familia monoparental y adopción

¿Y los hermanos?

¿Cómo es ser el hermano de un niño adoptado? ¿Cómo es ser el hermano blanco de un niño adoptado transracial? ¿Cómo es ser hermano de un niño que expresa de forma disruptiva sus pérdidas, sus duelos no resueltos? ¿Cómo es formar parte de una familia que llama la atención cuando sales a la calle, cuando tú eres alguien que no llamarías la atención por ti mismo? ¿Cómo es ser el hermano de un niño dañado que te quita buena parte de la atención que tendrías si no estuviera? ¿Cómo se vive siendo hermano de un niño que tiene una historia desconocida, secreta, con otra madre, otros padres, otra familia? ¿Te preguntas cómo habría sido su vida si este niño no hubiera llegado a su vida, de una forma distinta a cómo te lo preguntarías si fuera tu hermano biológico?

¿Cómo se vive siendo hermano de un niño adoptado?

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Comentarios en: "¿Y los hermanos?" (24)

  1. Mis dos hijos mayores (13 y 11 años) lo viven de momento con total naturalidad, aunque también es verdad que su hermana no llama la atención y aunque distinta físicamente a ellos no somos una familia a quien la gente nos mira por la calle. Eso para mi si que podría influir y mucho en su manera de vivirlo. Mi hija, por sus dificultades académicas sobretodo, sí demanda mucha más atención que ellos dos. Pero aunque alguna vez sí se “quejan” de que a ella le dedicamos más tiempo… para ellos eso forma parte de su vida diaria. Además racionalmente lo entienden… También ha habido épocas en que alguno de ellos ha necesitado más apoyo por alguna cosa y lo ha tenido…

    Lo que me sorprende más es como ellos viven el hecho de que su hermana fuera abandonada. No pueden comprenderlo y les duele… a veces parece que casi más que a ella… Y tienen tendencia a intentarla proteger de ese dolor… lo que lleva a veces a no querer hablar de según que cosas delante de ella… Diría que mi hija es más “natural” al hablar de su adopción y de su mamá de antes como ella ha decidido llamarla que mis hijos… a quién realmente les cuesta un montón afrontar la rabia que les produce… y el estupor que alguien fuera capaz de abandonar a su hermana….

    Maria

    • Igual que a los pequeños les dediquemos más atención no cuesta tanto de aceptar, se entiende porque son pequeños, no porque tengan dificultades específicas, ¿podría ser?

      • Seguramente tienes razón.. es mucho más fácil de entender que a un hermano pequeño le dediques más atención. Si el caso es al revés seguro que es más difícil de asumir… aunque si eso ha sido así siempre.. quizás el niño lo vive como algo “normal” y no le da importancia

      • Sí, seguramente. COmo nacer en una familia donde hay un hermano con discapacidad, por ejemplo… no te planteas que las cosas pudieran ser de otra manera.

        Otra cosa son las familias ensambladas, en las que unos llegan a otros cuando todos tienen edad de razonar.

  2. Mi hija pequeña (no adoptada) desde los 5 años cuenta que ella viene de una familia de lobos, que vivía en el monte con ellos y con sus tres hermanitos lobos. Que ella es distinta porque a su mamá loba le inyectaron una medicina de humanos mientras estaba embarazada. Que vivió muy feliz en el bosque hasta los 3 años y luego la “recogimos” nosotros. A todo el mundo le encanta la historia, pero cada vez que la escucho no paro de hacerme a mí misma todas las preguntas que tú haces arriba.

    • Es una historia muy bonita, efectivamente, pero lo interesante es ver a qué responde…

      • Yo creo que es consecuencia de que siempre hemos hablado de la familia de mi hija mayor. Y la imaginación desbordante de mi hija pequeña ha creado una familia previa para ella también. Claro, esta historia sin importancia hace que “las preguntas” resuenen en mi mente.

  3. Me encantará poder leer respuestas de esxs hermanxs.
    Nuestro hijo no sé cómo vive tener una hermana adoptada, por fuera parece que bien, pero por dentro no sé….
    Arancha, si que es curiosa la historia que cuenta tu hija. La reacción de quien la escucha también resultara de lo más variopinta.

    • La reacción es flipante!!! Algunos papás del cole me contaron que los compañeros de mi hija aseguraban en casa que Jimena era media loba, alucinados!!! Supongo que en su cabeza tiene un buen batiburrillo, pero también mucha imaginación desbordante y un gran poder de convicción. 😉

  4. La foto que antecede el texto podria ser la de mis hijos, con un poquito más de diferencia de edad, mi hijo mayor bio es rubio y mi hijo pequeño proviene de una adopción transracial del continente africano. Curiosamente algo que nos pasa es que la gente da por supuesto que nuestro hijo mayor también es adoptado, y me preguntan por las adopciones en Rusia comparándolas con las del continente africano, etc. A mi hijo no le molesta en absoluto, se troncha, dice, mira mamá otro que se piensa que soy adoptado…El mayor toma el hecho de que tengamos mayor dedicación al pequeño, por ese hecho, no porque sea adoptado, lo acepta bien y lo protege mucho. Entiendo en esos momentos las travas que ponen para que se adopte un hijo mayor que el que ya tienes en casa, seria difícil para el asumir que un niño mayor que él acapara nuestra dedicación.

  5. Siempre he creído que los hermanos somos los grandes olvidados en las familias que tienen escrita la palabra adopción en su historia. Cuando leí tu post me emocioné, porque al fin alguien tenía en cuenta o se cuestionaba nuestro papel en esta cuestión. Nosotros, los hermanos. Nuestras emociones y nuestros duelos están siempre a medio camino entre la de nuestros padres y la de nuestro hermano adoptado.
    Soy la hermana mayor de dos hermanos. Uno biológico y otro adoptado. Sé que uno de los motivos que lanzaron a mis padres a la adopción fue mi anhelo permanente de un hermano pequeño, aunque nunca lo han dicho abiertamente. Ellos, en un arranque de sinceridad, alguna vez han confesado que querían adoptar porque creían ser muy buenos padres. Según dicen, la adopción vino a demostrarles que no lo eran tanto.
    Ser el hermano de alguien adoptado es algo que cambia tu vida por completo. Cambia en el momento en el que tu familia es el blanco de todas las miradas, preguntas y comentarios. Y a ti nadie te ha dicho que eso pasaría. Cambia en el momento en el que los curiosos te preguntan a ti, en lugar de a tus padres, esas cosas que dan morbo a los que ven la adopción desde fuera. Y tú no tienes herramientas para gestionarlo. Cambia en el momento en el que, en tu adolescencia, te obsesionas con leer acerca de la herida primaria o el abandono solo por dar con las respuestas a ese aura de dolor que ha puesto tu familia del revés.
    Esa, formarme en adopción, fue mi respuesta a la búsqueda de respuestas ante la expresión disruptiva de las pérdidas de mi hermano. Aprendí a hablar con él de sus duelos no resueltos porque era algo que mis padres no sabían o podían gestionar. Porque mi hermano sabía que para mis padres era demasiado doloroso hablar de otra madre, del tiempo de la institucionalización o del vacío que ha dejado el abandono “que es como un agujero en el pecho que nada puede llenar”. Porque mis padres creyeron que la mochila, que cualquier niño abandonado trae a sus espaldas, algún día podría guardarse en el trastero.
    Ser el hermano de alguien dañado en cierto modo me ha robado mi adolescencia. O, quizás, la ha hecho enfocar de otra manera. No me he podido permitir ciertas conductas propias de la edad porque la construcción de mi identidad pasaba a un segundo plano cuando la de mi hermano estaba en un interrogante continuo. La atención de mis padres ha sido enfocada siempre hacia él y hacia mi otro hermano y yo he aceptado la realidad que me ha tocado, porque he sido consciente siempre de esa situación. Sé que mis problemas no han sido una prioridad para mis padres y eso a veces me ha causado cierto dolor y, en otras ocasiones, una gran independencia.
    Ser el hermano de alguien abandonado y posteriormente adoptado que quiere saber sobre sus orígenes de una forma ansiosa y a veces desesperada me ha hecho tomar distancia sobre su historia. Porque como bien dicen los comentarios, el dolor de que la persona que más quieres haya podido sufrir tanto en su primera infancia es algo que no he podido soportar nunca. Y me gustaría poder hacer de su dolor algo mío para arrancarle todos los miedos y las inseguridades. Para arrancarle el vacío que su familia adoptiva jamás llenará.
    No me puedo imaginar cómo hubiese sido mi vida sin él, tampoco quiero. Aunque imagino que sería más fácil, menos reflexiva. No me quitaría el sueño pensar si sabrá escoger pareja, profesión o amigos, por ejemplo. No tendría que asistir a las reuniones con sus tutores para explicar qué consecuencias tiene la adopción en la adolescencia. Mi matrimonio sería diferente porque mi marido, quizás, se plantearía la adopción para nuestra (nueva) familia. Porque ya no diría eso de que es muy doloroso ver sufrir de forma permanente a alguien a quien quieres.
    Siento haberme alargado así. Pero es que no sé explicar de otro modo cómo se vive siendo hermano de un niño adoptado.

  6. Buf, qué fuerte!
    Pues sí, yo creo que cuando existen ya hijos previos a la adopción, y sobre todo cuando esos hijos son biológicos, se debería “trabajar” con ellos de forma previa a la llegada del nuevo hermano y también seguir trabajando despues.
    Damos por hecho muchas veces que los críos “son como esponjas” para todo, que se adaptan a todo, que no sufren, que tienen una capacidad de adaptación y de entendimiento infinita…y a veces nos olvidamos de ellos.

    En nuestro caso, nuestros 2 hijos son adoptados y creo que ese hechos les hace entenderse a un nivel al que ni su padre ni yo llegamos.
    Me alegro mucho de que se tengan en todos los sentidos, pero desde el punto de vista del hecho de la adopción y de lo que pueden llegar a sentir y “padecer”, me alegra mucho que se tengan el uno al otro, pese a que cada historia es única.

    • En este caso, parece claro que el trabajo lo ha hecho la propia hermana, incluso se puede deducir que más allá que los padres.

    • Me cuesta responder a tu comentario porque yo no soy madre y no me puedo poner en el lugar de mis padres. Yo creo que ellos nos prepararon al nivel que se habían preparado ellos: nos hablaron de que podía tener problemas físicos, de que podía no ser del sexo que esperábamos… Y poco más. Habíamos sido testigos de adopciones aparentemente fáciles y no esperaban más dificultades que con nosotros.

      Cuando llegó mi segundo hermano yo estaba a las puertas de la adolescencia. Y a toda la familia nos costó encontrar nuestro lugar, nuestros nuevos roles. El mediano se sintió destronado y mis padres completamente desbordados ante un niño que necesitaba probar su amor constantemente. Y yo, que no estaba destronada ni me sentía probada fui (y soy) el puente entre mi hermano y el resto de la familia.

      A pesar de lo que mis palabras puedan parecer, tener un hermano es tener un compañero para toda la vida.

      • Yo creo que esto nos ha pasado a más de uno, sentirnos desbordados por las necesidades, los “vacíos” de alguno de nuestros hijos… Me gusta la idea de que una hermana mayor (con la diferencia de edad suficiente para hacer un papel a medio camino entre el fraternal y el parental) puede convertirse en un puente entre él y el resto de la familia.

  7. Hace ya años te pasé en comentarios de otra entrada el link a un estudio de un especialista en multiculturalidad que me encantó (adoptado transracial y adoptante a su vez) sobre los hermanos blancos de niños adoptados transracialmente.
    Ayer por casualidad volví a encontrarme con él (había olvidado su nombre) y lo leí de nuevo. Me encanta su perspectiva. es John Raible, el link de las conclusiones del estudio (en breve) es este https://johnraible.wordpress.com/a-conversation-10-years-later-the-movie/conclusion-to-my-dissertation/
    Y aquí se puede leer completo: https://johnraible.files.wordpress.com/2008/06/real-brothers.pdf
    Besos!

    P.D. He decidido que los grupos de facebook me gusta mucho menos que los blogs. Aunque aparentemente tengan más alcance la inmediatez hace que las cosas se traten de forma mucho más superficial y no se ahonde o reflexione adecuadamente en cada tema. Mola más este formato, gracias por mantenerlo 😉

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