familia monoparental y adopción

Padres helicóptero

Cuando G. tenía 18 años nos dijo M., su madre, que no podía quedar con las amigas un fin de semana porque tenía que llevarlo el sábado pronto a un festival de Rock en los Monegros y regresar el domingo por la tarde a recogerlo. Se metió casi 400 kilómetros entre pecho y espalda en menos de 48 horas para que el chaval disfrutara de un fin de semana “alternativo” con sus amigos.

Recuerdo que me sorprendió… no tanto que M. accediera a perder un fin de semana para llevar a su hijo, adulto, a un festival de rock, como que él, con sus 18 años y sus piernas llenas de pelos accediera a que su madre le trasladara hasta allí. Recordaba mis 18 años, cuando los padres eran casi los enemigos, cuando jamás les habría contado nada importante… y me habría dejado matar antes de dejarme que ver con ellos en un sitio tan ajeno al mundo adulto como un Festival de Rock.

Es lo que llaman “madres helicóptero”. Un fenómeno del que habla este artículo:

Hay cada vez más padres helicóptero, padres apisonadora (que allanan el camino para que su hijo no tenga dificultades) y padres guardaespaldas (que se convierten en la sombra de sus hijos para que nada ni nadie pueda dañarles). Lo hacen con buena intención y con mucho cariño, pero, en ese afán por controlarlo todo, acaban anulando la independencia y la autonomía de los críos. Según los expertos, éste es “uno de los mayores errores en la educación de los hijos”.

“Los niños con padres sobreprotectores desarrollan menos competencias emocionales y a la larga son más inseguros”, advierte la psicóloga Silvia Álava, autora del libro “Queremos hijos felices”.

Javier Urra, ex Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, constata que el fenómeno de la hiperprotección va en aumento. “Los padres están para ayudar a caminar a los hijos, no para vivir por ellos. Doy clases en la universidad y he visto a un padre ir con su hijo, de segundo curso de carrera, a entregar la solicitud de ingreso. ‘Es por echar una mano’, se justificaba el padre. Pero está haciendo a su hijo incapaz. Si un chico, a esa edad, no sabe gestionar su matrícula, no debería estar en la universidad”.

Una directora de Recursos Humanos entrevista a un chico que aspira a un trabajo. Al día siguiente, el padre del entrevistado le telefonea para preguntarle qué tal ha ido. Ella le responde: “¿No cree que esta llamada que acaba de hacer es tan contraproducente que sólo por eso no voy a contratar a su hijo?”.

La historia (real y reciente) la cuenta el filósofo José Antonio Marina, pero cualquier educador, psicólogo o persona que trabaje con jóvenes puede contar ejemplos parecidos de ‘padres helicóptero’. La psicóloga Silvia Álava constata que hay progenitores que acompañan a sus hijos a entrevistas de trabajo y que incluso quieren estar presentes durante el momento en que se realiza la prueba. “Yo he regañado a un padre porque acompañó a su hijo a una entrevista. Al chico no le van a coger en la vida, porque da la imagen de que no está capacitado. Incluso sé de padres que admiten que cada día llevan a sus hijos en coche al lugar en el que éstos trabajan”.

Álava sabe más casos de ‘padres helicóptero’. Recuerda que, cuando daba clase en la Universidad Autónoma de Madrid, se encontraba con progenitores que acudían a entrevistarse con el profesor para revisar exámenes que habían realizado sus hijos y que no habían obtenido la nota esperada.

“Vas a cualquier universidad madrileña el día en que tiene lugar la Prueba de Acceso a la Universidad y no veas la cantidad de padres que hay comiendo con sus hijos. En mi época, cuando era la Selectividad, no había ningún padre y los que la hacíamos comíamos con los amigos. El año pasado pasé por la Universidad Complutense y vi cómo los padres llevaban a los chicos a hacer el examen”.

¿Y no les da vergüenza a esos jóvenes, muchos de ellos ya mayores de edad, el hecho de ser vistos en público junto a sus progenitores? “Es un perfil de chicos sobreprotegidos”, responde Álava. “No se sienten seguros ni se sienten autónomos. No han desarrollado competencias de seguridad y muchas veces son ellos mismos los que les dicen a sus padres: ‘No me dejes solo, no me dejes’. Pero hay que dejarles que vuelen”.

“Ahora que ha terminado el primer trimestre y vienen las notas, muchos padres hacen lo posible y lo imposible para que sus hijos aprueben, aunque no hayan estudiado. Hasta llegan a justificar ante los profesores, mintiendo delante de los hijos, el que no hayan trabajado lo suficiente. Dicen incluso que han estado malos…”, cuenta el pedagogo Jerónimo García Ugarte, profesor desde hace muchos años en un colegio de la zona norte de Madrid.

