familia monoparental y adopción

Diversidad familiar

Dicen que las leyes van siempre por detrás de la sociedad,… que primero normalizamos las situaciones y luego se hacen leyes que lo reconocen.

Y cuando estas realidades llegan a la publicidad… entonces sí está claro que están normalizadas.

Me ha parecido precioso este anuncio, aunque sea de coca-cola:

Por cierto, el anuncio me ha parecido curiosamente parecido a este cuento publicado hace poco a partir del concurso de relatos sobre orígenes.

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Comentarios en: "Diversidad familiar" (33)

  1. Pues si, porque la publicidad en el caso de Coca Cola está pensada para agradar y que asocies su producto con la felicidad y esas imágenes la transmiten.

    • Y está bien que asocies la felicidad a familias que se salen de los estereotipos… y que te cuenten que todas las familias son diferentes, y que todas envidian algo de las otras (y no se cambiarían por ninguna).

  2. Mariluz dijo:

    jajajaj…casualidades de la vida,con 12 minutos de diferencia me llega a mi bandeja de entrada dos entradas de dos blogs: el tuyo y el de órbita diversa,el de coca cola me gusta pero estos otros tiene algo de entrañable que me han gustado más.No veo televisión así que no sé si estos anuncios se están viendo a menudo en televisión.Espero que sí.
    Os dejo el link del blog por si os apetece verlo.
    https://orbitadiversa.wordpress.com/2015/04/06/familias-asevimio/
    Un beso.

    • No conocía estos anuncios (ni el blog)… Están muy bien y huyen de los estereotipos, sin embargo, para mí la diferencia es que los del producto de limpieza muestran realidades distintas pero no familias transgresoras, no hay ninguna familia monoparental, ninguna familia homoparental… La pareja gay no tiene hijos, la soledad de la viuda no es elegida (aunque sea bien asumida), las dos familias con hijos son de papá y mamá, en un caso hay un hijo único, en el otro dos (la media nacional, vaya)… que un padre friegue mientras la madre duerme al bebé no es nada tan poco habitual, afortunadamente (otra cosa sería que ella estuviera de parranda), que un hijo mayor siga viviendo con los padres tampoco, de hecho es más una muestra de conformismo que de rebelión… no me muestran ninguna realidad que no esté aceptada en nuestra sociedad.

  3. tienen unos publicistas buenísimos

  4. No lo habia visto…., me parece genial, de verdad, yo quiero ver esto siempre, siempre en televisión!!!!!.
    Casualmente hoy le he dicho a una muy amiga mía que era una antigua, todo por la supuesta relación que creé que su hijo divorciado tiene actualmente.
    Yo quiero un mundo libre de estereotipos y
    perjuicios, y si un anuncio tan mediatico
    ayuda, yo lo aplaudo.

  5. Yo vi ayer el anuncio en la tele…y lloré.
    Preciossssoooo.
    Les parecerá tan precioso a los padres/madres que no se ven reflejados en alguna de las historias?

    • No sé si les emocionará igual… pero el mensaje (¡qué distintas son las familias!) llega a todos, ¿no?

      • No sé…
        No creo que hoy estén hablando de ello…..
        A mí, por la parte que me toca, me encanta, me emociona y me llega al alma.

      • No, no creo que hablen de ello. Excepto unos cuantos cerriles a los que tal vez les parezca mal… pero para mí lo importante de estos anuncios es que normaliza, visibiliza. Y esto lo hace para todos, incluso para los que no son muy conscientes de ello.

      • Hola! Leo siempre tu blog, aunque creo que es la primera vez que comento… Permíteme que comente al hilo del comentario de cómo vemos el anuncio los que no salimos reflejados en él…

        Yo como madre de una niña y un niño (de 6 y 5 años) en una familia digamos más “tradicional” – entrecomillo porque soy de las que trabaja en un mundo bastante técnico, como mi marido, y en casa él cocina y yo me encargo del bricolaje…y tantas cosas que no encajarían en otros conceptos de “tradicionales” para según quién… – me encanta el anuncio. Efectivamente, no sé si me emociona como si me viera reflejada en él, pero me gusta porque saca a la luz, normaliza, situaciones que son cada vez más habituales y que quiero que mis hijos vean con naturalidad. Primero, porque es una realidad y ellos ya tienen amigos que no crecen en una familia tipo entendiendo por tipo las de hace 50 años si me permitís la simplificación. Segundo, porque si el día de mañana quieren formar una familia no quiero que se sientan obligados a ajustarse a ningún traje…y a mí lo que me importa es que sean felices con las personas con las que decidan compartir su vida. Y en el caso de que no fuera una familia más “tradicional”, creo que lo tendrían más fácil si su modelo estuviera más “normalizado”. Espero que se entienda lo que quiero decir.

        Enhorabuena por tu familia, por el blog y por las reflexiones que traes. No tengo hijos adoptados pero me parecen muy interesantes los temas que traes, y alguno de ellos, muchos, me hacen reflexionar sobre mi propia maternidad.

        Un abrazo,
        Laura

      • ¡Muchas gracias por tu punto de vista!, a veces vivimos tan imbuidos en nuestro “mundo raro”, que necesitamos la mirada de los que lo ven desde fuera…

      • 😉

        Un fuerte abrazo!

  6. Pues sí…
    Ni se me había ocurrido pensar que pudiera haber alguien a quien le pareciera mal…
    Qué ingenua soy 😉

  7. Quería saber si habías visto el anuncio. Ya veo que sí.
    He seguido una línea de argumentación bastante personal y me gustaría compartirla aquí.
    Espero no resultar invasivo.

    http://www.comunsinsentido.com/2015/04/maridaje.html

    Gracias.

    • Me ha gustado mucho tu análisis, me gustaría hacer un par de puntualizaciones:

      Dices: “Pese a tratarse de niños adoptados, sus padres no son cuidadosos con la forma de emplear la terminología. La pregunta que realizan, conjunta y colectivamente, implica que excluyen a los niños del núcleo familiar. La posibilidad de tener que escoger familia, los excluye de ella.
      Deberían mostrar mucha más sensibilidad en ese terreno”.

      Yo no creo que todos los niños del anuncio sean adoptados. De hecho, sólo creo que es adoptada la segunda niña (la de origen chino). La primera, hija de una madre “añosa” (sea monoparental o no, no lo infiero del anuncio), me hace pensar en reproducción asistida… el último podría perfectamente ser hijo de “vientre de alquiler” (otra forma de reproducción asistida), aunque sí, también podría ser adoptado… nada me hace pensar que el hijo de la familia más “convencional” sea adoptado (y de hecho, es el modelo que más me chirría al presentarlo como alternativo: tuve que pensar para saber qué querían decir con lo de “mi madre es mi padre y mi padre es mi madre”. No me parece raro ver a un padre cocinando ni a una madre trabajando, desde mi propia infancia).

      En cuánto a tener que escoger familia… evidentemente, los niños no escogen (casi nunca) la familia en la que crecen… tampoco deberíamos hacerlo los padres… pero los que vivimos en familias distintas a los modelos más aceptados (no sé si también las demás) muchas veces nos preguntamos si, dándoles a escoger, nos escogerían como familia.

      Y también dices: “el colegio está lleno de cotillas que se juzgan entre ellos, de forma discriminatoria. Sus padres no hacen nada para atajar esa situación.
      Y no muestran ser conscientes de que sus hijos también desprecian a sus compañeros, en la idea de que, el “raro”, siempre es el otro”.

      Creo que es un reflejo de la realidad. El colegio está lleno de cotillas. Los niños, a partir de edades bastante tempranas, muestran extrañeza por las “diferencias” que se les señala desde el mundo adulto. Los padres cotillean, los niños también. Y sí, los niños “diferentes”, siempre buscan una diferencia “mayor” en los otros… una que les devuelva a ellos la normalidad…

      • Yo sólo veo una niña adoptada: la segunda.
        De los otros 3 ni remotamente se me ocurre pensar que lo sean.
        La primera, hija de una madre con arrugas. No pienso en si hay un padre que está trabajando o si la señora es viuda o madre soltera o qué. Pienso que se quedo embarazada mayor y tuvo a la niña.
        El tercer niño es el que yo creo que “sobra”. Me refiero a que hoy en día es normalisimo y superhabitutal que los padres cocinen y las madres trabajen fuera de casa. Vamos, que no veo nada de excepcional y mucho menos veo por ningún lado que el niño sesa adoptado.
        Y por último, el niño que tiene 2 apdres, mi primera impresión es que sea un niño de un vientre de alquiler.

        Lo de que todos son niños adoptados…no lo veo.

      • Acepto gustoso el envite:

        Mi artículo iba por otros derroteros pero, cuando vi el anuncio, me pareció que podía encajar. La serie “Nomenclátor” de mi blog trata de arrojar luz sobre cierto uso de la terminología, de forma intencionada, para tratar de alcanzar intereses particulares. Tengo por axioma que la publicidad pretende hacer eso y asumo que mi intento está condenado al fracaso, dado lo desigual de la lucha, pero es un reto que a mí me sirve.

        Dicho esto, como punto de partida, debo añadir que, en la parte relacionada con el anuncio, intentaba mostrar algunas trampas. Para ello, debo reconocer que yo también he usado trucos, el más evidente de los cuales es que he planteado una generalización.

        Espero me disculpéis si he insinuado que los niños son adoptados. En realidad (y parece mentira que deba escribir esto): nada importa. Todos (padres, madres, hijos) son actores. No son familia reales. Es probable que los que se hacen pasar por homosexuales, en la vida real no lo sean; que la primera madre esté maquillada para aparentar más años; que no tengan ninguna relación entre ellos (más allá de pertenecer a la misma agencia). No importa. Tratan de simular un tipo de familias (diferentes de la tradicional).

        En la práctica, poco importa si son familias monopartentales, con niños adoptados, cómo se reparten los roles o cuál pueda ser su orientación sexual. Lo realmente importante es, a mi juicio, la educación que fomentan en sus hijos (como es su responsabilidad como padres). En apariencia, han conseguido un clima de confianza en el que plantean abiertamente las cosas que pasan en el colegio (¡bien!), pero no me gusta que no sean capaces de entender que la diversidad pueda estar en el prójimo; que, muchas veces, resulta mucho más importante aceptar a los demás (como quiera que sean), que empeñarse en buscar el respeto a la propia naturaleza o condición.

        El comentario final de madredemarte es el que me llena de preocupación: ese intento de buscar a alguien más raro que yo que me haga a mí normal. Ya sé que sucede. Este anuncio favorece que eso suceda más.

        Y ya sé que Luz no quiere decir que nadie “sobra”. La normalidad es también necesaria. Quizá, puestos a echar en falta algún tipo de familia, me gustaría que hubiera aparecido una con muchos hijos (digamos de cuatro en adelante). También existen, van al colegio y, en ocasiones, beben refrescos.

        No quiero abusar más de este espacio: muchas gracias y mi aliento para mantener esta página tan interesante.

        Gracias.

      • Alberto, estoy de acuerdo con tu análisis sobre la educación de los niños, pero yo cuando lo vi preferí pensar que en los 60 (?) segundos que dura el anuncio, se simplifica, sólo se muestra una parte de la conversación y esta que tú echas de menos estará también…

        No creo que el anuncio favorezca la (mala) costumbre de buscar a alguien más raro para sentirse normal; mi lectura es al contrario, que lo denuncia.

        En lo que no estoy de acuerdo es en que no importan los modelos familiares que muestran: cuando vives en una familia “rara” (en mi caso, incluye la monoparentalidad, la homoparentalidad, la transracialidad, la adopción… y esta familia numerosa que echas de menos), te acostumbras a no verte nunca representado en ningún lugar, ni en los cuentos, ni en las series, ni en los carteles, ni en los discursos,… ni en la publicidad. Y esta invisibilidad tiene un coste, sobretodo para los más pequeños, que no están educados a buscar lo que chirría en las representaciones del mundo que les llegan: lo que se representa es lo normal… lo que se representa es lo bueno… lo que no se representa, directamente, no existe. Y por ahí cogí yo el anuncio, que por otra parte, me parece que tiene muchas cosas cuestionables… Pero el simple mensaje de que cualquier familia, con cualquier composición, puede ser considerada consumidora, y por tanto, en cierta manera, ciudadanos… me vale.

