familia monoparental y adopción

Hemos estado debatiendo estos días la propuesta de Anna Gabriel de criar a los hijos en colectivo... y dándole vueltas han salido varios ejemplos.

  1. Lo primero que me vino a la cabeza fue una entrevista que leí hace muchos años a la cantante de los Jefferson Airplane, Grace Slick. Era una entrevista que le había hecho la revista Rolling Stone cuando ella estaba embarazada de su primera criatura, allá por los años 60, y le preguntaban cómo iba a criar a un niño en una comuna, si no sería un lío para él tener otros referentes aparte de la madre y el padre… ella contaba que los niños crecían muy bien en las comunas, que tener más referentes y más cuidadores era algo que enriquecía y que compartir los cuidados liberaba a los adultos…
  2. Después recordé ese grupo de gente, amigos de mi madre, con quien conviví un verano en Londres, allá por los años 80. Como los precios de las casas eran muy altos, habían comprado un caserón victoriano entre 4 personas: una pareja integrada por un hombre y una mujer, y otras dos mujeres, que no tenían pareja en ese momento (o no la tenían en la casa). La pareja tenía una niña de unos 3 años y una de las mujeres era madre soltera de un bebé. Tenían espacios individuales (habitaciones grandes para cada persona o unidad familiar) y espacios comunes (un salón, una cocina enorme, un jardín) y aunque cada familia era responsable de su criatura, el cuidado, como los trabajos domésticos, eran muy colectivos.
  3. L. llegó a España con su hijo R. cuando este era un niño de 2 o 3 años. Durante bastante tiempo vivieron en casas okupadas… finalmente, alquiló un piso, que le he visto compartir con parejas, amigos, parientes… y los otros 2 hijos que han nacido después. No es una organización permanente pero tiene bastante de tribu.
  4. C. es madre soltera de un adolescente. Desde siempre ha compartido piso con su madre y sus dos hermanos. Así que el niño tiene 4 adultos de referencia.
  5. Me pasa R. este recorte de prensa. La historia de Salvador Alsius, que con 5 compañeros de estudios decidieron organizar una comuna en 1975… y ahí siguen, 40 años y 6 hijos y varios nietos después. No os perdáis la entrevista, que es interesantísima:

¿Desde cuándo vives en comunidad? Todo comenzó en 1975, hace ya 40 años. Un grupo de compañeros de curso de la UAB, la mayor parte de Sociología, hicimos una especie de seminario sobre las comunas, tema de moda en ese momento por los ‘kibutz’ israelís y, sobre todo, por las míticas comunas de Berlín. Estudiamos el tema a fondo, hicimos charlas con Josep Maria Carandell, que había publicado un libro sobre el tema … Y seis de nosotros, tres parejas, decidimos más adelante probarlo.

La prueba resultó… Lo que era sólo eso, una prueba, todavía dura. Empezamos siendo seis personas. Cada pareja tuvo dos hijos. Para ser exactos, en total cinco hijas y sólo un chico, que además era el más pequeño. Por eso nos acostumbramos a hablar genéricamente de las “niñas”. La gente nos decía: ‘Esto acabará cuando tengáis todos trabajo, o ‘se acabará cuando tengáis hijos’. Pero fuimos superando esos supuestos obstáculos. Una de las razones para explicar la durabilidad: nunca hemos querido forzar la situación más allá de lo que podíamos asumir culturalmente. Es decir, no poníamos el modelo teórico ideal (o radical) por delante de lo que nos llevaba el día a día, con nuestras formas de ser y de hacer.

¿Es ese el secreto de la perdurabilidad? Las comunas de Berlín y muchas otras se fueron a pique porque hacían eso: “Declaramos abolida la propiedad privada” o “a partir de mañana, cambio de pareja”. Nosotros hemos llegado muy lejos en el terreno económico, pero lo hicimos sin forzar la máquina. Los primeros tiempos asistíamos a las reuniones de una llamada Coordinadora de Comunas de Catalunya. Nos miraban un poco como burlándose. Nos llamaban la comuna de las tres parejas. Digamos que veníamos a ser como la extrema derecha del movimiento… Pero, mira, aquí estamos, y en cambio de todo aquello no quedó ni rastro.

¿Es una comunidad o una comuna? Nosotros hemos hablado indistintamente de comuna, de comunidad, de grupo… Es que no sabemos exactamente qué somos. Tampoco hemos querido proponernos como modelo de nada. Curiosamente, en los últimos tiempos yo a veces hablo de tribu para referirme al grupo ampliado, con las parejas de las chicas, con sus hijos. Si contamos toda la pirámide, ahora estamos hablando de 26 personas. Pero ya sólo vivimos en la casa madre los seis fundadores. Como es lógico, la descendencia ha ido haciendo su vida.

¿Cómo organizáis las compras, los gastos, la limpieza, las comidas? Hemos tenido fórmulas muy diversas a lo largo de los años. Pero el trabajo doméstico diario (hacer la cena , planchar, doblar la ropa) ha ido por turnos, con equipos de una, dos o tres personas, según las circunstancias. Y luego, para los trabajos más continuados, los tenemos distribuidos según las habilidades personales. Hay para todos los gustos.

¿Quién ha decidido el cuidado y la educación de los niños?Obviamente, el cuidado y la educación de las chicas siempre fue compartida. Muy hablada, muy discutida, muy consensuada. Eso sí, en la línea de lo que decía antes sobre “no forzar ” más allá de lo que emocionalmente nos salía, Nadie reprimió nunca un “cariñito” especial hacia una de las hijas propias.

¿Qué problemas tiene este modelo de convivencia y qué ventajas? Problemas hay como en cualquier grupo humano. Y las crisis correspondientes, por supuesto. La manera de superar los problemas (puede parecer un tópico) no es otra que la tolerancia. Se trata de pensar que las ventajas superan ampliamente a los inconvenientes. Las ventajas son en primer lugar de carácter afectivo. Pero también hay de orden material. Es una buena vía para racionalizar el consumo, las decisiones económicas.

¿Se trata de una unión de familias o es algo diferente?Obviamente, es algo diferente. Difícil de definir. Hay que estar en casa un día de celebración de cumpleaños, por ejemplo, para poder entenderlo un poco.

¿Hay más grupos como vuestro en Catalunya? Antes habíamos conocido algunos. Por ejemplo Els Comediants habían vivido de una forma comunal. Creo que ahora ya no lo tienen montado de la misma manera. La verdad es que hoy por hoy no conocemos ningún grupo en Catalunya ni en el mundo que sea tan antiguo como el nuestro.

¿Por qué crees que no hay más comunas como esta? La verdad es que no es fácil nadar contracorriente en una sociedad que está montada primando siempre todos los aspectos de la familia nuclear: la arquitectura, el tamaño de las lavadoras, los comentarios de la gente… nada ayuda. La misma gente joven de casa se lo ha montado de forma mucho más convencional, en pareja. Aunque cuando se lo preguntan, se muestran encantados de la forma de vida que han tenido en su infancia y adolescencia. Mira, un WhatsApp que ha escrito una de las chicas sobre el interés repentino de los medios por lo que hemos hecho en casa: “Yo no sé si somos una tribu o no… Lo que sí sé es que estoy encantada de cómo nos han educado! Y me encanta tener tantos padres en quien confiar y tener tantos pipiolos para compartir penas y alegrías!!! Grupo forever”. Claro, lees esto y piensas: ha valido la pena.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: