familia monoparental y adopción

Te quiere / no te quiere

Hay un tema recurrente entre las familias adoptivas, con enfoques a veces diametralmente opuestos, y es el de si debemos decir a nuestros hijos que sus madres biológicas les querían o no.

Hay quien sostiene que sí, siempre, sin duda, sean cuales sean las circunstancias, por dura que haya sido su historia, por riesgos que haya corrido su vida. Aseguran que lo peor que puede sentir un niño es no haber sido querido en su inicio, que decirles esto (o dejarles que lo piensen) es un ataque en la línea de flotación de su autoestima.

(Deberíamos preguntarnos si que se sientan queridos en su origen depende de lo que les contemos; o si ellos sabrán, o decidirán cómo sentirse, más allá de la historia que elaboremos para ellos).

Otros sostienen que no, que alguien que abandona a sus hijos no puede quererles, que no hay atenuantes, que por muy duras que sean las circunstancias que vivieran, otras madres, en las mismas circunstancias, sí se quedaron con sus hijos. Que decirles que les querían puede hacerles pensar que el amor equivale al abandono, y que si les querían, y aún así, les abandonaron, algo malo hay en ellos. Y es, por tanto, un ataque en la línea de flotación de su autoestima.

Me parecen peligrosas ambas posturas, cuando se ejercen sin tener en cuenta la historia particular, las circunstancias y el contexto.

Creo que hay que decir la verdad si la sabemos. Pero, ¿qué es la verdad? ¿De los mismos datos, se infiere siempre la misma historia, o hay distintas maneras de interpretarla? Hay padres adoptivos que dan una pátina positiva al abandono (“te dejaron donde pudieran encontrarte”) , donde otros leen dejadez, indiferencia, falta de cariño. Hay familias que asumen sin dudar (a veces sin datos) que la persona que abandonó o maltrató a su hijo antes de que llegara a ellos fue necesariamente la madre.

Tan grave me parece asumir que todas las madres quieren a sus hijos, por sistema, por instinto, por defecto… como asumir lo contrario, que ninguna madre que ha dado a su hijo en adopción puede quererlo, de ninguna manera, nunca, en ninguna circunstancia.

Hay casos en los que dar en adopción puede ser una forma de proteger. En el caso de que otra persona de tu entorno maltrate al niño, o de que tus recursos, tus habilidades parentales, no te permitan cuidarlo bien (y seas consciente de ello). Hay casos en los que no es la madre quien decide abandonar al niño, situaciones en la que la presión del entorno es insuperable. Pienso en países donde la mujer es un cero a la izquierda, donde tener hijos soltera es una condena a muerte…

Y también hay, claro que sí, madres que no quieren a sus hijos.

¿Podemos juzgar a las madres biológicas de nuestros hijos si nuestras circunstancias (realidad, momento histórico, país) no son comparables a las suyas?

Otras madres biológicas en las mismas circunstancias sí se quedaron con sus hijos. ¿Cómo saber si fueron las mismas circunstancias? ¿Si el apoyo familiar, los recursos personales, su autoestima, etc., eran parecidos?

¿Podemos juzgar a las madres biológicas según nuestras emociones? Es decir, como yo quiero a mi hijo con locura, no puedo concebir que no le quisiera; o como yo no le abandonaría bajo ninguna circunstancia, no puedo concebir que alguien que le quisiera lo haya hecho…

¿Es quedarse o no con el niño lo que determina si hubo amor? ¿O el deseo de habérselo quedado? Si seguimos este silogismo hasta el final, ¿todas las madres que conservan a sus hijos les quieren, siempre? ¿No puede ser el valor, o la inconsciencia, o la tozudez, o la determinación, o el miedo, o la vergüenza… la razón por las que unas madres se han quedado con sus hijos y otras no?

¿Puede ser la entrega en adopción un acto de amor mayor que conservar al niño, en determinadas circunstancias? ¿Puede ser una manera de proteger y proveer? ¿Una apuesta de futuro?

¿Hay mayor riesgo en que idealicen a su madre biológica o en que la demonicen? ¿Cuál de las dos cosas les puede hacer más daño? ¿Cómo podemos colaborar a humanizarla?

Como nos posicionamos los padres adoptivos en este asunto, ¿nos retrata más a nosotros que los padres biológicos?

¿Y qué sucede cuando, por la información que nos ha llegado, tenemos a la vez el convencimiento de que fueron queridos pero no fueron bien cuidados? ¿Cómo resolvemos esta contradicción?

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Comentarios en: "Te quiere / no te quiere" (72)

  1. Me gusta que el post incluya tantas preguntas, porque en el fondo es más honesto que nos las planteemos que ofrecer respuestas.

    • Casi siempre tengo más preguntas que respuestas… con la esperanza de que mis preguntas (y las suyas propias) les ayuden a encontrar sus propias respuestas…

  2. dificil…, supongo que dependera de la historia de cada niño, en cualquier caso yo apuesto por decir la verdad siempre,

    • Yo también, sin duda. Pero no se me escapa que “la verdad es relativa”, como dijo Mufasa… que cómo contamos la historia, donde ponemos los acentos… no es inocente ni neutral.