      • Insisto en el debate, porque me siento cómodo y porque me parece constructivo. Trato de explicar qué es lo que no me gusta del anuncio:

        1 – Intentan sustituir el amor por la felicidad. Ya sé que es su estrategia publicitaria, que esa palabra tan simple forma parte de su comunicación; hasta han diseñado un Instituto. No es que diga que la felicidad está mal; afirmo que el amor es un ingrediente mucho más poderoso y complejo; una necesidad ineludible en un mundo que queremos considerar humano (y entiendo “humano” como aceptable o deseable para todos, sin ningún tipo de distinción). La canción que emplean como fondo musical se titula “Lo que el mundo necesita ahora es amor”. Ese mensaje es mucho más potente y vinculante que el de la simple felicidad.

        2 – Los niños que se quejan en su casa son, a su vez, despectivos con otros. Ésa es la base de mi descontento. Fomentar el desprecio al que es diferente es la base de la intolerancia. Detesto esa forma de actuar. Sólo muestra que estás dispuesto a mostrarte sensible con el que consideras similar a ti. En realidad, prefiero entender que es posible transmitir la posibilidad de ampliar tu rango a personas que no son como tú; especialmente, a las que, por las razones que sean, puedan ser más débiles.

        3 – Todos somos hijos, pero no todos somos padres. Los que llegamos a serlo (padres o madres, no quiero que se me malinterprete por usar un término genérico, inclusivo; yo me considero una madredemarte, no sé si me explico…) tenemos una responsabilidad ineludible: educar a nuestros hijos. Quizá mis padres fueran demasiado modernos entonces y yo pueda parecer demasiado antiguo ahora, pero estoy firmemente convencido que mi obligación como padre es contribuir a la transmisión a mis hijos de unos ciertos valores, costumbres y tradiciones que mis padres inculcaron en mí. Y, además, ayudarles en su desarrollo personal, buscando su vinculación con otros (iguales o diferentes a ellos), sin utilizar prejuicios basados en ninguna condición. Esa es mi idea. Puede que haya quien no le guste la educación que recibió de sus padres y, por eso, quiera hacerlo de forma diferente con sus hijos. Lo respeto profundamente. Pero reivindico mi derecho a decidir el tipo de educación que quiera compartir con mis hijos.

        4 – En realidad, estoy mucho más preocupado por los hijos que yo voy a dejar al mundo que el mundo que les dejaremos a ellos. Mi responsabilidad tiene unos límites: terminan en el círculo de mi propia familia. En ese ámbito me esfuerzo con verdadero tesón. Más allá, participo como observador activo, pero tampoco puedo hacer mucho más. En casa hemos asumido que “los Secades somos así”. En realidad, hemos encontrado un cierto gusto en ser un poco “raros”, a la vista de lo que hay.

        5 – Y, finalmente, que me extiendo más de la cuenta: mi condición de ciudadano es anterior a la de consumidor. Quiero decir: me interesa que mis derechos sean reconocidos por la sociedad, no por una marca de la que, siempre que quiera, pueda decidir no ser consumidor, cliente o usuario.

        Gracias por el espacio (y la paciencia).

      • Entiendo lo que dices, pero esto no invalida mi idea de que el anuncio sirve para visibilizar familias casi siempre invisibles… Son análisis distintos.

  8. Os cuento un caso real que sucedió el día del padre en clase de mi hija (3 años, infantil, colegio público:

    La mayoría de padres esperaban su correspondiente manualidad: porque es bonito, porque es agradable, porque lo hacen con ilusión, porque emociona, porque es enternecedor, yo que sé!!

    Pero los niños no trajeron ninguna.

    Explicación: en la clase hay un alumno/a que no forma parte de una familia tradicional y la profesora no quiere que ningún niño se sienta mal.
    El alumno/a tiene dos madres. No se sabe si fueron ellas las que solicitaron esto o fue iniciativa de la profesora.

    MI reflexión: Yo me quedé ojiplática, la verdad.
    No por el hecho de la manualidad en sí, que me da igual.
    Opino que dónde esté el bienestar de un niño, lo demás es secundario.
    Pero a mi no me convenció nada la solución. Es más me duele, no sé explicar por qué.

