familia monoparental, diversidad familiar y adopción

Archivo para agosto, 2021

Diario del año de la peste, entrega 289

Últimos días de vacaciones:

6:30: empieza a llegar el personal de limpieza municipal a recoger sus pertrechos y se saludan a gritos (tengo mucha curiosidad por saber qué demonios le ha pasado al tal Pablito).

6:50: el transportista de la empresa avícola que sirve al mercadito de la esquina aparca debajo del balcón y se pone a descargar las cajas a hostias. Seguro que no está muy satisfecho con su trabajo.

8: empiezan a taladrar los operarios que están cavando una zanja en la calle que hay al final de la mía.

Estas madrugadas me hacen pensar en los viajes de regreso de Menorca, cuando mi retina inundada con la luz del verano y los azules del mar, pasaban, sin transición, al gris de los humos de la ciudad detrás del puerto.

Los días son más cortos, al atardecer las nubes amenazan con tormentas de final de verano.

Diario del año de la peste, entrega 288

No ha terminado aún el verano, ni las vacaciones, pero volvimos a casa. Nos encontramos las plantas moribundas a pesar del riego automático y la ayuda vecinal, y al gato mimoso, pegajoso, como cada vez que pasa unas semanas sin gente.

El segundo verano de la pandemia ha sido extraño e intenso, casi como el primero. Inmersión familiar, con sus tensiones y sus conversaciones pendientes, con los reencuentros con amigos, las noches largas, los días de playa que nos han dejado la piel morena y fotos para el recuerdo.

Ha sido un verano de recuperar el tiempo perdido con la familia, mi ciudad y mi gente, esta ausencia a la que la pandemia ha dado otra medida y significado. Muy desconectada de lo virtual, esta ventana al mundo a la que de ordinario me asomo bastante seguido.

J. y M. se recuperan bien después de operaciones y quimioterapias; parece que la enfermedad les da tregua. O., en cambio, nos dejó el mismo día en el que conmemorábamos el asesinato de Lorca. Una coincidencia que da un toque de poesía a esta pérdida prematura e injusta.

Y decirte que todo esta igual:
la ciudad, los amigos y el mar,
esperando por ti.

Ahora ya estamos de vuelta a casa, tratando de colocar las añoranzas y las expectativas del curso que empieza, con las luces y sombras de tener a todas las criaturas ya en etapa adolescente.

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