familia monoparental y adopción

Vías de agua

Una de las cosas que tenía clarísimas cuando adopté, es que no les “medicalizaría” nada más llegar, fueran cuáles fueran sus comportamientos. La pérdida, el duelo, el abandono, los cambios, la adaptación, las novedades… todas eran cosas que quería tiempo. Y les iba a dar tiempo: nada de psicólogos, psiquiatras, logopedas, profesores particulares.

No de entrada, al menos.

Recuerdo haber preguntado al pediatra y a la maestra de la escuela infantil por las dificultades de habla de B., al poco de llegar, y ambos me reafirmaron en mi idea: sólo había que darle tiempo.

Cuando, año y medio más tarde, se vio que los problemas de habla eran más complejos, que necesitaba intervención médica, que le habría ayudado un logopeda… bueno, no era tarde, pero habíamos perdido mucho tiempo.

Y no es el único aspecto en el que me sentí yendo tarde.

Una de las cosas que lamento respecto a mis hijos es no haber pedido ayuda antes. Pensé: va mejorando, con tiempo, paciencia, cariño, trabajo en casa… todo irá superándose… y al cabo del tiempo me di cuenta de que sí mejorábamos comportamientos concretos, pero salían otras cosas, por otros lados… era como estar en una barca que tiene agujeros por los que entra agua, tapas uno y se abren otras vías…

Muchos de nuestros hijos son supervivientes, muchas veces aparentan estar bien, alegres, adaptados… esta capacidad de adaptación la han necesitado para sobrevivir, y la tienen muy desarrollada. Pero esto no impide que “debajo” haya muchas cosas a resolver, desde la autoestima (muchas veces, los niños que más seguros y chulitos parecen esconden un gran problema de inseguridad), el miedo al abandono, las dificultades para tolerar la frustración, la rabia que les secuestra el razonamiento cuando hay algún contratiempo… Todo esto que está ahí, ellos aprenden a maquillarlo, a taparlo… pero si está, está, y es muy difícil que se “resuelva solo”.

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Comentarios en: "Vías de agua" (26)

  1. Yo también tengo muchas dudas con la pequeña en ese aspecto, lleva aquí mas de año y medio y aunque le veo muchas mejoras también tiene carencias a nivel de psicomotricidad fina y no tengo muy claro el tiempo que debo esperar para empezar con apoyos. De momento está en infantil y como he conseguido que la “cataloguen” como NE, tiene apoyo de la psicopedagoga del cole dos veces por semana pero siempre me queda la duda de si es suficiente o necesita más. La pediatra, que ha tratado a más niños adoptados, no solo africanos sino también de Europa del este, que al estar institucionalizados tienen mas problemas del estilo de mi hija que también lo estuvo durante 3 años, me dice que hay que esperar, que hasta los 6 años no me recomienda que la lleve al neuropediatra, que hay que esperar a que pase aquí tanto tiempo como institucionalizada, o sea 3 años, y después ya se puede valorar un déficit de atención u otro tipo de transtornos, que si no es muy dificil discernir entre una necesidad de tiempo de aprendizaje con un transtorno y se corre el riesgo de medicalizar lo que no es. De momento me tranquiliza, pero claro, siempre tenemos la duda de estar haciendo lo mejor para ellos

    • Yo me he encontrado con las dos situaciones: situaciones en las uqe esperar ha resuelto las cosas, porque era simple cuestión de maduración, y situaciones en las uqe esperar no ha ayudado nada, porque ha implicado perder tiempo para buscar soluciones… ¿Cómo saber ante cuál de las dos estamos? Es la pregunta del millón, y yo no he sabido responderlo hasta después….

  2. Es uno (de los numerosos) puntos que me dan miedo de la post-adopcion, cuando saber qué llegamos a necesitar ayuda… En pediatra te seguía? Es uno especializado en adopción internacional o un ‘clásico’? Estoy ya impaciente (solamente 2 meses de firma, nos queda aproxima 16… ) pero ya angustiada con estos temas… Como está tu peque ahora? Ha hecho progresos?

    • El pediatra y la escuela pueden servir como orientación, pero tampoco lo saben todo y a veces se equivocan, tanto si es por ver problemas donde hay una adaptación, como si es por minimizar situaciones que luego se complican… yo también me he encontrado con ambas cosas.

  3. Una cosa que me ha dejado perpleja de mi hija que tiene 12 años recien cumplidos y lleva conmigo 9 tambien recien cumplidos:
    Estuvimos en Amsterdam cuatro días a principios de octubre y visitamos la casa de Ana Frank, yo me quedé viendo unos videos y ella se fue a la planta de abajo y quedamos en vernos allí.
    Debimos de cruzarnos o no sé que pasó; como yo no bajaba subió a buscarme y no me encontró. le preguntó a las azafatas de la entrada y fueron a buscarme de nuevo por toda la casa, miraron por las cámaras de vigilancia, salieron a la calle y yo seguía sin aparecer, dice la niña que incluso llamaron a alguien por teléfono…..
    A todo esto yo tan tranquila fui al baño y estaba dando una vuelta por la tienda del museo, cuando me cansé salí al hall y miré alrededor y la veo con las dos chicas de seguridad, según me vio se puso a llorar a moco tendido y a darme abrazos que casi me ahoga, y yo sin entender nada…hasta que me lo contó y me dijo : ” Mamá, pensé que me habías abandonado (otra vez) que te habías ido sin mi, y me iban a llevar a otro orfanato, y como llamaron por teléfono y hablaron algo que no entendía pensé que ya venían a buscarme”
    Todo eso despues de nueve años….. una niña que no ha tenido grandes problemas de adaptacion, ni de comportamiento, ni de integración. Me quedé sin palabras.
    Pobrecina, que mal lo pasó, no se volvio a separar de mi en todo el viaje

