familia monoparental y adopción

Querido adoptado

Hace poco he descubierto este blog de una adoptada adulta, acaba de arrancar, pero promete maneras. Comparto una de sus entradas, que explica de una manera diáfana sus sentires respecto a la adopción. Esas cosas que nuestros hijos raramente nos cuentan. Que quizás ni siquiera les resulta fácil contarse a ellos mismos.

La imagen puede contener: 1 persona, sentado

Te pido perdón por haberte hecho sufrir

Te pido perdón por no tener un abrazo para ti en el momento preciso

Te pido perdón por ese beso que no dejé que te diesen para secar tus lágrimas

Te pido perdón por hacerte creer tantas veces que la vida no merece la pena

Te pido perdón por hacerte pensar que eras un bicho raro

Te pido perdón por hacerte fuerte por obligación cuando tenías que estar quitando las costras de las heridas que se hacen todos los niños al caer al suelo mientras juegan.

Te pido perdón por todas esas veces que sentías vergüenza al decir que yo formaba parte de tu vida.

Te pido perdón por tantas personas que no me conocen y se creen con el derecho de opinar sobre mí cuando solo tú me conoces

Te pido perdón por todas las veces que quienes no me conocen te dijeron que debías de estar agradecido

Te pido perdón por hacerte creer que tienes dos vidas, la que vives y la que deberías vivir pero no puedes.

Te pido perdón por hacerte sentir vacío por dentro

Te pido perdón por no dejar que llores de emoción pero sientas miedo por casi todo.

Te pido perdón por convertir tu almohada en un mar de lágrimas saladas con tanta frecuencia

Te pido perdón por el dolor que sientes cuando llamas “papá” y “mamá” a quienes no lo son

Te pido perdón por hacerte sentir envidia de tus compañeros de clase cuando hablaban de sus familias

Te pido perdón por pedirte que no hablases de mí pues, aunque existo, solo tú me ves y me sientes. No quería que te llamasen loco.

FDO.: La Adopción

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Comentarios en: "Querido adoptado" (16)

  1. Me gusta mucho tu página, madre de marte, pero no puedo evitar sentir que lo enfocas desde una perspectiva negativa (quizás es solo mi percepción). ¿No hay adoptados felices? ¿La adopción siempre es tan traumática? ¿Son tantas las dificultades? Me gustaría conocer tu opinión y la de otras lectoras!
    Gracias por hacernos reflexionar sobre estos temas…

  2. Bufff.
    A mí también me deprime mucho el enfoque que le das a la adopción.
    Yo no lo veo así.
    O al menos, no sólo así.
    ¿Perdón por el dolor que sientes cuando llamas “papá” y “mamá” a quienes no lo son?
    Qué somos entonces los papás y mamás que adoptamos?

    • Hola, le invito a leer esta nueva publicación que he hecho en blog, el blog originario de la entrada compartida por Madre de marte, a quien le agradezco su difusión. En esta nueva publicación explico a qué me refiero con esa expresión https://unaadoptadamas.wordpress.com/2017/04/28/solo-es-un-nombre/

      FDO.: Una adoptada más 🙂

    • Guillermo Viguerie dijo:

      Tal cual…lo mismo pense yo…que onda? me parece demasiado….

    • Yo sé muy bien que jamás reemplazarél a la madre biológica de mi hija. Yo la consideró plenamente MI hija. En cambio ella sabe, siente, oculta, recuerda, reprime que tiene UNA madre y NO soy yo. Nos amamos, no hay duda, y somos felices. Pero cada vez que su memoria y su corazón recuerdan a su madre por alguna situación en la calle, una película (que por cierto hay infinidad de escenas sobre adopción) un ‘algo’…. su mirada se entristece y yo siento su dolor. Desde que llegó a casa, a los seis años, le dejo claro que puede hablar o preguntar sobre su madre cuando quiera/necesite y que seguramente yo no tendré respuestas pero estaré con ella para acompañarla.
      Y al principio hablaba mucho de ella, de las razones por las cuales tuvo que dejarla, cada vez era una razón diferente, a mí se me partía el alma no poder confirmarle ninguna de sus versiones… Y sentía su dolor y su necesidad de que a su madre no debían juzgarla.

      Un día, a sus siete años, la vi muy triste y le pregunté qué ocurría, fui directo al tema porque ya conocía esa mirada, le repetí que podía hablar de lo que necesitaba y entonces se rompió a llorar como media hora sin parar, yo lloraba con ella por la impotencia de no poder darle la única respuesta que ella necesita y necesitará siempre: ¿por qué me dejó? La misma pregunta que yo me hacía desde que mis padres se divorciaron. Si a mí me dolía la ausencia de mi madre (y siempre la tuve cerca Hasta hoy) no puedo ni imaginar el dolor de mi hija que no ha vuelto a ver a su madre y lo más probable (sí… mantenemos la esperanza) es que jamás lo hará.
      Hay heridas y traumas que jamás pasarán, mi deber ahora con mi hija es acompañarla en este camino tan difícil en el que yo no fui acompañada.
      He oído de muchos adultos aconsejarme que ya no le hable de su madre, que ya no le recuerde a su sufrimiento en el hogar de niños. He oído también a muchos adultos decirle a mi hija que tiene mucha suerte conmigo, ella jamás ha puesto cara da felicidad con esas palabras, y ni siquiera asiente, se queda quieta. Yo me encargo de decirle que perder a su madre jamás es mucha suerte y que la suerte la tuve yo al encontrarla…
      He oído también a jóvenes y adultos decir que sus padres adoptivos son sus verdaderos padres (y no lo dudo) y que los biológicos no importan (y me queda la duda) a lo mejor es así. Pero viendo crecer a mi hija me doy cuenta que no es tan así, e imagino que no lo es tampoco para muchos otros adoptados.
      Yo elegí darle a mi hija la libertad de hablar de su madre cuando quiera/necesite y lo mismo del hogar de niños. A veces sale en una conversación divertida, a veces así de la nada, otras veces llorando, otras soñando con su regreso y yo poniéndola pies en tierra y diciéndole que tiene derecho a esperar pero que lo más probable es que jamás ocurra. Incluso le dije que una de las razones es que podría no estar viva, y eso sí que no lo acepta (camino largo por recorrer). Es duro para ambas no saber lo que ocurrió. Pero es mil veces más duro para ella.

      Mi amor de madre es infinito. Daría la vida por ella. Y por eso sé bien cuál es mi lugar en su corazón. Ella los es todo para mí. Y somos muy felices y disfrutamos de la vida, y sufrimos y aprendemos y pedimos ayuda y ….Soy todo para ella, o más bien dicho, casi todo.

      Gracias por este Blog. Y gracias a “una adoptada más” . Me ayuda montón. aunque siempre le he dicho a mi hija que su madre siempre será su madre. Me doy cuenta de lo horrible que sentía cuando mi padre tuvo otra pareja y algunos adultos sugerían que también sería mi madre. Nunca! Jamás! Yo tengo mi madre! Gritaba en mis adentros. Hoy mismo le pediré perdón por haberla enseñado a llamarme mamá sin haberla consultado y que queda libre de llamarme como ella sienta.

      • Yo tengo la impresión de que, cuando los niños sienten que hay espacio para hablar de sus familias biológicas, sus orígenes… lo hablan. Es así en todos los casos que conozco (también en los de reproducción asistida). Y no, no es fácil. Pero callarse todavía es más difícil… Un abrazo enorme para ti y para tu hija.

