familia monoparental y adopción

Cuando hablábamos sobre las diferencias entre ser hijo único o criarse con hermanos, Elena, lectora del blog, propuso un tema que, de entrada, me puso a la defensiva. Y luego, me hizo pensar. ¿Deberían los adoptados ser hijos únicos?

Elena aseguraba que muchos niños adoptados necesitan tanta atención que tener un hermano les puede perjudicar, y que los sentimientos de pérdida, la falta de autoestima y de seguridad pueden empeorar cuando llega un hermano.

Me parece un punto de vista muy interesante. No sé si se puede aplicar a todos los niños adoptados, pero sin duda, muchos de ellos son niños muy demandantes, con muchas dificultades y necesidades, que precisan de más atención, de más apoyos… ¿Les estamos quitando lo que necesitan?

Estoy de acuerdo en que un niño adoptado, cuando llega a una familia, necesita mucho espacio, mucho tiempo y mucha atención. Siempre me han sorprendido (y preocupado) los casos de familias donde van llegando niños sin permitir a los que han llegado antes a tener su tiempo, su espacio, de hijo único o último en llegar. También en las familias con hijos biológicos (tengo cerca casos de hermanos que se llevan 18, 15… hasta 12 meses… en un caso, 9, y los que llegaron después eran gemelos; y he visto sufrir mucho a los mayores, ser obligados a convertirse en “mayores” cuando todavía son muy bebés), pero sobretodo, en las familias adoptivas. Pero me parece discutible que este tiempo, espacio, atención… tenga que prolongarse para siempre. Que no pueda llegar, si es el caso y así se desea, un hermano al cabo de 3, 4, 5… 10 años.

Es verdad que muchos niños adoptados sufren y se desestabilizan con la llegada de un hermano: yo lo he vivido en casa. Siempre he sentido que si para un hijo biológico es difícil “compartir” a sus padres, en un adoptado el sentimiento no es solo de “compartirse”… sino de ser sustituido. Y es algo difícil de afrontar y de gestionar. Pero también creo que cuando sucede, ver que la vida sigue, tus padres te continúan queriendo, que tus miedos a ser sustituido no se cumplen… es algo que a medio plazo refuerza la estabilidad.

Creo que, para un niño adoptado que tiene dificultades, un hermano adoptado puede ser un apoyo, un igual, alguien que ha vivido las mismas cosas, el único que puede entenderle… un hermano biológico más pequeño puede ser alguien que te enseñe a relacionarte de una manera más sana, más “normal”, sin los tics de los orfanatos. Es algo que yo jamás había pensado, hasta que me lo contó la madre de unos niños que iban a la escuela infantil con B.: el mediano, adoptado, era un niño que sufría efectos bastante perversos de una institucionalización muy dura en un país del Este de Europa, y cuando llegó su hermana pequeña empezó a hacer, por imitación, muchas cosas que se había perdido, por ejemplo gatear, aprendió a besar…

Quizás es cierto que la atención que requieren algunos niños hace incompatible la crianza de hermanos… pero no sé si darle esta atención exclusiva es realmente bueno.

Para los padres, porque tener otros hijos más “fáciles” les puede reconciliar con la parentalidad… para los niños porque les prepara poco para una vida futura en la que tendrán que estar en el mundo sin ser su centro, compartir la atención, convivir… ¿No puede ser que a largo plazo consigamos el efecto contrario, cuando este niño acostumbrado a tener unos padres para él solo, pendientes todo el día de sus necesidades (y solamente las suyas), aterrice en el “mundo adulto” en el que no está todo el mundo a su servicio? ¿No puede ser que algo que es bueno mientras es pequeño le prepare mal para cuando sea mayor?

Por otra parte, también pienso en lo que representa para los padres un niño adoptado (o no adoptado) con dificultades importantes. Es un niño que centra tu vida, todo gira entorno de él, genera preocupación y ocupación… la llegada de un hermano, en el mejor de los casos, te da la oportunidad de tener otra vivencia de la maternidad, menos estresada, menos preocupada, menos “terapéutica”… te puedes convertir en una madre más parecida a la que imaginabas. E incluso en el caso de que el segundo hijo también tenga sus dificultades, tener dos te permite relativizar muchas cosas, vivirlas con algo más de relax. Igual que para un hijo único, nos decían más arriba, representa mucha presión las expectativas que hay en él… creo que para los padres puede ser también mucha presión las expectativas que ha puesto en este único hijo.