    • Esto lo he vivido yo con mi hijo mayor repetidamente. Cuesta entender cómo los muchísimos años que llevan de “no ser abandonados”, de seguridad, de estar siempre ahí… puedan pesar menos que lo anterior. Y me pregunto si algún día dejará de ser así…

  4. Esa conducta adaptativa que les salvó la vida (al menos a mi hija) es ahora un mecanismo que se pone en marcha por cualquier contratiempo y que impide saber y ver qué pasa, quá ha pasado… no solo a nosotros, sino a ella misma porque le impide comprender y poner remedio a la situación… me resulta muy muy complejo detectarlo y lo que esta conducta que en otro tiempo fue vital ahora es un problema que le impide adaptarse. La contradicción que supone es evidente.

    • Cuando son niños muy pequeños y no son dificultades muy evidentes es muy dificil para los padres (que no somos pedagogos, ni pediatras, ni profesores….)discriminar entre el ritmo de desarrollo del niño y algún tipo de retraso madurativo. Recién llegados, además, están invirtiendo su energía en tantas cosas que es más arriesgado todavía sacar conclusiones.
      En el caso de mi hijo (cuatro años), que tiene sus “problemillas” con la psicomotricidad fina y también un habla más infantil de la que le corresponde en cuanto a pronunciación, me he decidio, tras un primer periodo de observación, a pedir una valoración. Una de las cosas que me ha llevado a tomar esta decisión es que las pequeñas dificultades que muestra mi hijo son algo bastante recurrente en muchos niños adoptados. Retraso del lenguaje, problemas visuales, coordinación viso-motora… Me parece que se repite mucho en la historia escolar de muchos de nuestros hijos.
      Igual son las dificultades más comunes de todos los niños, lo desconcozco. Pero en cualquier caso pienso que una valoración no está de nunca de más aunque sea simplemente para convencernos de que no necesitan logopeda, ni psicólogo, ni ningún otro tipo de terapia.

      • A mi hijo pequeño le han hecho estos días una valoración en el colegio. Han concluido que no hay diagnóstico ni necesidad de apoyos externos, pero sí han detectado dificultades que se pueden trabajar en casa y en clase… la verdad es que la experiencia ha sido muy útil y muy positiva, saber en qué tiene más dificultades y cómo lo podemos trabajar… Creo que si lo hacen bien es una buena cosa. ¡Suerte!

    • Decía Nancy Verrier que nuestros hijos no tienen conductas anormales; tienen conductas perfectamente adaptadas a vivencias anormales. El problema es que estas conductas adaptadas a situaciones de peligro, de supervivencia, hayan quedado tan impregnadas en su cerebro que sigan empleándolas en entornos donde no sólo no son útiles sino disruptivas…

      • ¿Y cómo se desmontan estas conductas, que son como su segunda piel?

      • Esta también es la pregunta del millón… y la verdad, no estoy segura de que se puedan desmontar. Quizás solo puedan maquillarse… pero vuelvan a salir cada vez que se sientan en riesgo (y algunos se sienten en riesgo muy a menudo).

      • Pero no es solo en situaciones que se sientan en riesgo y como bien dices algunos se sienten en riesgo muy a menudo, también en situaciones donde hay mucha emoción o adrenalina de por medio.
        ¡Ojala si se pueda desmontar¡ Resta muchas cosas como la posibilidad de aprender de esas situaciones tensas o que les hacen sentirse en riesgo… porque si no se aprende se repiten, se repiten….

      • Sí, también. Cuando hay mucha gente, cuando las emociones les desbordan, también las positivas. Supongo que en parte pueden aprender a reconocerlo y autoregularse, si no a evitarlo… en eso andamos, ¿no?

  5. Buenos dias,como mdre de una niña maltratada…si creo que se puden desmontar esas conductas..En nuestra historia ,ha sido preciso dotarla de herramientas que le ofrecan capacidad de protegerse efectivamente del agresor…darle la vivencia de que es dueña de la situacion,de que puede dirigirla

  6. Yo creo que estas conductas salen por lo que se ha dicho, son mecanismos de defensa super impregnados en sus cerebros. ¿Y por qué pesan más que los años posteriores de cuidados nuestros?. Pues sencillamente porque esos cerebros sufrieron cuando más vulnerables son: en sus primeros tres años de vida, y en ese tiempo el cerebro se está formando, se están produciendo conexiones, y los mecanismos de defensa y disociaciones que se producen en ellos para sobrevivir, están ahí grabados. Son sensaciones muy primarias, igual que el hambre. Quien ha pasado hambre, y más si es un niño pequeño, tiene eso ahí grabado a fuego, y aunque pase el tiempo seguirá estando, mitigado, pero puede seguir estando. Mi hijo por ejemplo pasó hambre en el orfanato seguro. Es un niño que tras nueve años con nosotros, aún presenta ansiedad por la comida y aún pregunta qué vamos a cenar cuando está desayunando, o si está malo y le digo que se acueste y descanse me dice que cómo se va a acostar sin cenar…
    Yo no estoy segura de que esto se quite. Yo creo que no del todo. Quizá se convierta en algo menos disruptivo cada vez, o quizás hagan falta cada vez desencadenantes más intensos para producir estas conductas pero la verdad, es que visto lo visto, creo que llegar a un punto en el que todo se quite pues no, no por lo ya mencionado, porque han partido de una situación muy vulnerable para sus cerebros.

    Elena

    • Muy bien explicado. COn lo del hambre, pareces estar describiendo a mi hijo… aún hoy tiene ansiedad respecto a la comida, miedo a que se termine, mide lo que le das a él y a los demás…

      Yo supongo que lo que sí podrán es entenderlo, entender qué les pasa y de dónde les viene, y convertirlo en algo más manejable… no sé si pueden (podemos, nosotros, con lo nuestro también) hacer mucho más.

  7. Buen día!!Muy interesante lo que contás,recién estamos empezando los trámites de adopción.Quisiera preguntarte en que forma hubiese sido mejor buscar ayuda para tu peque?quien podria haberte guiado mejor si no fue el pediatra?En el juzgado me dijeron que ellos no tienen grupos ni gente que te guie y me parecio una falla,seria muy importante saber como prepararnos para recibir a nuestros hijos.Saludos desde Argentina!

    • De quién más he aprendido, con diferencia, quién más me ha ayudado, en todos los sentidos, son los grupos de madres adoptivas (algún padre hay también, pero pocos), que siempre están a años luz por delante de los profesionales sobre el tema. No sé si tienes opción de encontrar grupos “reales” en tu entorno, pero los virtuales son muy, muy útiles (y pueden acabar convirtiéndose en presenciales, porque las relacioens que se hacen pueden acabar siendo muy cercanas).

  8. Te leeo, me encanta…si, hay diferencia entre parir y adoptar pero solo (solo sin acento es horrible… pero la RAE lo cambió) socialmente…en contra de la corriente, vamos andando quienes trabajamos en esto, adoptar es diferentes que parir porque nos dicen q la familia es biológica y hay un papá, una mamá, hijo/as y un perro (o gato)… la familia teoricamente feliz!… tu con tuhistoria diaria q leo y disfruto…me encanta! yo con mi hijo , que me acompaña a las clases sobre género (porque no fui a la reunión de ” padres y representantes q convocaron, me dice …mami no hay problema porque las madres no estaban invitadas a la reunión, eran sólo padres y no MADRES… cosa que no es así solo que la invitación dice padres y representantes )…. me encanta que comportas ese, tu día a dia, con el resto… q bueno es q tú, muchas y yo no somos iguales y eso es lo importante!q viva Lilith..(antes de eva)

  9. Pues sí, eso sí. Pasa con todo: con la baja tolerancia a la frustración, con la mala gestión del tiempo, con la falta de control de los impulsos…Ellos no lo hacen queriendo y nosotros muchas veces les reñimos y nos ponemos duros con ellos. Y se trataría más bien, de hacerles ver de dónde vienen esas actitudes, por qué les pasa, y seguramente así, no se sentirían tan culpables de esas conductas y de no poder controlarse a sí mismos, podrían entonces manejar las situaciones de forma que aunque sigan apareciendo, enseguida se den cuenta de que no son actitudes positivas pero que no son ellos responsables de ellas o al menos no totalmente.

    Elena

  10. yo veo muy bien que de entrada decidieras no darles medicamentos, porque sí creo que la primera medicina que necesita todo niño es tiempo de sus padres, dedicación, atención, y quizá necesitas que pase un tiempo antes de poder identificar lo que es un problema que no se solucionará solo de lo que sí lo era y sólo necesitaba confianza y refuerzo de autoestima y seguridad del entorno… pero es tan difícil saber… si te pasas de preguntar y de ir de médicos también te pueden decir que eres una exagerada y que te adelantas a los problemas y hasta te pueden acusar de provocar los problemas, así que bueno no hay regas matemáticas supongo y la atención en nuestros hijos y el tiempo que les dediquemos es su mayor tesoro y nuestra mejor fuente de información.. y estoy contigo en que hay que pedir ayuda cuando uno no sabe o tiene dudas, que para eso hay especialistas y gente con experiencia en diferentes campos…

    • Cuando hablaba de “medicalizar” no me refería solo a la medicación, sino a la ayuda médica en general… Y sí, creo que se necesita tiempo para verlo, pero a la vez, que el paso del tiempo juega en nuestra contra, y encontrar el equilibrio entre ambas cosas no es siempre fácil…

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