familia monoparental y adopción

Archivo para la Categoría "Adopción Transracial"

El problema con el que vivimos

He utilizado muchas veces en este blog esta ilustración llamada “The problem we live with”, el problema con el que vivimos. El problema es el racismo, y el dibujo lo hizo Norman Rockwell en 1964 para ilustrar la llegada de la primera niña negra a una escuela racialmente mixta en Estados Unidos. Protegida por policías y agredida verbal y físicamente por las familias de sus compañeros y compañeras.

Resultado de imagen de the problem we live with

Ahora, la diversidad racial en las escuelas no es algo insólito y las criaturas racializadas ya no necesitan protección policial para acceder a los centros. Pero el racismo es un problema con el que seguimos conviviendo. Como ilustra este texto que M., madre de una niña negra de 11 años, me ha permitido compartir aquí:

Quiero compartir algo curioso que me pasó hace unos meses con mi hija pequeña. Como parte del proyecto de fin de curso tienen que hacer un trabajo sobre un tema que les apasione y lo tienen que presentar en diferentes formatos y plataformas. Ella tenía en mente tratar la brecha salarial entre mujeres y hombres. Como había bastantes criaturas tratando temas similares se me ocurrió que algo totalmente diferente y mejor para tratar ella era el tema de la alergia al cacahuete. Desafortunadamente, ella la sufre. Así que un día le digo… ¿sabes que he pensado un tema realmente único que nadie mejor que tú para presentar? A ver si lo adivinas… y le fui dando pistas… Es uno que te afecta a ti directamente, que por la ignorancia, la inconsciencia involuntaria y la irresponsabilidad voluntaria de la gente te puede costar la vida a ti, que se necesita todavía mucha educación…

Se quedó pensado y me dice… mamá, el racismo.

Íbamos en el coche y quede como si me hubiera caído una losa de hormigón.

Me pregunta… ¿es ese? Yo le conté el que había pensado y me dice que el mío era bueno pero que el de ella era el que realmente enfermaba y mataba. Yo le pedí perdón y me dice… no te preocupes, mamá, eres una madre blanca, maja, ¡pero blanca!

Ese impuesto emocional agota y enferma…

Hizo el trabajo sobre el racismo en la gimnasia. Y lo presentó como una campeona. Lo hizo sola, todo… Como si de alguna forma hubiera estado toda su vida esperando esta oportunidad de ir a las clases de los grados 5º y 6º a hablarles sobre racismo, y entrevistar a estudiantes racializadxs y sentirse acompañada…

Hubo varias madres negras que vinieron a decirme lo increíblemente valiente que era en tratar el racismo, semejante bestia, con tan solo 11 años… Y de repente te cuentan historias que les pasan, un goteo diario, un agotamiento diario, un solo hay una raza la humana, un here we go again, miedo a no saber si sus hijxs van a estar segurxs jugando en la casa de Fulanito o Menganita, soledad de no poder hablar sobre esto más allá de tu círculo de amigxs negrxs… y lo más triste de todo… no sentirse nunca libres de decir como realmente se sienten para no ofendernos. Y se hacen silencios y nudos en la garganta cuando ves que somos parte del problema, somos el problema.

Por eso no entiendo que cuando alguien lo cuenta desde su propia experiencia todavía tenga, encima, que medir sus palabras para evitar que un grupo de no afectadxs se ofendan.  ¡Encima!

Anuncios

Día de la Familia

Como todos los 15 de mayo, mi Facebook se llena de memes celebrando el Día de la Familia… y la diversidad familiar.

Y como todos los 15 de mayo, me llama la atención lo poco diversas que son estas familias retratadas desde el punto de vista racial, o de capacidades…

¿Por qué si nos es tan fácil ver las discriminaciones que nos afectan podemos ser ciegos a las que no nos tocan de cerca?

En cualquier caso, feliz día, familias.

O como dijo alguien, “grupo de personas organizadas alrededor de una nevera”.

 

Resultado de imagen de different families

Los niños negros y la policía

Hemos devorado, robándole horas al sueño, la serie “7 seconds”. Arranca con un policía blanco que atropella, accidentalmente, a un adolescente negro. Sus compañeros le convencen de que, para evitar conflictos raciales, se marche del lugar sin reconocer la culpa. A partir de ahí arranca una intensa y tensa investigación policial, llevada a término por una fiscal negra adicta a la ginebra y al karaoke, y un policía que afronta un divorcio difícil, que luchan contra viento y marea (y contra sus propios compañeros y jefes) para que la verdad salga a la luz. Una verdad que confrontará a los protagonistas de la serie con el prejuicio, el racismo y el distinto valor que damos a las vidas humanas según qué color tengan en la piel.

Resultado de imagen de "Seven Seconds" serie

Las madres y padres blancos que criamos a niños racializados no siempre somos conscientes del riesgo que la policía representará para ellos cuando crezcan. Mientras son pequeños, les hablamos de la policía con respeto, les devolvemos que están para ayudarnos y protegernos, les decimos que pueden pedirles ayuda si se pierden o tienen algún problema. Y muchas veces, nos olvidamos de educarlos para que sepan que cuando sean mayores, hay muchas probabilidades de que los policías no sean amables con ellos, simplemente por su color; no solo esto, sino que acercarse a la policía tal y como les hemos enseñado, o les hemos permitido, o nos han visto hacer puede ponerles en serio riesgo. Que las actitudes que pueden parecerles adorables en niños incluso racializados (sobretodo si son pequeños y más si su familia es blanca) les pueden parecer amenazadoras cuando este niño sea un adolescente.

Como le sucedió a Alex Landau, y a su madre blanca:

De repente, tu bebé precioso y encantador al que nunca le habría hecho daño ningún policía, por racista que sea, se ha  convertido en un adolescente negro frente al que hay señoras que agarran fuerte el bolso. Y el cambio de discurso, el paso del “qué simpático es el señor a policía” a “protégete porque tienes todas las papeletas de que golpeen primero y pregunten después” es muy difícil de dar. Y está cargado de contradicciones. 

Hace pocas semanas, cuando hubo las movilizaciones de manteros en Lavapies, pudimos ver un vídeo en el que unos policías se acercan a un hombre negro que está tranquilamente apoyado en una farola liándose un cigarrillo, ajeno a los acontecimientos, y le empiezan a pegar. Lo tiran al suelo, y le siguen pegando. Porque es negro.

Esto les puede pasar a nuestros hijos. Cuando vayan por la calle, en el metro. Especialmente si, como Alex Landau, pretenden hacer valer los derechos que les hemos enseñado que tienen.

Pero hay policías que no son racistas, nos dicen, como si el racismo fuera una opción individual y no una construcción social, algo sistémico. Y sí, podemos aceptar que #NotAllCops como #NotAllMen, pero esto no quita que tengamos que enseñar a nuestros hijos negros a protegerse de la violencia policial racista, como tendremos que enseñar a nuestras hijas a protegerse de la violencia de las manadas.

Madres blancas, hijos negros

Uno de los temas recurrentes en este blog son las dificultades de criar hijos negros siendo sus familias blancas. Al pasar de los años, muchas familias transraciales, la mayoría por adopción, nos hemos ido acercando, primero de forma virtual y más adelante, cara a cara, para intercambiar información y para que nuestros hijos tengan cerca familias parecidas. Y porque nos hemos entendido y hemos acabado convirtiéndonos en amigos. Hace unos meses, algunas de estas familias nos constituimos como asociación: la Asociación de Madres Blancas con Hijxs Negrxs, AMBHIN.

Hace alguna de semanas, se organizó en Barcelona uno de los primeros actos de la asociación: un encuentro con Mark Hagland, adoptado coreano en una familia blanca norteamericana. Yo no pude viajar y me la perdí, pero comparto aquí algunas de las cosas que se hablaron:

¿Qué papel crees que debemos tener las madres/padres blancxs con hijxs no blancxs en el activismo antirracista?

Es una buena pregunta. Lo primero es apoyar a vuestrxs hijxs, siempre a su lado, eso ya es un punto positivo.  Para poder apoyarles, un paso fundamental es educarse, aprender sobre raza, racismo, privilegio blanco. Aprender como, la sociedad en la que viven, interpreta estos temas, cultural y políticamente.

Lo siguiente es buscar la manera de convertirse en una auténtica persona aliada en la lucha antirracista. Y eso ya abre otro debate ¿Qué es un aliadx? El espectrum es muy amplio, un aliadx puede ser alguien que hace algo de forma muy informal, en su entorno más cercano. Pero también puede ser una persona que organiza eventos más importantes, más formales, depende de la situación y disponibilidad de cada uno. Es importante que pregunte a las personas racializadas que necesitan, como apoyarlas. Como he dicho depende mucho de la situación personal, cada persona es un mundo.  Hay muchas maneras de convertirse en un buen aliadx, desde la parcela más individual hasta la política. Pero para todo ello es imprescindible una educación continua. En Estado Unidos siempre decimos que es importante que la lucha la lideren las personas racializadas. La historia del movimiento por los derecho civiles en estados unidos es larga y compleja. La situación en España es diferente, aquí aún no existen líderes históricos no blancos, no existen organizaciones y estructuras sociales ni políticas no blancas bien asentadas. La ausencia de políticos racializados en las estructuras del estado son un indicador. Así que hay que establecer las bases para llevar a cabo este trabajo, es importante ayudar a la gente racializada, apoyarla en esta labor

¿Qué piensas de nuestra asociación AMBHIN?

Es una idea excelente, creo que debéis empezar desde vuestra realidad. Vuestra posición tiene mucho potencial, utilizar vuestro privilegio blanco, de personas educadas, de clase media, para apoyar a las personas racializadas y establecer las bases para trabajar conjuntamente en la lucha antirracista.

En la actualidad disponemos de mucha más información sobre la complejidad de criar a un niñx racializadx siendo blancx que cuando tú eras pequeño. Como familias disponemos de mucha información y recursos que antes no existían ¿Existe el riesgo de la sobre exposición ante tanta información?

El camino de una persona adoptada transracial, el camino de una persona que pertenece a la comunidad lgbti, el camino de una persona no blanca, es de por vida. Es importante educar, sí, pero también hay que saber cuando la persona no está lista. Para ayudar a alguien hay que saber en qué lugar de su camino se encuentra, que es lo que puede gestionar en ese momento y lo que no. Hay momentos en los que, debido a nuestra situación personal, no podemos entender algunas cosas y es mejor esperar el momento adecuado.

Y respecto a los niñxs hay que tener en cuenta, además de la edad, el estado emocional en el que se encuentran. Hay que saber gestionar la información, los niñxs deben entender que estamos dispuestos a hablar con ellos de cualquier tema, racismo, adopción, que estamos dispuestos a compartir información con ellos, pero no debemos obligarles a que abran esa puerta si no lo desean. Hay que esperar el momento adecuado, el momento en el que la persona está lista para comprender y aprender.

¿Y a las madres/padres como nos puede afectar esta sobre información?

Es fácil sentirse desbordado. Por ello es necesario previamente educarse sobre estos temas, aprender, reflexionar, tener tiempo para digerirlos, porque todos estos temas son muy complejos. He conocido a madres y padres muy angustiados al abrir los ojos ante el racismo. Y reaccionan intentando controlarlo todo para asegurarse de que sus hijxs estén bien. No es necesario que las madres y padres compartan todo lo que han aprendido, lo que han leído hace unos minutos. ”¡Mira! acabo de leer este artículo terrible sobre racismo” Es fundamental reflexionar antes sobre el impacto que pueden tener nuestras palabras.

¿Cómo conjugar la necesidad de educar a nuestrxs hijxs sobre el racismo con el derecho, tanto de lxs niñxs como de las personas adultas, a tener fe en la vida, en el  futuro?

Yo veo todos los días madres y padres adoptivos blancos que al descubrir que el racismo existe de verdad, es como si vieran la luz y viven una experiencia muy dramática y difícil. Pero claro, los madres y padres racializadxs ya han aprendido muchas cosas a través de sus propias experiencias y les sale más natural compartir la realidad con sus niñxs, también a través de las experiencias que viven día a día. Yo aconsejo a las madres y padres blancos con hijxs racializadxs que lo hagan muy poco a poco, desde que sus hijxs son muy pequeñxs. Como dije en la charla, no recuerdo un momento en mi vida en el que no fuera consciente de que no era blanco. Muchos padres adoptivos me dicen “!Por Dios! No puedo hacerle esto a mi hijo, no puedo herirlo hablándole de racismo” Mejor espero a que… sea más mayor” (no sé a que esperan…(¿a que tenga 50 años?). Y yo les digo que es un trabajo paulatino, cuando tu hijx tiene 4 años, empiezas a por asentar los cimientos y es como construir un edificio, vas muy despacio. Lxs niñxs pequeñxs ya tienen una comprensión básica de lo que es justo, por ejemplo, les planteas como sería si en el colegio se repartieran chuches solo a los niñxs blancxs. Puedes empezar con cosas así, de una manera muy simple planteando lo que es la igualdad y la justicia, para seguir construyendo paso a paso, juntos.

Es decir que empezarías hablando de raza

Sí. Es importante saber que los niñxs más pequeñxs piensan en términos muy concretos. Hay que evitar siempre términos relacionados con la comida, como “tú eres chocolate, yo soy vainilla” y cosas así.  Horribles. Pero sí es importante decir “tu eres negrx, tu piel es de color marrón, yo soy blancx, mi piel es de color rosa claro, beige” y sobre esos conceptos seguir avanzando.  Hay que hablar siempre en términos concretos, reales, pero adaptados a edad y estado emocional. Quiero decir no hay que explicar a un niñx de 3 años la historia completa de la esclavitud. Como no me canso de repetir, es un camino de por vida y lleno de etapas

En España muchos padres o madres blancos de niñxs asiáticxs no están tan implicados en estos temas como los que tienen niñxs de origen africano. ¿Pasa lo mismo en Estados Unidos?

Existe una explicación nefasta, y es que creen que ser una persona asiática es muy parecido a ser una persona blanca y esto es horrible para el niño y, evidentemente, no es verdad.  Además de ser perjudicial para lxs niñxs es totalmente falsa la creencia de que un niñx asiáticx no sufre racismo.  Las personas asiáticas experimentamos racismo todos los días, incluso de pequeñxs, un racismo algo más amable, no tan agresivo y eso es lo que hace que los padres crean que no existe. Y esto es trágico para sus hijxs porque si los padres no ven el racismo, ¿cómo van a poder dialogar con sus hijxs, cómo van a apoyarles?

¿Que diferencia hay entre el racismo que sufre una persona asiática y el que sufre una persona negra?

¡Ese es un tema que da para otro libro! Es un racismo más sutil, a veces menos agresivo. En Estados Unidos tenemos el mito de la minoría modelo y eso complica aún más las cosas. Vivimos en una sociedad con una jerarquía del racismo, así que lxs asiáticxs nos encontramos con una dificultad añadida al enfrentarnos a una sociedad que nos sitúa un escalón por encima de otras personas racializadas. Es perjudicial para lxs asiáticxs pero también lo es para las personas negras o latinas. Somos personas racializadas y sin embargo… no se nos considera blancxs, pero tampoco tenemos derecho a ser considerados no blancxs, ni a protestar y reivindicar nuestros derechos, es como si nos situaran en tierra de nadie.

¿Como podemos educar las madres y padres blancos a nuestrxs hijxs no blancxs?

La clave está en compartir, compartir y compartir. Compartir historias, perspectivas, la sociedad avanza por que las personas comparten continuamente

La adopción transracial es tan compleja y tiene tantas capas que una sola persona, una familia aislada no puede abarcarlo todo sola, de forma aislada. La comunidad de familias transraciales tiene un poderoso potencial para avanzar si todos sus miembros comparten, experiencias, perspectivas…

Por último ¿Qué pregunta te gustaría que te hubiera hecho?

Cual es mi color favorito! ¡El azul! No, seriamente

Quiero decir a los padres tranraciales  algo que me parece muy importante. Las madres y padres blancos deben asimilar que el camino es largo y lleno de etapas, que es un camino a recorrer de por vida, que es complejo y que hay que cargarse de paciencia.  Y es que yo veo mucha impaciencia entro las madres y padres blancos con hijxs racializadxs. Se acercan a mi con una pregunta que esperan les de la clave de todo. Pues no, es mucho más complejo que eso, no existe una sola respuesta y hay que ser pacientes y constantes. Yo tengo 57 años y sigo en ese camino interminable, aprendiendo, avanzando. Es un camino complejo pero también enriquecedor, como dije en la charla. Todos los acontecimientos de mi vida me han llevado a una vida enriquecida con múltiples experiencias y me han dado una perspectiva que de otra manera no tendría.  

 

 

Mi corazón huérfano

Resultado de imagen de sianna

E. me descubre a Sianna (nombre artístico y anagrama de Anaïs), una joven promesa del rap francés. Nacida en Bamako, Malí, en 1995, fue adoptada a los 8 meses por una familia francesa, como explica en su canción “Corazón huérfano”.

Hola mi África

No tuve tiempo de conocerte

Pero volveré pronto, y esto te lo prometo

Una señora vino a buscarme, desde Francia

Ella es hermosa, joven, blanca y todo irá bien, creo

Me mostró amor desde su primera mirada

Si sale mal, dentro de unos años me iré

En cualquier caso, sabrán que vengo de aquí

Como está escrito en mi piel, tengo África como edificio

 

Este es el comienzo de la historia de mi vida.

Con solo 8 meses, me voy de Bamako, mi ciudad

No sé lo que me espera, no sé a dónde voy, pero …

Es Dios quien lo eligió, así que la cosa promete

Veremos cómo crezco, veremos cómo me adapto

Estaba lejos de imaginarme que me acababan de adoptar

Me despido mucho más rápido de lo esperado

Y sin saberlo, la separación es muy dura

Me encuentro con mi familia, los conozco

Algunos no me hacen sentir bienvenida, pero tengo una sonrisa en mis labios

Mis padres me aman, y eso es todo lo que me importa

Sé que si tengo un problema, vendrán a echarme una mano

Estoy muy feliz, así que sonrío a menudo

Comienzo el principio de mi vida, digo lo que recuerdo

 

E incluso si en el fondo sé

que no elegimos nuestras vidas

¿Cómo olvidar de dónde vengo?

Eres la tinta de mi libro

Escribimos las líneas más hermosas

Sin ti, no sería nada

En mi corazón huérfano

 

Pasan los años y realmente no tengo quejas, no

Estoy bien en casa porque tengo amor a tiempo completo

Pero aún así, nadie sabe a qué me refiero

Cuando digo eso que a los 20, todavía no sé a quién me parezco

Pero no importa porque me siento bien en mi piel

Encontré gente como yo y remamos en el mismo bote

Descubro la música tarde; en directo, estoy en osmosis

Mi historia es extrañamente similar al único hijo de Oxmo

Me abro paso, lenta pero seguramente

Tengo principios; mis amigos pueden contar conmigo

Mis padres me enseñaron Tolerancia, Amor y Respeto

Hoy, si tengo que irme, solo me quedaré por ellos

Y luego muy a menudo espero ser lo suficientemente agradecida

Si se definiera la felicidad, tomaría mi vida como ejemplo

Creo que tengo suerte

¿En qué me hubiera convertido si no hubiera conocido a Francia?

Pero Dios lo quería así, así también lo es la vida

Aplico cosas como las aprendí y de acuerdo a mis deseos

Dicen que tengo una buena estrella; Prefiero decir que estoy bendecida

Al igual que el comienzo de mi historia, sigo siendo fiel al país

Diversidad y escuela

Resultado de imagen de punk child

Una de las primeras cosas que aprendemos las familias que no respondemos al estándar de familia-heteroparental-con-(2)-hijos-bios-de-la-misma-raza-sin-discapacidad-de-ningún-tipo es que no encajamos.

Y la escuela no para de recordárnoslo.

Te dan los impresos, las agendas, con su línea de puntos, su lugar para el padre y para la madre; o llega un árbol genealógico con cuadraditos para rellenar, con rama paterna y materna, sin espacio para los padres y madres biológicos de los miembros de la familia; o te piden que dibujes a tu padre, o que le hagas un regalo en su día; o las líneas de vida con fotos desde el nacimiento, aunque ellos no tengan esas fotos; o datos como el peso al nacer o el día que empezaste a andar cuando nadie que conozcas puede darte estos datos.

Y si la escuela, o la maestra, es sensible, tal vez nos lo comente antes a las familias, tal vez nos pregunte cuál es la mejor manera de plantearlo, tal vez nos sugiera que  puede adaptar el trabajo, empezar la línea de la vida en un momento posterior al nacimiento, darle el trabajo del día del padre a un tío o abuelo, poner fotos de cuando era más pequeño donde se le piden fotos de recién nacido, inventarse el peso al nacer… o incluso no hacer el trabajo, o hacerlo y, a diferencia de los compañeros, no exponerlo en público.

Y quizás nuestros hijos acepten estas adaptaciones, o quizás intenten hacer el trabajo a pesar de las diferencias, precisamente para no sentirse diferentes. Quizás les incomode, les revuelva, les duela. Quizás les despierte preguntas que no saben responder. Quizás les haga sentir expuestos. Quizás no entreguen el regalo y se lleven una regañina y un punto negativo, o se sientan estratégicamente mal el día que toca presentarlo. Quizás lo hagan como si no pasara nada. Quizás nunca nos digan lo mal que se han sentido haciendo este trabajo. Quizás nos lo digan y no lo sepamos escuchar.

Pero de lo que no hay duda, es de que el mensaje que todos estos trabajos transmiten a nuestros hijos de que sus familias, ellos, no encajan. De que sus familias, sus biografías, sus colores de piel, sus capacidades, sus vivencias… no son las correctas.

La imagen puede contener: una o varias personas y personas sentadas

En las escuelas se llenan la boca hablando de diversidad… de que las familias, las vivencias, las personas… son todas distintas. De que la diversidad es buena y de que los niños y niñas no tienen que avergonzarse de exponer sus diferencias. Pero el mensaje que transmiten todo el tiempo es el contrario. Cuando en los impresos no cabe ninguna familia que no sea la integrada por madre / padre / no más de tres hermanos. Cuando los árboles genealógicos solo se adaptan a la familia biológica. Cuando llamamos color carne al color de las personas blancas. Cuando los libros de texto solamente muestran familias convencionales, parejas heterosexuales, personas sin discapacidades, gente blanca. Madres que cocinan y padres que conducen. Con corbata, el pelo corto, cara de pagar hipoteca todos los meses.

Nos hablan de la necesidad de visibilizar, pero, ¿cómo se visibiliza lo invisible?

Se podrían plantear los trabajos escolares alrededor de la familia de muchas otras maneras. Por ejemplo, bucear en el pasado sin exigir fotos, datos o etapas de la vida concretas. O buscar familias de ficción , que son de lo más variadas. O hacer un brainstorming entre las criaturas para establecer qué es una familia (a mí me gusta mucho la definición”grupo de personas que se organizan alrededor de una lavadora”). O investigar la manera en la que se abordan cosas distintas en distintas culturas. O buscar referentes de todo tipo, clase, condición, origen.

Trabajar la diversidad de las familias y las personas de la clase, sin parámetros establecidos y sin presuponer nada.

Porque, como decíamos ayer, el problema de la diversidad no es que no la respetemos, no la permitamos, la demonicemos o la discriminemos; el problema fundamental es que no la imaginemos,  no la pongamos encima de la mesa como posible.

Cierra la adopción en Etiopía

Finalmente, Etiopía, uno de los países donde más casos de adopciones irregulares / corrupción / tráfico se han reportado ha cerrado la Adopción Internacional. Los adoptantes , incluso desde el desconocimiento y la buena fe (en algunos casos; en otros, desde la connivencia, el mirar hacia otro lado, el espíritu salvacionista), hemos contribuido a generar esta situación; somos a la vez víctimas y cómplices necesarios. Pero también es de justicia decir que hemos sido (algunos de) los adoptantes los que con denuncias, boca a boca, investigación, y no quedarnos con lo que nos querían vender, hemos contribuido a que esta situación termine. Espero que después de Etiopía suceda lo mismo en otros países donde suceden cosas parecidas (aunque mucha de la gente que ha adoptado allí prefiera no creerlo) y que la adopción se convierta en lo que siempre debió haber sido: buscar una segunda familia para niños y niñas que realmente la necesitan.

Resultado de imagen de Eric Lafforgue ethiopia

(La imagen es del fotógrafo Eric Lafforge)

Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: