran de Masho ninguna razón para reabandonarla… en cambio, sí me resulta fácil deducirlos de la actitud de la madre…

    • Sí, efectivamente, es muy difícil que una niña pueda gestionar algo así sin ayuda. Pero hacerlo, ofrecerle esta ayuda, es un compromiso que adquirimos los padres cuando decidimos adoptar.

      Creo haber contado en algún lado, que con mi hijo mayor llegaron de Etiopía dos niños en los que Masho me hizo pensar mucho. Y. tenía 6 años, su tío le había dejado en la casa de acogida después de la muerte de su madre, pero le había dicho que cuando su madre se curara, irían a por él; K. tenía 4, su madre la había entregado siendo enferma terminal, pero la niña no había asumido – ni nadie le había contado – que probablemente estaba muerta. Para ellos, la adopción, la llegada de unos padres sustitutos, fue algo que les volvió locos, absolutamente. Recuerdo escenas parecidas a la de la habitación del hotel (no recuerdo mucho del amariña que aprendí, pero desde luego la frase “quiero ir con mi madre”, no se me olvidará jamás). Como estos, conozco algunos casos más… y todos han requerido esfuerzo, comprensión, empatía y sensibilidad por parte de los padres adoptivos… en algunos casos se ha resuelto hablando mucho, en otras, encontrando información fehaciente con la familia biológica, o incluso retomando el contacto… han tenido que buscar soluciones imaginativas a problemas muy sofisticados. Y puedo decir que la mayoría de esos niños han podido hacer su duelo y seguir con su vida. Esto no hace que el dolor desaparezca, quizás ni siquiera la rabia… pero sí permite qeu quede espacio para muchas otras cosas.

      Para mí, el error de los padres de Masho, de los padres de Lemn Sissay, no es que no estuvieran preparados para un hijo difícil (si es que lo eran, que en el documental no lo veo), o que no se vinculara (si es que fue el niño el que no se vinculó y no los padres); para mí, el error es que no asumieran que un hijo es para siempre, que no hay vuelta atrás, pase lo que pase, por difícil que sea.

      • En el caso de Lemn yo lo que veo claramente es que Lemn no era un niño adoptable. Tenía una madre, a la que nadie le preguntó si quería entregar a su hijo. Directamente se lo quitaron (¿robaron?), para hacer “lo mejor para la sociedad y lo mejor a los ojos de Dios”.
        Me imagino a la madre, joven, negra, extanjera,asustada…..y me imagino al aparato burocrático funciando para “solucionar el problema”….
        Entiendo que la madre biológica nunca firmó la renucia a su hijo (¿por qué iba a hacerlo?) y por eso fue siempre un niño “acogido”.
        Tremendo.
        No es una adopción, es un robo, es un fiasco. Un fracaso más de la sociedad. y la víctima, el menor.

      • Sí, efectivamente… como tantos casos en España en la misma época (y una década más tarde, y dos)… y como tantos casos incluso en la actualidad en AI, aunque en este caso, que haya o no renuncia de los padres parece ser un detalle sin importancia.

        En el caso de los niños que llegaron con B., en el de Y. sí se pudo rastrear la historia, y, efectivamente, la madre había muerto, el tío lo había entregado en adopción (y le había mentido); en el de K., no se pudieron recabar datos, así que la versión oficial es que la madre era enferma terminal y probablemente murió. Pero hay otros casos, en los que los parecidos entre la versión original y la real son pura coincidencia… Como en el caso de Sissay.

  11. No he podido ver los videos todavia, pero no dejo de pensar en la cantidad de veces que las familias de adopcion internacional se quejan de que por un simple papel no pueden sacar al ninio del pais…. solamente burocracia, y con frecuencia de la parte de la embajada, que estan hasta la coronilla de falsificaciones burdas.

  12. Sólo he visto los primeros 20 minutos del video y me siento terriblemente mal. Yo inicié un proceso de adopción pensando solamente en mi, yo quería ser madre, no me paré a analizar que podría estar pasando al otro lado.
    Este vídeo me ha hecho ponerme, por primera vez, en el lado de la familia biológica y en el de esos niños que son queridos y tienen una familia. Realmente esto no debería suceder nunca.
    Lo dicho, me siento terriblemente mal.

  13. he visto los primeros 16 minutos es espeluznante

  14. No sé si se permite que los que opinamos contestemos a otros Madre de Marte, si es así querría decirle algo a Nuria: Si algo hay que tener claro y seguro que has escuchado esto antes es que en la adopción se trata de darle una familia a un niño que lo necesita y no un hijo a unos padres. Por otra parte la adopción no es siempre así, como en el vídeo.. Hay países donde los menores son huérfanos o han sido abandonados realmente. No tienen padres u otra familia que quede atrás. Si finalmente tu deseo es adoptar con todas sus consecuencias, infórmate bien y busca un país que te ofrezca estas garantías.

    • Por supuesto que puedes contestar, opinar, preguntar, responder… lo que quieras. Creo que una de las gracias del blog es el intercambio de opiniones, que tiene mucho de “foro”. Y sí, estoy de acuerdo en que hay muchos menores que sí necesitan una familia… pero no son siempre los bebés sanos (y de sexo femenino) que la mayoría de adoptantes parecen preferir, ni están en los países donde los trámitos son sencillos y rápidos…

      • De acuerdo también en que el primer paso es querer ser padre o madre y después decidir la vía. Si no es asi mejor acoger o apadrinar. La maternidad/paternidad nace de un deseo legítimo pero egoísta. La adopción es un camino incierto, costoso emocional y económicamente y ¿quien no desea que el peque tenga los menores traumas posibles?. Se va con la idea de a más pequeño menos problemas. Yo en mi primer proceso quería un bebé (si era niña mejor aunque sobre el sexo no dije nada) y sano. Ahora que estamos “más curtidos” vamos a por uno de 3 años (más no nos dejan en menores) y con necesidades especiales. Quiero decir que una vez conoces este mundo vas cambiando, evolucionando y perdiendo algunos miedos.
        Otra historia es la de aquellos que entran en el proceso por tener una “chinita es que son taaaaaaaaan monas” (imaginar el tono irónico), o como leí una vez en un foro buscando una niña de 4 años rubia y de ojos azules. Estos daria para un libro.

      • Yo viví una evolución paralela, aunque nunca quise una niña (ni un niño, me daba igual… aunque nadie lo creyera).

        Me llama la atención tu pregunta: “¿quien no desea que el peque tenga los menores traumas posibles?”. Pues sí. Pero entonces, ¿cómo explican las familias que pueden tener hijos biológicos que quieren adoptar? ¿Por qué prefieren un niño con su mochila, donde puede haber desde abandono (como mínimo separación), hasta malos tratos, negligencia, institucionalización? ¿Por qué prefieren un niño que además de las pérdidas que ya ha vivido, pierde, en el caso de la AI, el idioma, la luz de su tierra, vivir en un entorno donde la gente se le parezca, los sabores, los olores? ¿Por qué prefieren un niño que no conocerá su historial médico? ¿Que no tendrá conexiones genéticas? ¿Que tiene una parte, pequeña o grande, de su historia, que no llegará a conocer jamás?

        Siempre pienso, cuando alguien pregunta cómo explicarle a los técnicos del CI porque prefieren adoptar pudiendo tener hijos biológicos, que si son capaces de responder a estas preguntas, tendrán la respuesta.

    • Si Marta estoy de acuerdo en que en la adopción se trata de darle una familia a un niño que la necesita, pero también estoy segura que el iniciar un proceso de adopción por parte de alguien es la consecuencia de un deseo de ser padres/madres, ¿cuántos adoptantes basamos nuestra decisión en el hecho de que hay niños que necesitan una familia sin tener previamente un deseo de ser madres/padres? Otra cosa es que queriendo ser madres/madres te decantes por uno u otro modo de serlo.

      Bien es verdad que antes de tomar la decisión se debería profundizar en el tema y analizar que consecuencias puede tener esa nuestra decisión.

      • Yo creo que la adopción tiene que nacer del deseo de ser padres. Esta tiene que ser la motivación principal, el eje del proceso. Pero optar por la adopción y no por la vía biológica, si es posible esta vía, sí tiene que ver con el deseo (acertado o equivocado) de darle a alguien una familia que no tiene… yo nunca quise salvar a nadie, ni hacer una obra de caridad, ni espero agradecimiento… pero no habría adoptado si no hubiera habido en el fondo de mi cerebro la idea de que mis hijos estarían mejor después de que les adoptara que antes.

  15. Yo vi la película en su momento en danés, y aunque entiendo muy poco, me bastó para saber que no puedo volver a verla, pero me parece importantísimo que se vea: porque mientras los padres adoptivos están contentos, felices, se ve el contraste con los padres etíopes. Y además se ve como, con el paso del tiempo, éstos están cada vez más desesperados, desgarrados, tristes, rabiosos, desolados… Por ahora, sólo estamos viendo la AI desde el punto de vista (feliz) de los padres adoptantes, pero ver el sufrimiento de esa niña – y el de sus padres es un mazazo de realidad increíble. La contraposición de las imágenes entre los daneses y los etíopes, que dejan a sus hijos… da para mucho que pensar.
     

    • Estoy de acuerdo en que ver esta película puede ser un buen ejercicio para todas esas familias que colocan a los padres biológicos en un limbo extraño; para los que consideran que no hay que entrar en contacto con ello, que hacerlo puede perjudicarles; para los que afirman que los únicos padres verdaderos son los adoptivos; para los que dicen aquello de que “las familias biológicas ya tomaron su decisión”…

  16. Ahora que el documental ha salido subtitulado, ACT ha creado una campaña para recaudar fondos (también por PayPal) para devolver a Masho a Etiopía. Acaban de formar un grupo de Facebook, es en abierto: https://www.facebook.com/groups/273612776105357/?fref=ts

    No tengo tiempo de meterme en él, pero no sé si será tan fácil, porque, por lo que oí a la directora del documental, Masho sigue en un centro danés, pero no habrá dejado de ser “hija” de sus padres adoptivos, porque, que yo sepa – pero hablo sin certeza – entregan la custodia, pero no la patria potestad. Y si no recuerdo mal, la directora también decía que sus padres etíopes pensaban que Masho no podía volver con ellos, que estaría acostumbrada a tener más cosas.

    Qué desgracia… A mí la única sensación que me queda es que las buenas intenciones pueden ser realmente el camino del infierno. Dos familias destrozadas, una niña que no sé si podrá querer y sentirse querida jamás, hermanos separados, tantas mentiras, tanto dolor… 

    La imagen de Masho mirando, totalmente desconectada, a su “madre” danesa cuando le anuncia que la deja es una de las imágenes más desoladoras que he visto jamás, esos ojos reflejan uno de los vacíos más profundos imaginables.

    • Lo q me preguntó es con qué intención o fin empezaron a grabar la vida de estos niños…para hacer un reality de la adopción? Parece que desde el principio estaba condenado a acabar mal.
      Pobres niños…porque a saber como digiere también el pequeño el reabandono de su hermana según vaya creciendo,no?

      • No, en absoluto, el documental jamás se hizo pensando en que la cosa saldría mal. De hecho, la directora cuenta “yo pensaba que la adopción era algo bueno”. ¿Cómo iban a imaginar lo que pasaría? Se grabó durante cinco años, años en los que no sólo estuvieron trabajando con la familia danesa, sino también – y yo creo que eso es lo que lo hace diferente, interesante e importante – con la familia etíope, porque las familias de origen son las grandes olvidadas, las invisibles. Creo que además de la mirada de Masho, que es absolutamente demoledora, la evolución de los padres etíopes – su pena, su desesperación, cómo se encuentran con mentiras y más mentiras, cómo les olvidan una vez que han entregado a la “mercancia”, porque una vez que han dado a sus niños ya dejan de importarles a nadie – y eso no solemos verlo ¡nunca!
        Voy a ver si rastreo la entrevista con la directora del documental, porque de algún modo, refleja nuestro propia sorpresa y evolución ante la adopción, de pensar que es un gran acto positivo a ver que tiene muchos más claroscuros de los que pensábamos.

      • Aquí hay un texto explicativo de cómo, por qué y con qué intenciones se grabó este documental: http://mercymercy.dk/readMore_gb.html

    • En el documental, la madre adoptiva de Masho dice que ellos no dejarán de ser sus padres, que no se le buscarán unos nuevos padres. De lo que piensan los padres etíopes de la posible reintegración en la familia, en el documental no se dice nada… yo sí creo que seguramente sería difícil reinsertarla en su familia de origen, como lo es la adaptación a su nueva familia de cualquier niño adoptado; pero no estoy tan segura de que fuera necesariamente malo. Lo material, además, podría haberlo aportado la familia adoptiva / abandonadora.

      En cualquier caso, está claro que la que paga el peor precio es esta niña, que al final, es la única que no tomó ninguna decisión.

  17. Lemn Sisay precisamente ha escrito en su blog sobre la película, y publica una frase de la directora del documental:
    “I have observed people who acted with the noblest of intentions, but all subsequently became wrapped up in an industry fueled by trauma. My intention was never to expose these people, but rather to understand their struggle.”
    “He observado a gente que actuó con la más noble de las intenciones pero todas se vieron envueltas por ello en una industria impulsada por el trauma. Mi intención nunca fue exponer a esta gente, sino entender su lucha”
    (Al parecer, la madre danesa tuvo incluso que recibir protección policial tras el documental al recibir amenazas. Ella afirma que si accedió a que saliera el documental era por avisar a otros).
    La entrada completa y la opinión de Sisay está aquí:
    http://blog.lemnsissay.com/2013/03/02/mercy-mercy-mercy-mercy/#.UTHdVwNq93c.facebook

    • Pero es que ya empezó mal la historia…los padres bios no parecen entender lo que supone la adopción, no se les dice la verdad a los niños(o a Masho por lo menos)…y todo filmado????? No lo entiendo muy bien, la verdad…

      • Es que yo creo que precisamente esa es una de las grandes denuncias de la adopción – los padres etíopes no saben lo que significa entregar a sus niños – lo que se olvida muy fácilmente. La directora ha explicado a menudo que ella comenzó el documental pensando que la adopción era algo bueno – y que nunca imaginó lo que pasaría en estos cinco años. Mucho menos este final. Y que los padres fueron engañados es, por desgracia, la realidad de muchas, muchas, muchas adopciones. No sólo en Etiopía, sino en tantos países… La historia de esta pareja no es distinta a la de muchas que hemos oído (padres engañados, no se les pasan los informes de seguimiento, no les dicen que los niños no vuelven, les prometen que volverán convertidos en médicos, o en ingenieros, que vendrán a ayudarles…).
        Hace poco salía un reportaje de las adopciones en Uganda en la CNN que se podía convertir en una plantilla para cualquier proceso reciente en el mundo adoptivo: Guatemala, Vietnam, Etiopía… Es siempre la misma historia, repetida con víctimas nuevas.
        Y si está todo filmado es por la misma razón por la que tantos y tantos padres adoptivos se han encontrado con la verdad a poco que han buscado: porque los que mienten, engañan y trafican con niños lo hacen con tal impunidad que les da igual. Seguro que nunca pensaron que la directora volvería varias veces a filmar a los padres, que seguiría el desarrollo del proceso. Y tampoco sabemos todo: esto no llega a ser ni una hora de un proceso de cinco años vivido en dos países, falta mucha información.
        Y aún así, hay muchos futuros padres adoptivos que lo han visto y que siguen pensando que eso le pasa a los “otros”, que a ellos no, que ellos se fían de las autoridades, y de su ecai, y del proceso, que por eso hay tantos juicios. Y mira, los daneses conocieron a los etíopes y… ¿de qué sirvió? Los futuros adoptantes sólo quieren “su” niño, el resto lo ignoran con gran eficacia.

      • Marga me pasa este enlace: http://adoptarenafrica.blogspot.com.es/2013/03/el-aumento-de-adopciones-en-uganda.html, que contiene algún párrafo que puede ayudar a entender muchas cosas, aunque habla de Uganda, pero creo que en Etiopía la cosa es parecida:

        “Freda Luzinda trabajó en la embajada de Estados Unidos en Kampala, Uganda, donde durante dos años se dedicó a tratar los visados de adopción. Ahora es la directora nacional en Uganda de La Voz de un Niño, una organización que promueve los derechos de los menores y su bienestar.
        Ella dice que muchos padres biológicos en Uganda no entienden lo que realmente significa la adopción y que no hay ninguna palabra para “adopción” en la lengua local ugandesa.
        “Puedo decir que alrededor del 60% de los padres biológicos con los que hablé no entendía lo que era la adopción”, dijo Luzinda.
        Muchos padres biológicos no entienden que la adopción es permanente, creen que pueden recuperar a sus hijos de nuevo más tarde. Estos conceptos erróneos son parte del problema, pero no el único”.

        Hace algún tiempo, por ejemplo, leí un reportaje sobre un niño mayor, adoptado en Etiopía por una familia estadounidense, que llegó a la casa con un papel donde llevaba apuntado el teléfono móvil de sus padres, para poder mantenerse en contacto… la familia lo supo a través de una de sus hijas mayores (también adoptada en Etiopía, que conservaba el amariña), y creo recordar que consideraban muy perniciosa la posibilidad ee manetner los lazos… Tremendo.

        Suscribo palabra por palabra el último párrafo de tu texto.

  18. La historia de Lemn Sissay hace llorar….como va a poder una persona crecer sin saber quien es , de donde viene…con tanta incertidumbre??? y menudos estados los de los años 60 que jugaban a ser dios.
    Cada entiendo menos qué es eso de esperar a que llegue el momento a que el niño esté preparado para hablare de su pasado, de sus orígenes, de la familia biológica !! y si no lo preguntan? cuando sí que sabemos que TODOS se lo preguntan a sí mismos.
    Yo no pierdo oportunidad para hablar del tema con mi hijo, tiene las fotos de su familia bio a mano y en un mes viajamos con él al país del que vino hace dos años y medio y veremos a su familia biológica. El no lo ha pedido (sí el a volver a Etiopía) pero por ahora va asimilando todo con naturalidad por lo que no veo en qué puede afectarle negativamente esta espera y en qué podría beneficiarle hacer ese viaje dentro de unos años…
    Puede que seamos unos incoscientes pero creemos que por ahora nos está funcionando bien o eso parece…

    • No quiero hacer del abogado del diablo porque por mi no existirían las ECAIs y casi la totalidad de que han trabajado o trabajan en ellas estaban en la carcel…pero en Etiopía la familia biológica asiste al juicio en el que la jueza les explica lo que és la adopción y estos tienen que ratificar su decisión. Sé que han asistían familiares falsos…pero creo que ahora el control es mayor.
      La madre biológica de mi hijo sabía que NUNCA iba a volver a saber de él y no se lo creía cuando le llegaron noticias y fotos de él.
      Y por otro lado las familias biológicas son pobres, puede que analfabetas…pero no tontas y sabiendo el peso que tienen los rumores en Etiopía, si todas estas familias hubiesen sido engañadas me extraña que hoy en día puedan seguir con la misma táctica, no?

      En cuanto al documental danes, quería decir que hace 5 años cuando rodaron la despedida de los niños de su familia biológica, ya estaba claro que estos no sabían lo que hacían…y todo siguió su curso, no hubo nadie que lo denunciase.

      • No hace falta que vayan familiares falsos. yo conozco casos en los que una mujer ha dado en adopción a su sobrino como si fuera huérfano, y su hermana (madre del primer “huérfano”) ha dado en adopción al hijo de la primera mujer como sobrino huérfano. En un país donde mucha gente no tiene documentación, no están inscritos en el registro civil… ¿cómo controlar estas cosas? Estas mujeres eran tías auténticas de los niños que entregaron en adopción… por no hablar de los bebés, “convenientemente” encontrados en lugares públicos, sin ninguna posibilidad de establecer filiación…

      • La relaciones familiares son muy distintas en, como mínimo, algunos países africanos. En algunos sitios “madres” y “padres” lo son los biológicos y sus hemana/os (y me imagino que cuñada/os también). Sin conocer la cultura de cada país es muy difícil opinar. Mejor dicho, podemos opinar, pero tenemos que tener en cuenta que estamos utilizando nuestros puntos de referencia, no los suyos, ni siquiera unos a medio camino.

      • Estoy de acuerdo. Igualmente, cuando los códigos culturales son tan distintos, es difícil saber que realmente entienden por adopción lo mismo que nosotros.

  19. Steffi, antes de leer tus comentarios he escrito uno en el que decía que no entendía bien quién y por qué había grabado todo el programa. Ahora lo entiendo, pero sigo pensando que podían haber facilitado algo de información sobre los niños a los padres biológicos e incluso se podían haber puesto más medios para evitar ese final. Pero como dices, hemos visto 5 años resumidos en una hora y media, así que supongo que no nos podemos hacer una idea real de todo lo ocurrido.
    En relación a lo que comentas de Uganda, precisamente hoy en el blog Adoptar en África tratan ese tema.

    • Hola, Marga:

      Como imaginarás, no tengo todas las respuestas, pero la directora del documental ha respondido muchas de esas preguntas.

      – La directora cuenta en una entrevista que la agencia de adopción les dijo a los padres que se estaban muriendo (creo que tienen VIH, pero están vivitos y coleando). Ella fue a filmar la entrega de una madre a otra madre porque pensaba que sería una historia triste, pero con esperanza. Pero dice que la actitud de Sinkinesh, la madre etíope (a mí es que no me gusta el término biológica, porque yo soy madre adoptiva, pero también biológica al 100%) no le parecía de esperanza. Algo le parecía raro… Pero también explica que al principio no tenía una buena traducción, que fue sólo más tarde cuando empezó a hilar, cuando tuvo más tiempo y una buena traducción. (Si no me equivoco, en las primeras ocasiones el traductor es el de la ecai).

      – Le preguntan a la directora si no quiso intervenir, y dijo que sí, claro que quiso, muchas veces. Pero dice que intervenir suponía (y esto lo he apuntado para ponerlo literal) que si intervenía tenía que acudir a las autoridades – las mismas autoridades que habían permitido el crimen.

      – En cuanto a no dar información a los padres etíopes sobre sus hijos dice que tenía un problema de lealtades, porque debía respetar el acuerdo al que había llegado con los daneses, que al fin y al cabo, eran los que le habían dado el contacto con los etíopes, y éstos habían dejado bien claro que no querían una adopción abierta y que no querían tener contacto.

      – Respecto a los padres daneses afirma que eran dos personas deseosas de hacer lo correcto: que leyeron todos los libros correctos, que fueron a todos los cursos correctos, pero que se perdieron en el camino. Y que contactaron con sus autoridades cuando todo se les hizo demasiado grande e inmanejable. Y dice “nobody really listened…”: nadie les escuchó realmente.
      Cuenta que cuando vio que entraban en esta historia los que se suponía que iban a arreglarlo todo, los expertos, “era como un thriller americano: estás deseando todo el tiempo que lleguen los buenos y arreglen todo. Yo tenía esa esperanza. Y luego te das cuenta de que los “buenos” son mucho peores que todos los anteriores”.

      Creo que todos deseamos encontrar algo en esta historia que nos haga pensar que algo tan horrible le pasó a estas familias porque hicieron mal algo: que son malos, o no estaban preparados, o que los padres etíopes se hicieron los locos… Queremos pensar que sólo “ese” caso es chungo, pero la verdad es que esta historia es, por desgracia, muy similar a otras parecidas, aunque quizás no todas tengan un final tan horrible – o no hayan sido filmados.

      Pero… ¿padres adoptivos que no quieren saber nada de la familia de origen? La gran mayoría. ¿Familias de origen engañadas? La gran mayoría. ¿Autoridades que colaboran en el fraude, sea mirando para otro lado o desentendiéndose? La gran mayoría. ¿Niños dados en adopción con familia viva? La gran mayoría. ¿Adopción como negocio? Pues… pues… eso.

      • Gracias por las aclaraciones.

        Sin embargo, hacer este documental… no deja de ser una manera de intervenir, y de denunciar.

        Yo también creo que tiene muchos elementos en los que muchos padres adoptantes en Etiopía (y en otros lugares) podemos vernos como en un espejo… yo conozco casos no tan distintos, y algunos, que aún están por “finalizar” (si se puede hablar de final en esto) no apuntan maneras de terminar mucho mejor…

        ¿tú has conseguido entender qué es lo que les molesta de Masho? En otro artículo (que he colgado más arriba) he leído que fue sacada de la familia de acogida (creo que la tercera después de la biológica) por agredir a la hija biológica de la casa… y llevada a un centro…

        Realmente, la AI, la adopción, debería consistir en encontrar una familia para un niño que no la tiene; pero más veces de las que queremos imaginar y creer (y una sola vez sería demasiado) acaba consistiendo en sacar a un niño de una familia para que termine en un centro. Los casos de Lemn Sissay y de Masho son extremos, pero no son aislados…

  20. Os paso una de las entrevistas de la directora sobre la película.

    Katrine Riis Kjær’s Harrowing Look at Adoption in ‘Mercy Mercy’

    Continuing our spotlight on TFI alumni premiering at IDFA, here Mercy Mercy (Gucci Tribeca Documentary Fund) director Katrine Riis Kjær describes how she developed her moving documentary. In the film, Kjær looks at International adoption. It seems like the perfect solution to a heartbreaking imbalance: poor countries have babies in need of homes, and rich countries have homes in need of babies. Unfortunately, she learns a lot of the orphans are not orphans at all.

    I incidentally met Henriette—the adoptive mother— when I was commissioned to make a nationwide primetime TV documentary series on first time parenthood for Danish TV2. Henriette showed me a picture of her children-to-be, Masho and Roba, with their biological mother and father, who were supposedly dying of AIDS.

    At that point I considered adoption to be an act of doing good but being the mother of five myself, I knew I had to meet these parents who chose to give away their children to secure their future before they would both die. And I wanted to witness the meeting between the two couples, where the dying parents meet the adoptive parents. So I went to Ethiopia. But there I found a much more complex story that I could ever have imagined.

    The Ethiopian parents—Sinkenesh and Husen—were NOT dying. Neither did they have AIDS. In fact they came across as healthy and caring parents, but they were in distress after recently being diagnosed with HIV. They were encouraged to the adoption by the orphanage and local adoption agency and believed that the new family in the West would be like an extended family who would help them in the future. As is the tradition of local adoptions inside of Ethiopia. For me it was hard to witness parents, giving away their children—not as a last solution—but out of what seemed to be misinformation, misbelief and distress.

    The Danish parents on the other side had used all their savings on becoming adoptive parents after trying to have children of their own for seven rough years. They were full of the best intentions in meeting the children and what they believed was dying parents, and promised the biological parents that they would take care of their children for the rest of their lives.

    I came home and struggled hard to convince my broadcaster that I had the material to tell the story from two perspectives, but it was only the Danish perspective that had an interest and I delivered a TV documentary out of the Danish POV- but I felt a need to understand the full story, and on my own investment I went back to Sinkenesh and Husen – and saw the parents—one year after—still hoping for letters about the children and the economic help of what they believed was their new extended family in Denmark.

    Gert and Henriette, the Danish couple, wanted to become parents, but were not prepared to meet the needs of children who already had parents, and who had suffered losses as a consequence of the adoption. I went to visit now and then, and saw a family with the best intentions struggling to make the adoption work, without success. Already three weeks after their homecoming they started to ask the social welfare for help and counseling in how to handle Masho. But no help was given. After two and a half years of trying it comes to an emotional disaster for both Masho and her adoptive parents.

    It has been an increasingly emotional load following this story, with many ethical dilemmas, and it has become harder not to become a participant in the unfolding drama. Often I wanted just to quiet, but I had witnessed an adoption process that did not meet the intention of adoption as a measurement on child protection. I had seen the consequences it had to a child, and the parents on both sides of the globe, and I could not keep my eyes shut. My best argument to want to keep pursuing the story in both Ethiopia and Denmark was my wish to finalize these characters that were undertaking a dramaturgic development in understanding that the dreams they all started out with turned into something completely different. I want to see them as they all start a new life, as they come to terms with the consequences the misinformation given to both sides has affected them. I wish to understand the magnitude of the consequences of international adoptions for all involved and show the consequences that misinformation may lead to in the process, and to tell the story where you, the audience, may not agree with all the acts of the protagonists along the way, but where you do understand their motives. And further more I want to strive for the cinematic sense of the film, opening the scenes up, giving them the sense and feel of the characters and the two very different ways of life, society and nature in both Ethiopia and Denmark.

    I am not against adoption, but I will question if there is a side to the adoption industry that sometimes puts commercial goals above human needs. I want you to see and feel the consequences of a supply and demand system for a child and question why we help the way we do. To this effect, it is my desire that this story, with its unique access, should be an image of the inequalities and absurdities of the world.

