familia monoparental y adopción

De vez en cuando, me gusta compartir las cosas que publican en el grupo de Facebook Estrategias Educativas.

Es el caso del texto de hoy, un disparo a la línea de flotación de algunas teorías educativas que se reivindican como “naturales” y que defienden la espontaneidad de los niños en la relación con los demás, su derecho al egoismo, a no acatar las normas sociales, la nula necesidad de educarles en el compartir, el respeto por la idiosincrasia de los niños… a veces, sin ver la necesidad de enseñarles a su vez el respeto por los demás.

¿Qué separa un niño espontáneo de un niño maleducado? ¿Como les enseñamos, sin coartarles, que su libertad y sus derechos limitan con la libertad y los derechos de los demás? ¿Qué lugar ocuparán en el mundo niños que viven en su infancia que, ante sus deseos, todo se para?

 

Desde el punto de vista de la ecología humana el primer hábitat, el primordial es la familia. Allí­ los niños reciben el alimento y el cobijo que les damos porque es nuestra obligación de padres. También en el hogar los chicos deberí­an recibir la guí­a o si preferimos los lí­mites que derivan de una responsabilidad ligada a nuestro amor por ellos.

La palabra limitar es poco simpática pues nos remite a frustraciones o a severidad desconsiderada con los chicos, la podrí­amos suplantar por la palabra guiar, que alude a la luz que orienta, al amor que protege y que sin embargo también necesitará de la reprimenda para manifestarse.

A pesar de las dudas y de las dificultades, mostrar a nuestros hijos que “el reinado del recién nacido” terminó y que el respeto por el otro es esencial, constituye una tarea debe ser abordada cuando antes. Un ejercicio cotidiano muy útil es regalarles, brindarles a nuestros chicos las reglas básicas de convivencia: enseñar a saludar, a pedir por favor, a decir gracias en el seno de la familia.

El saludo señala la primera aproximación al otro en muestra de paz, de ser humano que percibe a otro ser humano. Me ha tocado ver a padres que, al ingresar a una reunión de amigos o de familia extendida, anuncian casi orgullosos que a su pequeño “no le gusta saludar”.  ¿Qué ha sucedido con esos papás que en ese simple y trascendente detalle nos revelan un renunciamiento a guiar a su niño? Somos seres sociales, considerar ciertas actitudes antisociales de los chicos como muestras de su singularidad es un error en el que algunos papás y mamás caen. A pesar de la buena intención, del deseo de satisfacer la supuesta originalidad de su hijo lo empobrecen y, lo que es peor, avalan una desconsideración al otro.
Pedir por favor significa “te respeto, no te impongo”, dar la mano o saludar es un gesto de paz que arrastramos desde los romanos que así mostraban que no tení­an armas y, los maravillosos “buen dí­a, buenas tardes o buenas noches”, son una expresión de reconocimiento y de buen deseo.

Guiemos a los chicos y protejámoslos con nuestra enseñanza. Si no los educamos nosotros lo hará más tarde y sin nuestro amor y paciencia, la insobornable realidad.

Anuncios

Comentarios en: "Regalemos las reglas de convivencia" (30)

  1. “Guiemos a los chicos y protejámoslos con nuestra enseñanza. Si no los educamos nosotros lo hará más tarde y sin nuestro amor y paciencia, la insobornable realidad.” O. lo que es peor (creo yo) puede que no lo haga nada ni nadie. Conozco algunos adultos que las reglas mínimas de convivencia se las pasan por el forro. Y no simpre les va mal.

    Yo creo que sí les debemos enseñar, sin coartarles, que su libertad y sus derechos limitan con la libertad y los derechos de los demás (tus palabras madre). El cómo es más complejo. De entrada nuestro modelo. Pero detrás vienen explicaciones, repeticiones, valoraciones positivas de sus buenas maneras… y, porqué no?, valoraciones negativas de maneras limitadas de otros (y a veces de nosotros mismos!). Y, por supuesto, valorar y respetar su espontaneidad también. A veces dicen verdades como puños que pueden ofender a lguien, pero….

    • Sí, yo también lo creo. Y creo que esta educación pasa por decir muchos “nos” y muchos “esto no se hace” o “no está bien”. Recuerdo cuando B. era bastante más pequeño, nos veíamos mucho con unos amigos cuya hija no recibía jamás un “esto no se hace”. POr ejemplo, una vez que B. tenía un palo, la niña se lo quitó, riñeron… y la madre de la niña les quitó el palo (a los dos), lo tiró y les dijo que fueran a jugar a otra cosa… me pareció profundamente injusto. Quiero decir que cambiar de actividad o de lugar, está bien, es útil; pero el “no se pega”, “no se toca”, “no se rompe”… son necesarios también.

  2. Pero ….¿y ese saludo que a veces solicitan los conocidos , vecinos, o incluso desconocidos…de “hola guapo, ¿me das un beso?” y el niño nos mira (por lo menos los míos) con cara de “mamá yo no quiero dar un beso a esta señora que no conozco de nada “.
    Yo ya he repetido en más de una ocasión con vecinos y compañeros de trabajo ,” a mis hijos no les gusta dar besos a los desconocidos” y se me han quedado mirando con cara de poker y seguramente alguno/a ha pensado que son maleducados y yo rara. Pues a mi tampoco me gusta que le den besos a desconocidos.
    Otra cosa es el saludo “buenos días!” y el “por favor”esos por supuesto creo que deben aprenderlo pero creo que ellos imitan la actitud de los adultos de referencia, si nosotros padres, madres saludamos con un buenos días al entrar el el portal ellos seguro lo harán.

    • Para mí no es lo mismo. Yo creo que nunca hay que obligar a dar besos a los niños, ni a desconocidos, ni a conocidos, por muchas razones, entre ellas las que recoge este artículo: http://crianzaygestalt.blogspot.com.es/2012/06/me-das-un-beso-sexualidad-en-la-crianza.html

      Pero también pienso que hay muchas maneras de saludar, y que, saludar cuando se entra, presentarse cuando llegas a un grupo de desconocidos, y despedirse cuando te marchas, son elementos de cortesía indispensables para la convivencia. Yo nunca les he dicho a mis hijos que besen a nadie (y les protejo cuando alguien les pide un beso que no quieren dar), sin embargo, si les digo que saluden, por ejemplo, cuando subimos al autobús (yo también lo hago), o en una tienda, y por supuesto, cuando llegamos a casa de alguien o a un sitio donde nos esperan…

      • Está claro que no es lo mismo, y estoy por completo de acuero con lo que dices pero, ¿no es verdad que esos adultos que reciben un no por respuesta cuando solicitan un beso de un niño, consideran que es de mala educación? Creo que aun existe parte de esta sociedad que considera que un niño no debe cuestionar nunca a un adulto.

        Y cuando por la calle sin más ni más le preguntan al niño algo acerca de su vida ¿es de buena educación contestar?.

      • Sí, estoy de acuerdo. Hay que hilar muy fino entre unas y otras situaciones, y sobretodo, para darles a nuestros hijos las claves para que distingan cuándo hay que contestar y cuándo no (y cómo). No es lo mismo si te pregunta alguien por la calle sin más (yo lo recuerdo como un horror cuando mi hijo pequeño iba con las dos piernas escayoladas), que alguien con quién has charlado en un parque o una sala de espera; no es lo mismo una pregunta inocente (cuántos años tienes o a qué curso vas) que cosas más personales… supongo que no queda otra que predicar con el ejemplo, que ellos vean cómo respondemos (o les hacemos responder) nosotros…

      • Pues yo sí que insisto en que besen a nuestros amigos al saludar (hasta la fecha gente poco allegada, tipo vecinos, nunca les han pedido un beso). No veo nada sexual en el beso del saludo (he leido el artículo de gestalt y crianza y me ha parecido que contradecía el artículo del facebook, quizás se me haya escapado alguna cosa). Estoy de acuerdo en lo que venís diciendo sobre saludar y guardar fórmulas de cortesía, a las que yo sí que añado cierto acercamiento físico. Yo tengo un hijo muy sociable al que no le cuesta nada saludar y besar, cuando no lo hace es más bien por olvido, y una hija a la que dan grandes ataques de timidez cuando encontramos o nos despedimos de conocidos. A ella, lógicamente, tengo que insistirle más. Y lo hago porque sé, en carne propia, que cuando “mecanizas” el saludo te quitas un gran peso de encima y se puede llegar incluso a disfrutarlo. El aprender a dar besos y abrazos también ayuda a estar más cómodo con tu propio cuerpo y con el de los demás.

      • Yo creo que el beso de saludo no tiene nada de sexual; lo que afirma el artículo es que dar besos sin tener ganas de ello, porque el otro quiere, doblegar nuestra voluntad a la de otro en cuanto al contacto físico, es un mal aprendizaje para poder decir no en situaciones que sí son comprometidas. Que enseñarles a los niños que tienen derecho a decidir a quién besan y a quién no (sin ser maleducados) es importante para que aprendan que su cuerpo es suyo y que son ellos quiénes toman las decisiones al respecto; que pueden decir no.

  3. Voy a contar una batallita.

    En cierta ocasión presencié una escena de lo más expresiva. Un adolescente (que iba con su madre) hacía cola en un banco (cuando ya había sillas…). Llegó un señor mayor quien con todo el desparpajo (y creyéndose en su derecho) se le coló vílmente. El chico guardó la compostura sin iniciar ninguna discusión, aunque dejo claro con el lenguaje corporal, de manera sutil pero clara) que había visto qué había pasado y que le había molestado mucho. La verdad es que era una situación en la que mejor no decirle nada a ese señor de manera directa: se le veía venir. La madre del adolescente, que estaba a mi lado y vió mi estupor, mé comentó also similar a “a veces era difícil educar, pero los niños comprenden muchas cosas”. Varias personas le dieron la razón con la mirada y su hijo adolescente fue testigo de toda la escena. La verdad es que le ví agradecer el reconocimiento que recibió de su madre y de otras personas, y en ningún momento dijo nada. El señor maleducado tampoco; es más, estaba tan centrado en si mismo que dudo que se diese cuenta de nada.

    Supongo que tendríamos que preguntar a esa señora qué había hecho durante los años previos para que su hijo fuese capaz de demostrar ese “savoir faire”. O pensar en ello para intentar conseguir lo mismo para nuestros hijos.

  4. Estas reglas de convivencia se aprenden a base de mucha constancia, ejemplo de los padres y mucho hablar con ellos. Saludar, despedirse, dar las gracias, pedir por favor, son básicos para una buena convivencia. Durante las pasadas navidades mi hija recibió muchos regalos, abuela, tíos y primos que invierten su tiempo y dinero en buscar algo que le agrade a la nena… y ella, si no le agradaba tanto hacía un gesto torcido con la boca… así que le dije que los regalos siempre se reciben con una sonrisa y se agradecen, luego ya comentaremos entre nosotras qué le gustó más y qué menos, pero jamás mostrar desagrado ante un regalo…

    • Sí, totalmente de acuerdo. Esta guerra la tengo yo con mi hijo mayor, según qué regalo recibe, lo primero es quejarse… a veces lo segundo también… y claro, no puede ser.

  5. Buff; a veces cuando las tengo acostadas me pongo a pensar y tengo la sensación de que me he pasado el día diciendo cosas como: “hay que compartir”, “no me hables así”, “siéntate bien”, “quita el codo de la mesa” etc… Me da rabia porque hay días en que me convierto en la Sra. Nones (no esto, no lo otro, no, no y más nos)cuando lo que me gustaría es reírme y disfrutar con ellas. Pero creo que a la larga lo agradecerán como yo agradezco a mis padres que me dieran una educación. Se vive mejor en sociedad siendo educados.
    El tema de los besos, bueno, los reservo para la familia y muy amigos. A mí no me gusta nada el contacto físico con otras personas (salvo mis peques) y mis amigos lo saben, así que no obligo a mis hijas a besar a otras personas salvo la familia.
    Lo que sí intento es enseñarles educación pero no que los mayores siempre tienen la razón, porque no es cierto y se presta a abuso por parte de los adultos. (como el señor de la cola del banco)

    • Sí, para mí lo más difícil es precisamente esto: trazar la finísima frontera entre el hacer caso de los adultos y ser consciente de que no siempre tienen la razón (y por tanto, hay ocasiones en las que no tienen que hacerle caso).

  6. Pues yo no veo la razon para la que no se pueda utilizar la palabra limites, todos tenemos limites, incluso los adultos, hay ciertas cosas que no se pueden hacer y ya esta, lo que si hay que hacer es explicar porque no se puede hacer. Otra cosa es la educacion, a mi personalmente no me enorgullece que mi hijo entre a un sitio, y no diga nada, ni salude, no digo: ay mira mi niño que caracter tan fuerte tiene, que reivindicativo es, o.. si no quiere no tiene porque, o cosas similiares. Es tan sencillo como entras, saluda, te vas di adios, te dan algo, da las gracias, quieres algo pidelo por favor, otra cosa son los besos, ahi si que no fuerzo. Pero los saludos, por supuesto siempre lo recalco, a el que le gusta hacer muchas cosas por si solo, siempre me pide comprar el el pan, o lo que sea y pagarlo el, yo me quedo en la puerta (solo tiene 5 años) y siempre le digo siempre pide por favor, da las gracias cuando te den el cambio, a la chica que despacha le gustara recibir un porfavor, le explico lo bonito que es que te saluden y te den los buenos dias.
    En cuanto a la palabra guiar, para mi es otra cosa significa acompañamiento en la vida, apoyo en los momentos dificiles, respeto, tolerancia, valores, etc… Para mi son dos cosas distintas, y creo que ademas los limites son tan necesarios como tener una familia que te guie, y como en todo hay matices, claro esta y cada uno tiene los suyos.

  7. Si, es verdad lo del eufemismo, tampoco para mi es lo mismo. Y si, muchas veces tienen razon en muchas cosas, en esos momentos me rindo a la evidencia, por supuesto tampoco quiero que piense que los adultos siempre tienen razon, porque no es cierto, ahi siempre le digo, que se mantenga firme en sus convicciones, que lo razone, que escuche y que si sigue pensando lo mismo, que adelante que lo defienda, pero siempre respetando al projimo.
    De todas formas creo que se nos ha ido todo un poco de las manos, hemos pasado del porque lo digo yo y punto, y no hay mas razones que mi razon, a renegociar absolutamente todo y a reir ciertas cosas de nuestros hijos que no hacen gracia, que no hemos entendido lo que significa educar con cariño y amor y muchas veces lo interpretamos como haz lo que quieras y que el expresarse no significa ser maleducado, nos cuesta encontrar el equilibrio en las cosas.

    • Sí, huyendo del fascismo parental hemos caído en… no se sabe donde.

      Yo lo que les digo es que tienen que hacer caso del adulto del que están a cargo, aunque les parezca que no tiene razón. QUe si no tiene razón se puede discutir, hablarlo luego,… pero que hay que hacer lo que digan. Me parece una mala lección por el lado de los abusos (no solo sexuales, sino del maltrato), pero mis hijos son niños que tienden a cuestionar (y no de la mejor manera) la autoridad adulta y esto tampoco me parece admisible…

  8. Madre en eso de cuestionar la autoridad, parece que hables del mio, jajaja, me atreveria a decir que casi todos los niños, supongo que es su forma de reivindicar que existen, y que se les tenga en cuenta, el mio concretamente esta obsesionado con tener la razon, por cualquier tonteria, pero la razon, con el tiempo hemos aprendido a que si no la tenemos no la tenemos, y ya dice, pues si, aqui no tenia razon, y lo asume, cosa que celebro, ya que a mi entender significa que avanzamos.
    Doy un apunte, que no se si viene muy al caso, pero de alguna manera refleja lo que esperan los niños de nosotros, mi hijo en una ocasion me dijo: mama tienes que hacerlo muy bien, porque lo que tu hagas, asi hare yo. No fueron exactamente estas palabras, logicamente, pero me dejo bien claro que los padres/madres son el espejo donde se miran, y donde aprenden, si los dejamos que se “autoeduquen”, estamos corriendo un gran riesgo, ademas de dejarlos desprotegidos, pues estoy segura de que necesitan esas correcciones y limites y hasta castigos para ir creciendo.

    • No, yo no creo que sean todos los niños, por lo menos no al nivel de los míos. A veces resulta difícil dejarles con terceras personas porque tratan al adulto de “tú a tú”, como si ellos tuvieran la misma autoridad, el mismo don de mando, que ellos…

      Y sí, estoy de acuerdo con que les educamos básicamente con el ejemplo: aquello de que no hacen lo que decimos, hacen lo que hacemos…

      • Bueeeeeeeeno, yo conozco a bastantes (entre ellos mi hija) que no siempre cuestionan, pero que intentan saltarse todos los mandos. No se enfrentan, con lo cual el adulto no tiene opción de (digamos) enfadarse, pero el resultado es el mismo: no hacen caso. La diferencia la veo en que el adulto a cargo se autoculpa de que no ha sabido verlos venir, y esto a corto plazo repercute positivamente en el niño. Pero sólo a corto plazo.

        Yo creo que todos los niños van explorando todo lo que pueden. El problema lo tenemos los padres en la decisión de hasta dónde les dejamos explorar; y ahí hay mucha diferencia de criterio.

        Y sí somos ejemplo, por eso en algún momento nos salen los colores, pero la repetición creo que también ayuda. Como mínimo para interiorizar el motivo por el cual han de hacer eso. Yo a veces veo a mi hija hacer el clic de “ah, era por eso!!””

      • Pues sí, es esto que se llaman límites: ellos los ponen a prueba (¿puedo o no puedo hacer esto?) y tienen que encontrar estos límites (no, esto no). Para mí el problema está cuando siguen poniendo poner a prueba los límites cuando ya se les ha dicho (con palabras, con consecuencias, con castigos) que por ahí no…

        En nuestra familia creciente también tenemos uno que no se enfrenta pero hace la suya, y sí, también es difícil de gestionar. Pero el niño que se enfrenta, y más si se enfrenta de una forma contundente, es muy explosivo, sobretodo cuando lo dejas con otras personas (que a veces no saben reaccionar más que jugando al mismo juego al que juegan los niños, poniéndose a la misma altura, enfrentándose con argumentos parecidos…)

      • Cuando Yo hablaba de mi hija (y de otros) que intentan saltarse todos los mandos, también me refería a límites ya hablados y experimentados de diversas maneras. I sí, a veces los adultos nos bajamos a niveles que no deberíamos con niños que se enfrentan, pero otras somos de lo más inocentes con los que no se enfrentan 😉

      • Sí, desde luego puede ser una muy buena estrategia. Una prima mía, pequeña de 5 hermanos (y se llevaba 19 con el mayor) era así y le fue muy bien. A diferencia de sus hermanos mayores, jamás se enfrentaba: se limitaba a hacer lo que le daba la gana. Recuerdo una vez, de adolescente (adolescente mayor: tendría 18 o 19 años), que quería irse con su novio de fin de semana y sus padres le dijeron que no. Ella les respondió que llevaba muchos años pasando el verano en cursos de inglés, y que ellos no sabían qué había hecho allí; que si le decían que no, no iría, pero la siguiente vez no les diría la verdad. Ahí su estrategia quedó al descubierto, pero claro, a esas alturas, poco podían hacer…

  9. Yo ultimamente estoy en modo sargento de caballería, la peque lleva un año aquí y viene “salvaje” y en modo supervivencia ON, así que toca aprender convenciones sociales y el mayor viendo que la pequeña intenta hacer lo que le da la gana, pues el lo intenta también, cosas que sabe perfectamente que no se hacen y que no las hacía antes de la llegada de su hermana, pues las vuelve a hacer. A veces llega la noche y estoy cansada de tanto reñir, prohibir, etc..pero cuando mi familia se queda con ellos, o en el cole, o la gente me dice que niños tan encantadores y que están encantados de estar con ellos, pienso que al menos el esfuerzo merece la pena.

  10. y que hay de los que no se enfrentan, sino que desplegan todooooo su encanto y habilidades de seduccion para salirse con la suya? porque este es mi hijo la mayoria de las veces, y si, fuera de casa tambien se porta genial!!!!

  11. …en cuanto a la educación de mi hija yo comparto muchos de los criterios que expresais en relación a que las cosas no llegan de forma espontánea (unos niños te lo ponen más fácil y otros más difícil según que cosas). Últimamente lo que si arrastro es la sensación de que los padres han renunciado a educar a sus hijos. En el trabajo, en el marco de otras intervenciones, los padres y madres que atiendo, me plantean comportamientos que yo considero muy graves para las edades que tienen sus hijos (fugas de casa o el cole, negativa a hacer deberes sin más, negativas a ir al médico ante problemas importantes,…) y lo que obtengo de ellos es un “no quiere” o un “no puedo”. Hablo de niños de 8-10 años. Me preocupa esa renuncia explícita a su labor parental. Vienen a plantear el problema que tienen, pero no expresan responsabilidad frente a la búsqueda de soluciones …Me inquieta esa renuncia rápida, inmediata, frente a niños que yo creo que en el fondo están pidiendo a gritos que les pongan límites, que les recuerden que alguien supervisa su crecimiento y lo regula positivamente… Yo también me he quedado con la frase “Guiemos a los chicos y protejámoslos con nuestra enseñanza. Si no los educamos nosotros lo hará más tarde y sin nuestro amor y paciencia, la insobornable realidad.”…porque allá fuera seguro que alguien/algo les pone el límite pero estoy segura que será mucho más traumático.

    • Estoy de acuerdo, yo también he visto esta actitud, no en muchos padres (sin duda es mayor entre los que piden ayuda que entre los que te encuentras aleatoriamente en parques o puertas del colegio), pero incluso con niños mucho más pequeños. Recuerdo una vez que senté a mi hijo en el carrito, a la salida de la guardería, y una madre me dijo: “Que suerte, la mía no quiere montarse”. Yo le dije: “Yo al mío no le pregunto”…

      Y sí, yo también creo que hay muchos niños que buscan límites de una forma desesperada, quieren que alguien les diga qué pueden hacer y qué no, hasta dónde y cómo… y es que tiene que generar una gran inseguridad hacerte responsable de cosas tan grandes como decidir ir al médico, o hacer los deberes, a esas edades…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: