familia monoparental y adopción

P., adoptada adulta y autora del magnífico Blog Completando mi historia, ha recibido un comentario a una de sus entradas que le ha dejado sin palabras. Es el que sigue:

“Descripcion de la situacion:

Madre soltera con un niño con discapacidad de 10 años decide adoptar (porque siempre fue ese su deseo desde niña) a un niño de 7 años.

Desde el día que se concretó su adopción cambió su “buen accionar” en su verdadero yo: desobediente, indisciplinado, desafiante, terco, bulling, mentiroso patológico, gritón que se escucha una manzana a la redonda, robo, en el colegio no lo soporta nadie ni la maestra ni los compañeros, NO hay un solo día de paz desde su llegada, es un pésimo ejemplo para el niño diagnosticado con autismo severo, su comportamiento ha afectado la salud física y emocional de la madre adoptiva. El niño adoptado exige full atención no importándole nada de las necesidades del niño con discapacidad. Reconoce que no tiene ningún tipo de sentimiento, no siente remordimientos, no le importa si lastima a otros porque no siente nada, no sabe querer, lo único que no quiere es quedarse pobre, solo sabe que hace cosas malas porque las hace, no le gusta pedir perdón ni agradecer por nada. Cree que todos tienen la obligación de darle las cosas como quiere y cuando quiere, no le importa si su madre adoptiva solo que le de lo que tiene obligación de darle porque es ahora su madre.

Dicen que la adopción es irrevocable, pero qué pasa cuando la familia adoptiva es la víctima de todo el comportamiento negativo de un niño de 7 años que se comporta con la manipulación y el cinismo de un hombre mayor? y le dice a la cara que él es dos niños, uno el que habla bonito para engañar a la gente y hacer creer que es bueno, y el otro su verdadero yo que solo quiere hacer lo malo y que su intención es no ser pobre y engañar a la gente para que crean que es bueno y que dice la verdad cuando en realidad todo es mentira…

Qué se puede hacer en un caso así? Legalmente? Ya no es vida, y es absolutamente injusto para la madre y el niño con discapacidad…”

Voy a intentar contarlo de otra forma:

“Descripción de la situación:

Niño de 7 años, con vivencias durísimas (abandono, institucionalización, dificultades de vínculo, etc), es adoptado por una madre monoparental que ya tiene un hijo de 10 años con una discapacidad importante y que llega al segundo desde el deseo egoísta de adoptar “algo que deseó desde niña”, confundiendo su deseo con un derecho.

El niño llega a la familia muerto de miedo, miedo a lo desconocido, a las nuevas normas, al reabandono, y reacciona de forma disruptiva, tanto en casa como en el colegio. No recibe ninguna ayuda efectiva en ninguno de los dos lugares, sino que se le etiqueta como pequeño delincuente.

Su adoptante, desbordada por la discapacidad de su hijo mayor y por el comportamiento disruptivo del pequeño, se ve incapaz de afrontar las necesidades de ninguno de ellos. No le al recién llegado el cobijo, apoyo, incondicionalidad, atención, cariño… que necesita para irse sintiendo seguro y crear un vínculo. No es consciente de que ella, adulta, lidia con un niño pequeño que no ha podido aprender las herramientas para gestionar sus emociones y que reacciona como mejor sabe, con las estrategias que le han permitido sobrevivir durante 7 durísimos años: desconfianza, criterio propio, buscarse la vida, ser autónomo…

Dicen que la adopción es irrevocable, pero ¿qué pasa cuando un niño llega a una familia que no sabe reconocer ni dar respuesta a sus necesidades y que malinterpretan su comportamiento de supervivencia con las mañas y manipulaciones que tendría un adulto?

¿Qué se puede hacer en un caso así? ¿Legalmente? Ya no es vida, y es absolutamente injusto para los dos hijos que su madre sea incapaz de responder a sus necesidades”.

¿Qué tal así? ¿A que suena distinto? Cuando he leído el texto me ha sorprendido y escandalizado el tono, las palabras elegidas y la mirada sobre un niño que, no lo olvidemos, solo tiene 7 años. No, no hay niños malos… hay niños a los que miramos como malos, y que, si no cambiamos la mirada, se acaban convirtiendo en lo que esperamos de ellos.

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Comentarios en: "¿Qué se puede hacer con este niño?" (15)

  1. laly jaime dijo:

    Excelente segunda mirada… Me llega justo en un momento en el cual, necesito leer mucho para elaborar un tema a desarrollar en un encuentro de adopción, aca en mi país… Muchas gracias!!!

  2. Supongo, y estoy segura que tu sabes de esto mucho más que yo, que desde fuera es más fácil verlo todo con más claridad. Ayer, al leer el texto original, tuve la misma sensación que tú…que injusta esa mirada a una situación que me parece dramática desde el comienzo para todas las partes…Y me pregunto donde están los profesionales que hicieron posible esa adopción?. ¿Donde están los profesionales que deberían trabajar con todas las partes para hacer viable esa convivencia?. ¿Es recuperable esa convivencia desde una percepción, tan tajante en lo negativo, de lo que el otro es..? No veo más que víctimas por todos lados, unos de las acciones de otros y otras, de sus propios deseos que nadie se animó a reconducir a tiempo. También hay padres a los que miramos como malos y terminan sintiendose incomprendidos y no hacen más que decir lo mismo, más alto, pensando en que alguien les oirá mejor. ¿Qué pensaria ella si pudiera re-leerse y re-pensarse?…¿Como sería el niño desde otra mirada?…solo tengo preguntas, ojalá fueran faciles las respuestas…

    • No, no sé más que tú… he leído lo mismo. Solo quise ver qué pasaba al cambiar el foco de la madre al niño. Y estoy totalmente de acuerdo contigo: sin apoyo, la situación no es viable. Apoyo profesional, y apoyo de una red de personas cercanas que ayuden y acompañen sin juzgar…

  3. laly jaime dijo:

    Palabras de la psicóloga del grupo de mi ciudad: Si el problema es conductual, es importante tener en cuenta que la contención (física del abrazo, psicológica, de la escucha) es una gran herramienta pero también lo son los límites… Los malos comportamientos son también un llamado de atención. Gritan, lloran, rompen, para que los mires los escuches, lo veas y los registres como SER, entonces al poner límites le muestras que te importan, que los querés, (límites como por ej. Penitencia, y cuando esté tranquilo, le explicas y le contienes) luego, y de a poco, hay que enseñarle que la atención se llama con acciones buenas, no malas, y así cambiar patrones de comportamientos los malos por los buenos.

    • Yo soy solo una madre pero creo que un factor fundamental (también para poder poner límites y que sean escuchados) es el vínculo. Si no hay vínculo, ¿qué interés tiene el niño en hacer lo que se le pide?

  4. Pues yo voy más allá, el previo. por supuesto estoy mas cerca de tu forma de “describir” la situación que el comentario inicial en el blog.
    para llegar a la adopción es necesario unos pasos que algunos por aquí todos sabemos; y cada vez se repite mas el :¿QUE HA FALLADO EN LA VALORACIÓN?
    Es lícito por supuesto querer ser madre mediante un proceso de adopción , pero debemos ser conscientes en las circunstancias en las que decidimos dar el paso.
    y por supuesto la administración, los técnicos; no se si es falta de medios económicos , personales , de motivación pero lo que “tratan” son niños , personas futuros adultos a los que se les rompemos más si cabe la vida.

  5. Veo reflejada la situación que vivimos hace 16 años mi marido y yo cuando mis hijos llegaron a casa. En aquellos días no existía formación preadoptiva, solamente te contaban aquello de “la mochila” pero que todo se curaba con cariño y comprensión. La dificultad estaba en como dabas cariño a alguien que te tiraba a la cara, a veces literalmente, todo lo que querías darle.

    Después, mucho después, cuando hemos participado en talleres de formación, nos hemos juntado con otras familias y hemos descubierto experiencias muy duras y comunes; nos han dicho que los métodos educativos que empleábamos no eran los adecuados. ¡¡Pero eran los que teníamos!! Aprendimos que, aplicados a nuestros hijos maltratados, heridos, escarmentados, … , aquellos que nuestros padres nos enseñaron no servían para nada o, peor todavía, eran contraproducentes. La enorme culpabilidad que nos provocó el no haber sabido hacerlo mejor sigue ahí latente.

    Los hijos fueron saliendo adelante pero gran parte de nuestro ser quedó en el camino. También aprendimos que el daño que sufrieron no se cura solo con cariño, y a veces las heridas no llegan a cicatrizar y se convierten en adultos con deficiencias mentales: no saben querer, son disociativos, los comportamientos disruptivos se modulan pero no desaparecen, … Pero son para siempre nuestros hijos.

    Madre, tu punto de vista es el correcto pero el día a día a veces es muy complicado. Ninguna formación te prepara suficientemente para lo que te puedes encontrar pero es IMPRESCINDIBLE.

    Gracias por tu página. Siempre es un placer leerte.

  6. Se me ocurren otras formas de contarlo diferentes a la tuya. La información que tenemos ahora y las posibilidad de acudir a expertos no se han estado ahí desde siempre. Y cada familia ha salido como ha podido de situaciones extremas. O están saliendo de ellas. Y estas familias (en ocasiones también muy solas y muy heridas ) merecen todo mi respeto y admiración. Totalmente de acuerdo con MC

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