    A mí me gusta la diversidad, las familias tradicionales y las no tradicionales. Creo que una familia es bonita si lo son sus miembros, sean éstos los que sean y cómo sean.
    Y creo que LA INCLUSIÓN DE CUALQUIER PERSONA EN UN GRUPO O UNA SOCIEDAD ES SAGRADO O DEBÉRÍA SERLO. Es un derecho.
    Por eso no entiendo la decisión de las dos madres o de la profesora de esa niña/o.
    Porque creo que tener un padre no es malo ni bueno per se, ni tener o no tener hermanos, ni tener dos madres o dos padres. Tengas lo que tengas está bien: son los tuyos, tu o tus progenitores, los que sean, como sean. Tienes que sentirte bien por ello.
    Ésta me pareció una oportunidad única para explicarles esto a los niños, ellos que son tan empáticos y mucho más naturales que nosotros en todo. Y se desaprovechó.
    Qué pasa con esa pobre criatura? Es que su familia es peor? Hay que esconder el tipo de familia que tiene??
    No sé de qué tienen miedo las dos madres, o la profesora, pero no me parece bien ese esconder la realidad. Esa negación: Lo que no se nombra no existe.

    Esa criatura, de 3 años tiene derecho a la inclusión social de su modelo de familia en el seno de su clase.
    INCLUSIÖN es lo opuesto de exclusión, de separación, de integración (sí!!! todo estos términos son opuestos de la inclusión en este contexto)

    Así no.
    Vamos mal.

    Ahora me pregunto qué pasara el día de la madre. Imagino qué tendremos manualidad, claro.

    • Isabel, creo que estás mezclando dos temas:
      1. La celebración de fechas como el día del padre o la madre en los centros educativos. Es un tema polémico y discutido en mil ocasiones. No se trata de demonizar cada caso de diversidad y culpabilizarle de que no se celebren “tan bonitas fiestas”. Se trata de entender que la escuela es de todos y todas y no se han de celebrar en ellas fiestas excluyentes. Las familias han cambiado y son diversas. No sólo las homoparentales. También las reconstituidas o ensambladas, las monoparentales, las familias de acogida, las familias adoptivas, los niños que viven en centros porque no pueden vivir con su familia, los padres y madres viudos, los niños que viven con sus abuelos o tíos, los niños hijos de relaciones de violencia de género pero que conviven con un padre que maltrata. Si haces estadística de cole son muchas las situaciones en que “celebrar” una forma familiar, por muy tradicional que parezca no es inclusión.
      2. El trato que se ha hecho de la situación, que no parece el más adecuado. Si se celebra, se celebra. Y si no, no. Pero sin “culpabilizar” a nadie de la no celebración”.

      Tu hija va a tres años y quizá es pronto, pero más adelante puede que algún padre o madre fallezca, otros se separen, otros después de separarse establezcan nuevas relaciones de pareja y los niños y niñas tengan relaciones de parentesco con estas parejas…la vida es compleja…

      • Nuria no lo podía haber explicado mejor. En muchísimos colegios públicos hace muchos años que se dejaron de celebrar el día del padre y el de la madre, simplemente, porque se dieron cuenta de que son fiestas que excluyen a una parte importante de los niños del colegio, porque les transmiten el mensaje de que hay una única forma de familia válida y normativa.

        Creo que en el colegio se debería hablar de diversidad familiar de forma transversal, mostrar distintos modelos de familia, que salieran en los cuentos, los libros de texto, los carteles colgados en la clase, en la conversación… Si esto no se hace (y casi nunca se hace), es cuando se esconden, se invisibilizan, se niegan… las distintas familias que hay en nuestra sociedad. Celebrar el día del padre y de la madre es una forma más de invisibilizar y negar las familias que no responden al prototipo padre+madre+hijo(s).

        Las manualidades son muy bonitas y hacen mucha ilusión, pero se pueden hacer cualquier día del año, y lograr así que ningún niño se sienta mal porque no tiene en su vida la persona a la que se supone que hay que regalársela.