  3. A mi también me encantan las reflexiones que propones pero también es cierto que yo veo la adopción desde una perspectiva más amplia. Comparto que la adopción implica un trauma. Comparto que debemos ser plenamente conscientes de ese trauma y de cómo determina el hecho adoptivo la historia, identidad, carácter, forma de relacionarse de nuestros hijos. Pero a su vez, creo que las reflexiones de adoptados que presentas en tu blog suelen ser desde una sola perspectiva. A mi también me sorprende la frase del blog que referencias. “perdón por el dolor que sientes cuando llamas papa y mama a quienes no lo son. Entiendo que nuestros hijos pueden sentir dolor por no conocer, no convivir con sus padres biológicos.. pero la frase planteada como se plantea implica una vivencia de los padres adoptivos como no padres.. y eso a mi me sorprende pues no creo que sea una vivencia generalizada entre los hijos adoptivos o al menos de forma permanente. Lo que no significa que no pueda haber momentos de dolor en los que esa cuestión surja… pero creo que al menos mi hija no siente ese tipo de dolor porqué para ella somos sus padres… como también lo son aquellos a los que no conoció…. Me interpela la frase porqué cuestiona la capacidad de construir un apego real en las relaciones adoptivas (que es lo que a veces traslucen algunas aportaciones externas que presentas en tu blog). No niego que la construcción del apego pueda ser compleja en muchas ocasiones, pero no creo, o al menos mi experiencia con mi hija y otros niños adoptados así me lo hace ver, que el apego no se acabe consolidando. Creo que no es sano tampoco para nuestros hijos focalizarnos en una visión excesivamente determinista ni negativa del proceso adoptivo que no debemos olvidar se plantea como una solución a un problema original…. Quizás en algunos casos no sea la mejor solución posible, pero en muchas ocasiones lo es, aunque evidentemente como toda solución plantea nuevos problemas y retos.

  4. Yo veo tu blog con muy buenos ojos porqué presenta muchas caras de la adopción (no solamente las negativas). Creo que un blog asi es necesario porqué mi impresión es que hay muchas personas que solo ven el lado positivo de la adopción. Por no querer ver, no quieren ni ver lo mal que lo ha podido pasar un/a niño/a antes de ser adoptado. Para ellos han tenido mucha suerte de poder ser adoptados y no piensan, por ejemplo, que su vida anterior, por “amable” que haya sido, no se la desearíamos a ninguno de nuestros hijos biológicos. Mi hija llegó con 4 años y me encontré con una sola persona que supo empatizar con ella. Era una mujer que tenía una hija biológica de la edad de mi hija y un día me comentó, casi entre lágrimas, que le dolía en el alma pensar que su hija hubiese podido pasar por lo que había pasado mi hija. No tenía ningún detalle de su historia; sólo pensaba en que se había quedado completamente sola y había tenido que viajar al otro lado del mundo con una persona extraña que se había convertido en su madre.

    Esta claro que muchas adopciones solucionan muchos de los problemas que esos niños hubiesen tenido que afrontar, y se califican como exitosas. De todas maneras eso, que yo celebro, no debería ser excusa para negar posibles escollos. Además sé que todos, adoptados o no, debemos enfrentarnos a nuestros fantasmas, pero eso no debería ayudarnos a negar sentimientos que puedan tener nuestros hijo/as adoptados.

    • Cuando B. llegó (era más pequeño que tu hija), mucha gente me decía “es pequeñito” (queriendo decir que lo que había vivido antes no tenía peso). Con una sola excepción: la de las personas que tenían, en ese momento, hijos de su misma edad. En sus rostros veía siempre el sufrimiento de imaginar todo lo que habrían vivido sus hijos de no haber estado con ellos… un mundo.

      • Me alegra que encontrases padres asi. Algunas de mis impresiones fueron muy distintas. Incluso me encontre con un padre, que estaria un poco agoviado por la época de crianza, que al ver algunos cambios de mi hija, me vino a decir eso de fijate en unos meses lo tienes solucionado… Y una madre me mostro su pena por haber-me perdido YO la etapa de bebe de mi hija.

    • Totalmente de acuerdo

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