familia monoparental y adopción

Miedo

Patri Holmes, adoptada adulta (o “apropiada”, como ella prefiere decir: fue inscrita como hija biológica de sus padres adoptivos, no hay ninguna pista de sus padres, o su madre, biológica, aunque ella no deja de buscar), autora del blog Completando mi historia y del grupo de Facebook con el mismo nombre, escribió estas reflexiones cargadas de emociones que creo que es imprescindible que los padres adoptivos leamos para intentar aprehender cómo pueden sentirse nuestros hijos al respecto de su historia de adopción.

“El miedo es la peor de las enfermedades”, escuché hace poco. Y le di la razón.

El miedo paraliza y te deja dando vueltas siempre en el mismo lugar. Te deja con todas las preguntas, acalla tu voz. Hace que los tiempos de búsqueda se eternicen, en una continua lucha interna sobre el siguiente paso que queremos dar.

En los hijos adoptivos, miedo a herir a nuestros padres. Miedo de que nuestras dudas les hagan mal. Miedo a parecer desagradecidos. Miedo al qué dirán. Miedo… ¿a que nos devuelvan? (ahora que soy adulta y miro hacia atrás muchas veces tengo la sensación de que cumplía con todo lo esperado -era buena hija, buena estudiante, siempre dispuesta a hacer lo que creía que buscaban en mí- por temor a que se arrepintieran y me dejaran una vez más). Miedo a quedarnos sin padres.

Miedo a lo que uno puede encontrar del otro lado. Ni qué hablar si se trató de una apropiación. Miedo a vincularse con esa “zona oscura” del delito, redes de bebés tramadas también en nuestra imaginación.

Miedo a la frustración y a la decepción. A no llegar nunca a la verdad.

Miedo a encontrar a nuestros progenitores y parecernos demasiado. O a encontrarlos y no parecernos en absoluto. Miedo a que nos abran la puerta de par en par y esperen un compromiso emocional, y miedo a que te cierren la misma puerta en la cara. Miedo a sentirse comprometido de todas formas.

En los padres adoptivos, miedo a que los hijos no los quieran. Miedo a que los cuestionen y los juzguen. Miedo al qué dirán. Miedo a que decidan irse con su familia biológica y a que la sangre tire más. Miedo a quedarse sin hijos.

Y ese temor profundo de ambas partes nos deja sin respuestas, sin poder comunicarnos, aislados en la burbuja de la incomprensión. Sacando conclusiones por otros sin atrevernos a escuchar, sin animarnos a alzar la voz. Para que nadie sepa, para que no se note… cuando en realidad… todos saben y siempre se nota.

Entonces… ¿qué tal si cruzamos de vereda y podemos ver lo que cada uno siente?

Ver con el corazón y que las palabras encuentren su cauce. Hablar de adopción aunque duela. Tener presente que nada es tan terrible y que todo tiene solución si aprendemos a dialogar. Saber que no hay hijos ni padres que se pierdan si hay amor y si hay verdad. Hacer de este vínculo algo cotidiano y natural.

Es difícil y hay que prepararse. Preparar el alma para escuchar y para entender, también para perdonar. Y aplicar el mejor remedio para curarse del miedo: animarse a hablar. 

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Comentarios en: "Miedo" (19)

  1. Madre de Marte, gracias por compartirlo!! Sólo aclarar que no es que prefiera decir “apropiada” (me gustaría no tener que decirlo 😦 ) pero es el término que corresponde jurídicamente. Son aquellos casos que se conocen mal como “adopciones ilegales” o “adopciones irregulares”. En mi país suele relacionarse muchísimo esta figura legal con la época de la dictadura, por eso no me gusta mucho emplear el término, porque la gente se confunde. Yo nací un pelín antes de que comenzara la dictadura 🙂 Un abrazo fuerte para vos y todos los que te leen!!

    • Gracias por la aclaración, se sobreentiende que preferirías no decirlo!!, porque no fuera así… Es curioso, yo también lo tenía identificado con la dictadura, pero parece que sólo siguieron haciendo algo que ya se hacía… como se hacía en otros muchos sitios, es sobrecogedor la cantidad de casos que están saliendo en España, algunos vinculados también a la dictadura… y otros no…

      • María dd Bahía dijo:

        Madre de Marte, hay grandes diferencias, igual, entre lo que pasó durante la dictadura y fuera de ese período. Durante la dictadura, el robo de bebés y sustitución de su identidad fueron parte de un plan sistemático. Lo que se buscaba era borrar todo vínculo entre los bebés nacidos durante el cautiverio de sus madres y la familia biológica. A las madres se las mataba después del parto y a los bebés, se los repartía entre familias afines a quienes tenían el poder en ese momento para que fueran educados con una ideología antagónica a la de sus padres biológicos. Esto no puede compararse, por su gravedad, con la simple sustitución de identidad consistente en anotar como hijo biológico a un bebé entregado voluntariamente por su madre al nacer. Esto último también es ilícito pero convengamos en que son cosas muy distintas. Por eso es que nos pesa tanto la palabra “apropiado”, porque tiene una carga semántica demasiado fuerte y uno no quiere compararse con los hijos de desaparecidos. Su realidad es distinta e infinitamente más penosa. Disculpa, pero son temas muy delicados y hay que hablar con mucha precisión. Por eso di un respingo cuando leí “como ella prefiere llamarse”. Disculpa.

      • Sí, tienes razón. Hay parecidos en la forma, pero el fondo no tiene nada que ver: sobretodo, creo, por el lugar en el que nos deja a los padres adoptivos.

        En España también ha pasado en ambos casos, durante la dictadura, quizás no de forma tan sistemática como sucedió en Argentina, pero también pasó y se supo muchísimo más tarde; pero lo triste es que ha seguido pasando después, en plena democracia, cuando se suponía que todo se hacía de acuerdo con leyes Constitucionales… y en este caso sí me parece igualmente grave, y más incomprensible.

      • Hasta que no leì en blogs y redes sociales la palabra “apropiado”, nunca la habìa escuchado ni pensado en el significado. Pràcticamente todas las adopciones que conozco en Mèxico de chicos que ahora son adultos o al menos adolescentes fueron “apropiaciones”. Por mucho tiempo fue lo que se hizo aquì, lo màs comùn era internarse en el hospital junto con la madre biològica, cambiando los nombres, para salir con el certificado de nacimiento y poder anotar al hijo como biològico. O lo entregaban, generalmente alguien que conociera a las dos partes, y lo registraban en algùn pueblito perdido donde no importara que no existiera el certificado. Para internarse en un hospital privado nunca me ha tocado que te pidan una identificaciòn, asì que no es difìcil cambiar identidades. Normalmente los futuros padres adoptivos corrìan con todos los gastos del embarazo y el parto. Los casos que conozco y que en algùn momento a mì me propusieron fueron sin màs dinero de por medio que estos gastos mèdicos. Sé que suena terrible, es de unos años para acà que se está creando esta conciencia, que todo se haga legal, pero muy poca gente lo define como sustituciòn de identidad. Aquì me tienen a mì explicando a diestra y siniestra que esa pràctica es sustituciòn de identidad, la importancia de conocer los orìgenes y la construcciòn de la identidad.

        La mayorìa de los casos que conozco los hijos saben que fueron adoptados, saben su historia, y no les hace “ruido”, o al menos no lo expresan. No conozco ningùn caso cercano de adoptados adultos o adolescentes que hayan hecho la bùsqueda de su familia biològica. Creo que como sociedad necesitamos madurar muchìsimo en todos estos aspectos.

      • Para mí no es solo un problema identitario o de respeto por los orígenes, que lo es, sin duda; es también una puerta abierta a irregularidades que pueden abocarnos al tráfico de niños. Creo que hay que ser muy cuidadoso con estas cosas, porque incluso sin llegar a los horrores que se hicieron en dictaduras como la argentina o la española, es fácil que se cometan delitos graves cuando no se puede rastrear la filiación de la criatura, no hay datos fehacientes, y la madre biológica está en una posición fágil… Creo que en esto, los padres adoptantes tenemos una gran responsabilidad, que no debemos aceptar convertirnos en padres a cualquier precio, por grande que sea el deseo, por tentadora que sea la posibilidad, por mucho que parezca facilitar las cosas, desde la burocracia al encaje en la familia.

        Por cierto, hace poco me encontré con una conocida, con un bebé adoptado, de apenas tres meses, adoptado a los pocos días de nacer en México (ella es española). Cuando le pregunté, esa mujer me contestó cosas extrañas, me pareció que desviaba el tema, y luego estuve googleando, y parece que desde España no se pueden adoptar en México bebés tan pequeños… así que tengo la sospecha de que esto que dices sigue pasando…

      • Tienes toda la razón Madre, como digo antes, esto ha cambiado de unos años para acá, cuando la gente se concientizó acerca de la importancia de hacer las cosas por la vía legal, del tráfico de menores, etc. Anteriormente, era la práctica común, ni siquiera era por saltarse la burocracia, en mis años anteriores a adoptar me llamaron unas cinco veces por bebés que estaban por nacer y sabían que yo quería adoptar, Para que veas lo desorganizado que era el sistema aquí, cuando mi madre nació nadie la registró, fue a la escuela, se casó, tuvo 3 hijos, todo sin acta de nacimiento, cuando estaba esperando el cuarto hijo y quiso sacar un pasaporte fue cuando a los 30 años tuvo que ir al registro civil a anotarse!!! Y como ese ejemplo existen miles, a mí me registraron a los 4 años, etc. Más que convertirse en padres a cualquier precio era acogerse a un sistema totalmente laxo.
        Yo creo que tienes razón en lo que cuentas de tu amiga, hasta donde tengo entendido en la mayoría de los estados mexicanos, sólo van niños mayores de cierta edad, sobre 5 años aprox, a adopción internacional, aunque la legislación cambia de un estado a otro.

      • Yo creo que esto, en mayor o menor medida, también pasaba en España hace unas décadas… Ahora creo que es muy residual.

    • Extraño la opción Me gusta como en el Face. Soy fan de las dos, les agradezco lo mucho que he aprendido a través suyo. Creo que entre más sepamos los papás adoptivos de lo que nuestro hijos pueden llegar a sentir, más preparados estaremos para acompañarlos en el camino, para trabajar estas emociones con ellos, para ser receptivos y abrirnos a que nuestros hijos nos compartan sus sentimientos, y si deciden no hacerlo, que sepan que ahí estamos para lo que ellos necesiten y que no teman herirnos al buscar o hablar de su familia biológica.

      Hay padres adoptivos que se niegan a aceptar que estos sentimientos puedan existir, piensan que sólo se pueden dar si la adopción no se hizo por vía legal, cumpliendo todos los pasos, que sólo puede ser el producto de algún secreto o de silencios en la relación. Gente que al leer testimonios como los de Patri los hace a un lado diciendo que es sólo el sentir de una persona, que piensan que estos testimonios pueden asustar a los futuros adoptantes y a los que ya son padres adoptivos y prefieren deshecharlos. Esta es la gente que habla de progenitoras y señoras de la panza, para despersonalizar o al menos pintar una raya a las madres biológicas. Yo aún leo a muchas madres adoptivas que se niegan a llamar madre o mamá a la madre biológica, que afirman que sus hijos sólo tienen una madre, ellas! Yo me pregunto, en estos casos ¿no sentirán los hijos esos miedos a querer llamar madre o mamá a su madre biológica y no atreverse debido a la raya que tácitamente los padres adoptivos les marcaron? ¿Cómo podrán los hijos sentirse cómodos hablando de familia biológica cuando se las pusieron tan lejana?

      A mí me parece, después de leer a muchos adoptados adultos, que el sentimiento puede exisitir independiente de la relación que se haya establecido con los padres adoptivos. Obviamente nosotros quisiéramos evitarles a nuestros hijos todo el dolor, pero eso no es posible, les dolerá la ausencia de su familia biológica, sus fantasías acerca de ellos, su miedo a buscar y no encontrar o a encontrán y que no les guste.

      Besote a las dos!

      • Gracias a ti por ponerme sobre la pista de este texto de Patri, que no había leído o no recordaba.

        Estoy de acuerdo… creo que muchas veces, las palabras que usamos los padres al hablar de este tema, nuestros silencios, las omisiones, el “cuando seas mayor lo hablamos”… marcan un sendero del que les resulta difícil a nuestros hijos salirse sin miedo a dañarnos. Creo que muchas veces no somos ni conscientes de ello….

    • María dd Bahía dijo:

      Ay, Patri, ¿podés creer que antes de leer tu comentario iba a comentar lo mismo? Me chocó que pusiera “como ella prefiere decir” porque parece que vos estuvieras tomando una palabra que no es, que fuera decisión tuya. Además lo que te (nos) pesa esa palabra. Bueno, no en vano vivimos lo mismo. Saludos.

  2. Tiene que ser complicado saber gestionar tantos sentimientos encontrados. Siempre he pensado q la sangre tira pero el cariño hacia quien te lo demuestra día a día tira más. Me parece muy valiente ser capaz de querer ponerse en la piel del otro aún sabiendo que puedes llegar a entender cosas que tal vez no te gusten.

    • Para mí el error está en pensar que ambos cariños son incompatibles; que si buscamos a nuestros progenitores, estamos fallando, o dañando a nuestros padres (adoptivos). O viceversa…

  3. Ernesto dijo:

    Mi historia es la siguiente, me case a los 25 años mis padres fueron super conmigo, me gustaría vivir de nuevo mi infancia, nunca me falto nada, pero tampoco tenia todo lo que yo quería, no fui un estudiante ejemplar digamos que un tampoco un burro, fui buen hijo con mis padres me decían llega a tal hora y ahí me tenían, al paso de los años después de casarme mi esposa y yo no pudimos procrear hijos biológicos y decidimos por la adopción ahora somos padres de 3 hijos hermosos, como todos tenia miedo del que dira la gente etc, mi padre murió hace 5 meses y fue hasta hora que me di cuenta que yo también fui adoptado, no saben el gusto que me dio saber esa historia, soy igual que mis hijos solo que con la diferencia de que ellos si saben desde pequeños que son hijos del corazón, Yo no busco ningún otro padre o madre mis padres fueron los que me criaron y no hay mas que decir, algún día mis hijos le contare mi historia que yo también soy un hijo del corazón y que tuvieron unos abuelos increíbles, mi madre aun vive pero ella no sabe que se lo de la adopción, ni quiero herirla diciéndole que lo se todo. Solo quiero darle las gracias por ser mi madre y que me defendió toda la vida tanto ella como mi papá que lo extraño muchísimo a mis 40 años!!!

  4. sí, efectivamente y como hija adoptiva, constato que todos esos miedos existen, yo los he ido perdiendo -a pesar de que no he encontrado ni rastro de mi familia bio- pero algunos están ahí dentro como sombras, y es el miedo a lo sórdido, y si detrás de ese abandono que precedió a mi adopción hay una historia sórdida que no querría conocer, y si esa mujer que me parió no era ni de lejos la mujer transgresora y rebelde que mi imaginación ha creado, y si no nos parecemos en nada… y lo contrario: y si nos parecemos mucho y me la pierdo para siempre, y si era una chica valiente a la que le quitaron a su hijo y no me busca porque ha rehecho su vida y ha querido enterrar su pasado porque duele? y si tuvo otros hijos? en cuanto a los miedos de mi madre adoptiva -mi padre murió cuando yo tenía 7 años- son esos que describes porque ella me los contó de mayor cuando la acusé por no contarme de mi adopción de niña… ella trató de hablar del tema conmigo de mayor, pero no era algo natural, yo la sentía incómoda y tampoco me gustaba cómo hablaba de esa posible familia biológica mía, me pareció una vez que hablaba de ellos en modo despectivo y cerré la puerta de inmediato y le dije que no quería hablar con ella de eso… era incómodo -lo digo en pasado porque mi mamá falleció hace ahora 3 años-. pero en su favor diré que hizo todo lo posible porque yo me reencontrara con esa familia bio…

    • Yo no he vivido lo mismo que tú, pero a lo largo de los años he descubierto que, casi siempre, los miedos son más grandes que las realidades. Que lo que anticipamos, es peor que lo que encontramos… QUe es más fácil lidiar con la realidad que con las fantasías.

      Ojalá resuelvas todas tus preguntas y coloques este miedo donde debe estar, a buen recaudo…

  5. Hola, lei el texto y ALGUNO de los comentarios (no todos). Yo sí soy adoptada irregular, sí existen casos que se consideran como tal, es decir, mi adopción es legal, pero mi procedencia ya es otra cosa… partida de nacimiento falsa, pero adopción legal. Cómo buscar responsables después de más de 30 años? Cómo encontrar a “los tuyos”? Desconfiando siempre al 100%, no en terreno legal, sino en investigación personal, es un trabajo difícil, duro y arriesgado de cara a emplear sólo las herramientas legales a nuestro alcance. Comprobaciones, búsqueda, cadena de acciones, todo sirve para acercarse al objetivo, jamás plantearse metas ni límites en fechas, no esperar llegar al final sino simplemente ir avanzando. Imaginemos un caso de una hija (como yo) que toda la vida se considero feliz como adoptada, un día comprobando el archivo histórico descubrimos que ohh!! el día y el lugar donde dices que naciste, no hubo partos!!!!! bien, desesperación es la reacción normal, calma es lo que necesitamos y todo guardarlo hacia dentro, es decir, lo que no es legal decir, no es ilegal pensarlo!! así que sí, estamos solos en esto, pero no podemos dejar de investigar…a veces esta es la única forma de encontrar lo que necesitamos saber. Lo que está claro es que si el hijo no desconfía, no busca, la madre jamás encontrará, El paso FUNDAMENTAL es el del hijo. La madre con simplemente dejarse encontrar, puede suceder. Entre todo esto, pongamos que la visión como hija puede cambiar de un día para otro cuando te ves en el otro lugar, hoy en día, sí, año 2014 y la impotencia de saber que te han hecho lo mismísimo con tu hijo AHORA, lo mismísimo que le hicieron a tu madre en aquella época. No nos engañemos, estamos entrando en dictadura de nuevo, las leyes continúan amparando el robo de bebés, nos manipulan, nos ciegan, nos hacen ver que es imposible pero puedo afirmar que EN 2014 EN ESPAÑA CONTINÚAN ROBANDO BEBÉS EN HOSPITALES, de una forma mucho más sofisticada, eso sí, los avances también ponen al alcance de los que lo organizan nuevas técnicas que ni podríamos imaginar, tales como inducción de coma intraútero y demás y nos quieren hacer creer que “el feto murió” a término, claro, nunca desaparecen los que no están sanos ni los de bajo peso ni los que tienen algún “defecto” para ser vendidos. En el mejor de los casos se roban para “adopciones” (no sé muy bien como llamarlo porque pueden ser adopciones, apropiaciones, ventas, “regalos”…), en el peor de los casos, los órganos se colocan mejor que “la pieza entera”. Hablar de esto y hacer que la gente pueda pensar en ello desataría un gran escándalo a nivel mundial, lo sencillo es hacer pasar por loca a la madre/hija “robada”, intentar encerrarla en un psiquiátrico, intentar hundirla, convencerla de que “necesita medicación para aguantar la muerte de su bebé”, para descansar… incluso achacar los problemas de salud que provocaron la muerte del bebé a ligarlos con llegar a hacer que la madre muera y parezca que todo tenía relación y que ha sido accidental. Todavía nos sorprendemos de lo que pasa en otras partes del mundo? De verdad? Pensemos bien, no nos dejemos manipular, no seamos marionetas ni cabezas vacías. Seguro que si tenemos en cuenta este testimonio, a más de una persona se le abrirían los ojos y se echaría mas manos a la cabeza, se le reabrirían heridas no tan lejanas. No estamos hablando de “aquella época”, no nos engañemos, esto es un mercado, la demanda bajó por las nuevas técnicas de reproducción asistida, pero la demanda vuelve a crecer porque ahora la gente piensa en tener los hijos a una edad a la que ya en muchos casos no hay técnica milagrosa para ello… nunca ha dejado de existir este negocio, simplemente, los casos se han ido espaciando. Hubo un boom en esa época, como está a punto de haberlo ahora, ignorancia, crisis… y ahora hay como digo muchos más avances para manipular la realidad y engañar a las madres. Mismo perro con distinto collar. Porqué digo esto? Porque elegir como objetivo víctima a una madre que a su vez es hija robada, no es buena decisión señores. Podía parecer que estoy muy sola, pero los avances son un arma de doble filo y un medio de comunicación de opinión como es internet puede servir para abrir los ojos a una marea de gente. Espero que esto solo sea el principio de esta marea y animo a todo el que lea ésto y le llega adentro a que no se limite a quedarse en su casa. Estas cosas hay que hablarlas, compartirlas, deben saberse. En España no sólo se roba dinero. Se trafica también con la sangre, con la vida de nuestros hijos, de nuestras familias. Es un negocio y el dinero escasea! Todo quieren apuntarse a robar y no, no me creo que sea cosa de “un médicos chapuzas” (por decirlo así que, ojo, no me refiero a uno concreto!!) sino que continúa habiendo redes organizadas donde la ley aboga a su favor, tienen las espaldas bien cubiertas y para los no corruptos esto les viene grande, les suena a algo lejano imposible aquí… Ay!! cuánto cómplice ignorante hay, cuanta mano ejecutora que ni sospecha para qué la están usando… Culpables? No hay un nombre ni dos ni tres en cada caso, esto es una mafia, no nos engañemos, nadie consiente que le recorten el nivel de vida, nadie lo acepta. Siempre hay forma de sacarse un sobresueldo de una forma que “nadie sospecharía”. Pero como ya sabéis, las madres (ahora es cuando aún siendo hija tal, hablo como madre ídem) sabemos que no hay dinero que nos devuelva un hijo, antes que justicia, necesitamos respuestas REALES, necesitamos saber qué fue de nuestros hijos. Lo haríamos como sea, hipotecaríamos nuestra vida incluso, pagaríamos incluso por re-comprar a nuestro propio hijo, como si del dinero del rescate de un secuestro se tratase, sin buscar culpables, sin buscar dinero, sólo a esa parte de nosotras que nos arrancaron al nacer. Y eso lo saben. Juegan con nuestro dolor y negocian con personas como el que negocia objetos. Un hijo, un muñequito para el adquisidor, un hijo, un agujero para toda la vida dentro de la madre a la que se lo arrancan. Y no hay NADA comparable. No hay dinero que pueda cambiar ésto, no hay consuelo posible ni fin de la agonía.

    A efectos personales, esta es la Visión de hija/madre “PRESUNTAMENTE robada. A efectos legales, esto es una historia ficticia para echar la tarde leyendo por internet. Saludos.

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