      • ¿Y como vamos a saber nosotros la verdad? A menos en ciertos países, y aunque conozcas a la madre y al padre personalmente, nunca puedes estar segura de saber la “verdad”…

      • Sí, con la verdad me refería a los datos. Cuando los hay. Que efectivamente, no siempre son verdad, a veces están alejadísimos…

      • Yo pienso en la “verdad” mas allá de los datos, aunque estos sean ciertos…La “verdad ” que hubiese sido sino les hubiesen ofrecido dar a sus hijos en adopción, la “verdad” que queremos creer, la “verdad” que queremos escuchar, la “verdad” que nos cuentan y que puede ser no tan “verdad” o una “verdad” cambiante…Es muy complicado sacar una conclusión de muchísimas historias…Yo desde luego no me veo capaz.
        Otro de los factores de abandono es la inmadurez de la madre, algunas son madres muy jóvenes – casi niñas- y se les cae el mundo encima, como le pasaría a una de aquí.Y algunas ven un cielo abierto en la adopción, porque les permite empezar una nueva vida. Y en este caso piensan mas en ellas que en su hijo , cosa que no entro a juzgar porque hay que estar en su pellejo.

      • Sí, desde luego. Esa verdad siempre relativa de la que hablaba Mufasa… Incluso a veces es posible que varias cosas contradictorias sean verdad a la vez, igual que pasa con nuestras decisiones, con nuestras emociones…

  3. Muchas y muy buenas preguntas. Yo no conozco la historia de las familias biológicas de mis hijos así que no quiero dar ninguna interpretación a sus decisiones, si fue un acto de amor o no, yo que sé.. Les hablo de que tenían unos padres biológicos que no pudieron cuidarlos y por eso estaban en el orfanato y yo fui a buscarlos porque quería hijos y los jueces nos emparejaron. A veces pregunta porqué no pudieron cuidarlo y le digo la verdad, que no lo sé porque no los he conocido y no he podido preguntarselo. A mis hijos les gusta mucho leer el cuento de Tres Vuelos de e-nans, donde hace la similitud de los pájaros que se caen del nido(por circunstancias que no sabemos) y otros pajaros los recogen y los llevan a sus nidos.Han sido las circunstancias, muchas, variadas y desconocidas. Estoy segura de que en la preadolescencia o en la adolescencia se harán esa pregunta, ¿me habrá querido mi madre biológica o no? y yo no quiero predisponerles a la respuesta con mi valoración, aunque si me preguntan lo que yo pienso, es que lo más probable es que no tuviesen elección. La mayoría de las mujeres del tercer mundo no tienen elección: no tienen derechos, son analfabetas y los medios para subsistir son escasos, yo intento ponerme en su lugar e incluso con mis conocimientos, me dejan en una choza con 5 niños y sin medios de comunicación, ni dinero y la verdad es que no sabría que hacer, me desesperaría. Y si mis hijos fuesen de adopción nacional, mi valoración (que no la verdad) sería parecida, que miren a su alrededor en nuestra ciudad podemos ver incultura,enfermedades mentales, drogas, prostitución o que piensen si ellos mismos adolescentes podrían cuidar de un niño, los padres que dan a sus hijos en adopción es porque no tienen otra elección, no son capaces y en realidad no tienen las riendas de su propia vida. Por eso creo que hasta que nuestros hijos comiencen a razonar un no lo sé es la mejor respuesta que puedo darles.

    • eso queria decir yo! muy bien expresado!

    • Pues fíjate, yo en lo que has escrito leo que crees que sí, que les querían, que no les querían abandonar, que les empujaron sus circunstancias… muy distinto a lo que cuentan otras madres adoptivas (incluso hijos adoptados), de que “en las mismas circunstancias, otras madres se quedaron con sus hijos” (dando por hecho que quedárselos es una prueba de amor). Decir que “no pudieron cuidarlos” en vez de que “no quisieron cuidarlos”, es una toma de posición.

      Yo sí tengo datos suficientes para sacar una conclusión, en el primer caso, muchos datos, en el segundo pocos, pero relevantes… Yo creo que las madres de mis hijos si les querían, y que en cualquier caso, querían que sobrevivieran, que no es poco. No en todos los casos se puede decir lo mismo (en el caso de niños que sufrieron malos tratos, incluso intentos de asesinatos, o que fueron abandonados en lugares donde fácilmente podrían haber muerto…)

  4. Y si no tienes ni idea de porque fueron abandonados? no sera mejor decir que no lo sabes en vez de interpretar lo que paso por la cabeza de la pobre mujer?? Yo desde luego temo el dia que me hagan esa pregunta, pero creo que contestare que no tengo ni idea.

    • Como le comentaba a Bone, creo que incluso en el caso de que no sepamos, tenemos alguna idea al respecto. Y se la transmitimos en el discurso que escogemos, no es lo mismo hablar de las madres biológicas como víctimas que como verdugos, decir que les abandonaron o que les dieron en adopción, que no les pudieron cuidar o que no quisieron…

      • Tienes razon, en mi caso, como conozco bien la realidad de las mujeres africanas porque vivo en Africa y me dedico a ello,
        …no me queda mas remedio que empatizar con ellas, que llevan muchas una vida muy jodida

      • Seguro que esto ayuda.
        Hace algún tiempo, hablando de cómo empatizar con una madre que ha abandonado a su hijo, incluso que lo ha abandonado “mal” (de una manera que no denota necesariamente que quisiera que sobreviviera), un conocido me dijo que su pareja, que ha trabajado en un orfanato durante muchos años, conocía muchas historias particulares, muchas situaciones, que podían hacer comprensibles estas decisiones. Pensé que sería interesante hablar con ella algún día… (y sobretodo, que puedan hacerlo los niños que se encuentran en esta situación).

    • Eso es lo que digo, mientras que son pequeños les digo que no tengo ni idea, pero cuando ya razonen yo creo que se puede hablar de muchas mas cosas, de los hipotéticos porqués de lo que pudo ser, del entorno socioeconomico y cultural del que proceden,de infinidad de matices y ahí decir lo que pienso yo sin ser un dogma, porque en frente tendré a jóvenes con uso de razón para rebatir, discutir, opinar lo contrario etc.. mientras que cuando son pequeños mis opiniones son “la verdad”, por eso me abstengo de darlas.