Y aún en el caso de que este niño adoptado complicado siga necesitando más atención, más apoyos, más de todo… ¿no puede ser que en ocasiones, este “más de todo”, se lo dé precisamente el tener hermanos? si no en la infancia, sí en la vida adulta, en la que puede seguir necesitando este “plus” y quizás los padres no estaremos para dárselo.

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Comentarios en: "¿Deberían los adoptados ser hijos únicos?" (34)

  1. Completamte de acuerdo a mi me hubiera encantado tener algun hermano y no ser el eje exclusivo de la vida de mi madre…

  2. Yo tengo siete hermanos, el mayor de ellos murió hace ya unos años. Jamás me imaginé a mi misma como madre de un hijo único, en realidad siempre decía que iba a tener tres, me he quedado con dos. Creo que en general los niños adoptados necesitan más tiempo para recibir a un hermano. Antes de llegar el primero pensaba que al año siguiente, tras pasar el tiempo mínimo exigido iríamos a por el segundo. Pero al tener aquí a nuestro hijo, vimos que había que esperar un poco más y así lo hicimos. La pequeña llegó cuando el tenía 4 y medio.Su hermana le ha ayudado muchísimo, incluso para dormir, el compartir habitación con ella, le ayudo a dormir más tranquilo. Su hermana también es adoptada, así que la experiencia de vivir la adopción de su hermana también le ha ayudado a entender mejor la suya, ponerse en la piel del que desea que llegué ese niño, su llegada, conocerse y crear ese vínculo de hermanos. No voy a decir que todo sea maravilloso, tienen sus enfados, se molestan, se pegan, se quejan el uno del otro, pero también se defienden, se divierten y se quieren hasta el infinito. Mi hijo requiere mucha atención, pero ella compensa eso bastante. Supongo que todos pensamos en cuando ya no estemos, a mí me gusta pensar que por lo menos se tendrán el uno al otro. Lógicamente no fuimos a por la segunda por eso, fuimos porque queríamos otro hijo, pero yo pienso que un hermano es algo muy muy grande. Más o menos difícil de llevar, pero creo que a cualquier persona le puede beneficiar tener uno, aunque eso signifique compartir a sus padres.

    • Yo también amplié el plazo a lo que había imaginado de inicio, al empezar a tramitar mi segunda adopción… de hecho, aunque no tardé mucho, sí lo hice con la idea de que el proceso se alargaría varios años… luego fue mucho más rápido de lo que imaginaba, y siempre he pensado que un poco más de tiempo nos habría venido bien.

  3. Hubo un tiempo en que llegué a pensar en que mi hija mayor hubiera sido hija única si mi hija pequeña hubiera llegado un año más tarde del que llegó (se llevan 4 años) porque mi mayor es muy demandante, por sus necesidades emocionales, porque se convirtió en el centro huracanado de nuestra vida… Después de un primer año juntas durísimo y de un segundo año duro, empiezo a ver la luz a final del túnel y veo que se hacen mucho bien, la una a la otra…
    Gracias a que no fue hija única, he podido vivir otra maternidad y puedo vivir su crianza con cierto “descanso”…
    Realmente es agotador!

    • Yo también tuve esta vivencia, la de que con la llegada de mi segundo hijo (a pesar de que también es demandante y agotador) podía vivir una maternidad mucho más parecida a la que siempre imaginé…

  4. Yo creo que decidir no tener otro hijo para que el primero (sea adoptado o no) no sufra es una manera de sobrepoteger como cualquier otra. Pero está claro que los padres (sean 2 o 1) deben plantearse si quieren volver a ser padres. Tampoco se trata de aumentar la familia para no sobrepoteger 😉

  5. Mi experiencia con mi hijo mayor (9 años) siempre fue muy estable, un niño de mucho dialogo, de fácil trato; entre las dos adopciones hubieron 7 años de diferencia, del cual tuvimos para él una dedicación completa, ayudándole a trabajar su autoestima y desarrollar sus habilidades, entre otras cosas.
    Ahora con nuestro terremotito de 3 años, una preciosa niña, la que nos demanda todo nuestro tiempo y esfuerzo, hasta en las horas de dormir… es cuando agradezco este tiempo dedicado al mayor, ya que cuando me ve sobre cargada y superada con la pequeña, se acerca y me abraza para darme fuerzas, y me dice, que él es mi remanso de paz… me pide que tenga la misma paciencia que tuve con él para su hermana.

  6. personalmente no creo que los hijos con hermanos estén mas preparado para enfrentarse al mundo de los mayores porque nosotras somos 4 hermanas y en ningún momento me he sentido super preparada para enfrentarme al rechazo, a que las cosas no siempre salgan como yo desee, etc etc

    creo mas bien que la confianza, auto estima, respecto, amor propio, seguridad en si mismo pueda ser determinado de como te trataron en familia, del amor y aceptación que sentiste, de como se trataban las personas entre si mientras tu crecía dentro de tu propia familia, etc etc

    pero hacer de la multitud la panacea para no sufrir cuando seas grande no creo sea la solución

    sufrir es parte del aprendizaje y lo único que tenemos que desear a nuestros hijos es haberles entregado toda la información para que ellos mismo puedan tomar decisiones sobre sus vidas y sepan enfrentarse a todo desafío, y ojala podamos estar a sus lados cuando nos necesiten por mucho pero mucho tiempo

    • Efectivamente, no es el único factor. Hay muchísimos otros, y todos pesan. Si no fuera así, todos los hijos únicos (o los que tienen 4 hermanos) serían iguales… Sin embargo, a mí me parece que este factor, el del número de hermanos, como el del lugar que ocupas en la familia o la edad de los padres… sí tiene un peso específico.

  7. Tema espinoso, no soy adoptada pero si hija única de divorciados y siempre desee un hermano con el que “aguantar” a mis padres, repartir responsabilidad, ayudarnos, tener un punto estable en las idas y venidas de una casa a otra…ahora de adulta añoro un hermano pero tengo una relación con mis primos mucho más estrecha que muchos hermanos que conozco…igual tenía un hermano y no nos llevábamos bien o no éramos afines… Es difícil decidir cual es la familia idónea

    • Yo que tuve una infancia bastante difícil, con padres difíciles (que también terminaron separándose)… tengo muy claro que tener una hermana tiene mucho que ver con el porcentaje de cordura que he conseguido conservar. Y además, también tuve mucha y muy buena relación con mis primos, incluso primos segundos… tengo que agradecérselo a mis abuelas, que nos juntaban a todos un día por semana, cada semana, durante años.

  8. yo creo que depende de cada caso, mi hijo es hijo único, (el insiste en que quiere seguir siéndolo), no creo que vayamos a tener otro hijo pero no porque el lo diga, pero tampoco es un niño excesivamente demandante ni complicado de llevar, ni hemos centrado todas nuestras expectativas en el, evidentemente si hubiera otro/a cambiarían cosas, empezando por la logística familiar, pero como dice María tiene primos con los que tiene un vinculo muy estrecho, supongo que al final todo el mundo se amolda” a lo que hay”.

  9. Mi hija si pedía una hermana. Desde mi experiencia de hija sola y madre de hija sola me inclino hacia hermanos. En nuestro caso no pudo ser. Y nuestra vida es así y así la aceptamos. Nuestros hijos no siempre van a ser niños, serán adultos sin hermanos, sin sobrinos, sin cuñados… los tendrán de sus parejas si la tienen.

    • Y sin dudarlo tendrán un sentido de la amistad profundo y encontraran a sus iguales, a su su familia en ellos. Al menos es mi expereincia

    • Tienes razón, cuando no hay primos, ni tíos… la cosa se hace más compleja aún. Recuerdo hace años que una amiga, la pequeña de 4 hermanos, estaba muy afectada porque no conseguía tener un segundo hijo, la angustiaba que el suyo se quedara solo… y yo le decía que quizás sería así y habría que aceptarlo, pero que ella tenía una relación muy estrecha con sus hermanos, y su hijo se estaba criando con un montón de primos (creo que para entonces eran 9, de edades cercanas). Ella me decía que un primo no es un hermano, y es verdad; pero un hermano no es un primo, tampoco, y yo que tengo hijos sin primos por ninguno de los lados, lamento que se pierdan esta experiencia y esta relación. (mi amiga sí tuvo finalmente el segundo hijo).