    • Me queda una duda, no se ha hecho solo en su clase o en todo el cole? si es solo en su clase me parece contraproducente y si es en el cole, pues cada consejo escolar es el que decide.
      En el mis hijos se hacen las manualidades del día del padre y de la madre y yo soy soltera y no me supone un problema. Las profesoras aprovechan para hablar de que hay muchos tipos de familias, y que la manualidad se la puedes regalar a quien tu quieras, a tu mamá, al abuelo, a tu padrino, a tu padrastro o a un amigo… (yo soy una mamá que tiene 2 veces al año manualidad, encantada) Mientras se celebre el día del padre en El Corte Inglés ya puedes obviar hacer o no la manualidad para que “el niño no se sienta mal”, pero no vas a obviar toda la publicidad alrededor de él, así que más que esconder la “tradición” deberíamos adaptarla.

      • No es para que el niño no se sienta mal… es para evitar una discriminación, para evitar el mensaje de que hay familias de 1ª y de 2ª.

        A mí nunca me ha hecho sentir mal que El Corte Inglés publicite San Valentín (aunque la considero una fiesta tan ajena a mí como el Día del Padre o la Madre), sí me haría sentir mal que me obligaran a celebrarla en mi trabajo…

      • Te aclaro la duda Bone:
        En la única clase en la que NO se hizo la manualidad fue en la clase de mi hija.

      • Que contrasentido… dejar de celebrar el Día del padre o la madre debería tener como objetivo integrar, incluir, abrazar la diversidad… no señalar la ¿única? niña del cole con una familia distinta a la tradicional…

    • Estoy de acuerdo con Isabel.
      En realidad, la polémica de la celebración se plantea de forma sesgada: no recuerdo haber tenido que ir al colegio a celebrar el día del padre. En la práctica, mis hijos hacen sus manualidades, con mayor o menor fortuna, y me las entregan ese día. A mí me gustan, porque muestran interés por su parte. Este año, el mayor trajo un par de láminas y una de ellas sigue en la nevera pegada. También uso un vaso decorado, en la mesa tengo una foto enmarcada del mediano que está horrible pero que se ha quedado en el sitio, utilizo un par de marcalibros que me hicieron con cariño y, la mayoría de ellos, se perdieron. Creo que tenemos una carpeta en que guardamos esas cosas (fotos, recortes de prensa, boletines de notas, etc.) que les gustará descubrir dentro de unos años.

      Este año, los mayores no tenían tarea en su clase, pero la hicieron de forma voluntaria y todavía me satisfizo más. Estoy seguro que si no hubiera sido por que habían hecho tareas otros años, y muy especialmente por las láminas de su hermano pequeño, no se hubieran animado. En casa, celebramos las cosas de otra forma: ese día no hubo ningún acontecimiento especial, pero nos animamos a celebrar cosas otros días, porque nos apetece, porque hay muchos más cumpledías que cumpleaños, como nos enseñó “Mad Hatter”. En fin, los Secades somos así.

      Nos gusta que hay personas diferentes a nosotros. Cuando todos empiezan a mostrarse iguales, nos parecen gente y eso nos preocupa mucho.

      (((o no nos preocupa en absoluto, dependiendo de cómo mire uno las cosas)))

      Quizá sea dado a mezclar cosas, como parece que le sucede a Isabel. A mí me gusta pensar que establezco relaciones, que desarrollo vínculos, que fomento conexiones. Es posible que sea un romántico.

      Gracias.

      • Pues mis hijos nunca han celebrado el Día del Padre (ni de la Madre) en el colegio, y les encanta hacer manualidades y regalárnoslas… Las hacen en el cole y tambieén en casa, con y sin nosotras. Siendo 4, puedo decir que a veces no sabemos donde meterlas. Me parece un poco triste el argumento de que si suprimimos esta celebración (en los colegios, ¡ojo!, en casa que cada uno celebre lo que quiera), los niños dejan de hacer manualidades… me recuerda a aquel argumento de los maestros de que mandan deberes para que los niños hagan cosas con los padres…

  9. Me encantó lo que me pareció curioso es que al parecer en ciertos paises ha sido bloqueado y no se puede emitir

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