familia monoparental y adopción

¿Tenemos los padres adoptivos derecho a emprender la búsqueda de los orígenes por nuestros hijos? ¿O les pertenece únicamente a ellos? ¿Es una obligación en los casos en los que el tiempo puede borrar la información? ¿O el perder las pistas es un riesgo que tenemos que correr? Y si decidimos emprender la búsqueda, ¿hasta dónde podemos llegar? ¿Dónde tenemos que pararnos? ¿Es lícito establecer una relación de algún tipo con nuestros pares biológicos – nuestros homólogos, como los llama S.?

Venimos discutiendo esto desde hace tiempo, y las opiniones están polarizadas. Cuestiones prácticas, dudas morales, puntos de vista opuestos… y la gran pregunta que creo que nos planteamos todos los padres frente a este dilema: ¿Nuestros hijos nos lo reprocharán?

Como ya saben, yo soy de las que tomé la decisión de buscar; o mejor dicho, me encontré en la tesitura de poder encontrar (la madre de B. dejó sus datos al darlo en adopción, lo que me hizo pensar que quería ser localizada), y luego tomé la decisión de profundizar en esta relación.

Yo soy de las que opté por buscar, pero esto no quiere decir que no tenga dudas respecto a qué es lo mejor, ni respecto a si mis hijos me lo reprocharán… las tengo, y muchas. Pero con estas dudas, decidí tirar adelante la búsqueda asumiendo las consecuencias que pueda tener, porque valoré las dos posibilidades y me pesó más el miedo a perder la información.

¿Me lo reprochará mi hijo? Puede ser. Como podría ser que me reprocharan haber perdido la posibilidad de obtener esta información, de localizar a su madre cuando estaba localizable, de conseguir datos, fotos, cartas, respuestas (al menos las primeras: las siguientes, les correponderá a ellos buscarlas).

Nuestros hijos nos reprocharán algo, sí o sí, igual que nosotros hicimos con nuestros padres; y será lo que menos esperemos, seguramente.

Y ante la opción de que me reprochen haberme metido donde no me llaman o que me reprochen haber perdido la posibilidad de conseguir información, preferí el primer reproche… quizás porque en el primer caso siempre se puede recular… quizás porque por mi manera de ser, siempre me parece mejor saber que no saber (aunque mis hijos podrán sentirse de otra manera)… quizás porque lo segundo es irremediable; 

Y porque meternos dónde no nos llaman es parte de nuestro trabajo como padres: tomar decisiones, que pueden ser acertadas o no, es la responsabilidad que adquirí al responsabilizarme de mis hijos. Y asumo el riesgo de que en el futuro ellos puedan creer que esto, como muchas otras cosas, habría sido mejor hacerlas de otra manera.

No tenemos otra que asumir el riesgo. Y precisamente porque el riesgo es grande, está bien reflexionar, informarnos, pedir opiniones… para hacer lo que creamos mejor. Yo tomé mi decisión en su día, no porque no tuviera dudas (las tuve y las tengo), sino porque ante todas esas dudas, me pareció la mejor opción, la que me hacía sentir más cómoda, más acertada… mis hijos pueden pensar lo contrario, por supuesto, pero tendré argumentos para defenderla.

P.D. Como ya he explicado varias veces, ninguna de las fotos del blog es de mis hijos ni de ninguna persona de la que se hable aquí, excepto en algunos casos de personas públicas. Esta, como otras muchas, la he tomado prestada del Facebook del Armario de Yaïvi, que me enternece todos los días con las imágenes que cuelga.

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Comentarios en: "Nuestros hijos nos reprocharán" (93)

  1. Bueno, parece que me hayas leido el pensamiento, hace unos días pensé ” si madredemarte pulicase una entrada sobre el tema seguro aparecerían opiniones al respecto que me ayudarían a posicionarme”. Yo estoy intentando tomar una decisión al respecto y tengo muchas dudas. La primera parte, la de buscar y recabar información para el futuro no me genera tanto miedo pero lo que viene después, lo que me puedo encontrar y como gestionarlo, establecer contacto o no, prepararme para lo que encuentre para luego transmitirlo a mis hijos.
    Yo soy de las que piensan que no es mi derecho, es el suyo, pero también creo que para cuando puedan decidir puede ser demasiado tarde.
    Además tengo dos hijos con dos historias diferentes. En una no hay datos en la otra si, ¿cómo gestionará el que no posea esa información el hecho de que su hermano si la tenga(en caso de encontrar). No sé miles de dudas.
    Gracias por tu entrada.

    • Yo también tengo un hijo en cada caso, aunque cuando tomé la decisión sólo tenía uno de ellos. Creo que gestionar dos historias distintas (a todos los niveles, desde la información de la familia biológica al color de piel) es más difícil… pero infinitamente más enriquecedor, para todos. Para nosotras, porque tenemos que aprender a gestionar las diferencias; para ellos, porque puede vivir su propia situación, y la del hermano, es decir, tienen doble input…

      • ¿Y no te preocupa cómo pueda sentirse tu otro hijo, el que no tiene acceso a esa información? Es decir, un adulto entendería que el sistema es opaco y no tienes posibilidades, pero, ¿un niño no tenderá a sentir celos, a pensar que favoreces al otro al darle esa información que a él le “ocultas”?

      • Sí, claro que me preocupa, pero intento, intentaré, que entienda que yo no oculto nada, que es lo que hay; que aprenda a gestionar su historia, tan distinta de la de su hermano, y que aprenda vicariamente a través de la historia de su hermano, que sea capaz de imaginar una relación que él no puede tener a través de la que su hermano si tiene; igual que intentaré que B. entienda el dolor de A. al no tener estos datos, al no poder reconstruir su “puzzle” como él si puede.

        De la misma manera, mi hijo pequeño blanco tendrá que aprender lo injusto y doloroso del racismo a través de las vivencias de su hermano mayor negro, por ejemplo…

        Sería mucho más fácil gestionar dos historias iguales, como sería más fácil gestionar dos colores de piel iguales (o igualmente distintos al mío), pero no tendría ningún sentido dejar de darle a un hijo una información que le pertenece y que tenemos la suerte de tener para no dañar al otro… igual que no tendría sentido no prepararle para el racismo porque su hermano no va a sufrirlo…

  2. Yo no tengo dudas, ni las tuve en su momento, había que buscar a la familia biológica si o si. Sabemos donde están, punto, no necesitamos saber nada más. El día que mi niña lo necesite, si lo necesita, sabrá a donde dirigirse. Si no hubiésemos buscado en su momento hubiese sido mucho más difícil incluso imposible que en un futuro encontrarlos. No nos hemos metido donde nadie nos llama, solo sabemos donde están el resto le corresponde a ella.

  3. En nuestr caso es imposible e contrar nada. Tengo información recopilada del,orfanato y he intentado indagar pero no hay nada.
    Y una pregunta esta preparados nuestros hijos para que sus madres biológicas no quieran saber nada de ellos. Damos por supuesto que son unas madres amantisimas a las que una panda de contrabandistas de niños robaron de sus brazos con engaños para vendérselos a una familia occidental.
    Yo nunca me lo había planteado, quizás no puedo entender como alguien no pudo querer a mi hijo, y me es menos doloroso pensar en la madre a la engañan.
    Pero en un blog leí la historia de una madres que no quiere que su hijo biológico dado en adopcion la encuentre y de repente mi chip cambio.
    Probablemente sea una minoría pero debemos también preparar a justos hijos para esa otra posibilidad, la que no queremos ver, la minoritaria seguro pero la que tambié existe.
    creo que tienen que ser ellos si quieren los que busquen. Pero sabiendo que a lo mejor no les quieren encontrar.
    yo tengo una amiga adoptada ya adulta que nunca ha querido buscar a su madre biológica. Ni haquerido saber nada de ella como dice yo ya tengo una madre, una vida feliz y una familia maravillosa que mas quiero.

    • Yo personalmente no doy nada por supuesto. Sé lo que sé, y esto es lo que les explico a mis hijos. Ni más, ni menos.

      En el caso de mi hijo mayor, su madre había dejado los datos para ser encontrada; de esto deduje que no tendría ningún problema en que se estableciera el contacto, y acerté. Esto nos ha dado un tesoro de fotos, datos y alguna carta… y un acceso que está allí para cuando él lo quiera (si lo quiere).

      Tan erróneo me parece explicarle a un hijo (sin saber si es cierto) que tuvo una madre (biológica) amantísima que le dio en adopción porque le quería, como contarle que su madre no le podía querer porque nadie que ame a un hijo lo abandona. Entre estos dos extremos hay muchas posibilidades, y creo que nuestros hijos se merecen que las tengamos todas en cuenta; sus historias suelen ser mucho más complejas que estos dos extremos y creo que se merecen que les transmitamos esta complejidad.

      Estoy hablando de los casos en los que no hay datos; si los hay, pues efectivamente, hay realidades ante las que es más fácil lidiar que otras, y que tu madre (biológica) no te haya querido es de las más complejas; por esto, muchos adoptados prefieren pensar que fueron robados, como comentaba tiempo atrás en su blog una adoptada adulta, creo que era Iolanda Serrano (cito de memoria). Pero también creo que hay muchos padres para los que lidiar con las irregularidades de la adopción (aún cuando no sean responsables de ellas), es tan difícil, que les resulta mucho más sencillo poner toda la “culpa” en la maldad de la primera madre… Es un asunto complejo donde los haya.

      La postura de tu amiga es perfectamente legítima, por supuesto… pero la contraria también, y yo personalmente creo que mi obligación como madre es ponérselo lo más fácil posible (aunque entiendo que haya otras posturas igual de respetables).

    • “Damos por supuesto que son unas madres amantisimas a las que una panda de contrabandistas de niños robaron de sus brazos con engaños para vendérselos a una familia occidental.” Yo no doy por supuesto nada. Tengo la información que tengo y soy plenamente consciente que lo que puedo deducir de allí es pura especulación. Y por casualidad (?) he sabido inculcar en mi hija la frase “esto no lo sabemos, pero quizás/yo creo que/….” No lo he hecho a plena consciencia, pero parece ser que cuando especulamos (o cuando lo hace ella, que no sé porqué motivo lo hace a menudo) sobre lo que dicen, saben, piensan, otras personas yo lo digo porqué últimamente me he dado cuenta que ella lo utiliza de manera muy precisa (quiero decir en contextos muy adecuados). A ver si podemos utilizarlo en relación a su propia historia.

      • Yo creo que lo fundamental en este caso no es sólo tener claro que se especula (que realmente no sabemos) sino también darles el abanico de posibilidades más amplio posible… Y saber que no podemos casarnos con ninguna de ellas, que todas pueden ser, y que quizás nunca tendremos respuesta…

      • Tienes razón; gracias por el apunte. La verdad es que he medio utilizado el recurso, pero sin demasiada consciencia. Tu comentario me hace ir más allá, y esos es bueno.

  4. Qué tema tan complicado. Hasta en esta entrada con todas tus dudas y tus explicaciones a favor y en contra me da la sensación de que todo es más fácil de lo que a mi se me hace. Imagino que es porque cuando hay padre y madre adoptivos y cada uno tiene una opinión sobre el tema totalmente opuesta a la del otro, todo es más complicado, como es mi caso.
    Yo opino como tu, he tenido, y tengo, millones de dudas; muchas, pero aún así el buscar y llegar se me hace la mejor opción. Pero su padre opina que eso es cosa suya y que cuando sea mayor nuestro hijo tiene que tomar la decisión… yo creo que está tremendamente equivocado pero así están las cosas y ante tanta discordia en qué hacer ahí estamos, dejando pasar el tiempo sin hacer nada…

    Nos lo reprochará algún día mi hijo? Pues no lo sé pero lo único que podremos hacer es explicarle nuestras dudas, nuestras discrepancias, nuestros miedos y nuestras decisiones y esperar que lo comprenda aunque siga sintiendo la necesidad de reprochárnoslo.

    • Efectivamente, este es uno de los aspectos en los que ser monoparental te pone la vida más fácil. Porque en tu caso, en vuestro caso, no llegar a un acuerdo representa que tú no puedas tirar adelante la decisión que tomarías estando sola… y esto tiene que ser más difícil de explicar… Por otra parte, no tiene ningún sentido en pareja no tomar las decisiones por consenso, así que es lo que hay.

      Espero que dentro de 20 o 30 años, nos podamos ir contando lo que nuestros hijos piensan de las decisiones que hemos tomado…

  5. Yo soy de la misma opinión que tu… si se puede buscar antes, hacerlo… para no tener que lamentar el no haberlo hecho… si luego ellos nos lo reprochan, pues afrontar ese conflicto con ellos y explicarles los motivos que tuvimos para hacerlo.
    En nuestro caso según las leyes del país, ni el informe policial podemos tener… le corresponde a los niños cuando tengan 18 años, si lo desean, ir a buscarlo… entiendo que ellos creen que este derecho le corresponde a los niños, pero por otro lado… a mi esto me genera ansiedad… no puedo estar del todo segura que ese informe siga en su sitio cuando mi hijo cumpla 18 años, ni en caso de que ponga algo relevante, teniendo en cuenta las migraciones de gente en ciudades grandes como la que nació mi hijo y teniendo en cuenta la esperanza de vida de un país como ese… si en ese caso va a poder seguir algun rastro… y es una pena, por qué si es de los que no desea buscar, pues perfecto, pero si es de los que desea buscar, habrán sido unos años perdidos muy valiosos.

    • En el país de mi hijo pequeño sucede lo mismo, en su caso, de todas formas, es difícil que haya información relevante, por los detalles de su abandono… pero me gustaría tener acceso a estos papeles y es probable que me dijeran que no son cosa mía, sino de él.

      A mí lo que me consuela es pensar que igual que ahora mismo hay familias biológicas reencontrándose a través de Facebook con una facilidad que nos habría parecido increíble hace 10 años, quizás cuando nuestros hijos crezcan habrá maneras de ponerse en contacto que ahora no imaginamos… y quizás, si las dos partes quieren, este encuentro podrá darse aunque ahora no haya ningún elemento al que agarrarse.

      • Ojalá sea así.

        Yo intenté tener acceso a esos papeles y me dijeron eso… que según las leyes no puedo tenerlos… así que si los tuviera sería ilegalmente.

        En nuestro caso también es muy dificil que el papel diga algo relevante, por qué en ese país está prohibido dar en adopción… entonces, nunca es la propia madre quién lo deja.

      • Madredemarte, en el país de tu hijo pequeño, siempre hay formas de obtener el informe policial (sin hacer nada raro!). El problema es que normalmente los informes son muy muy imprecisos…

      • Sí, eso creo. La vez que estuve no tuve ocasión de intentarlo… aunque mi idea es hacerlo. Pero tengo la impresión de que efectivamente, no conseguiré mucha más información de la muy escasa que ya tengo…

  6. Isabela dijo:

    Mis padres adoptivos me dijeron hace un tiempo que cuando me adoptaron adquirieron la obligación de buscar mis orígenes para que mi vida fuera lo mas completa posible.

    Cuando me miro en el espejo veo a mis verdaderos padres y aunque no puedo imaginarmelos los quiero de manera inconsciente, porque cuando me miro en el espejo yo me quiero, mis padres adoptivos me enseñaron a quererme y estar orgullosa de mi misma, nunca me han insinuado ni hablado de nada escabroso como supuestos en mi primera vida, cuando salen en las noticias casos lamentables siempre me han dicho que no puedo pensar que ese pueda ser mi caso, que solo sabré que pasó cuando encontremos a mi familia biológica, mientras tanto no puedo pensar cosas raras ni nada malo porque no lo saben ellos y por lo tanto yo tampoco y que si mi madre me parió es porque me quería aunque ahora no esté con ella, que tengo que esperar a que tengamos todos los datos y conocernos.

    Mis padres buscaron por mi, encontraron datos pero nunca me hablaron de esos datos hasta que no les empecé a preguntar cosas y que quería buscar a mis padres verdaderos, entonces me dijeron que ellos ya habían empezado a buscar y que tenían algunos datos, se los pedí cuando tenía doce años, hablamos de ellos y no me preguntaron si yo quería que siguiesen buscando o no porque querían ver como me tomaba las cosas, ahí acabó el tema por mi parte, pero siguieron buscando, a mi me sirvió tener esos pocos datos para enfrentarme a muchas cosas en la calle y con otras personas, también para entenderme un poco mas a mi misma como niña, cuando volvimos a hablar de ello un par de años después volví a sacar el tema y hablamos mucho, me volvieron a dar otros pocos datos mas que habían conseguido y ya hablamos seriamente en buscar juntos, desde ese momento mi casa se convirtió a ratos en un foro familiar, mis padres adoptivos, dos amigos míos de confianza adoptados también y yo y cada nuevo dato se ha hablado, explicado y hemos vuelto sobre todos los datos que tenemos una y otra vez para seguir buscando, los padres de mis amigos que también habían hecho cosas similares se unieron a nosotros en esa especie de foro familiar de debate, ha sido estupendo y me he sentido tan bien, tan bien, que ha veces me ha parecido que iba a reventar, quiero y admiro mucho a mis padres adoptivos por pensar primero en mi, después en mi y nunca en ellos, no se si hay palabras o cosas que les hayan podido doler mas o menos en toda nuestra vida junta, no lo se porque nunca me han demostrado ni me han dicho ni una palabra sobre esto, tampoco les he preguntado porque no se me había ocurrido pensarlo ni hacerlo hasta que los he estado leyendo a ustedes en este blog, pero ahora me da miedo hacer esas preguntas porque a lo mejor se rompe la magia que tenemos en casa y yo quiero conservarla como sea.

    Tengo los mejores padres adoptivos del mundo porque me han enseñado a ser yo, a ser independiente y pensar por mi misma por lo tanto……….

    YO PIENSO, es mejor

    Es mejor saber que crecer en la ignorancia.

    Es mejor tener la vida lo mas completa posible (aquí entra todo incluido la mayor cantidad de datos personales), para gestionar el futuro.

    Es mejor saber que no les debo nada a cambio de mi adopción.

    Es mejor saber que somos universales.

    Es mejor saber que pertenecemos a dos sitios aunque sean distantes en kilómetros cultura, educación, color y costumbres.

    Es mejor tener mas referentes que los demás porque somos mas ricos que la mayoría.

    Es mejor saber que dentro de mi tengo lo mejor de mis dos mundos.

    Es mejor saber que puedo libremente querer a mis dos padres y mis dos madres, sin tener que elegir.

    Es mejor saber quien es uno mismo que crecer en la ignorancia.

    Es mejor hacer que dejar de hacer.

    Es mejor hablar aunque duela que callar.

    Es mejor conocer las dos realidades de mis dos mundos que ignorarlas o solo conocer una parte de una de ellas.

    Es mejor no sentir un vacío desierto en mi interior.

    Es mejor saber que tengo el derecho a saber y que los derechos de mis padres son mis derechos también y que me enseñen a aprender a utilizarlos.

    Es mejor vivir sin el peso de la losa de granito de imaginar cosas que no se.

    Es mejor crecer sin sentirse abandonado, yo nunca me he sentido abandonada.

    Es mejor tener unos padres adoptivos generosos y altruistas.

    Es mejor tener unos padres adoptivos que sean mis cómplices en la vida.

    Es mejor que me demuestren su amor respetando mi vida y mis circunstancias.

    Es mejor contar con ellos en las alegrías pero mas todavía en las dificultades y los problemas.

    Es mejor saber que no soy una aventura para mis padres y sabían lo que hacían cuando decidieron serlo y han sido realistas antes y después de que yo apareciera en su vida.

    YO PIENSO, es peor

    Es peor tener unos padres adoptivos ignorantes, miedosos, inseguros y egoístas.

    Es peor el silencio o las medias verdades.

    Es peor tener unos padres adoptivos que crean las cosas que les conviene para tener su conciencia tranquila que saber la verdad.

    Es peor crecer pensando que les debo agradecimiento, obligación, que estamos en deuda con ellos,

    Es peor vivir imaginando que pudimos ser maltratados o abandonados o que no tenemos familia que nos haya querido alguna vez.

    Es peor la ignorancia.

    Es peor pensar que a lo mejor no podemos contar con ellos.

    Es peor saber que no contamos con ellos.

    Es peor saber que nuestros padres tienen mas derechos que nosotros y no sentirnos respetados

    Es peor no poder ser idealistas y tener que vivir con una realidad que no sabemos si es real pegada a la piel.

    Es peor vivir en el vacío de la propia vida y no sentirse persona,

    Es peor saber que solo tenemos que querer a los padres adoptivos, que no podemos querer a los padres biológicos y que tenemos que elegir a quien querer.

    Pienso mas cosas de mejor y peor, pero tengo que comer para ir a clase, tengo que dejarlo ahora, les he contado un poco mas de mi, se que igual que en otro post, habrá gente que esté de acuerdo y que no esté de acuerdo, solo les digo algo de mi vida y que lo que hagan los demás con las suyas no es mi problemas, pero igual que la otra vez, me gusta saber todas las opiniones, sobre todo las opuestas porque mi padre dice siempre que en las distancias de opinión está el debate y eso es bueno, yo le creo y lo hago mio.

    Hasta luego.

    • Isabela… qué bonito… Y qué bien te expresas… Gracias, gracias, gracias por tus aportaciones.

    • Isabela, muchas gracias otra vez, me gusta mucho lo que escribes y lo que piensas (y cómo lo escribes).

      Me gusta mucho la imagen del foro familiar hablando abiertamente de todas esas cosas, siempre me he preguntado, cuando hablo con adoptados adultos que me previenen sobre la búsqueda de los orígenes de mis hijos (que conste que me interesa lo que cuentan y les escucho atentamente aunque no siempre comparta lo que piensan), que quizás tendrían una opinión distinta si esta “relación” entre familia de origen y familia de crianza se hubiera desarrollado a lo largo del tiempo, se hubiera vivido de un modo natural… Nosotros en casa hablamos de sus madres (biológicas), las tenemos presentes, intentamos que haya un puente ahí para cuando quieran cruzarlo…

      Si no es mucho abusar, ¿te puedo pedir que me dejes publicar también este comentario como entrada? Me tienes rendida con lo que escribes.

      • Isabela dijo:

        Gracias madre de marte, no necesitas mi permiso para publicar mis comentarios tal cual los hago, me gusta ver que a pesar de mi edad se me tiene en cuenta y me alegro de aportar mi granito de arena, mola mucho.

      • Gracias a ti. El talento y la lucidez no tienen edad… tus textos lo dejan muy claro.
        Me lo guardo para ponerlo uno de estos días.

    • Muchas gracias Isabela, por todas y cada una de tus palabras que son IMPORTANTÍSIMAS!

    • muchas gracias

    • Que bien te explicas Isabela !
      Una curiosidad…¿has vuelto alguna vez a tu país de nacimiento? como hablas de” es mejor pertenecer a dos sitios…” tema que también se nos hace difícil a los padres adoptivos porque tenemos el miedo de que nuestr@s hij@s no se sientan ni de aquí ni de allí…

  7. Yo también he buscado el origen de mi hijo y mentalmente he recorrido un camino similar al tuyo. ¿Me equivoqué? ¿Acerté?… No creo que se trate de eso.
    En mi caso varias razones que me alentaron para tomar la decisión de abrir la puerta:
    1- Queria darle a mi hijo una certeza. Si uno indaga por internet sobre la adopción en Etiopía hay dos tipos de información dominantes, una es la relativa al proceso y otra una cantidad terrible de foros e historias personales en las que se alerta, se narra y se cuestiona la transparencia de los procesos adoptivos. Yo necesitaba poder contarle a mi hijo la verdad, fuese la que fuese, bajo el convencimiento, como tú señalas, de que es más fácil eleborar lo que se conoce, por duro que sea, que la incertidumbre y sus fantasmas.
    2- Todos las madres y padres adoptivos hablamos “de que ellos eligan cuando sean mayores”. Pues bien, yo busqué su origen precisamente por preservar su capacidad de elegir saber o no saber. Que yo conozca su historia no significa que le vaya a imponer a él conocer su historia, respetaré su necesidad de aproximarse o no a su origen, incluso a que lo haga a través de mi o al margen de mi. Pero se que de no abrir la puerta dentro de quince años tal vez fuera demasiado tarde. Tengo la información, a partir de ahí será él quien, según vaya madurando y desenredando su propia madeja, elegirá si quiere o no conocerla.

    • “Yo busqué su origen precisamente por preservar su capacidad de elegir saber o no saber”. Me parece un razonamiento impecable (y me lo apunto).

  8. Yo también tengo sentimientos encontrados, pero después de leer la historia de Marcus Samuelsson, etíope adoptado en Suecia que inició su propia búsqueda a los 22 años y encontró a parte de su familia (ahora tiene 40 y es un afamado chef en Nueva York), creo que esa búsqueda le corresponde a mis hijos, y si este hombre encontró en una época en la que no había internet ni nada por el estilo, pues porqué no van a encontrar ellos, además para el la búsqueda fue un encuentro con su tierra y sus raices. Puede que encuentren, puede que no, pero es su viaje vital. Ahí estoy bastante de acuerdo con lo que dicen los adultos de “La voz de los adoptados”.Otra cosa es que tuviese dudas con su expediente (tengo que reconocer que ahí he tenido suerte, un expediente de las Hijas de la Caridad es garantía de transparencia en Etiopía) o que directamente hubiese una madre biológica que dejase sus datos para contactar, pero paso de alimentar la nueva industria de la adopción, como ahora ya no hay tantos niños para adoptar, empiezan a aflorar “empresas” y personas que te “ayudan” a buscar los origenes de tus hijos. Sobre todo porque en el extranjero vas a depender de esa gente, la búsqueda no es realmente mía, si no de alguien “en quien confías” o que alguien te ha dicho que “se puede confiar”. Si tengo un hijo de nacional no tengo derecho a buscar sus origenes, porqué en internacional si ¿porque es el tercer mundo y yo el primero?. Estas son las preguntas que me he hecho y me hago y en base a ellas he tomado mi decisión, que por supuesto, como dice madre de marte, mis hijos me pueden reprochar, pero yo creo que lo más importante en este tema y en cualquier otro es contarle nuestras dudas y en base a qué tomamos la decisión que tomamos. Nada es blanco y negro en este mundo, buscar o no buscar, es como muchas otras cosas nuestra percepción de la vida y nuestros principios nada más.

    • De todos modos yo si que diferenciaría la confirmación de que los datos del expediente a entregarle a nuestros hijos son correctos que a la búsqueda y contacto con la familia biológica de un expediente en el que te ponen todos los datos y por lo tanto está completo para entregarselo a ellos.

      • El problema, al menos en Etiopía, es que expedientes aparentemente correctos y completos pueden no tener ni una sola verdad en ellos… ¿Y cómo saberlo a priori, sin investigar?

    • Aunque no comparto tus puntos de vista en esto, los entiendo perfectamente. Y sí comparto la preocupación por esta nueva industria de los “buscadores de orígenes”, que vaya usted a saber en qué van a terminar…

      • Tengo la misma preocupación y ese es otro de los handicaps a la hora de buscar, si no puedes viajar qué opción tienes sino confiar la búsqueda a alguién?. No sé, qué complicado, cuando leo unas entradas me decanto claramente hacia un lado y al leer otras me detengo a reflexionar de nuevo qué es lo más correcto. Lo primordial es pensar en mis hijos, Isabella me lo pone muy claro, Cristina también pero lo que comenta Bone….Gracias seguiré con mi reflexión para lo cual me resultáis superenriquecedores. Me han recomendado leer “Mediación familiar en búsqueda de orígenes” de Jaime Ledesmas, ¿lo conocéis? .

      • No, no lo conozco… ya nos contarás qué tal.

        Al final, no queda otra que decidir lo que sea nosotras mismas… podemos leer, preguntar, escuchar, dudar… pero incluso no hacer nada, si se prolonga en el tiempo, es una decisión.

      • Decisión tomada.

        Búsqueda realizada (ya estaba puesta en marcha sólo me faltaba la decisión final), información valiosísima recibida. Ahora toca gestionar información.

        Feliz de haber tomado la decisión, gracias a todas las entradas, especialmente a Cristina, Isabella y a ti madredemarte y a la frase clave de Cristina que tu remarcabas “Yo busqué su origen precisamente por preservar su capacidad de elegir saber o no saber”.

        El libro del que hablé “mediación familiar en búsqueda de orígenes” todavía no lo he terminado, trata sobretodo como preparar a las partes para el encuentro, está bien, todo lo que sea aprender de experiencias ajenas.

        En cuanto a tener información tengo claro que cuanta más mejor, sea cual sea.

        Ahora el dolor de que uno de mis hijos sabrá de su familia biológica y el otro no. Si pudiera buscar….si supiera como empezar con cero datos….

        Gracias

      • Enhorabuena. Seguro que aprenderás a gestionar no sólo la información sino la diferencia entre los dos niños. Y que este aprendizaje os enriquecerá a todos.

    • Yo no temo tanto el no encontrar el rastro, como el hecho de que las personas protagonistas puedan haber desaparecido y que la historia se quede sin contar. Y comparto tus dudas en torno al nuevo negocio de la búsqueda de orígenes en Etiopía, que creo que tiene muchas áreas oscuras, pero siempre se puede hacer esa búsqueda de forma personal.

  9. yo tambien busque, y no para tener respuestas, ya que mis hijos con 8 y 6 años las tenian casi todas. Fue hace 7 años cuando todos pensaban que estaba loca o como minimo era una incosciente, psicologas incluidas. Para mi no hubo dudas, a mis hijos no se les dio ninguna opcion a decidir, ninguna oportunidad para despedirse, todo tremendamente cruel, su primer sentimiento hacia mi fue que era su secuestradora y eso que su vida alli era un infierno. Siempre hablamos de la madre biologica pero, ¿y los hermanos, y los tios, los abuelos, los amigos, etc…?
    En realidad fue un reencuentro mas que una busqueda de origenes, retomamos el contacto y en cuanto consegui el dinero volvimos.¿no se escucharon aqui los gritos de alegria cuando se reunieron los hermanos? Bastante pasaron mis hijos como para decirles que lo correcto es que esperen 10 años a ser mayores de edad para volver a ver a su familia. No fue facil para ellos, ver tambien a los causantes se su sufrimiento, porder estar frente a ellos sin sentir odio, perdonar y pasar pagina.

    Es muy diferente cuando se adopta un bebe, es el caso con mi tercer hijo, de nacional…. Para el puede que su familia biologia no sea mas que curiosidad por sus origenes porque no ha convivido con ella ni 1 minuto, pero para mi es mucho mas complicado. Por su puesto conocera todos los datos que tengo conforme crezca, iremos sobre la marcha…aqui es mas facil y mas dificil a la vez, viven muy cerca , hasta es posible que nos crucemos sin conocernos pero ni siquiera podemos tener una foto.

    Otro tema por si hay aqui alguien adoptando en nacional del que me gustaria saber mas opiniones, cuando el bebe es de otra etnia, por lo que para todos es extranjero ¿como haceis? esta claro que es español porque ha nacido en españa, pero ¿fomentais algo su cultura de “origen”? ¿les hablais de “su pais”?

    • Tal y como dices, en el caso de niños mayores es facilitar un reencuentro, yo ahí lo haría sin dudarlo también

    • Ruth, no sé si se oyeron los gritos… pero yo tengo el privilegio de haber visto alguna foto de los hermanos reunidos, y sus caras de alegría lo dicen todo. Creo que fuiste la primera persona de quién supe que había hecho este viaje de vuelta (con reencuentro incluído). Sin duda, muchas de mis decisiones le deben mucho a estas vivencias vuestras…

      Me parece muy interesante tu pregunta sobre los niños de otra etnia adoptados en nacional, yo me lo he preguntado muchas veces. ¿Es su cultura si nunca han ni habrían vivido en su país de origen? ¿Se transmite algo más que los genes de padres a hijos – o esto sólo pasa cuando hay unos rasgos étnicos que te hacen diferente, más visible? ¿Qué pasa cuando el padre y la madre biológica pertenecen a dos realidades culturales – y quizás étnicas – distintas? ¿Cuál es su país?

      ¿Te parece que lo plantee como entrada en el blog? A ver si allí conseguimos respuestas de personas que hayan pasado por lo mismo…

      • me encantaria una entrada en el blog sobre el tema.
        yo de momento (aunque es pequeño y no se entera) le hablo del pais del que vino su familia biologica, no de su pais…. aunque el mas bien se siente etiope jajaja en serio, el dia que descubra que no es negro se va a llevar un chasco! Es lo que pasa por tener dos hermanos que se consideran “etiopes puros”, los que conozcais etiopia entendereis el calificativo.

        Pero es que la gente es muy muy cotilla, pregunta ¿y este de donde es? De Alicante, ¿pero de que pais viene? Alicante esta en España ¿¿???(cara de ¿no sabes donde esta alicante?) ya, tu me entiendes… pues no, no se que me quiere decir…

        El tema es cuando van los tres y el pequeño dice teteeee o tatooooo y les preguntan a ellos, el otro dia los escuche diciendo que era de ecuador, que en nuestra casa somos de las tres E, España, Etiopia y Ecuador jajajaj.
        Les pregunte porque decian eso sabiendo que su hermano ha nacido en alicante, y me contestaron: mama…. es lo que la gente quiere oir y asi terminamos antes.

        Yo no he podido evitar googlear a la familia bio, mis mayores tienen 12 y 13 años y acceso a internet, ademas saben perfectamente los apellidos bio del peque (en nacional hasta que tienes la plena no se cambian y en medico y demas sitios lo llamaban siempre por los apellidos bio). Todo lo relacionado con menores en proteccion se comunica a la familia por el boletin oficial de la comunidad autonoma, asi que con poner las iniciales del niños sale todo y si pones las iniciales de a quien va dirigida la notificacion ya te encuentras a mas niños de la familia si estan tambien en proteccion. Ademas por desgracia, mi peque tambien salio en la prensa nacional, hay mucho en internet ademas de lo que los periodistas añaden a la historia para dar mas morbo, y todo eso esta ahi, al alcance de cualquiera, asi que tenia la necesidad de saber que se pueden encontrar mis hijos cuando les de por buscar. Ademas esta la partida de nacimiento con nombres y direccion, No voy a ir a su casa a preguntarles ni voy a meterme en su vida, eso decirira mi hijo cuando y como, si es que quiere conocerles algun dia. No pienso que por eso este invadiendo la privacidad de mi hijo.

        Igual yo entiendo la ley mal, pero dice que tendran derecho a conocer los datos de su adopcion al cumplir los 18 años, que pueden ir al registro al juzgado o a donde sea y se los tienen que dar, no prohibe que los tengan antes ¿no?, no veo que sea su derecho exclusivo y que los padres no podamos acompañarles antes en esa busqueda. Se me hace muy raro decirle que tiene que esperar a los 18 años mientras sus hermanos mantienen contacto con su familia bio.

        Unos querran saber y otro no, si me pongo en su lugar me gustaria saber, crecer sabiendo que naci en una familia y vivo en otra, los motivos de esto, por duros que sean, y en el caso de mis hijos duro se queda corto. Ojala pudiera evitarles algo de sufrimiento, los mayores consiguieron pasar el odio al perdon, antes de volver a su pais, fue impresionante verles alli, sintiendo pena por como estan ahora los causantes de su desgracia. Son muchisimo mejores persona que yo, estoy muy orgullosa de ellos.

        El pequeño es una aventura nueva para mi, porque soy yo quien tengo que ir contandole su historia al contrario que los mayores que me la contaron a mi. Su familia bio vive muy cerca de nosotros al contrario que la de los hermanos que esta a miles de km. No podemos comparar sus preciosos rasgos con ninguna foto familiar, mientras que sus hermanos tienen las fotos de su familia bio donde verse reflejados.

      • Como pasa en mi caso, y en otros que hemos comentado, gestionar historias tan distintas lo hace más complejo… ¡pero más enriquecedor!

        Y lo del lugar de origen / lugar de nacimiento lo planteo uno de estos días.

    • En nuestro caso, nuestra hija es de adopción nacional y no tenemos ninguna información. Cuando ella tenga 18 años tendrá derecho a acceder a una fotocopia del pasaporte de su madre, pero nosotros no tenemos derecho a consultar dicha información. Para nosotros hubiera sido relativamente fácil investigar (encargándolo a alguien) y encontrar más información sobre ella pues nuestra hija tenía su apellido, sabíamos la ciudad de la que procedía (es una ciudad pequeña) y su nacionalidad. Pero decidimos no hacerlo pues nos pareceía éticamente cuestionable. Si la ley contempla que no podemos acceder a la información que existe como padres adoptivos, ¿tenemos derecho a buscar por otros canales? Además la madre de nuestra hija dejo dicho que no quería saber dónde iba ella, y aunque podía haber dejado algo escrito para la niña decidió no hacerlo. Buscarla hubiera supuesto también ir contra su voluntad. Tengo dudas de si hemos hecho bien o no, porqué cuando mi hija sea mayor y quiera buscar (si es que quiere hacerlo) será mucho más difícil que encuentre. Pero tampoco me sentiría bien conmigo misma contratando a un detective…

      REspecto a lo que pregunta Ruth, como nuestra hija tiene orígenes de Marruecos hemos estado en el país para que lo conozca y a veces hablamobs de lo bonito que es…pero no hemos ido más allá…

      Maria

      • Entiendo vuestra postura, aunque confieso que difícilmente habría podido resistirme a googlearla…

      • cuando yo firme la asignacion me dijeron que no me darian ningun dato, pedi por lo menos el nombre de la madre y no me lo dijeron. que cuando el niño creciera si preguntaba y queria saber podia llevarlo alli y sus psicologos irian desvelandole de acuerdo a su edad. Pero cuando recogi al niño me dieron una partida de nacimiento, junto a el libro medico y la tarjeta sanitaria, donde estan todos los datos. Mas tarde cuando tube la adopcion plena y fui a registrarlo, saque otra copia de la partida de nacimiento para hacerle el dni y lo mismo, costan todos sus datos bio y en el margen pone que lo he adoptado yo. Vamos que esos datos estan ahi sin investigar nada especial, pensaba que siempre es asi

      • Es absurdo, ¿no?, que no te den los datos de viva voz pero sí la documentación donde están… y desde luego, que te digan que si pregunta le lleves allí y ellos decidirán que le cuentan, me parece surrealista del todo.

      • Subrealista del todo, aun estoy esperando una explicacion de porque en todos los documentos medicos tiene un nombre y el registro otro. Por que no me dicen el nombre de la madre si esta en los documentos, lo mejor es q me dijeron no mires la prensa q no hay nada…ni se me haria ocurrido mirar su no hacen ese comentario

      • Considerar su comentario como una pista. Ellos tienen que seguir unas normas (leyes?); en el caso de tu hijo era fácil conseguir información sin dártela directamente (cosa que parece que no pueden hacer) y te dijeron de manera indirecta como conseguirla.

      • Yo pensé lo mismo.

  10. El mismo día en que conocí que en la adopción en Etiopía había irregularidades me decidí a buscar y tuve muchísima suerte: no necesité más que una llamada de teléfono para encontrar a la madre de mi hija. Y me alegro muchísimo de haberlo hecho, porque ahora siento que la historia de mi hija está mucho más ligada, tiene una continuidad en ambos continentes. Y sinceramente, creo que el que hecho de que ella nos haya visto abrazadas, y que conozca su rostro, y el de sus tíos, le produce muchísima tranquilidad respecto a su origen, su físico y su procedencia, al menos ahora.
    Y no sé si es por la edad – acaba de cumplir 7 años – unido a las alharacas propias del Día de la Madre, pero justo ahora lleva un par de semanas haciendo preguntas respecto a F. (ella ha decidido llamar a su madre etíope por su nombre de pila), y tener las respuestas, y respuestas ciertas, es un alivio.
    Yo no soy quien va a decidir qué relación ha de tener o no con su madre – y con el resto de su familia etíope – en el futuro. Eso es cosa suya, igual que ella será libre de decidir la relación que quiera tener conmigo. Pero sí consideré mi obligación que tuviera esa opción, y, sobre todo, que la historia de su vida fuera algo más consistente que una simple mini colección de datos procedente de un escueto expediente del que ni siquiera me fiaba ya de la certeza de sus datos. Ahora, tengo fotos de su madre, sus tíos, sus abuelos, sus nombres e incluso su verdadera fecha de cumpleaños. La suya, la de verdad, no la que viene en su DNI. Yo creo que eso es un tesoro, porque es parte de su vida. No de la mía como madre adoptiva, sino de la suya como individuo.
    Como madre, no dejo de tomar decisiones en su nombre, siendo la más importante el hecho de convertirme en su madre. A ella nadie le preguntó si quería ser mi hija, ni si quería tener a mi madre como abuela, o si tenía pensado ser una española negra. Y tampoco le he pedido permiso para decidir sobre la casa donde vive, el colegio al que acude, o si es opcional cepillarse los dientes o vacunarse. Pero todas esas decisiones las he tomado pensando en que lo hago por su bien.
    Para mí, saber de donde viene, su historia, era algo que pertenecía a su presente, no a un futuro en el que fuera “mayor”, como si uno se planteara a quién se parece o quien es a partir de los 18.
    También creo que es mucho más fácil hablar tranquilamente de orígenes en adopción internacional, en el que los padres adoptivos tenemos la sartén por el mango, que en adopción nacional, cuando la familia de origen puede estar mucho más cerca, pero quizás también, como decía Ruth, en muchos casos, más que de “orígenes”, haya que hablar de reunión.

    • De hecho, nuestro trabajo como madres es tomar decisiones, constantemente, por ellos, desde el cole al que van a la ropa que les compramos… sin embargo, no nos planteamos si tenemos derecho a tomar todas esas decisiones, aunque algunas de ellas también condicionarán su futuro, y no poco…

  11. Creo que es una cuestión compleja. Personalmente me gustaría tener toda la información posible para dársela a mis hijos cuando me la pidan. Creo que es importante que tengan el máximo de datos para poder reconstruir su historia y si lo desean intentar tener un contacto. Pero, me pregunto ¿hasta qué punto tengo derecho a entrometerme en la decisión de su familia biológica? Sobre todo en el caso de uno de ellos cuando sé de buena tinta que NO quisieron saber nada en al menos dos ocasiones en que se les requirió. ¿Cómo explicarle a mi hij@ este doble rechazo? El primer abandono nada más nacer y el segundo (yo lo veo así) cuando se busca a la madre, no se la encuentra, sí a la familia extensa y tampoco quieren saber nada?

    • Claro, es una situación muy distinta que no saber – o saber que sí quieren ser encontrados, como fue nuestro caso. Este doble rechazo, sin duda, va a ser muy difícil de digerir para tu hija… Mucho.

      • ANosotros por los datos que tenemos de su expediente que son muchos, sabemos q será duro, pero creemos poder explicar el pq del doble abandono de sus padres biológicos, pero en cambio nos preocupa mucho lo q creemos que es su tercer abandono, el de toda su familia extensa. Tenemos todos los datos de ellos y en la sentencia específica q nadie se interesó, se quiso hacer cargo y ni tan siquiera firmaron la aceptación para ser dada en adopción. Nos preocupa mucho no saber como gestionar toda esta información…

      • Sí, este también es difícil de digerir, la verdad.

  12. Yo opino que los expedientes no son una buena base para construir esa parte de la identidad de nuestros hijos. La parte más importante de su identidad, el origen y el porqué de su llegada a nosotros.
    El expediente de una de mis hijas estaba manipulado de tal manera que se entendiera que la madre no quiso quedarse con la niña a pesar de los “esfuerzos” que las autoridades hicieron para que eso ocurriera. Todo estaba manipulado.
    Durante años ante las preguntas de mi hija, le contaba que su madre la abandonó, y me extrañaba mucho como amaba mi hija a su madre apesar de todo, se nagaba a aceptarlo y me decía que se imaginaba a su madre “guapa y buena”. Después en la adolescencia la odió por haberla abandonado.
    Mi búsqueda particular la reconcilió con la madre. ella tenía razón al recordarla “guapa y buena”, no por que fuera así literalmente, que todavía no lo sabemos, pero sí por que su madre nunca quiso abandonarla, si no que las circunstancias provocadas y la nula ayuda de la administración estatal desembocaron en la separación de ambas.
    Todo ha cambiado desde que supimos la verdad, todos hemos cambiado.
    Creo que és necesario saber para construir la correctamente la identidad. Y creo que nosotros los padres adoptivos deberiamos ser los depositarios de esa verdad desde el principio, pero a mí me engañaron y me hicieron creer que a mi hija nadie la quería.
    Me hicieron contar una mentira que socavó terriblemente la autoestima de un ser humano, que se comportó durante toda su infancia como una niña errante y desquiciada.
    A ella le crearon una angustia vital por la separación, que le han provocado muchos problemas emocionales.
    Ojalá hubiera buscado antes.

    • Isabela dijo:

      Irlem mis padres adoptivos siempre me han dicho que en caso que hubiese habido datos malos en mis datos nunca se hubieran atrevido a decirme “abandonada” ellos odian esa palabra porque parece que la mayoría de las veces o es real, ellos a mi nunca me han hecho sentir abandonada porque siempre han dicho que no se sabe lo que pasó y que solo voy a conocer la verdad cuando encuentre a mi familia biológica, por eso nunca me he sentido abandonada, ellos siempre me han hecho sentir que en mi otra vida si que me querían y cuando los encuentre como los quiero y no los odio ni nada pues voy a poder hablar con ellos y escucharlos, mis padres dicen que yo soy la esencia de mis padres biológicos, su perfume, me gusta eso, yo no entiendo porque muchos padres adoptivos prefieren que sus hijos sufran y los hagan sentir tan desgraciados para que los quieran mas a ellos ¿tu crees que de verdad quieren a sus hijos adoptados? yo pienso que no porque cuando quieres a alguien intentas ser realista sin hacerle daño y no machacarlos, no se si me explico……….. pero no mola nada sentirse medio paria.

      • Isabela dijo:

        Perdón, se me fue la tecla y quería poner nunca se hubieran atrevido a decirme “abandonada” ellos odian esa palabra porque parece que la mayoría de las veces mp es real, Es que me está fallando alguna tecla y me las como sin darme cuenta, ja,ja,ja, sorry

      • Isabela dijo:

        la tecla dichosa, quería decir NO es real, a ver si esta vez me sale bien

    • Me parece el colmo del cinismo transformar un expediente para que parezca que una madre que quería quedarse con su hija no quiso hacerlo. Es algo muy perverso. Y me parece conmovedora la fuerza de la memoria emocional, cómo tu hija sabía dentro de si que esto no era cierto, que sí había sido querida… Yo que tengo muchos datos de la historia de mi hijo mayor, he descubierto que muchas cosas concuerdan con lo que él cuenta, aunque teóricamente era demasiado pequeño para recordarlo; cosas que habría tomado por fantasías si no tuviera los datos. También en el caso de mi hijo pequeño pude comprobar cuando volvimos a la crèche que discriminaba perfectamente (y sin equivocarse) quién le había tratado bien y quién no; quizás no recordaba nada conscientemente, pero su memoria afectiva estaba intacta.

      Efectivamente, hay que ir con mucho cuidado con los expedientes.

  13. La terapeuta especializada en adopcion de mi hija mayor nos ha dicho que hay que buscar y darle toda la informacion que tengamos a nuestra hija, ya que si no lo hacemos crearemos un fuerte resentimiento en ella. Mi hija tiene en su escritorio una foto de su madre biologica que yo le he dado, y sin que yo le diga nada ha agregado una foto mia. Sabemos muchos de los detalles de su vida que en un futuro no muy lejano trataremos de ampliar y confirmar cuando visitemos el pais. Casi todos estos datos han venido de la boca de mi hija que recuerda cada detalle y que no coinciden con el informe de adopcion que nos dieron como en muchisimos casos de adopciones en Etiopia. Hay muchas preguntas que supongo tendra que hacer ella cuando sea mayor, pero al menos en una gran parte del camino yo puedo ayudarla. Lamento que mis dos hijos mas pequeños no tengan datos. Uno de ellos me ha pedido una foto de su madre biologica tambien, la cual no tengo, y sin embargo el otro me ha dicho que no le interesa. Cada uno reacciona de una manera distinta, pero al menos he tratado de hacer mi parte, incluso en un viaje a Etiopia trate de buscar por mi cuenta datos con pocos resultados.
    La verdad libera. a ellos y a nosotros.

    • Supongo que no hace falta que te lo diga, pero, ¡apunta todo lo que te cuente tu hija!, algunos niños siguen recordando al pasar el tiempo, pero otros olvidan, y está bien ser su memoria, poder repasar lo que nos contó porque está escrito…

      Yo en todos los casos que conozco de niños mayores, que recordaban (y en muchos casos querían) a su familia biológica, el incorporarla a la vida cotidiana de la familia adoptiva ha sido liberador, para todos. Les ha hecho sentir que tenían permiso para querer a los dos, sin ser desleales…

      En cuanto a la diferente información y gestión de las historias de nuestros hijos, yo me encuentro en el mismo caso… ¡y qué duro decirle que no hay fotos y probablemente no habrá!

  14. Mi comentario es para Ruth. Soy madre de 2 hermanos de adopción nacional. Ellos recuerdan toda su historia con su madre biológica y familia extensa.

    Una amiga me advirtió de que podía ir a Servicios Sociales, donde nos habían tramitado todo el expediente y solicitar la “Historia de vida” de mis hijos. Tienen obligación de entregártela si se la pides.

    En nuestro caso así fue aunque tardaron varios meses. Leimos el documento y lo guardamos en la caja fuerte porque no quiero por nada del mundo que mis hijos lo encuentren por casualidad. Lo que allí ponía era tan terrible que se me saltan las lágrimas mientras escribo.

    No se si alguna vez seré capaz de enseñarles ese documento o contárselo. Creo que nadie puede estar nunca preparado para algo así.

    Mientras tanto mi hija ha conocido por su cuenta a su madre, a su padre, … En fin, los líos ahora son otros pero los vamos llevando.

    • Muchas gracias MC
      no sabia lo de la historia de vida, lo preguntare. No se si sera igual en mi caso al se renuncia hospitalaria la historia del niño se limita a pasar de neonatos al centro de menores y estar ahi 5 meses. En nuestro caso la historia terrible afecta mas a la madre bio de mi hijo y quiza eso nunca nos lo den en un documento aunque sea publico a traves de la prensa.

      • Supongo que cada caso es distinto. Mi hija pequeña también es de nacional. En nuestro caso los servicios sociales nos contaron algo de su historia y la de sus padres. Nos han explicado que el expediente completo lo guardan ellos, y ella lo podrá solicitar en su día, no nos han dicho a qué edad, así que supongo que no tendrá que esperar a los 18. En ese expediente figuran los datos de su familia extensa, con direcciones y números de teléfono. En cuanto a sus padres, nosotros tenemos lógicamente sus datos y dirección, ya que aparecen en la partida de nacimiento. Pero además de eso tenemos un informe médico de cuando nació en el que figuran más datos de su madre, nos lo entregaron se supone que por error.
        En nuestro caso también viven cerca. No fue renuncia.
        Lo de buscar en internet, supongo que lo hacemos todos. Yo lo hago de vez en cuando. Parece mentira que a veces sea tan fácil seguir la pista a una persona.
        Marga

      • Sí, da cierto vértigo… y seguramente cuando nuestros hijos crezcan existirán maneras que no podemos siquiera imaginar…

    • Yo creo que por terrible que sea su historia, les pertenece, tienen derecho a saberla, a acceder a los documentos. A saber que existen y que pueden leerlo… quizás no en la infancia, pero sí en algún momento de su vida.

      • Es que su historia ya la conocen porque la vivieron. La Historia de vida describe los orígenes familiares y la situación que provocó su salida/retirada de la familia bio.

        Lo que está escrito no es la historia de mis hijos, sino la de su familia biológica, es decir, sus orígenes, y esa es muy fea.

        Posiblemente todos tengamos alguna oveja negra en la familia cuya historia nos llega de forma remota, pero cuando las ovejas negras es lo normal y provocan situaciones de tal calibre que los Servicios Sociales intervienen para sacar a los menores de allí… Ellos no son muy conscientes de las circunstancias en las que vivían, pero recuerdan a sus padres, a sus tíos, a sus abuelos, de hecho ya decía que mi hija ha retomado la relación con ellos.

        Pero no se si yo tengo que contarles a mis hijos lo que hacían su abuela y su abuelo con su hija (su madre bio). ¿Es obligatorio que se coman todo eso? ¿No tienen y han tenido bastante? Por no hablar de que su madre bio estaba en un pedestal, normal, como todas, pero que en la relación que mi hija mantiene con ella ese pedestal se ha ido empequeñeciendo y quien sabe donde acabará.

        Y yo sigo estando ahí y siempre estaré para ella. Y ella lo sabe.

      • Sólo ellos pueden decir si quieren saberlo o no… pero, ¿cómo van a decirlo si no lo saben?

        En mi familia hay historias muy, muy truculentas, que yo he sabido de adulta, y me han ayudado a entender muchas cosas. Y no, no preferiría haberme quedado con la imagen idílica de “mis mayores”… prefiero la verdad.

      • Yo creo que en todas, o quizás en muchas, las familias hay historias. Yo a veces he dicho alguna cosa que creía que toda la familia sabía delante de alguien que parece ser no lo sabía, y en su cara he visto esa luz de comprensión a la que no hubiese llegado sin la información que yo le daba. Sinceramente, creo que esa comprensión de todo el entorno es necesaria para poder llegar a medio entender y a asumir una historia. Las historias de nuestr@s hij@s, o las de sus familias de origen, van mucho más lejos que esas otras historias más o menos truculentas porqué en un momento determinado ha llegado la separación (ya sea por abandono, ya sea por otros motivos). Yo creo que precisamente porqué va más lejos tenemos que tener conciencia de la importancia de la verdad, o como mínimo de la importancia de hablar sobre lo que sabemos y lo que no sabemos sin crear una especie de tabú. Y hablando de manera que puedan comprender y asumir de acuerdo con su edad, por supuesto.

      • Sobretodo, porque estas historias truculentas dejan cicatrices… el silencio, no hablarlas, no las hace desaparecer: sólo la convierte en tabú.

  15. Isabela, la palabra abandono tardé mucho en utilizarla, de hecho casi no la utilizo cuando hablo con ellas, mis hijas (tengo tres), pero eso es algo que no hace falta nombrar. Mi hija a la que manipularon su informe, yá se sentía abandonada cuando nos conocimos, ella tenía 4 años y medio y claro que recordaba. Nos hizo pasar las de Caín a su padre y a mi poniendonos a prueba para comprobar si la queriamos lo suficiente, y esto es un acto incosciente de los niños pero que dá señales claras de como se siente de desconfiada tras la dura experiencia del abandono.
    No creo que ningún padre quiera que sus hijos sufran y menos como tu lo justificas, para que les quiera más a ellos, los adoptivos.
    Yo quiero muchisimo a mi hija, pero su madre también la quería y de justicia hubiera sido que la conservara junto a ella.
    No puedo odiar la palabra abandono, como lo hacen tus padres, pues quiero ponerle palabras a las cosas para que mis hijas puedan expresarse libremente con todas las palabras que existen, sin que sientan que hay palabras prohibidas, ni para ellas ni para mí. Odiar la palabra abandono, quizás es odiar un episodio de la vida de mis hijas y yo amo a mis hijas con esa circunstancia o sin ella.
    También te digo que como nunca se sabe a ciencia cierta como és la historia, mejor abrir un abanico de posibilidades para que una busqueda no decepcione sobremanera. Trabajar el abandono con mis hijas, es una tarea constante, a pesar que te he dicho que no utilizo esa palabra en concreto casi nunca.
    Un saludo.
    Irlem

  16. Madredemarte, actualmente está en nuestras manos el informe completo, y es muy fuerte lo que hay, pues contiene informes favorables anexos en los que se dice que la madre estaba en disposición tanto social como económica para hacerse cargo de la menor, y a pesar de todo eso, le siguieron poniendo trabas hasta que la madre lo dió todo por perdido.
    Cuando adoptados dicen que solo les pertenece a ellos buscar los origenes…, NO, los padres tenemos una obligación y un derecho, quizás no a encontrarnos con la madre o el padre bio, pero sin duda sí a esclarecer todo el proceso, pues formamos parte activa de él y hemos sido en ocasiones engañados.
    Yo no me siento nada bién con esta historia, ni con haber confiado en un país en concreto, y por culpa de todo esto, no he sabido comprender a mi hija, la que más lo ha necesitado. Me siento francamente mal.

    • Que horror. No sólo el hecho en si, sino la idea de la adopción, la familia, el bien superior de los menores… que subyace detrás.

      Entiendo que te sientas mal, creo que es parte (inevitable) del proceso, pero también creo que haber dado el paso de buscar, rectificar, asumir el engaño,… tiene que acabar pesando, en positivo.

  17. Me preocupa leer tantos comentarios sobre la manipulación de los expedientes, los engaños y demás. Y me pregunto ¿ y si a mí también me mintieron? ¿y si la historia de mis hijos es otra?
    En fin, ¿existe alguna forma de estar completamente segura?

    • Claro Marta: vete al país de origen y busca tu misma con los datos de que dispongas. No hay más.
      Irlem, estoy horrorizada con tu historia.

      • Lo cierto es que historias como las de Irlem son tremendas… pero más tremendo me parece todavía que haya familias que, encontrándose con ellas, miren hacia otro lado. Hablé años atrás con una madre adoptante en Etiopía que, conocedora de casos de irregularidades, viajó a la ciudad de origen de su hijo para asegurarse. Allí conoció a la madre viva de su hijo huérfano (había sido entregado como tal por una tía, cuyo hijo había sido entregado por su hermana, la madre del hijo de mi amiga, tamibén como huérfano. Con la connivencia de los SErvicios Sociales, que de hecho, les dieron la idea…). Allí conoció a varias de las familias de los niños que habían sido adoptados en el mismo grupo que su hijo, y regresó a la capital con fotos, teléfonos, datos, historias reales… la mayor parte de las familias se negó a conocer nada, a aceptar nada, a creer nada… Y ahí deben seguir en sus mundos de Yupi (incluso aunque sus hijos les hayan contado historias que no cuadran con la oficial).

    • Lo mejor es viajar y comprobarlo. Puedes pedir a alguien de alli que haga una busqueda y os organice el encuentro para ir sobre seguro. Si es en etiopia es muy facil, hay un foro en yahoo de busqueda de origenes q te puede servir de guia

  18. Pues me parece un gran error negarse a aceptar esa información. Cierto que tiene que ser duro enterarte de que te han engañado, que tú pienses que adoptas un huérfano(porque no tiene familia/tiene pero no quieren/no pueden hacerse cargo). No sólo por el hecho del engaño sino también porque vaya en contra de lo que tú crees, has contribuido sin saberlo al fraude, por el horrible hecho de haber separado a un niño de su familia de origen y mil cosas más.
    Pero ¿negarte a la evidencia?. ¿Y cuando tus hijos sean mayores e investiguen y se enteren de que les ocultaste la información? Y si por negarte a aceptar que te engañaron tu hijo ha perdido la oportunidad de conocer/tratar etc., a su familia de origen. Me parece brutal. Creo que eso supondría una ruptura total de los cimientos de la vida de una persona.

    • De acuerdo, completamente. Y nuestros hijos lo tendrán tan fácil como poner en google adopciones+etiopía+año en el que fueron adoptados para descubrir que se sabía, se hablaba, se conocía… que quien no quiso saber fue porque decisió no hacerlo.

  19. Yo distingo entre confirmar los datos del expediente e iniciar la búsqueda de la familia biológica o el contacto. Por supuesto que yo quiero saber todos los datos posibles de mi expediente, y he confirmado que son correctos cuando ni siquiera lo estaba buscando, pero por ejemplo, si en tu expediente en Etiopía te pone el nombre del padre, de la madre o de la abuela que lo ha dado en adopción ¿os adelantaríais a buscarlos antes de que os lo pidieran vuestros hijos? ¿contactaríais con ellos?Por supuesto si mi hijo es mayor, se acuerda y me lo demanda, pues supongo que lo haría, pero ¿iríais a Etiopía a buscar si el no os lo demanda? porque dicho así parece facil, pero en realidad se viajaría a Etiopía con alguien que hablase amharico, que empezase a hacer preguntas,hasta llegar al barrio, etc…y ahí es donde ya no tengo claro que yo esté en mi derecho a hacerlo. De todos modos, como siempre en todos estos temas, no todo es blanco y negro hay muchos matices y la situación y la historia de cada uno de nuestros hijos es muy particular y así hay que tratarlas.

    • El problema es que en muchos expedientes hay nombres, datos, que incluso cuando son correctos… pueden ser incompletos. POr ejemplo, en el caso de unos amigos, el nombre de la abuela que dio al niño en adopción, sí, era correcto; pero faltaba el nombre de la madre y el hecho de que seguía viva, cuando el expediente llevaba hasta fecha de fallecimiento (e igualmente en el caso del padre). ¿Cómo sabes que son correctos si no buscas, si no confirmas, si no compruebas?

    • Supongo que hay que individualizar. No es lo mismo adoptar un bebé sin recuerdos conscientes que un niño algo mayor que recuerda a su madre/abuela/tío. No es lo mismo adoptar en un país donde sabes a ciencia cierta que ha existido el fraude que en uno donde no hay noticias de esto (si es que existe este país). No es lo mismo disponer de datos falsos como lo que cuenta madre que no tener dato alguno.
      Aunque sí me pregunto hasta qué punto debo buscar o puedo buscar sin faltar el resepto a la decisión tomada en su día por la familia de origen (ejemplo: adolescente que da a su hijo fruto de un embarazo no deseado en adopción y que ahora ha formado una familia y nadie sabe de su pasado)

      • Evidentemente, la situación de la familia de origen es algo a tener en cuenta. Los países de mis hijos tienen en este sentido realidades muy distintas: en Etiopía, aunque ser madre soltera es un estigma, también es algo muy corriente; la intimidad tal y como la entendemos nosotros no existe, en general la gente se conoce y sabe si los demás tienen o han tenido hijos; y en el caso concreto de mi hijo, había convivido con él 2 años, y además había dejado sus datos. En Marruecos, en cambio, donde muchos niños abandonados lo son por nacer fuera del matrimonio (aunque no todos), muchas mujeres van a parir a lugares alejados de donde viven para que no se sepa, y hay muchos casos en los que no hay datos, o los que hay no son correctos… evidentemente, si tuviera la opción de buscar a la madre de A. tomaría precauciones para no ponerla en riesgo…

  20. Marta, yo creo que no hay que distinguir a la hora de averiguar origenes, es lo mismo un bebe que un niño adoptado con recuerdos. Mi segunda hija fué dejada en un hospital, pero ahí hay algo que tampoco me cuadra y me crea un desasosiego espeso…., sigo buscando por que no hay hilo por donde tirar y eso no lo concibo, pues creo que su informe contiene falsedades, como por ejemplo el nombre de los padres. No me conformo, después de la experiencia con el primer informe, no me puedo conformar.

    • Irlem, quizás no me he explicado bien. Quería decir que en el caso del bebé se investigarían los orígenes para darle los datos en un futuro, y en el caso de niños más granditos igual son ellos mismos los que te piden de alguna forma las respuestas, te habaln de su familia iológica etc…. Yo estoy completamente a favor de la búsqueda de los orígenes y de la transparencia total con nuestros hijos.

    • ¡¡Ojalá encontréis también en este caso!!

  21. Marta, mi hija me pregunta con frecuencia. Tiene 4 años y fue adoptada con 4 meses. Me pregunta cómo es su padre negro, si tiene hermanos negros, qué idioma hablan, si viven en B. o en M o en D. .. Pregunta y pregunta y yo no sé nada. No confío mucho en los buscadores profesionales, quiero hacerlo yo misma. Este verano no podrá ser, ¿2014?

    • Para mí la diferencia no es que pregunten o no: todos, o muchos, lo hacen. La diferencia es que en el caso de niños mayores, recuerdan, a veces su historia, la que recuerdan, no cuadra con la de los expedientes, se angustian de forma distinta que los niños adoptados de bebés porque no tienen noticias de esas personas con las que han forjado un vínculo… la diferencia no es la curiosidad, es la memoria… Pero estoy de acuerdo en que en todos los casos tienen derecho a saber.

      Ojalá puedas hacer la búsqueda, y encontrar respuestas…

      • Esto es exactamente lo que quería decir con que cada caso es diferente, sólo que yo no he sabido expresarme.

        Y al hilo de esto mi hija de 5 fue adoptada con 10 meses y es todo lo contrario no pregunta absolutamente nada. Sabe que vino de otro país porque en casa se habla con naturalidad, además es de otra raza y ella es consciente (sabe que tiene rasgos diferentes), en casa se habla abiertamente de cuando la fuimos a buscar (si viene al caso) y de cosas de su país de origen. Tiene el libro de “Esta es nuestra historia” y juguetes de allí. Incluso si sale en la tele le digo, mira es tal. Pero no le interesa. No pregunta nada. En una ocasión se le dijo que los niños nacen de la barriguita pero que a veces se va a una casa con más niños y luego los papás y/o mamás los van a buscar como a ella y su hermano. Cuando meses más tarde le pregunté que si sabía de donde vienen los niños me dijo: de la barriguita de las mamás. Vale, y después sabes que a veces se quedan con ella y otras bla,bla. Sí, si los otros se mueren me dijo ella.
        Entonces le contesté que no siempre se habían muerto y que si sabía que ella estuvo en otra barriguita? “Y me dijo Sí y ella se murió.”
        Como a día de hoy no sé si sigue con vida le dije Bueno, cariño eso no lo sabemos. pero tú sabes que después fuiste a la casa con los otros niños y te fuimos a buscar?. Sí me contestó y ya está.
        Su padre no le da importancia y la psicóloga tampoco pero a mí me preocupa mucho esta falta de interés. Perdona madre que haya soltado este rollo pero es que no sé con quien hablarlo.

      • Ningún rollo, tranquila… A mí me preocuparía que mis hijos no hablaran del tema (son y somos muy charlatanes), pero no creo que sea necesariamente un síntoma de negación de la realidad o de que no quiera hablaro con vosotros: igual simplemente no ha llegado su momento. Y luego, hay niños que le dan más vueltas a estos asuntos, y otros que las aceptan más tal cual…

        Quizás si vuelve a salir el tema deberías tirar un poco más del hilo, ¿por qué piensas que murió?, hacer preguntas en vez de explicarle, para que sea ella la que guíe la conversación…

      • También existe la posibilidad que alguna otra persona le haya dicho que ha muerto. A mi hija le conté su historia de manera comprensible para ella, y al cabo del tiempo ella medio contaba otra historia que reconstruyeron con sus amiguitas a partir de las “creencias” de éstas. A mi no me la contó nunca; sólo un día me medio dijo que sus amiguitas no lo entendían. Pero sí oí como le contaba la nueva versión a una niña que conoció. Al llegar a casa lo hablamos y me vino a decir que ya sabía lo que yo le había contado, También que la otra versión era mas creíble entre los niños porqué no sabían, no entendían…

      • Sí, también puede ser claro. Curioso lo de adaptar la versión de su historia a lo que quieren oír / pueden entender otros niños…

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