  10. Yo plantearía una pregunta más, Que tipo de hermanos son los que necesitan?, si ellos hasta en ese momento son hijos únicos, y muchas parejas valoran todo tipo de posibilidades para crecer la familia; he conocido familias que se han planteado otra fecundación in vitro para conseguir un hijo biológico después del adoptivo, otros buscan adoptar en una cultura diferente al del primero (ya sea por plazos de espera, por costes de los tramites, o dificultades en el primer país. etc.). Que tanto les puede afectar esas elecciones a nuestros hijos?

    • Me parece una cuestión muy interesante. Yo creo que muchas familias nos planteamos estas cuestiones, las diferencias y similitudes entre nuestros hijos… ayer en un grupo de Adopción de FB, comentando esta misma entrada, una madre decía que habían adoptado a dos hermanos y aunque en principio pensaban en un tercer hijo, se les hacía difícil integrar en la familia a uno que no perteneciera genéticamente ni a la línea de sus hijos ni de sus padres… yo misma, después de adoptar un hijo negro, habría preferido que su hermano lo fuera también (aunque no fue así). Sin embargo, otras familias, no parecen tener inconveniente en cambiar de país, etnia, método de llegar a la parentalidad… o quizás, como me pasó a mí con el color, ha habido antes del cambio una reflexión y hasta un duelo…

      • Yo hice esa reflexión, de cómo le afectaría a mi hijo de donde viniera ese hermano(a), y las veces que vi discutir a mis primos adoptados (hoy adultos), por las diferencias de sus orígenes biológicos siendo del mismo país, me supuso reflexionar mucho, más cuando alguien cercano a nosotros nos decía por que no adoptábamos en España, e incluso mi ginecóloga nos recomendó que hiciéramos otra fecundación in vitro, pero con óvulos donados, porque aún no llegábamos a los 40 en ese entonces… hoy veo en mi hijo el orgullo de tener una hermana como el, del cual se ve reflejado en muchos aspectos… y la pequeña lo admira y quiere mucho.
        Esta reflexiona también la colgué en mi blog ayer.

      • A ver si armo yo también un tema a partir de tu reflexión. Gracias por la propuesta!!

  11. No creo para nada que los hermanos interfieran de manera negativa en la crianza de un hijo adoptado, siempre he peleado y partido de la base de que lo primero que debemos hacer es quitar esa etiqueta de “adoptado”, si en el momento que pasa a formar parte de la familia pasa de ser un “hijo adoptado” a un hijo más, no por que no necesite un espacio diferente a los otros o una atencion especial, o solicite y requiera unas necesidades de las que los otros no tengan necesidad, sino porque una vez pasa a formar parte del conjunto familiar como un hermano mas, o un hijo mas, puedo asegurar que se reducen de manera considerable las diferencias con los demas hermanos, incluso en el tema de las raices del niño, son sus propios hermanos los que se interesan, implican y comentan, creando un clima de total confianza y complicidad entre hermanos y padres.

    No renunciando para nada a sus raices, ni a su tierra, sino todo lo contrario enseñandole su cultura, y sus raices he incluso fomentandole su curiosidad para que no renuncie a conocer sus origenes.

    Mi experiencia en ese tema ha resultado realmente gratificante, y satisfactoria entre los tres hijos que tengo de los cuales dos son biologicos y uno especialmente querido por todos.

  12. Creo que no se trata de si son hijos biológicos o adoptivos.Se trata de las necesidades de los hijos,las capacidades de los padres y de un ejercicio de humildad respecto de hasta donde puedes llegar o quieres llegar.
    Tengo una amiga con 7 hijos y ella sostiene que con cada uno desarrolló una capacidad diferente que le sirvió para el resto,es una madre capaz,cariñosa y muy feliz.Sus hijos son encantadores,cariñosos,empáticos y ninguno de ellos se queja de sus 6 hermanos.El hecho de ser biológicos o adoptivo,vuelvo a decir carece de importancia.

  13. Isabell dijo:

    Hola me encantó este blog, tengo un hijo adopado y dos hijas biológicas, si bien el demanda mucha atención y hemos tenido que hacer ciertos ajustes para que todos esten mas o menos contentos, mi hijo ahora tiene dos amigas, hermanas y compañeras para el resto de su vida, que lo quieren lo acogen y lo aman por sobre todas las cosas, y él a ellas, el orgullo en sus ojos al verlo hablar de sus hermanas es indescriptible, los hermanos te preparan para la vida real, las peleas el compartir, creo que cada caso es distinto, por que cada niño lo es y no podemos aplicar el mismo molde para todos, pero en el caso del mío sus hermanas han significado que se adapte mejor, que avance mas rápido y que se sienta constantemente querido y aceptado.
    En la adopción con paciencia todo se logra.

  14. Hola!
    Yo tengo un hijo, es biológico, pero la idea es ampliar la familia. Queremos adoptar hermanos (estamos empezando con el CI) y la verdad es que me planteo si el hecho de favorecer que sus hermanos conozcan sus raíces y si fuera posible todo lo relacionado con sus padres biológicos podría afectar a la relación entre ellos. Tenemos claro que una vez lleguen a la familia simplemente serán nuestros hijos, sin etiquetas y sin distinciones. Aunque seria estupendo que todos nuestros hijos conocieran sus raíces. Y confío en que nuestro hijo ayude a sus hermanos en todos los aspectos.

    • ¿Por qué crees que conocer sus raíces puede afectar la relación entre los hermanos? ¿En qué sentido?

      • Es por el hecho de que se sientan mas unidos ellos que son hermanos de sangre que con su otro hermano. No sé, no es que no quiera que sepan que son hermanos de sangre, eso por descontado que lo sabrán y si consigo tener contacto con los padres biológicos también. No sé como explicarlo, no quiero que haya ninguna diferencia entre los 3, supongo que todo el mundo pasa por estas dudas. Es como cuando estaba embarazada de mi hijo, que no sabía si lo iba a querer con esa intensidad que toda madre quiere a sus hijos y que pasaría si no cumplía con mis expectativas, etc. y luego resultó ser totalmente diferente a como me lo había imaginado y por supuesto lo quiero con locura.

        Cuando piensas en el segundo también te planteas si lo podrás querer de igual forma, si serás capaz de quererlo con la fuerza que quieres al primero. Son las paranoias de mamas que se acentúan cuando tienes que crear el vinculo, supongo!

        Vosotras no dudasteis nunca? pensasteis que los querríais con esa misma intensidad que los quereis? Pues eso me pasa a mi, pero con el añadido de que si ellos ya se quieren y tienen que crear el vinculo con J. si serán capaces de quererlo como se quieren entre ellos.

        Siento el rollo!! A veces plasmar con letras los sentimientos se hace difícil. 🙂

  15. Perdona, no he contestado al final a lo que me preguntabas. Es la conexión especial que se crea entre los dos hermanos que proceden de la misma mama biológica. Es como cuando vosotras os lo planteáis si adoptar a un segundo hermano/a. Pues si en vez de uno os planteais adoptar a hermanos directamente esa conexión ya esta creada y esa historia hará que se apoyen más el uno en el otro y quizás el tercero se vea desplazado por no compartir su historia. Pero ahora que lo escribo me doy cuenta de que quizás sea exagerado. Cada uno tiene su historia, son diferentes, pero es que todos son diferentes y especiales, vengan de donde vengan.

    • Entiendo todas tus dudas, y me parece bueno planteártelas… sin embargo, el hijo que ya tienes también tiene una conexión genética, importantísima, con sus padres y el resto de la familia… me parece algo injusto temer que esta única conexión genética que ellos tendrán sea una amenaza. No sé si me explico.

      • Si, quizás la que no se ha explicado bien he sido yo. No es la conexión con los padres la que me preocupa, es la conexión que tendrán entre ellos, pero no creo que sea una amenaza.

        Por cierto, me encanta tu blog!!! Gracias por dejarme soltar ideas que me rondan la cabeza!!

      • Gracias a ti por compartirlas, nos hacen pensar a todos!!

        Si algo he aprendido que cuanto más difíciles parecen las cosas, más nos hacen crecer. No dudes que será así!!

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