familia monoparental y adopción

Madrastra

Cuando era pequeña y empecé a escuchar cuentos populares – antes de verlos en versión Disney – estaba convencida de que “madrastra” era un sinónimo de “mala madre”. Madrastra era la de Blancanieves, que se casaba con su padre después de que la madre que tanto había soñado con ella muriera, y que la envidiaba y detestaba y la mandaba matar en el bosque; madrastra era la de la Cenicienta, que ponía a sus hijas por delante de la de su marido, a la que convertía en una criada a la que no sólo explotaba sino que humillaba gratuitamente; madrastra era la de Hansel y Gretel, que convencía a su marido de abandonar en el bosque a las dos criaturas inocentes.
Nada se decía del papel de los padres, que no protegían a sus hijos legítimos. Y aún no sabía – se publicaría años más tarde – que en los cuentos originales esta criatura maligna era la madre, la madre auténtica, la madre biológica: pero cuando se publicaron, se consideró que una madre mala era algo demasiado difícil de aceptar por la sociedad.

No había vuelto a pensar en la palabra “madrastra” hasta que, un buen día, C. me dijo: “ya sé que suena a algo malo, pero, ¿eres mi madrastra, no?”

Ha pasado el tiempo, nos hemos ido consolidando como familia, y los niños se refieren a veces a N. y a mí como “madre” o como “la novia de mi madre”. Según el contexto y el momento, según el interlocutor.

Pero tampoco rehuimos la palabra “madrastra”, que es la que realmente nos sitúa en el lugar que ocupamos: la pareja de mi madre, que ejerce también de madre.

(Busco la definición en el diccionario y veo que tampoco es tan exacta. Dice: “Mujer del padre respecto de los hijos llevados por este al matrimonio”. Dos errores en una sola línea… y esto que este diccionario no habla de “hijos biológicos”…)

Y no puedo dejar de preguntarme de dónde procede esta inquina contra las madrastras, más allá de la dificultad de dar a la madre “auténtica” atributos de maldad. ¿Es porque no somos madres legítimas? ¿Porque sólo la genética y la biología nos sitúan en el amor verdadero, desinteresado, sin límites, que se atribuye a las madres? ¿Porque “madre no hay más que una” y cualquiera que intente ocupar su lugar merece ser situada en la peor de las posiciones?

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Comentarios en: "Madrastra" (24)

  1. En nuestro caso, mi hijo se refiere a mi pareja como “padre sentimental” y los hijos de él me llaman “madre sentimental”. Incluso entre ellos se denominan “hermanos sentimentales”.

    A mí me gusta bastante.

    • Ja, ja, es bonito… La diferencia entre vustro caso y el nuestro es que en el vuestro sigue habiendo un “padre/madre titular”… en el nuestro, no entramos en competencia con nadie…

  2. A mi tambien siempre me parecio un nombre ,que implicaba algo malo.un nombre oscuro y desagradable.Y si realmente ,es nuestro subconsciente que se ve tele transportado a los cuentos de infancia y a las pelis de Disney Foneticamente es una palabra dura ,y a nivel de color,que yo a las palabras y a las letras les suelo poner un color por defecto ,La veo una palabra marron oscuro .Y particularmente es un color que no me gusta mucho y que lo asocio a cosas poco agradables.Así que no es una palabra que me guste utilizar mucho.Siempre intentaría buscar algún sinónimo,para salir del paso.

    • Seguramente tiene mucho que ver con el sufijo “astro/a”, que encontramos en palabras como “camastro”, “politicastro”… “pillastre”… y que está considerado un sufijo despectivo.

      Por cierto, googleando he encontrado esto.

      Sabías que..?
      -El sufijo “astro” significa “malo”. Por eso nos suena tan mal padrastro, madrastra o aun hijastro.
      -Padrastro en el idioma francés es “beau-père” y significa “buen padre”? ¿Y madrastra? Es “belle-mère”, que significa “amada madre”.
      -En inglés padrastro/madrastra (stepfather/stepmother) se podría traducir como “el padre/la madre de mis próximos pasos” o “padre/madre del camino”. Para el alemán es el mismo significado (stiefvater/stiefmutter).
      Del libro “Mi pareja, sus hijos y yo”, de Editorial Urano.

      • Un inciso: en francés beau-père” significa suegro y “belle-mère” es la suegra.
        Lo de buen padre y buena madre es una traducción literal, pero no es correcta.
        Saludos!!

      • Sí, lo copié tal cual, pero lo recordaba de mis clases de francés…

      • bueno, para ser más exactos , la traducción literal es padre guapo y madre guapa. Jeje, así les llaman los franceses a sus suegros

  3. Tengo una amiga que le dice mamastra me parece mejor que la otra palabra

  4. La verdad es que siempre lo han puesto como malo, cuando no deberia ser asi

  5. A ver si se explicarme. La madre biológica (que tradicionalmente ha llevado la parte de educación/manejo familiar puertas adentro) no está exenta, ni mucho menos, de valoraciones negativas. De hecho según algunas corrientes de psicología/educación emocional se presentan como las artífices de procesos de manipulación de los que deberíamos adquirir plena conciencia al llegar a adultos y desecharlos para poder vivir una vida plena (no manipulada o con cargas que no nos ayudan en el mundo actual). Nada sabía yo del hecho que en los cuentos originales esta criatura maligna era la madre. Pero no me extraña. Y menos cuando pienso que desde el punto de vista de la comunidad (la sociedad) es mejor / más fácil tener a los individuos (en el caso de los cuentos de hadas, individuos femeninos) controlados. Que mejor que una madre controladora / manipuladora para mantenerlos a raya hasta que no llegue el príncipe azul para apartar a esa mujer ya adulta de su familia para iniciar una nueva familia. Quizás me paso un pelín, pero si pienso en la sociedad española de no hace muchos años…..

    El papel de la madrastra… en un mundo del calibre descrito (quizás con exageración) en el párrafo anterior, quizás se podría comparar con el par maléfico que mister Hyde aporta al Dr. Jekyll.

    Quizás he ido demasiado lejos con mi elucubración, pero…. En definitiva, creo que las madrastras tenéis que reinventaros y quitaros esa capa oscura que os ha colocado la sociedad para culpabilizaros de vete a saber qué….

    Que conste que me acabo de inventar la teoría. Nunca se me había ocurrido pensar en el tema, a pesar de que algunas personas me han etiquetado como madrastra desde el punto de vista de mi hija adoptiva, puesto que sustituyo a su “madre de verdad” 😉 Os la dejo aquí para que hagáis con ella lo que os parezca más conveniente. 🙂 🙂

    • Sí, creo que conviven las dos cosas, las dos imágenes, la madre “pura”, toda amor, incapaz de hacer daño, que se sacrifica por sus hijos… y la madre que es culpable de todos sus traumas. Que a menudo es la misma, porque precisamente los ahoga con su exceso de amor…

      En cuanto a las madrastras, pensaba que en cuentos como Blancanieves o la Cenicienta, también podría representar el arquetipo de la relación entre mujeres. La hija que crece como rival (en el corazón del padre) de la madrastra…

  6. Esto es como todo….., si utilizais el termino con naturalidad y con cariño, seguro que poneis un ladrillito para construir un viejo perjuicio en un nuevo bocablo lleno de lineas nuevas y “buenas”.
    Ocurre con la palabra madre adoptiva, que muchas adoptivas, siendolo, reniegan del termino por que les chilla en los oidos, solo quieren ser madres.

  7. Mmm.
    Pues yo creo que en el imaginario universal, machista y patriarcal está el origen del significado y de las connotaciones de muchas palabras
    Con los términos madre y madrastra vuelve a perpetuarse el binomio mujer santa y pura versus mujer puta y mala.
    O la madre era la pobre mujer que moría y era sustituida por la amante, que pasaba a ser mujer oficial y madrastra.
    O bien la madre era abandonada por otra mujer (la mala) que pasaba a ser para los hijos la madrastra (y malísima mujer que rompía la primera familia)
    No sé si me explico.
    No digo que esto sea así, sino que ha pasado durante muchos siglos: la sustitución de una mujer por otra y cómo era esto percibido por la sociedad.
    Mujer buena, mujer mala
    Pura y puta
    Santa y carnal
    Primera esposa o segunda

    Y aunque hoy en día la realidad es distinta pervive la connotación cultural e histórica

    Como ejemplo un botón: Cuando mi abuela paterna falleció, me cuentan que una de las mujeres que la amortajaba (sí, eran de un pueblo del sur) era la amante de mi abuelo y que lo sabía todo el pueblo. Esa señora se convirtió poco después en la segunda mujer de mi abuelo y en la madrastra de mi padre y sus hermanos.

  8. ¡Aquí una orgullosa madrastra desde hace casi cinco años! Efectivamente, coincido contigo en que el uso que damos a las palabras termina apoderándose de ellas. Por eso nunca he usado los eufemismos en esta cuestión: no he sido la ”novia de papá” ni la ”mujer de papá”, porque a mi modo de ver esa forma de expresarlo arrincona lo realmente importante (mi relación con mi hijastra, no la mía con su padre). Yo siempre he sido su madrastra si ha preguntado, aunque en el día a día me llama por mi nombre. A ella, que era un bebé, el término no le suena mal, al contrario que a todo mi entorno que suele horrorizarse si menciono la palabra en público. Algo así como una exclamación seguida de una negación horrorizada, ¡cómo si fuera un insulto! Definitivamente, tenemos que usar las palabras precisas para cada cosa. Y yo soy madrastra. Una orgullosa de serlo.

    • Me encanta, Lemon!!!!.
      HAy bocablos que dan malas sensaciones a la mayoría de la gente, pero en muchas ocasiones eso ocurre por asociaciones simples que hacemos en el subconsciente causadas, seguramente, por historietas varias.
      Al tiempo que yo sabía del cuento de Blanca Nieves, Cenicienta…y algún otro, mi abuela, aquella que no fué querida por su familia biológica extensa, me contaba una historia real de una madrasta que cargaba sus alimentos con generosos chorros de aceite y que al pan que merendaban sus hijastros apenas les enseñaba la aceitera….. U otra historia de una madastra que aportando una hija al matrimonio, decidió que le sobraba la hijastras, ambas de la misma edad y que decidió deshacerse de ella hechandola al horno de leña que encendió una noche. La que fué a parar al horno fue la biologica
      puesto que la hijastra no fiandose de la madrastra se cambió de cama y salvó la vida.
      Con estas historias me crió mi abuela….., terrible, la verdad,

    • Me gusta esta idea, la de que debemos definirnos por nuestra relación con ellos y no con su padre o madre… Nosotras además incorporamos muchas veces el plural para madres, somos “las madres”, y muchas veces los niños nos presentan a desconocidos que no precisan más explicaciones como “mi madre”, seamos la madre o la madrastra.

  9. Transparente dijo:

    Creo que muchas no estarán de acuerdo pero de todos modos comentare lo que pienso, creo que un padrastro o una madrastra no debe buscar nunca estar al nivel de un padre o madre, sobre todo ellos estando vivos y siendo buenos padres, yo llamo a eso alineación parental , ningún padre deberia tener que aguantar a una persona tratar de usurparle, que se separen es una cosa, pero un padre nunca abandona a sus hijos al separarse de su pareja, que se junten con alguien no da derecho a que la nueva persona sienta como pertenencia a los hijos de alguien mas, nadie les impide quererlos, pero de ahí a querer ser su segunda madre o padre es desubicarse mucho, afortunadamente los juzgados actúan en caso de este tipo de alineaciones que solo es un abuso con los padres.

    • Yo creo que debe haber, siempre, espacio para todos. Para los que están y para los que están aunque vivan en otra casa. Que nunca hay que sustituir, sino sumar.

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