“Yo les preguntaría a estos padres: ‘¿Qué es mejor? ¿Que su hijo de nueve años apruebe el trimestre de Matemáticas o Lengua o que aprenda que no cumplir con sus responsabilidades tiene unas determinadas consecuencias?’ Al final, la sobreprotección tiene mucho que ver con el modo en que miramos la educación de nuestros hijos. Si miramos solamente a corto plazo, a lo que es mejor para ellos hoy, nos acercamos más a esa sobreprotección. En cambio, si miramos más allá, a lo que será mejor para ellos el día de mañana, cuando tengan que tomar definitivamente las riendas de su futuro, estaremos más cerca de ser cada día mejores padres”, reflexiona García Ugarte.

Han pasado 10 años, y G. sigue siendo un chaval muy majo, alternativo… y algo perdido. Lleva tiempo sin trabajo y muy desubicado. M. nos decía hace algunos días que los chicos de la generación de su hijo “no saben hacer nada. Se lo hemos hecho todo y ahora no saben espabilarse… ¡cuánto nos hemos equivocado!”.

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Comentarios en: "Padres helicóptero" (46)

  1. Estoy de acuerdo en que hay padres helicóptero que flaco favor hacen, pero no comparto los ejemplos.
    A mi me llevaron en coche a la selectividad y desayunaron conmigo allí y 2 amigas, han ido a las tantas de la madrugada a recogerme cuando volvía de marcha, a la firma de mi primer contrato de alquiler también vinieron porque les hacia ilusión verme dar el paso de volar… Y también me han dejado sola en casa con 15 años una semana que se fueron de vacaciones (para disgusto de mis abuelos) me han animado a irme de interail muy joven, a irme de viaje a Nueva York con gente conocida por internet y nunca se han metido en que estudio. Creo que hay cosas que se hacen por sobre proteger y otras simplemente por formar parte de la vida de sus hijos y compartir con ellos momentos importantes.

    • A mí los ejemplos de las entrevistas de trabajo me parecen inapelables… las de la universidad, realmente, también. En cuanto a la selectividad o que te vengan a buscar de noche, es algo que las personas de mi generación y mi entorno no hacíamos ni habríamos querido hacer… pero entiendo que si van acompañadas de otras cuotas de libertad, pueden ser ejemplos menores…

    • Precisamente iba a decir lo mismo que comentas, María. Estoy de acuerdo con el concepto general, pero no con la mayoría de los ejemplos (digo la mayoría porque hay casos como el de la madre que llama al entrevistador de su hijo que tienen telita…). No sé, a veces me da la sensación de que hay gente que piensa que según cumples los 18 tienes que pasar completamente de tus padres, y tampoco es el caso. Digo yo que podrás tener una buena relación con ellos, que te acompañen a hacer ciertas cosas (lo cual no significa que las hagan por ti, aclaro) y a la vez tener esa libertad e independencia.
      Saludos!

      • Dándole la vuelta a vuestros argumentos, yo no creo que propiciar que los niños se espabilen, adquieran responsabilidades, empiecen a volar solos… sea tener una mala relación con ellos. Al contrario, se hace por ellos (¿qué más fácil que hacerlo los propios padres?).

      • ¿Pero crees necesario apartarles totalmente de ti para que se espabilen? No sé, no creo que ir a recoger una noche a tu hijo sea incompatible con que otra noche en la misma situación sepa volverse por su cuenta sin problemas, por poner un ejemplo.

      • ¿Quién ha hablado de “apartarles”? Que sean capaces de hacer cosas por su cuenta, de resolverlas, ¿qué tiene que ver con apartarles? Cuando nuestros hijos son bebés les damos la comida en la boca, pero llega una edad en la que esperamos (y nos preocupamos si no es así) que sean capaces de comer solos… ¿es esto apartarles? para mí vendría a ser esto… no dejarles crecer…

  2. Yo que tengo un hija de 7 años veo muchas ganas por parte de algunas personas de dirigir mis criterios a la hora de educar a mi hija. La verdad es que me revela y me preocupa que esas intervenciones no buscadas ni, a veces, acertadas me programen a la contra voliéndome protectora (que creo no lo soy). Me niego a que personas que no conocen a mi hija pretendan decirme qué es lo bueno para ella. Lo dicho; espero que estas intervenciones gratuitas no me condicionen en el futuro.

    En cuanto a los ejemplos menores que citas en la aportación anterior, yo creo que dependen del contexto. En zonas fuera de áreas metropolitanas es necesario acompañar e ir a buscar a los hijos por falta de transportes públicos. En lo de las entrevistas de trabajo y las de la universidad estoy de acuerdo contigo.

    • Claro, luego hay los matices… o en lugares donde hay mucha inseguridad… pero llega un momento en el que se hacen adultos, y creo que tanto la universidad, como el mundo laboral, requieren que actúen como tales… no estoy muy segura de qeu salir de noche no lo sea también (es decir: si no son capaces de salir solos – y volver solos-, que no salgan).

      Por lo demás, de acuerdo con que cada vez más tendemos hacia la “profesionalización” de la crianza, ningunear los criterios de los padres (y nuestras capacidades).

  3. toda la razón, creo que con este rollo de que muchos padres se sienten culpables por no pasar más tiempo con sus hijos que es lo políticamente correcto, están interpretando que ese tiempo tiene que ser para ayudarles en todas sus tareas… mis hijos son pequeños todavía pero el otro día le eché la bronca a la profe de inglés porque les ponen deberes tan difíciles que necesariamente los tienen que hacer con los padres para resolverlos, y le dije que no me parece normal, que les tienen que poner tareas que puedan resolver ellos solos porque a ver por qué narices los padres tenemos que saber inglés? y si no sabemos el niño sale perjudicado frente a los padres que sí saben??? yo de pequeña iba a inglés y mi madre no sabía inglés, así que nunca jamás nadie me ayudó con mis deberes de inglés en casa, pero los sacaba como podía, y jamás se me ocurrió que mi madre fuera a la universidad a sacar mi matrícula o que me gestionara mi beca erasmus o similares, eran cosas que me tocaba hacer a mí y que además mi madre ni sabría cómo haber hecho, pero como ahora los padres están extracapacitados para todo pues hala, a sentarse a estudiar con el niño, a corregirle todos los deberes para que no lleguen con ningún fallo al cole… y mi hijo es que se pone de los nervios de pensar que va a llegar al cole con algún fallo en las tareas, y por mucho que le explico que así se aprende, que si no falla no aprende, pues me mira como si estuviera loca… toda la razón el artículo, estamos educando inútiles!!!

    • Eres de las mías!!, creo que se aprende más para el futuro con la tensión de no saber si están bien o mal los deberes hasta que la profe los corrija. O un suspenso para ponerte las pilas…que no matan a nadie. Con la sobreprotección no gestionan el miedo al fracaso y en la vida adulta es una de las mejores bazas para vivir bien y ser felices.

      • El otro día nos decía un padre del colegio que todos deberíamos ponernos de acuerdo y no dar ninguna ayuda en los deberes de los niños… pero todos. Porque, ¿quién quiere que su hijo sea el único que “quede mal”?

      • Por cierto, respecto a los deberes, hay otro tema colateral al que vengo días dándole vueltas: los grupos de Whatsapp de los padres. Estos grupos (absolutamente invasivos y a menudo llenos de sandeces) en las que muchas veces las madres (y algún padre) se reclaman y pasan información sobre deberes de sus hijos… sobre qué deberes llevan y hasta sobre las respuestas correctas… ¿No se supone que los deberes se los ponen para que adquieran autonomía y responsabilidad? ¿No es esto todo lo contrario?

    • Totalmente de acuerdo con lo de los deberes. Añadamos que es un generador de desigualdad: los niños cuyos padres no pueden, saben o quieren ayudarles, están en clara desventaja…

      • Me niego a pertenecer al grupo de whatssap de padres de las dos clases de mis hijos, me consta que en la del niño solo somos 3 los raros que no estamos ahí . Paso de entrar en la rueda de cumpleaños, deberes y cotilleo sobre lo que dicen los niños cuando llegan a casa sobre la profe . En la charla de principios de curso la profesora ya nos pidió que antes de criticarla en el whatssap que por favor recabasemos su opinión personalmente . Supongo que ya habrá tenido alguna movida

      • Yo estoy aunque no participo… y pensando en irme… mi gen cotilla no me deja 😉

      • Yo siempre me he negado a ayudarles a hacer los deberes también. Acepto alguna pregunta o duda suelta pero ni corregir ni hacerlos con ellos.
        Por suerte , en su cole les programan los deberes de una semana a otra y ellos tienes q organizarse y saber si tienen dudas o si hay algo q no han entendido tienen q preguntarlo en clase. Ahí dependerá de lo responsable q es cada niño claro.A mi mayor no hace falta ni rrecordárselo pq ya es capaz. A la mediana hay q hacerle recordar si hay deberes, si los ha hecho….

