familia monoparental y adopción

Promesa

La primera horchata del verano, los tirantes, el sol en la cara, el olor a mar, la sombra de los árboles, la sal en la piel, los días largos y cálidos, todo por hacer, la expectativa de las vacaciones, las cerezas, la casa en penumbra a mediodía, el rumor de las olas al atardecer, salir a la calle recién duchada cuando ya cae el sol, las ventanas abiertas de las que sale el ruido a cenas, la fiesta mayor, el zumbido de las cigarras, la siesta, el polvo del camino, las moras, los helados que hay que comer antes de que se fundan, las pieles doradas, los globos de agua en la fuente, las cenas en la terraza, andar sin prisa ni destino, dejar que los niños trasnochen, el placer de la brisa en piel, el olor a romero, la cálida promesa de un largo, largo verano que acaba de empezar.

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Comentarios en: "Promesa" (10)

  1. Hola, Madre de Marte y seguidoras del blog, vamos a tratar de cumplir con esta promesa de verano. Seguro que muy feliz para ti al compartirlo con N.

    Un cariñoso abrazo con mis mejores deseos para todas las mamis y peques.

  2. UN post muy evocador (qué bien te expresas!!)
    FELIZ VERANO!!!

  3. Dí que sí! Qué bien sienta el verano!
    Me quedo la lista de evocaciones añadiendo el gazpacho, sin él, para mi no hay verano!

  4. ¡Qué emocionante! Nosotras -mi hija y yo- estamos contando los días que faltan para poder pasar las vacaciones de verano juntos (mi marido vive y trabaja en otra ciudad). Nunca he visitado España, pero después de todas esas cosas lindas que cuentas, ¡qué ganas dan! Hoy fuimos a recoger unas ume (unas ciruelas/albaricoques asiáticos) para hacer mermelada y rellenar los bizcochos del verano.

    ¡A disfrutar en familia! !Enhorabuena¡

    Saludos,

    Fabiana

  5. Ummmm, como me gusta todo, yo también llevo varios días cargada de nostalgia, de pasado y de futuro, soñando con las vacaciones de verano, que siguen siendo tan sugerentes y sabrosas como las cerezas de cuando era niña, que además de comerlas me servían previamente de pendientes rojos y brillantes.
    Los veranos de la infancia, y los veranos con infancia, son más ricos y saben mejor!
    Ay, gracias por compartir tus pensamientos y sacarme esta sonrisa de idiota que se me ha quedado puesta 😉

    • Sí… yo también me hacía pendientes, y ahora se los hacen mis hijos…

      Para mí el verano es, también, el recuerdo de todos los veranos de la infancia, y de la adolescencia…

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