  21. Es demasiado duro creer/ver que nos ha podido pasar eso. Se niega la evidencia hasta la saciedad. Países en casi estado de guerra con grandes movimientos de gente(Mali) tienen futuros adoptantes luchando para que se abra la adopción ya otra vez!!! Ocurre en TODOS los países, y quien no ve es qeu no quiere hacerlo.
    Actualmente soy partidaria de adopciones de niños mayores y/o con algún tipo de necesidad especial. Claro que resulta que en algún país tener un tatuaje pequeño en la cara es una necesidad especial. Hecha la ley hecha la trampa.

    • Yo una vez leí en un foro a una adoptante en ciernes que consideraba que aceptar un niño con caries era aceptar necesidades especiales!! En fin, sin palabras.

  22. Gracias steffi! Ya sabes que soy consciente del negocio que es la Adopción Internacional, pero de verdad que no lograba entender la postura de la directora del reportaje. Leyendo la entrevista se me han aclarado todas las dudas. Es el típico documental que piensas que todos los padres y futuros padres adoptantes deberían de ver. Pero lo triste es que sabemos que eso no les hará bajarse de su burro, ya que como decís ” son excepciones y a nosotros no nos pasará “.

    • De hecho, si os fijáis, hasta nosotros, que somos bastante críticos en general, buscamos explicaciones, razones, la frialdad de la madre, etc etc… Buscamos la manera de excluir esta historia del discurso sobre adopción…

  23. No me convence…la “madre” danesa desde el minuto 1 es un monstruo. En ese momento deberían haber dejado de grabar e irse a denunciar.
    Y a los que les dieron la idoneidad también.
    Y a los técnicos daneses que hacían los seguimientos postadopción también.

  24. Y que sólo salgan en adopción niños verdaderamente huérfanos que se encuentren en orfanatos por un periodo superior por ejemplo a un año?

    • Con esto también se hacen, o hacían, trampas… en los papeles de mi hijo mayor figura como parte contratante un orfanato en el que él jamás puso un pie… Y también podría dar lugar a algo tan perverso como que se “guardaran” en orfanatos a niños qeu tienen familia durante un año para convertirlos en adoptables… la verdad es que yo le veo mala solución al asunto.

  25. Por falta de tiempo no he acabado de ver el documental, ni tampoco he leído con atención todos los mensajes. Sin embargo me gustaría comentar mi sentimiento de dolor y desconcierto actual en relación a unos comentarios en la sesión de formación grupal para la obtención del CI (hace 6 años). Había varias familias que solicitaban adopción en Etiopía; se hicieron comentaron varios mientras tomábamos el café… El caso es que una pareja (con hijos biológicos) preguntó directamente a las técnicos que llevaban la sesión si era pertinente continuar su camino. Abiertamente dijeron que pretendían adoptar (en lugar de tener otro hijo biológico) si podían ayudar a un niño que ya existía, no si lo sacaban de su familia. Una de las técnicos abiertamente dijo que sí que los ayudaban; es decir, que los niños si necesitaban una familia. Me imagino que habrá de todo, como en todas partes, pero a mi (que me duele el alma por la historia de mi hija) me dolería todo (alma, cuerpo…) si supiese que antes de adoptarla yo estaba con su familia y la cuidaban en la medida de sus posibilidades.

    • Pues así es en muchos casos. En el de mi hijo mayor, por ejemplo… descubrir esto, (tragarlo, digerirlo, asimilarlo) tiene mucho que ver en cómo ha cambiado en estos años mi visión de la adopción. De este descubrimiento nace, entre otras cosas, este blog…

  26. Yo creo que actualmente ya no se falsifica la documentación con tanto descaro. Lo que no se debía permitir es que los niños salgan en adopción directamente de sus casas, no creo que la codicia de los corruptos soportara tener la cosecha un largo periodo de tiempo sin crear beneficios.
    No sé es todo muy complejo, creo que hay niños, no muchos, que si necesitan salir en adopción, niños huérfanos/abandonados que llevan mucho tiempo institucionalizados, un poco mayores y/o un poco enfermos pero mientras no se cierre el tramo de 0-3 años, pocas oportunidades tendrán de tener una familia. Mi hija nacida en Etiopia, estuvo un año como mínimo en el orfanato, es huérfana y creo que es una excepción en los procesos de adopción, cuando lo normal es que fuera de lo más común, quizá soy muy idílica pensando que la adopción es eso darle una familia a un niño que no la tiene!

    • Yo creo que es posible que se haga “mejor”… lo de antes era tan descarado que daba risa… bueno, la habría dado si no fuera tan fuerte.

  27. Hay una cosa que no entiendo del video (aparte de que mi ingles es pobre y me da solo para entender lo justo). ¿Como se llega a rodar este documental? ¿con que idea?¿Se sabia que iba a fracasar o pretendia ser la “feliz historia de una adopción”?
    No entiendo que habiendo una parte (reporteros) que conocen las dos historias no se haga nada. Estan esos padres bio que no saben nada de sus hijos pero hay un reportero que si que sabe ¿y no lo dice?.
    Vamos a creer que es cierto que los padres adoptivos creian que era una adopcion cerrada y los biologicos una abierta. Pero luego al descubrir la realidad ¿no se les ocurre a los adoptivos al menos una pequeña comunicacion con los bio? ¿no se las daban de “mi familia etiope”?
    Ya os digo, igual me he perdido con tanto ingles pero me parece un reportaje algo extraño

    • A mí también…no se si creermelo.
      Hay muchas cosas que no me cuadran.

      • Si, la verdad es que entiendo que resulte raro, pero como yo he sido testigo, a veces ultra directo, a veces indirecto, de historias muy similares, no me cuesta tanto darle crédito. En las entrevistas con la directora queda muy bien explicado, pero entiendo que si no se pilla bien el inglés, resulta complicado. Ojalá no fuera cierto…
        Gente como Roeli Post y Arun Dohle, muy implicados en las adopciones éticas, se han movilizado para intentar llevar a Masho de vuelta a Etiopía, pero es complicado.
        Y es muy difícil no aborrecer a la adoptante danesa, resulta durísimo ver esa frialdad… Pero quizás es que porque yo he oído a adoptantes negar a sus hijos saber que sus hermanos, adoptados en otro continente están bien… Porque he oído negar la verdad de sus historias… E, insisto, como he visto y oído cosas tan chungas (o más) que la historia de Masho, no me cuesta nada creerlo.

      • Hola Steffi. A mi la historia en sí no me parece rara, lamentablemente.
        Lo que me parece raro es que aparezca en forma de documental con imagenes reales
        Quiero decir que me parece increible que los padres bios no sepan nada si andan los periodistas por alli rondando. Y si es verdad que no saben nada entonces seria para cargarse a los periodistas, porque eso seria aun mas malo que los de la agencia.
        Cierto es que el personaje de la madre danesa es de lo peor. Solo quiere a la nena para darle abrazos,pero parece fria como el hielo. Al menos el padre parece humano. La escenita de la pobre niña del hotel da fe de que el padre al menos tenia cierta empatia

      • Bueno, ya lo escribí en otra respuesta… La directora no pensaba encontrarse con esta historia, pero sí le pareció que la actitud de Sinkinesh, la madre, no coincidía con la historia que les estaba contando la agencia. Y ella confiesa que al principio tuvo muy mala traducción.
        Como persona que ha vivido situaciones surrealistas de traducción en Etiopía, lo entiendo perfectamente…
        En otra de mis respuestas está explicado este tema. Otra cosa es eso guste o no guste, o que a lo mejor otra persona no hubiera hecho lo mismo, pero la directora se sintió atada por su compromiso hacia los daneses, que eran los que le habían dado acceso y se lo seguían dando a pesar de toda la movida. Y yo entiendo que, como profesional, estaba atada a ese compromiso de no romper su decisión de no tener una adopción abierta.

      • Ayer, una lectora del blog me pasó este vídeo:

        http://nyhederne.tv2.dk/article.php/id-60822761:mashos-mor-det-er-for-sent.html

        No sé holandés, tampoco amariña, pero aparentemente, los periodistas le están enseñando a la familia biológica de Masho el documental o parte de este?

      • Pues yo, por desgracia, sí que me lo creo. Hay muchas cosas que no entiendo, yo haría exactamente lo contrario… pero después de ver a padres adoptivos que niegan a sus hijos el contacto con hermanos biológicos con los que han convivido y a los que añoran y que viven en la misma ciudad; a madres adoptivas que me confesaron su deseo de romper las fotos de la madre bio de sus hijos; etc, creo que son actitudes mucho más habituales de lo que creemos.

  28. Begoña dijo:

    Hola, contesto con un poco de retraso. Me estoy plantenado la adopción internacional y me surgen tantas dudas…y, ahora, al ver el documental y, sobre todo, leer vuestras opiniones, no sé si renunciar a mi deseo de ser madre por esta vía (porque no quiero participar en algo así y no sé cómo puedo tener garantías de que no va a suceder), a seguir creyendo que también le puedo dar un futuro mejor a ese niño. Aggg, estoy cada vez más confundida pero os agradezco que nos mostréis la realidad.

    • Yo me plantee lo mismo despues de leer varios articulos de internet. Encontré la solución buscando un pais que, pese a que va bastante lento y mal (Honduras), da bastantes pruebas de que los niños son abandonados (A mi me lo confirmaron personas que trabajan alli en temas de infancia). Otra cosa es no centrarse en niños 0-3 sanos. Si abres tu rango a niños con alguna patologia o niños mayores no creo que contribuyas a ningún tráfico. HAy paises que van bien, Filipinas y Colombia por ejemplo tienen bastante fama respecto a la transparencia de sus adopciones

      • Begoña dijo:

        Muchas gracias, Helena, es lo que haré pero, ya sabes que, como mamá sola, no tenemos tampoco muchas opciones reales.

      • Bueno, tenemos pocas, y cada vez menos… pero se amplían si estamos dispuestos a ampliar el perfil de criatura que queremos adoptar. No sé de qué comunidad eres… ¿Es posible la adopción nacional para monoparentales? ¿Y la acogida permanente?

      • Muchas gracias por tus respuestas, leyendo las reflexiones de otras mamás que ya tenéis experiencia, me estoy abriendo a más posibilidades: todo el mundo, desde conocidos con amigos que son padres adoptivos hasta la psicóloga que nos dio la charla en Consellería (Com. Valenciana) te dice que los niños “con menos problemas” para establecer la vinculación son los más pequeños pero sigo pensando que cada niño, cada padre es un mundo y, además, me pongo en el lugar de ese pequeño al que nadie va a querer y que va a ver como todos sus amiguitos más pequeños sí dejan el orfanato pero a él o ella nadie lo escoge y se me parte el alma. Yo sí quiero apostar, para lo bueno y lo menos bueno (como haríamos con un hijo nacido de nosotras) por ese pequeño.

        La adopción nacional me la han desaconsejado por el tiempo de espera, unos diez años, según nos comentó la psicóloga y, para entonces, ya seré un poco mayor y no tendré las mismas fuerzas para enfrentarme a todo lo que conlleva ser mamá por esta vía.

        Me ayuda leer vuestros comentarios porque expresáis mis dudas, miedos…pero sé que es una buena señal que nos los planteemos pq eso hará que nos esforcemos por superar todo del mejor modo posible. Yo no quiero obviar la historia, esa “mochila” del niño, le pertenece, se lo debemos porque ya es bastante duro, como comenta en su respuesta la MadredeMarte no poder crecer en su entorno conocido (idioma, clima, compañeros de juego, sabores, olores, su cultura en definitiva). Con todo el dinero que se mueve en relación con la adopción, serían posibles otras soluciones mejores para el menor y, en ese caso, sí estaría dispuesta a renunciar a mi deseo de ser madre porque, como ya comentamos en otro post, yo no estoy dispuesta a serlo a cualquier precio.

        ¡Feliz martes! Saludos.

      • Suele considerarse que un niño pequeño se vincula más fácilmente que uno mayor; seguramente, estadísticamente es cierto, aunque hay niños mayores que se vinculan muy bien, y niños pequeños, incluso recién nacidos, a los que les cuesta un mundo. También es cierto que a los padres, nos resulta mucho más fácil vincularnos con un bebé que con un niño mayor, y este es un elemento del que no nos hablan, pero que también hay que tener en cuenta.

        ¿La adopción nacional son 10 años incluso si optas por niños menos pequeños o “menos sanos”? Me parece mucho tiempo… aunque cada comunidad tiene sus tiempos y su libro de estilo.

      • Begoña dijo:

        He contestado demasiado rápido y he olvidado preguntaros qué os parece, por vuestra experiencia y/o información, la adopción en Kazajstán. No sé si el hecho de estar adherido al Convenio de la Haya, realmente, hace que el proceso sea más transparente. Rusia lo he descartado, precisamente, por su funcionamiento tan arbitrario, según la región…
        Gracias por contestar, por ayudarme con la decisión. Un saludo.

    • Nosotros adoptamos hace 4 años. Tuvimos que ir a diario al orfanato durante tres semanas para el período de adaptación (mi hija tenía 7 meses). Había unos 75 niños y no todos adoptables, bien porque no eran huérfanos o porque tenían algún familiar que iba a visitarlos de ciento en viento y no quería darlo en adopción. En nuestro caso tengo muy claro que mi hija no fue robada, ni se engañó a nadie. Quería un hijo que no tuviera a nadie, no sacarlo de una familia con menos “posibles” que nosotros. La adopción de Masho debió plantearse como una acogida internacional con aporte de “ayuda” económica a los padres etíopes, que es lo que ellos pretendían.

      • Yo no creo que la adopción de Masho y Roba, su hermano, tendría que haber sido una acogida internacional: creo que tendría que haber sido, en todo caso, un apadrinamiento: estos niños no necesitaban otra familia, necesitaban (tal vez) ayuda para poder quedarse en la suya. Y esto cuesta mucho menos dinero que adoptarlos…

    • Entiendo tus dudas, y creo que es una suerte podértelas plantear a estas alturas del partido, no cuando el niño ya está en casa y no hay nada que hacer. Tienes tiempo de hacer examen de conciencia, pensar en qué condiciones te ves capaz de adoptar y en cuáles no, qué perfil de niño, etc.

      Yo me vi en la misma tesitura que tú, en mi segunda adopción. Y decidí no renunciar, pero ser madre en un país en el que no se buscan niños para los futuros adoptantes (hay más niños en los orfanatos que padres adoptantes), y de un niño que tenía pocas posibilidades de encontrar familia allí.

  29. Yo estoy convencida de que la simple presencia de la directora en sus cinco viajes a Etiopía les hacía ver a los padres que sus niños estaban bien. Otra cosa es que no les pudiera dar detalles. Pero es que los casos de padres adoptivos que ignoran de forma activa a la primera familia es lo habitual, ¡no la excepción! Y cuando digo ignorar, digo dar media vuelta, no hacer caso a sus peticiones, no cumplir con su compromiso de enviar información o bien, directamente, huir, así que, la verdad, no sé que nos extraña.
    Y, al fin y al cabo, la directora no debía tomar parte: debía registrar lo que pasaba. Y creo sinceramente que hacerlo es un testimonio, y muy poderoso.

  30. Todo lo que sé sobre adopción internacional, y los malos manejos que puede haber, lo he aprendido aquí con ustedes. La historia de Masho, ver el documental, etc, me ha dejado mal, por lo que busqué saber más de la historia y sobre todo saber si existe la posibilidad de que Masho vuelva con sus padres biológicos.

    Ayer alguien comentó aquí que se había creado un grupo en FB para ayudar a Masho a volver a Etiopía, me di una vuelta y esto es lo que encontré. Por ahora el primer punto es poner a Masho y a sus padres en contacto, y de ahí ir viendo cómo evolucionan las cosas.

    What is ACT’s plan?

    ACT wants to bring Masho´s ethiopian family in touch with her.

    Does it mean ACT wants to force Masho back to Ethiopia?
    No.- ” bringing them in touch” is our goal.

    How will ACT do it?

    We want to offer Masho´s parents for the first time independant assistance and possibly legal aid. We hope to empower them through this.

    What are the first steps?

    First the ACT field team needs to go to Ethiopia and meet with the Ethiopian family. “Only after having evaluated what the family actually needs and wants for Masho, ACT can explore the available options.

    Reporters have met with the ethiopian family, and the filmmaker has said, that they don´t want Masho back. What do you say to this?

    Actually having worked on a number of cases in India, Malawi and Ethiopia (Arun) I know that families get intimidated, people confuse them, sometimes settlement agreements are signed etc. I’ve seen it all. So I don´t believe anything and anyone, unless we have met the parents and assessed the situation carefully ourselves. At least it appears from the documentary that the parents want to know about Masho and be in touch with her.

    Critics may say, Masho needs to be at the center. What do you answer them?
    Of course Masho is the center of this. But one cannot look at a child isolated from his/ her family. Certainly by bringing the parents in touch with Masho, at the end what Masho wants is taken into account.

    How much is ACT’s fundraising goal?
    It´s next to impossible to work out a concrete budget, as it is unknown what exactly will happen and how all will develop. But we need approximately at first around 5000 Euro´s in order to start working on this case. This will mainly cover travel cost´s of ACT´s team. Working time for the Ethiopian socialworker, local travel and accomodation. Depending on what the parents want, we may need more funding later in the process.

    How can we discuss here in this group about Masho´s case?
    We all need to understand that we all only know about Masho, her ethiopian family and the adoptive family from the media. So we kindly request you to refrain from any sort of judgmental statements here in this group, out of respect for all involved.

    http://mercymercy.dk/

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: