familia monoparental y adopción

Te dejaríamos quedarte el Rey del Roscón todos los días de Reyes, le tocara a quien le tocara.

No nos importaría que tus extraescolares condicionaran la logística de toda la familia.

Te sentarías en el mejor lugar de la mesa y te quedarías con el plato más bonito  y aceptaríamos tu demanda de que te sirviéramos en primer lugar porque total, ¿a quién le importaría?

Te llevaríamos la mochila cuando fueras muy cargad@.

Podríamos dedicar la tarde a ayudarte con los deberes.

Podríamos bañarte en elogios, incluso cuando no los merecieras, porque no dañar tu autoestima no entraría en colisión con los derechos de ningún herman@.

Nos parecerían virtudes tu habilidad para conseguir siempre el mejor trozo del pastel, la bicicleta más grande, el lugar con mejores vistas.

No temeríamos que cada pequeña transgresión se convirtiera en el principio de un motín.

Podría pararse el mundo con cada una de tus rabietas.

Organizaríamos tu tiempo, tu espacio, tus juegos, para que no te aburrieras.

Quizás te diríamos que no algunas veces, tal vez muchas, pero no deberías aprender a compartir, a renunciar: lo que hubiera sería para ti.

 

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Comentarios en: "Si fueras hij@ únic@…" (72)

  1. Si fueras hijo solo recaería sobre ti todas las expectativas de cada miembro de la familia, si fueras hijo solo tu espacio de intimidad seria muy escaso, vivirías en el punto de mira de todos y se invadiría sin contemplación tu espacio personal y no te podrías enfadar xq siempre te guardan el trozo mas grande de las tartas, te sentirías axfisiado por tanta atención porque no hay nadie que te quite por un rato la atención de tus padres, si fueras hijo solo no podrías aprender y practicar en casa, al resguardo del mundo, cosas tan básicas como negociar, compartir, aprender a defender lo tuyo, enfadarte y pelearte para luego amigarte, guardar secretos… si fueras hijo solo la soledad seria la eterna acompañante en tus juegos y aprenderías a hablar solo y a contestarte a ti mismo… Si fueras hijo solo no te librarías de riñas y de que te dijeran que no porque no se entendería que no fueras perfecto, complaciente…

  2. Siento discrepar pero no me parece que este articulo ni el comentario de cuadernoderetazos sean la realidad de los hijos unicos.al menos de los que yo conozco. O quizas no he entendido el articulo 😉

    • Yo no creo que la realidad de los hijos únicos sea siempre esta, pero sí creo que hay una presión importante que los que les rodeamos (sobretodo sus padres y familia cercana) tenéis que encontrar maneras de paliar… igual que las madres y padres de niños con (muchos) hermanos tenemos que hacer un esfuerzo para encontrar espacios para y con ellos, para que no pierdan el derecho a su intimidad, para que no se diluyan en el grupo… Todo se puede lograr, pero hay cosas que son más difíciles y requieren un esfuerzo consciente (creo yo).

      • Si y no me siento identificada con ninguna de tus afirmaciones, y tampoco creo que mi hija se sienta identificada. Nunca he tenido la necesidad de hablar sola y responderme a mi misma. Que no tengas hermanos no quiere decir que vivas aislado del mundo exterior, y tampoco que tenga que hacer un sobre esfuerzo para que mi hija no se sienta sola, el dia a dia esta lleno de gente, adultos y niños y el fun de semana tambien! 😉

      • Sin embargo, yo sí percibo en muchos (no todos) de los hijos únicos que me rodean un cierto peso sobre los hombros que los que tenemos hermanos repartimos entre varios. Responsabilidad, la carga de la relación familiar, del cuidado de los mayores, la sensación de que todas las expectativas de la familia están puestas en ellos… De hecho, en mi caso, tengo que decir que una de las razones para adoptar un segundo hijo (no la única, claro) fue que una madre sola me parecía una carga excesiva para un solo hijo… me daba miedo que el vínculo pudiera ser demasiado estrecho, que le diera miedo volar solo por miedo a dejarme sola…

        (Por supuesto, visto desde la distancia que da no ser hija única, ni tener un entorno cercano hecho de hijos únicos).

  3. Fui mamá de hijo único durante 14 años, siempre me esforcé por que mi hijo no se sintiera el centro del universo, pero es difícil nivelar, habiendo uno solo todo lo bueno y lo malo termina sobre él. Es difícil aprender a negociar, a compartir, a defenderte cuando en casa nunca has tenido que hacerlo. En el cole una año la maestra se quejaba de que cuando decía “niños a hacer esto”, mi hijo no se incorporaba, no se sentía parte de un grupo, o cuando las primas que estaban acostumbradas a vivir en manada venían a casa en vacaciones y el pobre de mi hijo que nunca había tenido que pelear lugares ni nada parecido nunca iba delante en el coche, ni en las ventanillas porque las primas desde antes de salir de casa ya se habían pedido los lugares. El día que llegó su hermana a casa tarde se le hacía para llamar a todo el mundo y contarles que tenía una hermana. Me conmovió cuando nos contó lo feliz que sería al iniciar el año escolar que siempre les preguntaban por cómo estaba conformada su familia finalmente poder poner que tenía una hermana.

    • Yo no creo que todos los hijos únicos sean unos mimados o estén malcriados, como sostienen algunos (o como se sostenía en mi infancia, cuando eran tan escasos). Tengo a muchos en mi entorno, y se les educa de maneras muy distintas, y a la mayoría se les enseña a compartir, a esperar, a renunciar… de una forma tan coherente como a los niños que tienen hermanos. Para mí la diferencia está en que este aprendizaje no es algo que salga de forma natural, sino que hay que forzarlo, forzando la convivencia con otros niños, o desde el deseo consciente de que no se acostumbren a tenerlo todo (o a tener todo lo que hay).

