familia monoparental y adopción

Hace algunos días, escribió en el blog alguien que firmaba como mestizo adoptado. Su testimonio sobre el racismo de distintas intensidades que ha vivido a lo largo de su vida es tan revelador, que me he tomado la libertad de publicarlo en forma de entrada.

Yo soy mestizo, o mulato; y fui adoptado con 2 años; ahora tengo 24. Sobre ésto no puedo aportar mucho más ya que de hecho desconozco totalmente mis orígenes.

Me ha gustado leer vuestros comentarios, sobre todo los de aquellas personas, adoptadas o no, que han sufrido el racismo en sus carnes. Me he sentido muy identificado, por ello expondré también mis experiencias sobre el racismo sufrido y cómo de sutil llega a ser éste.

Mis padres son blancos, y toda mi familia también, mis relaciones con gente negra, mestiza o de otras razas que no sea blanca es bastante escasa, ya que desde pequeño todos mis amigos han sido blancos, pues no ha habido nunca negros en mis círculos sociales, escuelas, centros de actividades extraescolares, etc. Exceptuando en varias ocasiones que mencionaré a continuación.

Recuerdo que en la escuela primaria no sufrí racismo, aunque ello me produce un mal sabor de boca, porque en mi clase había otra niña negra -pero ella no era mestiza, sino prodecente de padre y madre negros- la cual recibía todos los insultos por mí. Puedo asegurar que los insultos que recibía eran crueles y devastadores, y que esa niña se pasaba casi todos los días llorando. ¿Qué hacía yo al respecto? Debo reconocer que nada, y achaco ese comportamiento a dos factores: 1- Aquella niña negra era marginada, insultada por su color de piel y maltratada; no obstante, otros niños de la clase también eran marginados, por ser gordetes, demasiado callados, etc., en este sentido ella era una más dentro del grupo de marginados. 2- Mis padres nunca me dijeron que yo era negro, y esto sucedió en todos los sentidos -aunque fuera evidente a la vista-, de modo que mi identidad como negro no fue formada desde pequeño.

La identidad como negro creo que es importante, decirle al niño cómo es y que ello significa que la gente te mirará y hará comentarios sobre tí; mostrarle modelos de gente negra de éxito, de pensadores negros, etc.; ya que en su día a día los niños experimentaran el rechazo por su condición, el odio que produce su color de piel, y necesitan por ello alguien que les diga que su color está bien, y que ha habido grandes personas con su mismo color.

Mis experiencias de racismo las empecé a experimentar en la escuela secundaria, período en el cual cambié de escuela. Las agresiones fueron en mi caso siempre verbales, se apuntaba a alguna distinción sobre mí : “pelo esponja”, “morenito”, o cualquier cosa por el estilo. En ésta etapa mi modo de afrontar esta situación era agresiva, la manera de no acabar agredido era ser directamente el agresor. Con ésto no digo que ello esté bien, sino que la agresividad y rebeldía pueden ser buenos indicativos que esconden tales problemas.

En secundaria incluso experimenté situaciones racistas con profesores, y de hecho creo que este detalle es significativo para entender la percepción del racismo entre víctima y agresor. Estos profesores racistas, de manera consciente o no, lo eran por medio de un chiste: “Este es el del negro, el cojo, etc.”, hay que imaginar esto contado por un profesor ante una clase de adolescentes en la que sólo hay un negro; de hecho parece casi natural que los niños se giraran para mirarte o comentar algo, de ahí un comportamiento agresivo como defensa. También podían ser racistas estos profesores por medio de la simple alusión al “negro”, es decir, distinguir en una frase a la persona negra de la otra, blanca, por medio de ese simple nombramiento (está claro que “negro” en ese caso no sólo significa una persona, sino pobre, marginado, no deseado, etc….).

Estas situaciones me han hecho entender el racismo de un modo muy arraigado y difícil de percibir para aquel que no se tiene que preocupar por el racismo, nada más que de no ejercerlo.

DETALLES- seguramente muchas personas negras digan que no les importa que alguien se refiera a ellas como “el negro” y “la negra”, sin embargo eso es matizable, y creo que es fundamental a la hora de detectarlo. A mí me gusta imaginar una situación en la que cada una de las personas fuera de raza, etnia, nacionalidad distinta, y tuvieramos que hablar de ellos: así por ejemplo si tuviésemos que dar una descripción a la policía para buscar a esa persona, hablar de indio, chino, negro, etc., no parece racista. Sin embargo si una profesora llama a sus alumnos, no llamaría al negro, ni al chino, sino a José y Antonio, por ejemplo. Los matices de esto son inmensos y creo sólo detectables por aquellos que los padecen, hay que considerar que ciertas personas usan el lenguaje de éste modo para imponerse de algún modo, marcar una diferencia intangible que posiciona al “indio” por debajo y de manera sutil.

El aprendizaje de estas actitudes me parece esperpéntico, pues incluso en la televisión, en series como “Aïda”, se promociona la risa fácil por medio de la discriminación. Habrá personas que digan que eso es una exageración, sin embargo, hay que entender que con eso lo que se hace es enseñar: “es bueno hacer bromas con el bebé negro, haciendo alusiones a heces”, o cualquier otra burrada que se les ocurra. ¿Si vuestro hijo fuera negro le pondrías una serie delante de sus amigos blancos donde se ríen de una persona negra? ¿Lo harías una vez, y dos, y siempre?

Lo que detecto de modo general es un ímpetu por marcar la diferencia segregadora, y para ello no es necesario proferir un insulto, sino un simple comentario es suficiente. El “amigo” del shawarma siempre será eso, el “amigo”, nunca Rakam, de 34 años, que estudia por las noches y tiene dignidad como ser humano, etc. Sin saberlo, ya lo hemos clasificado.

A mi entender, todos estos detalles llevan a las actitudes racistas reconocidas (como el policía que sólo registra al negro), ya que han sido aprendidas poco a poco, con comentarios, bromas, chistes, motes, etc. Y eso mismo, la atención a los detalles, sería lo ideal para enseñar a un niño negro que ha sido adoptado, es decir, pensar sobre las palabras, sobre lo que dice, cómo entiende cierta expresión, qué siente con tal o cual comentario. Si tu vecina llama a tu hija “chocolatito” seguramente tu vecina no vea nada malo en ello, pero a tu hija le molesta que no le llamen Ana. De hecho de esta manera me he sorprendido a mí mismo, mulato, siendo racista, por mi modo de hablar sobre “los lateros”, etc.

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Comentarios en: "Testimonio de un adoptado transracial" (55)

  1. Me ha encantado leer su vivencia y reflexiones respecto a cómo ha ido viviendo el tema del racismo. Que en el caso de nuestros hijos puede ser similar.
    Lo de los profesores solo de pensarlo se me pone la piel de gallina. Mucha fuerza para lidiar esos temas si nos llegan a surgir.
    Roser

    • Vivimos en una sociedad racista… es ingenuo pensar que los profesores van a serlo menos que otros colectivos… Quizás no son racistas de bate de béisbol (vaya, prácticamente seguro), pero, ¿por qué iban a estar libres de prejuicios y estereotipos?

      • Cierto, mi comentario es totalmente ingenuo lo reconozco. Cómo todavía no lo hemos vivido no había empezado a plantearmelo. Pero totalmente de acuerdo con lo que dices. Este mismo fin de semana una amiga de Argelia me comentaba cómo una profesora de inglés reprendía a su hijo de que sacara peores notas en inglés que “el niño extranjero” que es el hijo de mi amiga. Hablando de la “superioridad” de los de aquí que por suerte ira viendo que no “existe la tal superioridad”. Los chicos creo que lo tienen peor y lo viven más tempranamente que las chicas. De manera temprana ya se los machaca. Muy ilustrativo lo del instituto que cuenta, cuando se llega a un sitio nuevo “la blancura de los padres adoptivos” ya no es tan latente y es más probable que empiecen a vivir lo que sera su realidad en el mundo.

      • Sí, yo también creo que de pequeños, los niños lo viven más que las niñas… pero creo que cuando se llega a la adolescencia y entra en juego el sexo, las niñas se encuentran en situaciones igualmente dramáticas entre iguales…

      • De pequeños por mi experiencia, las niñas viven más la discriminación que los niños.
        Tengo dos hijos, niña y niño. La niña desde los tres años ha sufrido discriminación en el colegio por su color de piel. El niño también pero más leve y pronto se hizo un hueco por el deporte.
        Las niñas son más dañinas, más brujas y pueden conseguir que estés sola, que nadie quiera estar contigo.

      • ¿Y no crees que puede ser tu caso particular? Yo sólo tengo un hijo negro, pero en mi entorno sí percibo que ellos reciben más discriminación, o al menos de forma más abierta…

  2. Como profesora, a mí también se me pone la carne de gallina de leer lo que cuenta de sus profesores. Sí es ingenuo pensar que entre nosotros no hay gente racista -y sobre todo clasista-, pero hay cosas que no son tolerables….menudo modelo de conducta. Hay gente que no debería dedicarse a enseñar, porque enseñar no es solo dar clase…pero imagino que en la misma medida que muchos médicos no saben tratar a sus pacientes con un mínimo de trato humano. Me ha parecido un testimonio para reflexionar.

    • Estoy de acuerdo. No debería haber profesores racistas, ni médicos, ni conductores de autobús… en el caso de los profesores, lo grave es que educan a los niños; pero pretender que en un colectivo concreto (sea el que sea) los que lo integren sean “mejores” que la sociedad en la que viven, es, repito, ingénuo… tenemos que educar en este sentido a toda la sociedad… o al menos a los que nos rodean… o si todo esto no es posible, a nuestros hijos, para que sepan qué se encontrarán.

      • Cierto, madre de marte. Pienso que nuestra dificil labor es preparar a nuestros hijos para que tengan la fortaleza necesaria en no ser tolerantes con actitudes o comentarios inadmisibles. Mi hija tiene una compañera de clase -amiga? que me dijo que a ella no le gustan los negros (delante de mi hija) le recorde que su amiga es negra, la niña dijo que no era lo mismo y para mí hija parece que con eso fué suficiente. Considero muy importante lo que comentaba el chico en el post anterior. Aunque no sean victimas directas del racismo, han de estar despiertos y no consentirlo “en nadie”. Del racismo y de injusticias en general.

      • En todo caso, llamarles la atención sobre lo que subyace tras algunas actitudes… comentar con ellos qué les parece que su amiga diga que no le gustan los negros y que ella es distinta… si puede haber otra gente que piense lo mismo de ella (porque no la conocen)… si esta chica puede decidir que no le gusta la gente por su color de piel, sin conocerla… si esto es inteligente…

  3. Yo creo que aquí juega un papel importante también el llamado “micro racismo” (de hecho creo que ha salido ya en alguna entrada aquí): los negros bailan mejor, tienen más ritmo, son mejores para el deporte, las negras son más guapas, los niños negritos son más monos (cuando crecen dejan de serlo y nos cruzamos de acera)… en el fondo, una manera más de seguir recalcando la diferencia.

  4. A mi siempre me resulta difícil participar en los post sobre racismo. En este caso no, aunque me temo que no añadiré nada nuevo. Los profesores son gente normal y corriente (como todos), y como gente normal y corriente que son muchas veces son racistas sin saberlo. Yo añadiría que sin ningún tipo de preconcepción. Muchos responderán que no son racistas y de manera plenamente consciente harán y dirán cosas que demostrarán, cuando mínimo, tolerancia. Pero de manera inconsciete también hacen y dicen cosas que demuestran eso: poca consciencia sobre aquello que hacen/dicen. Y que conte que a mi también me pasa. La diferencia es que yo, a parte de aprender mucho en este blog, no me atrevo a decir que no soy racista. De muy joven (cuando aquí todavía no se hablaba de racismo pq no había diversidad) ya concluí que si no me veía con un gitano (la única muestra de diversidad de aquellas épocas) es que algo pasaba. Lo curioso es que cuando ponía el ejemplo siempre me decían que eso era distinto.

    • ¿POr qué te resulta difícil participar en un post sobre racismo?

      Yo lo que creo es que todos tenemos prejuicios de algún tipo. Y saberlo, e intentar identificarlos, es fundamental para avanzar.

      • Porqué no puedo aportar nada; sólo decir que teneis razón y aprender/darme cuenta de temas que nunca me había planteado.

        Sí, prejuicios tenemos todos. Lo difícil es medio fijar cuando acaba el prejuicio y empieza algo más complejo. Quizás no tanto en nosotros mismos, que también, sinó desde un punto de vista más general. Más que nada para ir creando masa crítica.

      • Yo tengo más preguntas que respuestas… pero creo que las preguntas también revelan mucho.

  5. Es un testimonio muy interesante. Es verdad que muchas veces, al hablar de racismo, la gente cree que se trata de situaciones especialmente graves o evidentes, como que no te dejen entrar en un sitio por ser negro o te griten “amarillo de mierda”. Pero existe ese racismo más solapado, sutil, que incluso es negado o tachado de broma si se le enfrenta. Yo creo que es muy difícil luchar contra esto, pero hay que incidir en ello, porque es la base del resto.

    • Sí… a veces hasta es difícil señalarlo como racismo. Ayer entré en una tienda con mi hijo pequeño, el mayor entró detrás, y el dependiente le preguntó,a gritos, si había cogido algo. Él dijo que no, y yo le comenté que probablemente pensaba que estaba robando porque es negro, que es una forma de racismo… que los negros son sospechosos para mucha gente… luego mi hermana me dijo que no lo sabía, que igual se lo dijo porque era un niño y pensó que iba solo. Y sí, claro, puede ser. Son esa clase de cosas que cogidas una a una es difícil decir si son o no son… pero cuando empiezas a sumar todas las que pasan al cabo del año, resulta que a los negros les pasa muchas más veces que a los blancos. Y esto es racismo.

      • Se lo dijiste a tu hermana? a tu hijo? o al dependiente? es que al leerte, enseguida he pensado a mi hijo blanquito de aqui del terreno dudo mucho que pensaran, ni le dijeran nada de que ha robado y si mi hija entra a esa tienda con amiguitas blancas quizás no le dijeran nada, pero si sus amigas fueran magrebis, gitanas o negras ya no estoy tan segura de que no les dijeran nada. En cuanto no vayan con nosotras creo que el tema ira cambiando mucho.

      • Se lo dije a mi hijo, en voz alta, delante del dependiente. Luego volvimos a comentarlo a la salida, y le amplié la información: los negros, las personas de piel oscura, son a menudo sospechosos para otras personas de hacer cosas que están mal. Él me dijo que no entendía por qué, con lo guay que es ser negro… su hermano pequeño se sumó a la conversación y me dijo que ser negro era muy guay porque podías confundirte con la oscuridad (y ahí empezamos a discutir ventajas y desventajas de confundirte en la oscuridad)… Luego se lo conté a mi hermana, mientras los niños jugaban (no estaban presentes en la conversación).

  6. La única manera de luchar contra el racismo es hacerlo visible. El problema es que la mayor parte de la sociedad, cuando no tiene alguien cercano que no es de la raza mayoritaria, considera que a día de hoy no somos racistas, y así es imposible rectificar, reflexionar, cambiar en nada. A mi me ocurre muchas veces, al hablar con otros padres sobre mis inquietudes y temores sobre el racismo que padecerá mi hijo, que me siento juzgada como una madre paranoica… “mujer”, me dicen… “si a día de hoy no hay racismo”.
    Generalmente se refieren a que las manifestaciones explicitas de racismo no son lo cotidiano y se asocian a grupos minoritarios y radicales. Y quizás estás manifestaciones no lleguen a ser tan dañinas como las otras, las sutiles, porque proceden de grupos extremistas a las que tampoco se respeta demasiado. ¿Pero qué pasa cuando no son los amigos, los vecinos, los profesores e incluso la propia familia la que peca? ¿Qué pasa cuando es la gente que te importa?
    Para mi la manifestación mas recurrente de racismo, me atrevería a decir que en mi familia la sufrimos diariamente, es esa incomodidad ante la palabra negro. Puedo poner miles de ejemplos: ¿Su padre es de color? – Qué moreno tan guapo – Tengo unos amigos que también adoptaron un niño así – Y miles de laberintos de los que la gente no sabe salir por no pronunciar la palabra negro.
    Por lo general la gente no se considera racista y se esfuerza mucho por no parecerlo, y es precisamente ese esfuerzo, esa falta de naturalidad, la que delata que algo de eso que tememos hay.

    • Contra el racismo evidente es fácil luchar: señalarlo, condenarlo… contra el racismo sutil es muchísimo más difícil. Estos mensajes subliminales que van calando, que a veces, ni siquiera puedes estar segura de que se deban al racismo, pero que se van sumando y sumando… Y también los estereotipos; y la falta de referentes; y la insistencia en que el color no importa, cuando lo que recibes del mundo es que eres distinto y que te tratan distinto por tu color…

    • A la familia hay que educarla, no queda otra, al principio en la mía tampoco decían negro, pero a base de oirme a mi, y corregirles, ahora es mi madre la que corrige a las señoras por la calle cuando le dicen que tiene un nieto “morenito” y ella les dice, perdona pero mi nieto es negro, nació en Etiopía.

      En cuanto al racismo de baja intensidad, ya lo comenté en alguna ocasion que en Alacrán Enamorado escuchar a Bardem decir todas esas frases de “racismo de baja intensidad”, como morenitos, panchitos, etc…con estética nazi visualizas que es tan racismo como “negro de mierda”

      No os perdais esta entrevista a Santiago Zanou, a partir del minuto 3:50

      • Sí, efectivamente, es una película muy reveladora. Muy interesante la entrevista. El objetivo es que todo esto no les duela solo a las personas negras, o a los que estamos cerca de ellos, sino también a la gente que no sufre en su carne el racismo y la exclusión.

      • Yo llevo fatal eso de sustituir lo de negro por negrito. Yo no me canso de corregir a los que tengo cerca, que ya se refieren a los negros como negros pero el resto de la gente que nos rodean, no sé, les cuesta horrores. Yo me encargo normlmente, de introducir la palabra negro la primera vez, si viene al caso, y asi los medianamente inteligentes se deciden a utilizarla.
        Hace poco más de un mes, en una entrevista con la profe de mi hijo mayor (5 años), al yo decirle que con mi hijo podía hablar abiertamente de que es adoptado, negro o que somos una familia monoparental me dijo que ella no utilizaba la palabra negro que prefería oscurito o negrito, me quedé de piedra, lo peor es que no me vi con fuerzas para expliacarle que las cosas deben ser llamadas por su nombre, y lo dejé pasar. Ahora me arrepiento y entiendo el por qué mi hijo a veces (las menos) utiliza lo de negrito, lo curioso es que no lo hace para referirse a él o su hermano, (yo en casa siempre he usado negro y ellos tienen claro que son negros) sino para con otros que conoce o se encuentra en la calle.

      • A mí lo de negrito me suena fatal… como de negrito del cola-cao, muy colonialista… y lo mismo morenito. Pero, ¿y “de color”? Siempre me hace pensar en Pitufos…

        Mi hijo dijo “marrón” muchos años (literal, el chico) y ahora dice “negro”…

    • “La única manera de luchar contra el racismo es hacerlo visible. El problema es que la mayor parte de la sociedad, cuando no tiene alguien cercano que no es de la raza mayoritaria, considera que a día de hoy no somos racistas, y así es imposible rectificar, reflexionar, cambiar en nada.” Totalmente de acuerdo, Cristina

      • Sí, el problema es que parece que vivamos en mundos distintos, que hablemos lenguajes distintos.

      • sí, parece que vivamos en otro mundo. Y como dice Cristina que te tachen de paranoica o, en el mejor de los casos, demasiado susceptible, es demasiado frecuente.

  7. Desde la preocupación e ignorancia sobre este tema, es diferente esta discriminación de la que puedes sufrir sí llevas gafas , eres pelirrojo, gordo etc???
    Gracias

    • Yo creo que sí, que hay diferencias importantes. Y no pocas. Tengo pendiente escribir sobre el tema, pero tengo que ordenarme un poco antes de hacerlo…

    • Mientras no escribe madredemarte, yo también creo que si por dos razones básicas:
      1.- Llevar gafas no tiene una historia ni teoría sobre la inferioridad de quien las lleve. Hay casos parecidos al del color de la piel, como meterse con alguien por ser judío.
      2.- En el caso de niños adoptados, al meterse con su origen distinto, se están metiendo también con su abandono, lo que les provoca aún más sufrimiento.

      En el caso de la comparación con otros motivos de discriminación, que siempre salen, el tema no es que meterse con alguien por ser negro es malo pero meterse con alguien gordo no. Es simplemente ver las diferencias que hay en cada caso, y actuar en ambos, pues ambas discriminaciones son malas.

      • Yo creo que no es lo mismo racismo que discriminación, pero en ambos casos lo que se hace es “dañar” a otro utilizando aquello que lo diferencia del resto.

        En cuanto al tema de la tienda creo que existen estereotipos que contribuyen a fomentar estas situaciones. Estas creencias, tanto en positivo (los negros son mejores deportistas/tienen más ritmo) como en negativo (los gitanos son ladrones/los judíos usureros) son dañinas. Pero son creencias tan arraigadas, que existen desde hace taaanto tiempo que eliminarlas, buf, me parece una utopía.

        Por cierto, me encanta lo de que ser negro es mejor porque te confundes en la oscuridad.

      • Sí, a mí también me gustó… nos pareció ideal para jugar a pilla-pilla por la noche.

      • 1. O por ser homosexual, o por ser mujer…
        Me las apunto para hacer listado, y añadirlas a las que tenía yo en mente.

    • Beatriz, cuando un taxi decide no llevarme no es por las gafas (que no uso), ni por ser pelirroja o gorda. Ve en la distancia que soy blanca y no me quiere llevar por eso. Cuando alguien se levanta en el asiento a mi lado en el metro o dejan el espacio libre no es porque yo huela mal, es porque soy blanca.
      Cuando a TI te pasa (como a Alacena), se ve distinto. Yo sé qué se siente cuando un hotel te dice que está lleno y no es así, cuando un restaurante te dice lo mismo y no te permite acceder hasta que llega tu amigo de la raza adecuada y de repente hay sitio para todos.
      No, te aseguro que no es la misma discriminación que llevar gafas, que por cierto yo he llevado muchos años y nunca he sentido nada de eso que suponéis similar a ser de otra raza.

  8. merijul dijo:

    Me surge una duda. No seremos los padres adoptivos unos “supepadres” como describe este articulo?

    http://www.lavanguardia.com/estilos-de-vida/20130517/54374107540/cuidar-a-los-hijos-si-pero-menos.html

    • Yo no me siento representada en este artículo y me ocupo de mi hija tanto como puedo. Yo creo que una cosa es ocuparnos de ellos y prestarles la atención que se merecen, y otra es no dejarles tiempo para aburrirse y buscar su propia manera de entretenerse.

    • Me parece muy interesante el artículo, y me lo guardo para posterior reflexión. Yo no me siento reflejada en él, pero sí veo a muchos padres de mi entorno… pero creo que no tiene mucho que ver con que seamos padres adoptivos o biológicos, si no con lo tarde que llegamos a la parentalidad y los pocos hijos que tenemos…

      “Cada vez son más los expertos en educación que creen que se ha evolucionado del modelo mueble al modelo altar demasiado rápido”. Me parece un buen resumen. Y creo fundamental recordarnos que entre el niño mueble y el niño en el altar, probablemente hay bastantes términos medios muy saludables.

  9. alacena dijo:

    Dios como me recuerda a mi misma y casi casi a mi hijo!!!!!!!!!
    Increíble
    Yo soy blanca, casada con un negro de origen español por nacimiento puesto que tuvimos una provincia allende los mares que se llamaba guinea, me voy a nombrar como X y a mi hijo como X+1……..
    Normalmente a pesar de mi color de piel he sufrido el racismo desde hace tantos años……… curiosamente cuando te casas con un negro dejas de ser blanca, ja,ja,ja, eres blanca mientras no te ven con tu marido, claro, el racismo empieza en la propia familia, se extiende a las amistades, el trabajo y en las relaciones sociales, procuras no darle importancia y vivir dentro de la normalidad que se supone tiene una sociedad multirracial, que gracia, aunque originariamente y por colonialismo (Sahara y Guinea), éramos un país aparentemente multirracial, la realidad de la sociedad española era y es otra muy distinta, se tolera al negro siempre y cuando sea simpático, no moleste, no necesite de nuestros servicios, sea obsequioso y “humilde” y tenga sabido cual es su sitio, te puedes relacionar con los negros pero sin meterlos en tu familia, esto era antes (tengo cuarenta y pico años) y ahora también, claro que en estos momentos tenemos que ser todos civilizados y está mal visto socialmente ser racistas, hacer comentarios racistas, etc…. hay que ser socialmente y políticamente correctos……..hablando de adultos claro, sin embargo en el mundo de los niños no hay de momento el barniz hipócrita de la sociedad, básicamente los niños y adolescentes en el colegio e instituto hacen y son un reflejo de los que hay en su casa, ni más ni menos.
    Te encuentras con las preguntas más peregrinas una vez se enteran que tienes un marido negro, que si huelen, que como la tienen, que cuanto duran, que si de verdad no comen con los dedos cuando están solos en su casa, si les gusta el agua, si se bañan todos los días, que hay de cierto en si son caníbales, que si no te asustas cuando te despiertas en la oscuridad y solo le ves los ojos, que si destiñen o no destiñen…………. Es increíble lo que puede llegar a preguntar la gente, ja,ja,ja, incluso a día de hoy, aunque no se lo crean, los mas que preguntan son las personas que no conoces de nada o solo has visto alguna vez, las amistades no preguntan porque les dará vergüenza supongo, claro que siempre intentan hacer alguna que otra pregunta disimulada metiéndola en una conversación o haciendo que la conversación recaiga a donde ellos quieren llegar.
    Pero confieso que siempre me ha molestado y me sigue molestando, solo sé que la mayoría de la gente son unos ignorantes, ególatras que todavía piensan que la raza superior es la blanca, he conocido tanto paleto con un orgullo mal entendido que da hasta pena.
    También he recibido algún que otro escupitajo cuando he ido con mi marido del brazo, una vez que fuimos de vacaciones a Barcelona, en plena Rambla me pasó.
    Cuando tienes un hijo piensas inevitablemente que esto no le va a pasar a él porque la sociedad aparentemente ha cambiado….. sí, sí, eso de dientes para afuera, la realidad es otra muy distinta, ya lo experimentarán ustedes cuando sus hijos crezcan lo suficiente o se relacionen con alguien más que el círculo cerrado que tienen en la familia y el colegio de toda la vida, cuando sean adolescentes, cambien de colegio, o de vivienda o de ciudad y tengan que empezar de cero en otra parte se encontrarán con la realidad pura y dura.
    Les contaré algunos ejemplos, cuando tuvimos que alquilar un piso hace unos seis o siete años, mi marido empezó porque yo por horarios no podía, los primeros que elegimos juntos fueron negativos, porque “ya le llamaremos cuando hablemos con los dueños” o “ya le llamaré cuando hable con mi marido (o mujer) que ahora no está”, es la contestación que recibió en varias ocasiones, él ni se inmutó, pero la llamada nunca llego…….., ya está acostumbrado a estas cosas y si no lo está no exterioriza que le molesta, aunque supongo lo que será para él interiormente estas cosas, pero a mí me envenenó a la cuarta vez, así que ni corta ni perezosa me puse al teléfono y llamé yo, quedé con todos los pisos que fue a ver mi marido y que raro……. Todos me devolvieron la llamada para empezar los trámites y alquilar, así que mandé a mi marido delante y yo me quedé detrás, solo para ver la cara que ponían y como salían del apuro, cuando empezaban con los balbuceos estos de que se ven pillados y no saben qué hacer pero se excusan que ya está apalabrado, llegaba yo y preguntaba inocentemente si ya se habían puesto de acuerdo en el día de la firma, caras de poemas, la excusa típica es, “claro es que así es distinto”, o…. “es que los inmigrantes siempre dejan los pisos mal”, etc…… para no cansarles, pero no veo la diferencia la verdad, qué más da que un negro vaya a alquilar un piso solo o bien acompañado por un blanco……., lo que sí es cierto es que cuando alguien accede a alquilar un piso, o bien están hechos un asco o son en barriadas marginales o sin contrato o cosas raras, todo cambia cuando llegan acompañados por una señora alta, guapa y bien presentada exteriormente, da igual como se presente mi marido, ya sea de traje o de vaqueros.
    Pues esto lo sufren muchas personas y se callan, porque saben que al fin y al cabo antes era igual y hoy también y como cada uno manda en sus propiedades y sus casas o te lo comes o lo dejas, porque la hipocresía de la sociedad es así, claro que si se enteran o saben que el negro es rico, va adornado con mucho oro exterior o saca un buen fajo de billetes y se los pasa por la nariz, entonces la cosa cambia porque entonces ya no es tan negro y hasta le encuentran rasgos europeos, o como he oído alguna vez por la calle, “pues no parece tan negro, más bien como un blanco oscuro”, ja,ja,ja, me rio no sé por qué.
    Punto y aparte son los hijos mulatos, yo tengo uno mulato y otro que salió blanco como la leche, son hermanos y sin embargo no se parecen ni un huevo a una castaña, ambos son mulatos y lo que son las cosas, cuando no los relacionan porque andan haciendo cosas por separado, los tratan diferentes, ambos mulatos pero distinto color de piel, eso sí, cuando ven o se dan cuenta que son hermanos, empieza lo de siempre “¿y del mismo padre?” no sé porque tienen que cuestionar sin son del mismo padre o padre distinto, ¿Qué les importa?, “¿y cómo es que si son del mismo padre uno es blanco y el otro negro?” ya ni siquiera se dan cuenta que los dos son mulatos, la conjugación de lo mejor de las dos razas, porque no es por nada pero mis hijos son guapísimos, altos como vigas y buenísimas personas, (orgullo de madre claro), “¿y qué se siente teniendo dos hijos de dos colores?” “¿y ellos se tratan igual?” “¿Qué palo eso de que los dos sean diferentes, verdad?” y chorradas por el estilo. Incluso el trato que les dan es distinto también.
    Después está inevitablemente la tentación que tiene todo el mundo a tocar la cabeza de los niños sean negros o mulatos……. Si tanto les gusta el pelo rizado que se los ricen ellos, me parece una falta de respeto, desde que nacieron cortaba en seco el ademán, “no les toque la cabeza” ja,ja,ja, la cara de la gente de risa, pero bien que me ha fastidiado durante mucho tiempo.
    En el colegio como se le ve más X+1 siempre ha sido el blanco de la diana, cualquier cosa que pasara, a preguntarle, si había alguna escaramuza entre niños igual, un día le pregunté a X+1 ¿y qué haces cuando los niños se ponen bordes en el colegio? Su contestación, “o paso y piensan que soy un cobarde y lo hacen peor o les pego una buena piña en toda la boca y me dejan tranquilo porque les puedo” claro que esto tiene consecuencias porque si lo pillan los profesores piensan que es él, el que es un camorrista, además la tendencia de los profesores en cualquier cosa que pase, sea la piña que le dio a un niño porque estaba harto, o bien porque pasó algo y el no estaba pero las culpas se las lleva igual, la tendencia como decía es creer primero al blanquito, cuestionar lo que dice X+1 y pensar instintivamente que miente, al principio de muchos cursos no podía ir yo a las reuniones de profesores por el horario laboral, pero claro, iba el padre y de entrada daban por sentado que era hijo de dos negros pero que había salido algo más claro………, me acordaré siempre la primera vez que fui a una de esas reuniones y me senté, todo el mundo me preguntó que si tenía un hijo en el centro, “si”, cuando llegaron los profesores y me preguntaron, “en que clase está tu hijo” en 5º por ejemplo, “nombre” se lo digo y silencio en toda el aula, “ah!!! Fulanito es su hijo…. No lo hubiera imaginado” “¿Por qué?” pregunto yo, “no, como es negro…….” “¿y?” contesto, “nada, nada”, pero a partir de ese día en el colegio la actitud tanto de profesores como de compañeros cambió.
    Otra cosa que es muy graciosa, pero graciosa de verdad, tanto que me duele el estómago cada vez que pasa, si va por la calle y está un furgón de la policía pidiendo documentación, hay cien personas pasando por delante y da la casualidad que solo se la piden a él y a otro pobre que pasaba por allí y que da la casualidad que tenía la piel más oscura que los demás, la primera vez que le pasó tenía 14 años y venía del colegio con la mochila de los libros ¡¡¡¡y en la esquina de mi calle!!! Dio la casualidad que yo estaba en la azotea asomada a esa hora que venía, no salí disparada de la azotea abajo porque me hubiera matado, era un sexto piso, mientras bajé se terminó la historia y mi hijo ya venía por media calle, blanco como el papel y temblando porque lo pusieron contra la pared, le pregunté cómo es que lo dejaron tan pronto libre que no me dio tiempo a llegar, me dice que venía el vecino y les dijo que me conocía y quién era y donde vivía……
    Otra vez un par de años después íbamos por la calle principal de la ciudad donde vivimos, la comercial y me quedé retrasada mirando un escaparate, él siguió caminando porque no se dio cuenta que me había parado, sigo caminando y mirando “¿Dónde estás X+1, donde estás?” nada, sigo para abajo pensando no se qué……… veo dos esquinas para abajo un furgón de policía, estaban pidiendo documentación a todo el que pasaba, a todo el que se diferenciaba claro, paso por delante y a mí no me piden nada, como había ya pasado dos tramos de calle, me dirijo a los policías y les digo que si vieron pasar a un chico de unos 17 años, alto con vaqueros y chaqueta de cuero y el pelo rizado, me dicen que no, en esto se oyen unos golpes en el cristal del furgón, abren el furgón con mala leche y miro para adentro, los cristales como son tintados no se ve que hay dentro oigo la voz de mi hijo que dice “esa es mi madre, ya le dije que soy español”, lo sacan y les pregunto que como que lo han metido ahí, se deshacen en excusas porque pensaban que era un inmigrante………. Mi hijo me dice “les dije que te llamaran por teléfono, pero no me hicieron caso”, le pregunto al policía ¿y cómo es que me dijo que no lo había visto y lo tenían dentro del furgón? Me contesta “usted no me dijo que era negro” así, tan tranquilo, eso que mi hijo en esa época iba siempre de punta en blanco porque no le había dado por ir con pantalones rotos o desgastados tan de moda ni el pelo largo, no sé qué hubiera pasado entonces.
    No he vuelto a tener más experiencias de ese tipo personalmente, pero mi hijo me dice que ya lo toma con filosofía, cuando miran su carnet de identidad no lo miran una vez, varias y le preguntan de todo, a veces pienso que ellos creerán que es una falsificación o vete tú a saber…. Le ha pasado muchísimas veces y le sigue pasando.
    A ver, no se puede luchar contra el racismo, invisible es en la sociedad, no podemos cambiar la mentalidad de mucha gente que a su vez insertan sus propios pensamientos en sus hijos, lo único que podemos hacer es soportarlo y esperar que las nuevas generaciones empiecen a pensar por sí mismos y a cuestionar el tipo de educación que se les da, también esperamos que cuando crezcan las nuevas generaciones no les dé por meterse en una banda de skin o en el ku kus clan, porque aunque parezca mentira, en muchos estamentos estatales, como la administración, los colegios, etc……….. siguen habiendo elementos que siguen creyendo en la pura raza, que discriminan y hacen comentarios “aparentemente inocentes” pero que van cargados con toda la intensión, que como educandos que son, los primeros que deberían estar educados son ellos, los profesores, sin embargo una persona puede tener su carrera, pongamos de profesor en cualquier centro desde primaria hasta el instituto o universidad y no deja por ello de ser persona con su propio bagaje educacional familiar y por muy socialmente correcto que quiera ser, es su condición humana la que le pierde y la que hace que tengan salidas fuera de tono y discriminantes, porque intrínsecamente por mucha carrera que tenga lo lleva impreso, es socialmente correcto para su relación laboral pero inevitablemente termina dándose a conocer, tampoco puedes denunciar palabras o actitudes porque no tienes una grabación, ni unos testigos…….. a la hora de la verdad cada uno barre para sí y no se quiere meter en líos de ninguna clase puede que te digan alguna vez “lo siento, se que tienes razón pero no me puedo meter…….”
    Después están las cosas que te vas enterando con los años, porque tu hijo no te va a contar (a mi no me contó ni la mitad de lo que muchas veces le ha pasado), no te va a contar cosas que le pasan si no día a día, a lo mejor una semana si y otra no, tanto en el colegio como en la calle o en cualquier otro sitio, da igual que te enteres de cosas mucho después, el dolor de estómago es el mismo te enteres cuando te enteres.
    Muy curioso es cuando se echan novia o tontean con una chica, al principio no quiere que sus padres se enteren que sale con un negro aunque sea más claro de piel, después cuando se enteran sus padres, le hacen un tercer grado a la chica, un poco más tranquilos se quedan cuando se enteran que por lo menos uno de los dos padres es blanco……….. Dejo este tema porque es que me enveneno yo sola, con el tiempo incluso algún padre que otro se avergüenza de la actitud que tuvo porque claro “es un buen chico” ¿y qué hubiera pasado si los dos padres hubieran sido negros? ¿ya no sería tan buen chico?.
    Lo que nos diferencia son tres cosas únicamente, la melanina que todos tenemos, unos más acusada que otros por herencia genética, el país en el que nacemos, aunque da igual porque aunque un negro, un chino o un piel roja nazca en España le seguiremos preguntando de que país eres, y la etnia cultural a la que pertenece, aunque da igual porque por mucho que ponga tu DNI que eres español seguirán preguntando tonterías, también nos diferencia lo que mamamos en casa a veces, gracias a dios no siempre.
    Esto daría para mucho mas, pero aquí lo dejo, no estoy amargada por estas cosas, tampoco hago una victimización de todo esto, lo cojo con sentido del humor porque otra cosas no se puede hacer y hay que quitarle hierro sobre todo cuando los niños son pequeños pero dejándoles bien claro las diferencias con las que se van a encontrar, dándoles las herramientas verbales para que se defiendan o contesten o ignoren, eso ya es cosas de los niños en su momento, pero lamentablemente unas veces pueden hacerlo así y otras no y es cuando se les escapa alguna mano, no lo veo bien y los he reprendido alguna vez pero es inevitable que tomen sus propias decisiones cuando están solos ante una situación, la jungla del colegio y de la calle tiene otros patrones distintos a los patrones que tenemos muchos padres y a veces hay enfrentamientos innecesarios, una pena que todos los padres no pensemos igual y le demos la misma educación a nuestros hijos, si así fuera se acababan las diferencias.
    No sé porque cuesta tanto entender que la riqueza del ser humanos está en la diversidad étnica y cultural y cuando se fusionan tenemos hijos elevados al cubo como seres humanos y más ricos intelectualmente, moralmente, que son la fusión de dos culturas y por desgracia y por obra y gracia de los impresentables que se encuentran a lo largo de su vida, mucho más maduros y responsables para con ellos y los demás, pero esto lo pienso y siempre lo he pensado para todas las razas, da igual si son blancos, negros, chinos, japoneses o hindúes o cualquier otra, no es que me haya criado en un hogar ejemplar antirracista, pero la visión, el pensamiento propio y la inteligencia emocional a veces va por caminos distintos a lo que te enseñan, eso me da esperanzas para que salgan mas generaciones con el puntito rebelde que piensen por sí mismos y cuestionen mucha de la educación que maman en sus casas todos los días.

    • Alacena, no puedo evitarlo pero la lectura de tu historia me ha dado dolor de estómago, ganas de vomitar y he sentido vergüenza ajena. No sé qué me ha impactado más. Empecé pensando qué vaya estúpideces se plantean algunos (¿te da miedo sólo verle los ojos en la oscuridad?) y terminé con ansiedad con la detención policial.
      Mis hijos son pequeños y alguna vez se me ha pasado por la mente el tema de si serán rechazados en un futuro por posible novi@s/suegr@s, por ser adoptados/de otra raza, pero veo que esto va mucho más allá. Es una lucha diaria en todos los aspectos de la vida….

      • Alacena, muchas gracias por ser tu sinceridad. Eso es lo que les espera a nuestros hijos negros, hay que intentar interiorizarlo. Ojalá no vaya a peor.

    • Infinitas gracias Alacena por contarnos todo lo que es bastante probable nos suceda. Mis hijos todavía son pequeños,pero ahora que van habiendo detenciones en las manifestaciones con jovenes de 14 años etc, pensaba madre mía si mi hija estuviera ahí los números para ser detenida se incrementan, Siempre me he negado a vivir con miedo, así que cómo siempre la mejor herramienta que tendran sera su sentido común y radar activado para quemarse lo menos posible. Muy triste. Una española que vive en Austria a ella le sucedía lo mismo cuando preguntaba por alquilar un piso, en cuanto lo hacía su marido austriaco no había ningún problema. Esos ejemplos con los que la gente consigue tener más empatía son imprescindibles para hacernos entender, sino se quedan tan panchos con eso de que es clasismo. Por desgracia, esto cada vez a peor. Mi padre trabaja en Mercavalencia y contaba que el otro día bajaron todas las persianas para pedir documentación a todo el mundo que estaba allí (van muchos inmigrantes a comprar para sus verdulerias) y mi padre comentaba que no había visto eso ni hace 30 años. Cuando voy a la capital, desciendo del tren y salgo de la estación veo que no nos piden documentación y si circula un inmigrante del país que sea la policia lo identifica. En los pueblos nos conocemos y no es tan asfixiante pero en cuanto salen de su burbuja, sea colegio, entorno hay muchos números para vivir lo que nos cuenta Alacena.
      Un abrazo

      • Y con el problema añadido de que, a diferencia de lo que sucede a los hijos de Alacena, que tienen un padre negro, a nuestros hijos quizás no les habremos preparado suficientemente para lo que van a vivir.

    • Gracias, Alacena, por este baño de realidad. Nada de lo que cuentas me sorprende, pero leerlo así, renglón tras renglón, ¡desazona tanto!, sobretodo la parte del furgón policial, con la que es inevitable sentirnos identificados.

    • Por cierto… si no te parece mal, me gustaría sacar este comentario como entrada, me parece que todos podemos aprender mucho de tus vivencias y tus reflexiones.

      • alacena dijo:

        De acuerdo puedes utilizar lo que quieras, pero son solo algunas anécdotas por llamarlo de otra manera.

      • Creo que son anécdotas muy, muy reveladoras. Como te dije, un baño de realidad. Nos ayudan a poner los pies en la tierra los que no tenemos estas vivencias. Los que todavía no las tenemos.

    • merijul dijo:

      Que historia Alacena, gracias por compartir. A mi me da un poco de miedo volver a espana con mis dos hijos negros..creo que me voy a quedar en Africa unos anhos mas hasta que la sociedad evolucione un poco mas y desaparezca el racismo (optimista que es una)

      • Sí… tremendamente optimista!!

      • alacena dijo:

        Merijul dificil que desaparezca el racismo, yo he podido constatar que ha aumentado de manera alarmante, si te cuento las cosas que le ha pasado a mi hijo cuando pone curriculums para trabajar no te lo creerías, pero no solo a mi hijo, como me desenvuelvo en los círculos pequeños interraciales de aquí que es donde me siento mas a gusto puedo conocer de primera mano muchas otras cosas, sinceramente muchas veces he pensado que me gustaría irme a Guinea definitivamente porque aquí me resulta doloroso vivir, sin embargo no puedo por la política y su dirigente, pero si pudiera me iría a cualquier país africano que estaríamos mucho mejor, pero la empresa de mi marido no tiene sucursales ahí y tampoco es cuestión de irse a la aventura a empezar de nuevo, que suerte tienes que vives en África, yo si fuera tu me quedaba una buena temporada mas.

      • Sí, yo tampoco soy optimista al respecto. Quiero pensar que la generación de mis hijos, que ha convivido con personas de muchos orígenes y razas desde pequeños, tendrán menos prejuicios, o al menos, lo vivirán con más naturalidad que nosotros… pero racismo, lo hay y lo seguirá habiendo.

    • siento una tristeza enorme y , sobre todo, importencia. Pensar en todo lo que pueden sufrir nuestros hijos es horrible.

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