familia monoparental y adopción

Otra vez el abandono

Entre las familias adoptivas (también entre los adoptados adultos) es recurrente la discusión sobre el abandono. En este blog la hemos tenido en varias ocasiones. Aquí, aquí y aquí.

Hace unos días, en un foro de familias adoptivas, volvimos sobre este tema. Sobre si se debe o no usar esta palabra; si es estigmatizadora para madres biológicas e hijos adoptivos, o valida sus emociones; si el lenguaje crea la realidad o la refleja; si el abandono es un sentimiento o un hecho; y si cuando una criatura ha sido efectivamente abanadonada (en la calle, para entendernos) sí es lícito usar esta palabra.

Una de las integrantes en el debate compartió este texto, escrito por una madre adoptiva, que podéis leer en el blog de Adoptivanet.

A uno de mi hijos lo dejaron con 24 horas de vida dentro de algo (no sé si una caja o un pañuelo o no sé) en un río que se usa de basurero con un barranco de unos cuantos metros, el rio no tiene agua, solo tiene el nombre de río. Un hombre que iba con un carro y un burro a tirar las basuras lo oyó llorar y la policía lo sacó. Yo cuando le cuento la historia de su vida no la empiezo en yo te fui a buscar sino que la empiezo antes de aparecer yo. Evidentemente no le he contado como le dejaron, de hecho cuando lea los papeles puede ser triste, puede llorar, pero parece un poco la historia de Moisés… si no has estado en ese río pues hasta parece que podían haberse inspirado allí… yo cuando fui pensaba encontrar un sitio bucólico cerca de algo que llevara a la gente allí, un sitio donde fuera fácil encontrarle… como lo que decían en las formaciones “no debéis juzgar a las madres por donde los dejan, los dejan en sitios que aunque no nos lo parezca los pueden encontrar fácil, aunque sea al calle, un mercado”. Pues no, no era un sitio para encontrarle.

Tampoco uso la palabra abandono, uso lo de te dejaron en un sitio, y el pregunta ¿solo? Sí, solo ¿pero yo era un bebé? Sí, un bebé ¿solo? Sí, solo, pero no sabemos qué pasó ¿me podría haber muerto? los bebés necesitan que los cuiden pero por eso te cogieron enseguida… Él si usa la palabra abandonado, no cuando habla conmigo pero cuando de vez en cuando se le va la pinza y le explica a un desconocido su vida dice “mi madre me abandonó”. No es el único niño adoptado de nuestro entorno con una historia así, algunos en panadería, algunos en la puerta del orfanato, otros en otras partes…

He de decir que no pienso demasiado en la madre biológica de mi hijo, no siento resentimiento ni nada, de hecho seguramente ni fuera ella quien lo dejó allí, quizás sí pero puede que no, podría tener algún problema mental en ese momento… Pero el hecho es que el niño estuvo en un centro esperando que le reclamaran 18 meses y no lo reclamó nadie. Claro, podemos pensar que en su país es duro ser madre soltera (no sé si lo era) hay mucha presión social, pocos recursos económicos, etc… y es verdad, pero claro, en esos 18 meses hubo madres que volvieron. En la misma situación hay madres que no renuncian o abandonan a sus hijos, exactamente en las mismas situaciones. Y también en ese tiempo hubo madres que abandonaron a sus hijos y no volvieron más, y resultó que ninguna era el prototipo de madre del que me hablaba todo el mundo, unas eran de clase bastante acomodada aunque eran jóvenes, otras no eran tan jóvenes y estaban casadas… la verdad es que pocas eran madres solteras adolescentes y sin recursos… creo que conocí a una (e iba cada mes a ver al niño hasta que por fin pudo llevárselo). Quizás me cueste más explicarle a mi hijo que su madre decidió abandonarlo y de esta forma concreta que abandonarle en sí, que le puedo contar mil especulaciones, que explicarle por qué otras madres (con algunas tengo contacto) no lo hicieron. Es verdad que quizás no fue ella personalmente pero quien fuera era una persona de su entorno, si se lo confió sabía qué podía hacer con él… quizás se lo quitaron, sí, también, pero entonces podría haberlo reclamado. Las circunstancias pudieron ser las que sea pero fue un abandono, no solo por parte de la madre, también por parte del padre, de los abuelos, de la sociedad.

Sigo sin usar la palabra abandono pero no lo hago para que pueda elaborar su historia y usar él su propias palabras, él usó abandono mucho antes que alguien se hubiera referido a su historia con esa palabra, pero no he dejado de usarla porque crea que no fue un abandono, independientemente de las circunstancias de la madre, de la familia, del país…

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Comentarios en: "Otra vez el abandono" (11)

  1. Como madre adoptiva me duele esa palabra. Leo la historia de este niño y, probablemente, sino fuera madre adoptiva la usaría sin pensarlo, sin que se me hiciera un agujero en el estómago. Cuando rescataron aquí, en España a un niño arrojado a la basura, la palabra que más oí no fue abandonado, fue tirado a la basura. Estaba con mi hija escuchando la noticia. Yo no puedo escuchar algo así como una familia no adoptiva. No se cómo resonará en mi hija estas noticias y las palabras dejar, tirar, abandonar… Solo que Mi hija ya ha elegido que palabra usar. Yo todavía no.

  2. Lo difícil es entender que es posible que tu historia sea terrible e injustificable, que no puedes saberlo… y aceptarlo.
    A mi también me contaban las posibilidades en el curso para el CI. Insistían mucho en darle la vuelta a las historias difíciles para dulcificarlas. De hecho, el mensaje es “ninguna madre abandona un hijo en un lugar peligroso voluntariamente”.
    Entiendo la intención, pero no tengo claro que funcione. Cuando uno dice “quizá en realidad tu madre no tenía otra opción”, el hijo fácilmente se queda con el “quizá”, que le atormentará igual…

    No tengo claro como afrontarlo más allá de decirle que comparto su inquietud, aunque no me afecte tanto como a él.
    Este problema, por cierto, ocurre igual en las situaciones en los que el abandono fue hecho con seguridad (en hospital, etc). El motivo sigue siendo la misma fuente de sufrimiento. Supongo que si el abandono es en situaciones más difíciles, simplemente se añade dolor, pero creo que lo principal es el abandono en si.

    • A mí me parece un error pensar que todas las madres son buenas y actúan pensando en el bien de sus hijos, que sus actos son producto del amor; un error tan grave como pensar que necesariamente ha sido la madre quien ha tomado esa decisión.

      Todos intentamos ponernos en la piel de las madres de nuestros hijos, intentar entender sus circunstancias para relativizarlas… pero no se puede obviar que, ante las mismas circunstancias (juventud, soltería, pobreza…) otras madres toman decisiones distintas. Peor aún en los casos en los que las mismas madres toman decisiones distintas (y se quedan un hijo y entregan otro en adopción).

  3. Como madre adoptiva del siglo XXI muchas veces me siento como alguien a quien le preguntan: ¿promete decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad? Y claro, después de tantos años de ocultación, de revelaciones tardías y de mentiras, parecería que una tiene que decir: sí, lo prometo! Pero ¿y si la verdad conlleva un daño? ¿Pueden los hombros de una criatura aguantar el peso de un abandono? Y aquí sale mi instinto de protección y me dice que no, que todavía no.

    • Me gusta lo de la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad…. que responsabilidad tenemos!! Yo he ido hablándolo todo con mis hijos… incluso lo más duro… creo que es su historia, que les pertenece a ellos. Pero también porque he visto que lo podían gestionar….

  4. Aveces no existe un abandono propiamente dicho, pero esa circunstancia no significa que el sentimiento que se genera sea un sentimiento de abandono.
    Yo juzgué a las madres biológicas de mis hijas, durante muchos años, basándome en los informes que me dieron de sus historias previas. Con el tiempo y averiguaciones posteriores tuve que dejar de juzgar.
    Aveces la insensibilidad, la mentira, la arbitrariedad de una administración crea niños abandonados.
    Como madre de una persona fruto de estas circunstancias; esto me genera impotencia y abatimiento. Ahora no puedo decir que mi hija fué abandonada, tampoco robada, ni se perdió…… Pero ella sintió que su madre dejó de aparecer y por tanto la abandonó.
    La palabra si la usamos en casa, yo prefiero usar todas las palabras, las buenas y las no tan buenas, si alguna de mis hijas quiere prescindir de ella, que lo haga, yo prefiero no vetarla, ni juzgar hasta no saber verdaderamente por qué mis hijas fueron dejadas en diferentes modos y circunstancias.

  5. No veo la referencia sobre el pais del que hablan en adoptiva.net pero sospecho que es el que mas conozco. Es facil juzgar sin conocer las circunstancias, por supuesto que no todas las madres son buenas. Pero hay paises donde son las abuelas las que abandonan a los hijos robandolos a la madre y/o padre. Me faltan datos. Desde luego, no todas las madres que abandonan a sus hijos son santitas, pero seguro que todas tuvieron sentimiento, positivos o no.

    • Seguro. A mí una de las cosas que más me chirrían es la gente que dice “no sé si su madre se acordará de mi hijo”… yo no sé si todas lo recordaran con pena, amor o remordimiento, pero me cuesta pensar que se hayan podido olvidar…

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