      A mi la verdad es que no me gusta mezclar la palabra querer o amor en el hecho del abandono, si te fijas ni la he nombrado, porque sinceramente creo que no todo es quererlo o no quererlo, buena madre-mala madre, amor-odio,los matices son miles y es sentimiento, no voy a teorizar con los sentimientos de nadie cuando yo hacia una misma persona puedo sentir diferente dependiendo de mi época vital, circunstancias etc.., así que de lo único que puedo hablar son de los perfiles de las mujeres que dan a sus hijos en adopción y la verdad es que no ves a padres cultos con medios propios para vivir y con una estabilidad mental y emocional dando a sus hijos en adopción(en todo caso los mandarán a un internado si no quieren hacerse cargo de ellos, que los hay) y la verdad, como bien dices madredemarte, me sale empatizar y no condenar.

      • Yo lo que veo es que ellos sacan sus propias conclusiones, que a veces no coinciden con las mías ni salen de nada que yo les haya contado. Mientras nosotras elucubramos, ellos lo hacen también y elaboran su historia, nos lo cuenten o no… Y, como les sucede a veces a los padres, muchos necesitan “decidir” si la madre era buena o mala. Decantarse hacia un lado u otro…

        Yo sí creo que hay padres cultos con medios propios para vivir y con una estabilidad mental y emocional que dan a sus hijos en adopción (a no ser que consideres que dar a tus hijos en adopción implica inestabilidad, pero esto sería un dogma). Creo que no son la mayoría, pero creo que existen. Y personalmente, son los que más dificil me resulta entender.

  5. A mi lo que me parece importante es lo que siente el niño respecto de su abandono, sean cualesquiera las causas que llevaron a los adultos a ello.

    El abandono para un ser humano es un hecho traumático y para elaborarlo yo creo que es imprescindible que el niño se sienta reconocido como victima. ¿Cómo entrar en la mente de otro ser humano para juzgar si quiso o no a su hijo? lo cierto es que no pudo cuidarlo, y eso
    hará que ese niño tenga un sentimiento respecto de eso. Yo pregunto;¿ ayudará a que un niño se identifique como victima que le digamos que su madre le quería, o tal vez impedirá que se sienta legitimado a expresar su dolor?

    • Sí, yo me pregunto lo mismo. Si le decimos que le quería, ¿esto le hará idealizar a la madre y le impedirá expresar su rabia legítima? ¿Se sentirá un marciano porque sus emociones no casan con el relato que se hace en su entorno? Si le decimos que no le quería, ¿esto le impedirá tener una buena autoestima, pensará que si no te han querido los que te trajeron al mundo, nadie podrá quererte tampoco, no mereces ser querido?

      • (Donde digo “si le decimos”, podríamos cambiarlo por “si siente”. Creo que buena parte de lo que sienten nuestros hijos respecto a su historia es independiente de lo que nosotros les contemos. Que ellos elaboran los datos, los relatos familiares, las creencias… y les dan un sentido personal. Que no siempre comparten con nosotros).

  6. A modo de comentario yo os dejo el escrito que les he hecho a mis hijas, para cuando tengan capacidad de entenderlo, de lo que yo pienso de sus madres:….esta en catalan pero se entiende…

    “No saps com m’agradaria poder trobar una foto de la teva mare, les ganes que tinc d’anar al ICAA i cridar-los-hi que jo sóc ta mare que t’adoro que per mi ets la vida i que no et vull fer cap mal. Que tenir detalls de la teva vida per tu seria un decans i la resposta a molts enigmes que et torturen.

    Se que la teva historia, P., és difícil i que ara no t’ho puc explicar tot de “sopetón”, però també se que tu ets la part que té menys culpa de tot i a la que més li toca patir. EM FA RÀBIA, MOLTA RÀBIA, cridaria però no se com arreglar-ho, no se per on començar….. He remenat per Internet i res tot el que he trobat son edictes fent referència a la mare de la P i crec entendre a algun germà/na que esta o estava tutelat. Ara per ara tampoc tens grans preguntes, lo únic que vols és posar-li cara i saber que està bé.

    Crec que hauríeu de tenir dret a una foto i un nom, i no als 18 sinó de sempre, igual que saps que ets adoptada, hauries de poder saber quina cara fan els teus pares bio. No demano que donin cap explicació, només una foto on agafar-se. Jo i el pare poc a poc anem donant més detalls de la vostra història, però la història és dura i ho fem a poc a poc.
    Crec que tinc la obligació de muntar alguna cosa una associació un algo perquè cap nen/a donat en adopció pugui tenir una cosa tan senzilla com la foto de qui els va engendrar!!!

    I tu O, quina probabilitat tens de trobar cap pista…., és tan petita que em fa vertigen pensar-hi, la teva història és curta i basada en el que diuen que va dir ta mare, en un moment de pànic i tristesa absoluta (crec jo). Ojalà el temps ens doni alguna pista d’un poble una ciutat un lloc un algo, ….

    La relació que tinc amb les vostres mares és estranya. Em sento unida a les dos d’una manera estranya que no se explicar amb paraules, les estimo i les respecto. A una li agraeixo que no et cuidés i que tingués el seny de deixar-te, ella s’ha destrossat la vida i te l’hauria destrossada a tu. Et mereixes ser feliç, i per dur que sembli, la oportunitat la tens sense ella fen-te de mare (que no vull dir sense conèixer-la). Ella no sap cuidar-se i per tant tampoc hagués pogut cuidar-te a tu. Estic segur que res no ha estat fàcil per ella, i que per això està com està. L’altre em dol, em dol perquè crec que va fer un esforç brutal deixant-te i que va ser una cosa meditada i molt valenta, que es va veure en un pou sense sortida i la única opció per les dos era separar-se de tu. M’agradaria envia’ls-hi una foto, donar-los-hi les gràcies per haver-vos portat al món i poder-los-hi dir que sou felices i que per mi ,sempre seran importants, molt importants.

    Nenes sigueu felices us ho mereixeu. Se que ser adoptat no ha de ser fàcil i que les incògnites fan més mal que les veritats, per doloroses que siguin. Sempre, sempre podreu comptar amb la nostra ajuda per buscar-les i entenc que pugui ser una part important a les vostres vides, però no deixeu que us ocupi la vida i disfruteu-la, perquè la vida es per viure-la, riure-la i ser feliç.”

    • Gracias por compartirla, me parece una carta muy emocionante. Comparto la perplejidad porque no se puedan conocer los datos antes de los 18… No sé si en algunos casos puede ser recomendable, creo que en otros no lo es.
      EStoy total y absolutamente convencida de que la información, los datos, las fotos… son necesarias para gestionar nuestra historia, y espero que igual que hemos aprendido que hay que hablar del asunto, contar desde siempre a los niños que son adoptados… también en esto vayamos viendo la luz.

      ¿Me permites traducir la carta y publicarla como entrada? Me parece muy personal y no se me ocurriría hacerlo sin permiso, entenderé que no te parezca apropiado si es el caso…

      • Ningún problema, encantada!!!

      • Lloré de emoción con su carta 🙂 Soy adoptada, ahora de 21 años y no sé quién fui antes de la adopción, mucho menos quién me dio a luz y por qué me dejó. A mis padres nunca les interesó preguntar, no creyeron que me fuese a importar y es algo que toda la vida reprocharé, además mi adopción es “cerrada” no puedo investigar, no hay que investigar es lo que me dijo al asistente, sin embargo creo que si mis padres me hubiesen dicho algo aunque fuese parecido a esa bella carta, mi vida hubiese sido más sencilla y más fácil de asimilar cosas que he debido hacer sola, desvelándome muchas veces sin saber que pensar. Recuerdo mi infancia caminando de la mano de mi mamá en el supermercado y mirando a las mujeres “con cara de mamá” que se parecían a mi jajaj Decía “tengo el pelo tan negro como ella, o su hija se parece a mi, una vez mi mami en vez de animarme me reto 😦 porque me acerqué a una sra. y le pregunte si ella me había dado en adopción porque nos parecíamos mucho 🙂 Hoy decidí dejar eso atrás, no se quién era, pero la perdoné por dejarme sin ningún rastro de su parada, muchas veces la culpe por lo que sufrí en mi infancia, ya siendo adoptada, hoy soy consciente que no puedo llamarla madre, no creo que se lo merezca, pero sin saber porque hay un espacio en mi corazón que la quiere y desea que sean cuales sean las razones para nuestra separación, ella haya podido rehacer su vida y sea feliz. Mi corazón aunque escondida aún guarda la esperanza de pararme un día frente a ella y no juzgarla sólo abrazarla y decirle soy feliz 🙂 pero ahora aún más al saber que mis ojos, mi cabello o la forma de mi cuerpo la heredé de ti ^^
        Un abrazo madremarte 🙂 estoy segura que eres una gran mamá, y tus hijas serán felices por esa carta.

      • Gracias por tu testimonio, es emocionante. Seguro que Ingrid se lo parece también. Suerte en tu búsqueda (¡quién sabe!). Un abrazo.

      • Perdón me equivoqué, pensé que Madremarte escribió al carta 😛 (no puedo editar mi comentario anterior así que rectifico por aquí) Un abrazo Ingrid estoy segura que eres una gran mamá y que tus hijas serán felices al leer esa carta.

  7. Yo no me siento capaz de decir “te querían o no”, incluso teniendo como es el caso toda la información, lo cierto es que “no pudo”, lo que si hago es preguntarle como eso le hace sentir, y validarselo.

    Doy por hecho que a lo largo de su vida los sentimientos irán variando y todos me parecerán legítimos.

    A lo que no me atrevería es a unir amor y abandono, al menos eso a mi me llevaría a dudar sobre si los que ahora dicen amarme, tambien llegarán a tener poderosas razones que les lleven a abandonarme

    • Sí, a mí también me parece tremendo identificar amor y abandono, incluso cuando piense que en algunos casos, dar en adopción puede ser una forma de proteger.

  8. Yo como Ingrid me siento unida a la madre biológica de mi hija. Mi unión con ella es de lo más ambivalente; tanto que he llegado a idealizarla y a odiarla. Siempre he tenido claro que le diré todo lo que sé de ella (de hecho ya lo estoy haciendo y tengo la gran ventaja de una sentencia con detalles, pero sin foto; una foto que llegué a mendicar pero que nunca recibí). Y siempre he tenido claro que mi explicación tiene matices de emociones personales que me gustaría eliminar, pero no puedo: son mis emociones y es difícil borrarlas de mi discurso (que intento sea neutro). Lo que me parece más positivo de toda la situación es que mi hija haya sido capaz de hablar de ella (no de recuerdos sino de su madre bilógica) en alguna circunstancia. ¿La quería? Sólo puedo decir lo que me parece a mi. Creo que sí. De ahí mi ambivalencia hacia ella.

    • Yo creo que el objetivo debe ser ni idealizarla ni demonizarla, sino humanizarla… que difícil, ¿verdad?

      • Sí muy difícil. De todas maneras creo que lo consigo; como mínimo en lo que le digo de ella a mi hija. De hecho creo que fue muy positivo para mi llegar a odiarla. Me permitió abandonar la idealización de la primera época. Y poco a poco me ha permitido poderla ver desde distintos puntos de vista (no sólo como la madre biológica de mi hija, con la historia de madre que yo sé).

      • Yo creo que no las idealizo tampoco; pero estoy convencida de que cosas que siento (que quizás ni sé que siento) se las transmito en las palabras que escojo, la manera de abordarlo… Es inevitable, ¿no?

  9. Que de cuestiones planteas y todas importantes y que te hacen pensar.

    Creo que cada niño tiene derecho a conocer toda su historia, por ello la mentira no debería ser una opción. Pero cada niño necesita que le cuenten la historia de forma en que la puedan entender y sin que puedan llegar a sentirse culpable…

    Lo cierto es que es un tema muy controvertido…

    Muchas gracias por compartirlo con nosotros.

    • Por supuesto que la mentira no deberíamos ni planteárnosla… para mí el problema es más sutil, es cómo manejar “la verdad”, los datos, lo que significan…

      • De alguna forma al contarles, tendríamos que ser lo más asépticos posible, ya que cuando estemos contándoles los datos, estaremos incluyendo parte de la nuestra como padres, además de nuestra interpretación de lo que ellos vivieron.

      • Sí, pero por asépticos que seamos: los hechos que escogemos contar, las palabras que usamos, el tono, la expresión facial… dicen mucho. Lo primero que enseñan en las facultades de Periodismo es que la objetividad no existe… cuánto más en algo tan cargado de emociones!!

      • Eso es a lo que me refiero que en la historia que le contemos, irá parte de la nuestra, de como lo hemos vivido y le transmitiremos los sentimientos y emociones que nos provocó su historia.

        Cuando estoy en terapia, tengo que ser muy consciente de este hecho, porque por muy psicóloga que sea soy persona…

        Si al menos somos conscientes de nuestras propias emociones, podremos “controlar” como expresarlas para que ellos puedan ir generando las suyas.

  10. Es difícil separar lo que las madres biológicas de nuestros hijos nos hacen sentir a nosotras, de lo que puedan sentir nuestros hijos respecto de ellas, pero es imprescindible.

  11. Eso me llevó a mi a decidir hacer terapia en EMDR, entonces te das cuenta de que la emoción que produce en tí la madre biológica de tus hijos, tiene que ver con tu propia historia de vida, con tu infancia, con la niña que hay en ti

  12. Hace mucho tiempo que sé que la mayoría de la gente cuando dice “en las mismas circunstancias”… no sabe lo que dice. Y lo sé con claridad aún más meridiana desde que conozco el mundo del acogimiento. ¿Qué son “las mimas circunstancias”? No creo en “las mismas circunstancias”.
    Para empezar, las “circunstancias” también incluyen las capacidades intelectuales, las herramientas de las que disponemos (inteligencia estratégica,emocional, logica… y todas las inteligencias -cada día descubro más 😄 ). Y también todas tus circunstancias desde que naciste hasta, en este caso, que eres madre. De hecho cuando una madre/un padre comenta lo de que “los crié igual” me hace mucha gracia, porque si yo no soy la mimsa este año que el año pasado… ¡¡¡imagínate antes y después de ser madre por primera vez!!!! (además de que el recién nacido ya no nace en la misma familia que el primogénito, por ejemplo, proque ya hay un primogénito que asume el rol de hijo mayor y etc etc).
    Dicho todo este rollo, nunca me veré con la capacidad de juzgar el abandono de mis dos hijos, o mejor dicho el abandono de cada uno de los dos por sus respectivas mamás biológicas, una gallega y joven y otra, por lo que deducimos, extremadamente pobre y china.
    No creo que por quedarte con tu hijo quieras más (por desgracia vemos casos continuamente en la página de sucesos) y tampoco por abandonarlo lo quieras menos. Tampoco creo que pueda a llegar a descubrir si yo haría lo mismo “en las mismas circunstancias” porque nunca voy a estar en las mismas circunstancias, así de clarito (juzgar el “que haría yo si” sólo se hace cierto cuando tú puedas NACER OTRA VEZ CON EL CEREBRO, EL CUERPO, LA FAMILIA, ETC de esa otra persona. O sea: SER realmente la otra persona. El resto son, si me permitís, pajas mentales para mí.
    En segundo ligar, yo creo que sí hay que hablarde sus circunstancias. Antes de que ellos pregunten. ¿Por qué? porque es un derecho que tienen mis hijos, ¿quién soy yo para ocultarles tamaña información que es SUYA?
    Cuando mis hijos me preguntaron, cada uno en su momento, por que los abanadonó su madre, les conté lo que yo SUPONGO, proque cierto cierto no lo sé, con mis mejores argumentos. Tampoco creo que no quererte sea lo mismo que no querer estar contigo (la vida, desgraciadamente, no es así de simple…)
    Lo que puede resultar peligroso es lanzarlos al “proceloso mundo” (guardería, infantil, parque con un año o instituto, me da igual) sin haber podido hablar con tus padres, (esos que te cuidan, quieren y riñen todos los días) de tus dudas sobre le cariño de tus padres.
    Ellos seguramente no te pregunten cuando lo necesiten, o en muchos casos así será: son temas muy íntimos y difíciles, y que tú pongas a sus pies la rampla para el diálogo les ayuda muchisimo.
    Esta es mi experiencia (mi hija tiene 12 años y llegó con 5 semanitas, mi hijo 8 y llegó con dos años)

    • Yo tampoco he creído nunca en lo de “hay que seguir su ritmo, hay que responder a sus preguntas”. Por supuesto que hay que hacerlo, pero no es suficiente; si no preguntan, hay que sacar el tema, poner la información sobre la mesa, discutirlo… a veces, si hablar de su historia les resulta difícil, se puede hablar a través de terceras personas (cuentos, juego, películas…) Pero desde luego no dejarlo para un hipotético “más adelante” en el que será más fácil… nunca será más fácil.

  13. Yo a mi hija cuando me pregunta, la contestó con otra pregunta ,¿ tu qué crees?. Ella ahora con siete años me dice” si que me quería” y no vamos más allá. Lo siguiente pues un poco en función de sus preguntas iremos improvisando un poco. No puede ser toooodoooo tan complicado, y a veces las pajas mentales nos las hacemos nosotros y no ellos.

    • Yo también les suelo devolver la pregunta. Pero incluso en lo que preguntamos, cómo lo preguntamos… está lo que pensamos y lo que sentimos.

      No sé, yo sólo tengo experiencia con mis hijos, así que no sé si será igual con los demás niños, pero ellos sí se preguntan, sí se montan películas, sí sacan conclusiones (no siempre fundadas), sí le dan vueltas… y muchas. No les llamaría pajas mentales, les llamaría elaborar su historia… Algo que, nos guste o no, ES muy complicado.

  14. Yo contesto siempre NO lo sé, si no se algo. Y por los motivos del abandono ” no podía o no quería cuidarte”. Se me ha hecho muy duró introducir ese “o no quería” pero creo que lo mejor para mi hija es que lo oiga, lo sepa y le suene cuanto antes.

    • Sí, yo también contesto con muchos “no lo sé”. Pero también me doy cuenta de que a estas alturas no son suficientes, y que ellos intentan llenar el hueco, sí o sí.

  15. A mis hijos les dijimos “no os cuidaba”. Como una afirmación, no como una incapacidad. Ellos tenían 2 y 4 años y lo entendieron porque habían pasado hambre, frío y mucho miedo.
    El no podía o no quería lleva implícito una valoración que no cuadra con el “no lo se”.
    Mi hija venía con el dolor de que ella había dejado sola a su madre con aquel novio tan malo. Hoy ya es mayor de edad y ha encontrado por su cuenta a su madre y resto de familia biológica. Y hemos pasado por comparaciones de historias que me habéis contado y me cuentan … Pero sabe que nosotros le dijimos la verdad que sabíamos.
    De su situación no voy a decir nada mas que no es buena, pero cuando tiene un problema viene a vernos a nosotros. Y seguimos siendo mamá y papá. No se como llama a su madre biológica y ni me importa, tenemos unos hijos en común pero absolutamente nada más.

    • Cuando hay datos, información, por dura que sea, las cosas son más fáciles de colocar. O esta es la impresión que tengo al menos…
      “Cuando tiene un problema viene a vernos a nosotros”. No me parece poco. POr mala que sea la situación (¿en qué familia no lo es, en ocasiones?), hay una puerta abierta….

  16. Yo tb tengo esa sensacion, que cuando hay datos, es informacion, buena o mala te permite elaborar, en nuestro caso los pocos datos de que disponemos nos hacen suponer que no pudo o pudieron, y eso le digo que no lo se, pero supongo que…., tambien dependera del niño no? los hay que no quieren hablar que no quieren saber y ya les esta bien, (supongo que hay pocos, pero algunos hay) a mi hijo no tener respuestas le produce una gran desazon.

    • Dicen que hay niños que no quieren hablar ni saber… yo siempre me pregunto si realmente no quieren saber o si no quieren hablarlo con sus padres (que muchas veces son de los que ya les parece bien)…

  17. Yo también saco en las conversaciones de vez en cuando a sus padres biológicos cuando puede venir a cuento, quiero que vean que hablo con naturalidad de sus padres biológicos para que ellos lo sientan también así y cuando tengan dudas o quieran hablarlo sean ellos los que inicien la conversación. Cuando estabamos en el momento barrigas, si que preguntaron mucho de que barriga habían nacido, si yo les dí el pecho y demás y hablamos bastante, ahora estamos en un momento en la que les importa el lugar donde nacieron, fotos de la ciudad en que nacieron en internet, cuanto tarda el avion en llegar de allí a aquí y supongo que porque al llegar la pequeña diferenciamos que uno nació en un pais de áfrica y otro en otro distinto y me preguntan por las similitudes y diferencias. Y supongo que también porque planeo viajar a Etiopía este verano y ya se están contagiando de mi entusiasmo.

  18. Una entrada con tantas preguntas abiertas es una entrada que deja libertad para que en ella puedan darse miles de circunstancias…Madre…mala, buena; padre…malo, bueno…Es difícil no poder dar una respuesta tajante a nuestros hijos que es precisamente lo que ellos quieren y necesitan, pero hay que acostumbrar a los niños a que no siempre hay respuestas únicas, sino que hay vidas ambigüas, diversas, confusas, difíciles, y muy complejas…No me gusta decir ni lo uno ni lo otro…En nuestras historias y las de ellos en tantas ocasiones hay que quedarse en medio…diciendo poco pero diciendo lo que creemos más coherente…que no sabemos si será la verdad o no…Gracias por esta entrada.

    • Yo creo que es importante también, si no tenemos datos muy claros (a veces incluso teniéndolos) abrir un abanico de posibilidades. No dar una única respuesta porque sea lo más probable, porque aunque quizás la estadística diga que la mayoría de mujeres que dan niños en adopción son mujeres jóvenes, solteras y sin red familiar, este puede no ser el caso de nuestros hijos…

  19. La verdad es que lo mejor es contar lo que sabes (si es que lo sabes) y que la opinion la tenga el niño. Obviamente creo que es buena esa “patina” que comentabais.
    Creo que “por gusto” nadie abandona. Quiero decir que siempre hay una circunstancia (falta de medios, falta de sentimiento maternal…) que obligan al abandono.
    Una vez una amiga psicologa me dijo que siempre hay que decirles que los querian… Yo le contesté, vale, es facil decir eso si el niño fue abandonado de forma “decente”, pero si el niño es de retireada de custodia, por malos tratos, por abusos consentidos… ¿como le vas a contar el “cuento” si ni siquiera yo como adulta podia perdonarle? Como mucho decirle que estaban enfermos, que no estaban capacitados, que nunca es culpa del niño…
    El otro dia hablando con una madre que avcabe de tener un hijo me dice que no sabe como alguien es capaz de abandonar, que ella no podra… Yo le dije que claro, porque su hijo es deseado, tienen recursos… pero ¿como se puede “condenar” a uina madre que a lo mejor tiene un embarazo no deseado, que vive en la calle o cuya familia no sabe nada y teme el abandono familiar o social, o que no tiene recursos para mantenerlo. Yo soy incapaz de demonizar a una persona.
    Yo cuando mi hijo me pregunte le dire lo que se, por suerte tengo una informacion bastante decente para tratarse de una adopcion internacional. Sera mi hijo el que valorara la informacion.
    De momento yo alguna vez le he comentado que su madre de la tripa no lo pudo mantener. Aun no entiende nada pero yo se lo dejo caer por si acaso.

    • Yo una vez me planteé, ¿cómo contarle su historia, cómo reconciliarle mínimamente con sus inicios a un niño que ha sido abandonado en un lugar donde no había intención de que fuera encontrado (como es el caso de estas historias que salen en prensa, de niños hallados en contenedores de basura)? Es una pregunta que durante años no supe responder, pero me ayudó un monólogo de Caterina Albert (Víctor Català) que fue muy polémico en su época, cuando salió, a finales del siglo XIX, que se llama “La infanticida”. Es un monólogo en el que consigues empatizar con una madre que mata a su hijo recién nacido… Muchas veces he pensado que lo colgaría en el blog, pero no lo he encontrado traducido al castellano y no he tenido tiempo de ponerme…

  20. Un post muy interesante. Yo parto de la base de que no puedo juzgar a nadie, pues aún conociendo las circunstancias es imposible ponerse en la piel del otro. Por otra parte sí creo que a mis hijas las podían haber abortado (legal o ilegalmente, en clínica o en casa de un curandero) y no lo hicieron. ¿Sería por amor? Yo creo que no.

    Yo tengo pocos datos sobre la historia de una de mis hijas y ninguno sobre la otra así que todo son suposiciones. La mayor (5 años) ya preguntó por qué habían abandonado a su hermana ( no a ella) y tuvimos que decirle que no lo sabíamos pero podíamos pensar diferentes motivos, como que no podía cuidar un bebé, o no quería tener un hijo (ella todavía no tiene conocimientos como para preguntar el por qué del embarazo).

    Una vez hablando sobre su historia le dije que “ella había nacido de la barriga de otra mujer” y me contestíó “sí, que se murió”. Me quedé flipando, porque nunca habíamos hablado sobre ella. Le tuve que decir que eso no lo sabíamos, que podía estar viva. No sé si es una ilusión que se montó pero no me pareció sano afirmarla en ello.

    Quizás la mayor llegue a saberlo, pues en su país de origen todos los datos están custodiados hasta que ella cumpla los 18 y podrá hacer la búsqueda si lo desea. En cambio de mi hija pequeña no hay absolutamente nada y es un tema que me preocupa. Quizás no tenga interés, pero ¿y si lo tiene? ¿Cómo podrá gestionar este desconocimiento?

    Cada día que pasa me hago más y más preguntas sobre la adopción….

    • Yo creo que, en los casos donde no hay información, la idea de que se murió es bastante común entre los niños adoptados. Supongo que es más fácil pensar que murieron que que decidieron / tuvieron que renunciar a ti… A mí tampoco me parece sano reafirmarles en este sentido.

      Yo también me pregunto cómo gestionarán la ausencia de historia. Pienso que quizás cuando sean mayores haya otras herramientas de búsqueda (¿quién nos habría dicho que tendríamos internet y las pruebas de ADN, que algunas familias se encontrarían vía FB?), quizás la situación en sus países de origen, o en sus familias de origen, hayan cambiado lo suficiente para que sus madres quieran ser encontradas… Quizás habrá un “¿Quién sabe donde?” en la televisión local y tendrán suerte…

  21. Pues si, yo tb cada dia me hago mas y mas preguntas, todas las que en su dia tal vez me plantee muy por encima cuando iniciamos los tramites, y es que no es lo mismo verlo desde fuera que desde dentro. No es lo mismo una charla con psicologos sobre lo que puede pasar que lidiar con el dolor de tus hij@s. Como gestionara el desconocimento es algo que me preocupa, en nuestro caso el niño se inventa las cosas que no tienen respuesta, y parece que este diciendo algo coherente, y de repente te dice otra que sabes que es imposible.

    • Sí, esto lo hacen los míos también… cuentan cosas que te preguntas si, de alguna manera, recuerdan… y luego cosas que no pueden ser de ninguna manera…

  22. Interesante. Yo elegi conscientemente creer y hacer creer que la abandonaron porque no podían cuidarla. Lo malo viene cuando con 4 anios me pregunta si su madre marron la quiere y después de segundos interminables de incomodo silencio me lanzo a afirmar que si, que seguro que la quiere mucho. Como decirle que no se y partir al corazón a mi hipersensible ninia? ains, que complicado es todo esto. En el país de origen de mi hija el abandono es ilegal y si pillan a una madre haciendolo acabaría en la cárcel.

  23. Maria luz dijo:

    Hola. te doy la enhorabuena por tu blog es muy interesante,estoy deacuerdo en muchisimas cosas con todos los comentarios, un saludo Mria luz.
    http://familiagarridofernandez.blogspot.com.es/

  24. Seve Vallejo dijo:

    Llevas mucha razon a veces no damos a nuestros hijos por que no les queramos
    Muchos nos covencieron que lo mejor para ellos era tener familias estructuradas
    En mi caso con 17años y la verdad no era muy lista hubo de todo.
    Desde miedo a hacer pasar vergüenza a mi familia.no tener un trabajo para poderlo sacar adelante . y lo peor del todo no contar con mi familia .

    Y hacer caso a un ginecologo que lo mejor para los dos era la donacion.
    Yo ya me daba cuenta que no hacia bien porque en el momento del parto solo padia verlo y lo consegui era como te tengo que dejar pero no te preocupes algun dia me podre acupar de ti .
    Pero no todo era tan sencillo y nunca pense que le podria hacer daño si no todo lo contrario , ahora ya no lo veo asi solo deseo encontrarle y explicarle que pueda descansar el ( yo mi dolor le llevare siempre)

    • Gracias por tu testimonio. Me parece impagable. Ojalá tengas suerte y consigas estas respuestas y este encuentro que te dé paz. Y también a tu hijo, claro.
      Un abrazo.

  25. En mi caso la respuesta a esa cuestion es “No lo se, pero yo creo que si”. No puedo darles respuestas que no tengo. Solo puedo compartir con ellos mis esperanzas de lo que fue.

  26. Creo que en el fondo, aunque intentemos evitarlo, a tod@s se nos ve el plumero (en el lenguaje que usamos, incluso en los casos que consideramos). Me llama la atención que no consideráis, por ejemplo, que no todos los abandonos son por necesidad o marginación. Recuerdo una reunión de nacional en la que nos dijeron que los casos de “renuncia” de recién nacido era normalmente simplemente de embarazos no deseados (no adolescentes, no marginales), personas que no habían querido abortar y tomaban la decisión muy meditadamente (Eso sí, ocultándolo al entorno porque socialmente esa opción no es bien aceptada). Cuando presuponemos que tiene que haber una razón “poderosa” para que el niño pase a adopción (bien porque eran unos pobrecitos, bien porque eran unos demonios) ya estamos juzgando. Y no sé si es inevitable.

    Qué es lo mejor para nuestros hijos? Cómo se lo contamos? No lo sé. Seguramente va a depender de la información que tengamos, del caso concreto y de como sea nuestr@ hij@. Para su autoestima, aparte de sinceridad, y de que no le quede duda de que nosotros l@ queremos y l@ querremos siempre, creo que lo mejor es, sea cual sea el caso, que le quede claro que lo que pasó, sea lo que sea, no es por su culpa, no hay nada en él o ella que causara el abandono. Lo que pasó es algo que tiene que ver con el mundo de los “mayores”, que es muy complejo. Eso lo descubrirán ellos poco a poco.

    Como padres que somos, (humanos, no superhéroes) para bien o para mal, nuestra actitud, nuestras opiniones, siempre les va a influir. Luego, ellos acabarán comprendiendo o no, juzgando o no, a sus padres biológicos ¡y a también a nosotros!

    Yo de momento también estoy con el “no lo sé pero creo…” e intentando ver que piensan. Porque ell@s también piensan por ell@s mismos.

    • Supongo que cada uno hablamos según lo que conocemos. Yo no conozco, personalmente, ningún caso de niño a los que sus padres (su madre) renunciara sin más porque no le venía bien tener al niño… esto sólo lo he visto en la película “Juno” (y me resultó bastante difícil de creer). Por lo demás, obviamente, sí, en las palabras que escogemos, en el relato que contamos… nos posiciones de una manera u otra, transmitimos nuestras emociones y prejuicios…

      Lo que ellos piensan al respecto es muy, muy interesante.

  27. Historias las hay de todos los estilos,yo llevo 15 años trabajando en un centro de acogida y no me atrevería a opinar sobre si esos padres quieren o no quieren a sus hijos,La mayoría de las veces tienen situaciones socio familiares y económicas muy complicadas,repetidos fracasos sentimentales,embarazos no deseados,poco apoyo familiar,falta de recursos económicos,adicciones,problemas psicológicos…y un largo etcétera,en esas circunstancias ¿cómo podemos entrar a valorarles? nosotros que hemos tenido familias estructuradas,recursos económicos,una relación estable,educación,un trabajo y enormes deseos de ser padres…no podemos hacerlo y si lo hacemos,será desde nuestro punto de vista,desde nuestras vivencias,lo que necesariamente será poco objetivo.Por eso ,el día que cumpla después de muchos años de espera mi sueño de ser madre por adopción,le contaré la verdad,lo que sepa de su familia biológica,pero sin entrar a valorar si le querían o no,eso no lo podemos saber,lo que si le explicaré es la cantidad de motivos que pudo tener esa familia para no poder ,no querer o no saber, cuidarle y tenerle a su lado y cuanto tengo yo que agradecerles que le dieran la vida y yo tenga la oportunidad de quererle y cuidarle el resto de mi vida.

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