      Muy tierna la historia de su reacción a la llegada de su hermana…

  4. No estoy de acuerdo con tu artículo, ni lo más mínimo. Tengo únicamente una hija y eso no significa que le deje hacer lo que quiera. Es más, soy más exigente con ella que lo que pueden ser muchas madres con más hijos que conocen. Y también te digo, con respecto a lo de las cargas familiares, que conozco muchas familias en las que, a pesar de ser muchos hermanos, se han desentendido totalmente del cuidado de sus padres. O hermanos que no se hablan. Mi hija siempre se ha relacionado con muchos niños (parque, pueblo, hijos de amigos), por lo que no creo que ni se haya sentido sola ni desconozca lo que significa compartir.

    • Efectivamente, los hijos solos también están muchas veces en contexto de grupo en los que aprender a compartir y negociar… pero lo cierto es que no tienen que compartir lo más importante: el cariño de sus padres, su espacio propio. INcluso cuando tienen invitados y comparten sus cosas, siguen siendo “sus” cosas… en las casas donde hay más niños, muchas cosas no son de nadie en concreto, son colectivas (no vas a comprar un juego de cada para cada uno, por ejemplo).

      Y sí, claro, ser hijo único hace imposible que te pelees con los hermanos 😉

    • Eres mas exigente con tu hijo unico? Las que tenemos varios no podemos ser mas exigentes con unos que con otros. Creo que en general somos menos exigentes

  5. No comparto para nada ese concepto del hijo único, y mucho menos generalizar de ese modo… Los padres que sólo tenemos un hijo no somos peores a la hora de educar y criar, no somos unos consentidores abnegados.

    • Yo no he dicho esto, porque no lo pienso. Pienso que algunos padres de hijos únicos son consentidores, pero no la mayoría. Sí pienso que los padres de dos o más hijos no pueden serlo de la misma manera, aunque les salga hacerlo.

      Tengo cerca una madre de hijo solo, de las que le dan todo lo que quieren (que insisto, creo que son minoría), que cuando adopté al segundo me preguntó, con alarma, “¿y si tienes solo una chocolatina, por ejemplo, qué haces? ¿A quién se la das?”. Ella no se planteaba que una chocolatina se pudiera compartir, ni entre dos hermanos, ni entre su hijo y otro niño (y sí, la he visto darle chocolatinas y dejar al resto de niños que había sin). Cuando tienes dos o más hijos, esto se cae por su propio peso.

  6. Para nada estoy de acuerdo. Es más, y que conste que es tan solo mi opinión, creo que si tienes un hijo adoptado, tener otro, sea bio o sea adoptado, la mayoría de las veces perjudica. Hay estudios sobre ello, y bastante científicos y psicológicamente contrastados. Ese sentimiento de pérdida, de falta de autoestima y de falta de seguridad de nuestros hijos, muchas veces empeora cuando viene otro. Evidentemente se pierden muchas cosas por no tener hermanos pero también hay que mirar que la atención que necesita un hijo adoptado es bastante mayor que la que necesita uno biológico. Se dice que un hijo adoptado vale por uno y medio o dos .Y no es cuestión de mimar ni de estar viendo cosas en cada comportamiento que tengan sino de necesidades reales, de tiempo en cantidad y no solo en calidad. Es mi opinión.

    Elena

    • Me parece interesante tu punto de vista. Efectivamente, un niño adoptado suele necesitar más atención, más apoyos, más de todo… aunque en ocasiones, este “más de todo”, se lo puede dar el tener hermanos; si no en la infancia, sí en la vida adulta, en la que puede seguir necesitando este “plus” y quizás los padres no estaremos para dárselo.

      • Así es, muchas veces un hijo adoptado no requiere 24 horas, sino 48 horas diarias. En nuestro caso afortunadamente la adopción llegó con la segunda, y con un hijo mayor de casi 14 años, que fue un gran apoyo. Me tranquiliza mucho saber que el día que no estemos tiene un hermano mayor que la apoyará en lo que necesite. Antes de tomar la decisión de adoptar hablamos mucho con él, fue parte aciva en la toma de decisiones. Queríamos que estuviera bien consciente que había cosas que iba a perder, tanto en atención y tiempo nuestro, como en cosas materiales. Su hermana venía con un diagnóstico complicado, por lo que al menos de entrada tendría que dedicarme por entero a ella. Aunque algunas veces reclamó un poco, fue un tesoro en ese sentido. En otros aspectos, renunció a sus clases de equitación que le encantaban, con dos hijos y más con una con necesidades muy especiales, era imposible seguir pagándolos. No lo dudó un segundo, siempre dijo que para él era más importante tener una hermana.

        Testimonio que mi hijo escribió para mi blog sobre la llegada de su hermana:

        La llegada de mi hermana ha sido uno de los sucesos más grandes en mi vida. Yo fui hijo único por casi 14 años, y el tener una hermana cambió completamente mi vida como la conocía, desde simples detalles como aprender a cambiar pañales a tan temprana edad, tener que compartir a mis papás, tener alguien a quien heredarle mis cosas, soportar berrinches, tener a alguien con quien jugar… Desde que llegó, la mayor parte del tiempo ha estado lleno de risas y momentos tiernos, ella vino a hacer una gran diferencia en mi vida y en la de mis papás.
        El hecho de que yo haya estado implicado en la decisión de tener una hermana influyó mucho en mi manera de tomar las cosas y en cómo mi vida iba a cambiar. Desde que conocí a Moni, en ningún momento me he arrepentido que sea mi hermana. Podremos pelearnos, la molestaré mucho… Pero eso pasa cuando uno tiene hermanos. Moni ha sido de las mejores cosas que me han ocurrido. Creo que dentro de toda la familia también ha sido un gran suceso, Moni tiene una gran capacidad de sacar sonrisas y risas.
        Verla crecer es toda una aventura, del día que la conocí al día de hoy es una niña completamente diferente. Uno puede ver la felicidad con tan sólo mirar sus ojos, su actitud y su corazón son completamente sorprendentes. Me siento privilegiado de ser testigo de su paso por los años y estaré para y con ella por muchísimos más.
        Y no sólo me siento privilegiado de ser testigo, sino también de ser un actor principal en su vida.
        8 de agosto de 2011

      • ¡¡Que tierno!! (y lo de las clases de equitación es un ejemplo gráfico de lo que yo contaba en la entrada: estas renuncias que no deberíamos hacer si fuéramos hijos únicos).

    • Pues eso que comentas nunca lo habia pensado y nunca lo habia oído.
      Si nos recomendaron, en su día, que si pensabamos adoptar más de 1 hijo, mejor de uno en uno que un grupo de hermanos.
      Yo, que tengo 2 hijos adptados no estoy de acuerdo en absoluto con tu comentario.
      Creo que tener hermanos, seas o no adoptado, te da mucho más de lo que te quita.
      Es que vamos, creo que no te quita nada.

      • Como decía, me parece un interesante tema de debate. Yo sí creo que hay casos en los que te “quita”, en los que un niño requiere tanta atención que esto se hace incompatible con la crianza de los hermanos… pero no sé si darle esta atención exclusiva es realmente bueno. Para los padres, porque tener otros hijos más “fáciles” les puede reconciliar con la parentalidad… para los niños porque les prepara poco para una vida futura en la que tendrán que estar en el mundo sin ser su centro, compartir la atención, convivir…

    • Que estudios son esos? Podrias dejar la bibliografia para leerlos, por favor? A mi hija adoptada ser la hermana mayor le da seguridad en si misma y fortaleza. Es mas, todos llevan tiempo pidiendome otro hermano, que deberia ser chico y negro.

    • Si, ¿que estudios son esos? Que manera de patologizar a los niños adoptados, que barbaridad. Pongamoslos en urnitas de cristal y llevesmolos corriendo al psico a la minima…

  7. Creo que es muy dificil generalizar porque cada familia es un mundo y la realidad que se ve desde dentro es muy diferente a la que se ve desde fuera (siendo ambas versiones realidades). Yo solamente tengo un hermano, he tenido que compartir y ver cómo él me rompia juguetes e invadía mi espacio pero al mismo tiempo que me he sentido bastante “mimada”…después de mi experiencia me encantaría que mi hij@ tuviera un hermano o hermana , por ambos!

    • Claro, igual que ser hijo único no imposibilita que aprendas a compartir, a negociar… aunque quizás lo aprendas de maneras menos “automáticas” que cuando hay hermanos, tener hermanos tampoco hace imposible que te mimen, ¡incluso que te malcríen! (y si no que se lo digan a tantos hermanos pequeños).

  8. Yo soy hija única y desearía no serlo aun habiendo tenido una infancia feliz, pero nunca me han mimado en exceso, fueron muy estrictos…pero si noto la presión de las expectativas, del futuro que estaré sola para cuidarles, de no haber tenido un hermano con el que criticar a mis padres cuando me enfadaba en la adolescencia…pero también he tenido muchas ventajas, oportunidades, tengo un vínculo con mis primos mucho mayor que el de mi pareja o amigos con sus hermanos..no se puede generalizar

    • Yo no tengo dudas de que ambas cosas tienen ventajas y desventajas. La cosa está en saber verlas… tanto por un lado como por otro. Cuando tienes hermanos, pierdes intimidad, pierdes conexión con los padres, pierdes espacio para tí… cosas que hay que pelear de una manera que no necesitan los hijos solos.

  9. No soy madre de hijo único, ni hija única así que mi opinión viene desde la distancia. Creo sinceramente que educar a un hijo único es mucho más complejo que educar a más de uno. porqué como creo entender que dice madre de marte debes forzar situaciones que en un entorno con hermanos ya se dan. Además creo que es cierto que los hijos únicos reciben más presión pues asumen las expectativas y atención de la familia al 100%… Por contra, también creo que los padres de muchos hijos únicos son más conscientes en muchas ocasiones de la necesidad de hacer hincapié en temas como el compartir, generar lazos externos a la familia, la empatía….No todos los hijos únicos son así más mimados, ni más egoístas… ni más… sólo que sí han tenido que ser educados con criterios distintos y sí creo desde mi humilde opinión que asumir las expectativas presentes y futuras de ser hijo es mucho más difícil cuando estás tu sólo…

    maria

  10. No soy hija única ni madre de hijo único…pero esta entrada no me gusta nada.
    Conozco muchos hijos únicos que no se ajustan para nada a lo escrito.
    Y conozco hijos “no únicos” caprichosos, tiranos, mimados…..y que se creen el centro del mundo.

    Considero esta entrada muy equivoacada y que puede hacer daño a los hijos únicos o alos apdres de hijos únicos.

    • Quiero aclarar que tanto N. como yo hemos sido madres de hijos únicos (C. y B. hasta que llegaron sus hermanos), y que mientras lo fuimos, intentamos educarles a consciencia, sin malcriarles, estableciendo límites claros, enseñándoles a compartir, etc.

      Quizás si me hubiera quedado con uno, no habría visto muchas de las cosas de las que hablo en esta entrada.

      Me di cuenta de que “le dejaríamos quedarse el Rey del Roscón todos los días de Reyes, le tocara a quien le tocara” el día que C. me comentó que cuando era pequeña siempre se lo daban a ella (y recordé que lo mismo hacíamos con B. cuando no había más niños). Cuando empezamos a diseñar las extrasescolares de este año, vimos que les hacíamos renunciar a cosas que quizás habrían hecho de no tener hermanos a los que hay que arrastrar a campos de futbol y escuelas de música; el día que V., un amigo hijo único (al que educan perfectamente) exigió y consiguió la silla y el plato especiales en una comida en su casa, vi que mis hijos han dejado de exigir esto porque saben que 4 platos especiales dejan de serlo; cuando leo o escucho consejos de crianza como “elogia cualquier pequeñez que haga tu hijo, pasa por alto lo que hace mal”, o “no importa llegar tarde al cole si el niño tiene una rabieta, lo importante es calmarle”, me di cuenta de que esta forma de tratarle solo está bien si no entra en colisión con los derechos de los hermanos (que quizás se portan mucho mejor o serán castigados si llegan tarde al colegio); de que “la capacidad de superviviencia” de B., que siempre consigue el mejor sitio para ver la tele o el trozo de pastel más grande, deja de ser una virtud cuando los que se quedan sin sentarse o comer son sus hermanos; que no podemos hacer una excepción cuando les hemos dicho que “no” a algo porque la excepción que es admisible para uno, no lo es cuando son 4…

      • Claro. Todos los que tenemos más de 1 hijo, durante un tiempo fuimos padres de uno….hasta que llegó el otro.
        A mi no me gustaría ser hija única únicamente poruqe me perdería tener hermanos…..lo único.
        Pero discrepo con tu texto.
        Das una imagen supernegativa de lo que es ser hijo único y transmites la idea de que los padres de hijos únicos son unos consentidores y hacen lo que los niños quieren.

      • Pues no era mi intención. Lo que quería transmitir (y quizás no he conseguido) es que ser hijo único tiene, incluso cuando los padres no son consentidores (que son la mayoría), unas diferencias sutiles que se ven cuando tienes más hijos.

        La idea de esta entrada nació al darme cuenta de que la mayor parte de consejos de crianza que me ofrecían tanto cuando hablábamos de adopción como cuando hablábamos de apego eran inaplicables al tener más de un hijo. Y al darme cuenta también de que las madres que ofrecían estos consejos eran, indefectiblemente, madres de un solo hijo. Y no eran conscientes en absoluto de estas diferencias, de que muchas de las cosas de las que hablaban no tenían sentido si había más de un niño en casa. Luego añadí otros elementos, otras diferencias, que he ido observando en casas de amigos que tienen hijos únicos, que los crían perfectamente, los educan, les ponen límites, les dicen que no a muchas cosas… pero que, igualmente, no son conscientes de estas diferencias (igual que no lo he sido yo hasta uqe he tenido más de un hijo).

  11. Pilar C dijo:

    Qué entrada tan acertada para mí!! Soy hermana mayor de otra, y nunca hubiera concebido mi vida sin ella, desde luego. Cuando decidí ser madre sola, era algo que me daba muchas vueltas, que no fuera hijo único; de hecho, me he sorprendido varias veces diciendo esa frase: no me gustan los hijos únicos.
    Luego… la vida va decidiendo, claro. Me lo pensé mucho, mucho y cuando ya estaba convencida para ir a por un segundo llegó la crisis: mermas de sueldo, y todo eso que ya sabemos tod@s. Me dio miedo, mucho y decidí dejar mi familia tal y como estaba. Es algo que pienso todos los días, por un lado con dolor y por otro con el convencimiento de que hice lo correcto (al menos, económicamente hablando)
    Pero sí, sin irnos a los extremos, comparto todo lo que dices en tu entrada y también los argumentos de cuardernoderetazos. Intento educar en los valores de compartir, aunque en el día a día en casa, él no tiene que hacerlo. Si hay dos trozos de algo y uno es más grande, unas veces le digo que para él y otras para mí… esas cosas que intentamos, pero sí es cierto que a veces le veo esos detalles de hijo único que salen solos. Por ej cuando vienen las primas y se sientan en el sofá a merendar, es como que le “falta” sitio, porque normalmente está el sólo.
    Y también pienso todo lo que dice cuardernoderetazos y pienso si no seré una carga demasiado grande para él solo.
    Gracias!!

  12. Yo soy hija única y siempre me ha dado bastante rabia la “superioridad moral” con la que te tratan los que tienen hermanos. Que si ellos sí saben compartir, que si han tenido que pelear más por sus cosas, que si nunca vas a entender lo que es querer a un hermano…
    En mi caso, nací cuando mis padres era muy jóvenes. No me quedaba con el rey del roscón, porque en mi casa no se compraba roscón. ¿El pedazo más grande de tarta? Ni idea, porque la comíamos entre mis amigos y yo, y todos los trozos se veían iguales. Me divertía tanto cuando estaba sola como cuando jugaba con otros niños.
    En definitiva, creo que no existe tanta diferencia entre los hijos únicos y los que no lo son. Me parece que darle esa importancia es un error que sólo sirve para hacer sentir mal a padres e hijos.

    • Lo del Rey del Roscón era una metáfora. Seguro que en tu casa, como pasa en todas, había alguna cosa, una pequeñez como el Rey del Roscón, de estas que los niños siempre quieren… en las casas donde solo hay un niño, nadie discute que sea para ellos…

      Yo creo que sí hay diferencias. No son grandes, ni insalvables, pero las hay. Ambas cosas tienen sus ventajas y sus inconvenientes. Y la muestra es que muchos hijos solos piden hermanos… pero muchos de los que tienen hermanos, ¡piden ser hijos solos!

  13. Me gustó mucho tu artículo, porque viene del inconsciente. Fui hija única hasta los 8 años, y cuando nació mi hermana del medio, poco y nada teníamos para compartir, ya ni te digo con la menor, a la que le llevo 16 años. Tengo una hija “unica” en todo sentido jajaja Hasta su mutación genética es única y trae a los médicos de cabeza. Pero a lo que iba, es que en su inconsciente todo es suyo, incluso lo nuestro. No hay una idea de que estos padres han comprado una cosa para todos (pero esto tiene que ver con su edad, no con su condición de hija única, creo que muchas veces ni siquiera entiende el concepto o la idea de hermanos). Mi prima hermana, también hija única, aunque pasamos toda la infancia juntas, nunca compartía sus cosas “materiales” conmigo. Mi hija al igual que yo, no tiene problemas para compartir, todo lo contrario de su padre, que es el del medio es una familia de 3 hermanos varones, y que si pudiera le pondría una etiqueta con su nombre a todas sus pertenencias (incluso a nuestra hija). El hijo único, el primogénito, tienen una misma idea en nuestro inconsciente. Hay gente que tiene hijos, para darle hermanos a sus primogénitos. Yo no leo en tu artículo que critiques a los hijos únicos -o a sus padres-, leo una reflexión a tu hijo mayor, que has tratado de darle lo mejor de vos, dándole un hermano. Porque todos queremos eso, lo mejor para nuestros hijos. Y esas cosas que mencionas sobre lo que asombra de sus hijos únicos a los padres de hijos únicos, también están en el inconsciente, porque hubo una vez, en que fuiste madre de un hijo único, y también te habrás asombrado de las mismas cosas, porque no habías mirado nunca antes a otro niño con tanta atención, porque no existía esa responsabilidad acerca de su desarrollo. Yo crié muchos niños (hermanas y primos) desde siempre, pero nunca sentí todo el peso de la responsabilidad hasta que tuve en brazos a mi hija (el temor a que se enferme, a que se muera, a que no se desarrolle correctamente, etc). Me crié con unos padres super estrictos, pero en mi cabeza siempre fui libre, quizás por eso no puedo ser estricta con hija, trato de ser justa, equitativa, y no soy ni seré su amiga, porque soy su mamá, y entre el amor y la responsabilidad que siento, muchas veces no puedo dormir. Maternar es como la religión, una experiencia muy personal, pero lo del primogénito tiene un contenido antropológico muy fuerte. Un fuerte abrazo!!!

    • Muchas gracias por esta aportación, me parece interesantísima. Es leyéndonos que me doy cuenta de que lo que escribí, que fue bastante intuitivo, nació no tanto de la comparación entre mis hijos y los que no tienen hermanos, como entre mis hijos y el hijo único que fue B. antes de que llegara A., y el que habría podido ser si A. no hubiera llegado. Las cosas que habría tenido y las que nunca habríamos siquiera imaginado de las que carecía…

  14. A ver, digo que es mi opinión. Para Alejandra, ten en cuenta que tu hijo primero fue biológico, y este nunca se sentiría mal con la llegada de otro hermano porque tiene claro que estuvo desde el principio con vosotros y, aunque pudiera sentir celos, no es lo mismo.
    Segundo, nosotros empezamos los trámites para un segundo hijo precisamente por el motivo que dices, Madre de Marte, aparte de querer ser padres de nuevo, para que de mayor tuviera un referente, alguien con quien hablar de experiencias que además iban a ser similares al ser los dos adoptados. Luego la realidad fue otra y la tardanza en el proceso hizo que los padres vayamos cumpliendo años y que no sea edad para empezar de nuevo, faltan fuerzas y biológicamente creo que también hay que tenerlo en cuenta. No basta querer, queremos ser padres y no abuelos.
    Tercero, el hecho de decir que los niños piden hermanos, pues sí, el mío también lo pedía , insistentemente, ahora tiene 10 años pero lo llevaba pidiendo desde hacía mucho.Pero eso no quiere decir que sea lo mejor. Ahondando en su petición, era más como que tener un hermano era símbolo de grandeza , para ser como muchos de sus amigos, y sinceramente , eso de compartir a sus padres y la atención y el tiempo lo hubiera llevado mal. Que conste que eso lo digo ahora, que nuestro proyecto era tener una familia no de tres sino de cuatro. Y lo último, depende mucho de los niños. Habrá adoptados “fáciles”, aunque creo que pocos, pero cuando tienes un hijo que precisa de apoyo psicológico, tienes que hablar con él por problemas de autoestima importantes, necesita hacer deporte para mejorar su psicomotricidad, apoyo académico con profesora particular y trabajas hasta las 6 de la tarde, te planteas si realmente es justo para tu hijo quitarle tiempo y si es bueno para él, ya no es tanto lo que te gustaría a ti sino lo que piensas que es mejor para él, y si no tienes mucho tiempo en general, a mi modo de ver, no tiene sentido y no merece la pena obcecarse en ello. ¿Que es mejor tener hermanos?. Pues seguramente para unas cosas sí y para otras no. Y en el caso de hijos adoptados pues depende. Y sí, hay estudios, y opiniones de psicólogos que ven a niños adoptados, que no son partidarios de otro hermano. Que por supuesto, cada familia es un mundo y no podemos decidir por lo que piensen los psicólogos pero da qué pensar. Hay estudios de problemas psicológicos importantes en el primer hijo que hasta entonces había sido un niño modélico, y que cuando ha llegado un segundo han salido a la luz. ¿Estaban antes?, seguramente.
    No tengo referencias porque ya te digo que son publicaciones de psicólogos que ven a niños adoptados, que no a todos les pasa pero sí a muchos. Yo conozco dos familias cercanas.

    Elena

    • Entiendo lo que dices, es una reflexión que yo también me he hecho (aún tomando la decisión contraria). Y puedo estar de acuerdo, aunque una parte de mí se pregunta si a largo plazo no se consigue el efecto contrario, cuando este niño acostumbrado a tener unos padres para él solo, pendientes todo el día de sus necesidades (y solamente las suyas), aterriza en el “mundo adulto” en el que no está todo el mundo a su servicio… es decir, que lo que es bueno mientras es pequeño pueda prepararle mal para cuando sea mayor.

  15. Perdón, se me olvidó decir que otra cuestión es si se trata de dos hermanos biológicos adoptados a la vez y que llegan juntos. Ahí hay un vínculo previo y vienen juntos, evidentemente ahí no se discute.

    Elena

  16. Polémico y provocativo el post de hoy, de esos con los que vas sonriendo conforme vas leyendo..
    Pero es normal que ofenda aunque no lo pretenda a algún hijo único o progenitor de, porque toca algo muy íntimo.
    A mí siempre que algo me ofende, me gusta sentarme a investigar el por qué. Pero investigar en profundidad, sólo así se puede aprender de la ofensa.
    Yo no soy hija única ni madre de hijo único, pero siempre he tenido muy claro que el lugar que ocupas en la familia es fundamental en tu desarrollo personal. Quieras o no te moldea, te configura. Los hijos mayores tienen ciertas características en común, algo que los diferencia. Ídem de los benjamines, de los de en medio, de los hijos únicos, de los criados en familias numerosas de las de antes.
    No me pidáis que enumere cuales, ni que dé bibliografías. Pero creo que es evidente. No es lo mismo ser la hija mayor y tener 2 hermanos pequeños, o una familia en la que nada más que hay hijas, o un hijo menor que tiene 2 hermanas, o un hijo único que sólo tiene primas y no primos
    Cómo va a ser igual??????
    Da igual como lo hagan sus progenitores, siempre hay ciertos matices que sólo los da el lugar que tengas en la familia.
    Es tan interesante como mirar a tu alrededor e intentar adivinar cuántos hermanos y qué posición ocupa entre los hermanos tu nueva compañera de trabajo, 🙂

    • Hay estudios al respecto, algunos dicen que el lugar que ocupas en la familia determina más tu carácter que muchas otras cosas…. siempre me han parecido muy interesantes. Observarlos en directo ya es la leche!!

  17. Pues creo , madre de marte, que es todo lo contrario. Estos niños han carecido de una seguridad en su primera infancia y por tanto necesitan tenerla. Decir que si no se acostumbran a compartir el cariño de sus padres o la atención de estos , el día de mañana les puede perjudicar porque el mundo no va a estar pendiente de ellos es como decir que cuando el bebé llora no lo cojas ni lo consueles porque se va a acostumbrar. Pues no, todo lo contrario, es de la única forma que va a entender que está seguro, que tú eres su referente y que pase lo que pase estarás ahí tanto si hace lo correcto como si no. Que va a tener una seguridad percibida, que lo vas a aceptar incondicionalmente. Yo creo que muchas veces nos montamos en la cabeza la idea de la familia feliz, pareja y familia de dos hijos, porque es como nos han educado y parece que es lo que se debe hacer. Muchas veces la diferencia generacional entre los hermanos hace que vivan cosas muy diferentes y el vínculo que se forma no es igual que viviendo con edades similares. Otras veces tienes un hijo que necesita mucha atención y no quieres renunciar a tu profesión porque también te llena y responsablemente decides que si tienes que hacer malabarismos para apañártelas con uno, ¿cómo vas a hacer con dos?, y no tienes más. Otras, como yo he visto, la llegada de un segundo hijo adoptado dispara la inseguridad del primero. Había una niña de 7 años adoptada que siempre pedía a su madre un hermano, hasta que llegó un momento que dijo: mamá, me lo he pensado mejor y creo que si tuvieras otro hijo me causaría mucho dolor. Da qué pensar.
    No es igual hijos biológicos que adoptados. Un hermano cuando llega después de otro hijo biológico, puede sentir celos, pero ha vivido el embarazo de la madre y se ha vinculado desde el principio con el hermano de bebé. En el caso de la adopción, cuando llega un segundo adoptado, llega normalmente no de bebé y con una historia que hace que los padres tengan que estar quieran o no, atendiendo al recién llegado cuando normalmente el primero no está aún seguro. En fin, que es bastante más complejo. De todos modos, cada uno evidentemente hace lo que cree correcto y más conveniente.

    Elena

    • Estoy de acuerdo en que un niño adoptado, cuando llega a una familia, necesita mucho espacio, mucho tiempo y mucha atención. Siempre me han sorprendido (y preocupado) los casos de familias donde van llegando niños sin dar tiempo a los que han llegado antes a tener su tiempo, su espacio, de hijo único o último en llegar (pequeño). También en las familias con hijos biológicos (tengo cerca casos de hermanos que se llevan 18, 15… hasta 12 meses… y he visto sufrir mucho a los mayores, ser obligados a convertirse en “mayores” cuando todavía son muy bebés), pero sobretodo, en las familias adoptivas. Lo que discuto es que este tiempo, espacio, atención… tenga que prolongarse para siempre. QUe no pueda llegar, si es el caso y así se desea, un hermano al cabo de 3, 4, 5… 10 años.

      Igual que estoy de acuerdo en que a los bebés hay que cogerlos en brazo tanto como necesiten… pero no creo que haya que cargar igual a niños de 5 o 6 años, a los que a veces puedes coger, entender que están cansados… y otras decirles que caminen, porque pueden hacerlo.

      Es verdad que muchos niños adoptados sufren y se desestabilizan con la llegada de un hermano: yo lo he vivido en casa. Siempre he sentido que si para un hijo biológico es difícil “compartir” a sus padres, en un adoptado el sentimiento no es solo de “compartirse”… sino de ser sustituido. Y es algo difícil de afrontar y de gestionar. Pero también creo que cuando sucede, ver que la vida sigue, tus padres te continúan queriendo, que tus miedos a ser sustituido no se cumplen… es algo que a medio plazo refuerza la estabilidad.

      Creo que, para un niño adoptado que tiene dificultades, un hermano adoptado puede ser un apoyo, un igual, alguien que ha vivido las mismas cosas, el único que puede entenderle… un hermano biológico más pequeño puede ser alguien que te enseñe a relacionarte de una manera más sana, más “normal”, sin los tics de los orfanatos. Es algo que yo jamás había pensado, hasta que me lo contó la madre de unos niños que iban a la escuela infantil con B.: el mediano, adoptado, era un niño que sufría efectos bastante perversos de una institucionalización muy dura en un país del Este de Europa, y cuando llegó su hermana pequeña empezó a hacer, por imitación, muchas cosas que se había perdido, por ejemplo gatear…

      Por otra parte, también pienso en lo que representa para los padres un niño adoptado (o no adoptado) con dificultades importantes. Es un niño que centra tu vida, todo gira entorno de él, genera preocupación y ocupación… la llegada de un hermano, en el mejor de los casos, te da la oportunidad de tener otra vivencia de la maternidad, menos estresada, menos preocupada, menos “terapéutica”… te puedes convertir en una madre más parecida a la que imaginabas. E incluso en el caso de que el segundo hijo también tenga sus dificultades, tener dos te permite relativizar muchas cosas, vivirlas con algo más de relax. Igual que para un hijo único, nos decían más arriba, representa mucha presión las expectativas que hay en él… creo que para los padres puede ser también mucha presión las expectativas que ha puesto en este único hijo.

  18. No puedo estar más en desacuerdo con tu entrada de hoy, aunque no soy hija única y mi hija tampoco lo es. Nos olvidamos de que todos somos en algún momento hijos únicos hasta que llega el segundo hermano…

    • Bueno, solo somos alguna vez hijos únicos los mayores… los pequeños no lo son nunca. Lo que sí somos todos (excepto los padres de gemelos, trillizos… o los que adoptan grupos de hermanos) es padres de hijos únicos. Yo lo fui y esta entrada nace precisamente de las diferencias que experimenté entonces y ahora (está más desarrollado en algún otro comentario).

  19. Bueno, yo soy la mayor de 4 hermanos bastante seguidos (con la segunda nos llevamos 16 meses) así que me tocó hacerme “mayor” muy rápido. Esto antes era bastante habitual, no? los niños se tenían al poco tiempo de casarse y cuanto más seguidos mejor, para que pudieran jugar 🙂
    Al menos en mi caso, aprecio mucho más ahora, de mayor, el tener hermanos que cuando era pequeña.
    Últimamente mi hija, de 5 años (adoptada con 9 meses) habla mucho del hermano de éste, la hermanita de aquel, incluso cuando juega con sus muñecos, los muñecos son hermanos entre sí, y ahora juegan, ahora se pelean (los “muñecos – hermanos”, quiero decir). También habla de los papás de sus amiguitos, pero no suelen aparecer papás en sus juegos. Total, que un día le pregunté si le gustaría tener un hermanito, y me dijo que no, sin pensárselo dos veces.

    • Cuando yo pensaba, hace años y en abstracto, en tener hijos, siempre decía que lo ideal era tenerlos seguidos: 3 años de mucha guerra y luego ya dos niños con edades muy similares que te hacían la vida más fácil porque jugaban entre ellos y llevaban ritmos muy similares… cuando llegó B. me di cuenta de que la guerra que daba era inasumible multiplicada por dos… y recuerdo ver a mi alrededor padres de dos niños (incluso tres) muy seguidos desbordados, agobiados y estresados y disfrutando muy poco de la parentalidad… y niños, como decía más arriba, obligados a ser los “mayores” cuando aún eran bebés… Luego leí en algún sitio que los niños que se llevaban poco con los hermanos tenían más celos que los que se llevaban 3 o más años. No sé si es cierto, pero sí pienso que todos los niños necesitan tiempo, espacio y atención “exclusiva” durante un buen tiempo y si se tienen muy seguidos, no es nada fácil dársela.

      • Y creo que esto también da lugar a otra entrada…

      • Bufff…
        Es que hay estudios para todos los gustos…qué horror!!!!
        Que si es mejor no tener hermanos si eres adoptado, que si es mejor que los hermanos se lleven más de 3 años, que si es mejor que sean seguidos……
        Qué rollo!!!!
        De verdad leeis todos esos estudios que dicen todo eso?
        Nosotros somos 4, del mayor al pequeño pasaron 13 años…Y???
        Es bueno, malo, regular?
        Es lo que hay. No hay más.
        Yo tengo 2 hijos adoptados…Es un horror?
        Es malo?
        Malo para qué y para quien?????
        Es lo que hay.

        Desisto.

      • Sí, ni que lo digas… quién se aburre hace estudios de todo tipo!! (a mí me encanta leerlos, cuánto más absurdos mejor… luego suelo olvidarlos)

      • Yo soy hermana mayor, le llevo once meses a mi hermana, que le lleva dos años al tercero, que le lleva tres años al último. En nuestro caso el que peor lo llevó fue mi hermano tercero, primer hombre, con el mismo nombre que mi papá, el rey de la casa por tres años, hasta que llegó el más chico, simpático a más no poder y lo destronó. Cuatro hijos en seis años, no recuerdo ver a mi mamá nunca desbordada, pero claro, no se dedicaba a otra cosa más que ser madre, esposa y ama de casa, y contaba con mucha ayuda, pero el cuidado de los hijos siempre lo llevó ella, la recuerdo siempre presente hasta el último día de su vida. Mis hermanos es la mejor herencia que pudieron dejarme mis padres.

        Mis hijos se llevan doce años, en muchos aspectos es como si tuviera dos hijos únicos, pero por suerte se tienen entre ellos, en los buenos momentos y en los malos momentos contar con tus hermanos es un gran apoyo.

        Sí creo que el lugar que ocupas en la familia es determinante para la personalidad, todas las hijas (mujeres) mayores que conozco estamos cortadas por la misma tijera, acostumbradas a dirigir, tomar el control, etc. Los más pequeños también poseen características parecidas y los hermanos sandwich también.

      • Yo creo que me desbordaría con 4 aunque no trabajara…. de hecho, me desbordo más cuando no trabajo y no desconecto de ellos en todo el día!! 🙂
        )

  20. Os leo a una y a otras y todas tenéis vuestra razón. Nunca pensé que sería madre de un hijo único. No era nuestra intención pero las cosas, por las circunstancias que fueran, son como son. Tenemos un solo hijo. Y adoptado. Que según leí hace tiempo no me acuerdo donde, ser hijo único y adoptado, ya es lo más. Y como todas, intentamos educar a nuestro hijo de la mejor manera, con los mejores valores…poniendo todo de nuestra parte para que sea un niño feliz. Porqué además, somos consciente, quizás que más que nadie, de que solo tenemos uno y no queremos que crezca “como un hijo único”, que suena a guasa …pero es que parece que cualquier adjetivo que acompañe “al hijo único” sea negativo: no saben compartir, son mimado, son el centro del mundo mundial…Así que acabamos haciendo las mil y una, aunque sea de manera inconsciente para demostrar que nuestro hijo no es así…. como si de algún modo nos tuviéramos que justificar por tener uno solo. Eso es lo que me molesta, y me duele a veces porqué no: el sentir que debo justificar de alguna manera, mi maternidad, o el tener un solo hijo. Ese sentimiento de demostrar que el mío no es “como esos hijos únicos” mimados y consentidos”. Porqué siguen sin aparecer adjetivos positivos al referirse a ellos. Porqué hay como una especie de estigma alrededor del hijo único. Cuando la realidad es que, el que un hijo sea mimado, consentido, egoísta o maleducado, no depende de uno mismo o de si tiene o no hermanos, sino de la educación que recibe, de sus padres, de los valores que les transmitan y hasta del nivel económico de las familias en sí.

    Mientras tanto, nosotros seguiremos nuestro día a día, batallando con el enano, haciendo lo que creemos mejor para él, luchando por que sea feliz. Y a todo ese día a día, añadiremos que aprenda a compartir, a valorar lo realmente importante, a valorar la familia: Intentaremos no asfixiarle, darle su espacio; dejarle crecer. Y lo que venga en un futuro… dios dirá.

    • Tienes razón, existe un estigma, y es curioso que no haya variado desde que yo era pequeña a pesar de que ahora los hijos únicos son mayoría. Puedo decirte que tener más de dos también tiene estigma y también nos miran como incapaces de criarles … una amiga mía me dijo en una ocasión (yo tenía solo uno) que “tener más de dos son ganas de llamar la atención”…

  21. Estoy de acuerdo con lo dicho. Y si que es cierto que antes había un estigma con los hijos únicos, ese estigma se ha trasladado a los que tienen muchos hijos. A partir del 2º hijo ya se les cuestiona. Tengo una amiga con 4 hijas biológicas y una sobrina acogida, que cada embarazo se sentía cuestionada. Y siempre se preguntaba: ¿pido a alguien que me los crie? Y unos vecinos, que levantan muchos cuchicheos porque tienen varios.

    A la presión del hijo único, también está la presión del padre de hijo único. Yo madre monoparental de una niña, junto a todo lo dicho de falta de compartir, se une el hecho de que le exijo para evitar una mala educación. Llegando a extremos muchas veces absurdos. A eso une el sentimiento de culpabilidad con el que me castigo por fallar tantísimo en la educación de mi hija, que es lo más importante en mi vida ( y con eso describo lo malo de ser hijo único. Ser el centro de la vida de una persona. Porque aún teniendo vida propia, lo más importante que voy a hacer es educar a mi hija, y darle una base para que sepa enfrentarse a la vida).

  22. rafa y javi dijo:

    He alucinado con la cantidad de comentarios que ha suscitado esta entrada. Y me hago una reflexión … Por que a veces nos sentimos tan atacados cuando un tema nos toca tan de cerca en lugar de intentar abstraernos y plantearnos que a lo mejor podemos mejorar algo en nuestra actitud?

  23. Puede ser porque es muy negativo?

    • No, yo creo que porque mucha gente se siente identificada de alguna manera. Quizás más incluso los que se han molestado que los que no…

      • A mí me ha molestado y ni soy hija única ni madre de hijo único.
        No me identifico con el texto, simplemente me parece negativo e incierto.

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