  4. Me muero por ir con mi hijo a un concierto a Los Monegros!!! 😉 aunque me da que con 18 puede que compartamos coche…pero no concierto. Bromas aparte,estoy totalmente de acuerdo con el artículo, pero que difícil y que criticados somos los padres que “pasamos” de nuestros hijos. Yo en la entrevista con la profesora le dije que me negaba a hacer con el los deberes, que si los llevaba bien genial y si no que lo suspendiese y si suspendiese, después ya buscaría ayuda pero no antes y ella me contestó “que no es lo habitual”. Se que los padres me critican por dejar ir al niño solo al cole o al parque y también por llevarlos a conciertos que a mi me interesan pero no son para niños (mi hijo se aburrió soberanamente en Zarkana, pero se aguanta, cuando sea mayor que vaya a lo que a el le de la gana, cuando yo era pequeña iba a las fiestas con mis padres y nunca me gustaron los pasodobles). Este tipo de contestaciones escandalizan a la mayoría de los padres de ahora, pero se empieza “ayudando para que saquen buenas notas” y se acaba yendo a la uni y a las entrevistas con ellos ¿cuando parar?¿un día te levantas y dices, ya está, es mayor suficiente?¿a los 13, a los 15, a los 18? Los tratamos como bebés hasta que acaban la ESO. Y otro tema es el ocio. Ahora todo gira en torno al ocio de los niños, los fines de semana hay que hacer una agenda para los niños y yo me niego a no tener mi propio ocio o que para tenerlo tenga que contratar a una canguro, no estoy hablando de salir de noche con los niños, pero si se aburren en una cafetería,en la performance callejera que quiero ir a ver, en ir de compras o en los partidos del Celta pues se aguantan, es parte del hecho de ser niño, que tienes que ir con tus padres a donde ellos vayan, aunque ahora es al revés, los padres tienen que ir a donde los niños quieran. Lo dicho, si no eres un padre helicóptero eres un bicho raro.

    • No me sorprende que quieras ir con tu hijo de 18 años a un concierto… ¡¡me sorprende que quiera hacerlo él!!

      Por lo demás, totalmente de acuerdo, organizamos nuestras vidas alrededor no de las necesidades de nuestros hijos (lo que sería normal) sino de sus deseos… y esto tiene consecuencias que veremos a largo plazo.

      • Muy de acuerdo en lo de primar sus deseos por encima de sus necesidades.
        Y, como agravante, muchas veces somos los propios padres los que les creamos esas necesidades.

      • Piensa además que ella (aunque muy amante de la música), ¡no se quedó al concierto!, sólo hizo de chofer en el viaje de ida y en el de vuelta.

  5. No soy madre pero soy hija de una madre que ha sido muy protectora, o al menos lo ha intentado y lo sigue intentando. Protectora cuando la he necesitado y sufridora cuando no he dejado que me protegiera. Aun así, ha sido capaz de enviarme a estudiar fuera desde los 12 años, darme todos los permisos para ir a festivales de música, viajes de esquí, a países “lejanísimos” sin ningún tipo de organización y aguantar estoicamente cuando me venía a buscar a las discotecas (vivíamos en una zona residencial con mal transporte público) y le obligaba a esperarme a 100 metros de la puerta de la discoteca.
    También estoy de acuerdo en que los ejemplos son muy dispares. Yo me hubiera muerto si aparece conmigo el día de la matrícula de la Universidad.
    A día de hoy, siento que puedo contar con mis padres para lo que necesite y tengo una relación muy sana con ellos. Me gusta disfrutar de su compañía, que se unan en algunos momentos a mis amigos… y es ahora cuando empiezo a pensar que llegará un día en que los eche de menos y ya no pueda coger el teléfono y reclamar su presencia.
    Gracias de nuevo por abrir otro debate interesante!

    • Protector hay que ser, tampoco es dejar a tus hijos ” a monte”, pero ese dejarte ir a estudiar fuera, festivales o viajes con tus amigos, es lo que diferencian la protección de la sobreprotección. Me comentaba un compañero que su hija se presentó unas becas del ayuntamiento para ir 9 meses a USA en 4º de la ESO con todos los gastos pagados y sólamente se presentaron 18 candidatos para 16 plazas, cuando tendría que haber codazos para conseguirlas, la mayoría de los padres a los que preguntó con edad de la de su hija le dijeron que eran demasiado pequeños para ir un curso a USA. Que decir que fue una experiencia magnífica para ella y es una chica de lo más desenvuelta, y eso que ahora con Skype puedes hablar todos los dias con tus hijos, no como cuando fuimos nosotros de erasmus, una llamada a la semana a cobro revertido.

  6. Esto me recuerda a un amigo que nos contaba que a su hija con 13 años la llevaba y la traía cuando iba al centro comercial con las amigas, ni un autobús había cogido en su vida sola. Y le dieron una beca para ir a inglaterra 3 semanas y lo primero que hizo la familia que le tocó es enseñarle donde estaba el tren y todos los días ella sola a moverse en tren y en bus para llegar al cole a 15 km, casi le da algo al padre pero a ella seguro que le ha valido mucho más esa experiencia que las clases de inglés. Se equivocó de parada, anduvo perdida por la urbanización hasta que llamó a la familia…aventuras necesarias.

    • Yo tengo en mi entorno a una madre que se escapa del trabajo (media hora en coche de ida y otra media de vuelta) para ir a buscar a su hija al instituto y llevarla a casa a mediodía… ¡si llueve! ¿de verdad es tan grave que una niña de 14 años se moje en un trayecto de 10 minutos a pie?, y más teniendo en cuenta que cuando llegue puede cambiarse de ropa… ¿no le enseñaría a ser previsora y llevar paraguas la próxima vez?

      • Lo del instituto si que es la selva,y que se moje no debería ser la preocupación…, los enviamos ahí con 12 añitos, habíendolos tratado como bebés en la primaria. Tengo una amiga bedel en un instituto,en una zona tranquila, nada conflictiva, y las historias que nos cuenta…las de 13 “ligando” con los de 16 cuando sus padres aun no les han hablado absolutamente nada de sexo y es la primera vez que están solas en un ambiente adulto como es un instituto, con chicos de hasta 18 años, historias para no dormir (es que los niños espabilan mas tarde y aun llegan solo pensando en pokemon)

  7. Hola:

    La proliferación de los padres helicóptero ha sido tan grande que ha llevado a requerir una clasificación para distinguir en tipos. Se hablaría de tres distintos: “de tráfico”, “de rescate” y “de combate”. Responden a formas de actuar diferentes y tienen distintos objetivos como patrón de comportamiento.

    En el enlace adjunto profundizo en su análisis:
    http://www.comunsinsentido.com/2014/04/sobrevolar-el-peligro.html

    Un saludable debate, por cierto.

  8. Super interesante. Yo fui de las que si mis padres venían conmigo me moría literalmente, y quería hacer todo sola y sin intromisiones. Y sin embargo me parece que como siempre cada caso-casa es un mundo, y los sentimientos de la gente taaaaaaan dispares -y de los “menores”. Yo que intento por todos los medios que mi hija (17 ya) se espabile, despegue, intente hacer algo por sí misma, use la lógica, no pida que se lo solucionen todo a las primeras de cambio…me encuentro con una “niña” que demanda sobre-protección y helicópteros de todos los tipos 24 horas al día, y que se siente claramente rechazada o abandonada o poco querida cada vez que la “obligo” a hacer algo sola, y así lo verbaliza. Y se compara con amigas a las que su padres les resuelven todo y se nota que a ella le encantaría. Y aunque le expliques el porqué de tu conducta, no le vale en absoluto. Es dependiente total, para todo, no le interesa ser autónoma en nada si alguien se lo puede solucionar, y no creo que vaya a cambiar. No la hemos hecho así, es así por naturaleza, y nosotros hemos ido a la contra toda su vida.Y ahora, haciendo balance de todos estos años enfrentándola a situaciones básicas como obligarla a coger buses, hacer matrículas, ir a correos sola, no sólo no he cambiado su carácter ni la he hecho más autónoma, sino que además muchas veces ha hecho muy mal uso de esa libertad y le quedará, estoy casi segura, un sabor agridulce de que en su casa no estábamos-estamos siempre ahí cuando ella lo necesita (que es para todo, ella es de las que piden que la vaya a buscar siempre a cada sitio, la lleve a cada entrevista, la acompañe al instituto el primer día…, y mira con envidia a “las otras” con sus papás, lo sé, porque yo no lo hago y la obligo a ir sola). Me entra ahora pues la duda de si en este camino, pensando en su bien, pensando en el futuro, no nos hemos dejado un trocito de relación, de si realmente ella mañana va a valorar esto o siempre le va a quedar una sensación de cierto abandono, que yo no puedo entender, vale, que me parece ridículo, sí, pero yo no soy ella. Y a estos padres helicóptero que siempre he criticado, intento ahora en cambio no juzgarlos, porque cada hijo y cada relación es un mundo, y las necesidades de cada persona un universo.
    Perdón por el rollo, no sé si he conseguido expresar lo que quiero decir.

    • Gracias por el contrapunto que añade tu nota. Efectivamente, no todo es aplicable siempre a todos los hijos (ni a todos los padres). Un abrazo.

  9. mora razias dijo:

    Ufff, este es un tema q me toca profundamente como hija ( no soy madre)Es una cuestión de la cual he hablado mucho en terapia, creo q esa sobreprotección, si bien ha sido con las mejores intenciones, me ha vuelto mas bien insegura(muy). Miedo a equivocarme, q conlleva a consultar decisiones imp con mis padres, siendo ya muy grande.
    El ejemplo del trabajo es patético y ridículo, lo de la universidad me parece poco al lado de la situción q viví en una universidad italiana hace unos años. Dia de examen oral, una de las materias mas complicadas de la carrera, no x su dificultad sino x la profesora, de esas “malas” en las q suspendías hasta 7 /8 veces, siendo en muchas ocasiones la ultima q te quedaba para recibirte. Alumno de unos 20-22 años,que ya habia repetido el examen unas 6 veces, llega al aula con….su madre!La primogenita indignada, cuestiona a la profe sobre la situación de su hijo, diciendole q ganaba ella siendo asi de malvada, q el chico había hecho el examen varias veces, bla bla bla. Conclusión: la profe no aprobó a nadie ese día. Me pregunto:al chico no le.parecía ridiculo, humillante, q la madre fuera hablar con su profesora?
    Me dió vergüenza ajena!!!!

    • Esto le pasó a mi madre… ¡cuando tenía 6 años! su madre fue a hablar con el profesor de Religión para saber por qué la suspendía… todavía no se lo ha perdonado. 😉

  10. A veces tengo la sensación de que estamos viviendo unos tiempos “irreales”, es decir, no es la cantidad de horas que NO pasamos con nuestros hijos, ni nuestras capacidades/incapacidades a la hora de ejercer nuestra paternidad, sino nuestras inseguridades que se extrapolan a todos los aspectos de nuestra vida. Es decir, no confiamos en nadie, vivimos atemorizados, y nos regimos por nuestros miedos. No confiamos en el sistema educativo, y lo que es peor, no confiamos en nuestros hijos, les vemos indefensos, frente a sistemas en los que no confiamos y a los cuales tememos. Y ahí vamos, viviendo una realidad paralela, nuestra propia realidad. Nos transformamos en un obstáculo para todos, pero especialmente para nuestros hijos.

    Más que padres helicópteros, nos deberían llamar “padres inseguros”, y me incluyo completamente. Por suerte tengo una marido que me hace aterrizar todos los días, un poco porque se cansó de que lo mandara al fin del mundo a por aquello que yo creyera “indispensable” para nuestra hija (con necesidades especiales).

    Alguien tendría que hacernos ver, cuánto daño le hacemos a nuestros hijos, no solo a la exploración, sino a la máxima explotación de sus propios potenciales.

    Un abrazo Madre de Marte!!!

    • Que suerte tener una pareja que te pone los pies en el suelo. A veces tengo la sensación de que muchos padres/madres helicóptero se alimentan mutuamente.

  11. De acuerdo con casi todo lo que decís pero en mi humilde opinión, este es un foro primordialmente (aunque no exclusivo) de postadopción y creo que se nos olvida que hablamos de hijos adoptados, es decir, hijos que han llegado a nosotros a través de la adopción, después de un hecho traumático, da igual la causa, pero siempre traumática para ellos. Y como consecuencia de esto, no incluyo a todos pero creo que no me equivoco en afirmar que casi todos tienen una falta de madurez acorde a su edad, son infantiles a pesar de tener 11 años, son poco autónomos, necesitan supervisión constante… y un largo etcétera.
    Ante esto ¿todo lo que se afirma en los post de arriba vale para ellos?. No quiero decir que haya que estar pegados a ellos y no dejarles ir descubriendo la realidad y a manejarse por su cuenta, pero dadas las circunstancias;¿actuamos igual que con un hijo biológico que no tiene estas “dificultades”?. Si nuestros hijos por regla general son tres o cuatro años menos maduros que los niños de su edad, no creo que se les pueda tratar igual a nivel de autonomía y responsabilidad, o a nivel de autosuficiencia.
    Mi hijo tiene 10 años, y por supuesto que estoy de acuerdo en que no se puede estar haciendo los deberes con él, y que tendría que ser autosuficiente y autónomo para gestionar su tiempo… pero no lo es. Y desgraciadamente el sistema educativo que tenemos no hace distinciones. No tiene en cuenta de dónde viene ni cuál es su edad emocional, que es distinta de la cronológica. Y si quiero que no esté desde las 4 de la tarde hasta las 9 de la noche haciendo deberes y estudiando, que me parece insano, con la cantidad de deberes que trae y lo que tiene que estudiar, pues tengo que ponerme a ayudarlo un poco, a preguntarle, a que escriba las palabras que más le cuesta aprender a ser posible sin faltas de ortografía, a hacerle un dictado…
    Y eso en cuestión deberes, podría seguir con otros aspectos.
    ¿Cuál es la solución?. No creo que en nuestros hijos sea aplicable el que a partir de los 8 tengan que ser autónomos, o que puedan salir solos y afrontar los posibles peligros y dificultades a partir de los 13. Pues dependerá de la madurez de cada uno, y en nuestros hijos siempre es menor de la que correspondería. Es mi opinión. Evidentemente ya lo de ir a la universidad con el hijo me parece algo fuera de lugar.

    Elena

    • Yo tengo un hijo adoptado de bebé y otro de tres años y por supuesto que hay diferencia entre uno y otro en el tema escolar, en la falta de madurez depende, el mayor no ha suspendido nunca, así que no la necesita y el pequeño al haber llegado con tres años, que es la peor edad para la adaptación escolar, porque no tienes bien formada la estructura del lenguaje materno y te cambian de repente esa estructura, se que va a necesitar ayuda y lo iremos viendo a medida que crece, ahora está en infantil y no le ayudo nada, quiero ver a lo que llega por sí mismo, y estoy bastante sorprendida con los progresos aunque se que está por detrás del resto de los niños, pero en infantil me da igual, prefiero ver lo que da de sí y no entrar en la rutina de ayuda que después tendré que mantener si o si sin darle la oportunidad de ver como se desarrolla en el sistema escolar por él mismo. Estoy de acuerdo contigo que este sistema escolar es malo, y sobre todo a partir de 3º de primaria nefasto para los niños que no encajan en la media, pero para mi la “madurez escolar” no es lo mismo que la “madurez emocional”, que también están faltos sin duda ni la “madurez de autosuficiencia” que es hacer cosas por sí mismos desde pequeños, ir a comprar el pan, solos al cole, etc…que no se necesita sacar buenas notas y al contrario, les sube mucho la autoestima y les ayuda a desenvolverse el el mundo actual con seguridad y por experiencia, se que eso es más importante en una entrevista de trabajo que si has aprobado por los pelos una carrera o has sacado matrícula de honor.
      Por supuesto estoy de acuerdo contigo que un niño con retraso madurativo diagnosticado se le tiene que tratar según su edad real y no la que pone en su partida de nacimiento, pero también es cierto (generalizando por supuesto) que los padres adoptivos tendemos a sobreproteger a nuestros hijos, tal vez intentando compensar la desprotección que han tenido, pero tienen que convertirse en adultos igual que el resto y tenemos que darles herramientas.

      • En todo caso, no creo que los ejemplos se referieran a hijos adoptados… ni lo son los casos que yo conozco… creo que, como decías tu misma más arriba, debemos distinguir entre proteger y sobreproteger. En si lo necesitan o no.

      • Nuestro hijo, adoptado con 4 años empezó a hacer recados solo antes d los 6. Empezó a salir solo del cole a los 7. A sus hermanas (algo mayores) ha habido q empujarlas a q sean autónomas para esas pequeñas cosas.
        Ahora la profa del pequeño nos dice q quizás no deberíamos d dejarle ser tan autónomo ??? Q vayamos a buscarle al cole. ….pq dice q “tiende a sentirse mayor”??? Pero no son 7-8 años para q pueda hacer trayectos solo, me pregunto yo….y vamos a desandar lo andado ahora ??
        En fin….para mi un sinsentido.

    • Tienes razón, a menudo, con los hijos adoptados rigen otras normas (por esto este post está indexado en crianza y no en adopción). Sin embargo, creo que quizás las podemos aplicar en unos aspectos y no en otros (no dejarles “solos” con los deberes si se bloquean pero sí empezar a mandarles a comprar si les vemos capaces de hacerlo). En todo caso, se convertirán en adultos como los hijos no adoptados, y se esperará de ellos lo mismo que de los otros adultos… y en eso estamos…

      • Planteo una pregunta con verdadera ingenuidad, porque no he tenido posibilidades en conocer más a fondo la materia. La pregunta es: ¿tienen los niños adoptados -por el hecho exclusivo de serlo- unas necesidades educativas distintas de los naturales?

        Agradecería enlace a algún artículo que entrara en profundidad en el asunto.

        Gracias.

      • No por el hecho de ser adoptados en si, sino por las carencias en los primeros tiempos de vida que esto suele conllevar: abandono, negligencia, maltrato, institucionalización, falta de vínculos… pueden tener consecuencias de distinto tipo, también en relación con lo académico. A esto hay que añadirle, en muchos casos, el cambio de idioma, la falta de escolarización temprana, las dificultades de regulación, la hipervigilancia, etc.

        Es muy interesante este artículo: http://elpais.com/diario/2008/03/04/sociedad/1204585201_850215.html y si quieres profundizar en el asunto, puedes leerte el libro de Beatriz Sanromán “Adopción y escuela”. http://www.casadellibro.com/libro-adopcion-y-escuela/9788461215393/1811916

  12. Me parece exagerado en que no se pueda acompañar matricular en la universidad a los hijos, hace dos años mi sobrino no alcanzo puntaje para ingresar a una carrera universitaria que tanto deseaba, y solo podía matricularse en una universidad privada, con lo cual el fue a informarse y según el no se matriculo, solo entrego todo los datos que la administrativa pedía y esta le hizo firmar un papel… el chaval con 19 años “sordo medio” tiene problemas de comunicación, a pesar de que habla correctamente, tiene que poner mucha atención al escuchar, ya que se pierde en la conversación para entender lo que se le explica. Pero el caso es que no acudió a esa universidad ya que deseaba ingresar a la UPC, a la que volvió hacer la selectividad sacando el puntaje deseado, pero al inscribirse en esa universidad nos damos con la sorpresa que tenía una deuda con la universidad privada de 2300 €, un error garrafal ya que no se retiró la matricula a tiempo… la dirección de la universidad privada achaca que mi sobrino es mayor de edad y debe saber lo que firma!!! Acaso somos padres helicópteros con hijos con discapacidades que no se perciben?…
    Y que pasa con los hijos adoptados, que no se sienten seguros en ciertos entornos.. mi hijo con 9 años no quiere irse de colonias y una profesora me reclamo que soy sobre protectora al no insistirle, le conteste que mi hijo desde los 8 años va al colegio y academia solo caminando 4 calles desde casa a los centros, sabe ir solo a las compras, y que por que no se siente seguro durmiendo fuera de casa era un sobreprotegido? … la propia sociedad le gusta hacer sus conjeturas..

    • ¿Es esto aplicable a los 30, a los 40? ¿Qué pasará entonces si ha firmado algo sin leerlo / entenderlo? ¿Haber aprendido a manejarse solo no le habría ayudado a no cometer este error? Preguntas en el aire…

  13. Yo los Monegros me los atravese en autostop a los 16 años con mi prima…Mi tia era de esas que querian que su hija estuviese en casa a las 10, asi que cuando se entero que estbamos en Pamplona la obligo a volver. Por cierto, mi prima se quedo embarazada a las 7 de la tarde con 17 años. Yo he tenido una madre presente y cariñosa pero siempre tuve la libertad de viajar a mi manera ( que quiere decir en autostop, que es la unica manera en la que viajabamos los estudintes humildes, nosotros no ibamos al extranjero a estudiar, de hecho estudiabamos con becas aqui ) aprendiamos ingles en la calle cuando viajabamos de mochileros , y por supuesto mi madre no venia conmigo a la uni ( ni a ella se le hibiese ocurrido ni a mi ), ni a conciertos de rock, volvia en casa en metro o me las apañaba , y en resumen me las arreglaba sola con mis historias, de hecho volvi de Suecia con 3 coronas suecas de aquella epoca, y nunca se me hubiese ocurrido pedir dinero en mi casa para volver, vivi alli 3 meses porque yo quise, asi que era mi responsabilidad el como resolver mi estancia y mi viaje.
    Yo si creo que hay muchos padres y madres helicopteros, y con el tema de la adopcion eso se ha incrementado. Y no me parece nada positivo, a los hijos hay que dejarlos volar.

  14. Perdon cambie Zaragoza por Pamplona

  15. Interesante debate. Actualmente estoy trabajando en un instituto y me sorprendo de la cantidad de carencias que tienen los chavales. Me refiero a la falta de responsabilidad, de comprometerse, de equivocarse y saber rectificar, de buscar soluciones, de tomar decisiones, de saber “hacer cosas”. No les han enseñado que sus acciones tienen una consecuencia, “me da igual suspender porque mis padres me va a regalar igual la tablet”, o “cuando vengan a recogerme les explicas por qué me has castigado y ya verás como se enfadan ellos contigo”. Y así, muchas, todos los días. Y no sólo en el ámbito académico sino en el personal también, ¡¡¡¡que le prepara el desayuno y la ropa todos los días su madre me dijo el otro día un alumno, y, a gusto del hijo!!!! Que quiere zumo, pues la mamá le hace zumo, que leche calentita, o fría… y que si a él no le gusta, se lo vuelve a hacer… ¡¡¡Cuánta exigencia!!! Con 14-15 años eso me parece un despropósito.

    ¿Por qué se tiene tanto miedo a que se equivoquen, a que se enfaden porque no tienen lo que quieren, por qué hay que darselo todo? ¿Dónde queda el espacio de los progenitores para disfrutar? Ahora se dice mucho que los padres no pasan tiempo con sus hijos, pero yo me pregunto si no es mejor tener en cuenta la calidad de ese tiempo que la cantidad.

    A mi me parece bien que se les ayude en los deberes si no entienden algo, pero primero que lo intenten resolver, me parece correcto que se les pregunte a los niños/as qué prefieren hacer o que opinan, pero primero tienen que comprender que no gira todo en torno a ellos o que no siempre se puede hacer lo que uno quiere, y que en vez de acompañarlos a todas partes, enseñarles a que ellos pueden solos y enseñar o aconsejar qué deben hacer si tienen un problema.

    Esto implica a todos. A hijos/as biológicos, adoptados y acogidos. A niños/as con necesidades especiales o sin ellas. Les cueste más o menos, según su maduración personal y sus características, hay que apoyar siempre las capacidades y hacerles saber que las tienen. A todos/as.

    Un saludo.

    • Yo tengo una amiga que es profesora de secundaria y cuenta cosas similares… no de todos los alumnos, pero desde luego ha habido un importante retroceso en la autonomía de los niños y adolescentes, un cambio de papel en el lugar que ocupan en la familia. Y esta tendencia general hace que no siempre sea fácil hacer las cosas de otra manera (por ejemplo, que te miren mal si dejas ir a niños de 10 años solos al colegio… aunque tú sepas que están preparados y que les hace bien).

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